28 nov. 2010

44-10. MATAPAÑOS POR BELSUE. 28-11-2010.

Matapaños y Punta Norte desde Collicierco.

Puente de Lusera, orillas este de los Embalses de Belsué y Cienfuéns, Barranco de las Paules, Rellano de las Paules, Collado Collicierco y Arista Noroeste.

28-11-2010.

Salida 10 h. Llegada 17 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Matapaños procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Habíamos estado en Matapaños por el Barranco de San Martín, en la vertiente sudoeste y en un tremendo día del otoño de 2006 en el que Guara nos deja bien clarito, una vez más, que salirse de los caminos suele acarrear problemas.

            Cuatro años más tarde, es el 28 de Noviembre de 2010, vamos a volver pero por la vertiente, digamos norte. Sabemos que es muy largo pero conocemos un tramo de camino que es común con el que hicimos para subir a Gabardiella.

            Bajamos por Monrepós hasta Arguis y allí tomamos la carretera vieja que sube hasta el Puente de la Manzanera. A la entrada del Puente parten una pista hacia lo alto de Bonés y una estrecha carretera de montaña que se baja hasta Belsué de camino a Nocito.

Belsué
 
            Pasamos junto a Belsué, alcanzamos la orilla del Embalse de Belsué y avanzamos por la misma superando el embalse algo así como medio kilómetro. Pasado el desvío a Lusera enseguida aparcamos junto al Puente de Lusera en una curva de la carretera.
 
Puente de Lusera.

            Son las diez y media de una mañana muy fría cuando nos ponemos en camino a 850 metros de altitud. Pasamos inmediatamente el Puente de Lusera sobre el Barranco Carruaca y tomamos un viejo camino que transita la orilla izquierda del barranco en dirección sudoeste hacia el embalse.

El Aguila y Belsué.
 
            A la sombra de la mañana que nos propicia Gabardiella se hace casi frío a pesar de que vamos a buen paso. Alcanzamos el embalse muy menguado, contemplamos Punta del Aguila con los hombros blanquecinos y sus sempiternas antenas y nos aproximamos a la Presa del Embalse de Belsué contemplando el refugio del mismo nombre colgado allá arriba justo al oeste de la presa.
 

            Recordamos el montón de escaleras que bajamos desde el refugio hasta alcanzar la presa para luego subirlas a la vuelta y proseguimos adelante ahora en dirección sur para enseguida iniciar el rodeo del Embalse de Cienfuéns.

Paredones de Cienfuéns.

            El camino que ha venido completamente llano en el rodeo a Belsué se vuelve sinuoso y más estrecho para, un poco más adelante, comenzar a levarse mientras nos enseña los Paredones de Cienfuéns refulgentes e  iluminados por el sol.

Embalse de Cienfuéns.
 
            Casi a la altura de la Presa de Cienfuéns  que contiene una minúscula plancha de agua, giramos al sur ya en ascenso y abandonando el valle en el que se asientan los embalses.

            Es el tramo de camino que conocemos, establecido sobre pedriza de calizas claras en las que anida la coscojilla, el boj, el pino y el enebro, gira todavía más y se orienta hacia el sudeste regalándonos los primeros rayos de sol de la mañana al entrar al Barranco de las Paules. Van a ser las once y media de la mañana.

            Aparece el pinar con sotobosque de boj, el tejo y el rusco: estamos en Guara y a través de un camino que está muy bien mantenido alcanzamos la vieja pìsta que asciende por la orilla izquierda del Barranco de las Paules.

Guara y Fragineto desde las Paules.
 
            Pista adelante ya en suave ascenso nos llegamos a la entrada de Las paules, un rellano alpino que se está comiendo la vegetación natural sin que las vacas lo puedan remediar.  
     
De camino a Collicierco aparece el Borón.
 
            Estamos sobre los 1300 metros de altitud y alcanzamos el planísimo Collado de las Paules, lugar en el que han colocado un cartel indicador del camino a Gabardiella. Contemplamos la redondeada loma de Luna Pueyo, la Noroeste de Guara ya tocada de nieblas y Fragineto descubierto. Enseguida se asomará el Borón tan pronto como avancemos de llano hacia la parte sudeste del puerto.

            El Llano de las Paules se termina y unos metros antes de que la vieja pista comience a descender hacia el este nos vamos al sur para contornear la loma limítrofe del rellano que llevamos a nuestra derecha sin tener que ganar altura.
 
