18 jun. 2006

11-06. LA ARISTA ESTE DE LA PARTACUA. COCHALDO, FORQUETA DE LOS PALOMOS Y FORQUETA DE LOS HUEERTOS. 18-6-2006.

Cara Norte de la arista que vamos a recorrer.

Parque Faunístico de Lacuniacha, Pista Sur, Barranco Bozalbo, Mallata Sarronal, Canal del Burro, Punta Cochaldo, Forqueta de los Palomos y Forqueta de los Huertos.

18-06-2006.

Salida 10 h. Llegada 16 h.
 
Mixto.

Bastante fácil..

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de La Partacua procedente de Prames. Vía en amnarillo.

            Tres semanas después de la artroscopia me dan el alta médica y, ya que la rodilla está en garantía, lo mejor es probarla.

            El sábado 17 de Junio es la Quebrantahuesos 2006 y nosotros estamos en la primera curva debajo de Hoz. Desde allí se divisa perfectamente toda cara norte de la Sierra de la Partacua. El día está tormentoso, mañana estará igual por lo tanto hemos de hacer algo de monte no demasiado alto. Al frente tenemos Punta Cochaldo, la Forqueta de los Huertos y la Forqueta de los Palomos y queremos ir allí.

            Rosa propone Guara por Used en virtud del tiempo pero cuando nos levantamos al día siguiente, el cielo está muy despejado, la poca nubosidad que hay viene del sudeste y decidimos ir para arriba en lugar de para abajo.

            Yo sé que la situación atmosférica del momento no es demasiado significativa pero para qué voy a decir nada.

            Son las nueve menos cuarto y una hora después hemos pasado por Piedrafita, subido hasta casi la entrada de Lacuniacha, nos hemos ido por la pista que sale de llano hacia el sur alrededor de un kilómetro y cuando la pista cruza el amplio Barranco Bozalbo aparcamos.

            Hemos entrado a la pista a pesar de que han puesto una señal de dirección prohibida y le preguntamos a un pastor que llega por el camino que queremos tomar.

            Nos dice que la cadena está rota y que como la pista es llana y no se estropea pues no la cierran.

Punta Blanca, Peña Blanca y Corona del Mallo desde la Majada Sarronal.
 
            Estamos sobre los 1400 metros de altitud y comenzamos el ascenso en dirección  casi este a través de los escalonados prados de la Mallata de Sarronal, siguiendo caminos de ganado fundamentalmente para atravesar los setos naturales que los delimitan.

            Por un sitio o por otro ganamos altura y alcanzamos el puerto abierto en el rellano bajo los Paredones de la parte este de la Partacua.
 
Canal del Burro entre Queba y Blanca.

            Atravesamos  en dirección sudeste la pradera alpina apuntando hacia el Arco Natural de Piedrafita y dejándolo un poco a nuestra derecha nos incorporamos a la enorme pedrera que llena el cono de deyección de la Canal del Burro.

La Norte de la Foequeta de los Palomos.
 
            Conocemos la canal pues ya la hemos subido en la ocasión en la que estuvimos en Punta Queba y, por tanto, no tenemos ninguna duda.

Punta Queba o Blanca de Abajo.
 
            La pedrera que es amplísima y casi plana en principio, arranca sobre los 1600 metros de altitud y poco a poco la vamos inclinando ya que la tomamos en diagonal.

            Cuando se estrecha la canal que cuenta con tres corredores paralelos, tomamos el de nuestra derecha y aprovechamos el terreno firme en el que se alterna el praderío con el pedregal más estable hasta que el corredor se pone tieso y lo cambiamos por un espolón que lo separa del corredor central.

            El ascenso es fuerte pero a cambio el terreno es muy estable y se sube bien por lo que proseguimos por el mismo hasta que se pone vertical y nos obliga a introducirnos en el corredor central para subir por el fondo del mismo un centenar de metros y abandonarlo para colocarnos en la inclinada y descompuesta pared bajo el Portiecho y Punta Queba.

            Sudamos de lo lindo pues la mañana que se va arañando poco a poco, está calentita además de que nuestro ritmo ya no es de paseo.

Vivac en la Norte de Punta Queba.
 
            Hemos dejado atrás algunos neverillos residuales en los fondos de los barrancos y cuando alcanzamos el persistente nevero bajo el Portiecho, viramos al sur y comenzamos el flanqueo bajo el casquete somital de la blanquísima Punta Queba.

