27 nov. 2017

78-17. MESOLA Y DEMAS EN UNA JORNADA INFERNAL EN LA SIERRA DE LA ESTIVA. 26-11-2017.



Mesola desde el collado con Napazal. 

Collado de Aisa, Puntal de Cotín, Puyarrón, Cucuruzuelo, Chinepral, Mesola, Napazal, Punta del Collado del Bozo, Refugio de la Cueva, Corralones, Pista de Jasa, Camino al Cerro de Cotín y Fuenmayor.
26-11-2017.
Salida 08:45 h. Llegada 18 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Sierra de la Estiva procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Sierra de la Estiva es uno de esos contrafuertes paralelos entre sí y perpendiculares al Eje Pirenaico Axil que compartimentan la Vertiente Sur del Pirineo. Se encuentra en la divisoria de Aguas de los Valles de Aisa y el Estarrún con las del Osia en el Valle de Aragües del Puerto y Jasa.
            Conocíamos la cabecera de la misma que arranca de Bisaurín pero nunca habíamos recorrido los picos inferiores de la sierra.
            Para hoy 26 de Noviembre de 2017 han anunciado un día anticiclónico con nubosidad de retención en el Pirineo y “un par de rayas” de viento, consecuentemente nos olvidamos de nuestro proyecto en la Zona de Marie Blanc y nos vamos a conocer la Sierra de la Estiva.
            Se puede acceder desde el Valle de Aragües pero preferimos hacerlo desde el Valle de Canfranc, la carretera es buena hasta casi Villanúa, decente hasta Aratorés, se estropea hacia Borau, regularcilla hasta Aisa y malucha aunque asfaltada hasta el Collado de Aisa desde el que desciende a Jasa.

Comenzando la marcha junto al Refugio del Collado de Aisa. 

            Aparcamos en el Collado de Aisa a 1227 metros de altitud, donde hay un pequeño refugio limpio y abierto, tras cuarenta minutos de carretera y a las nueve menos cuarto tomamos la sierra en dirección norte; hacia el sudoeste la sierra prosigue en busca del Aragón Subordán con la Sierra de Luesia.
            Una pista muy poco usada transita el pinar con sotobosque de boj y genista que cubre la sierra en suave ascenso y con algunas vueltas va ganando altura persistentemente hasta que dejamos a nuestra izquierda u oeste, un ramal similar que será por donde volveremos.

Resalte tras rellano nos vamos hacia Cucuruzuelo.

            La mañana es muy buena para Noviembre a pesar del frío anunciado pues hay algo de inversión térmica. Hemos dejado las balizas del PR y proseguimos sierra arriba hasta dejar una segunda bifurcación también al oeste y siguiendo algunos hitos dispersos ya por camino más o menos amplio pero escasamente transitado, ganamos altura al sol entre las primeras rachas de viento.
            Resalte tras rellano vamos en busca del Puntal de Cotín o del Rasico acotado a 1585 metros de altitud y  característico por tener al oeste un ramal descendente hasta una antena de telecomunicaciones con cierto significado para la vuelta que pretendemos.

Zoom hacia Collarada y Collaradeta.

            Nos comemos con patatas el puntal pues es un ascenso que se nos alarga un poco abandonamos el pinar y salimos al praderío alpino salpicado de enebros rastreros, rosales silvestres y pinos aislados. Nos damos cuenta cuando llevamos casi hora y media de camino y volvemos la vista atrás.

Se asoma Mesola.

            El altímetro está por encima de los 1800 metros y aunque no nos fiamos demasiado nos indica que estamos cerca de Cucuruzuelo. Ha aparecido Collarada y Collaradeta  pintadas de blanco al nordeste pero el resto del norte, visible desde aquí,   está completamente cubierto por la nubosidad de retención.

Con el Vértice Geodésico de Cucuruzuelo.

