29 mar. 2012

20-12. A LA SEGUNDA EL MALA CARA. 29-3-2012.

Corredor Oeste de Mala Cara.

Aparcamiento de Astún, Pista de los Toboganes y Corredor Noroeste.

29-03-2012.

Salida 14 h. Lledada 17 h.

Sol.

Muy Fácil.

Esquïs de montaña.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Mala Cara procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Llevamos ya un par de semanas sin salir al monte y no precisamente por culpa del mal tiempo, deberes familiares nos han propiciado este parón y aunque no contamos con demasiado tiempo vamos a montarnos una de nuestras “exprés” que será al Mala Cara.

            Comemos pronto y a las dos de la tarde estamos en el Aparcamiento de Astún en medio de un caliginoso mediodía, a 1700 metros de altitud y con una temperatura de 15 grados centígrados. Aparecen algunas nubes mus sueltas y deshilachadas y corre una ligerísima brisa que nos puede ir muy bien.

 
            La nieve está completamente primavera cuando iniciamos el foqueo por la pista de la orilla izquierda del Barranco de Astún que de inmediato se convierte en el Río Aragón, abandonando así la base de la estación de esquí. Hay tres gatos mal contados esquiando y únicamente está abierta la Zona de la Raca con lo que vamos a disponer de media estación para nosotros solos.

            La última nevada dejó un manto de nieve considerable en altitud pero las altas temperaturas subsiguientes se han encargado de eliminarla prácticamente en la vertiente sur, solamente permanece algo en las laderas y valles orientados al norte y compactada en las pistas, alguna de las cuales presenta un mejor estado que hace tres semanas.
 

            Vamos ascendiendo tranquilamente en deliciosa soledad y en dirección  prácticamente este siempre por la orilla izquierda del barranco y dejando a nuestra derecha los finales de las pistas y los arrastres de la parte central de la estación.
 

            Pasamos junto a la Cascada del Barranco de Astún que amenaza con devorar la pista y afrontamos la subida del primer resalte de frente y por la parte izquierda de la pista, no es necesario hacer lazadas.
 

            Un nuevo rellano nos deposita frente al resalte superior, lugar en el que abandonamos la Pista de Truchas y nos vamos a faldear la sur del Mala Cara.

 
            La nieve está tan buena o más fuera de pistas que dentro y nos permite una subida medianamente cómoda del resalte que se yergue consistente en la parte alta del mismo.
 


            La continuación es una amplia lazada prácticamente horizontal que en dirección oeste nos coloca enseguida en la entrada del Corredor Oeste de Mala Cara.

            Si la cara sur del pico que se ve prácticamente desde el aparcamiento de la estación está medianamente limpia de nieve, no sucederá lo mismo con el corredor que se encuentra perfectamente innivado, solamente habrá unas pequeñas afloraciones en el estrangulamiento intermedio pero se podrán sortear sin dificultad.

 
            Acunados por el rumor de las aguas del barranco bajo nuestros pies ascendemos la parte baja del corredor hasta que se amplía y arrellana bajo el Collado de Astún, lugar desde el que divisamos las partes intermedia y superior del corredor orientada al Noroeste, de allí su más que aceptable innivación.


            Enseguida alcanzamos la estrangulación del corredor que superamos ligeramente por la derecha del mismo en el lugar de las afloraciones rocosas y punto desde el que nos diéramos la vuelta hace tres semanas puesto que la nieve recién caída había sido venteada y la pared era un auténtico cristal de allí para arriba.

            Hay una profunda huella de un nutrido grupo que debió subir uno de estos días al pico pero ni siquiera es necesaria ya que en la mayoría del corredor haremos nuestro propio trazado. De cualquier manera es una huella cómoda y bastante bien trazada que utilizaremos en la parte superior casi en el momento que desaparece al atravesar un minúsculo dorso en el que aparece el hielo con una debilísima capa de nieve.

            La llegada a la arista sudoeste está vestida por unas placas de nieve dura que aunque no son demasiado agradables no se tienen que bajar mal.
 

            En la arista, a unos pocos metros de la cima corre el viento y la nieve del casquete somital está prácticamente cortada. Soltamos los esquís en un lugar cómodo y nos llegamos a la punta para hacer alguna foto.

