30 sept. 2007

21-07. EL BARRANCO DE SAN ANTON Y EL POZO DE HIELO DE YEBRA DE BASA. 30-9-2007.

El Costerillo desde el Collado.

Yebra de Basa y Barranco de San Antón.
 
30-9-2007.

Desnivel acumulado 300 m.

Distancia recorrida 12000 m.
 
Tiempo efectivo 03:00 h.
 
Mixto

Muy fácil.

Senderismo.

Agua en el barranco pero es mejor llevarla pues en verano puede faltar.

Se puede hacer un buen trozo del camino en coche utilizando la pista que no tiene restricciones de tráfico salvo las naturales de avenidas del Río Basa.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa del Barranco de San Antón procedente de Prames. Vía en amarillo.


            Para dar un paseo en cualquier época del año hay innumerables lugares a dónde ir sin necesidad de hacer muchos kilómetros. Los alrededores de Sabiñánigo cuentan con un buen puñado de opciones, una de ellas es el Barranco de san Antón.

            Es domingo 30 de Septiembre de 2007. Comemos en casa puesto que Rosa ha salido del trabajo a las dos y a las tres y media nos vamos hasta Yebra de Basa por la nueva carretera. Damos la vuelta en la rotonda y aparcamos debajo del pueblo en la entrada de una caseta. Estamos a 875 metros de altitud.

            Podríamos haber entrado por una pista de servicio que está practicada al sur de la carretera y que empalma con la del Barranco de San Antón pero queremos hacerlo todo andando.

            A las cuatro menos cuarto cruzamos la carretera y enseguida en dirección sur cruzamos también el Río Basa por el paso de hormigón aprovechando que no baja agua.

Cretón calizo en el Barranco de San Antón.
 
            El Barranco de San Antón que desemboca allí mismo es bastante longitudinal y está orientado en dirección norte-sur pero la pista se separa del mismo y da una larga lazada hacia el este para ganar altura suavemente, rodear unos campos de labor y acercarse al barranco ya de llano.

            Próximos al cauce del barranco y por su orilla derecha, la pista asciende suavemente ya por medio de un bosque mixto de pinos y robles, valle adentro hasta coincidir con el cauce del barranco y pasar a la orilla izquierda en una zona en la que afloran crestones calizos clásicos de la zona.    

Pequeña y estrecha cueva en el Barranco de San Antón.
 
Junto al cruce del barranco hay una cueva estrecha y alargada con suelo de tierra que se puede recorrer si llevas alguna linterna. Nos asomamos a la entrada y proseguimos adelante todavía por una pista en muy buen estado.

Refugio de San Antón.
 
Unos minutos después alcanzamos el refugio de San Antón situado a 1000 metros de altitud en la orilla oeste de la misma. Se trata de una caseta de piedra, en muy buen estado, está cerrada, cuenta con un hogar bajo y con leña y agua en sus inmediaciones. Una envidia de caseta.

Son las cuatro y media y continuamos para que, enseguida, la pista cruce el barranco y tras una lazada se haga intransitable para vehículos, convertida en una tiradera de madera cubierta de vegetación elevándose sobre la ladera derecha del barranco ya convertida en camino.

Ganamos altura rápidamente pero enseguida se arrellana el camino y atraviesa el pinar casi de llano.

Poco más adelante alcanzamos la intersección con el barranco de la Fuen Fría y nos damos una vuelta por la parte este del barranco paseando unas agradables planas de pino silvestre. Son las cinco de la tarde.

El Costerillo desde el Barranco de San Antón.
 
Estamos sobre los 1175 metros de altitud, el camino atraviesa la Sierra de Portiello en dirección a Castiello de Guarda, pero ese no es nuestro objetivo. Por tanto volvemos un poco sobre nuestros pasos hasta la intersección de caminos y tras cruzar de nuevo el Barranco de San Antón volvemos un poco en dirección norte por la ladera izquierda del barranco.

 
Primer plano de la Brecha del Costerillo.
 
