25 may. 2002

6-02. CIRCULAR POR EL VALLE DE LOS SARRIOS. 25-5-2002.

Nieblas sobre la Cabecera del Barranco de Aspe. 2-6-07.

Aparcamiento de Candanchú,  Collado Causiat, Hayedo de Sansanet, Cantal de Escuarez, Valle de los Sarrios, Olana Mistresa, Refugio de los Forestales, Brecha Bernera, Ibón de Estanés, Hayedo de Sansanet y Collado Causiat.

25-5-2002.

Desnivel acumulado 1200 m.

Distancia recorrida 19500 m.
 
Tiempo efectivo 07:00 h.

Mixto.

Fácil.

Agua en el Barranco de Aspe, en el Valle de los Sarrios, En el Ibón Biejo, en la Plana Mistresa y en el Ibón de Estanés siempre según temporada.

 Es una marcha circular que se puede realizar en cualquier época del año con la excepción de las épocas con nieve profunda ya que resulta bastante larga. Una  versión más convencional  no pasaría por el Cantal de Escuarez sino que recorrería  la cabecera del Hayedo de Sansanet.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Valle de los Sarrios procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            No predicen muy buen tiempo que digamos pero, a pesar de ello, decidimos ir a buscar a nuestra hija Biola a Pamplona para así disponer del sábado 25 para nosotros.

            Este final de Mayo, será porque el 2002 es capicúa, está caracterizado por un tiempo extraordinariamente cambiante y a las siete menos cuarto, cuando nos despierta el reloj, nos encontramos con un cielo tan extraño que decidimos volvernos a la piltra, y eso que pretendemos ir bajos.

            A las siete y media, decididos a lo que sea, nos levantamos, desayunamos, echamos las capas de agua al coche y tras comprar pan tierno nos vamos hasta Candanchú. Nubes y nieblas por cualquier parte del horizonte nos indican un día complicado en el que nosotros tenemos ciertas esperanzas de que no nos llueva, o si lo hace, sea ciertamente poco.

            Aparcamos en el aparcamiento al final de la Escuela Militar de Montaña, no se puede ir más allá, y tras terminar de montar las mochilas, decimos adiós a un par de montañeros que están preparando sus bártulos y nos vamos en dirección oeste por la pista que llanamente se adentra en la pradera alpina, sobre la que se asientan las pistas de fondo de la estación de esquí.

            Son las nueve de la mañana cuando comenzamos a caminar a 1550 metros de altitud. Vamos al encuentro del Collado Causiat situado a 1630 metros de altitud, ascendiendo suavemente en medio de una mañana un tanto fresquilla, que se nos alegra un poco con la presencia de unos tímidos rayos de sol.

            En el collado iniciamos un suave descenso por camino balizado de rojo y blanco pues se trata de la G. R. 11., al encuentro de la cabecera del Bosque de las Hayas en el que se sumerge el camino y que nos devuelve, aproximadamente, a los 1550 metros de altitud, por un camino lleno de hojarasca húmeda que nos proporciona algún  resbalón que otro.

Gravera del Barranco de Aspe.
 
            Transitamos a continuación la Pared Norte del Esper virando un poco al sudoeste y en ligero ascenso por marcado camino sobre fina pedrera caliza, pasamos la zona de los desprendimientos en la que se estrecha el camino y atravesamos el Barranco de Aspe, no sin cierta dificultad, ya que la noche ha sido cálida y el deshielo ha sido continuo, por lo que baja de bote en bote.

            De nuevo nos introducimos en el hayedo, ahora en dirección noroeste y prosiguiendo con el ascenso, encontramos un caminillo medianamente marcado sobre la pedrera, que nos introduce en un amplio corredor en la cara nordeste de La Chorrota.
 
Corredor del Cantal de Escuarez desde el Hayedo de Sansanet. 23-8-08..
 
