27 oct. 2014

68-14. LA ZAPATILLA POR LA SUELA Y LAS PUNTAS DE ESPER. 25-10-2014.

La Norte de la Zapatilla desde la Rinconada.

Aparcamiento de Candanchú, Tubo de la Zapatilla Cara Norte, Punta Norte, Punta Sur, Entrada Tubo Zapatilla, Final Silla de Tuca Blanca, Cara Norte Punta Este de Esper, Corredores de la Cara Sur, Punta Oeste de Esper, Tortiellas Alto y Tubo de la Zapatilla.

25-10-2014.

Salida 10 h. Llegada 17 h.

Sol.

Bastante fácil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Zapatilla procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Aquella tarde de Septiembre de 2002 Habíamos subido por los Lomeros de Esper y la Tabla a Tuca Blanca y Seguidamente, por lógica y sin saber, tomamos la vía normal a la Zapatilla. Nos pareció una vía delicada para descubrir tanto en el paso de entrada como en la pared escalonada o la brecha cimera entre puntas. No había cuerdas ni hitos.

            Con el tiempo tuvimos noticias de una vía que recorría la aguerrida Cara Norte de la Zapatilla pero nos parecía mucha pared para nosotros. José Miguel Navarro, Pol y algunos de los del Termo le terminarán por levantarle las faldas un tiempo después y ya, nos decidimos a meter las narices en el pastel.

            Siempre que íbamos a Candanchú no podía faltar ni la foto de la Zapatilla ni las miradas escrutadoras a la norte del pico con forma de zapato con el tacón deprimido y la duda era siempre la misma: ¿Cómo superar la pared entre el tacón y la suela?

            Hoy 25 de Octubre de 2014 repetimos las fotos pero ya sabemos que nos saltaremos el tacón y la pared de acceso a la suela.

            Son las diez y cuarto de la mañana cuando aparcamos en Candanchú a 1580 metros de altitud. Es una mañana espléndida, soleada, cálida y débilmente arañada, vamos, que esa caliza se ha tenido que chupar todo el posible rocía de la mañana aunque reciba el sol de refilón y una araña de sombras cubra la pared.

            Emprendemos el camino por la pista de servicio entre arrastres y en dirección este, pero enseguida y antes de llegar al Estadio de Biatlón, abandonamos el camino hacia el Col Causiat y nos adentramos de llano en la Rinconada.

            Atravesando el praderío de mullidas hierbas nos introducimos en el barranco que nace del Tubo de la Zapatilla y por su ladera izquierda empezamos a ganar altura en busca del pedregoso y amplio cono de deyección del corredor. Sabemos que hemos de subir medio corredor para entrar a la pared en una zona en que coinciden calizas ocres con claras.

            Enseguida localizamos a una cordada de cuatro delante de nosotros y viendo su ritmo decidimos adelantarla. Supondrá una primera pechada que nos mete en calores y en sudores pero hay gente que se duerme en las paredes y no sabemos lo que tenemos por delante.
 
            Alrededor de los 1975 metros de altitud encontramos la entrada a la vía. No hay duda pues una cuerda arranca desde la parte izquierda del Tubo y en la zona en que la roca cambia de color.
 
Corredor de entrada a la Norte de la zapatilla.

            Vamos a sacar la cuerda cuando llega mi chica resoplando, siempre le gastamos las mismas putadas, y nos dice que no hace falta la cuerda de momento y se echa al corredor.
 
Corredor en el límite de calizas ocres y blancas.

            Se trata de un corredor muy tieso pero extraordinariamente escalonado que se sube de cine lleno de escalones de calizas ocres recorrido por una vieja cuerda que nos sirve de guía.

Travesía subsiguiente al corredor de entrada.
 
            Se sigue con una travesía en mediano ascenso muy escalonado y con bastante patio por abajo que se pasa muy bien en el límite entre las calizas ocres por debajo y las claras por arriba.

Pared posterior a la travesía.
 
            El final de la travesía coincide con el inicio de una pared de calizas claras, bastante tiesa y llena de placas que subimos muy bien, guiados por la cuerda en dirección sur, y con una roca come suelas de botas.

            Tendrá alrededor de 40 metros y nos deposita en el inimaginable rellano bajo el tacón de la zapatilla.
En el rellano herboso de acceso a la Cueva.

            Recorremos el rellano inclinado relleno de pedrizas y asentamientos de pratenses en dirección oeste, para faldear unas placas calizas que no son difíciles y alcanzar una rampa que las corona.
 
Cruzamos la pedriza en horizontal para acceder a la Cueva.

