29 ago. 1998

20-98. PUNTA FULSA Y PUNTA SUELZA DESDE URDICETO. 29-8-1998.

Ibón de Urdiceto y Punta Suelza desde Tres Huegas de Urdiceto. 27-7-01.
 
Lago de Urdiceto, Collado del Cao, Arista Este, Punta Fulsa, Corredor Norte, Collado del Cao, Arista Oeste, Punta Suelza, Corredor Norte y Lago de Urdiceto.
 
29-8-98.

Salida 10:15 h. Llegada 16:45 h.

Sol.

Bastante fácil.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Suelza y Fulsa procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Desde que pasamos por el Ibón de Urdiceto en nuestra travesía del 87 me quedó el propósito de subir a acampar algún día al ibón y así hacer las dos puntas que se enseñorean del lugar. En aquella ocasión teníamos previsto alcanzar el Collado de Cao y por allí bajarnos hasta el Ibón y proseguir barranco abajo hasta Bielsa.

            Son las siete y media de la mañana del  sábado 29 de Agosto del 98, la  kilometrada será larga: prevemos 110 kilómetros de carretera hasta el desvío encima de Bielsa y luego 11 kilómetros de pista que esperamos mala ya que cuando  la bajamos estaba malísima. ¡Sería bueno hacerlo en tres horas!

            La mañana está estupenda, la carretera con poca circulación y nosotros vamos cumpliendo horarios previstos.

            Unas pequeñas dudas nos depositan en la entrada de la pista que está sencillamente infernal. Los dos primeros kilómetros con abundante roca madre en la que las aguas hacen estragos al no tener suficiente agarre son sencillamente épicos y constituirán la auténtica aventura del día, porque aventura arriesgada es meter un coche convencional por esa pista: la peor, con ventaja, que hemos pasado y alguna experiencia ya tenemos.

Suelza y Fulsa desde Machimala. 6-12-00.
 
            Tres cortos tramos hormigonados y algún esporádico tramo más fino no le rebajan la categoría de infernal hasta la central.

            Allí, un cartel que indica camino cortado sin posibilidad de dar la vuelta nos saca del coche y nos echa al camino con las menguadas mochilas al hombro. Pero no llevaremos ni siquiera 100 metros andados cuando caemos a la vez en la cuenta de que el cartel era para el trozo de pista que conducirá a las instalaciones de la central y que nosotros debemos continuar por la pista que no puede estar cerrada de ninguna manera.

            Volvemos al coche y efectivamente, así sucederá. Pasamos un par de barrancos que han depositado abundante material en la pista, pero los 4’5 kilómetros restantes, son lo mejor de la misma. De cualquier forma se nos va una hora pero a las diez y cuarto, a pleno sol, estamos junto a la presa del Lago Urdiceto.

Detalle de los Dientes del Collado del cao y Fulsa 17-9-2000
 
            Cogemos agua en el  lago y a las diez y veinte  atravesamos la pared de la presa noroeste con ganas de mover el body. Estamos a 2377 metros de altitud.

Punta Fulsa está claramente delimitada así como la vía que llevo dibujada en un croquis. No ocurre lo mismo con Punta Suelza, ya que el pico no resulta tan rotundo desde este lugar. De cualquier forma no hay ninguna duda y bordeando el lago por su orilla izquierda nos vamos hasta los derruidos barracones  del sur del mismo, junto a los que encontramos restos de la acometida de aguas en tiempo de las obras, pero ni siquiera la cambiamos.

Fulsa desde Suelza.13-10-11.
 
            En dirección sudoeste iniciamos el ascenso por el canchal granítico que empieza a aflorar sobre basto y seco praderío alpino. Vamos directos en busca del Collado del Cao y para ello caminamos en suave ascenso en busca de la pedrera metamórfica, que situada bajo los paredones de los dos dientes del collado y de la cara norte de Fulsa, nos ha enseñado la senda que conduce al collado. Subimos de frente y por cualquier parte  y a las once menos diez lo alcanzamos situado a 2664 metros.

            Se trata de una profunda brecha a la que se accede por senda prefabricada. Se trata del paso hacia el Ibón del Cao. Allí hemos de tomar a nuestra derecha, la arista  este y progresar por la misma hasta la cima.