            En fuerte ascenso y siguiendo el difuminado caminillo, que secunda nuestros objetivos a pedir de boca, ganamos altura para pasar ligeramente al oeste de la cota 1805 m, tomar la loma llena de verdura, para poco más adelante, perdidas las citas, ascender unos empinados tramos de caliza y pastizal, para poder alcanzar una enorme cita sobre el lapiaz calizo, en la entrada del rellano superior del Puerto de Estanés.

Entrada al Valle de los Sarrios.
 
            Estamos a 2000 metros de altitud, son las diez y media y paramos a almorzar un poco pues Rosa tiene apetito. Aprovechamos para contemplar el paisaje al este en el que las nieblas desarrollan una espectacular danza. Al oeste he podido ver, con permiso de las nieblas, lo que supongo es la entrada del Valle de los Sarrios.

 Hacia el Oeste en el Valle de los Sarrios. 29-4-06.
 
            Quince minutos más tarde, virando un poco al oeste y buscando el mejor camino que sea lo menos rompepiernas posible, continuamos camino en ligero descenso.

Ibón Viejo en el Valle de los Sarrios.
 
            Atravesamos un viejo ibón colmatado por su orilla norte y orientándonos hacia el sur comenzamos a ascender un pequeño dorso, medianamente libre de nieve, junto al camino que sube a la izquierda del mismo.

            Por terreno limpio fundamentalmente y guiados por citas ascendemos hasta la entrada del Valle de los Sarrios. Inmediatamente advierto la vista que tantas veces había visto y que no conocía realmente. Le haré una foto como no podía ser de otra manera.

Nieblas en Sierra Bernera. 28-4-06.
 
            Hemos pasado subiendo junto a la cascada del barranco y ahora atravesándolo nos vamos valle adelante, por la orilla izquierda del mismo con ciertas dudas, ya que no conocemos realmente lo que hay bajo la nieve de nuestros pies.

            Bordeamos la parte más amplia del valle y en suave ascenso vamos al encuentro de las nieblas del fondo y de un grupo numeroso que viene hacia nosotros y a los que orientaremos hacia el Ibón de Estanés.

Paredones en la Norte de Ruaber Bernera. 29-4-06.
 
            Alcanzamos la divisoria de aguas a 2125 metros de altitud e iniciamos el descenso en dirección oeste-noroeste. El Circo de Olibón es uno de los pocos valles que tiene salida de aguas hacia dos vertientes casi opuestas.

            Las nieblas se van levantando y nos permiten contemplar la verticalidad de los paredones de la cara norte del Macizo de Bernera.

Refugio de los Forestales. 28-4-06.
 
            Cruzándonos con alguno que sube nos llegamos al Plano Mistresa y atravesamos el curso del barranco para tomar el camino que baja hasta el Llano de Lizara y que nos conduce, enseguida, al refugio forestal de la cabecera del valle situado a 1975 metros de altitud, cuando son las doce y media de la mañana.

            El refugio está abierto, es muy amplio y está muy limpio: está recién restaurado. Se encuentra escasamente a unos 300 metros del lugar en el que nos quedamos el día que veníamos a conocer el valle desde Lizara.

            Echamos un trago de agua y nos volvemos con las mismas hacia el Plano Mistresa atravesándolo en dirección norte, tal y como llegamos: a través de una turbera que echa agua por todas partes e incorporándonos a un potente espolón mixto de caliza y prado, exento de nieve y bastante vertical, que nos ha de conducir lo más directamente posible a la Brecha de Bernera.

Brecha Bernera desde la Plana Mistresa. 29-4-06.
 
            Ascendemos primero próximos a la orilla derecha de un torrente que baja en dirección sur para luego alejarnos un poco del mismo en busca  del mejor camino, que resulta fácil pero que nos mete en calores

            Son 250 metros de desnivel que se arrellanan alrededor de los 2200 metros para permitir que el personal pueda tomar un poco de aire. Los 50 metros restantes son igualmente empinados y los subimos con cierta incertidumbre ya que hemos visto algunas trazas de camino y algunas citas en las que, nuestra experiencia, no nos permite confiar demasiado. Solamente arriba, en el mismo collado, hay trazas inconfundibles de camino.

