29 ene. 2015

CIUTAT MORTA


                A mediados de enero del presente año, una cadena de televisión catalana emite la película documental, largamente  censurada,  Ciutat Morta  dirigida por Xavier Artigas  y Xapo Ortega 2013. Se puede descargar de la red, you tube.
 
Procedente de Google.

                El documental relata una serie de desafortunados sucesos que arrancan con una macrofiesta no autorizada que se celebra en Barcelona a principios de 2006 y a la que llegan efectivos de la policía urbana con intención de disolverla.

                Uno de los efectivos de la policía recibe un golpe por algo arrojado desde la parte alta del local con consecuencias graves e irreversibles.

                La policía detiene a tres jóvenes, no responsables de la agresión como se comprobará a posteriori y en la comisaría a un par de jóvenes  que se encuentran accidentalmente allí también y que   son inculpados por la misma causa.

                La continuación está salpicada de  falsedades, declaraciones y pruebas amañadas que culminan con penas de cárcel para los jóvenes inculpados,  especialmente por parte de una pareja de policías que terminarán condenados por las  irregularidades cometidas durante el auto; proceso que tiene como  consecuencia directa el suicidio de uno de los jóvenes inculpado por estar en la comisaría en el día de los hechos.

                El documental plantea terribles acusaciones  sobre la policía urbana de Barcelona y el Ayuntamiento que de alguna manera  ampara el comportamiento delictivo de unos agentes dispuestos a trasgredir  cualquier ética profesional.

                Es un drama terrorífico al que resulta difícil acercarse tanto para contemplar la desgracia del  desafortunado policía como a la muerte de la infortunada muchacha e incluso la punible actuación tanto de autoridades municipales responsables  como  la de los corruptos policías.

                Pero la nausea se hace incontenible  en cuanto que por debajo o por encima de estos hechos aparece las malignas intenciones municipales para conseguir un fácil desahucio de propiedades particulares con el sacratísimo objetivo de remodelar el barrio en plena efervescencia del ladrillo en 2006, supuestamente para revitalizar una zona que sería ocupada por gentes dispuestas a pagar a buen precio semejante pelotazo urbanístico, que dejaría pingües beneficios a una casta de políticos y gentes diversas sin escrúpulos, pues la corrupción de este país no parece tener límites.

                Las autoridades no se han querellado con los autores del documental ni con la cadena emisora. Deben estar ocupados en poner a buen recaudo réditos obtenidos de manera similar en un país en el que aquel que no roba,  engaña o delinque, sin siquiera sonrojarse  es poco menos que imbécil. Las personas de a pie que tenemos memoria y años  seguimos repudiando las políticas de terror y torturas de mitades del pasado siglo practicadas en este país y revividas nefastamente en la actualidad.
Homenaje a Patricia Heras procedente de Google.
 

28 ene. 2015

8-15. CIRCULAR AL BORON POR LA ARISTA DE LOS PEPES Y EL BARRANCO DEL DIABLO. 26-1-2015.


Llegando a los Resaltes de la Arista de los Pepes.
 
Aparcamiento del Barranco Vadiello, Barranco Vadiello, Cueva de San Chinés, Arista de los Pepes, Punta Norte de los Pepes, Arista de los Pepes, Cuello Ligüerre, Cima del Borón, Cuello Ligüerre y Barranco del Diablo.

26-01-2015.

Salida 09 h. Llegada 15:30 h.

Mixto.

Bastantre fácil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Borón procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            En el Borón habíamos estado en alguna ocasión que otra, siempre por la Canal del Mallo de San Jorge. En una de las ocasiones incluso iniciamos el descenso de la Cresta de los Pepes para ver. Luego estaríamos en el Pepe Fácil por Cuello Bail y me asomaría al inicio de la arista. Solamente quedaba recorrerla y como tengo alguna noticia de un supuesto camino por el Barranco del Diablo pues perfecto, haremos una circular.

            El 26 de Enero de 2015 lo anuncian con meteorología decente y son las nueve de la mañana cuando aparcamos en la vuelta tras el Puente sobre el Barranco Vadiello a 700 metros de altitud.

Comenzando el camino cerca de la Canal del Palomo.
 
            Tomamos en dirección oeste el camino que acartelado nos conduce enseguida a la Entrada de la Canal del Palomo de imborrable recuerdo. Joder que lujo: ¡le han puesto línea de vida! Y ya, de paso, habrán repuesto las clavijas que faltaban.