            Pasamos un primer diente por la vertiente sur del collado y a continuación hemos de superar otro con una pequeña trepada en la misma arista, que nos hace dudar de sí será este el camino descrito, puesto que empieza a ser una trepada media seria para no haberlo advertido. Luego, ligeramente en el flanco sur, ya no se repetirán las dificultades. Pasamos a continuación un diente escalonadamente herboso y alcanzamos la parte superior de un collado que desemboca, 50 metros más abajo en la pedrera sin aparentes dificultades que no sean las derivadas de estar completamente descompuesto.

Suelza desde la Cima de Fulsa.
 
            Poco después alcanzamos la cima de Punta Fulsa por la pendiente pero fácil pared sur, situada a 2858 metros de altitud cuando son las doce menos veinticinco.

            Se nos ha hecho un poco largo desde el collado hasta aquí, pero es que casi son 200 metros de desnivel que no hemos tenido en cuenta suficientemente.

            Almorzamos tranquilamente pues el día va a dar para todo. Contemplamos un paisaje que abarca 360 grados de interés: Montañesa, Cancías y Oroel difuminados en la neblina del sur; las Tres Marías, Ordesa, Astazu y Pimené en primerísimo plano; el Macizo de Panticosa  lejanísimo; Vignemale luminoso y el Circo de Troumouse cerrando el oeste; Cap Long y el Midí de Bigorre girando al norte; el Circo de Machimala y el Macizo de Posets con los Eristes llevándonos al este a rematar con Cotiella y Punta Suelza muy próxima. Se trata de una cima que cuenta con uno de los mejores y más completos paisajes que recordamos. Le dedicaremos media hora, algo inusual en nosotros.

Antecima de Suelza desde la Noroeste.13-10-11.
 
            A las doce y cinco iniciamos el descenso del primero de los cuatro dientes que conforman la Arista Este de Fulsa. Llegados al collado nos vamos para Abajo por allí tal y como me he propuesto tan pronto como lo he visto.

            No tiene otra historia  que la enorme cantidad de materiales sueltos que lo llenan, pues se trata de un corredor muy poco practicado limpio de nieve, la pedriza este muy compactada y algo húmeda por lo que no se deja hollar bien por las botas y te obliga a bajar incómodamente en busca de apoyos firmes para los pies. Alcanzada la entrada nos vamos a media ladera en ligero descenso  en dirección  este para contornear las barreras rocosas de los tres dientes de la Arista Este de Fulsa y continuar seguidamente la travesía  bajo el murallón norte del Collado de Fulsa hasta alcanzar la parte más oriental del mismo.

Suelza desde el Tozal de Fubillons.11-3-14.
 
            Hemos preferido esta vía  a tener que desandar por la arista hasta el collado. De allí en adelante bien podíamos faldear por el norte o por el sur, eran vías equivalentes que cumplían el mismo objetivo y conducían a idéntico punto de la arista.

            Alcanzamos fácilmente el camino que en la pedrera hemos llevado subiendo y buscamos en ligero descenso la base de los paredones de los dos dientes del collado al objeto de contornearlos perdiendo la mínima altura.

Suelza desde el Collado de la Cruz de Guardia. 27-7-06.
 
            Pasado este punto, comenzamos a ganar altura directamente hacia la parte este del collado. Lo hacemos en línea recta pues se puede ir por cualquier parte. Al final encontramos unas trazas de camino que llegan directamente desde el lago y a la una estamos en el collado de nuevo a 2740 metros de altitud.

            Contorneamos el primer diente por la ladera sur que nos ofrece unas gradas fáciles y alcanzamos la arista que poco más adelante se ensancha y se arrellana ofreciéndonos más adelante el casquete somital sobre el que se asientan un par de senderos practicados al amor de la pedrera desarrollada sobre la cara sur.

Suelza desde el Puerto de la Madera. 9-8-03.
 
            El casquete somital lo abordamos por la arista mediante una fácil trepada en su mitad inferior. Luego continuamos por una pedrera de grandes proporciones que se sube por cualquier parte y nos deposita en la alargada y plana cima de Punta Suelza  situada a 2971 metros de altitud cuando son las dos menos cuarto.

Fulsa desde la Cima de Punta Suelza.
 
