11 sept. 2010

35b-10. ALGUNOS TRESMILES DEL CIRCO DE TROUMOUSSE. 11-9-2010.

Arista de Troumousse desde Gerbats.

Collado Sur del Gerbats, Petit Pic Blanc, Pic Heid, Punta de Aires y Pic Troumouse. Vuelta por el faldeo de la arista.

11-09-2010.

Salida 10 h. Llegada 13 h.

Sol.

Bastante fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Troumousse procedente del IGN. francés. Vía en amarillo. 

            Era Agosto del 87 cuando casi de noche hacemos la Cima de la Munia. Ni siquiera recordamos el Paso del Gato que nos supo al Paso de la Gloria: mi chica con deportivas. Era nuestra primera incursión al circo y también de los primeros tresmiles.

            También era Agosto pero del 98 cuando volvemos al Circo de Troumouse. Aquella mañana de tremendas nieblas, que no sé a dónde íbamos, nos cobijamos en la Cabaña de Aires y cuando ellas nos lo permiten  nos tiramos hacia el Col de la Seda, ninguneamos el Gerbats al faldearlo por los Tubos y encaramados en la cresta nos vamos pisco a pico como motos para cepillarnos todo el circo y rendir pleitesía a les Deux Soeurs.

            No son todavía las diez de la mañana del 11 de Septiembre de 2010 cuando nos volvemos por la amplia arista hasta la Brecha Noroeste, tomamos el diedro por idéntico camino a la subida y abandonamos el casquete somital del Pic Gerbats.

            Desandamos la pedrera de la Faja Norte, bajamos con cuidado hasta alcanzar la parte inferior de la Faja Sudoeste y a ritmo  de satisfacción nos llegamos al lugar donde hemos dejado las mochilas, elegimos orientación y nos sentamos a almorzar al claro sol de la mañana. Son las diez y cuarto de la mañana y nos encontramos sobre los 2800 metros de altitud.

La Norte del Petit Pic Blanc.
 
            Un cuarto de hora más tarde, “dejamos que las mochilas descansen” que también ellas se cansan y tomamos la arista en dirección sur sin objetivo fijo: cuando haya que subir pues subiremos y eso es lo que toca.

            La arista es amplia y suavemente ascendente hasta que alcanza un pequeño bulto  a partir del cual se inclina ligeramente para conducirnos sin ninguna dificultad al Petit Pic Blanc acotado a 2957 metros de altitud.

            Dos transitados caminillos permiten llegar al mismo. Uno lo faldea por el oeste a escasos metros de la punta y el otro, que es el que elegimos, permite acceder a una cima carente de relevancia.

Hacia Heid desde el Petit Pic Blanc.
 
            El pico se encuentra perfectamente centrado con los Lacs de Barourde de los que resulta costoso rescatar las miradas pero son las once menos cuarto y hay que bajar aunque no sean más de una treintena de metros fáciles siguiendo camino próximo a la arista.

            Desde el collado que se encontrará ligeramente por encima de los 2900 metros de altitud contemplamos la primera prominencia importante y con aspecto macizo y oscuro. Se trata del primer tresmil de la cresta.

            El camino se va elevando paulatinamente a través de su pedregosa cara norte pero solamente en la parte alta del pico requiere de algún apoyo de manos. Nosotros tiramos de frente por cualquier parte y fácilmente alcanzamos la cima del Pic Heid de 3022 metros de altitud. Son las once de la mañana.
 
Punta Aires, Troumousse y Sierra Morena desde el Heid.

            Vista atrás el Gerbats se va alejando y más todavía nuestro objetivo posterior que es el Pic de la Gela. A ambos lados de la cresta siguen las paredes por todos los lados y los coches diminutos brillan en el aparcamiento del Circo de Troumouse. Hay montañeros diminutos y desperdigados por la arista.

            Hacia el sur la arista cambia radicalmente: la amabilidad de las suaves formas redondeadas que ha tenido hasta aquí se quiebra, la arista se afila y se eriza llenándose de dientes, gendarmes y bloques que conforman una tripleta de cúspides más o menos alineadas.