Se trata de una senda bastante horizontal que conduce a Allué por la ladera este de Peña Cuerba pero que a nosotros nos llevará hasta alcanzar un collado al sur del Casterillo, un crestón calizo absolutamente espectacular y situado a 1120 metros de altitud, hermano gemelo del de Rapún.

Detalle de la Brecha del Costerillo.
 
Son las seis menos cuarto, hacemos unas cuantas fotos y tomamos en dirección este, una pista en muy mal estado, que baja desde el collado hasta las inmediaciones del Refugio de San Antón.
Zona este del Costerillo.

Echamos un trago y tomando la pista principal, valle abajo, alcanzamos alrededor de los  950 metros de altitud un cartel que indica el camino para el Pozo de Hielo de Yebra.


El Pozo de Hielo de Yebra de Basa.
 
Una tiradera de madera parte en dirección sur y en fuerte ascenso nos conduce en quince minutos al Pozo de Hielo al que anunciaba veinticinco minutos.

La obra es de piedra seca.
 
Se trata de un  pozo cilíndrico hecho con piedra seca, de alrededor de 8 metros de profundo y 6 metros de diámetro. Está protegido con valla rústica de madera y hay un cubierto con paneles explicativos del pozo que ha sido restaurado recientemente y de la flora de la zona.

Hemos subido alrededor de 125 metros de desnivel y bajarlos nos cuesta casi lo mismo. Me duelen los pies.

Luego no queda más que volver por la pista para cruzar de nuevo el Río basa y alcanzar el coche cuando son las siete y cuarto y se nota que el día acorta ya mucho.

Un cuarto de hora después estamos en casa. El paseo ha sido con un desnivel de alrededor de 500 metros y hemos tenido tarde de sobra para disfrutar de un bosque clásico del Prepirineo.

 

 

 

16 sept. 2007

20b-07.PEÑA DE LA UNA. 16-9-2007.


Los dos Resaltes Inferiores en la Sur de Peña la Una.
 
Refugio de Labasar, Valle de Labasar, inmediaciones del Collado de la Ribereta y arista norte. Descenso por el Valle de la Ribereta e Ibón de Basa de la Mora.

16-09-2007.

Salida 07 h. Llegada 14 h.

Nublado.

Bastante fácil.

Ascensión.

 Hay una notable cofusión en la nomenclatura de las cimas de la orilla izquierda del Barranco de la Ribereta. Para mí Peña la Una es la de mayor altitud y situada en el extremo norte de la arista. A la cima inmediatamente al sur de este, no le encuentro denominación clara y la llamo a modo diferenciador como “Peña La Otra

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Peña la Una procedente de Prames. Vía en amarillo.

            A pesar de ser larga la noche y de dar infinitas vueltas aún con el forro polar en las caderas, las siete de la mañana del domingo 16 de Septiembre de 2007 me sorprenden en un momento de sueño.

            Está muy nublado y amaneciendo pero nos levantamos pues entre recoger, desayunar y meter las cosas en el coche se nos irá un rato en el que daremos tiempo a que se despierte el día si es que va a despertar.

            A las siete menos veinte, la mañana está medio nublada pero no tiene malicia de momento, iniciamos la marcha pista abajo para hacer en sentido contrario una buena parte del camino de vuelta del día anterior.

            En la curva tomamos la vieja pista que en dirección oeste nos conduce por debajo de las paredes de Punta Litas y nos introduce casi en horizontal en el Plan de Cometaslibro.

Por debajo de las Agujas de Labasar.
 
            Dejamos la vieja pista y girando al sur iniciamos el ascenso del Valle de Labasar por un camino que, tan pronto como se introduce en la pedrera resulta tan incómodo de subir como ayer de bajar: una auténtica delicia que nos va a acompañar durante todo el día.

Desde el sudeste las Agujas de Labasar.

            Fotografiamos un montón de veces las preciosas Agujas de Labasar tanto desde el norte como luego desde el sur, hemos pasado el lugar por el que ayer en el descenso nos incorporábamos al camino del fondo del valle y hacemos camino hasta alcanzar el Collado Sur de la Aguja Pequeña justamente por encima del Ibonciecho que está completamente seco. El día está claro por abajo pero las nieblas van y vienen por entre las puntas y collados altos.