            El camino se arrellana con el flanqueo y nos conduce al Collado Sudeste de Punta Queba situado sobre los 2250 metros de altitud cuando son las doce menos veinte.

            Hasta aquí hemos llegado y el tema del día va a comenzar a partir de ahora.

            Echamos un trago, fotografío unas delicadas Miosottis alpinas y nos vamos cresta adelante en dirección este-sudeste.

            Se trata de la arista que en descenso arranca, por decirlo de algún modo, de la Brecha de Cachibirizas y termina sobre la morrena glaciar a la altura de Santa Elena.
 
            Dejamos a nuestra espalda desde Peña Blanca hasta Punta Queba pasando por Punta Blanca y tenemos por delante un auténtico rosario de puntas que irán perdiendo altura paulatinamente al encuentro del Río Gállego.

            La arista que esperamos fácil si las brechas no son muy importantes, tiene dos laderas completamente diferenciadas: la norte conocida por los brutales y verticales paredones patrimonio de los escaladores tanto de roca como de hielo y la desconocida al sur que da al puerto de Biescas, también muy vertical y salvaje pero que cuenta con un praderío colgado bajo la arista y que suponemos será nuestra salvación para atravesar las brechas.

La Sudoeste de la Forqueta de los Palomos.
 
            Con un corto ascenso por terreno fácil alcanzamos y pasamos los tres dientes al sur de Punta Queba, el primero de los cuales es Punta Cochaldo. situada a 2232 metros de altitud. Bueno, en la arista son dos los que nos conducen en descenso a una primera brecha fácil a la que llegamos por praderío de asfódelos entre pinos negros. Descendemos hasta los 2175 metros. La brecha, que es amplia nos enseña los verticales paredones de nuestro primer objetivo la Forqueta de los Palomos.

Punta Cochaldo, Queba, Blanca. Peña Blanca y la Corona del Mallo.
 
            Hay que faldear un poco al sur por terreno vertical pero fácil al estar cubierto de verdura escalonada, hacer un pequeño destrepe también muy fácil y, pasada la brecha, iniciar el ascenso, siempre por verdura hasta alcanzar la arista poco antes de la cima.

Desde el Collado Oeste de la Forqueta de los Palomos.
 
            Son las doce pasadas cuando alcanzamos la cima de la Forqueta de los Palomos situada a 2213 metros de altitud y, de momento, se van cumpliendo nuestras suposiciones ya que las brechas no han resultado “caras.”
 
La Oeste de la Forqueta de los Huertos.

            Hacemos algunas fotos  tanto hacia atrás como hacia delante, contemplamos el Valle de Tena desde este privilegiado mirador y nos lamentamos de que el día no sea nada decente para el paisaje, aunque sabemos que en la montaña días como estos y peores son muy corrientes ya que, los buenos de verdad, son la excepción.

            La inquietud nos lleva enseguida a progresar hacia el este para ver el futuro que pasa por perder alrededor de 200 metros de desnivel que mejor será fuera de la arista. Por tanto, iniciamos el descenso por un medio similar al anterior pero más vertical si cabe. Nos ayudamos de las ramas de los pinos y, ya acostumbrados al medio, progresamos con cierta comodidad y rapidez a pesar de la verticalidad del terreno.

            Enseguida alcanzamos una barrera caliza vertical y la destrepamos por un corredor de alrededor de 30 metros muy tieso pero muy asequible, no pasará de IIº. Luego más descenso en busca de la brecha
 
Otra imagen de la Forqueta de los Huertos.
 
            La vista hacia atrás de la Forqueta de los Palomos desde la brecha es sencillamente espectacular: la enorme mole redondeada que se ve desde el norte es, desde aquí, una afiladísima aguja, algo casi inimaginable.

            Hemos de bajar unos pocos metros por debajo de la misma, situada a 1990 metros de altitud, para iniciar de manera ya cotidiana el ascenso y recuperar la arista.

Forqueta de los palomos desde la de los Huertos.
 
            La arista es afiladísima pero no nos ofrece otra dificultad que el vértigo especialmente debido a su cara norte. Estamos en la Forqueta de los Huertos a 2035 metros de altitud.

            Progresamos hasta el extremo este en el que se asientan unos pinos negros todavía verdes en medio de la mayoría que han sido acentellados y consumidos posteriormente por el fuego, y decidimos bajar hasta el diente siguiente en el que de nuevo se rompe la arista considerablemente.