Guara con gorra.


            Una cita de piedras denuncia el inicio del camino que arranca por medio del praderío cubierto de genista, es el camino que nos ha de llevar al Collado Collicierco.

Collado Collicierco.
 
            El camino parte prácticamente de llano y enseguida rodea la loma y se orienta al sudoeste para enfrentarse al collado. Antes nos enseña la cara norte de Matapaños y la Punta Norte. En un lugar abrigado y al agradable solecillo de la mañana y nos paramos a echar un bocado y un trago caliente. Van a ser las doce.
 
Peña Leneses y Picón desde Collicierco.

            Luego, el camino, más transitado por animales que otra cosa, cruza el barranquillo que nace en el collado y por la ladera norte se eleva hacia el mismo suavemente.

            El Collado Collicierco se encuentra a 1400 metros de altitud, hemos llegado pisando hielo pero la vertiente oeste está limpia, vestida de algo de pradera alpina, está bastante arrellanada y nos enseña los paredones de la este del Picón o Pico Mediodía.

            No hay ni tablillas indicadoras ni citas que marquen la continuación de nuestro camino que debe ser al sudeste. La zona sombría esta muy vestida y con nieve y la soleada excesivamente vestida de genista y boj.
Hacia la Punta Norte de Matapaños.

            Buscamos y al final encontramos unas muy débiles trazas de camino que asciende suavemente la loma y que perdemos continuamente pues no es sencillo seguirlo.

De cualquier manera alcanzamos enseguida la plana cima de la Punta Norte de Matapaños situada a 1502 metros de altitud y perdido el camino una vez más avanzamos por cualquier parte, dando un sinfín de vueltas en busca de la zona más elevada.

Matapaños.
 
Allí hemos de perder una veintena de metros en plan jabalí para alcanzar el cuello de separación con la Cima de Matapaños.

El resalte somital presenta una franja rocosa y bastante libre de vegetación y alcanzarla es nuestro objetivo. Allí charlamos con un cazador de la zona y juntos nos vamos tranquilamente hasta la cima.

El vértice geodésico de Matapaños está situado  a 1530 metros de altitud. Es la una del mediodía y mi chica quiere acercarse a la Punta Sur que no esta precisamente cerca.

Hacia Punta Sur de Matapaños.
 
Un caminillo de cazadores por la parte alta de la loma nos permite descender suavemente hasta un punto bajo intermedio en la loma y desde allí, suavemente continuar con el ascenso que nos ha de llevar a la Punta Sur de Matapaños situada a 1511 metros de altitud. Nos ha constado casi media hora de punta a punta.

En la Cima Sur de Matapaños, echamos una ojeada, una vez más al Borón y a los Mallos de Aliana o Pepes recordando nuestra estancia anterior allí. También se contempla la mayor parte del camino desde el Mallo de San Jorge, que se asoma tímidamente, hasta Cuello Ligüerri.
 
Con el Borón y los Pepes.

Matapaños desde la Punta Sur.
 
Unas ojeadas, unas fotos y media vuelta sobre nuestros propios pasos contemplando la zona del Collado de San Salvador que es la entrada a San Martín de la Val d’Onsera y el barranquizo por el que descendimos de Matapaños hasta allí. El cazador sabía que por allí tenía que haber paso.

Plana Cima de Matapaños.

Son las dos de la tarde cuando estamos de Vuelta en Matapaños. Hacemos unas fotos y continuamos con la vuelta descendiendo fácil y rápidamente hasta el collado de separación con la Punta Norte, siguiendo el camino que hiciéramos años atrás y hoy mismo.

            Alcanzar el punto alto de la Punta Norte resulta más sencillo pues ya nos hemos embarcado a la ida y abreviamos de vuelta, al igual que el tránsito de la plana cima de la Punta Norte.
Punta Collicierco.

El Barranco de San Martín.

Encontramos a las vacas en el lugar más abrigado de toda la zona y el camino que nos ha de conducir al Collado Collicierco.

 
Mientras busco piedras para hacer tres citas orientativas en el collado, mi chica se va para abajo. La alcanzo al trote junto al barranco y poco más adelante, en medio del camino y tratando de aprovechar el sol que ya va de bajada nos paramos a comer pues no es plan de desaprovechar el solecillo del día. Son las tres de la tarde.
El Aguila desde las Paules.

Un cuarto de hora después, el sol nos ha regalado un rato de comida agradable, nos ponemos de nuevo en marcha para alcanzar enseguida la entrada del Rellano de las Paules.