            Es la una y cuarto cuando alcanzamos la amplia y plana Brecha de Bernera situada a 2250 metros de altitud. Hemos metido en la subida la media hora que he calculado.

            Respiro cuando veo la cara norte pues no las tenía todas cuando decidimos venir: sabia que había que bajar 400 metros de desnivel y que tenían que ser muy empinados. Por ello y en previsión hemos traído piolets y crampones.

Ibón de Orna y Aguas Tuertas desde la Brecha Bernera.
 
            Ahora, la nieve está blanda, los 200 primeros metros de pared son ciertamente verticales pero se bajan con comodidad. A pesar de ello Rosa quiere que saquemos los piolets.

            Bajamos a todo trapo por la nieve advirtiendo que también se podría hacer, la mayor parte, por tramos de pedrera que se encuentran limpios de nieve. Patinamos un trozo más suave y nos detenemos frente al vertical resalte que se precipita en el Ibón de Orna, asentado 200 metros más abajo.

            Contemplamos el ibón medio helado todavía y el Valle de Aguas Tuertas desde una perspectiva inédita para nosotros. Hacemos una fotografía, echamos un trago de agua y decidimos no bajar hasta el ibón ya que ello nos obligaría a perder alrededor de 100 metros de desnivel sobre nieve que tendríamos que recuperar de inmediato y que no nos aportarían nada de interés.

            Por tanto continuamos con una amplia travesía casi en horizontal sobre nieve, en busca del lugar en el que el resalte rocoso desaparece y un nevero continuo nos permite bajar al rellano inferior, cosas que conseguiremos progresando en dirección este a lo largo de unos 300 metros.

            Alcanzado el rellano inferior, nos orientamos de nuevo al este y llaneando lo más posible sobre una zona caliza absolutamente irregular llena de lomones y depresiones, nos vamos acercando al Ibón de Estanés.

            Aprovechando una depresión abrigada y soleada en las inmediaciones del ibón nos paramos a comer. Son las dos y cuarto de la tarde.

Tras rodear Estanés nuestro descenso desde la Brecha Bernera.
 
            Poco antes de las tres continuamos hacia abajo al encuentro del ibón al que llegaremos enseguida y al que hemos de dar media vuelta escasa ya que lo rodearemos por su lado sur.

            A pesar de ello, se hace largo ya que hay que salvar dos entrantes de barranco y hay que salir de la orilla para salvar dos paredones que se sumergen verticales en el ibón. Son las tres y cuarto y estamos a 1777 metros de altitud.

            Al final del contorno recuperamos las balizas de la G. R. 11., y con ellas nos vamos en suave y cansino ascenso, en dirección sur, hacia el collado sur del Pico de la Mujer Muerta. Estoy algo cansado y me duelen bastante los dedos meñiques de los pies.

            Bajamos próximos a una pareja que primero va delante y luego detrás de nosotros y que, poco más adelante, se bajará hacia el aparcamiento francés cuando nosotros comenzamos a virar al sur en busca de la cabecera del Bosque de las Hayas.

De nuevo el Barranco de Aspe. 2-6-07.
 
            Hacemos camino tranquilamente para adelantar a un grupo a la entrada del bosque, agradecer el sombrío hayedo, descansar un rato y perder luego el camino bastante mal balizado.

La Raca desde el Hayedo de Sansanet. 2-6-07.
 
            Luego tendremos que ascender penosamente para recuperar el camino, pasar el crecidísimo barranco ocupado por un nutrido grupo y descender de nuevo hasta penetrar otra vez en el agradabilísimo hayedo.