Agujas de Labasar desde el Sur.
 
            Hemos dejado atrás las agujas y ahora transitamos en suave ascenso la uniforme e inestable pedrera de la cara oeste de la Peña La Una, los mojones van un poco más abajo en dirección al Collado de la Ribereta.

Corredor al collado entre  Peña la Una y la Otra.

            Rebasada la cima al norte de Peña La Una, aparece al este un amplísimo corredor que es una de las clásicas pedreras de Cotiella. Nuestro objetivo es ascender la pedrera en dirección este, resultará infernal por cualquier parte, por el camino más corto que nos conduzca a los paredones del norte del corredor. Es un pequeño martirio que soportaremos estoicamente.

            En la base de los paredones encontramos terreno bastante estable, incluso herboso y por el mismo nos introducimos en un estrecho corredor existente entre las paredes del norte y un gran gendarme que divide la pedrera, ascendiendo por la base de la pared todo lo que podemos y fuera del inestable y ahora inclinado pedregal.

            Finalmente no nos queda otro remedio que tomar unas rampas terrosas y muy inclinadas en las que encontramos huellas recientes y ascender los últimos metros que nos conducen al amplio y plano collado que separa la punta situada al norte de la Peña la Una por encima de los 2550 metros de altitud. Son las nueve y media de la mañana.

Basa de la Mora desde el Collado Norte de Peña la Una.
 
            En el collado encontramos una enorme cita y origen del camino que se descuelga hacia la Cubeta del Ibón de Basa de la Mora. Los paredones que naciendo del collado conducen a la cima de la que llamaré la Punta la Otra tienen unos primeros 50 metros de los de no mirar por lo que le decimos adiós y volvemos la vista hacia la parte sur del collado.

            Sabemos que a la Peña la Una no se sube por este lado y, efectivamente, del collado arrancan unos paredones verticales equivalentes a los que hemos dado la espalda y, consecuentemente, tenemos un par de alternativas para hacer la Peña la Una. La primera es la directa faldeando por arriba la cara oeste del casquete somital por una amplia faja bastante inclinada  que tiene un pasaje no muy claro desde aquí, que no creo que suponga excesivos problemas pero que nos puede obligar a dar la vuelta y la otra, que es la segura, consiste en bajar la pedrera que hemos subido y llegando al Collado de la Ribereta subir la arista sur.

            Rosa no se decide y decido yo la opción más segura que aunque resulte más larga, no será problema puesto que tenemos  día y día.
Peña la Otra bajando hacia el Collado de la Ribereta.

            Descendemos la pedrera de la mano como procedimiento de hacerlo al trote siempre que se pueda y en unos minutos nos bajamos todo lo que, con tanto esfuerzo, acabamos de subir.

Faldeando Peña La Una por el oeste, las dos maldiciones de Cotiella: piedras y nieblas.

            Ya en el camino del fondo del valle ascendemos un poco para alcanzar el rellano kárstico inmediatamente al norte del Collado de la Ribereta y allí la naciente arista sur del pico.

            Sin llegar al collado puesto que el camino da una extraña lazada para salirse de los paredones iniciales de la arista y alcanzar el inicio del valle por la amplia pedrera, giramos al norte e iniciamos el ascenso de la arista suavemente.  Hay unas trazas de camino que nos indican estar en la vía correcta, aunque yo he advertido que podríamos haber atajado tomando una incómoda pedrera antes del collado.

            Faldeamos un primer y pequeño resalte, de camino, por el oeste y enseguida otro más potente también por el oeste pero ya con apoyos de manos frecuentes.

            El resalte es un gendarme tras el que aparece un corredor hacia la vertiente este que tiene buena pinta pero ya lo veremos a la vuelta.