Sombrero del Pinarillo desde la Forqueta de los Huertos.
 
            Unos minutos después alcanzamos el inicio de la profundísima brecha que nos separa de del Sombrero del Pinarillo y nos detenemos para comer en tan espléndido lugar. Aquí se inicia una brecha vertical que bajará algo más de 200 metros y que no vamos a pasar. De aquí nos daremos la vuelta ya que la alternativa lógica sería desender toda la arista y buscar vía de regreso por el bosque bajo los Cuellos del Pinarillo. Pero no sabemos que haya camino y me da un poco de repelús intentarlo con Rosa, que sí que lo haría pero con música.

Forqueta de los Palomos y Balposata en la distancia.

Bubal desde la Forqueta de los Huertos.
 
            Es la una menos cuarto. Comemos, bebemos poco pues el agua está caliente y  además la queremos conservar para mezclarla con nieve de Punta Queba y hacemos algunas fotos a pesar de que no tenemos muchas esperanzas con el día. Este mirador se merecía algo mejor.

De vuelta faldeando dientes y pasando collados.

            Media hora después nos damos la vuelta pues sobre Telera ya lleva un rato desarrollándose nubes de tormenta.
 
Asfódelos en la sur de la arista.
 
            Por una vez no vamos a volver sobre nuestros pasos. Coincidiremos en algún momento con ellos pero nada más.

            Vamos a trazar una vía directa en suave ascenso fuera de los dientes de la arista, como procedimiento económico de esfuerzo para llegar al collado situado al este de Punta Queba. Total, vayas por dónde vayas el medio es similar y la pendiente es prácticamente la misma. Nosotros tenemos costumbre de hacer nuestros propios caminos y yo recuerdo perfectamente los pocos puntos conflictivos.

Casquete Somital Este de Punta Queba.

            Así será. En cincuenta y cinco minutos hacemos el flanqueo de toda la cara sur mientras que las nubes siguen su desarrollo.

Peña Blanca desde el inicio de la Canal del Burro.
 
            Sin perder mucho tiempo iniciamos el flanqueo por el norte de Punta Queba visitando el abrigo que hay bajo la pared somital, rellenamos la botella de agua con nieve, echamos un buen trago de agua fresca y nos vamos Canal del Burro abajo siguiendo el mismo camino que en el ascenso.

            Bajamos con cuidado pues las rodillas se resienten lo suyo después de la jornada que les hemos dado. Ha querido caer alguna gota arriba y ahora cuando ya estamos casi en la Pradera de Sarronal se echa a llover y nos ponemos el chubasquero.

            Será poca cosa, pasará en diez minutos y enseguida se querrá colar el sol por entre las nubes.

Forqueta de los Huertos y los Palomos desde la Majada Sarronal.
 
            Visitamos el viejo y precioso refugio de la Mallata de Sarronal y seguidamente reconducimos nuestro camino para bajar por el Barranco Bozalbo aunque no exactamente por el camino de subida, aunque finalmente lleguemos al coche justo donde lo teníamos aparcado cuando son las cuatro de la tarde.

            Hemos movido sobre los 1250 metros de desnivel y no han sido cómodos de hacer. Mis rodillas se quejan y no sabría decir cuál más de las dos. ¿Será que la izquierda tiene celos de la derecha?

            A las cinco menos cuarto estamos en casa con nuestra chica que está finalizando el periodo de exámenes.

                       

12 jun. 2006

10-06. LA ARISTA OESTE DE ASTUN HASTA BELONSEICHE. 12-6-2006.

Arnousse, Benou y Belonseiche desde la Carretera al Somport.  

Puerto de Somport, Pic de Arnousse, Pic Benou, Pic Belonseiche, Collado Norte del Belonseiche. Vuelta por Belonseiche, Benou y faldeo del Arnousse.

12-06-2006.

Salida 16 h. Llegada 20 h.

Sol.

Muy fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Arista oeste de Astún procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Esta primavera del 2006 nos está regalando, un día sí y otro también, jornadas espléndidas para ir al monte. Hoy lunes 12 de Junio es uno más y vamos a tratar de aprovecharlo a pesar de que Rosa trabaja su turno de mañana.

            Nos vamos hasta el Puerto del Somport sin resistir la tentación de parar un instante a fotografiar el Circo de Rioseta.