            La pendiente se ha suavizado un poco, al contrario que el viento que va en aumento cuando avistamos el Vértice Geodésico de Cucuruzuelo al que ascenderemos protegidos del viento.
            En la amplia y alomada cima acotada a 1972 metros de altitud hacemos una foto y sin detenernos prácticamente nos alargamos muy de llano y zarandeados por el viento en busca de una cota de similar altitud mientras contemplamos la Sur de Mesola.

Acercándonos a Chinepral.

            La Cima de Chinepral, acotada a 1991 metros tiene un hito de piedras que corona su planicie cimera cubierta de praderío.
            Desde allí iniciamos un suave llaneo descendente entre manchas de pinos que han subido la ladera oeste mientras nos planteamos la conveniencia de parar en algún abrigo para echar un bocado y abrigarnos un poco.

En Chinepral con Mesola por delante. 

            En el descenso en busca del Collado de Mesola paramos. Comemos un poco, echamos un café con leche caliente y nos ponemos los cortavientos. Las manos se enfrían mucho al sol.

Subiendo a Mesola, vista atrás hacia Cucuruzuelo y Chinepral.

            Son las once y cuarto pasadas cuando continuamos bajando al Collado de Mesola acotado a 2020 metros y comenzamos el ascenso al pico del mismo nombre protegiéndonos del viento en su vertiente sudeste, una ladera algo pedregosa que se sube bien por cualquier parte. Finalmente hay que salir a la arista y al ventarrón que nos va a azotar con brío.

Iniciando el descenso de Mesola en medio del vendaval.

            En la Cima de Mesola estamos a 2168 metros de altitud, son las doce menos cuarto de la mañana,  no hay foto de cima pues nos echamos inmediatamente para abajo por un tramo de ladera que tras un pequeño hombro se inclina pedregosa durante unos metros en los que vamos a saber lo que es viento aunque alguna experiencia ya tenemos.
            Tendré que coger a Rosa del brazo y arrear para abajo todo lo más deprisa que es posible en medio de unas rachas auténticamente huracanadas, no era cuestión de permanecer demasiado tiempo en esa situación.

Descendiendo la Norte de Mesola Bernera y llena de la Garganta. 

            Bajada la pared, el viento sigue igual pero aminoramos un poco sus efectos en una travesía un tanto en la vertiente oeste, sobre praderío manchado de nieve polvo que nos permite aligerar el paso.
            Pasamos por Petrito y con ello alcanzamos el collado de separación y ascendemos junto al cordón de nieve de viento en busca de Napazal.

Hacia atrás queda Mesola.

            Tras unos metros de ligera tregua y acercándonos a la próxima cima el viento vuelve a las suyas y de nuevo tendré que subir en “ensamble” con mi chica que lleva un día delicado con su estómago.

La Sur de Napazal.

            Nos detenemos brevemente bajo la cima en un abrigo de la misma, reajustamos ropas y salimos a la Cima de Napazal a 2117 metros de altitud. Son casi las doce y cuarto.

Aguantando el vendaval cerca de Napazal.

            Una racha de viento tira a Rosa sobre un enebro y de nuevo del brazo nos vamos para abajo  hasta la Punta del Collado del Bozo a 2088 metros de altitud. Cuando estamos a punto de coronar la cima se me enciende la bombilla, nos olvidamos del Collado del Bozo ya próximo y tomando la arista oeste del pico nos vamos directamente para abajo poniéndonos al pairo del viento.

Iniciando el descenso hacia Lizara.

            Se trata de una ladera bastante abrigada mixta de hierba y tierra helada que se baja bien gracias a los escalones de la misma. Nos va a permitir salir del vendaval y perder muchos metros al sur del Barranco Articuso.

La Llena del Bozo se asoma por el collado del mismo nombre.

            La ladera se alarga en descenso, el barranco se ahonda un poco y se llena de hielo y buscamos un sitio fácil para atravesarlo.

El Refugio de la Cueva. 

            Lo haremos en un rellano amplio  que nos deposita enseguida en la Cabaña de la Cueva a 1575 metros de altitud. La cabaña tiene un par de compartimentos abiertos, medianamente decentes pero tiene poco futuro con la falta de mantenimiento del tejado.
            Hemos salido del infierno del viento de la arista y ahora viene otra historia completamente distinta.: volver por la vertiente de Aragüés para hacer una circular, en la que preveo alguna complicación.