            En el vértice geodésico nos sentamos a comer  tras saludar a un par de pastores que han subido a dar vuelta por un rebaño de cabras que tiene por cuartel la cima de Punta Suelza.

            Una hora después ellos arrastran como pueden a las cabras para abajo hacia Gistain y nosotros también comenzamos nuestro descenso.

Suelza desde la Espada de Urdiceto. 5-6-04.
 
            Nos bajamos la pedrera somital por la pala sur hasta alcanzar la plana y amplia arista y alcanzado el primer corredor nos vamos para abajo sin descender por toda la arista que hemos traído al ascender.

            Se trata de hacer en descenso un amplio corredor que baja hasta la cubeta lacustre de los pequeños Ibones de Urdiceto. Es la vía alternativa de acceso a Punta Suelza desde Urdiceto cuando la nieve se encuentra en condiciones y que para este tiempo no recomiendan por lo penoso y descompuesto del terreno.

Suelza y Fulsa desde la Cresta de Riomajou. 5-6-04.
 
            En el pedregoso corredor, bajado el tramo superior con materiales un poco más firmes, encontramos el camino en la pedrera, y en cuarenta y cinco minutos nos llegamos a uno de los ibones pequeños.

            Hace calor y decidimos darnos un remojón. El agua está bastante templada a final de este caluroso verano. Pasamos un delicioso rato sobre la fina hierba y al sol que aprovechamos para secarnos y Rosa para ligar un poco de bronce.

Solamente hasta el paso de los caballos de Urdiceto.27-2-05.
 
            Son las cinco menos cuarto cuando nos vamos sobre la pared de la presa este y nos llegamos al coche.

            Tras echar una ojeada a las dos casetas que están abiertas y que pueden ser utilizadas como refugio ocasional pues se encuentran en bastante buen estado y limpias, nos vamos para abajo.

Suelza y Fulsa desde la Zona de Machimala. 1-11-01.
 
            Bajamos la ya conocida pista con todos los cuidados necesarios y una hora después, cuando son  las seis y diez abandonamos la pista con ganas. La verdadera aventura del día no había sido los 950 metros subidos en la montaña sino los 22 kilómetros de pista que convertirán en buena la carretera hasta Sabi incluida la Guarguera.

           

22 ago. 1998

19-98. EL CIRCO DE ARGUALAS POR LA AGUJA DE PONDIELLOS. ALGAS NORTE, ALGAS Y ARGUALAS. 22-8-98.

Argualas desde Garmo Negro. 18-8-13.

Garmo Negro, Collado de Argualas, Algas Norte, Algas y Argualas, Descenso por las Majadas al Balneario de Panticosa.
 
22-08-1998.

Salida 09:30 h. Llegada 14:00 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de las Argualas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.


            Estamos en la Cima del Garmo Negro a 3051 metros de altitud. Hemos empleado para venir desde la Aguja de Pondiellos veinte minutos. Son las  nueve y media. La referencia temporal era de media hora, lo que se ajusta algo al tiempo empleado.

Algas y Algas Norte desde Garmo Negro. 18-8-13.
 
            Desde la cima contemplamos  perfilado en la Cima del Infierno Central al montañero de la linterna. e inmediatamente y bajo la cima del Infierno Noroeste se produce un tremendo desprendimiento de rocas  del que contemplamos la polvareda que levanta y el estruendo de los materiales pared abajo, esperando que no baje nadie con ellos.

La Nordeste del Algas Norte bajando de Garmo Negro. 18-8-13.
 
            Iniciamos el descenso por la arista sudoeste en busca del Collado de las Argualas situado a 2940 metros tranquila y relajadamente nos subimos al Algas Norte  a 3032 metros cuando son las diez.

Garmo Negro desde Algas Norte. 1-8-12.
 
Algas desde Algas Norte. 1-8-12.
 
            Quince minutos más tarde hacemos la cima del Pico Algas con 3036 metros y otro cuarto de hora después alcanzamos la cima del Pico Argualas  situado a 3046 metros de altitud, con lo que liquidamos el circo que ya habíamos hecho con nuestra hija Biola.

Algas Norte desde Algas. 1-8-12.
 
Argualas y AlGas desde Algas Norte. 18-8-13.
 