 
            Son las tres y media de la tarde y una cierta nubosidad de escasísimo desarrollo aparece por doquier. A pesar de ello disfrutamos de un paisaje conocido en el que destaca la cantidad de nieve que viste la zona norte y la también blanca Cara Norte del Macizo de Aspe.

Midi, Peyreget, Arazures y Gradillera.

La Arista de Astún desde Mala Cara.

            La alargada cima de Punta Mala Cara tiene una delicada cornisa en su ladera sur vestida de primavera. Al este la arista se alarga hacia el  Canal Roya  en dirección al Portalet y al oeste la Arista de Astún hacia el Pico de los Monjes que aparece muy cortada y mixta. La zona de Truchas con las depresiones rellenas de nieve y los lomos pelados y el Barranco ocultan el Barranco de Escalar que ya hemos visto prácticamente sin nieve desde abajo.  El Midí pastorea la vertiente norte.

Canal Roya.
 
            Diez  minutos después retomamos los esquís, quitamos las pieles y nos vamos para abajo a disfrutar un poco de la nieve.
 

            Lo mejor, desde luego la zona superior que nos regala un disfrute único aunque muy corto, como esperábamos. Luego, ya dentro del corredor la nieve blandea pero a pesar de ello se baja muy bien un poco sentados que es como nos gusta a nosotros.

            Renunciamos a subirnos hasta el Collado de Astún para bajar la tan tentadora pala por no volver a poner las pieles y nos vamos para abajo al encuentro de las pistas.

            Hay una zona de nieve entre las dos pistas más orientales que bajan de Truchas que he visto subiendo y nos vamos en su busca.

            El descenso de estos tramos con buena nieve primavera nos proporcionan el placer  de girar en nieve fuera de pistas que es algo que hemos hecho poco esta temporada.

            Luego, entramos en la pista Toboganes que es por la que hemos subido pero enseguida la abandonamos para cruzarnos remando un poco en busca del Tubo de Sarrios y recordar con su descenso nuestras primeras esquiadas en Astún.
 
Tusilago fárfara en una paca de paja de Astún.

            No queda nadie en la estación salvo los trabajadores que aisladamente bajan. Las máquinas pisanieves están preparadas para su tarea cuando nos llegamos al coche. Son las cinco de la tarde. En tres horas nos hemos liquidado nuestro paseo con 580 metros de desnivel y visitado una de las cimas habituales de cada temporada.

Algunas fotos más.

 

           

 

             

14 mar. 2012

19-12. PUNTA SUR DEL PUERTO DE CANAL ROYA POR LA LOSA. 14-3-2012.

La Punta Sur desde el Puerto de Canal Roya.

Aparcamiento de Espelunciecha en Formigal, Pista Canal Roya, Puerto de Canal Roya y Arista Sur. Descenso por el Corredor de la Losa.

14-03-2012.

Salida 11h. Llegada 15 h.

Sol.

Fácil.

Esquís de montaña.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de la Punta Sur del Puerto de Canal Roya procedente de Prames. Vía en amarillo.


            En la Punta Sur del Puerto de Canal Roya hemos estado en repetidas ocasiones. Se trata de un pequeño pináculo que se asoma sobre el Valle de Espelunciecha y al que se puede llegar de manera fácil y cómoda por la Pista Rinconada de Formigal, que es la que solemos utilizar cuando la ladera izquierda del barranco está con poca nieve.

            En esta temporada de poquísima nieve y mucho hielo el esquí fuera de pistas ha quedado reservado a los expertos que han tenido que pelear además con la falta de nieve en las laderas orientadas al sur que suelen ser las más útiles con fríos rigurosos.

            Pero si Febrero resultó extraordinariamente frío y ventoso, Marzo ha venido antagónico y extraordinariamente cálido como si tuviera prisa en apurar la poca nieve que hay y habrá que aprovechar antes de que quede decretado el verano.

            Hoy, 14 de Marzo de 2012 a las once de la mañana hace una temperatura de auténtico escándalo en el Aparcamiento de Espelunciecha y prácticamente ni se movían.

