26 jun. 2010

24-10. TOBAZO DESDE RIOSETA POR LA CARA ESTE. 26-6-2010.

 
Corredor Sur del Tobazo.

Puente del Ruso y corredor cara este.

26-06-2010.

Salida 08 h. Llegada 11 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

 Mariano Javierre.

Mapa del Tobazo procedente de Prames. Vía en amarillo.

              Al tobazo se suele subir o bien desde el Aparcamiento de la Estación de Esquí de Candanchú o desde Rioseta por Tortiellas Bajo, además de montados en la silla que fue como subí la primera vez, no muy montañera por cierto. Bueno, luego lo hemos hecho repetidamente tanto andando como con los esquís. El Tobazo es una montaña próxima y accesible en cualquier época del año.

            Hacía tiempo que le había echado el ojo a la cara este del pico y la tentación engordaba cada vez que pasaba con dirección a Candanchú o a Astún: era una vía “de libro” pero a mi chica no le apetecía ni un pelo; así que dejaré pasar el tema hasta que se presente la ocasión y hoy 26 de Junio de 2010 que estoy solo y “de jefe” me voy a probar el Tobazo.
 
Tobazo desde debajo de Rioseta.

            Son las ocho de la mañana cuando busco aparcamiento por encima de la Vuelta de Rioseta, lo encontraré en la parte sur del Puente del Ruso a 1420 metros de altitud.

Explanada cerca del Puente del Ruso.

            Una pequeña pista  que parte de allí hacia el oeste conduce inmediatamente a una enorme explanada bajo el pinar de la cara este del pico. De la parte norte de la explanada, un terraplén desprendido permite acceder a uno de los corredores que surcan la cara este, es el corredor central.

            Atravieso toda la explanada pues yo quiero subir por el corredor de las defensas antialudes. Ese corredor ya causó alguna muerte por caída de alud en los años 50 como confirma una placa en las inmediaciones de la carretera.

 
            Retomando la dirección este inicio el ascenso del pinar de pino negro en busca del corredor, sin prisa pero sin pausa. Sé que ya llegaré más pronto o más tarde, las paredes me conducirán.

            Como el pinar se sube a la sombra me alargo por el mismo hasta que me decido a buscarlo sobre los 1600 metros de altitud.

            Inmediatamente aparece a mi izquierda o sur cuando me encuentro en la mitad de las defensas inferiores hechas de piedra y hormigón y que actualmente se encuentran algo deterioradas.

            A partir de aquí progreso por el amplio corredor relleno de materiales bastante inestables por lo que me felicito al haber subido por el bosque. De cualquier forma, ninguno de los dos es el mejor camino como descubriré después.

Resalte Inferior.
 
            Supero por uno de los lados las dos últimas defensas y seguidamente asciendo fácilmente el primer resalte calizo  por la izquierda del corredor.

Debajo del segundo resalte.
 
            Una rampa amplia, bastante descompuesta y medianamente inclinada permite acceder a la base del segundo resalte que también presenta paso por la izquierda del corredor. Es la zona que cuenta con defensas de hierro contra los aludes pero también están bastante estropeadas

La Raca tras las paredes del Corredor.

Segundo resalte.
 
            Una serie de fáciles escalones permiten alcanzar la base de las paredes que conforman la arista nordeste del pico  y por allí, transita el camino que sube por la base de las mismas desde el Puente del Ruso o del Castellar. Debe ser el camino utilizado por los militares de Rioseta ya que no parece que la zona tenga otra clientela. En este punto coinciden los tres corredores de la cara este del pico y juntos alcanzan la rampa herbosa que se observa desde la carretera. Estoy a 1800 metros de altitud.

Rampa Herbosa por encima de los resaltes..

Pendiente general del corredor hacia la Moleta..
 
Puente del Ruso desde el final de la Rampa Herbosa.
 