            La salida del mismo a la pradera alpina y al sol será, de nuevo, penosa hasta el Collado Causiat y luego, cansina a pesar del suave descenso hasta que recuperemos el coche tras liquidar 1200 metros de desnivel, cuando son las cinco y media de la tarde.

12 may. 2002

5-02. PUNTA PRESIN. 12-5-2002.

Vértice Geodésico de Presín.

Virgen de los Ríos en Caldearenas, Barranco Matriz y Arista Este.

12-05-2002.

Salida 15 h. Llegada 18 h.

Sol.

Muy fácil.

Senderismo.

Miguel Bandrés, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Presín procedente de Prames. Vía en amarillo.


            Es sábado 12 de Mayo de 2002. Mi chica ha salido de trabajar a las seis de la mañana y ha de volver de nuevo esta noche a las diez. Por lo tanto, se levanta tarde durmiendo poco, comemos pronto y nos vamos al monte para dar un paseo al sol en una semana en la que ha llovido poco para la enorme cantidad de nubes que la han cubierto en su totalidad.

            Siempre hay que tener cosas cortas preparadas para días así y hoy iremos a Punta Presín.

Virgen de los Ríos. 12-5-02.
 
            Son las tres menos cuarto cuando salimos hacia El Hostal de Ipiés, latre, Caldearenas y Aquilué. Luego, ya por pista  de un par de kilómetros largos  y nos llegamos hasta la Virgen de los Ríos.

            Aparcamos bajo un chopo lombardo en la explanada inferior y volviendo unos metros por la pista tomamos a nuestra derecha una cita que nos señala el inicio del camino. Estamos a 780 metros de altitud y son las tres y cuarto cuando comenzamos a caminar en dirección sur.

El camino que vamos a encontrar muy amojonado, transita la orilla derecha del Barranco Matriz, se va a ir elevando poco a poco sobre la ladera norte de la Sierra Presín y aprovecha afloraciones lineales de salagón, la marga tradicional de la zona, para transitar siempre por encima del nivel del barranco en medio de un bosque en le que se alternan los bojes con los pinos silvestres, los robles, las genistas y los enebros tanto comunes como oxicedros. Mal bocado deben ser los frutos de éstos últimos cuando siendo tan llamativos y de tan apetecible tamaño permanecen tanto tiempo sobre el árbol.

Oroel desde la Norte de Punta Presín.
 
Poco más arriba frente a la Cascada del Barranco de la Virgen aparecen las primeras hayas escapadas de la umbría del otro lado del barranco, tan colonizadas por las agallas del haya como los pinos de procesionaria y eso que este año ha hecho frío como pocos.

El camino, perfectamente marcado, debió de ser muy utilizado en otro tiempo ya que todavía sigue empedrado a tramos, nos deja escuchar el profundo canto del cuco en la remota espesura del bosque y nos permite estropear la siesta de una crecida culebra de agua que ha salido a tomar el sol al mismo alejándose un tanto de la humedad del barranco.

Poco más arriba atravesamos el barranco y por su orilla izquierda seguimos ganando altura por un camino que han limpiado casi de forma excesiva pues en algunos tramos tiene la anchura de una pista.

En el rellano siguiente volvemos a atravesar el barranco que se marcha de frente hacia la arista a la vez que el camino se alarga lateralmente aproximándose hacia el collado a la vez que se arrellana de nuevo, muy alto, en una umbría del hayedo en la que abundan primaveras y hepáticas.

Enseguida alcanzamos el collado que se asoma al valle que une Arguis con Bentué de Rasal y que hace ya tantísimos años que recorrimos.

Solamente nos queda abandonar el camino que en adelante baja al valle, girar a nuestra derecha y orientándonos en dirección oeste-noroeste seguir en suave ascenso por el caminillo que transita la misma arista y que nos conduce enseguida a la indiferenciada Cima  de Punta Presín, situada a 1430 metros de altitud cuando son las cinco menos cuarto de la tarde.