            Son las tres y diez, aparcamos junto al edificio de la antigua Aduana Francesa a 1632 metros de altitud y con ligeras mochilas al hombro nos echamos al monte en dirección norte.

            Tomamos cualquier camino que vaya hacia arriba, pues ese es nuestro objetivo y encontramos uno que enseguida nos conduce a un rellano irregular colonizado de brezos, enebros y arándanos. Estamos en medio metamórfico.

La Sur del Arnousse desde el Somport.
 
            Hay un camino que se dibuja hacia el Col Mayou que separa el Pico de Arnoussere del Pico d’Arnousse pero nosotros preferimos hacer nuestro propio camino en la cara sur del Pico d’Arnousse que es nuestro primer objetivo.

Arnousse, Benou y Belonseiche desde la Sur de Arnousse.
 
            Con algún breve sube y baja  alcanzamos un pequeño rellano tras superar una primera pared herbosa. La tarde está cálidamente soleada y entramos en calor.

La Sur del Arnousse y el Col Mayou.
 
            Seguimos en ascenso buscando un vago espolón que se convierte en una breve y descompuesta arista metamórfica, de materiales muy degradados, que nos conduce a otro rellano herboso y nos deposita frente a la pared somital del pico.

La Sudeste del Pic de Arnoussere subierdo al Arnousse,
 
            Podemos faldear por el este pero preferimos afrontar el ascenso de la pared de frente. Hay un corredor herboso muy inclinado, el de la izquierda de dos similares, que creo que nos ha de permitir el paso.

Desde la Cima de Arnousse la cresta hacia Benou.
 
            En efecto, en el corredor encontramos huellas que se escalonan a lo largo del corredor y que nos permiten subir cómodamente. Es la vía directa a la cima del Pico d’Arnousse situado a 2141 metros de altitud.

            Son las cuatro y veinte. Vamos a hacer una brevísima parada para contemplar la espectacular cara norte de la zona de Aspe: el Circo de Rioseta, el Circo de Tortiellas con los Murallones de Borau, El Circo de Aisa con el Aspe, la Llena de la Garganta y la Llena del Bozo y ya más remoto el Circo de Olibón, el Bisaurín con la Sierra Bernera y todo un mundo en la distancia al oeste. Aquí debajo, al oeste el Valle d’Aspe muy seco para estar en el lado francés. Al este otro mundo conocido detrás de la Raca del que destaca la zona de Anayet y Collarada. Y al norte nuestra arista que tiene amable aspecto y que nos ofrece sucesivamente el Pico Benou, el Pico Belonseiche el Pico Escalar y el Pico de los Monjes. Detrás pastorea el Midí d’Ossau con una de sus caras menos propia y diferenciable, y más lejos el Pallas, Balaitus, Infiernos, Argualas... hasta Tendeñera.

            Rosa tiene una pequeña rozadura en un pie, comemos unas cerezas, echamos un trago de agua y contemplamos nuestra arista que nos ofrece inmediatamente un par de dientes individualizados y fáciles.

La Sur del Benou y el Pico de Astún de camino a Benou.
 
            Un pequeño descenso también fácil nos conduce  a un collado suave tras el que, prácticamente por camino y en breve ascenso, pasamos por la parte superior del primer diente afrontando de igual manera el segundo al que le salen rocas.

            De la cima del segundo diente situado a una altura similar a la del Pico d’Arnousse hay que bajar alrededor de 60 metros y sin ninguna complicación para  alcanzar el amplio Collado de Arnousse situado a 2085 metros de altitud.

El Picvo de los Monjes desde el Benou.

            El collado nos enseña la amplia cara sur del Pico Benou por la que se encumbra el pastizal y sobre la que trazaremos un camino natural que nos lleva directamente y en un corto cuarto de hora a la cima del Pico Benou  a 2252 metros de altitud cuando son las cinco de la tarde.

Belonseiche desde las inmediaciones del collado.
 
            Seguimos cresta adelante pasando otras dos prominencias suaves en una arista que se sigue alargando al nor-nordeste. Tras ellas un collado algo amplio  y el ascenso suave que nos permite alcanzar la cima del Pico Belonseiche de 2297 metros de altitud cuando son las seis menos veinte. Delante de nosotros está la preciosa cubeta lacustre de Escalar en la que se asienta el delicioso y delicado Ibón de Escalar o de Las Ranas vestido de un impecable azul primaveral y tocado por un  precioso manto de verdura. También algo menos prosaico: Rosa ha dejado olvidadas sus gafas en la cima del Arnousse.