            Faldeadas las placas localizamos la Cueva en la pared oeste del pico y hacia allí hemos de encaminarnos.
Accediendo al paso subterráneo de la Cueva.

            Optamos por ganar altura sobre la hierba, más cómoda que la pedriza hasta casi alcanzar la altura de la entrada de la cueva y allí tomar un caminillo que bastante horizontal nos conduce a la entrada del túnel, ya que se trata de un túnel natural que atraviesa la pared y nos permite superar el resalte vertical entre  la pedriza y la Suela de la Zapatilla.
 
Remontando el Corredor Intermedio de la Cueva.

            La parte inferior es un corto tramo de placas bastante lisas e inclinadas que se sube bien. Una repisa nos conduce a un corredor estrecho y vertical que se sube bien en oposición ya que tiene excelentes y amplias presas. Se trata de un tramo de media docena de metros, dicen que es el paso más complejo y no sé si llega al IIIº en descenso. Nos entretenemos en hacer fotos.

            Seguidamente aparece el tramo de salida  que es una rampa estrecha y rellena de pedriza menuda que arranca de la entrada de una pequeña cueva que dejamos a nuestra derecha y que en una decena de metros entre paredes nos saca a la Pared de la Suela de la Zapatilla junto a un aguerrido pino negro contador de transeúntes.
 
La Salida del Paso Subterráneo de la Zapatilla y el pino.

            Un corredorcillo que nace prácticamente en la salida del paso subterráneo se eleva en dirección sur iniciando el ascenso de la Suela de la Zapatilla, una pared de calizas claras más acostada de lo que ópticamente parece desde el norte. La pared es amplia, se puede ir subiendo un poco por cualquier parte pues la caliza agarra mucho y está prácticamente limpia de basura pero la cuerda que sigue establecida en la pared nos guía.
 
Progresando en la Norte de la Zapatilla.
 
            Tras el corredorcillo aparece una fisura muy poco profunda y por ella proseguimos para arriba al encuentro de los corredores herbosos cimeros. Se corta la línea de cuerda en una rampa intermedia más suave y en la que vamos un poco al este hasta enlazar con otro nuevo tramo de cuerdas que se planta arriba al este de los corredores de hierba.
 
En los Corredores Somitales de la Suela de la Zapatilla.
 
            Son las once y media de la mañana cuando alcanzamos la Cima Norte vestida de calizas claras al igual que la pared que acabamos de subir y que en ningún momento pasará de los 40º de inclinación. Ha resultado más sencillo de lo que imaginábamos a priori.  El resto ya lo conocemos.

            Un tramo de arista alomada y amable prácticamente horizontal nos conduce a un pequeño resalte tras el que se encuentra la brecha de separación de las dos Cimas de la Zapatilla.

            Han aparecido las calizas ocres y el descenso a la brecha lo hacemos a toda cresta. Son alrededor de una decena de metros en las que hay un paso volado hacia el oeste que se pasa en plan babaresa dejando bajar el cuerpo. Luego le sigue una placa larga lisa y fisurada que hay que bajar con cuidado y tras atravesar un corredorcillo al este alcanzamos la brecha y de allí en un instante alcanzamos la Cima Sur de la Zapatilla situada a 2252 metros de altitud. Son las doce.

Tuca Blanca, Aspe y Puntas de Esper desde la Cima Sur de la Zapatilla.
 
            Nos sentamos en la hierba que cubre la cima y almorzamos tranquilamente contemplando un paisaje  conocido y entrañable que nos muestra al Sur el Aguila, la Cuca, Los Murallones de Borau y Aisa, Las tres cimas de Aspe con la Llena de la Garganta escondida, Ruabe del Bozo, Puntal de Labata, Labata,  Bisaurín, Puntal de Secús, Castillo de Acher, Acherito, Mesa, Anie, Portaza, Liouviellas, Sesques, Lurien, Pallas, Arrieles, Balaitus, Negras, Anayet, Izas, Bucuesa, Cuchillares, Nevera y Collarada.
 
Punta Mayor de Esper y asomándose discretamente la Llena de la Garganta.

            La Llena de la Garganta se esconde tras las Puntas de Esper que son las que codiciamos. Conocemos las dos más surorientales que son la Tuca Blanca y la Zapatilla que es donde estamos y nos quedan las dos occidentales  y ese es nuestro tema.
 
Detalle de la Norte de la Brecha entre las Cimas de la Zapatilla.

            Media hora después nos bajamos a la brecha, y trepamos por una vira situada en la vertiente este de la arista que es el paso más socorrido y que evita la placa y el cuelgue superior.