            El camino perfectamente balizado de rojo progresa siempre por la orilla derecha del Barranco Vadiello y enseguida se separa del mismo introduciéndose en un crecido pinar de repoblación por el que llanea o asciende muy suavemente.

La Pista pasa junto a una balsa de agua.
 
Abandonando la pista por el camino que sale al norte.
 
            Poco después el camino coincide de nuevo con la pista que hemos abandonado unos minutos antes, pasa junto a una balsa de agua y en las inmediaciones de una caseta la abandona para proseguir por un camino que en la base de Peña Foratata se acerca a un barranquillo seco que baja de la Zona de Bail y tras discurrir unos metros junto al mismo lo atraviesa y se orienta hacia la base de las paredes en las que, tras un breve descenso, alcanzamos la Cueva de San Chinés.

Ermita de San Chinés.
 
            La ermita está prácticamente derruida al ser utilizada por los animales como cubierto. Hacemos algunas fotos y contemplamos desde aquí la ladera que tendremos que subir y que culmina en la Arista de los Pepes.

Hay que bajar hasta el Barranco Vadiello.

             Estamos a 1820 metros de altitud  y todavía hemos de perder unos metros para alcanzar el cauce casi seco del Barranco Vadiello en el que perdemos el camino y tras buscarlo un poco nos introducimos ladera arriba a través del sotobosque de la orilla izquierda del mismo transitada por los animales.

Detalle de la ladera hacia la Arista de los Pepes.

            Enseguida se aclara el sotobosque y entre bojes, sabinas y enebros proseguimos ladera arriba, en dirección casi norte,  guiados por hitos de piedras cuando ya no son necesarios pues la vegetación se ha aclarado de tal forma que presenta continuadas rampas de conglomerados por las que se asciende de manera cómoda y consistente. Nos guían continuamente los Mallos de los Pepes o de Aliana.

Las placas de conglomerado facilitan la ascensión.
 
            Al agradable sol de la mañana ascendemos continua y persistentemente  pues no en vano el laderón tendrá alrededor de 350 metros de desnivel y el final se nos alarga un pelín.

La ladera se alarga y se volverá a llenar de vegetación.
 
            Ya muy arriba las placas desaparecen y también los hitos por lo que nos buscamos paso ascendente de nuevo entre vegetación. Hay varias opciones y la que elegimos, no siempre resulta cómoda y en algún momento nos obliga a echar las manos.

Los Pepes desde las inmediaciones de la arista.

            Faldeando casi en horizontal alcanzamos la cresta en el collado y puesto que no llevamos todavía dos horas de camino nos alargamos hasta el Pepe Fácil.

Faldeo hacia la Punta Norte de los Pepes.
 
            Los Mallos de Aliana o Pepes, son una pareja de monolitos gemelos separados por una potente fisura, en su mitad inferior rellena de verdura. Al norte de los mismos y separado una pequeña brecha se encuentra el Pepe Fácil o Cima Norte de los Pepes al que se accede por una rampa de conglomerado suavemente ascendente  que nos deposita en una cima próxima y vestida de paredes salvo su rampa de acceso  y a 1215 metros de altitud.

Bajando del Pepe Fácil a la Arista de los Pepes.

            Corre un poco de viento que se ha hecho patente al llegar a la cresta. Hacemos algunas fotos, contemplamos un Pirineo cubierto de nubosidad  y un cielo circundante que se va rellenando de nubes de viento y enseguida nos damos la vuelta sobre nuestros pasos, alcanzamos la brecha y nos introducimos en la masa de boj que rellena el pasillo que nos ha de devolver a la Arista de los Pepes.

            Al abrigo de los bojes echamos un café caliente con un dulce y poco después reemprendemos el camino saliendo al viento de la arista. Son las once y media.
 
La Arista de los pepes.

            La Arista de los Pepes, alomada y defendida por el norte con potentes paredes, se compone de tres resaltes; el inferior y más fácil es un corto muro, en la vertiente norte, de tres metros y con buenas presas sobre el que aparece una vira corta y suave que permite alcanzar la cabecera de la cresta. Se puede obviar avanzando un centenar de metros por la faja al norte de la cresta pasar más allá del punto bajo de la misma y tomar un paso fácil junto a un pino en las inmediaciones del Resalte Intermedio. 

Encima de las clavijas del resalte Intermedio.
 
            El Resalte Intermedio es un muro bastante vertical, de media docena de metros equipado con cuatro clavijas en su parte inferior. Se alcanza un nicho del que arranca una vira fácil también a derechas, que remata el paso.