            Estamos a 1750 metros de altitud y sin demasiadas ambiciones nos vamos para arriba por la Pista Rinconada ya que la ladera izquierda del barranco está limpia de nieve.

            Pasamos por el puente y subimos el primer resalte casi en soledad pues son muy pocos los esquiadores que están en esta parte de la estación.

            Como resulta obligado, subimos el segundo resalte e inmediatamente abandonamos la pista para progresar por la zona sur de la misma hasta que encontramos algunas desperdigadas balizas negras de la Pista Canal Roya.
 

            Nosotros la cruzamos más al sur y atravesando un par de barranquillos, siempre buscando no quedarnos embarrancados sin nieve, nos llegamos hasta el Ibón de Espelunciecha situado a 1950 metros de altitud cuando son las doce de la mañana.
 
Ibón de Espelunciecha.
 
            El ibón está prácticamente cubierto de nieve y solamente ha abierto un ojo en la zona este, la del desagüe. Se encuentra con bastantes huellas de esquiadores que han ido a visitarlo de bajada.

 
            Comprobamos que tiene un par de puntos donde quiere aflorar el agua y seguidamente nos damos la vuelta sobre nuestras huellas hasta retomar la Pista Canal Roya que tiene una nieve excelente y que vamos a tratar de seguir.

            Se trata de un trazado paralelo a la Pista Rinconada y compuesta por una serie de resaltes sucesivos, suaves y agradables que desarrolla una trayectoria un poco más directa hasta la parte sur del amplio Puerto de Canal Roya.

Alternativa a la Rinconada de Espelunciecha.
 
            Hemos empezado a subirla sin demasiadas esperanzas pero puestos en harina creemos que podremos seguirla sin contratiempo como así será.

            Es la una menos cuarto del mediodía cuando alcanzamos el Puerto de Canal Roya un poco más al sur del lugar de partida de la retrack, que por cierto, hoy tiene pocos clientes.

            Hemos subido en dirección sudoeste y ahora en el puerto nos orientamos al sur y seguimos en suave ascenso por nieve sin pisar que está un poco más venteada y rehelada pero sigue estando estupenda dejándose marcar por los esquís.

            La Cima de la Punta Sur del Puerto de Canal Roya que hemos fotografiado por su cara norte, tiene pelada la punta y nos llegamos hasta las inmediaciones de la misma casi por su vertiente sur en la que practica un pequeño hombro.
 

            Estamos a 2204 metros de altitud, es la una y cuarto pasadas y sentados tranquilamente sobre unas losas metamórficas comemos mientras contemplamos el Corredor de la Losa que es por donde bajaremos haciendo de esta manera una circular nueva para nosotros. Los pocos esquiadores que bajan no nos aclaran otra cosa que no sea la existencia de varias posibilidades. Mi chica que tantas ganas le tiene al corredor… pues está hecha un flan, algo nerviosa y preocupada.


            Veinte minutos después y sin dejar que se nos estropee demasiado la comida recuperamos los esquís y continuamos hacia el punto más alto del Portet de Espelunciecha que es donde da la vuelta la retrack.

            Quitamos pieles de foca, preparamos los esquís, nos equipamos un poco y sin dar demasiado tiempo a que la maquineta de mi chica empiece a trajinar nos vamos a por el corredor.
 

            La entrada es una suave y amplísima pala que tiene una nieve espectacular difícilmente superable por la de una buena pista. En la parte baja se arrellana antes de introducirse en el corredor y hasta allí nos llegamos para ver.

            Desechamos un estrecho tubo corto pero muy rocoso y nos vamos por nuestra derecha. El resalte se resuelve con unos giros cortos en buena nieve aunque formando bañeras y nos deposita en un muro cuya mayor dificultad proviene de la falta de nieve y consecuentemente de la afloración de rocas. Suponemos que con un poco más de nieve no veríamos ni una sola roca

            El muro se convierte en barranco unos metros más abajo, es la bajada de los tabloneros, mientras que nosotros hacemos una diagonal para atravesar un crestón nevado y alcanzar una amplia pala bastante erguida y con buena nieve que es por donde están colocadas las balizas negras.

