26 oct. 2008

30-08. OLIBON. 26-10-2008.

Segundo paso y Cima de Olibón.

Refugio de Lizara,Sudoeste de Punta Alta de Napazal, Ruabe Bernera y Arista Oeste.
26-10-2008.

Salida 11 h. Llegada18 h.

Sol.

Dificultad media.

Ascensión.
Rosa M. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Olibón procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Bernera es un macizo complejo y no de cualquier punto se puede visualizar con precisión. Quizás desde Fetas…


            Sabemos que consta de tres alineaciones orientadas de oeste a este: la norte que comprende el Puntal de Secús, Portaza y Liouviella y que resulta inconfundible desde Estanés; la sur conformada por la Punta Alta de Napazal y Ruabe Bernera y en el centro la Arista de Olibón que arranca en Plana Mistresa y se prolonga hacia el este con el Puntal del Bozo y Lie Labate.


            Llevábamos Tiempo queriendo ir a conocer las alineaciones central y sur. Siempre que estábamos en Lizara o en el Valle de los Sarrios nos asaltaba el mismo deseo. Hoy 26 de Octubre de 2008 le ha tocado.


            El tiempo será estupendo aunque no es el mejor día para hacer un recorrido que imagino complicadillo y que nos puede exigir la utilización de las manos en cualquier momento pues no se trata de hacer un pico sino de recorrer una zona. Por razones que no vienen al caso no podemos ir temprano al monte. Han cambiado la hora, pero a pesar de la sensación de cortedad del día creo que puede ser suficiente. Estamos especializados en “salidas exprés”.



Macizo de Bernera desde Lizara.

            A las once menos cuarto llegamos al Refugio Lizara a 1540 metros de altitud.

            Recordando aquella ocasión en que subimos hasta el Collado de Napazal o del Bozo con Biola, nos vamos rellano adelante en dirección casi este para tomar la pista que saliendo del rellano frente a la, hoy seca, Cascada del Barranco de Audelca se eleva hasta las cercanías de la Cabaña de Napazal.


Ruabe Bernera desde los Costallones.

            A buen ritmo alcanzamos la cabaña pastoril situada a 1650 metros de altitud y ya abandonando el camino de la orilla derecha del barranco que baja del Collado del Bozo, nos vamos hacia arriba en busca de citas que indiquen el camino hacia los Costallones que, según nuestras informaciones se desvía sobre los 1650 metros de altitud.


            No encontramos indicación alguna al respecto y nos orientamos, pradera arriba, hacia el nordeste en busca de los paredones inferiores.

            En el primer corredor al que nos acercamos no localizamos ninguna cita y como tiene una entrada poco apetecible y menos transitada nos orientamos un poco al este escrutando la base de la pared.


            Enseguida localizamos dos zonas, antes de llegar a las pedreras que nacen de la pared y tomando la primera de ellas nos vamos para arriba.


Entrada a la Punta Alta de Napazal.

            No es lo mejor del mundo pero está transitado por los sarrios. Se trata de un corredor cortado y escalonado que se sube decentemente y que nos ofrece seguidamente una travesía hacia el oeste para dejarnos en la pared cuando esta se acuesta ligeramente y ya se puede subir un poco por cualquier parte. La opción desechada, situada un poco más al este, era un sistema de viras escalonadas y llenas de verdura espinosa: enebros rastreros que tan poco gustan a mi señora.


            Hay una vía que supera los paredones inferiores y se orienta por medio de los Costallones hacia la zona oeste de los paredones superiores pero nosotros no localizamos indicio alguno de la misma. Ganamos altura por cualquier parte siempre ojo avizor y localizamos un gran hito de piedras un poco al este como si viniera de la entrada que hemos desechado y no guarda ninguna relación con esa vía que esperábamos encontrar.


            Sin que medie premeditación alguna, el terreno nos induce a realizar un ascenso en dirección nordeste, siempre encontramos terreno accesible en esa dirección y con ella vamos ganando altura. Nos conduce directamente al circo situado entre Ruabe de Bernera y la Punta Alta de Napazal.


            Los paredones superiores del circo ofrecen pocas posibilidades y consecuentemente con el objeto de prospeccionar un corredor muy directo en la sur de Ruabe de Bernera nos adentramos en el mismo.


            Tiene un feo aspecto y no es tal sino una sección de la pared que no siendo vertical se le parece bastante. Pero al paso nos hemos acercado a la base del casquete somital de la Punta Alta de Napazal: Tiene una ladera orientada al sudoeste sin problemas y un corredor amplio rompe la muralla superior.