            En la rampa herbosa que arranca aquí encuentro unas cetas que permiten una subida cómoda de la misma ya que es un tanto erguida. En su parte intermedia cuenta con la presencia de unos enormes bloques calizos entre los cuales avanza la vía que inmediatamente se acuesta y conduce a las defensas superiores de nuevo de hormigón, lugar en el que alcanzo la cabecera de la arista nordeste al morir los paredones que la conforman.


Casquete somital del Tobazo.

Flor de nieve.
 
            Se trata de un amplio hombro situado a 1900 metros de altitud, al que llega una de las pistas de servicio de la estación de esquí. La arista está defendida por barreras semiderruídas para advertir a los esquiadores y por fuera de las mismas y en dirección casi sur asciendo el herboso y suave casquete somital del pico.


            Son las nueve de la mañana cuando alcanzo la cima del Tobazo a 1982 metros de altitud. La mañana suavemente arañada y deliciosamente soleada invita a la relajación y al descanso pues he subido en una hora.

Murallones de Borau sobre Tortiellas .
 
            Hago fotos y almuerzo mientras contemplo un paisaje lleno de recuerdos con el Aguila y el Borreguil de la Cuca al sur, los Murallones de Borau y el Aspe girando al oeste con la Tuca Blanca, la Zapatilla el Liouviella y la Cúpula de Secús; el Castillo de Acher, el Acue volviendo al norte y pasando por Acherito; claramente al norte el Circo de Astún y la Raca; y ya al este, la Canal Roya, Las negras con la Vuelta de Iserías, El Campanil y la pala de Ip, la Moleta, Collarada… y allá perdidos en el infinito del este el Balaitus y las Frondiellas.

Variantes cromáticas de las miossotis alpinas.

El Corredor Este del Tobazo visto desde la Arista Norte.
 
            Tras media hora de deliciosa soledad me voy para abajo recorriendo la cabecera de la arista nordeste del pico, son una serie de suaves resaltes escalonados y llenos de verdura con afloraciones calizas claras acompañadas de un festival de flores, entre las que destaco por conocer bien: las primeras flores de nieve de la temporada, las diminutas miosotis, delicadas gencianas acaulis, espléndidas globularias…

            Poco más abajo hay que salirse de los corredores llenos de verdura que van a parar a los paredones  para atravesar en dirección norte el pinar de pino negro  que se asoma hacia territorios de la estación de esquí y perder altura en dirección al cauce del Río Aragón.

Hierba Sanjuanera o cuajaleches en la base del Tobazo.
 
            En la parte bajea del pinar aparece una ladera herbosa e inclinada que conduce al río.

Arranque de la Arista Nordeste del Tobazo.

La base de la Arista Nordeste conduce al Corredor Este cómodamente.
 
            Se puede atravesar el río por alguna pasarela y seguir la vuelta por la carretera pero yo prefiero permanecer en la ladera de la orilla derecha del mismo atravesando un espléndida zona vestida de crecida vegetación en la que destaca el cuajaleche rabiosamente amarillo y la oscura y traicionera ortiga  presta al descuido.

Entrada Central en la este del Tobazo.

            Unos minutos después cierro el bucle en el Puente del Ruso donde he dejado el coche. Han sido dos horas de camino para mover 575 metros de desnivel con el placer de haber realizado un recorrido totalmente nuevo para mí y liquidar un compromiso personal.
 

 

              

             

           

           

20 jun. 2010

23-10. PEÑA CANCIAS DESDE LAGUARTA. 20-6-10.

La Sur de Cancias desde el Collado este de la Sierra de Galardón.
 
Caserío de Laguarta, Barranco de San Salvador, Barranco Galindo, Cara Sur y arista cimera. Recorrido de la arista hacia el oeste y descenso por el mismo camino.

20-06-2010.

Salida 10 h. Llegada 17 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cancias procedente del periódico de Aragón. Vía en amarillo.

            Teníamos previsto el Pic Ger pero el tiempo no va a estar en las debidas condiciones para afrontar nada desconocido en la vertiente norte del Pirineo. Así que, nos iremos a Cancias a tomar un poco el sol, que ya nos apetece después de tantos días de agua y nubes y de paso a ver cómo está el champiñón y las colmenillas.