Parte Inferior y salida del Corredor de la Losa.
 
            A partir de allí iniciamos una serie de largos giros disfrutando como infantes recién bañados pues la nieve excelente no puede estar mucho mejor, para nosotros, que ésta. Además bajamos en auténtica soledad maniobrando a nuestras anchas sin preocuparnos de más.

            Al final las balizas negras conducen al rellano en el que está instalada la yurta-bar y nosotros nos metemos en la Rinconada y nos vamos abreviando para abajo puesto que en la pista la nieve está demasiado blanda y pegajosa.

            Son las dos y media de la tarde cuando nos quitamos los esquís y rematamos un paseo circular con 450 metros de desnivel acumulado. Ha sido una jornada agradabilísima e inesperada. A mí el corredor no me decía gran cosa pero mi chica está contenta.
 
Un nuevo y original ibón en Espelunciecha.

            En el aparcamiento hay dos docenas de coches contados y quizás no sea eso lo peor pues creo que, a este paso, la nieve no va a llegar para la Semana Santa.

 

 

 

             

           

11 mar. 2012

18-12. GRUTA HELADA DE LECHERINES DESDE CANFRANC. 11-3-2012.


Entrada a la Gruta de Lecherines.
 
Canfranc Viejo, Barranco de los Meses, Majada de Gabardito, Majada de Lecherín Baja y Corredor Sur.

11-03-2012.

Desnivel acumulado 1050 m.

Distancia recorrida 16000 m.

Sol.

Fácil.

Tiempo efectivo 05:45 h.

Agua en Canfranc Viejo, Fuente de la Paja, Fuente de los Abetazos y Abrevadero de la Majada de Lecherín Baja. También se puede coger de los Barrancos de los Meses, Añaza y Campón o Aguaré según el gusto y condiciones del día. En la Fuente de la paja hay que llevar una paja o un tubito para poder beber.

Hay que seleccionar bien el momento para poder contemplar la gruta en todo su esplendor, lo que no siempre se consigue y para ello suele requerir un generoso esfuerzo en pleno invierno y con nieve desde bastante abajo.

Se pierde con cierta facilidad el camino entre el Barranco de Añaza y el Barranco Campón ya que no está bien señalizado y menos con el terreno cubierto de nieve.

 Clara Abadía, Raúl López, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de la Gruta de los Lecherines procedente de Prames. Vía en amarillo.


            A la Gruta Helada de  Lecherines solemos ir con alguna frecuencia y se puede decir que la tenemos algo vista pero no le sucede lo mismo a nuestros amigos que quieren hacer algo desconocido con nosotros. Eso de la “gruta helada” les tira y allí estamos.

            Nuestros amigos Clara y Raúl no tienen experiencia de nieve y puede ser una actividad de cierto interés para ellos  que incluye un corredor con nieve.

            A una hora de dinamarqueses pues son las nueve de la mañana nos juntamos y marchamos hasta Canfranc Viejo. Hoy es 11 de marzo de 2012. Entre unas cosas y otras son las diez de la mañana cuando nos ponemos en camino. Estamos a  metros de altitud y aquí en el valle hace un desagradable viento que nos invita a buscar el Camino del Barranco de los Meses con paso ligero y a través de los prados y paredes de delimitación de los mismos. Estamos a 1020 metros de altitud.

            Balizado de rojo y blanco en dirección oeste, sorprende enseguida por las obras de mampostería  realizadas en la parte inferior del mismo, creo que son las viejas instalaciones de unos viveros de la época de la repoblación de las paredes del valle tras la construcción de la estación del ferrocarril.
 
En la Fuente de la Paja, sin ella no bebes.

            Enseguida cruzamos a la orilla derecha del barranco y en el estrangulamiento del mismo alcanzamos la Fuente de la Paja, acartelada a 1230 metros de altitud y en la que si no llevas paja no bebes.

            Ha quedado abajo en el valle principal el viento y aquí en el barranco hace una mañana espléndida, luminosa y cálida.

            Poco más arriba el barranco se amplía y nos deposita en la Pista que sube desde Villanúa no sin antes indicarnos el camino hacia el Barranco Aguaré.