            Estamos a 2200 metros de altitud y hemos de ascender una ladera medianamente vestida de una fina capa de nieve sobre tramos de pedrera algo inestables que su puede negociar con facilidad. A media ladera localizamos citas y con ellas nos vamos hacia la entrada del corredor en medio de bloques calizos de mayor tamaño.


            Una vira herbosa conduce al corredor con algo de nieve que hemos visto desde abajo, pero las citas rodean un poco por el sur la torre somital y la ascienden por el este fácilmente.


            Es la una menos cuarto cuando alcanzamos la plana cima de la Punta Alta de Napazal a 2381 metros de altitud.


Bissaurín tras Ruabe Bernera.

            Nuestra vista se va inmediatamente al oeste hacia Ruabe Bernera y su delicada pared sudeste contrastando con la suave ladera que asciende del collado norte del pico y en el que culminan por el oeste el valle colgado que conduce al Barranco de Audelca y el otro que conduce hacia el este a la Foya de Aragüés. Al norte están los Paredones de Olibón sobre el Valle de los Sarrios.


            Después de escrutar con detalle el paredón concluimos en que será mejor bordear la pared hacia el collado norte antes que tomar un ascenso directo con un par de pasos bastante inciertos.


Tras el Collado Norte de la Llena del Bozo una espectacular ventana.

            Por tanto nos vamos casi de llano en dirección noroeste hasta las proximidades de Ruabe Bernera y seguidamente iniciamos un descenso de alrededor de 50 metros que nos permite pasar bajo unas placas lisas en la parte alta de la pedrera y localizar algunas citas que confirman nuestra decisión sobre los 2300 metros de altitud.


            Las citas se encaraman en la pared y se pierden. Se trata de un sistema de repisas escalonadas que nos permiten superar la pared con facilidad y nos colocan en mitad de la media ladera herbosa que suavemente y en dirección sur conduce a la cima de Ruabe Bernera.


La Arista de Olibón desde Ruabe Bernera.

            Estamos a 2450 metros de altitud y en la también amplia y plana cima, vamos a comer. Es la una y cuarto pasadas y disfrutamos de un espléndido mediodía con unos horizontes limitados por el encanto del azul profundo y remoto.


           Media hora después y en dirección norte bajamos hasta el collado en el que confluyen los dos valles colgados y nos encaramamos, tras corto ascenso por pedrera caliza a la Arista de Olibón en una brecha que está situada sobre la divisoria de aguas del Valle de los Sarrios a 2430 metros de altitud.



            A nuestros pies y a la sombra de la arista están las oscuras charcas y el Ibón Viejo. Ya tenía ganas de verlo pues al no estar en la línea transitada del valle pues no hemos ido hasta allí nunca. La mitad norte del Valle de los Sarrios está llena de luz en fabuloso contraste con la sur que está sombríamente cubierta de nieve. Allí está Portaza esperándonos y también las dos contrastadas puntas de Liouviella, amable la sur y asomándose tímidamente la norte de poco gratos recuerdos para Rosa. Más atrás se recorta, oscuro y altivo como siempre, el Caperán de Sesques. Del próximo año no pasará sin rendirle visita.


Punta Alta de Napazal y Ruabe Bernera desde la Oeste de Olibón.

            Vamos unos metros hacia el este, compruebo lo que quería comprobar y nos volvemos hasta la brecha para proseguir fácilmente hasta la Punta Oeste de Olibón situada a 2455 metros de altitud. Van a ser las dos y media.


            Se trata del primer gendarme en el que culmina la arista que nace en la Plana Mistresa y que terminará en la Foya de Aragüés. Desde allí se localiza el Refugio de los Forestales y se disfruta de una indescriptible vista de la Plana Mistresa y de Fetas.


            Volvemos a la brecha y nos vamos hacia Olibón.


            Desde la Punta Alta de Napazal he visto que la sur de Olibón además de la entrada que hemos utilizado tiene poco fácil que no sea muy al este y alejado del collado de acceso. Se trata de unas murallas calizas surcadas de corredores con historias feúchas.


            Pasamos bajo el lugar en el que hemos estado anteriormente y por la base de la pared nos vamos hasta un punto bajo en el que he localizado un par de corredores que sortean la zona de gendarmes de la arista, zona, por cierto, no me ha terminado de gustar.