            A Cancias se puede subir desde Fablo, algo equivalente a Laguarta en la vertiente sur, conocemos los dos caminos, o desde Fiscal, por el norte, camino que desconocemos y que algún día hemos de recorrer. De cualquier forma es una cima modesta, pues no alcanza los 2000 metros pero no es barata, por lo que no es muy visitada aunque sea un bastión interesante del Prepirineo Central.

            Ayer estuvimos hasta las tantas con la Quebrantahuesos y hoy, 20 de Junio de 2010, sin madrugar en absoluto, nos vamos por la Guarguera y a las diez y media comenzamos a caminar en Laguarta a 1160 metros de altitud.

Saliendo de Laguarta.
 
            La mañana está espléndidamente soleada y cálida como si fuera de primavera, una primavera que termina mañana aunque no se note para nada, y disfrutando de la misma, nos salimos del camino y avanzamos por las proximidades del Barranco de San Salvador pero por su orilla izquierda, el camino sube por la derecha.

Barranco San Salvador.
 
            Transitamos sobre monte bajo vestido de genistas y bojes algo claros y sobre los que hay instalados escuálidos pinos silvestres y enebros. Sobre los 1500 metros de altitud, cruzamos el barranco y enseguida nuestro camino balizado como PR. coincide con una pista que sube desde Fablo.
 
            La pista, ascendiendo suavemente atraviesa unas zonas de margas un tanto descompuesta, llanea posteriormente y enseguida alcanza la arista sudoeste de Punta Galardón.

            Estamos a 1640 metros de altitud y desde aquí divisamos nuestro objetivo. Hay que decir que Cancias es un pico de esos que, digo yo, hay que subirlos con fe, pues llevamos hora y cuarto de camino y hasta este momento no ha habido ninguna posibilidad de saber dónde se encontraba el pico.

            Hemos subido en dirección nor-noroeste y ahora la pista, próxima a la loma divisoria, progresa ora subiendo e inmediatamente bajando en dirección nordeste en un sube y baja medianamente desconsolador, entre otras razones porque, efectivamente baja más que sube y nosotros ¿vamos para arriba o no?

            La pista con la loma gira al norte y alcanza el lateral de la Majada del Paco la Balle en la que pastan vacas y arranca el camino que conduce a Borastre y Fiscal sobre los 1600 metros de altitud.
 
En la cabecera del Barranco Galindo.

            Todavía el camino girará ligeramente al noroeste y bajará unos metros hasta alcanzar la cabecera del Barranco Galindo para atravesarlo e iniciar el ascenso de la amplia cara sur de Cancias. Son las doce y cuarto y estamos a 1600 metros de altitud.

            Atravesamos un bosquete de pino silvestre a la vez que el camino se incorpora suavemente a una pradera alpina muy florida  y en la que el camino sortea compactas masas de boj.


            La pradera se aloma  y por la parte superior avanza hacia dos pequeños cuellos tras los que el camino desemboca en la amplísima ladera somital del pico.

            Hay una serie de caminillos rellenos de cantos rodados de pudingas, provenientes del conglomerado de la zona, que difícilmente se abre paso entre las masas de genista hórrida que rellenan la ladera y que se siguen eligiendo al gusto. Cualquiera requiere el mismo esfuerzo pues son alrededor de 250 metros a subir.

            Hay que echarle paciencia benedictina y alcanzar como mero trámite la cabecera de la arista sabiendo que el desnivel habrá terminado. Lo hacemos en la parte este de la cresta, sobre los 1900 metros de altitud progresando hacia el norte y venciendo la tentación de trazar una diagonal directa a la cima.

            Allí nos recibe el viento de contraste entre la cálida ladera sur por la que acabamos de subir y los verticales paredones que conforman la cara norte. Con la gorra en la mano y en dirección oeste avanzaremos prácticamente de llano, contemplando la cima próxima a la que llegaremos enseguida.
 
