22 oct. 2011

56c-11.LA ARISTA DE CULIBILLAS. ARROYERAS Y SARRETA O GARMO DE IZAS. 22-10-2011.

Vertiente Este de las Puntas de la Sarreta.

Collado de separación entre Culibillas y Arroyeras, Antecima de Arroyeras, Cima de Arroyeras, Paso de las Negras, Punta de la Sarreta, Rellano de Anayet, Glera de Anayet y Corral de las Mulas.

22-10-2011.

Salida 11 h. Llegada 16.
 
Sol.
Fácil.
 
Ascensión.
Rosa Mª, Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Arista de Culibillas procedente de Prames. Vía en amarillo.
 

Estamos a 22 de Octubre de 2011 y a pesar de que el día ya acorta bastante, nos sobra día y día para continuar cresta adelante.
 
Antecima Este y Arroyeras.
De la brecha de separación entre Culibillas y la Antecima Este de Arroyeras, a la que se puede llegar por ambas vertientes, se sale en dirección oeste faldeando por el sur un doble resalte rocoso a través de una ladera muy buena para el tránsito.
 
Superado el resalte se puede retornar al filo de la arista que se eleva suavemente al encuentro d un siguiente resalte. Por el mismo, o ligeramente en la vertiente este ganamos altura suavemente a la vez que Culibillas se va quedando atrás con su cima ocupada por una auténtica muchedumbre que ha llegado hasta allí pero que no continuará.
 
En la cabecera del resalte nos espera un  rebeco que pone tierra de por medio tan pronto como advierte que dejamos el suave faldeo e iniciamos el ascenso directo del resalte.
 
La cabecera del mismo al que llegamos enseguida es la Antecima Este del Arroyeras de 2470 metros de altitud.
 
Detalle del Diente de Anayet.

La continuación es tramo de arista prácticamente horizontal que prolonga la antecima hasta que inicia un  pequeño descenso para  alcanzar un amplio collado en la base del Casquete Somital del Arroyeras.

Siemprevivas en Arroyeras.
 
Vista atrás hacia Culibillas y Royo.

Prácticamente en las inmediaciones de la arista o ligeramente en la vertiente sur se avanza en mediano ascenso por un terreno inclinado y metamórfico. Utilizamos unas viras terrosas para ir subiendo hasta que decidimos colocarnos en la base de la pared somital y avanzar por terreno más cómodo.
 
Arista de Sarreta desde Arroyeras.

Finalmente, con algún apoyo de manos nos encaramamos en la arista e inmediatamente alcanzamos la Cima del Pico Arroyeras situado a 2567 metros de altitud. Son las doce y media.
 
A esta cima hemos ascendido en un par de ocasiones pero siempre por su Arista Oeste y partiendo del Rellano Lacustre de Anayet. Va a ser por donde vamos a descender del pico.
 
La Oeste de Arroyeras.

El descenso es corto y fácil además de conocido. Nos deposita en el collado en el que dejamos los esquís el invierno pasado a 2440 metros de altitud.
 

Las estrellas de Anayet.
 
Y como no hemos tenido suficiente arista decidimos proseguir adelante en dirección oeste.
 
Aroyeras y Negras de Izas desde Sarreta.
 
 
Agujas de la Sarreta.
 
La continuación en dirección oeste es un sube y baja poco consistente que alcanza el Paso de las Negras que es su punto bajo y seguidamente recorre las Puntas de las Negras terminando por elevarse ligeramente para alcanzar las Puntas de la Sarreta, una sucesión de dientes sucesivos y fáciles, que asemejan a los dientes de una sierra, y que alcanzan su punto alto a 2515 metros de altitud en la Cima de la Punta de la Sarreta o Garmo de Izas cuando es la una.
 
 

Espelunciecha.
 
En la cima nos cruzamos con un nutrido grupo de franceses que viene en sentido contrario mientras que nosotros continuamos todavía hacia el oeste en busca de un diente solitario al este del Vértice de Anayet pero enseguida, hemos decidido no ascender la fácil ladera del Vértice, buscamos y encontramos un lugar por el que desmontarnos de la arista e introducirnos en el Rellano Lacustre de Anayet.
 
Ultima Aguja de la Sarreta.
 
Vértice de Anayet desde Sarreta.

Desmontarse de la arista es tarea corta y fácil. Lo hacemos en dirección nordeste hasta introducirnos en un barranquillo por el que descenderemos hasta la parte baja del rellano.
 
Arroyeras vertiente Oeste.
 
           Luego, buscamos unas rocas en un lugar con perspectiva y nos sentamos a comer cuando es la una y media.
 
Diente y Midi.
 