            Enseguida alcanzamos la arista este y la cuerda que nos guía en descenso por la arista. Unos metros más abajo se termina la cuerda y hay que evolucionar al sudoeste en busca de la pared  de hierba escalonada. Enseguida aparecen escalones y de nuevo la cuerda que nos conduce a través de la vertical pared sur hacia el paso clave.
 
La Vira, el paso clave en la Sur de la Zapatilla.

            Se trata de una vira amplia  e inclinada que en su parte central se estrecha  al ser rota por un corredor vertical y que hay que pasar con cuidado apoyándose en un poco de techo que hace la pared. La cuerda molesta más que otra cosa.

            Se supone que ha sido la Escuela Militar de Montaña la que ha hecho las instalaciones utilizando el pico como campo de entrenamiento. El mantenimiento es muy precario, la cuerda tiene numerosas picaduras hay muchos nudos para salvar cortes y la verdad es que su misión fundamental es la de servir de guía. Fuera de eso, si se avanza junto a la misma hay que guardar la debida atención en el caso de que alguno la utilice.

            Alcanzamos la entrada al Tubo de la Zapatilla a 2125 metros de altitud cuando es la una e inmediatamente, tras comprobar la amabilidad de la parte superior del tubo, iniciamos el faldeo de la Cara Sur de la Zapatilla justamente por la base de las paredes que es donde se encuentran los materiales más estabilizados.

            Se hace calorcillo en tan abrigado lugar pero enseguida alcanzamos la arista que suavemente nos conduce a la llegada de la Silla de Tuca Blanca a 2250 metros de altitud.

            La Arista Sudoeste de la Zapatilla tiene un rapel interesante y por ello la vía normal escamotea la misma. La Nordeste de la Tuca Blanca es una arista amable  y transitable que hemos subido en repetidas ocasiones pero hoy, para compensar, no lo haremos y la vamos a faldear por el noroeste utilizando los restos de una vieja pista en la que han actuado últimamente quizás para facilitar una pista de freeride que baje por el Barranco de Aspe y los Lomeros de Esper.

            La continuación con la Arista Oeste de la Tuca Blanca es un potaje de agujas y placas espeluznantes que se agrupan en dos zonas próximas y que es tajo para escaladores de postín y algo similar sucede con la Arista Este de la Punta Oriental o Mayor de Esper. Consecuentemente, pasamos bajo el Collado Oeste de la Tuca Blanca  tras el que se asoma Collarada y en ascenso nos vamos en busca de la Pared Norte de la Punta Oriental de Esper.
 
La Norte de la doble cima de la Punta Este de Esper.

            La Punta Oriental de Esper es una doble cima con una pequeña depresión en medio a la que llega un corredor muy erguido que a media pared se abre en dos.
 
Remontando el Diedro de la Punta Este o Mayor de Esper

            Se trata de placas calizas ocres muy lisas en las que buscamos las fisuras tras ascender unos primeros metros fáciles y decidirnos por un diedro muy estrecho que se orienta hacia el oeste.

            Hay que emplear las manos continuamente  aunque ningún paso llegue al IIIº dentro de la verticalidad del mismo.

            Nos conduce a la arista que algo aérea en algún punto nos deposita en la Cima de la Punta Oriental de Esper  situada a 2381 metros de altitud.
 
La Punta Occidental de Esper desde la Oriental y la Llena del Bozo.

            Son las dos menos cuarto, hacemos algunas fotos en primer plano del Aspe contemplamos la primera brecha a la que se puede bajar con alguna dificultad pero ni siquiera lo hacemos ya que la brecha siguiente de separación con la Punta Occidental de Esper tiene un rápel similar al de el descenso de de la Arista Sudoeste de la Zapatilla.
 
Babaresa de vuelta de Esper Oriental.

            Nos gustaría ir hasta la Punta Occidental pero de momento habrá que desandar los últimos metros de arista  y probar un corredor que orientado al sur nos pueda sacar de la pared.

            El corredor como ya hemos visto está lleno de verdura y un poco por aquí y por allá se deja destrepar solamente con cuidado. Bajados entre 30 y 40 metros, aproximadamente los que hemos subido por la otra vertiente,  y encontramos una terraza muy inclinada  que se orienta al oeste paralela a la pared, debajo hay un zócalo vertical que nos separa del Barranco de Tortiellas Bajo.

            Antes de buscar camino para bajar el zócalo que tenemos por debajo y remontar por el fondo del valle para ascender a la Cima Occidental de Esper, proseguimos terraza adelante hasta que se sumerge en la pared y nos obliga a decidir entre darnos la vuelta ya que la bajada al fondo del valle está delicadilla por lo que vemos o tomar un corredor que parece que nos puede retornar a la arista.
 