            Atravesamos el inicio de un corredor en la vertiente oeste a través de unas rocas escalonadas y proseguimos en ascenso por la ladera oeste subiendo un tercer resalte más potente. Se trata de pasar en travesía ascendente una ladera muy inclinada, algo escalonada pero llena de basura. No es difícil pero además de ser pestosa, lo será más para bajar, no sabemos muy bien si nos conducirá por buen camino. No hay citas, hay trazas de camino de cuando en cuando y, para evitar sorpresas me hago un par de citas estratégicas. Cuando hago citas es que no quiero “guerra” pues esa clase de guerra no me gusta.

            Al final nos aproximamos a la barrera rocosa que jalona la arista pues tenemos que estar muy arriba. En la pared localizo una cita inconfundible que por el lugar y la forma debe ser la clave de la vía y a la que nosotros hemos ido a parar directamente.

            Se trata de un corredor vertical, muy descompuesto pero perfectamente escalonado y encajonado que permite ascender fácilmente pero con mucho cuidado unos 5 metros simplemente verticales. Arriba del corredor hay una repisa llena de basura y otro corredor no tan vertical.  Permite ganar unos metros más pero ya hay otras opciones dentro de un paretazo calizo ocre muy descompuesto.
 

Llegando a la Cima de Peña la Una, la Otra al frente.
 
            Unos metros más inclinados y descompuestos, con opciones, nos conducen a la cima de la Peña la Una a 2681 metros de altitud cuando son las once menos cuarto.

La Otra, los Puntones y Litas desde la Una.
 
Vertiente Este de la Sur de la Una.
 
Nieblas cubriendo las Agujas de Labasar.
 
            La mañana está divina para caminar y en la cima almorzamos tranquilamente pues la temperatura es deliciosa. La vista tiene que ser similar a la de la Punta Litas pero padecemos la “Maldición de Cotiella”: tenemos nieblas a nuestro alrededor que si no molestan demasiado, quitan vista y perspectiva y malogran la fotografía. Nieblas por todas partes y de lo distante ni hablemos.

La Arista Sur desde la Cima de la Una.
 
            Media hora después, el tema es el mismo por lo que nos vamos para abajo tratando de llevar el mismo camino cosa que conseguimos con la ayuda de las citas.

Llegando en descenso al Tercer Gendarme en la Sur de la Una.
 
            Llegamos al corredor del segundo gendarme  y tras comprobar que no tiene resaltes, nos vamos para abajo en dirección este-sudeste, atajando.

No es un gran día pero quén se resiste...
 
            Se trata de un pedregoso corredor que tras bajar encajonado un centenar de metros largos desemboca en el pedregal de la cara este de la Peña la Una. Nos cuesta más bajar la pedrera amplia que el corredor.

Corredor de descenso hacia el Valle de la Ribereta.
 
            En el fondo encontramos el camino que baja del Collado de la Ribereta y girando casi al norte nos vamos para abajo con el mismo.

El Corredor que hemos bajado y que se corta en la Sur de Peña la Una.
 
            Atravesamos otra zona arrellanada y kárstica llena de simas, alguna de las cuales ya tiene nieve de la temporada y siguiendo valle abajo por otra desconsoladora pedrera alcanzamos el rellanito en el que se remansa el agua antes de saltar el paredón inferior del circo en el que se asienta el Ibón de Basa de la Mora.

Sinfonía pétrea en la Ribereta.
 

Ibón de Basa de la Mora por encima del Resalte del Valle de la Ribereta.
 
            El camino toma un corredor situado al oeste de la escorrentía en contra de la idea que yo tenía al respecto. Se abre en dos ramas, ambas bajables, que desembocan en un amplísimo cono de deyección que es una parte de la enorme pedrera que rodea la cola del ibón.

El Resalte del Valle de la Ribereta.

            Rodeamos el ibón por su orilla izquierda, no lo habíamos hecho nunca por este lado y nos sirve para comprobar que, menos visitado, está muy limpio ya que el bajo nivel de las aguas permite pisar zonas cubiertas por el mismo.

Peña la Una desde Basa de la Mora.
 