Monjes Midí e Ibón de Escalar.

Ibón de Escalar o de las Ranas.

            Descendemos hacia el norte hasta casi alcanzar el collado de separación con los Picos de Escalar y junto a un nevero con el que refrescaremos el agua que llevamos, merendamos un poco pues ya hemos tomado la decisión de volver sobre nuestros pasos, en lugar de hacer los Pico de Escalar, el Pico de los Monjes  y bajar por el Ibón de Escalar hasta la base de la Estación de Esquí de Astún.

Hasta Frondiellas.
 
            Son las seis menos cuarto estamos a 2235 metros de altitud. Un cuarto de hora después emprendemos la vuelta para recuperar las gafas.

No queda tan lejos Somport del Portalet.

Delicioso el Ibón de Escalar.
 
            Trataremos de hacer los mínimos metros de desnivel posible aunque para ello tengamos que pelear con los embarques ya que, algunos barrancos han llegado hasta la arista.

Escarra y Pala de Ip desde Belonseiche.

Anayet, Dientye y Vértice con las Negras.
 
            No nos sale cara la empresa y tras alcanzar en menos tiempo del calculado la Cima del Benou, Rosa se adelanta siguiendo idéntica táctica para recuperar sus gafas mientras yo bajo al Col d’Arnousse y faldeo en horizontal por la ladera este con su mochila.

Desde la Cima del Benou el Arnousse, Arnousere y Aspe de telonero.

            Recuperadas las gafas nos encontramos en el rellano de la cara este del pico y junto a una surgencia que ha originado una cumplida y fresca turbera nos quedamos para que la “seño” tome un poco el sol. Hace una tarde magnífica.

De vuelta a Somport.
 
            A las siete y cuarto continuamos contorneando el casquete somital del Pico d’Arnousse por su ladera este, nos saltamos la pared somital y nos vamos hacia el oeste en busca del camino que baja desde el  Col Mayou. No merece la pena perder el tiempo en un sube y baja indeciso.

            Alcanzamos el camino pero también tiene su historia, ya que nos quiere conducir hacia los aparcamientos de la Estación de Esquí de Le Somport y nosotros hemos de hacer nuestro propio camino en un medio similar al que hemos tenido en la subida y en el que no queríamos caer.

            A las ocho y cuarto alcanzamos nuestro coche en la frontera. Hemos liquidado alrededor de 1000 metros de desnivel y mi rodilla ni se ha enterado. ¿Tenía razón Jorge cuando me dijo: “Oye Mariano, pero tú estás seguro de que te han operado...”?

            Queda todavía tarde para volver tranquilamente a casa. Los días de Primavera son así: largos. Otras cosas te las tienes que procurar personalmente.

Para ver más fotos.

 

           

10 jun. 2006

9-06. PEÑA BUITRERA POR EL BOSQUE DE BALLARAN. 10-6-2006.

Peña Buitrera desde la Corona de San Julián.

San Julián de Basa, Pista de la Selva de Ballarán, Selva de Ballarán, Collado Sierrabilla, cabecera de la Sierra de Portiello y Cara Sur.

10-06-2006.

Salida 16 h. llegada 20 h.

Sol.

Muy fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Peña Buitrera procedente de Prames. Vía en amarillo.

Vamos a subir a Peña Buitrera después del fallido intento de primeros de Mayo.

Las prisas no suelen ser nunca buenas consejeras y aquel día, era un viernes, salí del trabajo a las cinco de la tarde y nos fuimos a toda pastilla hasta el abandonado Mesón del Pirata al lado de San Julián de Basa. Entramos a la “glera” del Basa mirando si la pista sería esa o aquella, me despisté un instante y metí el coche encima de la única piedra grande y redondeada que había en el lugar. Traté de sacar el coche marcha atrás pues para adelante hubiera destrozado todos los bajos y no fue posible. Me tuvieron que sacar y, por suerte, no le hice nada al coche cuando podría haberlo destrozado.

Nos volvimos para casa aquella tarde y hoy, 10 de Junio de 2006, también por la tarde, vamos a intentarlo.

Son casi las cuatro de la tarde cuando llegamos de nuevo al Mesón del Pirata y entramos a la orilla del río pero con las orejas tiesas. Aparcamos y cruzando el Río Basa, nos vamos por la pista que nos acaba de enseñar un quad y que suponemos será la de nuestros intereses.