Atravesar el plano y largo rellano ya en la sombra y con un viento bastante frío en la cara no resulta ninguna delicia y a mi chica se le enfrían las manos con los bastones pero como hay que hacerlo metemos una marcha larga y aunque no entraremos demasiado en calor aprovecharemos el rato.
 
Rusco.
 
En el pinar del Barranco de las Paules recogeremos unas setas de morro de vaca que hemos localizado a la subida, más abajo fotografiamos las refulgentes paredes de Cienfuéns al dorado sol de la tarde, fotografiaré unas matas de rusco con sus preciosos frutos rojos y alcanzaremos el tramo de camino llano que de vuelta nos ha de llevar por la orilla este del Embalse de Cienfuéns primero y de Belsué después.

A las cinco de la tarde nos llegamos al coche poniendo término a una jornada en la que ha sido más importante la distancia que el desnivel que no ha sido más que de 770 metros.

Todavía nos subiremos a dar una vuelta por Lusera y luego, tranquilamente mientras la tarde se marcha nosotros también nos marchamos a casa.

Puedes ver más fotos.

           

           

             

27 nov. 2010

43-10. GRALLERAS SUR. 27-11-2010.


Gralleras desde el Collado de canal Roya.
Aparcamiento del Portalet d’Aneu, Barranco Espelunciecha, Ibón Espelunciecha, Collado de Canal Roya y Gralleras Sur.
27-11-2010.
Salida 10 h. Llegada 15 h.
Mixto.
Muy fácil.
Esquís de travesía.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
Mapa de Gralleras procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Son las diez de la mañana, Noviembre está terminando pues estamos a 27 y la nieve en este año 2010 que acudió puntual a la cita, se ha quedado abundantemente por arriba aunque  por abajo no haya gran cosa. Pero como en esta semana las cosas se han puesto tiesas nos vamos a estrenar la temporada.
 
            En el aparcamiento del Portalet d’Aneu, a 1775 metros de altitud, no hay demasiados coches a pesar de que es el primer día de la temporada de pistas, será quizás por que han anunciado unas temperaturas escandalosamente bajas, lo que no coincide con la realidad puesto que la tediosa y normalmente dilatada tarea que culmina al montarse sobre los esquís, se hace con una temperatura incluso agradable pues el solecillo al menos corona un cielo medianamente limpio.
 
            La nieve susurra bajo los esquís de nuestros primeros pasos, buena si está pisada y bastante costra que cede al peso en las inmediaciones de la pisada. Más allá un espeso manto de nieve polvo nos envuelve hasta más arriba de los tobillos.
Rellano de Espelunciecha.
            No hay prácticamente huellas fuera de las pistas y solamente algún tablonero comienza a dibujar su caprichosa firma en tan virginal manto mientras avanzamos en suave ascenso valle adentro y en dirección sudoeste. Vamos probando un poco de todo.
            Superamos con tranquila comodidad los primeros resaltes y nos acercamos al rellano situado al norte de la Corona de los Faballones que nos regala la belleza inigualable de un lienzo impecable que nos orienta hacia la depresión de Espelunciecha.
            -¿Vamos a ver el ibón?
            -¡Como quieras pero la nieve nos va a cobrar!
            -¡Como no tenemos prisa…!
            No tenemos ni prisa ni nada que nos impida ese placer. La Travesía del rellano por la zona oeste del mismo ralentiza la marcha pero nos proporciona el placer de trazar la primera huella sobre un impecable campo perfectamente nevado.
            Suavemente nos incorporamos al barranquillo por el que desagua el ibón y por su vertiente izquierda alcanzamos la orilla norte de Ibón de Espelunciecha que dormita ya su largo reposo invernal. Estamos a 1950 metros de altitud.
Desagüe del Ibón de Espelunciecha.
            Hay que conocer su emplazamiento pues en otro caso su localización puede resultar medianamente compleja e incluso puede llegar a pasar desapercibido.
Ibón de Espelunciecha.
 