Contemplamos los dos ibones mayores y algunas charcas que todavía no han perdido el agua a pesar de la nefasta temporada en cuanto a precipitaciones se refiere, el Diente de Anayet y la riada de gente que baja desde el collado de acceso al mismo, el Midí  y el Espelunciecha que muestra la cara oeste en todo su esplendor.
 
Sarreta.
 
Vértice de Anayet.

Media hora más tarde, casi se nos hace fresquillo puesto que se ha levantado una ligerísima brisa del oeste y esa siempre es fría, nos ponemos de pie y continuamos atravesando el rellano en busca del camino de descenso por el Barranco de Culibillas.
 

 
A la izquierda de la cascada que forma el recién nacido barranco tomamos un camino que en lugar de bajar al encuentro del mismo se marcha prácticamente horizontal faldeando por el sur a Punta Espelunciecha.
 
Garmet.
 
Se trata de una senda no utilizada por los esquiadores ya que pasa por encima de un potente resalte rocoso y vertical de la pared para llegar a la entrada de la Glera de Anayet algunos metros más arriba del collado entre Espelunciecha y la Punta de la Garganta, con lo que eliminaría el tedioso remonte a realizar cuando su baja de Anayet.
 
Balizada con colores azules y blancos forma parte de un circuito a partir de los remontes de Formigal y nos conduce hasta las inmediaciones del Corredor Sur de los Faballones.
Enseguida ha tomado dirección nordeste y siguiendo esa dirección atravesamos la Glera de Anayet, bastante desconocida sin nieve y suavemente, fuera de camino, nos vamos para abajo atravesando los lechos de las pistas de esquí para alcanzar la carretera por debajo de los Aparcamientos de Anayet donde coincidimos con el personal que ha bajado por el Barranco Culibillas.
 
Son las cuatro de la tarde cuando llegamos al Corral de las Mulas tras haber movido 1300 metros de desnivel, ya se sabe que los recorridos por aristas terminan acumulando desnivel que debe ser considerado además del básico de acceso a la misma.

Ver más fotos.
 
           Tiene Comienzo.
           
             
    
 
 




56b-11. LA ARISTA DE CULIBILLAS. El PICO CULIBILLAS. 22-10-2011.

Vertiente Este de Culibillas.

Cima del Pico Royo, Arista Norte, Depresión bajo los Dientes de Lapazuso y Antecima Este de Culibillas. Descenso por la Arista Oeste.

22-10-2011.

Salida 10 h. Llegada 11 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Arista de Culibillas procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
Charlamos agradablemente con Xabi y Joseba al solecillo de la mañana mientras ellos se van recuperando pues caminan con ese ritmo normal pero duro que nos recuerda al nuestro.
 

            A ellos les esperan sus chicas para comer y a nosotros el Culibillas para almorzar.

Xabi y Joseba a por el Royo.
 
            Nos despedimos con ese invariable deseo de volvernos a ver en la montaña si es posible y cada cual a lo suyo: ellos para arriba, también dejan las mochilas y nosotros, sin prisas, esperamos un poco para fotografiarlos.

            Cuando ellos hacen cima nosotros recuperamos las mochilas, estamos sobre los 2250 metros de altitud y reanudamos la marcha en dirección oeste.
 
 
            Hay un pequeño resalte de rocas claras que se puede sortear por ambos lados pero por medio tiene un corredorcillo que desechamos  y una preciosa y cómoda vira que rompe el resalte por la mitad. Encima de la misma aparece la pedriza metamórfica que se eleva brevemente hacia la pared sudeste de la Antecima Este de Culibillas.

            Enseguida alcanzamos un corredor de pizarras rojizas, muy meteorizado y con bastante basura que se sube muy bien buscando las afloraciones rocosas firmes. Arriba se pone un pelín tieso pero a cambio mejora la roca con lo que alcanzamos la Arista Sudeste del pico, justamente superados los Dientes de Lapazuso que accidentan espectacularmente la arista.


            Arriba sorprendo a un rebeco que huye hacia los dientes y seguidamente ascendemos suavemente por terreno muy fácil hasta alcanzar la Antecima Este de Culibillas situada  a 2450 metros de altitud.

Culibillas desde la Antecima Este.

Arroyeras y Culibillas.
 
            Hay que perder unos pocos metros hasta alcanzar un pequeño resalte de rocas claras muy descompuesto que a toda cresta da un poco de cosa.

            Bajando unos metros en la vertiente de Izas aparece una grieta que corta la placa rocosa y permite fácilmente su tránsito. También es posible faldear el resalte por la Vertiente de Culibillas.

Pico Royo cabalgando sobre la arista recorrida.

            Del pequeño collado se sale en suave ascenso por una arista, más bien pared amplia que se va elevando poco a poco, vestida de pizarras rojizas, lo que nos recuerda que estamos en la zona de las Arroyeras, Royo… terreno rojizo.