Inicio del Corredor hacia Esper Occidental.

            Tomamos el corredor, hoy es el día adecuado para las trepadas de este tipo y malo será que no nos lleve más al oeste de la brecha desde la que nos hemos dado la vuelta.

Genciana nivalis en otoño en las Puntas de Esper.
 
            El corredor tiene muy buena roca con escalonamientos entre afloraciones de pratenses y es bastante vertical. Nos ofrece algunas alternativas y nos permite subirlo con algún cuidado hasta que se ensancha y se acuesta ligeramente en un praderío escalonado que nos devuelve a la arista. Por supuesto que la brecha a salvar se ha quedado atrás. Otra cosa será que tengamos que destreparlo.

La Aguja Noroccidental desde la Cima Occidental de Esper.

            Tranquilamente al paso nos llegamos a la Cima Occidental de Esper situada  sobre los 2378 metros de altitud. Hay un pequeño hito y un enorme reto unos metros más al noroeste: una aguja con traje de gala compuesto de placas lisas y verticales en la que sería un auténtico placer poner el pie.

            La Aguja no es tan fiera como nos parece a primera vista. De Hecho tras un tramo afilado de cresta muy feo pero corto que se puede hacer en babaresa la arista tiene como si fuera un caminillo que te deposita bajo las verticales placas cimeras.

            Juan marcha a toda cresta y nosotros buscamos una vira, que encontramos en la cara sudoeste y por allí faldeamos la babaresa.
 
En la Punta más Occidental de la Oeste de Esper.

            Fotografío a mis chicos en el espectacular pináculo de la Arista de Esper y luego me voy con ellos. En los dos bloques cimeros es difícil la reunión e imposible la autofotografía como tenemos por costumbre así que, unos allí y otro acá disfrutamos del Barranco de Aspe desde un lugar inigualable, Labata y nuestro descenso de este verano, la Llena del Bozo, Olibón y Bernera y desandando un poco de camino nos asomamos a la brecha que enlaza con la Arista Norte de Aspe en la que vemos nuestra continuación y nos sentamos a comer sobre la mullida hierba. Son las dos y cuarto.

            Puestos de pie cuando son las tres de la tarde, tomamos el corredor que ya habíamos visto y nos vamos para abajo con costumbre;  y no nos subimos al Aspe porque a mis chicos no se les ocurre, por lo que doy cumplidas gracias  al cielo recordando de manera imperecedera el día de Fajalata y la feliz ocurrencia de bajar de Peña Roya pasando por Sabocos.
 
Corredor de descenso al Barranco de Tortiellas Bajo.

            Alcanzada la pedriza del corredor no nos queda más que poner rumbo al este hasta coincidir con el camino que baja del collado en la Norte de Aspe de gratos recuerdos y llegarnos a Tortiellas Alto sin hundirnos demasiado, que luego habría que remontar y ya no estamos para demasiados dispendios.

Los dos corredores entre las dos Cimas de Esper.
 
            No tomamos un corredor con flechas amarillas y terminaremos remontando una veintena de metros para volver de nuevo a un camino que nos conduce ya horizontalmente a los Ibonciechos de Tortiellas Alto.
 
Contraluz sobre la Arista de los Murciélagos al Aspe desde el Ibonciecho de Tortiellas Alto.

            Mi chica no se baña porque hay mucho barro en el fondo y tras despedirnos al contraluz de la Arista de los Murciélagos al Aspe, entramos en las pistas de esquí y nos vamos unos metros con ellas.
 
La Sur de la Zapatilla desde Tortiellas Alto.

            Una travesía en horizontal bajo la Sur de la Zapatilla y unos pocos metros de remonte por camino nos devuelven a la Entrada del Tubo de la Zapatilla. Van a ser las cuatro de la tarde.

Parte Superior del Tubo de la Zapatilla.

            El tubo que ya hemos bajado en una ocasión y subido esta mañana a medias tiene una entrada amplia y amable luego se pone tieso y se va estrangulando paulatinamente lleno de pedriza fina que se patina regular y a tramos. Bajo delante y mis chicos detrás a bolazo limpio pero muy caballerosos se detienen hasta que me pongo a cubierto de sus bolazos.

            En la entrada a la pared de esta mañana repito la fotografía del corredor y sin más nos chupamos todo el cono de deyección del corredor que nos deposita en la parte inclinada del Praderío de la Rinconada.

            Contemplamos el monumento funerario de seis chavales que, como dice la placa, los cubrió la belleza en el invierno del 85 y sin prisa pero sin pausa atravesamos la Rinconada y nos llegamos al coche coincidiendo con los cuatro a los que hemos adelantado a la mañana y que han bajado por la Cueva de Tortiellas.
 