            La pista prosigue en suave ascenso y en dirección casi norte para depositarnos, tras pasar la Fuente de los Abetazos y contemplar algún que otro pino silvestre de auténtica categoría, en la entrada de la Majada de Gabardito, espléndidamente bañada por el sol y en la que enseguida localizamos la caseta pastoril asediada por un importante grupo que se pone en marcha de inmediato. Van a ser las once y media.

Rellano de Gabardito.
 
            La Cabaña de Gabardito, a pesar de haber padecido algún que otro ataqué de los vándalos, está bastante limpia y supliendo la falta de algunos cristales puede servir. Echada la ojeada correspondiente proseguimos en dirección norte al encuentro del Barranco Campón pero sabemos que hemos de transitar el pinar de la orilla derecha del mismo hasta que lo crucemos al final del pinar.

Mallos de Lecherines.

Moleta y Collarada.
 
            El camino atraviesa la pradera alpina y nos conduce al pinar por el que proseguimos tratando de no perderlo cosa que resulta fácil ya que solamente hay algunas manchas de nieve en los barranquillos que atravesamos y, consecuentemente, resulta sencillo seguir tanto las balizas como los tramos de camino asentados en la ladera por la que trascurre.

 
            A pesar de nuestros esfuerzos, en algún momento perdemos el camino pero lo recuperamos enseguida. El camino en el pinar está regularmente balizado pero lo hemos pasado con nieve y de esa manera sí que puede ser problemático, y hoy sin apenas dudas alcanzamos la cabecera del pinar que es el lugar por el que el camino atraviesa el Barranco Campón para introducirse en la majada Baja de Lecherines.

           Estamos a 1730 metros de altitud y en dirección nordeste contemplamos un paisaje completamente mixto en el que las nieves son manchas bastante discontinuas hasta casi los 2000 metros de altitud.

            Allí, en dirección nordeste está nuestro corredor y, por suerte, sí que tiene nieve y huellas a montón. Delante de nosotros está el grupo que hemos localizado en Gabardito y que nos puede dejar el corredor hecho un patatar, son alrededor de veinte.

            Llaneamos siguiendo el camino hasta que dejamos a nuestra izquierda las casetas de la majada y a través de unos lomos de praderío limpios de nieve alcanzamos la base del corredor y allí nos detenemos para echar un bocado y colocar los crampones, aunque me temo que no sean imprescindibles pero… así los prueba Raúl.

 
            Es la una menos cuarto cuando reemprendemos camino introduciéndonos en la nieve para no abandonarla mientras podamos. La nieve está blanda y nos va a permitir subir estupendamente además de que podremos elegir entre las huellas varias.
 
Parte inferior del corredor.

            El resalte inferior es el más erguido y consistente sobre todo en el tramo intermedio que pasará de los 30º ya que hace un poco de lomo. Luego tras un pequeño descansillo aparece un segundo resalte muy corto y desde el que se ver el corredor que conduce al Paso del Sarrio decorado con unos extraños paraaludes.

 
 
            Tras el resalte el corredor se alarga encajonado y  suave hasta alcanzar el inicio del corredor mencionado anteriormente y el resalte final.

Corredor hacia el Borreguil de la Cuca.

Ultimo resalte.
 
            Se trata de otro corto resalte que se yergue en la cabecera pero que se puede ascender en diagonal facilitando el ascenso. Nos conduce a la entrada de un irregular rellano sembrado de simas kársticas medio enterradas por la nieve que recorremos en dirección noroeste hasta enfrentarnos con la boca de la gruta situada en la parte inferior de un paredón calizo orientado al oeste. Es la una y media.


            Allí, sobre un enorme bloque calizo está media peña, la otra media está dentro de la gruta. Saludamos y nos vamos para adentro.
 

            La Gruta Helada de Lecherines es una cueva de modestas proporciones. Cuenta con unas única e irregular sala que se ahonda pedregosa hacia su lado sureste. Las filtraciones del techo originan una serie de columnas de hielo en zonas próximas a la amplia boca a la que se accede descendiendo unos metros sobre la nieve. Casi todas las columnas se ven desde el exterior pero el personal se introduce en la misma para ver y fotografiarlas desde dentro. El suelo, pedregoso e irregular está cubierto parcialmente de hielo vivo y hay que andarse con muchísimo cuidado si no se llevan crampones.