            Unas rampas de hierba absolutamente abrasada nos conducen  a la parte alta del pico en el que afloran rocas más claras que constituyen un último resalte. Se puede pasar por cualquier parte y nos depositan en la cónica cima del Pico Culibillas a 2509 metros de altitud.


            Bueno, la imagen de la cima es un perfecto cono pero realmente es una cima pequeña, un poco largada y con asentamientos dispersos de pratenses.

La vista atrás nos muestra casi todo nuestro recorrido de hoy con la excepción de un par de zonas ocultas por la enorme mole del pico que a modo de doble cabeza se asoma al norte.

Los valles y las cumbres del sur aparecen llenas de neblinas, que se extienden sobre las zonas de sombra del Pirineo Axial. Solamente el oeste luce pero no con todo su esplendor ya que hoy no es un buen día para la fotografía.

A nuestros pies, enorme, el Vallle de Izas y espectaculares desde Escarra hasta la Moleta. Más allá se perfila en la distancia todo el Macizo de Aspe desde los Mallos de Lecherines hasta Bernera y Bisaurín. En el oeste infinito aparece hasta el Anie pintado de esa discreta elegancia que presta la distancia.
De Antecima Arroyeras a Vértice de Anayet.

            En primer plano Arroyeras y la arista que culmina en el Vértice de Anayet, a su lado noroeste el Diente  de Anayet controlando todo el rellano lacustre de los Ibones y atrás preside el Midí d’Ossau.

Son las once y media de la mañana y almorzamos tranquilamente contemplando tan conocido y no por eso menos maravilloso paisaje lleno de momentos inolvidables. No habíamos estado nunca en Culibillas y lo disfrutamos.

Un cuarto de hora después proseguimos para abajo en dirección oeste en busca de la brecha que separa Culibillas de Arroyeras.


Hay un resalte inicial de rocas grandes y dispersas que se baja fácilmente aprovechando los escalones entre ellas. Nos conduce a una rampa herbosa amplia y medianamente inclinada que desciende hasta una balconada desde la que veremos la continuación del descenso.

La brecha queda todavía muy abajo y para ello tenemos la opción de bajar por una rampa amplia herbosa y bastante inclinada en la vertiente sur que hay que ir a buscar un poco por libre o decidirse por la cresta formada por una serie de corredores estrechos y paralelos al Más importante que se corta más debajo de la brecha.

Optamos por iniciar el descenso de este tramo por una especie de rampa estrecha, terrosa e inclinada, muy próxima al corredor amplio y que hay que bajar con cuidado.
 

 La rampa se introduce entre lajas puntiagudas convirtiéndose en corredor y aunque bastante inclinado se baja muy bien. Unos pocos metros más abajo el corredor se pone muy tieso pero la roca es firme y está muy bien escalonada: una delicia de descenso vertical que nos saca de la arista y en diagonal nos colocada debajo de los otros corredores, en una rampa herbosa e inclinada.


Bajamos un corto tramo por otra rampa también herbosa, próximos a la arista, que nos lleva a la cabecera de un último resalte vertical que hemos de faldear por la vertiente sur fácilmente y con ello alcanzamos tranquilamente la brecha que separa al Culibillas del Arroyeras y a la que se puede acceder desde ambas vertientes, mejor desde la sur que desde la norte. Estamos sobre los 2378 metros de altitud y en el descenso hemos visto casi todo lo que necesitamos para continuar arista adelante.


Oeste de Culibillas.
 
 


 

56a-11. LA ARISTA DE CULIBILLAS. EL PICO ROYO. 22-10-2011.

Norte del Royo desde la Antecima Este de Culibillas.

Corral de las Mulas, Aparcamiento de Anayet, Barranco Lapazuso, Ibón de Lapazuso y Arista Norte.

22-10-2011.

Salida 08 h. Llegada 10 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Royo procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            -¡No habíais hecho la arista!

            -Pues no… el Pirineo es muy grande.

            A nuestros casuales compañeros con los que coincidimos cuando ellos subían al Pico Royo y nosotros bajábamos les sorprende.

            El pasado invierno nos ven en Cuylaret y parece ser que tenemos objetivos coincidentes.

            Habíamos hecho puntualmente el Pico Royo, la Punta Arroyeras, las Puntas de la Sarreta pero el Culibillas no, ya que no habíamos hecho la arista. Hoy 22 de Octubre de 2011 le va a tocar.

            Son las ocho y media de la mañana cuando aparcamos en el Corral de las Mulas a  1625 metros de altitud e inmediatamente tomamos la carretera que, cerrada al tráfico, nos tiene que llevar a los Aparcamientos de Anayet.