            En la cima comentamos las impresiones que nos ha producido hoy la parte conocida de la actividad en comparación con la primera vez que subimos a Argualas con Rosa y la otra vez que hicimos completo el circo con Biola, concluyendo con que algunas referencias cambian con el tiempo que es un primor.

Argualas desde Algas. 1-8-12.
 
En la Cresta Oeste de Argualas. 18-8-13.
 
            Contemplamos el paisaje y a los que ahora ya van subiendo al Garmo Negro, la gente no madruga mucho por lo que parece ser. Y, sin más que hacer iniciamos el descenso.

Nuestra primera Cima de Argualas.29-11-87.
 
            Charlamos un momento con tres catalanes que han subido al Garmo y que nos piden informaciones sobre la zona  y tranquilamente, en contra de la riada que sube, nos vamos para abajo al encuentro de las cervezas que hemos dejado al fresco.

De Argualas a Algas 1-8-12.
 
            Paramos a comer junto a uno de los varios cursos de agua  que conforman el Barranco de los Arnales y a la agradable sombra de un pino negro pasamos cuarenta minutos deliciosos. Rosa se solea y se remoja los pies, yo descanso y gozo de la sombra.

La Aguja de Pondiellos sobre el Garmo Negro.
 
            Continuamos después para abajo llegando al Balneario a las dos menos diez, hemos hecho nuestra jornada de trabajo moviendo 1600 metros y la profunda sombra del Balneario nos recibe amorosa.

Balneario de Panticosa desde la Mallata Alta. 18-8-13.
 
            Nos quitamos las botas y damos una vuelta por el Balneario asfaltado este año y algo más cuidado que en años anteriores. A ver si continúan en la tarea de mejorar su desaliñada cara, ya que es una pena que presente tan abandonado aspecto.

            A las tres menos cuarto estamos en casa.

Puedes ver el Comienzo.

18-98. EL CIRCO DE ARGUALAS POR LA AGUJA DE PONDIELLOS. GARMO NEGRO. 22-8-1998.

Vertiente Este del Garmo Negro con la Aguja de Pondiellos. 18-8-13.

Balneario de Panticosa, Mallatas Baja y Alta, Collado de Pondiellos, Aguja de Pondiellos y Garmo Negro.

22-08-1998.

Salida 06:00 h. Llegada 09:30 h.

Sol.

Bastante Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Garmo Negro procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
            Después de volver de los Alpes tras hacer la Chamonix-Zermat en el verano del 97 le había propuesto a Rosa hacer la Aguja de Pondiellos y así terminar todos los tresmiles que hay en la zona de Panticosa. La información que tenía según Miguel Angulo era de una arista fácil a la que le daba una hora y luego media hora más hasta el Garmo Negro con pasos de segundo y tercero a lo sumo. Pero la propuesta resultaba inoportuna, sobre todo, recién venidos de hacer la Cresta del Medio en Benasque y consecuentemente, mi esposísima se las arregló para exigir colaboración más experta que la mía, a su juicio necesaria para la empresa; y como fallara ésta, el tema terminó en un titi familiar intrascendente pero yo me quedé compuesto y sin novia pues un tiempo regularcillo me hizo desistir de realizar la aguja en solitario.

            Juan Buysé no dice nada más que desde el Garmo Negro se alcanza sin grandes dificultades, lo que te siembra de dudas y en la montaña solamente hay una cosa peor que la duda, es la niebla que va siempre a caballo de la duda. Por otra parte, la Aguja de Pondiellos tiene desde el Balneario de Panticosa  tiene un aspecto terrorífico, erguida y desafiante partiendo en dos la enorme y oscura mole del Garmo Negro.

            En la Primavera del 98 y desde El Ripera  la localizo y fotografío de forma lateral, visión que me anima a realizar la actividad un poco más si cabe, pues su aspecto es más amable.

            El sábado 22 de Agosto decidimos realizar la actividad aprovechando que Biola se va a nadar los Provinciales.

Collados de Arnales y  Pondiellos desde el Balneario de Panticosa. 18-8-13.
 
            Nos levantamos a las cinco de la mañana como en nuestros buenos tiempos, pues Rosa ha desechado la posibilidad de subir a acampar a los Ibones de Pondiellos con lo que la actividad se parte en dos y facilita otras alternativas en caso de dificultad.  A las cinco y veinticinco estamos en carretera con los más madrugadores que ya los hay y a las seis estamos aparcando en el Balneario de Panticosa  en los aparcamientos de la esquina este del ibón.