En la Arista Cimera de Cancias.

            Es la una del mediodía cuando alcanzamos el vértice geodésico de Peña Cancias situado a 1929 metros de altitud.

            En la cima charlamos con la pareja de franceses que subía delante de nosotros y terminamos almorzando allí e intercambiando café y vino, son muy majos.

            El amplísimo horizonte norte que abarca de Collarada a Cotiella está relleno de nieblas provenientes de la nubosidad de retención que se agolpa en la vertiente norte del Pirineo, con lo que la fotografía queda un tanto desmejorada. El Turbón y Montañesa al este aparecen profundamente azulados, Guara, Fragineto y el Aguila al sur están medianamente limpios y al oeste Oroel, la Bal Ancha, nuestro pueblo difuminado en la neblina y el Valle de Basa enfilado hacia aquí.

            Desde Sabiñánigo, la cima de Cancias no se distingue ya que no se ve individualizada  al verse un tanto de perfil. Si en cambio se distingue perfectamente el Espantillo, un enorme panel colocado en la arista, más al oeste de la cima ya sobre el Collado de Petralba y hacia allí nos vamos veinte minutos después.
 
Majada al oeste de la Cima de Cancias.

            Abandonamos la cima en dirección oeste introduciéndonos inmediatamente en la Majada de Campo Puerto que en suave descenso nos deposita en el amplio collado lleno de verdura, a la vez que somos azotados impíamente por un ventarrón sencillamente frío.

            Desde el collado, en lugar de ascender las dos sucesivas prominencias de la arista vamos a faldear horizontalmente  al encuentro del último collado. Para ello hay que atravesar masas de genista hórrida, que por aquí llamamos arizón, lo que supone una cierta incomodidad para mi chica y un continuo sube y baja que a mí no me molesta pero…

            Además hay una serie de escalones estratificados de conglomerado que hay que descender puesto que se encumbran en sentido perpendicular de la marcha, especialmente el último que se corta poderosamente en la arista y obliga a un destrepe medianamente comprometido o a perder una treintena de metros y buscar un paso más sencillo.
 
Resaltes calizos de la Oeste de Cancias.

            Ya en el último collado encontramos alguna cita que acompaña al viento. Cinco minutos más tarde alcanzamos la cima del Espantallo de Cancias. No dispongo de cota para esta punta y no me fío del altímetro pero que sitúo alrededor de los 1900 metros. Cuántas veces me hablaba mi abuela de Cancias.

Capitiellos desde el Pasivo de Cancias.
 
            En la cima, hay un enorme panel metálico, primo hermano del que hay en las inmediaciones del Refugio de Musales, quizá su único objetivo sea producir un estruendo considerable azotado por el viento.

Las Obras de Petralba desde el pasivo de Cancias.

Tendeñera.
Lenar de la Sudoeste de Cancias.

            Son las dos de la tarde y desde la cima contemplamos las obras a partir de la boca este del Túnel de Petralba en la tan traída y llevad Yebra-Fiscal que no sé si veremos algún día terminada.
 
Guara y Fragineto.

Tránsito incómodo entre genistas.

Pradeío de la majada.
 
            Volvemos sobre nuestros pasos, conocido el camino y en media hora alcanzamos de nuevo la Cima de Punta Cancias.

Ordesa con nieblas.

Punta este de Cancias y Cotiella.
 
Detalle de los Paredones de la Norte de Cancias.

Hacia atrás desde la Punta Este de Cancias.
 
            Seguidamente iniciamos el descenso cortando en diagonal la ladera sur y alcanzando el camino en la base de la misma.


            Luego ya sobre la pradera alpina localizamos algunos champiñones, nada del otro jueves, pero si en cambio están fresquísimos. La temporada no ha llegado todavía este año.

            Alcanzamos el Barranco Galindo o de Tatus e iniciamos el ascenso hasta el Camino a Fiscal. Allí, recorreremos breve e infructuosamente el hayedo en busca de colmenillas.
 