Finalizando la jornada en la Rinconada.
 
            La tarde va de caída cuando liquidamos la jornada que hemos saldado con alrededor de 1025 metros de desnivel acumulado. Suerte que esta noche tendremos una hora de más para dormir o para lo que sea. Mañana tenemos setas con amigos.

Para ver más fotos.        

20 oct. 2014

67-14. AGUJA DE ARNALES EN UNA CIRCULAR POCO CONVENCIONAL. 19-10-2014.

Aguja de Arnales entre el Collado y la Brecha del mismo nombre.

Balneario de Panticosa, Cuesta del Fraile, Brecha de Bachimaña, Ibonciecho Azul, Cara Norte, Arista de Arnales, Aguja de Arnales, Arnales, Arnales Sur, Cara Oeste, Collado de Saretas,  Ibones de Arnales y Mallatas Alta y Baja de Argualas.

19-10-2014.

Salida 08 h. Llegada 17 h.

Sol.

Bastante Fácil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Aguja de Arnales procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            En Arnales habíamos estado allá por Agosto del 90, fue con nuestra hija Biola, tenía 7 años y lo hicimos de vuelta de los Infiernos para continuar nuestra tradición tresmilista veraniega. También hicimos el Pico de Pondiellos.

            Nunca volvimos a los Arnales y yo llevaba a vueltas por mi cabeza unir el circo de Pondiellos-Arnales con el de los Infiernos ya que en repetidas visitas a la zona había recorrido las Agujas de la Arista de Bachimaña y la Brecha de Arnales que es uno de los pasos sencillos entre los Ibones de Arnales e Infiernos o Azules. Lo que no tenía muy claro era el desmontarse de la Arista de Arnales hacia los Ibones Azules, esas paredes metamórficas no me ofrecían demasiada confianza pero Pirineodeluis me echa luz sobre mis dudas, gracias Luis, no sabes con cuanta alegría recibí el mensaje de que se podía pasar por donde yo pretendía.

            Es domingo 19 de Octubre de 2014, un día sensacional entre los mejores anticiclónicos que imaginarse pueda y nos vamos al asunto tras charlar brevemente con los de GMS que marchan a las Comas y Mondiniero. Son las siete y media de la mañana.

            A las ocho y cuarto aparcamos junto al Ibón de los Baños de Panticosa a 1630 metros de altitud, e iniciamos la marcha hacia la Casa de Piedra para tomar el camino que en dirección norte recorre el valle por el que baja el Caldarés de Baños, más transitado si cabe desde que se abriera al público el Refugio de Bachimaña.

Tras el Rellano de Bozuelo aparece la Arista de Bachimaña.
 
            Subimos tranquilamente contemplando algunas de las cascadas que nos conocemos, atajamos como casi siempre tras el Rellano de Bozuelo y volvemos de nuevo al barranco bajo la Cuesta del Fraile que subimos siguiendo el camino y contemplando las cascadas siempre atrayentes.

Cascadas y Cuesta del Fraile.
 
            En la última gran lazada donde el camino se arrellana hacia el Ibón Inferior de Bachimaña abandonamos el camino y tomamos el amplio corredor herboso que se orienta al este como continuación de la Cuesta del Fraile.

Inicio del Corredor a la Brecha de las Agujas de Bachimaña desde la Cuesta del Fraile.
 
            Conocemos el corredor desde que hicimos en descenso desde las Agujas de Bachimaña.

            Tras el primer resalte el corredor se allana en una majada que conecta con los Ibones de Arnales. Es el lugar por el que transita una vía alternativa para esquiadores en invierno ya que alcanzar los Ibones de Bachimaña  por el Camino del Caldarés es tarea demasiado complicada.

Bajo el Resalte Intermedio del corredor a la Brecha de las Agujas de Bachimaña.

            Cruzamos el caminillo que tiene citas pues es también utilizado en verano y proseguimos corredor arriba transitando un segundo resalte lleno de pedrizas de gran tamaño asentadas entre la Arista Sudeste de la Aguja Superior de Bachimaña y la Arista de Bachimaña con las Agujas Inferiores.

Acónitos azules muy altos y bastante tarde.
 
            Aprovechamos asentamientos de pratenses que nos permiten una subida más cómoda por la orilla izquierda del corredor y seguidamente nos introducimos en la pedrera para afrontar el resalte superior orientados durante todo el corredor por una aguja situada al este de la Brecha de Bachimaña que es nuestro objetivo.

Brecha de las Agujas de Bachimaña, paso hacia el Circo de los Azules.
 