 
            Hacemos algunas fotos y luego, para afuera especulando de si las columnas eran más bonitas o abundantes que la ocasión anterior. La gruta bien merece una visita aunque en esta ocasión está pobre de hielo.


            Clara ha olvidado los bastones en el lugar en el que nos hemos puesto los crampones y por ello nos vamos para abajo tras contemplar las laderas bien cubiertas de nieve y perfectamente soleadas que se encumbran hacia la Punta Tortiellas.
 

            El descenso del corredor es un auténtico placer con una nieve que te permite caminar absolutamente relajado y sin que se hagan zuecos. Bajamos por fuera de las huellas, es nuestra costumbre, para no destrozar la huella si la hay y siempre que nos es posible. Hoy ya está destrozada.

            Bajamos en un  pis-pas y alargándonos al máximo por la nieve, tras recuperar los bastones nos quitamos los crampones y nos acercamos al las Casetas de la Majada Baja.

            Son las dos y media pasadas cuando nos sentamos al sol y en el pequeño porche de una de las dos cabañas para comer tranquilamente.

            Nos lo tomamos con calma pues no tenemos prisa, recogemos los crampones y los piolets una vez escurridos y se nos va casi una hora con el tema.
 

            Son las tres y media cuando tras reponer un poco de agua en la fuente del abrevadero nos ponemos en camino en busca de la entrada del pinar a la que llegamos tras atravesar el Barranco Campón que ya baja mayenco de deshielo.

            Pasamos el pinar fundamentalmente por camino y en las inmediaciones del barranco le aclaramos el tema a un pequeño grupo que se ha dividido y que se reunirá en la parte inferior de la Majada de Gabardito.

            Contemplamos el espléndido entorno del Barranco de Ip en el que pastorea Collarada y seguidamente nos introducimos en la pista y en la sombra dejando que la conversación nos acompañe.

            Un trago de agua en la Fuente de los Abetazos y enseguida el Camino del Barranco de los Meses al que le hacemos algún atajo que otro.

            Son las cinco de la tarde cuando llegamos al coche aparcado en medio del viento que ha dominado en el Valle de Canfranc durante toda la jornada, nosotros hemos disfrutado de un día espléndido que hemos saldado tras 1050 metros de desnivel aproximadamente.

            Nos olvidamos del viento metidos en el coche y carretera y manta para casa que  luego de echar una reconfortante cerveza nuestros compañeros de hoy todavía tiene tajo hasta Huesca.

Puedes ver más fotos.

 

             

 

 

 

9 mar. 2012

17-12. NOCTURNA EN ESPELUNCIECHA. 9-3-2012.

 
Aparcamiento de Espelunciecha, Pista Rinconada. Puerto de Canal Roya, Gralleras Sur y Pista Espelunciecha.

09-03-2012.

Desnivel acumulado 450 m.

Distancia recorrida 6000 m.

Muy fácil.

Tiempo efectivo 02:15 h.

Raquetas.

Hay que llevar el agua.

Recorrido circular que se puede hacer igualmente con esquís y también con crampones. El sentido de la marcha al gusto aunque es más agradable el sentido elegido.

 Gabriel Miranda, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Espelunciecha procedente de Prames. Vía en amarillo.
 

            Casi siempre que hacemos una nocturna con Luna Llena subimos a la Raca en Astún. Hay tradición o quizás sea que es conocida la diligencia de los pisapistas de esa estación, la excelente iluminación del porche de la clínica de la estación o las “fabulosa” vista nocturna de las luces de Canfranc.

            En alguna ocasión subimos por la zona del Descenso de Formigal. La pista estaba sin pisar, hecha un patatar y dura como un pie de Cristo Románico. Hacía viento, en esa zona, casi siempre lo hace, y la experiencia resultó un tanto fallida pues tampoco había luz para preparar los bártulos. Después ya no habíamos vuelto.

            Bajando de la Raca el próximo pasado Enero nos decimos que la próxima Luna Llena podríamos contemplarla desde Espelunciecha y en eso estamos hoy 9 de Marzo de 2012.