En el Resalte Superior de la Arista de los Pepes.
 
            Poco más adelante el Resalte Superior es un muro que cuenta con un escalón inicial fácil y un corto tramo de pared con una fisura consistente y también equipada con unas clavijas que se acuesta al final del mismo.

            Rematado el paso no queda más que proseguir por la cresta o ligeramente al sur de la misma buscando el abrigo del viento y contemplando las evoluciones de los buitres sobre un cielo medianamente cubierto.

Fragineto y el Borón terminando la Arista de los Pepes.
 
            Unos promontorios suaves nos conducen a la Cima de los Mallos de Lazas a 1235 metros de altitud. Al sur se alarga la cresta que conduce a los Mallos de Ligüerre y al este la arista se ahonda hacia el Barranco del Diablo.

Faldeo de la arista este hacia el Cuello Ligüerre.
 
            Iniciamos el descenso de la arista este ya que no se puede acceder directamente al Collado Ligüerre y perdidos algo más de 50 metros, unas balizas azules nos confirman que hay que abandonar la arista para buscar una vira horizontal orientada al norte y que nos permite  acceder a una masa de encinas en la Cabecera del Barranco del Diablo y de allí en llanear hasta un claro vestido de genistas que nos deposita en suave descenso en el Collado Ligüerre a 1137 metros de altitud.

El Borón y el Cuello de Ligüerre delante.
 
            Hemos contemplado largamente la amable Cara  Sudoeste del Borón y en ella nos introducimos ascendiendo por una multitud de caminillos salpicados de hitos que nos conducen hasta la Cima del Borón situada a 1326 metros de altitud cuando son las doce y media.

En la Cima del Borón con la Arista de los Pepes.
 
            Desde la alargada cima del pico contemplamos Fragineto, Montidinera y detrás se asoma Guara. Girando hacia el oeste Gabardiella, las Puntas de Bail, los Pepes, la Arista de los Pepes, los Mallos de Laza y de Ligüerre, el Embalse de Vadiello, el Huevo de San Cosme… una buena vista a pesar de que las nubes ocultan el horizonte más distante.

            Unos minutos después iniciamos el descenso con la vista puesta en el Cuello Ligüerre al objeto de localizar el camino que debe iniciar el descenso al Barranco del Diablo.

            Desde la parte norte del collado no se advierte el inicio de ningún camino ni se localiza hito alguno por lo que hay que remontar la zona de genista para encontrar una serie de hitos de piedras que se encaminan al barranco.

Entrando al Barranco del Diablo.
 
            Son tres hitos sucesivos los que nos encaminan en dirección casi sur. Bajamos unos metros por unos claros entre la vegetación creciente y nos sentamos a comer en un lugar protegido. Esla una del mediodía.

            Media hora más tarde continuamos para abajo. Los hitos han desaparecido y los buscamos infructuosamente separándonos de la línea del fondo del barranco que se ahonda progresivamente vestido de placas.

            Lo orilla derecha del barranco está formada por verticales paredes mientras que la izquierda se llena de vegetación y desciende abruptamente llena de huellas de tránsito de animales y por ésta nos vamos para debajo: de encina en encina ayudándonos de las ramas de los bojes en un descenso jabalinero típico de un fuera se sendero en Guara.

La Mitra y San Jorge antes de sumergirnos en el arbolado del Barranco del Diablo.
 
            No es conveniente alcanzar todavía el fondo del barranco puesto que advertimos algunas rampas muy tiesas y no descartamos la presencia de saltos. Consecuentemente  continuamos para abajo con algún destrepe comprometido ayudándonos de todo aquello que se preste al efecto.

            Finalmente tras un destrepe que resulta más fácil de lo esperado alcanzamos el fondo del barranco  pero todavía proseguiremos un poco más en descenso fuera del mismo hasta que pisemos la grava del fondo cuando ya se ha puesto horizontal.

            El Lecho del barranco que se alarga hacia el este está fundamentalmente limpio de vegetación  pero cuando esta desaparece definitivamente comienza a descender de manera escalonada y se angosta medianamente apareciendo las primeras pozas con agua lo que puede suponer una dificultad adicional que se puede agravar si aparece el hielo en las escorrentías del barranco. Previendo esa adversidad hemos traído la cuerda.

¡Ala, no seas exagerada!
 
            No la emplearemos ya que faldeamos alguna poza por la izquierda, pasamos otras por el cauce, destrepamos bloques fáciles, bajamos algún resalte más consistente y lo hacemos sin huellas de tránsito ni hitos. El hielo solamente aparece muy puntualmente y lo sorteaamos sin dificultad.