            El corredor nos hace sentir los rigores del repecho pues no en vano tendrá por encima de los 500 metros de desnivel con lo que alcanzamos la Brecha de Bachimaña  situada a 2666 metros de altitud cuando son las diez y media: una hora hasta abandonar el camino y hora y cuarto hasta aquí.

            La brecha es amplia, tiene un hito de piedras y una pared al oeste que hay que bordear si se quiere ascender a la Aguja Superior de Bachimaña; hacia el este una serie de gendarmes  bastante complicados conducen a las Agujas Inferiores y por delante tenemos un amplio circo salpicado de neveros residuales que bajan desde la Brecha de Arnales a verter sus aguas en el Ibonciecho Azul y posteriormente en el Azul Inferior.

Entrada al Circo de los Azules entre neveros residuales y el Ibonciecho Azul.

            Hay que descender  en busca de un lugar amable por el que abordar la Arista Norte de Arnales y para ello hay que cruzar en descenso todo el circo para pasar todo lo más alto posible sobre el Ibonciecho d Azul situado a 2450 metros de altitud.

Nuestro punto bajo descendiendo de la brecha de las Agujas de Bachimaña al fondo. A la derecha la Brecha de Arnales.
 
            La nieve está muy dura incluso la reciente sombreada todavía pero no ponemos los crampones. Atravesamos con cuidado un par de neveros y liquidamos la ronda con un descenso de alrededor de 150 metros de desnivel. Hemos pasado unos tramos de granito pulido en el que hay que buscar camino sin dificultad y luego iniciar el ascenso por una pedriza bastante estable en busca de un corredor herboso que nos saque de este circo y nos deposite en la morrena que baja desde el Collado de Arnales que hacia allí va nuestro rollo.

Remontando hacia la Morrena Norte de Arnales.
 
            El corredor pierde la hierba y se torna descompuesto por lo que proseguimos ascendiendo un crestón de buena roca con bastantes escalones que nos deposita en la cabecera del corredor, lugar en el que se amplía el horizonte al alcanzar la morrena de un, prácticamente extinto,  glaciar existente entre la Arista Norte de Arnales y la Arista Sur del Infierno Oriental y del que queda un potente nevero que avistaremos posteriormente.

            En la morrena que iniciamos hacia el oeste vamos girando paulatinamente para terminar orientados al sur con lo que contorneamos la Arista Norte de Arnales entrando al fondo del pequeño circo. Ascendemos continua y progresivamente hasta que visualizamos el Arnales, el Collado de Arnales, la Aguja de Arnales y el Infierno Este,  y bajo los mismos un potente nevero residual que hemos de atravesar para introducirnos en la pared que nos permita acceder a la Cresta de Arnales.

            Junto a la nieve paramos a almorzar al sol y a contemplar nuestro futuro. Son las once y cuarto y estaremos sobre los 2750 metros de altitud, mi altímetro está de vacaciones.

            Hay una vía de libro perfectamente descrita por Luis e incluso localizamos la vía de ascenso directo a los Picos del Infierno escamoteándose de la Brecha de Arnales. Es un paretazo cochino de los que nos gustan a nosotros.

Visibles el Collado la Aguja y la Brecha Arnales además del Infierno Oriental.
 
            Un cuarto de hora después, continuamos al sur y para arriba, ganamos unos metros y cruzamos el nevero aprovechando un estrangulamiento poco inclinado y estrecho por debajo del paretazo de hielo que se encumbra bastante todavía. El sol recién llegado permite hollar un poco la nieve reciente y nos apañamos sin crampones.


            Salidos del nevero progresamos en ascenso por su orilla norte transitando una zona de bloques y placas pulidas de granito entre las que se avanza bastante bien. Ganamos metros en una ladera que se yergue paulatinamente  en busca de una pared de placas escalonadas que nos obligara a emplear las manos y buscar pasos fáciles que no pasarán de IIº.
 
La pared de granito pulido se pone poco a poco de pie.

            El granito pulido por el glaciar es muy liso pero ofrece sobradas presas para progresar en medio de una pared amplia y que nos permite ganar alrededor de 100 metros.

            La pared se arrellana y se llena de basura mezclada con reducidas manchas de nieve reciente. Es una rampa oscura y sombreada situada entre el Collado y la Brecha de Arnales: en medio la Aguja de Arnales.

            Tenemos que poner en fuga a un desafiante rebeco no vaya a ser que se quede por arriba y nos apedree y localizamos un corredor lóbrego y oscuro que desemboca en la arista algo al este de la Brecha de Arnales. Pensamos que por allí pero no, está vestido de placas lisas y con pequeñas presas e invertidas.
 