            A pesar de que la meteorología es favorable, por unas razones u otras terminamos marchando tres: no tenemos “mono” de Lunas Llenas pero como mañana es fiesta…

            A las diez menos cuarto estamos en el Aparcamiento del Portalet d’Aneu, hay un par de autocaravanas que pasarán allí la noche y corre un viento que aunque no fuerte es frío y molesto.

 
            Con las raquetas bajo el brazo pasamos el puente y nos llegamos hasta uno de los edificios de la estación que tiene una pantalla luminosa con videos promocionales. Con esa luminosidad nos ponemos las raquetas y nos echamos a la nieve; la luna acaba de remontar el horizonte este y nos ofrece una luminosidad más que suficiente y toda para nosotros.
 
            ¡Las pistas del valle de Espelunciecha están pisadas! No lo teníamos claro y por ello, entre otras cosas, hemos decidido subir con raquetas; la temperatura es estupenda, con seguridad, no hiela aunque el viento resulta un tanto molesto y enfría nuestras manos.

            Hacemos camino tranquilamente y atravesando el Barranco Espelunciecha nos orientamos al sudoeste y nos vamos para arriba con la Pista Rinconada.

 
            Conocemos el valle como la palma de la mano y disfrutando de un conocido paisaje lleno de claroscuros lechosos y nocturnos caminamos entre Faballones y Espelunciecha con una nieve divina que resalta agradablemente sobre la dureza del rehielo de la nieve sin pisar.

            Gabriel no conoce el valle y ¡… allí, en esa hondonada, está el Ibón de Espelunciecha! ¡…vamos hacia ese collado plano de delante! Es el Puerto de Canal Roya.

            Los suaves resaltes se suceden y me tengo que abrigar un poco ya que vamos de paseo.

 
            Un poco por encima del nivel del ibón comienzan a soplar los cañones e inmediatamente a fabricar una nieve que nace cabalgando a lomos del viento de la noche. Nos refresca un poco pero enseguida abandonamos la pista principal y nos encaminamos directamente a la parte central del Puerto de Canal Roya.

            Llegados al lugar donde parte la retrack que remonta esquiadores hasta el Portet de Espelunciecha echamos un café con leche mientras contemplamos la espectacularidad del Diente de Anayet, la Canal Roya difusamente clara, la Punta Espelunciecha apuntándonos la luna, las Gralleras…

Zoom sobre la Luna Llena.
 
            Todavía nos orientamos al norte que nos señala la Polar y recorriendo una amplia zona del puerto subimos el último resalte que nos deposita a escasos metros de la Cima de Gralleras Sur, lugar al que llega la Silla de Espelunciecha. Vamos a bajar por la Pista Espelunciecha y así realizaremos una circular. Hemos salido a 1750 metros de altitud y ahora estamos a 2200 metros.

 
            El descenso es directo y tras los rellanos superiores la pista se tira para abajo consistentemente  recorriendo el crestón limítrofe con el Barranco de Bacarizal.

            Contemplamos el siniestro y oscuro paredón sur de la Campana d’Aneu, el Midí sin hijo y el Gralleras Norte atrás y nos dejamos guiar por las luces de la urbanización de Formigal
 

            Luego charlamos brevemente con un trabajador de la estación que recorre las pistas montado en su moto de nieve y nos bajamos con cierto cuidado el  muraco intermedio, ya que el personal siempre duda de la efectividad de las cuchillas de las raquetas, lo que me sirve para reafirmar la premisa de controlar el medio por encima de las agradables y a veces  peregrinas ideas de hacer un camino desconocido en según qué condiciones.

 
            Finalmente la pista se viste de amabilidad y suavemente nos deposita en el punto de partida dejándonos en la retina la acogedora imagen del luminoso caserío del Formigal. Hemos empleado hora y media en subir y una hora en bajar.

            Son las doce y media cuando llegamos al coche a la vez que una nueva furgoneta se introduce en la noche y nos deja  recogiendo los bártulos en solitario. Luego dejamos que la conversación haga carretera hasta el pueblo y cada mochuelo a su olivo que queda casi toda la noche por delante.