Punta Peiro desde Presín.
 
Pasamos la cima tras un pequeña brecha vestida totalmente de crecidos arbustos con la intención de alargarnos hasta Cima Fajal pero enseguida desistimos de hacerlo ya que el camino ahora es prácticamente inexistente en una cresta completamente vestida de plantas espinosas, vamos con Miguel nuestro vecino, el camino se puede alargar en este estado más de la cuenta y Rosa tiene que ir a trabajar por la noche.

Volvemos a la cima y allí nos comemos unas naranjas y echamos un trago de agua mientras contemplamos el soleado Valle del Río Garona al sur y el Pirineo Axil al  norte, todavía blanqueado de nieve y profusamente cubierto de nubes.

Quince minutos más tarde desandamos el tramo de arista contemplando los abrigos de la ladera sur de la misma tan característicos en el salagón de la zona, y por el mismo camino nos vamos para abajo, bueno está el monte bajo en estos tiempos para  hacer caminos nuevos.

Al suave sol de la tarde nos llegamos hasta la Ermita de la Virgen de los Ríos que se encuentra tan espléndida y exquisitamente cuidada como ya sabemos, echamos un trago en la fuente y damos por liquidada la jornada  en la que, casi sin querer, hemos movido 700 metros. Van a ser las seis y media

La Cruceta de Aquilué.
 
Ya para abajo en el coche contemplamos la Cruceta, visitamos brevemente Aquilué bastante arreglado como ya sabemos y nos llegamos a casa cuando son poco más de las siete de la tarde. Hoy hemos hecho monte bajo pero por camino, lo que también tiene su encanto aunque a mí no me seduzca demasiado.

4 may. 2002

4-02. CUCURUEZO, FRAGINETO Y GUARA. 4-5-2002.

Casquete Somital de Guara. 7-6-09.

Molino  de Nocito, Barranco la Pillera, Collado de Chemelosas, Collado Petreñales, Cucurezo, Fragineto, Raso de los Hongos y Arista Oeste. Descenso por las Pedreras de la Norte de Guara al Barranco la Pillera.

04-05-2002.

Salida 08 h. Llegada 16 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Guara procedente de Prames. Vía en amarillo.


            El fin de semana se presenta un tanto incierto meteorológicamente hablando y decidimos mejor ir hacia abajo que para arriba. Por la misma razón preferimos marchar el sábado día 4 de mayo que el domingo 5.

            Nos levantamos, el  a las siete  y a las siete y media hora después estamos comprando el pan. Seguidamente nos llegamos al inicio de la Guarguera y poco después al puente en el que comienza la pista de Nocito.

            La pista está  en regulares condiciones por lo que el camino se hace largo aunque no demasiado. Habíamos calculado hora y media de coche y nos vamos a desocupar con algo menos. Nos entretenemos contemplando una pareja de perdices que se resisten un tanto a emprender su corto y pesado vuelo.

            Pasamos el collado y algo más abajo, en el encuentro con la pista que viene desde el Túnel de la Manzanera se arregla pero enseguida estamos en el pueblo y tomamos la pista hacia el molino que está tan mal como la primera.

Guara desde Nocito. 4-5-02.
 
            De cualquier forma, junto al molino, atravesamos el Barranco Lapillera  y aparcamos junto al mismo al encontrárnoslo de nuevo. Son las ocho y media de la mañana y estamos a 860 metros de altitud.

En el Barranco Lapillera. 4-5-02.
 
            Prácticamente en horizontal nos vamos barranco adelante en dirección fundamentalmente este, utilizando las pasaderas que permiten atravesar el barranco sin necesidad de descalzarse como nos ocurriera la vez anterior, pues no en broma hay que atravesar el barranco ocho veces. Baja poco agua en esta seca primavera de 2002.