           No osaremos pisar la superficie del mismo pues,  aunque está completamente cubierto de nieve no tenemos la seguridad de que el hielo sea lo suficientemente consistente. Por tanto,  nos aproximaremos al desagüe, haremos algunas fotos y recuperaremos nuestro convencional camino hacia el Collado de Canal Roya.
Preciosa plástica de la nieve en Espelunciecha
           El siguiente resalte que es el más consistente lo abordamos con una lazada hacia el sudoeste como procedimiento de mitigar la pendiente directa. Nos deposita en el pequeño rellano inmediato al collado.
            El resalte final también lo atacamos por sudoeste y en las inmediaciones del collado nos acercamos a la parte sur del mismo para contemplar el soberbio Diente de Anayet  tocado con  deshilachados  jirones de niebla.
Gralleras Sur.
            Son las doce y media y estamos a  2170 metros de altitud, algo sudorosos y en medio de una espléndida mañana que en nada hace justicia a la meteorología anunciada. Este collado suele ser tremendo para el viento.
            Contemplamos la Canal de Izas, la zona de Faballones-Espelunciecha, la Rinconada de Anayet y una buena parte de la Arista de Canal Roya,  y atravesamos la larga cabecera del collado  acercándonos al Gralleras Sur que nos ofrece una impecable cara sudoeste.
            Hay una huella que lo faldea por el oeste pero nosotros nos vamos hacia el norte para ganar altura.
            La arista sur del pico nace del  lecho trabajado de la Pista de Esquí de Espelunciecha. La tomamos por una corta pala suave en la que describiremos un par de lazadas en la vertiente este de la misma para ya por la misma arista alcanzar la cima de la Punta Espelunciecha Sur situada a 2004 metros de altitud. Va a ser la una y media.

           En la cima hay una pareja de esquiadores que se marchan enseguida mientras nosotros contemplamos un conocido paisaje  que nos proporciona los conocidos encantos de la montaña invernal.
            Hacemos alguna foto, quitamos las pieles de foca  y nos vamos para abajo por la corta cara este del pico.
            Mi chica se marca un par de giros por nieve polvo bastante profunda y alcanza el rellano en el que se asienta el final de la Silla de Gralleras. A mí se me han hecho zuecos de rehielo y no hay manera que se deslicen los esquís. En mitad de semejante “polvera” desisto de limpiarlos y poniéndome de frente a la pendiente trato de descender remando como si estuviera ascendiendo. Luego en el rellano rascaré concienzudamente el hielo de las tablas y para terminar la tarea las clavaré en la nieve, orientadas al sol, mientras echamos un bocado.
Cuyalaret.
Espelunciecha.
 
            Luego, todo en orden, el descenso la hacemos tranquilamente alternando tramos de nieve suelta con otros de nieve pisada; paramos frecuentemente, como siempre, y disfrutamos con el día y los recuerdos de otros muchos en un lugar como este, ideal para principiantes que nosotros lo somo
            Son las dos y media de la tarde cuando alcanzamos el rellano de la estación, a la vez el cielo se termina de cubrir por el oeste. Ponemos fin a una agradable jornada en la que hemos movido un modesto desnivel de 450 metros. La temporada acaba de empezar.

Puedes ver algunas fotos más.

 

 

13 nov. 2010

42-10. OTURIA POR LAS BALLES. 13-11-2010.

Oturia desde el Puerto de Javierre.

Pista del Barranco las Balles o Ipe, Hayedo de Javierre y Arista Oeste. Descenso por el Camino de Javierre.

13-11-2010.

Salida 13 h. Llegada 18 h.

Fácil.

Ascensión.

Mariano Javierre.


Mapa de Oturia procedente de Prames. Vía en amarillo.

            A Oturia ni sé las veces que he subido. Lo he hecho desde Yebra, desde San Román, desde Isún, desde Javierre del Obispo, desde Oliván, desde Basarán y desde Fanlillo. Bueno, Oturia es un monte local y el personal de la zona se lo conoce aunque unas vías sean más atrayentes, espectaculares o utilizadas más que otras. A mí me gusta en cualquier época del año y con esquís es una gozada aunque no ofrezca demasiadas oportunidades a lo largo de la temporada.

            Hoy, 13 de Noviembre de 2010, pretendía sacar a ventilar los esquís y comenzar la temporada pero la lluvia del jueves y las temperaturas del viernes se han llevado por delante a la mayor parte de la nieve caída abundantemente al comienzo de la semana. Así que a la una estoy aparcando el coche en la Mallata de Paco de Javierre en la carretera que une Sabiñánigo con Larrede a 875 metros de altitud
 
Margas azules.

            Ni siquiera me alargo hasta la collada en la que se inicia la Pista de las Balles; tomo una camino de servicio para los campos del pie de monte y me aproximo al Barranco de Ipe o de las Balles para atravesarlo y alcanzar la pista que se introduce valle adentro.