Accediendo a la Carretera de Lizara.

            Desde las inmediaciones de la cabaña hemos visualizado un caminillo que baja por la Orilla Izquierda del Barranco Articuso. Ese camino nos puede evitar tener que pasar por el Refugio de Lizara y así evitar una buena vuelta. Consecuentemente volvemos a cruzar el barranco, tomamos el camino que enseguida se introduce en el bosque y bien balizado, junto al barranco, se va para abajo.
            Nos deposita en una de las revueltas altas de la carretera junto a una majestuosa haya y en las inmediaciones de la cabaña al lado de la carretera en la que pasáramos una moche hace ya una infinidad de años. Yo me había hecho la idea de que ese camino nos podría bajar hasta el Puente de los Corralones.

Bisaurín desde la Pista a Jasa.

            Carretera abajo, hacemos las revueltas siguientes y nos llegamos hasta la Zona de los Corralones con lugar para juegos, restaurante cerrado y puente para pasar a la orilla izquierda del Barranco de Osia. Muy de llano ya recorreremos alrededor de un kilómetros de carretera en busca del inicio de una pista que se dibujaba en el pinar transitando la Vertiente Oeste de la Sierra de la Estiva. Creo que es la que nos interesa.
            La pista arranca tras el Puente del Barranco Cuangas que baja de entre Mesola y Napazal, sobre los 1230 metros de altitud. Tiene un inicio en contra del valle para enseguida iniciar una largada de ascenso consistente, en dirección sur y paralela a la carretera.

Faldeando la Oeste de Puyarrón.

            Sobre los 1300 metros de altitud paramos a echar un bocado al sol junto a la pista. Son las dos de la tarde y el Bisaurín se ha quitado el gorro completamente.
            Media hora corta después proseguimos pista arriba para describir un bucle  sobre el rellano de los Prados del Barranco del Bosque que terminaremos cruzando  para proseguir  en suave ascenso y dirección sur hasta situarnos por encima de los 1500 metros.
            A partir de allí, llaneamos e incluso bajamos  hasta aproximarnos al cerro de las antenas próximo a Cotín. Hay un ramal que sale para arriba pero nosotros continuamos por la pista que llevamos. Creo que dará la vuelta por el oeste de las antenas y nos conducirá al camino de la mañana.
            Grave error. La pista que hacía eso era la que no hemos tomado y ahora estamos marchando pista abajo hacia Jasa. Bajaremos hasta los 1200 metros de altitud y a la vista de Aragües aparece un camino que nos salva, está atablillado como al Mirador de Cotín.

Todavía queda alguna flor de trébol cerca de Cotín

            Desde allí iniciamos el ascenso en dirección al Cerro de Cotín que no es lo mismo que el Puntal de Cotín. Tenemos la suerte de que, balizado en blanco y amarillo, nos ofrece postes indicativos en los sucesivos cruces que iremos tomando, en un monte completamente vivo durante el siglo pasado y cosido de pistas y tiraderas de madera puesto que el bosque era la fuente económica de estos Valles Occidentales y de allí la dificultad de moverse en el mismo sin los debidos conocimientos.

Acercándonos a la Loma de Cotín. 

            Faldeamos el Cerro Cotín y proseguimos con un enorme faldeo fundamentalmente llano por un camino imposible de seguir sin la presencia de las balizas.
            Se nos hace especialmente largo el faldeo de las dos ramas del Barranco Fuenmayor cuando ya advertimos que no vamos al Puntal de Cotín sino a la loma por la que hemos ascendido.
            En un momento determinado de la travesía del barranco aparece una indicación del Collado de Aisa y la seguimos sabiendo que nos ha de llevar al coche.

Puesta de sol desde la Loma de Cotín.