            Se nos hace largo el Barranco del Diablo pero finalmente las dudas se disipan cuando aparece un puente en el camino que rodea al Embalse de Vadiello y liquidamos el barranco en seco y con lo que finaliza la música.

Espejos en Vadiello.

            Un camino muy elaborado rodea el embalse y nosotros lo seguimos hacia el sur mientras nos deleitamos con los espejos que el agua del embalse nos propicia. Luego, tras unos pocos sube y bajas el camino se allana y desemboca en la carretera que rodea una parte sur del embalse recorriendo su orilla con la ayuda de unos túneles hasta que alcanzamos el aparcamiento próximo a la pared de la presa donde se encuentra el inicio del Camino al Mallo de San Jorge por la Canal Terrosa o de San Jorge que es la vía normal de ascenso.

Los Mallos de Ligüerre.
 
            Un kilómetro más de carretera nos deposita en el aparcamiento donde hemos dejado el coche cuando son las tres y media. Han sido seis horas y media para un desnivel de 850 metros peleados puntualmente con la maleza en los fuera de camino de Guara que en el fondo es un plus importante para los que se atreven a transitar semejantes parajes.

Preciosa sabina llena de frutos.
 

25 ene. 2015

7-15. MANDILAR PARA ESTRENAR LA PISTA ESTRIMAL. 24-1-2015.

 
Mandilar, vertiente noroeste.

Panticosa, Pista del Bosque, Selva Verde, Rellano de Petrosos y Cata este.

24-01-2005.

Salida 10 h. Llegada 15 h.

Sol.

Muy fácil.

Esquís de montaña.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de mandilar procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Pasaron las Navidades con la Estación de Esquí de Panticosa cerrada por falta de nieve Luego vino un poco de nieve del norte y abrieron y empezaron a fluir las noticias en relación con la nueva pista de esquí de la estación: la Pista Estrimal.

            Nosotros que solemos subir regularmente a Mandilar utilizando la vieja pista carretera del Bosque o de Santa Cruz también queremos conocerla y se presenta de rebote el sábado 24 de Enero de 2015 y a ello vamos.

            Son las diez y media de la mañana cuando hemos aparcado en Panticosa y sorprendidos por la temperatura, 2 grados y sin viento nos acercamos al Puente sobre el Caldarés de Baños. Ponemos los esquís cruzamos el puente que tiene el firme completamente helado y nos introducimos en el final de la Pista Estrimal que tras un giro breve se orienta al sudoeste  de frente y para arriba a través de un muraco muy consistente y largo. Me habían dicho que la pista era roja.

Pasado el Caldarés de baños iniciamos el foqueo por la Pista del Bosque.
 
            Inmediatamente y a nuestra derecha la Pista del Bosque, la vieja,  se da su primera lazada sobre los aparcamientos, prosigue por medio de los prados y esta con nieve como pocas veces. También es cierto que tiene  piedras que habría que cuidar para el descenso y abundantes planchas de hielo.

            La mañana es espléndida y vuelta a vuelta con la pista alcanzamos un primer cruce con la Estrimal y por el lugar y la pendiente de esta última yo diría que se han cargado la vialidad para vehículos.

La Pista del Bosque se cruza hasta seis veces con la de Estrimal.
 
            La atravesamos con cuidado y atención por los que la bajan y proseguimos adelante por la nuestra que enseguida se da la vuelta para volver a un nuevo cruce. Los dobles cruces se repetirán tres veces, lo que supone alguna posibilidad de bajar los tramos superiores del Bosque y conectarse en la parte media con Estrimal que, como tiene cañones, conservará la nieve hasta finales de temporada.

Argualas desde debajo de Selva Verde.
 
            En los rellanos bajo Selva Verde la nieve ya es suficientemente abundante pero no lo es en la Zona de Mazaranuala que está muy pelada.

Xuans y Piniecho aquí mismo echan humo.
 
            En uno de los cruces nos juntamos con Jon un donostiarra que  va solo y no conoce con lo que proseguimos juntos para arriba.

La Partacua desde Selva Verde.
 
            Son las doce cuando llegamos a Selva Verde situada a 1500 metros de altitud para superar el primer resalte por la parte norte de la Pista Selva Verde y proseguir luego para arriba por la orilla derecha de la misma mientras contemplamos el Bolatica y el Caldarés con sus cumbres que humean de manera casi continuada aunque aquí no hay viento en absoluto.