            Poco después, tras el tedioso faldeo de la cara oeste de Galardón nos vamos definitivamente para abajo. Lo haremos siguiendo el camino balizado que transita la orilla derecha del Barranco de San Salvador, con lo que nos llegamos a Laguarta cuando son las cinco de la tarde, liquidando un desnivel por encima de los 1050 metros de desnivel. La próxima vez que sea desde Fiscal y a ser posible utilizando la nueva carretera, que creo que no será así.
 

 

           

 

           

 

5 jun. 2010

22-10. SOUM DE LAGAUBE POR EL CHEMIN DE LA MATURE. 5-6-2010.

 

Bajando de Gazies el Soum de Lagaube. 4-7-13.

Vuelta de la Carretera a Etsaut, Chemin de la Mature y Hayedo de Lagaube. Descenso por la Cabaña de Baigt de Sencours y GR 10.

05-06-2010.

Salida 08 h. Llegada 17 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Soum de Lagaube procedente del IGN. francés. Víia en amarillo.

            El Soum de Lagaube es una de esas montañas poco individualizadas además de anónimas que pueblan el pirineo, es este caso, francés. Se suele subir directamente desde Urdos utilizando las empinadas laderas orientadas al sur y vestidas de praderío pirenaico, pero no es mucha la gente que aborda un desnivel de algo más de 1000 metros para visitar tan modestísima cima.

            Cada montañero suele tener su pretexto o su excusa para ascender una montaña y nosotros tenemos dos: recorrer el Chemin de la Mature y visualizar “de cerca”, la vertiente sur del Caperan de Seques que nos deslumbra siempre con su vertical e ingrávida oscuridad. Lo había hecho, sin ir más lejos el sábado pasado en la Cúpula de Secús.

            Es 5 de Junio de 2010 y disponemos de unos momentos inciertos a la hora de elegir actividad: el Pirineo se queda sin nieve a pasos agigantados pero hay que contar con ella a la hora de largos desplazamientos a cierta altitud y orientación sobre todo para algunos programas medianamente ambiciosos y desconocidos.

            A las ocho de la mañana, hemos dejado atrás Urdos tras pasar el Túnel de Canfranc y un kilómetro más bajo del Fuerte del Somport tomamos el desvío hacia el este con dirección a Etsaut  para girar inmediatamente al sur y alcanzar el reducido aparcamiento existente en la vuelta de la que nace el Chemín de la Mature convenientemente indicado. Estamos a 700 metros de altitud.
 
 
            El camino parte en la misma revuelta utilizando una estrecha y corta pista que conduce a una casona  de montaña colgada en la ladera. A partir de allí se convierte en camino y prosigue al sur y en suave ascenso para, en poco más de diez minutos, enseñarnos el Fuerte de Somport  y girar inmediatamente al este para introducirse en el angostísimo barranco en el que se desarrolla el Camino de la Mature.


            ¿Qué hace aquí un camino como este en medio de una placa caliza vertical de una altura media superior a los 300 metros?

            Parece ser que la Armada Francesa necesitaba de las espléndidas hayas del barranco para arbolar sus buques y con tal motivo se practicó un tajo rectilíneo por medio de la pared, pues hay que suponer que ni el caudal del barranco ni mucho menos su angostura permitirían sacar los futuros mástiles.

            Se entra en la placa de la orilla derecha del barranco sobre los 750 metros de altitud y en suave pero en persistente ascenso atraviesa la zona más vertical y rotunda sobre las que se tuvieran que realizar los trabajos más importantes para conseguir prácticamente un semicilindro en la pared. El camino no tiene nada más que alguna barra defensiva y el fondo del barranco está perdido 200 metros más abajo. Es una zona que está cosida de vías de escalada equipadas.
 

            La parte intermedia es más natural aprovechando algunas viras y la circunstancia de que la parte superior de la pared se acuesta ligeramente. Por debajo de la senda el barranco sigue igualmente profundo.