            Es noche cerrada. Nos ponemos las botas mientras otro montañero que al parecer va solo y que está aparcado a nuestro lado, cierra el coche y con linterna en mano inicia la marcha, recordando que nosotros la hemos dejado en casa.

            A las seis y diez nos echamos a un camino que conocemos  y que caminamos de la mano. No quiero que Rosa pegue un tropezón y me la monte tan temprano.

Argualas y Garmo Negro desde la Mallata Alta.
 
            Cruzamos junto al campo de fútbol y nos encaminamos hacia el desagüe del Barranco de las Argualas para volver a nuestra derecha al encuentro del camino que sabemos va por allí. Lo encontramos enseguida, tan pronto como comienza a subir saliendo de la zona arbolada de hoja caduca. Estamos seguros de estar ya en nuestro camino cuando quiere comenzar a clarear, ayudado de nuestra salida del fondo de la cubeta lacustre.

Desde la Mallata Alta.
 
            El camino de siempre, reconocido constantemente nos conduce fuera del primer resalte cuando localizamos poco más arriba la luz de la linterna de nuestro inesperado y desconocido compañero  de camino.

            Subimos el segundo resalte en el que cogeremos agua y dejaremos a refrescar un par de cervezas para la vuelta y charlamos con una pareja que ha dormido junto al barranco en la Majada Alta de las Argualas. El de delante está en el corredor que conduce a la pedrera.

Debajo del Collado de Pondiellos. 18-8-13.
 
            Subimos el corredor y a media ladera pasamos por la zona en la que acampamos con Biola, aunque no localizo el lugar exacto. Poco después cruzamos el barranco siguiendo una ruta suave y por su orilla derecha ascendemos hasta la base del nevero residual  que baja del Collado de Pondiellos.

            Hemos subido en dirección noroeste y en unas condiciones envidiables, llevamos ya un rato al sol que todavía no calienta, con lo que nos vamos a tragar la subida en esas condiciones que siempre se sueñan para la montaña.

La Aguja de Pondiellos y el Garmo Negro desde la Sur de Los Infiernos. 28-8-10.
 
            Nos hemos entretenido con una manada de rebecos en la que había bastantes retoños y ahora nos saluda un frío ventarrón que anuncia descaradamente la presencia del Collado de Pondiellos a 2809 metros de altitud. Con el montañero que nos precedía y que hemos alcanzado nos decimos hola y adiós, él va hacer el Pico de Pondiellos y nosotros en el mismo collado nos vamos a nuestra izquierda, que es el sudoeste, ascendiendo una pedrera inclinada e inestable que es el cono de deyección de un corredor en el que nace la arista sudoeste de la Aguja de Pondiellos. Veinticinco metros más arriba, al final de la pedrera y en la parte izquierda del corredor, al sol y al abrigo del fresco viento que campa por el lugar, paramos a almorzar y a descansar un poco. Son las ocho y veinte y hemos subido a quinientos treinta y cinco metros por hora sin esforzarnos gran cosa, lo que está bastante bien, y a mí me consuela y confirma en la idea de que todavía no estamos paralíticos del todo.

La Cresta Nordeste de la Aguja de Pondiellos.
 
            Rosa no tiene apetito trágicamente concentrada. Yo como un poco con gana mientras pienso que si hubiéramos acampado en los ibones, la mañana hubiera sido algo más que fresca. Qué diferencia entre el abrigado, soleado y cálido lado sur y el gélido, sombreado y severo lado norte en el que perduran neveros residuales.

            Media hora más tarde continuamos para arriba por un estrecho corredor fácil, con abundantes aunque no demasiado buenas presas, se trata de una pared metamórfica bastante descompuesta, sobre todo la parte más orientada al sudeste.

            El corredor tendrá alrededor de 30 metros y nos deposita en la arista que se continúa con un muro bastante inclinado y que nosotros vamos a pasar pos el sudeste. Serán unos tramos fáciles en una pared bastante descompuesta los que a lo largo de unos 100 metros hacemos muy próximos a la misma cuando esta se allana bastante aproximándose a unas manchas rojizas que llevan de nuevo a la arista.