Mandilar con poca nieve.
 
            Poco después se asoma a nuestra vista el Verde y luego ya en la base del arrastre Mandilar con su cara oeste medio pintada de nieve.

Remontando hacia Petrosos.
 
            En el rellano cruzamos la amplia pista y nos orientamos directamente hacia Petrosos, la nieve está entre polvo y dura permitiéndonos una fácil huella.

            En el Rellano de Petrosos echamos un café calentito y proseguimos nuestra diagonal por la Oeste de Mandilar. Lo que suele ser una pala continua de nieve no lo es hoy por falta de nieve pero en cambio han trazado la Pista hoz de Jaca que nos permite hacer la diagonal  y la gran lazada que permite alcanzar la llegada de los arrastres de manera cómoda.

La Oeste del Verde desde la Entrada a Sabocos.
 
            Pista arriba y orillados por la misma proseguimos en busca de la Zona de Sabocos y en la zona que atraviesa la Arista Norte de Mandilar somos azotados ligeramente por algunas rachas de viento, pero al solecillo que se cuela entre la indecisa nubosidad que quiere aparecer por el sur proseguimos para arriba siempre por pistas ya que las laderas está bastante peladas y poquitos esquiadores.

Ibón de los Asnos y de Tendeñera a  Sabocos.
 
            Buscando la nieve ventada de las orillas de las pistas ascendemos cómodamente y sin necesidad de poner cuchillas, contemplamos la gélida estampa del Ibón de los Asnos y alcanzamos la Cima de Mandilar o Narronal cuando son las dos menos cuarto.

En Mandilar o Narronal con Roya y Blanca.

Partacua desde Mandilar.
 
            Estamos a 2212 metros de altitud y en la cima ni siquiera molesta la brisilla que corre. Hacemos unas fotos con visibilidad mediana y tras quitar pieles, nos despedimos de Jon que bajará de tirón hasta Panticosa  y nos vamos para abajo tranquilamente.

Hacia el Collado de Tendeñera.

            La nieve está estupenda hasta en los muros que no tienen demasiado hielo. El descenso es plácido pues hay muy poca gente a esta hora y nos llegamos hasta Petrosos. Se ha cubierto algo el cielo por el sur y por el norte va bajando la ventisca por lo que preferimos comer sentados y a cubierto en la cafetería.

En la Este de Mandilar.
 
            Nos lo tomamos con tranquilidad y de paso descansamos un poco las piernas de los casi 1100 metros subidos ya que habremos arrancado a 1140 metros de altitud y prácticamente no hemos parado nada.

            Pasadas las tres menos cuarto nos montamos de nuevo en los esquís y disfrutando de una nieve polvo muy decente nos bajamos hasta Selva Verde para estrenar Estrimal.

Bajando la zona más amable de Estrimal la ventisca baja por el Caldarés.
 
            Se trata de una pista ancha y bastante erguida compuesta de una serie de pequeños muros que se alternan con pequeños rellanos. Tiene un corto aunque serio muro intermedio y tras una zona muy agradable para descender se alcanza el largo muro final que resultará un poco más tendido de lo que hemos visto desde abajo.

            Son las tres y media de la tarde cuando nos quitamos los esquís al sol de la tarde mientras que la ventisca, aunque sin prisa, viene por nosotros.

            No le daremos tiempo ya que recogidos los bártulos nos vamos carretera abajo mientras que los cristales del coche van recogiendo diminutas gotas de agua en suspensión que nos regala  el aire.

            Ha sido una jornada estupenda para la montaña intermedia que desdice las predicciones catastroferas que habían sigo generalidad y legión para este sábado. Mejor para nosotros y peor para ellos.
 

21 ene. 2015

6-15. OTURIA CON POCA NIEVE Y MUCHAS PIEDRAS. 20-1-2015.

Oturia llegando a la Ermita de Santa Orosia.

Pista de Santa Orosia, Mallata Javierre y Cara sudoeste. Descenso a la Punta del Mallo y Ermita de Santa Orosia.

20-01-2015.

Salida 10 h. Llegada 14 h.

Sol.

Muy fácil.

Esquís de montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Oturia procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 

            Cuando has subido a un monte un considerable número de veces, no puedes dejar de pensar de alguna manera que, la nueva subida será así o asá aunque la experiencia te dice que, con relativa frecuencia, puede ser diferente incluso única.