            Después solamente queda transitar el rellano del desagüe del ibón y ascender suavemente los metros finales que nos llevan hasta el Refugio de Labasar. Son las dos de la tarde y hemos dado una segunda vuelta por el Valle de Labasar que esta vez nos ha supuesto 1050 metros de desnivel pero no han sido unos metros cualesquiera. Además, por fin he realizado un viejísimo sueño que acariciaba desde la primera vez que estuve en el ibón: subir el Valle de la Ribereta aunque no por la faja inclinada del este de la escorrentía.

            Comemos dentro del refugio y a las tres nos metemos en el coche para llegar a casa a las cinco y media. Queda tarde para algo más que la ducha.
 
 
 

           

  

 

 

           

 

 

15 sept. 2007

20a-07. PUNTA LITAS. 15-9-2007.

La Sur de Litas desde el Refugio de Labasar

Cabaña Labasar, Arista Norte, Hombro de Litas, arista cimera, descenso Collado Sus de Litas y Valle de Labasar.

15-09-2007.

Salida 15 h. Llegada 19 h.

Nublado.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Punta Litas procedente de Prames. Vía en amarillo.


            La zona de Cotiella ya empieza a quedar un tanto de lejos de Sabiñánigo y, consecuentemente, la visitamos de tarde en tarde. A pesar de ello conocemos la parte de Barbaruéns, la zona de la Ereta de las Brujas y la zona de Basa de la Mora. Queda todavía bastante y hace ya algún tiempo que queríamos conocer el Valle de Labasar aunque no encontrábamos momento preciso, pues calculábamos día y medio para hacer algo interesante.

            El sábado 15 de Septiembre de 2007 vamos a aprovechar la fiesta larga de Rosa y nos iremos al mediodía ya que ha salido a las seis y tiene que dormir aunque solamente sea un poco. De esta forma haremos algo el sábado y algo más el domingo.

            A las doce estamos comprando pan en Lanave. Sabemos que habrá un poco más de dos horas de coche puesto que hay que llegar por carretera hasta Saravillo y luego hacer una larga pista de alrededor de 13 kilómetros y así sucede puesto que son las dos y cuarto de la tarde cuando aparcamos nuestro coche junto al Refugio de Labasar.

            Comemos tranquilamente, colocamos en las mochilas lo justo y a las tres de la tarde comenzamos la ascensión a la Punta Litas, la peña que domina el refugio. Se trata de algo corto para la tarde que nos permitirá conocer el Valle de Labasar desde arriba; aunque la primera intención había sido ascender a la Punta Labasar de menos altitud.

            Iniciamos el camino en dirección sur  por la loma que se orienta directamente al pico, a través del bosque de viejos pinos negros. Enseguida encontramos trazas de camino y alguna cita y con ellas subimos la primera parte de la arista  hacia un barranquillo herboso bajo unos paredones ligeramente al este de la arista.

Subiendo la Rampa Herbosa.
 
            Estamos sobre los 2100 metros y hay que hacer una travesía en ascenso hacia el oeste y alcanzar una larga rampa herbosa  antes de llegar a los paredones situados al oeste un poco más arriba.

            La rampa es larga y sostenida. Subimos a buen ritmo y la hierba se pierde en una pedrera caliza muy inclinada que conduce a la arista que ha nacido en los paredones del oeste. Tomamos la pedrera bastante estable y nos vamos hasta la arista en travesía hacia el oeste ya que de frente la pendiente se alarga demasiado.

El Hombro de la Sur de Litas.
 
            Alcanzada la arista sobre los 2300 metros y siguiendo el camino trazado junto a la misma ya que transita la pedrera por las zonas más estables alcanzamos un hombro que es el final de la pared que hemos subido y que desde el refugio parece ser la cima del pico.

Casquete Somital de Litas.
 
            Punta Litas está más atrás, hacia el sur y tras recorrer el hombro prácticamente horizontal desde el que se divisan unas extraordinarias vistas sobre Basa de la Mora, tomamos la pared bastante descompuesta y llena de calizas ocres y nos vamos para arriba.

Refugio de Labasar desde el Hombro de la Sur de Litas.
 
Punta Litas desde el Hombro.
 