            Pasamos las citas que indican que hay que abandonar el barranco y continuamos adelante por el mismo hasta que diez minutos después, cuando comprendemos que ese camino nos puede llevar pero no es el que buscábamos, nos damos la vuelta sobre nuestros pasos y tomamos las citas que habíamos rehusado anteriormente.

Torres del Barranco Lapillera. 4-5-02.
 
            Monte arriba, ahora en dirección sur, comprobaremos que hemos debido dar la vuelta cuando estábamos a punto de alcanzar el camino que, barranco arriba llevamos en este momento.

            Ya por conocido camino vamos ascendiendo consistentemente en busca de la Mallata Ferrer y del Collado de Chemelosas  situado a 1370 metros de altitud. La mañana está espléndida y hemos entrado en calor.

Cara Este de Fragineto desde el Barranco de las Valles. 7-6-09.
 
            Iniciamos el tránsito de la cara  oeste de Guara primero en horizontal para perder seguidamente alrededor de 50 metros de desnivel y continuar seguidamente ascendiendo  poco a poco al encuentro del Collado de Petreñales.

            Buscando el precioso tejo que ya conocemos doy un tropezón al verlo y perder la atención al camino que casi acabo de narices en el suelo.

            Son las once menos veinte cuando alcanzamos el Collado de Petreñales situado a 1560 metros de altitud.

Fragineto desde el Collado Petreñales. 7-6-09.
 
            Sin pérdida de tiempo y recordando el inicio del camino de la vez anterior lo tomamos entre bojes junto a un cartel de coto. En esta ocasión el espeso “buchacar” está seco y enseguida alcanzamos el lugar desde el que, hartos de agua, nos dimos la vuelta en nuestro primer intento al Pico Fragineto.

            Hemos virado al sudoeste llegando al collado y ahora ascendemos en dirección oeste al encuentro de la Punta del Cucurezo a la que llegamos poco después cuando el boj ha ido dejando paso paulatinamente a la genista hórrida.

            Estamos a 1661 metros de altitud y virando de nuevo al sur–sudoeste continuamos adelante por la amplia arista que se alargará algo más de lo que imaginábamos.

            La arista, fundamentalmente  llana, sube y baja continuamente atravesando diminutas prominencias y estrechándose de cuando en cuando, siempre ascendiendo ligeramente.

Casquete Somital de Fragineto.
 
            Hemos calculado media hora pasada la Punta Cucurrezo y así será. La cresta caliza y descompuesta junto al frío viento que nos azota se lleva su tiempo y nos hace agradecer los abrigos que encontramos sobre un caminillo medianamente marcado.

En Fragineto.
 
            Son las once y veinticinco cuando alcanzamos la cima del Pico Fragineto situado a 1734 metros de altitud. El nevado norte está ligeramente cubierto de nubes que nos roban el ansiado paisaje. El resto, más próximo se encuentra limpio y podemos gozar desde las depresiones de Vadiello y Calcón al sur, hasta la rotundidad de Oroel  o la profundidad recóndita de las continuas eses del Guatizalema al noroeste.

El Calcón desde Fragineto.
 
            Junto al par de montañeros oscenses que has subido desde La Tejería y que han llegado poco antes que nosotros, nos ponemos a almorzar.

Guara desde Fragineto.
 
            Pasamos un corto cuarto de hora charlando de algún familiar conocido por nosotros que vive en Sabiñánigo y a las doce menos veinte nos volvemos por el mismo camino en busca del Collado de Petreñales. La pareja vendrá tras nosotros hasta Cucurezo.

Guara desde el Collado de Petreñales. 7-6-09.
 
El Raso de los Hongos en la Sudoeste de Guara. 7-6-09.
 
            A las doce y cuarto alcanzamos el collado y en dirección sudoeste por camino ya conocido nos marchamos en busca del Llano de los Hongos y de la Fuente del Pino perdiendo alrededor de 50 metros.

La Fuente del Chinebro en el Raso de los Hongos. 7-6-09.
 