            Inmediatamente la pista cruza dos veces más el barranco y se alarga definitivamente por la orilla derecha del mismo bastante llana.

Azotacristos o bérberis hispánica.
 
            En las actividades circulares se puede, en algún caso elegir el lugar de partida pero lo que si es seguro es que habrás de elegir el sentido de la misma. Voy a subir por el Hayedo de Javierre para recorrer una buena parte del ascenso a la sombra; así disfrutaré de un descenso placentero al sol de la tarde.

Oroel hacia atrás.

En el hayedo.
 
            He iniciado el camino en dirección nordeste y ahora con la pista que se orienta al este me acerco al hayedo. Es aconsejable continuar pista arriba hasta cruzar el Barranco de Ipe  y entrar en el hayedo de manera más suave, yo cruzo el barranco muy abajo y me introduzco en el hayedo fuera de camino: lo conozco bien.
 
Contraste de colores.

            La subida es consistente a través de viejas tiraderas de madera para coincidir con la pista que ha girado al sudoeste.


            Enseguida encuentro los primeros restos de nieve tras abandonar la pista en la vuelta del camino roto en la que hay alguna cita.
 
Collarada y la Oeste de la Partacua.

            Sigo ganando altura a la vez que me Aproximo a la Arista Oeste de Oturia, aunque alejándome del pico. Es más directa la subida por el Barranco de Ipe pero está bastante lleno de maleza y resulta un tanto incómodo.


            En la arista salgo al sol y a un caminillo recién limpio de boj y genista hórrida. Unos metros después, he tomado la arista en dirección este, mi camino coincide con el que sube de Javierre del Obispo. Estoy ligeramente por debajo de los 1400 metros de altitud.
 
Zona Central de la Partacua.

            El camino, más amplio, lleno de conglomerados de pudingas y algo más transitado, atraviesa el pinar de cabecera en suave ascenso  y se aproxima al Rellano de los Cubilares donde está instalado el hayedo entre masas de boj muy características del Puerto de Santa Orosia.


            En el rellano la nieve se va haciendo algo más continua hasta que se uniforma prácticamente en la ligera depresión de los Cubilares.

            Atravieso la depresión por su parte alta y  tras un suave resalte completamente nevado salgo a la ladera somital del pico que muestra su pilote cimero.

 
            Estoy sobre los 1600 metros de altitud y queda una arista alomada y sostenida de la que ha desaparecido la mayoría de la nieve caída y que ahora queda reducida a unas dispersas manchas en la cara noroeste.

            Son 1250 pasos, alguna que otra vez contados, los que permiten alcanzar la Cima de Oturia a 1925 metros de altitud. Van a ser las tres y media.

            En la cima contemplo la delicada y salvaje vista del Pirineo con Ordesa, Tendeñera y Partacua al luminoso sol de la tarde con incansable placer recostado en el pilón, mientras me como una manzana entre deseos de felicidad para Laura y Carlos: ¡cuidaros mucho!

Pirineo Axial desde Oturia.

Tendeñera.
 
            Disfrutada en soledad, mis chicas están en Barcelona, un cuarto de hora después y contemplando el azulado sur ya entre sombras en el que destaca Cancias, Guara y Oroel me voy para abajo relajadamente con el sol de la tarde y  cientos de detalles que no por ser conocidos dejan de ser atrayentes. Hasta un cólchico con los pies en la nieve, que pregona la fuga del Otoño.

            Bajo hasta el Rellano de los Cubilares y allí tomo el camino balizado de blanco y amarillo del sendero de pequeño recorrido.

Cólchico de Otoño.

            El sol va tiñendo de oscuro los fondos de los valles y las laderas orientadas al este mientras que ilumina y calienta el camino de descenso hacia Javierre del Obispo.

            Abandono la arista oeste y me voy pinar abajo, en dirección sudoeste, contemplando la confluencia de ríos del rellano aluvial en el que se asienta Sabiñánigo y la Bal Ancha.

 
            Entrado en terreno de margas azules, enseguida alcanzo los prados y el reducido caserío de Javierre del Obispo. Un pequeño rebaño de ovejas pasta un fresco prado y un grupo de personas charla en medio del pueblo. Me voy por la calle de arriba directamente en busca del coche. Son las seis de la tarde, buena hora para poner fin a un paseo con cierto desnivel, han sido 950 metros, nada que se le pueda comparar al placer disfrutado.