Corredor que conduce a la Arista de Arnales.

            Un poco más al este la ladera se incorpora a la pared y por allí nos vamos. Está muy descompuesta pero creemos que nos dejará subir. La ladera se convierte en corredor y un poco por el fondo y otro poco por su orilla izquierda que tiene materiales un poco más estables ganamos altura y alcanzamos el sol en la Arista de Arnales.

Llegando a la Aguja de Arnales.
 
            Tomamos la arista en ascenso y hacia el oeste, hay huellas de tránsito y enseguida alcanzamos la Cima de la Aguja de Arnales situada a 3038 metros de altitud. Son las doce y cuarto.

            No hay duda de donde nos encontramos pues nos damos de narices con la Brecha de Arnales y sus cintajos para rapelar desde la Este del Infierno Oriental.

Cima de la Aguja de Arnales con el Infierno Oriental.
 
            La Aguja de Arnales es un tresmil “proscrito según dicen” cosa que a nosotros nos importa un pito, así como las nuevas mediciones que descoronan al Pico Arnales de la corte de los tresmiles. Nosotros no habíamos estado aquí y nos basta.

            El Infierno Oriental le hace demasiada sombra a esta aguja, no demasiado prominente ni individualizada pero a la que le hemos realizado una subida postinera. Hacemos fotos y una difícil foto automática de cima sin trípode y un cuarto de hora después continuamos la cabalgada de la Arista de los Arnales.

Arnales y Arnales Sur desde las inmediaciones del Collado de Arnales.
 
            La Arista de descenso hasta el Collado de Arnales es fácil con una roca bastante buena que permite buenos apoyos aunque hay que hacerlos con cierto cuidado ya que si te descuidas te espabilan los líquenes. Se hace prácticamente a toda cresta, nos pasa por la salida del corredor que hemos subido y tras un pequeño faldeo por el sur nos deposita en el collado situado sobre los 2950 metros.

Cima de Arnales.

            Un tenue caminillo recorre las inmediaciones de la arista que continuamos hacia el sureste y que con algún apoyo de manos puntual, se puede progresar un poco por cualquier parte incluso a toda cresta, nos deposita en la Cima de Arnales a 3006 metros de altitud, actualmente 2998 metros pues se han debido de desmoronar cuatro bolos. Es la una menos cuarto.

            Durante toda la arista nos hemos ido deleitando con un prestigioso paisaje a dos vertientes. Por el norte y salidos de la mole de los Infiernos que ocupa el oeste   contemplamos Frondiellas, Balaitus, Costerillou, Usell, Cristales, Cambales, Aragón, Faxas, Llena de Cantal, Marmoleras, Piedrafita. Gaurier, Zarre, Marcadau, Paterneille, Ratillo, Frontón de Bramatuero, Aratille y Neveras por cortar al este. Detrás aparecen Gabizos, Midi de Bigorre, Neouvielle y Chabarrou. Y por delante los Circos del Infierno, Bachimaña y Bramatuero salpicados de ibones conocidos.

Cambales, Aragón y las Faxas. Delanter Gaurier.
 
            El este se inicia con Vignemale, Brazato, Bacias, Ordesa y Tendeñera y debajo la Cubeta del Balneario los Ibones de Arnales y el Gállego lleno de neblinas.

            Al sur tenemos otro mundo que comienza con Pondiellos, la Aguja de Pondiellos Garmo Negro, Algas y quiere asomarse Argualas. A sus pies la Cubeta Lacustre de Pondiellos con sus indescriptibles ibones y el oeste con Bucuesa, Collarada, Escarra, Ip, Aspe,  Bisaurín y más oeste inconcreto mientras lo permita el Infierno Central con gente.

            Hacemos fotos y luego proseguimos la arista hacia el sur pues queremos acercarnos a Arnales Sur que tiene una buena pinta.

Cubeta lacustre de Pondiellos desde la Cresta de Arnales.
 
            La primera parte de la arista se recorre por arriba con algún apoyo de manos luego se afila, le aparecen algunos gendarmes y hay que faldearlos por el oeste mediante una vira horizontal bastante larga que se corta y nos obliga a remontar un trozo de pared bastante tiesa, pero enseguida aparece otra vira inclinada que de manera fácil nos acerca a la cima a la que se llega con una pequeña trepada fácil.

En la Cima de Arnales Sur.

            Es la una y cuarto. Estamos sobre los 2990 metros de altitud aunque ópticamente parece que estamos por encima del Arnales.

            En la cima nos sentamos a comer mientras contemplamos un paisaje similar durante el mediodía del que exprimimos algunos detalles más y nos entretenemos con las evoluciones de un par de grupos que están enrollados en la Sur del Infierno Oriental y que terminarán por volver a la cima  aunque se resisten bastante.
 