            Uno de ellos es fácil pero tiene una placa de entrada pulida y lo descartamos de inmediato. El otro, más largo, también tiene una entrada chunga, pero lo vamos a probar.


            El paso de entrada es un IIIº de 4 metros con una buena repisa superior. El siguiente paso que conduce al corredor estrecho y longitudinal que he localizado con algo de nieve, es similar pero tiene ya más patio y le falta una presa para la mano derecha. A Rosa no le gusta y tampoco quiero remontarla desde arriba.


            Nos damos la vuelta, desandamos camino de ascenso hacia el oeste y nos encaramamos en la cresta por un corredor corto, fácil y con restos de nieve.


Primer paso en la Arista de Olibón.

            La cresta hacia el este que hemos visto antes es fácil hasta la zona de los gendarmes. Para acceder al primero de ellos hay que saltar de un bloque alto a una amplia repisa y ascender un estrecho diedro en oposición pues se cierra arriba y no tiene demasiadas presas. Se puede faldear por le norte pero hay hielo y presas muy menudas. También se puede faldear por el sur pero el arranque es un paso muy largo y abombado como comprobaremos a la vuelta.


Segundo paso de vuelta en los Gendarmes de Olibón.

            La cresta sigue adelante fácil hasta llegar a una pareja de gendarmes de los cuales el primero se faldea por una vira herbosa y el segundo se destrepa por el labio de un estrechísimo diedro al que no se puede entrar, apareces ante el último gendarme que se pasa por el norte. Son dos pasos de IIIº.


            La continuación es una amplia loma que se eleva hasta alcanzar el Olibón a 2479 metros de altitud.


Parte de la vuelta desde Olibón. Atrás Bisaurín.

            Son las tres y cuarto pasadas cuando contemplamos la espléndida arista este del Puntal del Bozo, más al este y conformando el Circo de la Foya de Aragüés, quedan el Lie Labate o Puntal Labata y El Puntal del Bozo.


            Volvemos por idéntico camino y tras desmontarnos de la arista tomamos la ladera izquierda del valle suspendido en dirección sudeste nos vamos al encuentro del lapiaz calizo que cierra el valle suspendido.


            Lo atravesamos sin bajar hasta el fondo al objeto de tener perspectiva sobre la Foya de Aragüés y localizando un pequeño corredor que se desarrolla en medio del lapiaz, lo tomamos para abajo tras una travesía y giramos un poco al sur con la intención de no alcanzar el fondo de la foya.


            Aprovechando caminillos de animales faldeamos bajo los murallones, la cara este de la Punta Alta de Napazal. El camino no es cómodo pero a mí me gusta nada más pensar que me ahorro el tener que remontar luego.


            Giramos al sudoeste y alcanzamos el camino que desde la Foya de Aragüés se dirige al Collado del Bozo, al que llegamos poco después en suave descenso.


            Son las cuatro y media de la tarde, estamos a 2019 metros de altitud y sin más nos vamos puerto abajo en dirección este pues ni siquiera es preciso seguir el camino.


            Poco después paramos a merendar un poco al delicioso sol de la tarde luego pasamos junto a la Caseta de Napazal y cuando el sol abandona el Llano de Lizara nos llegamos al refugio, son las cinco y media.


Puedes ver más fotos.


11 oct. 2008

29-08. CIRCULAR POR ARRI, GEBEDEILLE Y ACUE. 11-10-2008.

 
La Sur de Acue.
Aparcamiento de Espelunguere, Cabañas de Saramayou, Col de Acue, Arri, Col de Acue, Gebedeille y Acue. Vuelta por el paso de Escalé.

11-10-2008.

Salida 9 h. Llegada 16 h.

Sol

Fácil.

Ascensión.

 Gabriel Miranda, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Acue procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Decidimos un poco una presumible seguridad desconocida y nos vamos al Acue. Hemos quedado con Gabriel y a las ocho pasamos a recogerlo.

            Parece ser que este 2008 ha sido el año del oeste pues, reflexionando, nos damos cuenta de que hemos realizado bastantes actividades en la zona del Pirineo.

            Pasamos Somport por arriba, luego por delante del Picnic del Bosque de Sansanet  y un poco más adelante, justo a la boca norte del Túnel de Somport, abandonamos la carretera y tomamos la que nos conduce a les Forges d’Abel, lugar en el que se encuentra la última estación de Ferrocarril del Canfranc.

            Cruzamos el barranco, volvemos un poco al sur hasta que la carretera se orienta  al oeste entrando en el Valle de Espelunguere.