            Va a ser la primera vez que hagamos este trozo caminando. Primero la pista estaba abierta y después siempre hemos subido en época de esquí con el coche hasta el aparcamiento.

            Se trata de un tramo de carretera que primero se baja a cruzar el recién nacido Río Gállego y luego se alarga alrededor de un par de kilómetros largos en dirección oeste-sudoeste para alcanzar los Aparcamientos de Anayet situados a 1750 metros de altitud. La mañana es fresca y se agradece el forro polar para caminar pues el sol todavía no ha llegado por estos pagos.

 
            De allí para arriba el camino va coincidiendo con la pista de servicio que se eleva  hacia Lapazuso en dirección sur. Contemplamos un conocido paisaje casi siempre vestido de blanco y la diferencia es obvia.
 
Está en todas las salsas.
 
            Alrededor de los 1950 metros de altitud nos introducimos en el Barranco Lapazuso y encontramos citas que suponemos conducen a los senderistas hasta el ibón. De cualquier forma recuerdo bastante bien el camino, que no tiene mucha pérdida, del día en el que subimos al Pico Royo a pesar de que era primavera con bastante nieve.


            El barranco que baja seco, se alarga en busca del sol y gira al oeste entrando en la diminuta cubeta lacustre en la que se asienta el también diminuto Ibón de Lapazuso situado a 2175 metros de altitud.

Ibón de Lapazuso.
 
            El ibón está muy colmatado y bastante colonizado de hierbas lacustres pero a pesar de ello conserva una límpida plancha de agua y un encanto especial rodeado de verdura muy agostada.


            De la cubeta lacustre salimos en dirección sudoeste superando un resalte medianamente inclinado y bastante mixto que resulta a tramos algo incómodo pues la hierba que no ha recibido el sol está cubierta de escarcha y aunque agarra muy bien  no deja de obligarnos a prestar atención.


            El resalte se convierte en un pequeño barranco a través del cual  alcanzamos un pequeño rellano situado frente a los dientes que decoran el amplio collado existente entre el Royo y el Culibillas. Estamos a 2250 metros de altitud.

Norte del Royo.
 
            Dejamos las mochilas y proseguimos tranquilamente ahora en dirección este  por una rampa herbosa que se eleva ligeramente hasta alcanzar un pequeño hombro en la Arista Norte del Pico Royo.

            Ya en la arista  comenzamos el ascenso de la misma en dirección sur en busca de la Pared Norte del casquete somital del Pico Royo. La verdura desaparece en una rampa terrosa y caliza desde la que contemplamos la llegada  por el este del corredor por el que accediéramos la ocasión anterior. Hasta aquí nos han conducido las citas.

            Hay que subir una rampa herbosa bastante inclinada aunque algo escalonada entre afloraciones calizas que se descuelgan del rocoso casquete somital del pico. Subimos la rampa con cuidado puesto que la escarcha está presente en la hierba unida a restos de alguna débil precipitación de nieve que debió de caer para quedarse.

            En la parte alta de la rampa, una travesía bajo el arranque de la pared y en dirección oeste nos conduce a una pequeña brecha en la que desaparecen las huellas del tránsito.

            Hay que superar un pequeño muro de alrededor de 6 metros  mediante un fácil diedro de entrada, un pequeño rodeo un tanto expuesto y una vira rocosa con buenos agarres altos para las manos. Será un paso de IIº que nos deposita en la plana y herbosa Cima del Pico Royo situado a 2429 metros de altitud.

Desde el Royo hasta el Diente de Anayet se asoma.

Bucuesa, Escarra, Collarada y Pala der Ip.
 
            Van a ser las diez y media de la mañana y la verdad es que recordamos bastante poco de la anterior visita y tampoco la cara sur nos recuerda nuestro descenso.

Collarada y Pala de Ip.

Ape.
 
            Desde la cima contemplamos espléndida a la Partacua destacando especialmente Escarra, Collarada y la Pala de Ip, más al oeste la zona de Aspe, Bisaurin y los Valles Occidentales. Al norte destacan poderosísimamente las Frondiellas, el Balaitus y el Arriel tras el que aparece el Pallas y a su lado el Lurien, el Midí que lo preside todo y la Arista que nos va a ocupar y que remata en el Vértice de Anayet, el Diente custodia los Ibones de Anayet.


            Cinco minutos más tarde nos vamos para abajo siguiendo el mismo camino y con idénticos cuidados, a mi chica no le gustan en absoluto estas zonas expuestas en la su cerebro se atiborra de nefastos recuerdos.
 
Arroyeras y Culibillas.

            Salidos de la pared y de la rampa alcanzamos la Arista Norte y charlamos con la pareja de montañeros que han bajado de Culibillas.

Parte de la arista recorrida, a la vuelta.