            Llevamos un trío delante. Serán franceses cuando los alcancemos en la grada rocosa. Una joven los retrasa un tanto.

Ladera Sudoeste de Guara. 7-6-09.
            Hemos contorneado el contrafuerte sur de Guara y virando al nordeste continuamos ascendiendo, ahora de manera más consistente, avanzando directamente hacia el pico a través de pedrera caliza sobre la que va aflorando más la genista cuanto menos el boj.

En la Oeste de Guara. 7-6-09.
 
            Hemos calculado hora y media y por allí irán los tiros. En la parte superior nos aproximamos a la arista oeste y allí el viento que está muy frío nos empuja de lo lindo haciéndonos trabajar un poco más de la cuenta; pero ya da igual, estamos en Guara que era lo que nos habíamos propuesto en principio y a lo que habíamos estado a punto de renunciar.

            Son las dos menos veinte, estamos a 2077 metros de altitud y junto a la cruz instalada al lado del derribado vértice geodésico nos sentamos a comer ya que hace un poco de abrigo.

Collado de Chemelosas desde Guara. 7-6-09.
 
Hay dos grupos descansando en la cima, uno de ellos con un hambriento chucho que se encargará de liquidar el aceite de nuestra lata de sardinas una vez que hemos rescatado los "pesquitos". Luego llegan dos de los franceses ya que uno de ellos ha llegado junto con Rosa compitiendo descaradamente con mi chica que, por cierto, no se ha dejado ganar.

Bajando la Pedrera de la Norte de Guara.
 
            Media hora después nos abrigamos un poco con gorro y guantes y nos vamos para abajo por la arista oeste. Vamos en busca de las pedreras que nos bajen como motos.

            El viento pega de lo lindo resultando francamente desagradable más por frío que por fuerte, pero poco después bajamos un resalte en la arista y a través de los pinos que llegan hasta la misma, iniciamos el descenso de la cara norte del pico siguiendo una estrecha senda que nos ha de depositar en la pedrera tras una pequeña travesía hacia el centro de la pared.

Guara desde el Pico Luna. 22-8-07.
 
            Alcanzada la pedrera que no es precisamente la maravilla que esperábamos, nos perdemos para abajo hasta que la pedrera se sumerge en el pinar y se hace camino que en fuerte descenso se llega al encuentro de la senda que hemos llevado en ascenso, poco más abajo del Collado de Chemelosas. Hemos bajado 700 metros en poco más de veinte minutos.

            Con las rodillas muy fatigadas por el descenso tan rápido nos llegamos al Barranco Lapillera en medio del suave verdor de la hoja de haya recién nacida y del cálido blanco de la espléndida griñolera florecida,  recogemos la cerveza que hemos dejado a refrescar y en un retazo de pradera próxima al barranco nos paramos a descansar a bebérnosla y a disfrutar un poco de la tarde, aquí en el fondo del valle no corre viento. Son poco más de las cuatro, de una tarde en la que se han ido desarrollando una cierta nubosidad poco consistente.

            Luego, junto al barranco, contemplando pequeñas bandadas de madrillas que confirman que se trata de un barranco vivo nos llegamos hasta el coche cuando son las cinco menos cuarto de un día en el que hemos movido 1500 metros de desnivel y para este 2002 son muchos por lo poco que hemos hecho últimamente.

            Con el coche nos subimos hasta la Ermita de San Urbez. La encontramos en plena restauración tanto interna como externa en lo que concierne a los alrededores. De aquella casa semiderruida que acogía a una harapienta familia de colonos que vimos la primera vez que llegamos hasta aquí, se ha convertido en un par de espléndidas casas, perfectamente restauradas y otro par más que parece llevará idéntico camino. La verdad es que este pueblo debe ser la envidia de muchísimos de este Pirineo que se encuentran mucho mejor comunicados.

            A las seis y cuarto estamos ya en casa.