            La estrecha carretera de montaña se eleva suavemente pasando junto a unas instalaciones eléctricas, que supongo relacionadas con el Ibón de Estanés, encontramos obras de acondicionamiento de una tubería en el lugar en que desaparece el asfalto y proseguimos unos metros más arriba por la pista hasta aparcar en un ensanche justo en el lugar en que un cartel limita el tráfico general. Son las nueve menos diez y estamos sobre los 1350 metros de altitud.
 
Elegante Cascada de Espelunguere.

            Es 11 de Octubre, la mañana es deliciosa y poco tiene que ver con la nubosidad anunciada y esperada especialmente en la vertiente norte.   Inmediatamente tomamos un camino que parte del aparcamiento y nos coloca bajo la elegante Cascada de Espelunguere, para proseguir por la orilla izquierda del barranco saliendo del bosque mixto e introduciéndose en el pastizal de montaña y el hayedo.

            El camino está indicado puesto que conduce al Paso de Escalé o como sendero de pequeño recorrido hacia Arlet y ataja unas revueltas amplias de la pista antes de girar al norte para acercarse al Barranco de Couecq.

            Sobre los 1650 metros de altitud alcanzamos el barranco en las proximidades de las Cabañas de Saramayou.

Vertiente Sur del Collado de Acue.
 
            Entre llegar a las cabañas para, lógicamente tomar algún camino que partiera de allí al Collado de Acué o subir ya directamente por el barranco, optamos por la segunda opción. De las cabañas parte el sendero hacia Arlet.

            El barranco que se desarrolla a través de pradera alpina, está muy limpio pudiéndose transitar por cualquier parte ya que es muy abierto. Nos conduce directamente y en dirección este-nordeste al Collado de Acué defendido por unas lajas ocres, claras y lisas en la parte sur del mismo aunque intuimos que el acceso será por la parte norte del mismo.
 
Castillo de Acher desde el Collado de Acue.

            Ascendemos suavemente para hacerlo de manera más consistente en el resalte de las lajas. De allí, suavemente y por una deliciosa pradera en la que hay alguna mancha de nieve de la temporada llegamos al Collado de Acué a 2030 metros de altitud. Son las diez y media de la mañana.

            En el collado, además de asomarse absolutamente espléndido el Castillo de Acher, corre una brisa ciertamente fresca y severamente otoñal.

La Sur de Arri desde el Collado de Acue.

            Dejamos las mochilas y nos vamos en dirección norte en busca de la cima del Arri. Yo creo que Rosa y yo estuvimos en ella, allá por Septiembre del 2000 cuando subimos por Aguas Tuertas desde el Barranco de Marcatón e hicimos la cresta desde D’Aillari al Arri pasando por el Arlet. De allí nos bajamos hacia la cabecera de Aguas Tuertas en busca del dolmen que no encontramos y esta cara norte no la conocíamos.

            Se trata de una pared muy vestida de vegetación y bastante erguida. Tendrá sobre 150 metros y el camino más lógico describe unas zetas en mitad de la cara.

            Encontramos trazas de camino, no demasiado transitado y por allí nos vamos para pasar por el oeste una afloración metamórfica y proseguir por encima de la misma. Poco más arriba hemos de superar dos pequeños escalones muy vestidos y realizar un poco de travesía hacia el oeste para salir de la pared en las inmediaciones de la cima.

Caperán de Sesques desde la Cima de Arri o Arre.
 
            Son las once menos diez cuando alcanzamos la cima del Pico Arri a 2170 metros de altitud. Hago algunas fotos, confirmo nuestra llegada hasta el pico y nuestro descenso posterior, y como a Gabriel no le ha gustado demasiado el tramo final de subida, me voy hacia el noroeste en suave descenso por la cabecera de las paredes para tratar de localizar una buena bajada que no nos haga perder demasiados metros hacia Aguas Tuertas.

Aguas Tuertas desde Arri.

            Hay un corredor, del que desalojo a un sarrio, estrecho, empinado y lleno de verdura pero que cuenta con un lateral rocoso que nos puede permitir el descenso con cierta comodidad. Debajo una terraza inclinada y herbosa en la que un camino alto parte hacia el Collado de Acué.
 
Gebedeille y Acue desde la Sur de Arri.
 
            Les llamo, bajamos el corredor, tomamos el camino y a las once y veinte estamos recuperando las mochilas en el Collado de Acué.

            El Acue es lo que yo conocía como Gebedeille y Acué. Se trata de una cima doble con un pequeño diente intermedio.