La Aguja de Pondiellos desde el Garmo Negro. 18-8-13.
 
            Hacemos una fotografía y continuamos por la venteada arista que sigue siendo fácil y que virando un tanto  al sur y prácticamente ya en horizontal nos conduce a la cima de la Aguja de Pondiellos situada a 3011 metros de altitud, veinte minutos después.

            La ascensión poco o nada ha tenido que ver con la hora que anunciaba  Luis Angulo desde el collado. A veces las descripciones se ajustan poco a la realidad, como en este caso, aunque a mi no se me escapa que dar referencias sobre una actividad es algo que depende de muchos factores de entre los que intervienen los personales ya para colmo. La ascensión ha resultado incluso más fácil de lo que yo suponía en contra de todo lo augurado por Rosa que me felicita en la cima.  Con este pico damos por concluida la ascensión a los tresmiles de la Zona del Balneario.

Balaitus, Infiernos e Ibones de Pondiellos desde el Garmo Negro. 18-8-13.
 
            Hacemos otra foto y desandando un poco de arista continuamos hacia el collado de separación con el Garmo negro. La pared del pico parece muy vertical y sostenida pero la experiencia me dice que con estos materiales será fácil el ascenso. Unicamente la parte superior nos puede deparar alguna sorpresa pero espero vadearla, si llega el caso, por el sur.

En la Cima del Garmo Negro. 3-9-88.
 
            La brecha está alrededor de 40 metros más abajo. Primero por pedrera y luego sobre unas placas metamórficas claras y buenas alcanzamos la brecha simada por un par de corredores.

La Aguja de Pondiellos que acabamos de subir desde el Garmo Negro.
 
            Unas huellas en el corredor este indican y confirman que el muro de salida se vence por la izquierda. Así que bajamos media docena de metros y enfilamos la pared de frente y por cualquier parte, es ocioso buscar vía, lo que hay que hacer es superar, de la forma más segura, una pared empinadísima pero fácil para nosotros, trepadores de postín.

En la Cima del Garmo Negro.
 
            Ascendemos buscando siempre materiales consistentes próximos a la arista, aunque sabemos que por allí desembocaremos en esa zona que hemos advertido como posiblemente complicada. Ya haremos alguna travesía si es preciso.

Marmoleras de los Infiernos.
 
            No será preciso ninguna travesía. Alcanzaremos la arista con buena roca y cuando nos disponemos a emplearnos un poco a fondo por si fuera preciso, la arista se allana y nos deja en la cima del Garmo Negro a 3051 metros de altitud. Hemos empleado entre bajar y subir otros veinte minutos. Son las  nueve y media.

Para ver la Continuación.

7 ago. 1998

17-98. PIC SOTLLO. 7-8-98.

Hacia Sotlló.
 
Collado Verdaguer, Cara Sur, Pico Verdaguer, Coll de Riufred, Arista Nordeste, Montcalm, Coll de Riufred, Cara eEte, Pic Sotllo, Arista Sudoeste, Esdtanis de Estats y Sotllo y Refugio de Vall Ferrera.

07-08-1998.

Salida 10 h. Llegada 18 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Sotllo procedente de Alpina. Vía en amarillo.
 
            Alrededor de las diez de la mañana del 7 de Agosto de este año 98 continuamos nuestra marcha sabedores ya de que el circo nos costará menos de lo que anunciaba Juan Buisé.

En la Cima del Jacinto Verdaguer con Ontcalm detrás. 7-8-98.
 
            En esta zona sí que hay personal que transita del Montcalm a la Pica.. Nosotros nos vamos hacia el collado de separación con el Pico Verdaguer. Hemos de descender por un pedregal alrededor de 100 metros para ascender también por pedregal otros tantos metros que nos faltan para alcanzar la cima del Pico Verdaguer situado a  3131 metros de altitud, cuarto tresmil de la jornada.  Son las diez y cuarto de la mañana, de una espléndida mañana que posiblemente por abajo corresponda a un día asfixiante.

            En la cima, un montañero que ha hecho una escapada en solitario nos hace una fotografía.

Hacia el Coll de Riufred.
 