            Tras algunas pequeñas ondulaciones siguiendo la morfología de la pared, el camino sigue en suave ascenso con un firme de calizas bastante desgastadas hasta que se abre en dos ramas separado por un potentísimo farallón también adornado por un vertical paredón calizo.
 

            El camino sigue por la rama derecha del barranco, la pared se acuesta y se viste de praderío inclinadísimo en el que se asienta un bosquete de ribera con fresnos y sauces que inmediatamente dará paso al hayedo. Estamos sobre los 1100 metros de altitud cuando alcanzamos la Cabaña Miramon que este año aparece completamente cerrada.

            Son las nueve de la mañana, y el camino se allana al agradable sombrío del hayedo valle adelante todavía en dirección este. Es un camino bastante transitado y por el que discurre el GR 10. Hay gente que va de travesía.

Barranco du Pacq.

            Poco más adelante el camino desciende suavemente al encuentro del Barranco du Pacq y antes de alcanzarlo, parte un camino en ascenso  por el que se puede alcanzar el Col de Arrás y volver a Etsaut y Borce, además de ser la continuación natural valle adentro.

            Nosotros disponemos de un mapa del IGN muy colorista pero poco preciso en el que el barranco se encuentra relleno de colores

            Unos metros más adelante un numeroso grupo esta junto al cartel de la bifurcación pero nosotros no tenemos duda ante semejante camino nos vamos hasta el barranco, lugar que conocemos y sabemos que el camino prosigue.

            Un estupendo puente y un camino que prosigue por la margen izquierda del crecido barranco sobre el que suponemos habrá un segundo puente que nos facilite el paso a la otra orilla que es hacia donde nos dirigimos.

            Avanzamos por el camino que parece poco transitado hasta que unos cientos de metros más adelante se pierde en una angostura del barranco. Sobre nuestras cabezas el inclinadísimo y extenso Hayedo du Pacq.

            Volvemos unos metros y tomamos uno de esos clásicos caminillos de los hayedos que ceta a ceta discurren por sus laderas nos vamos para arriba al encuentro de nuestro camino.

            Subimos alrededor de 100 metros de desnivel, el camino no aparece y enseguida me doy cuenta de que no va a aparecer y que tiene que transitar por la otra orilla, pero… el hayedo es espléndido, está muy limpio y terminaremos saliendo a la pradera alpina en la cabecera del bosque.

            Las imágenes que busco difícilmente se tornasolan en algunos claros de la parte superior del hayedo pero seguimos para arriba cuando los caminillos van desapareciendo pues marchan hacia el Col de Bendous en la zona oeste del hayedo. Al paso han ido apareciendo los abetos blancos y ganamos altura en dirección norte.

            A mi chica se le hace largo pues no en vano hay 700 metros de ladera y todavía aspira a conseguir nuestro objetivo inicial que yo ya he borrado definitivamente.
 
            Transitamos un discreto espolón entre dos pequeñas depresiones y tras un pequeño rellano del mismo, el bosque se aclara un poco pues el suelo es mucho más pobre y los bloques calizos afloran, aprovechando un pequeño pináculo con vistas nos sentamos a almorzar: son las once menos cuarto y estamos sobre los 1700 metros de altitud.

 
            Un cuarto de hora después proseguimos para arriba sobre un hayedo que ha clareado mucho por lo que presagiamos su término cosa que se producirá poco más adelante, cosa que mi chica agradece.
 
Caperan de Sesques desde la loma.

            Salimos a una mañana soleada y deliciosa después de faenar casi dos horas en el Hayedo du Pacq. El praderío está vestido de arándanos y de enebros rastreros  y suavemente se convierte en una arista amplia y alomada que en un par de suaves resaltes nos deposita en la cabecera de la sierra cubierta de delicioso prado.


 
            Contemplado Urdos allá en el fondo del valle llaneamos suavemente en dirección sur y ascendemos con toda tranquilidad a lo alto del Soum de Lagaube situado a 1985 metros de altitud. Son las doce menos cuarto.