            El Gebedeille está inmediatamente al sur del collado y tiene un par de corredores herbosos en su casquete somital por los que se puede acceder directamente, pero el personal prefiere la cara nordeste del pico, pasa del Gebedeille y va directamente al collado y a la cima del Acué. Las citas así lo van a indicar.

            Unos metros más arriba cuando ya nos hemos orientado al sur con intención de tomar la sudoeste del pico, paramos a almorzar.

La Arista hacia Acué.
 
            Luego, a nuestra bola que coincide prácticamente con lo hitos, ganamos altura por el praderío y tomando un corredor herboso transversal nos saca de las paredes a las que nos habíamos acercado y nos deposita en el collado de separación de los dos picos.

            Hago la arista fácil en dirección norte que salva un par de afloraciones rocosas y alcanzo la Cima del Gebedeille  a 2245 metros de altitud.

La Sur de Arri desde Gebedeille.
 
            Hago alguna foto y me vuelvo cuando mis socios ya venían.

La Noroeste entre Gebedeille y Acue por donde hemos subido.
 
El Valle de Cuerq o de Saramayou desde Acue.
 
            La arista en dirección sur es fácil, en el diente hay que apoyar alguna mano y nada más. Son las doce cuando alcanzamos la cima de Acué a 2258 metros de altitud.

Estanés desde Acue.

Gebedeille desde Acue.
 
            A la mañana le han ido saliendo nubes altas lo que difumina los paisajes lejanos. Hacemos algunas fotos, recordamos: Bisaurín, Castillo de Acher, Aguerrí, Acherito, Anie, Midí, Pallas, Frondiellas…

La Oeste de Acue.
 
            Un cuarto de hora después tomamos la arista oeste y nos vamos para abajo. La arista se abre en dos y nosotros proseguimos por la rama su rama sudeste que inmediatamente se ensancha y se convierte en una enorme pared por la que vamos a bajar más de 500 metros.

Aspe sobre Estanés.
 
            Sé que hay un camino que arrancando aproximadamente del Collado de Acué, en dirección sudeste desciende toda la ladera hasta alcanzar la cabecera de Aguas Tuertas. Buscando ese camino, desestimaremos varios caminos de ganado que recorren la pared horizontalmente y paralelamente al mismo haremos nuestro descenso sin ninguna complicación ya que la ladera ofrece continuas alternativas entre pequeñas afloraciones rocosas.

Colchicum autumnale sembrados sobre arándanos o mirtillos.
 
            Bajamos tranquilamente y el descenso termina por hacerse largo. Son las dos menos cuarto cuando llegamos a los Meandros de Escalé y nos sentamos a comer un poco más al oeste del Sumidero de Escalé.

Meandros de Escalé.

Vista atrás al Rellano de Escalé.
 
            A las dos y cuarto pasadas proseguimos recorriendo en dirección este lo que nos queda del Rellano de Escalé en el que hay tan solo unas pocas yeguas, pasamos junto al sumidero y alcanzado el Paso de Escalé nos vamos para abajo entrando en Francia y en el Valle de Espelunguere.

La Sur de Acue desde el Paso de Escalé.
 
            Entramos en el hayedo pintado ya con los cálidos tonos del otoño, a disfrutar de ellos hemos venido entre otras cosas, y girando con el camino, poco a poco al nordeste, contorneamos el Acué por su ladera este al objeto de cerrar el bucle que hemos abierto esta mañana.

            Siempre por la izquierda, orientamos a una pareja que quería ir a Estanés, nos acercamos a la Cabaña de Espelunguere que se queda en la orilla derecha del barranco y a la que llega la pista salida de la principal en un lugar que hemos atajado por la mañana al subir.

Mallo y Hayedo de Espelunguere.
 
            Enseguida transitamos la pradera alpina y nos sumergimos en el bosque mixto para fotografiar de nuevo la Cascada de Espelunguere y llegar al aparcamiento donde hemos dejado el coche cuando son las cuatro y diez de una tarde todavía soleada a pesar de las nubes altas que poco a poco se van desarrollando.

            Han sido 975 metros de desnivel que hemos hecho hoy en un día robado a las regulares predicciones meteorológicas.

            Bajamos hasta les Forges d’Abel y volvemos por el túnel. Al llegar a la boca sur contemplamos como la nubosidad está más desarrolla por aquí que por el norte. La perturbación en esta ocasión viene del sur.

 
Para ver más fotos.