            La pared tendrá alrededor de 100 metros de desnivel pero se puede subir por cualquier parte con cuidado de no tirar basura al de debajo. Al final se acuesta y nos conduce a la cima de Punta Litas a 2612 metros de altitud cuando son las cuatro y cuarto. En al primera hora hemos subido 550 metros, pues se trata de una subida vertiginosa y eso es lo nuestro.

Peña de las Once.
 
Peña de la Una detrás de una Peña Innominada desde Litas
 
            Hay cierta nubosidad que cubre parcialmente el horizonte y algo de neblina en nuestro entorno próximo; a pesar de ello contemplamos la arista de Llosal a Ramón de Espouy, Cotiella está detrás al sur; la arista de las Doce y las Once al este con la Depresión de la Basa de la Mora, al norte poco más que la Peña de Arties y al oeste Llerga, los Mobisones y debajo todo el Valle de Labasar con sus Agujas. La arista sur nos lleva a Peña la Una que es nuestro objetivo de mañana.

Cortinas en la Cresta de Armeña.
 
Agujas de Labasar desde Litas.
 
            Entre el sol y la sombra disfrutamos del lugar con tranquilidad puesto que el día lo permite, en lugar de bajarnos por el mismo camino nos bajamos arista sur adelante, luego ya bajaremos al fondo del Valle de Labasar.

            La arista tiene una estampa elegantísima con un par de puntones afilados en primer plano que esconden un collado y luego un par de pirámides impecables: la de atrás o sur es la Peña la Una y la de delante o norte debe ser la Peña de la Otra puesto que no he podido localizarle nombre.

El final del Barranco de la Ribereta.
 
Los Puntones, La Peña Innominada, la Otra, y la Una detrás.
 
            Descendemos por terreno similar al del ascenso hasta el primer puntón, un tanto claro, que en realidad no es tal y faldeamos por el oeste el más rojizo y alto ya que está cortado hacia el sur. Unos metros más abajo alcanzamos el amplio Collado Norte de la peña la Una  que estará situado sobre los 2480 metros de altitud y desde el que arranca una arista en la que se aprecian cuatro resaltes. Da la impresión  de que se puede  buscar la vida en ellos pues no parecen excesivamente complicados.

La Arista Sur de Litas.
 
Pasando los Puntones.
 
            Nosotros pretendemos visitar las dos cimas pero accediendo desde el Collado de la Ribereta o desde el de separación de ambas.

Los paredones de la Norte de Peña de La Otra.
 
            En el collado giramos al oeste y nos bajamos una larga pedrera caliza que no se deja bajar demasiado bien a pesar de su aspecto y nos deposita en el camino del Valle de Labasar frente a las Agujas de Labasar que hemos contemplado y fotografiado al contraluz de la tarde.

Detalle de la Cara este de las Agujas de Labasar.
 
            Un camino incómodo nos conduce por la cara este de las agujas, valle abajo hasta alcanzar los primeros pinos negros en el Plan de Cometaslibros, una zona cárstica  con abundantes simas.

Bajando el Pedregoso Valle de Labasar.
 
            Poco más abajo encontramos una antiquísima pista que viene del oeste  y en dirección este nos conduce casi llana hasta confluir con la pista que sube de Saravillo hasta el Refugio de Labasar, a 300 metros del mismo.

            Son las seis y media de la tarde cuando llegamos al refugio, hemos dado un paseo de 680 metros de desnivel.

            Al mediodía hemos recogido un poco de leña de los alrededores del refugio por si le daba por llover y ahora hemos traído unas ramas. Preparamos con cuidado el fuego pues casi no llevamos papel para encender y hacemos fuego en el hogar para asar media docena de setas que hemos encontrado en el Plan de Cometaslibro. Tenemos tiempo de barrer un poco el refugio, preparar la piltra y cenar mientras escuchamos por la radio la semifinal del campeonato de Europa que ganara la selección con ciertos apuros para meterse en la final de mañana.

            Estamos solos y a las nueve nos empiltramos. Vamos a disfrutar de una noche larga y cálida pues la temperatura del refugio está muy agradable y fuera hará una noche también cálida.

Puedes ver más fotos.

También puedes ver la Continuación.