            Hay una pareja de nuestra quinta, el habla muy bien Español y charlamos de la jornada y de los alrededores que conocemos, han subido desde Urdos.

Gazies.
 
Sesqués y Lespentouse.

Detalle de Sesques.
 
Al norte aparece destacado el Pic de Sesques del que vemos el final de nuestra ascensión, hacia el este  Lepentouse seguido del Caperan de Sesques. Inmediatamente aparece otro conocido que es la doble cima del Gazies y más al este el Turon Garie y el Pic d’Aulion, más al sudeste la arista se va elevando suavemente hacia la Hourquette de Larry dejando en medio el paso hacia Ayous. Detrás, como no, el Midí d´Ossau.

Detalle del Caperan de Sesques.
 
El Midi nos dice que estamos en Francia.
 
            Al sudoeste aparece el Macizo de Aspe al completo, Bernera, La Cúpula de Secús y  el Bisaurín, Acue y Castillo de Acher y hacia el oeste Acherito, Petrechema, Dec de Lhurs, Mesa, Billare, Anie  y la Countende rematando con los Organos de Camplong.

            Se van hacia la Cabaña de Larry y nosotros seguidamente en suave ascenso y en dirección sudeste avanzamos loma adelante contemplando un dilatado paisaje a ambas vertientes.


            Ligeramente por encima de los 2000 metros de altitud  abandonamos la loma y nos introducimos en la ladera esta iniciando el regreso fuera del Hayedo du Pacq.

Col de la Hourquette de Larry.
 
            Una serie de resaltes llenos de verdura y poblados de variadísima flora permiten descender al encuentro del Barranco du Pacq alcanzándolo sobre los 1600 metros de altitud justamente en las inmediaciones del puente por el que el GR cambia de orilla.
 
Cabaña de Baigt de Sencours.

Lespentouse desde la Cabaña Baigt de Sencours.
 
            En suave descenso y siempre ya por la orilla derecha del barranco alcanzamos enseguida la Cabaña de Baigt de Sencours a 1560 metros de altitud.

Tablero de damas.

            La cabaña está abierta, medianamente conservada y tiene un altillo para poder dormir además de un fuego bajo.

            Poco más abajo el hayedo cruza el barranco y se apelmaza en la orilla derecha del mismo propiciando una sombra que se agradece. Paramos a comer en un prado de asfódelos. Es la una y media.

La Cabaña Pasette.
 
            El camino se llena de gentes que suben y bajan, es sábado al mediodía y el tránsito es lógico aunque nos parece un tanto tardío. Nosotros continuamos valle abajo alternando tramos de mayor descenso con otros más suaves mientras giramos con el barranco hacia el oeste. Poco más abajo el camino se arrellana en la zona de las Cabañas de Pasette y Rougtan mientras contemplamos frontalmente el hayedo en la zona por la que lo hemos ascendido.

Amapolas del pirineo.

            Finalmente el camino  se abre en dos: la rama horizontal se va hacia el Col de Arras, ahora lo recordamos, y la otra se va para abajo al encuentro con el Chemin de la Mature.

El Hayedu du Pacq.
 
            Ya en el camino, volvemos unos metros hacia el este, pasamos el puente de la mañana y a la profunda sombra del hayedo en la orilla del barranco nos tomamos una cerveza. El agradable rumor del agua nos arrulla y terminaremos echando una deliciosa siestecilla montañera.

Detalle de la amapola del pirineo.
 
            Poco antes de las cuatro reemprendemos el camino de nuevo de llano hasta entrar en las placas del Chemin de la Mature y luego, en medio de un nutrido grupo al que espera un autobús, nos vamos para abajo todavía al cálido sol de la tarde.

            Van a ser las cinco cuando alcanzamos el coche tras liquidar un desnivel de 1300 metros en una jornada parcialmente imprevista que no por ello ha dejado de prestarnos sus encantos.
 
  
Para ver más fotos.