            Proseguimos por la cresta y llevamos a una cordada por debajo que viene faldeando toda la arista. No es un tramo difícil aunque haya que apoyar las manos continuamente. Lo más costoso es ser extremadamente cuidadoso para no tirar ninguna piedra mientras les adelantamos.
 

            Mientras ellos maniobran en una vira siguiendo su táctica de escamotear las cimas nosotros nos vamos directamente utilizando un muro y un diedro vertical a la cima de la Punta de Aires acotada a 3028 metros de altitud con lo que se quedan definitivamente atrás.
 
Puerto de Barrosa.

            Desde una de las brechas de la arista contemplamos una espectacular imagen del Puerto de Barrosa que nos llena de recuerdos y ya en la cima no nos detenemos, son las once y veinte de la mañana, y al frente, elevado y horripilante nos vigila el “espantallo” de Troumouse.


Cerca de la Cima de Troumousse.
 
            La arista prosigue accidentada de manera similar al tramo anterior y tras unos metros suavemente descendentes en el que nos cruzamos con un trío que viene en dirección contraria iniciamos un paulatino ascenso que se irá incrementando poco a poco pero que, siempre fácil nos deposita en la cima del Pic de Troumouse a 3085 metros de altitud.

Cima de Troumousse con Sierra Morena, Pequeña Munia,  Munia y Atrás Robiñera.

 
            Un montañero que se está poniendo el arnés nos hará una fotografía más al sur del horrendo trípode de aluminio, similar al del Balaitus, que corona la cumbre de este pico.

Detalle de la Norte de Sierra Morena.

            Se trata para mí de la cima más definida de todo el circo puesto que apartándose ligeramente de la trayectoria de la cresta posee una potentísima arista orientada al este que termina en el Puerto de Barrosa lo que le convierte en una cima inconfundible. Alargada en dirección norte-sur, la recorremos hasta su extremo sur para contemplar Sierra Morena y dejar que los recuerdos llenen nuestra mente: allí está el vertiginoso faldeo por la vertiente oeste. El paso sobre lo Tubos del Gerbats es un juego de niños en comparación. Pero como ya se dijo: “sarna con gusto no pica”.
 
Nuestro faldeo de Sierra Morena por la vertiente oeste.

            Sierra Morena está vertical como siempre, las Munias tienen manchas de nieve reciente en su cara oeste lo que nos recuerda que el verano ya toca a su fin, el rellano del Circo de Troumouse está aparentemente inanimado y la arista fronteriza sobre el Túnel de Bielsa nos regala sus elegantes juegos de luces y sombras de Marioules a Bataillence.

            Las once y media de la mañana ya han pasado, hemos hecho nuestro tercer tresmil del día, nosotros no vamos a proseguir cresta adelante y dejaremos el resto para mejor ocasión y consecuentemente damos media vuelta.

Sierra Morena desde el inicio de la vuelta faldeando.

            Ligeros de equipaje tomamos el camino del faldeo de las cimas y así  avanzaremos con más rapidez.

Les Deux Soeurs.
 
            La vuelta, siendo corta, se lleva su tiempo. El camino, bastante transitado y generalmente muy descompuesto además de lleno de basura, recorre la pared unos metros por debajo de la arista en un suave y continuo descenso en el que se van intercalando pequeños ascensos uno de los cuales conduce a la arista en la cima del Heid y en la que alcanzamos al trío con el que nos hemos cruzado antes,

Hacia el norte desde Heid.

Lacs de Barourde.
 
            Luego otro descenso continuado nos lleva a faldear el Petit Pic Blanc en horizontal, salimos del faldeo y nos llegamos a las mochilas cuando es la una menos diez. Ha sido un agradable paseo de dos horas y media, pero es mediodía y nos queda todavía mucha jornada.
 
Valle de Heas hacia Gedre.

Fin de nuestro paseo por el circo de Troumousse.
 

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