            Prácticamente sin pausa, pues no es necesario ni interesante, por medio de la pared convertida en un inestable canchal metamórfico nos dirigimos directamente y en dirección casi este hacia el Collado de Riufred, paro lo que habrá que bajar sobre 150 metros. Hacemos un par de citas innecesarias, curiosas e intrascendentes que no pasarán el invierno con dos barras  de piedra espectaculares por su forma y dimensiones.

Montcalm desde Verdaguer.
 
            La subida al Montcalm se hace por la apacible arista nordeste que se convierte en loma suave pintada delicadamente al blanco níveo. Se trata del único pico en el que han permanecido restos de la última nevada del verano.

Cima de Montcalm.
 
            Son unos fáciles 100 metros que ni siquiera nos quitan el aliento los que nos depositan en la apacible cima del Montcalm a 3077 metros de altitud cuando son las once menos cuarto.

Gabarró, Estats y Verdaguer desde Montcalm.
 
            En la cima hay dos grupos de franceses. Con uno de ellos charlaremos y bromearemos un poco, nos harán y haremos unas fotografías y uno de ellos nos indicará algunos picos lejanos que desconocemos como el Puigmal, el Canigó, el Carlit... Pasamos casi media hora  disfrutando del pico y del día.

Sotllo y Estats  en el fondo del circo de Estats.
 
            Volvemos al Collado de Riufred y siguiendo la huella en neveros residuales del fondo nos vamos en dirección  oeste  y perdiendo altura hacia los Ibones de Barz pasando bajo los verticales paredones de la cara norte del Pico Verdaguer.

Montcalm desde la Norte de Verdaguer.
 
            Probamos un nevero que no ha recibido todavía el sol y la falta de tres huellas nos obliga a contornearlo por debajo, al grande ya no vamos desde aquí y arrancando de los 2770 metros aproximadamente, nos vamos directamente de frente hacia la cima de nuestro último objetivo, el Pico Sotllo en dirección sur.
 
Nevero persistente en la Norte del Verdaguer.
 
Cara Nordeste de Sotllo.
 
            Ascendemos un espolón pedregoso y soleado, absolutamente inestable y fácil que nos acerca a la  arista este del pico que nace en el Collado de Sotllo a 2894 metros de altitud. De allí para arriba, la pared, absolutamente descompuesta se empina bastante pero mentalizados subimos, Rosa va picada, de ello me he encargado, como motos.

Cima del Sotllo.
 
            Con algún apoyo de manos es suficiente,  y nos ha sobrado con una hora desde la salida de Montcalm, con lo que hemos pulverizado todas las previsiones e incluso nuestros propios cálculos,  son las doce y cuarto cuando alcanzamos la cima del Pico de Sotllo situada a 3077 metros de altitud, sexto y último tresmil del circo y del día.

Montcalm, Verdaguer, Estats y Gabarró desde Sotllo.
 
            Hacemos alguna foto y echamos un buen trago mientras llegan unos vascos por la arista que nosotros vamos a utilizar en el descenso. Nos hacen y hacemos unas fotos.

Monteixo al sur de la Pica.
 
            Un cuarto de hora después iniciamos el descenso por la arista sur hasta el collado sur para alcanzar nuestra tienda.  El barranco que nace del collado  es impracticable en su parte inferior con lo que hemos de atravesarlo y bajar por las campas herbosas y escalonadas que se reparten por la pared del contrafuerte que separa el Circo de Sotllo   de la Coma de Estats.

            Cuando lo estamos atravesando localizo una manada de rebecos. Juan que va delante se va hacia ellos que huyen no de muy buena gana. Pronto me doy cuenta que se ha quedado separado uno pequeño. Está ciego. Juan se acerca, lo persigue con cuidado y terminará haciéndole una foto en primer plano, luego lo dejará marchar. Hay que ver cómo se defiende, a pesar de estar ciego, en un medio tan abrupto y difícil como éste y que instinto de conservación tienen. En un momento hemos pensado que se despeñaría barranco abajo, pero bien, que si quieres, allí se ha detenido ante el vacío. La manada lo ha observado todo de cerca.

            Deberíamos de haberlo despeñado. Nosotros hubiéramos comido rebeco y el no acabará infectando a toda la manada.

En el Estany de Sotllo.
 
            Alcanzamos a Rosa cuando ya va a llegar a la tienda, se ha ido para abajo mientras nosotros maniobrábamos con el rebecoo. Son las dos menos cuarto.