Hacia el Bosque de Ballarán.
 
Estamos ligeramente por debajo de los 900 metros de altitud y en dirección sur nos adentramos por la vertiente izquierda del río a través de los campos de labor. La tarde está muy buena para caminar, el cielo está bastante claro e incluso se nos puede hacer calor.

Peña Cancias desde los Campos de la Corona de San Julián.
 
La pista se aproxima al Barranco de Ballarán, se estropea un poco y se introduce en el bosque.

Se trata del Bosque de Ballarán, un bosque mixto orientado al norte que nos va a regalar un paseo ciertamente agradable entre pinos silvestres, quejigos, rosales y bojes; para aparecer más arriba hayas, tilos, avellanos y arces que desaparecerán con las genistas.

La Pista del Bosque de Ballarán está muy transitada.
 
En un rellano de la pista alcanzamos el barranco y pasamos a su orilla derecha para ascender junto al mismo a través de una zona mixta en la que hay afloraciones rocosas calizas propias de la zona.

Margas azules en la Noroeste de Buitrera.
 
Cruzamos de nuevo el barranco y poco después la pista se va hacia el oeste mientras que nosotros nos introducimos en un camino que prosigue junto al mismo.

La pista asciende junto al barranco.
 
Primer cruce del Barranco Ballarán.
 
El camino remonta la parte superior del bosque por indecisos caminillos hasta alcanzar el nacimiento del barranco en una zona húmeda.

Gladiolo silvestre debajo del Collado de Sierrabilla.

Crestón calizo que corta el Barranco de Ballarán.
 
Unos minutos después alcanzamos el alto de la Sierra de Portiello o Picardiello puesto que en la zona confluyen ambas en lo que se llama el Collado de Sierrabilla, situado a 1354 metros de altitud y colonizado de genista hórrida.

En las inmediaciones de la Cabecera de la Sierra de Portiello.

Hacia el oeste una vieja pista cortafuegos puede llevarnos a Punta Portiello pero nosotros nos vamos por la misma hacia el este en ascenso también.

Enseguida confluímos con los restos de otra pista cortafuegos que viene del sur y  con ella nos vamos hacia el norte hasta que poco a poco irá casi desapareciendo engullida decididamente por los “arizones” que empiezan a amarillear.

Mallo de Santa Orosia y Oturia desde Peña Buitrera.
 
Tras algunas vueltas ya prácticamente en lo alto de la sierra alcanzamos la alargada cima de Peña Buitrera a 1512 metros de altitud, aunque en realidad se trata de dos cimas gemelas en las que se disputan el espacio los bojes y la genista.

La vista se nos va hasta Santa Orosia, Oturia y toda la Sierra de Tendeñera, destacando al sur Gratal y Guara, pero no es un buen día para el paisaje ni para la fotografía ya que adivinamos más que vemos.

Hacia Punta Portiello.
 
Son las seis menos veinte y hemos empleado hora y cuarenta minutos en la subida en la que habremos ascendido alrededor de 600 metros de desnivel.

Nos damos la vuelta sobre nuestros pasos tratando de no perderlos ya que el arizón resulta incómodo como poco y alcanzado el Collado de Sierrabilla, tratamos de bajar hasta el nacimiento del Barranco de Ballarán para pararnos a echar un trago sobre la fresca hierba.
 
Cretón de Conglomerado en el Barranco de Ballarán.

Tomaremos algún caminillo distinto y nos pasaremos del nacimiento del barranco. Poco más abajo y junto al mismo paramos un poco a descansar, a beber y a comer algunas golosinas. ¿Alguién ha dicho que el Prepirineo está concurrido?

Latirus palustris en Ballarán.
 
Luego nos regalamos la vista con unos tilos elegantísimos como no recuerdo haber visto otros silvestres como éstos, nacidos al amor del barranco. En especial uno de ellos debería estar incluido en la lista de árboles notables de esta tierra.

Cae la tarde sobre el bosque que aquí llamamos paco al estar orientado al norte.
 
Cae la tarde sobre la ladera norte del bosque que aquí llamamos paco, pasamos junto a la fuente intermedia, no somos capaces de localizar los restos de la ermita pero pronto alcanzamos los campos y a las ocho y media llegamos al coche. Esta vez no hemos tenido ninguna clase de contratiempo.