Preciosa imagen de Arnales Sur.
 
            Se nos hacen las dos en un tajo relajado pero todo tiene su fin e iniciamos el retorno hacia el Arnales especulando en qué lugar abandonaremos la arista para marchar al encuentro del Collado de Saretas.

            A media arista, un poco más al oeste del faldeo del casquete somital nos echamos a la Suroeste de Arnales. Se trata de una pared metamórfica muy descompuesta y recorrida por corredores llenos de basura pero perfectamente transitable.

Bajando la Pared Oeste de Arnales.
 
            Desde la pedrera de base que se alarga hasta los Ibones de Pondiellos observo el descenso de mis socios y creo que es imposible identificar el descenso seguido. Solamente diré que cambiamos dos o tres veces de corredor y que terminamos bajando cada uno a su aire pues da lo mismo. Quizás lo más decente sea el descenso de los crestones que separan los corredores ya que tienen los materiales un poco más firmes.

            En la pedrera tomamos la senda que baja del Collado de Arnales y prácticamente de llano alcanzamos el Collado de Saretas situado a  2830 metros de altitud. Son las dos y media un poco pasadas.

            Vamos a visitar los Ibones de Arnales y para ello nos echamos corredor abajo un poco por medio y en dirección sudeste. Alguna vez hemos alcanzado el collado por este circo pero la verdad es que no recordamos nada, solamente me queda la vaguísima idea de que ascendimos por la derecha orográfica del mismo, por la izquierda está la aproximación a la Brecha de Arnales que esa si conocemos.

Vertiente Este del Collado de Saretas.
 
            Bajo el resalte superior la pared se arrellana ligeramente, encontramos un par de hitos que perdemos inmediatamente y continuamos con el resalte que nos ha de depositar en los ibones. Puestos a elegir nos vamos hacia un corredor en la izquierda orográfica de la pared en la que hay un rebaño de nueve ovejas pero el corredor nos da muy mala espina y retornamos al centro de la misma cabalgando sobre las paredes que nos cortan el descenso.

Corredor utilizado para descender la Pared Intermedia bajo el Collado de Saretas.

            Atravesamos la cabecera de dos corredores de mal aspecto y encontramos un tercero, próximo y a la orilla derecha de la pared que nos puede bajar muy abajo y por allí descendemos.

Hemos bajado por el centro de la pared.
 
            Un tramo de corredor estrecho y fácil se continúa con una rampa inclinada que nos deposita en una pared que descendemos próximos al corredor subsiguiente  al que no entraremos pues no nos gusta, terminando por destrepar la pared y alcanzar la pedriza de fondo por la que llegaremos a los ibones.

Arnales Sur y Arnales desde el Ibón Grande de Arnales.

            Hay que rodear el Ibón Grande de Arnales por encima de las paredes de su orilla oeste y alcanzar el rellano entre ibones que es la Majada de la Canal. Estamos a 2300 metros de altitud y reconstruimos nuestro descenso además de recordar la vía hacia la Brecha de Arnales en la que contemplamos su vira característica. Mientras tanto, mi chica se marcha hasta el Ibón Pequeño de Arnales y se pega un chapuzón: esta chica no tiene remedio. Cuando nos juntamos está más fresca que una rosa. ¡Hay que joderse!: 19 de Octubre, 2300 metros de altitud  y haciendo striptease en Saretas… se me ponen los pelos como escarpias.

Ibón Pequeño de Arnales y Circo de Brazato.
 
            Son las cuatro de la tarde cuando tomamos el camino que conduce a la Majada Alta de Argualas, haremos una pequeña excepción en el día, pues no conviene gastar demasiado los caminos, no fuera a ser que no volvieran a hacerlos.

Las Majadas de Argualas y el Balneario de Panticosa.
 
            En la majada que alcanzamos enseguida, lo abandonamos de nuevo para recoger unos pocos champiñones vinagreros que están muy tiernos. Hay otro que se lleva cada boina…

            Sin prisa pero sin pausa volvemos al camino alcanzamos la Majada Baja y el camino junto al barranco de Argualas. Entramos al pinar poblado de amanitas muscarias preciosas. Hacía tiempos que no veía tantas juntas.

            Son las cinco de la tarde cuando llegamos al coche con ganas, el día ha sido una pequeña soba a pesar de que no habremos movido más allá de 1650 metros de desnivel. Posiblemente haya sido porque hemos tenido un día absolutamente veraniego.

            Terminaremos en casa enfilando los champiñones con unas cervezas.