            Hemos bajado al trote y cuando llegamos al ibón, lo primero que hacemos es capuzarnos en el mismo, el agua está fresca pero como tenemos calor se puede soportar.

            Mientras se nos secan los bañadores comemos al sol parte de la cena y comida sobrante y recogemos tranquilamente la tienda.

            Enmochilado todo y sin prisas, a las tres y cuarto salimos para abajo.

            El camino de descenso se hace largo al sol. Hace un día de justicia y bajamos despacio. Nos entretenemos con una vívora que he localizado en el camino y que Juan cogerá para estudiarla de cerca, nos cruzamos con unos abuelos que suben ilusionados como críos a La Pica, y en medio de un calor cada vez más creciente nos llegamos al Refugio de Val Ferrera cuando son las cinco y media.

            El refugio es una casa de pequeñas dimensiones, con un comedor, recepción y cocina en la planta baja y con la parte superior para dormitorios. Los aseos están fuera pero sin agua y la ducha va con monedas. Estamos en Cataluña.

            Poco o nada tenemos que hacer aquí y consecuentemente nos vamos ya con ganas al encuentro del coche. Son las seis cuando soltamos las mochilas, la sombra acaba de llegarle. Mientras nos descalzamos comemos una fruta y descansamos de la movida que se ha saldado con 1900 metros movidos. La escapada de este verano nos ha salido barata en los Pirineos, hemos pagado con 3200 metros subidos.

            Nos vamos pista abajo al encuentro de algún buen lugar para acampar. Yo recuerdo un pequeño prado segado junto al río que puede ser maravilloso, pero a mis socios no les parece tan bueno para plantar la tienda ya. Por lo tanto. Nos llegamos casi hasta Arreu y atravesando el precario puente del que sale la pista hacia El Monteixo, en un trozo de abandonada pista que la unía con el vado, junto al río acampamos. Son las siete menos cuarto y estamos a 1300 metros de latitud.

            Lo primero que haré será baldear el coche que está lleno de polvo, luego ponemos a refrescar las cervezas,  secamos cosas humedecidas por el sudor, preparamos la cena y cenamos tranquilamente con menú no previsto pero mejorando ostensiblemente al que nos correspondía.

            Brindamos con cerveza a la temperatura del río: El Noguera de Val Ferrera a la vez que les insinúo a mis socios el tema del Atlas  para el verano próximo. No recibiré ni siquiera el clásico y socorrido “oído, cocina”, pero el asunto no se ha perdido entre los rumores de las espumeantes aguas del barranco.

            Los mosquitos andan finos. Hay una legión de microscópicos volátiles que nos quieren amargar nuestro merecido relajo. Nos tendremos que vestir del todo y al final terminaremos por meternos en el coche a escuchar las noticias mientras esperamos que se haga de noche, pues no queremos dormir con compañía no deseada.

            A las diez menos cuarto ya ha llegado la oscuridad y nos empiltramos. La noche será larga como todos y más ésta en la que Rosa se propone dormir hasta que le despierte aquí el sol.

            Desde luego que no será así. A las seis y media estamos Juan y yo despiertos y a las siete menos cuarto comentamos delicadamente ese asunto relativo al prometido chocolate que mi esposa no deja de escuchar.

            Desayunamos con chocolate deshecho y sin pérdida de tiempo nos metemos en el coche y en la carretera pues este día 8 de Agosto no tiene mayor objetivo que colocarnos en nuestras respectivas casas al mediodía.

            Y así será, la carretera tiene poca circulación a estas horas de la mañana: Alins, Llavorsí, Sort, Pobla de Segur y Tremp pasan pronto. Luego nos metemos en una carreterica que nos llevará a través de un desierto en el que podemos contemplar una granja de avestruces hasta Benabarre. Allí tomaremos ya buena carretera y  en el cruce de la nueva carretera con los túneles bajo el Pantano de Barasona paramos a echar un bocado y un trago, aprovechando para coger un poco de hinojo.

            Poco después continuamos para abajo hasta Barbastro y con algo de circulación nos llegamos hasta Huesca. A las doce estamos en casa de Juan. Hemos realizado la vuelta en menos tiempo del previsto lo que siempre es de agradecer.