            El 2015 es año de poca nieve de momento y muchas ganas. Sabemos que las borrascas que entran de norte suelen dejar muy poca nieve y cuando vemos Oturia vestida de blanco siempre piensas lo mismo. A media tarde luce al sol un manto blanco que nos tienta y también engaña a Juan y quedamos.

            La mañana del 20 de Enero es fría pero nada especial. Así se ha anunciado y simplemente se cumple. La Pista de Santa Orosia está absolutamente limpia hasta más arriba de la Portera; luego entrando al rellano del puerto una débil capa la cubre por lo que se puede llegar a la Ermita con cualquier coche. Nosotros, en el cruce del Barranco de Santa Orosia damos la vuelta y aparcamos, creemos que con cuidado podremos llegar hasta aquí a la vuelta.

            Son las nueve y media de la mañana cuando comenzamos a foquear   por la orilla de la pista comprobando de inmediato que la nieve no se ha transformado prácticamente nada y aflora la grava bajo los esquís.

Entrando al Pinar de Santa Orosia.
 
            En veinte minutos nos ponemos en la Ermita de Santa Orosia, abandonamos la pista y proseguimos hacia el pinar.

Oturia entre pinos cargados de nieve.
 
            Los pinos están cargados de nieve y el espesor rondará los 10 centímetros pues ha nevado  menos de lo que suponíamos. La mañana sigue siendo fría y se enfrían nuestras manos pues el débil solecillo que nos acompaña no tiene ningún poder calorífico.

Oturia desde la Parte Alta de la Mallata de Javierre.
 
            Ascendiendo suavemente alcanzamos la parte alta de la Mallata de Javierre hasta enfrentarnos a la Loma Sudoeste, lugar habitual por el que solemos iniciar el ascenso de la ladera cimera.

Sudoeste de Oturia.
 
            Iniciamos nuestra acostumbrada y larga diagonal al este mientras que la ladera se empina paulatinamente y enseguida advierto que si bien podremos subir tranquilamente hasta la cima, el descenso puede ser complicado.

Remontando a pie la Pala Somital de Oturia.

            No hemos llegado más que a media ladera cuando decidimos quitarnos los esquís y dejarlos aquí ya que el descenso es una auténtica temeridad; la nieve no se ha transformado y afloran piedras ya lo que significa que el paso de los esquís sería de piedra en piedra.

Mallos de Lercherines y Collarada desde la Sudoeste de Oturia.
 
            Subimos hasta la cima a 1925 metros de altitud comprobando el acierto de nuestra decisión pues el viento ha dejado muy poca nieve- Hacemos unas fotos, echamos un cafetito caliente y nos volvemos para abajo en busca de los esquís.

Cotiella desde la Oturia.

Val Ancha, Oroel y bandera de hielo en el Vértice de Oturia.
 
La Norte de Oturia hacia Sabocos.

Demasiadas piedras en la Noroeste de Oturia.
 
            Con los esquís en la mano todavía bajaremos los últimos metros que hemos subido con las focas hasta que  creemos que hemos alcanzado una zona segura para esquiar.

Al final nos podemos montar en los esquís.
 
            No será así porque un par de trallazos nada más empezar a deslizarme nos obligan a quitar de nuevo los esquís y bajar hasta alcanzar el nivel del praderío y ya sin piedras descender cómodamente hasta la Mallata Javierre.

            En los abrevaderos decidimos acercarnos hasta la Punta del Mallo. Se trata de una trayectoria larga y prácticamente llana que se remata en un casi imperceptible ascenso y que haré sin poner las pieles aunque pierda más tiempo que mis socios.

            Son las doce y media cuando llegamos a la Punta del Mallo a 1653 metros de altitud. Las antenas sueltan hielo a discreción.

Esquiando entre pinos hacia la Ermita de Santa Orosia.
 
            Seguidamente nos bajamos hasta la Ermita de Santa Orosia deslizando suavemente primero por las inmediaciones de la pista y luego por entre los pinos.

            En el atrio de la ermita se está medianamente bien pues el sol escasamente nos templa el mediodía.

            Alrededor de la una y media  nos calzamos de nuevo los esquís y deslizando con mucho cuidado por la orilla de la pista nos llegamos al coche aparcado a 1500 metros de altitud. Hemos pasado una mañana bastante light en la que apenas habremos movido 450 metros de desnivel sin sudar, no hemos esquiado nada prácticamente y la imaginada nieve polvo que, supuestamente  nos podría deleitar el descenso se ha convertido en inesquiable. ¡Cosas que pasan!