            Cae la tarde, el sol se pone y finalmente alcanzamos el camino de la mañana en el lugar en el que abandonamos las balizas blancas y amarillas. Un cuarto de hora después estamos en el coche. Son las seis de la tarde pasadas y hemos terminado nuestra circular con muchas ganas. Había calculado alrededor de 10 kilómetros hasta el Collado del Bozo y 15 de vuelta pero creo que, error incluido, hemos estado por encima fundamentalmente en el descenso y el desnivel acumulado, con la propina incluida, habrá estado por los 1500 metros.
            Luego la vuelta en coche a casa de noche lo que no es nuestra costumbre pero… las circunstancias del monte mandan y que sigan haciéndolo por encima de nuestros proyectos.


             

22 nov. 2017

77-17. ESCUELLAS POR LA SUDESTE. 21-11-21017.

La Sudeste de Escuellas.

Puente de la Ulot, Pista de la Ripera, Cabaña de Tendeñera, Collado de Chornaleras, Arista Este, Corredor Sur y Arista Sur. Descenso por Arista Norte, Corredor Noreste. Laderas y Collado de Yenefrito.
21-11-2017.
Salida 08:30 h. Llegada 13 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa de Escuellas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Escuellas es esa mole rotunda que rige los caminos del Valle de la Ripera. Llama la atención por sus macizas dimensiones y termina retándote.
            Nosotros respondimos a su primer reto allá por Abril del 99. No hicimos cima porque el Corredor norte estaba relleno de nieve sin estabilizar y como que no había manera de progresar. Después, volveríamos alguna que otra vez haciendo la vía normal que discurre por su vertiente norte y hoy 21 de Noviembre de 2017 volvemos pero a conocer otras opciones. Trataremos de acceder por su vertiente este y así haremos una circular.

Escuellas desde el Patro de Egena.

            Mi chica está en Tiana y Juan y yo nos vamos de “novios” a festejar en el monte que es nuestro inextinguible placer.
            Nos reunimos a las siete y cuarto para estar en el Ayuntamiento de Panticosa cuando abran a las ocho y nos sobrará tiempo. Recogida la llave de la barrera nos vamos por la Pista de la Ripera que está seca como una cañabla y a las ocho y media, hemos aparcado en el Puente de la Ulot, nos metemos en camino pista adelante. Estamos a 1475 metros de altitud.

Pista hacia la Cabaña Cantal.

            La mañana tiene una cierta inversión térmica aunque ha helado algún poco, pero está estupenda para caminar. Pasamos enseguida junto al Refugio de la Ripera y tras cruzar el Río Ripera por el vado alcanzamos el Refugio del Cantal ahora en la orilla izquierda del río.

Peña del Forato desde el Río Ripera.

            La pista ya en peor estado pero transitable todavía se alarga girando al sudeste en busca del Rincón del Verde pero nosotros  la abandonamos sobre los 1700 metros de altitud para atajar la gran vuelta que da el GR y tras atravesar el río en dirección este ascender directamente al encuentro del camino  mediante un repecho que nos mete en calores a pesar de que estamos en la profunda sombra de la mañana.
            Es un repechón de alrededor de 150 metros y con el que nos espera para llegar al Collado Chornaleras serán dos. La temperatura en este abrigado lugar reconocido por un nutrido rebaño de ovejas, es extraordinaria y me obliga a aligerar un poco de ropa tras una hora de marcha.

Acercándonos a la Cabaña de Tendeñera con Chornaleras detrás.

            Ganamos con el camino altura para colocarnos por encima de la Cascada de Tendeñera que casi lagrimea  al agua y giramos al este para enfilar hacia el Collado de Tendeñera al que en modo alguno llegaremos ya que en la Cabaña de Tendeñera situada a 1920 metros de altitud, abandonamos el camino e iniciamos una diagonal ascendente en dirección este-nordeste  para ganar altura en busca del Collado de Chornaleras.
            Se puede subir un poco por cualquier parte pues se trata de una ladera amplia y medianamente inclinada  a la que acaba de llegar el sol, pero de cualquier forma será el segundo repechón de la jornada y de nuevo se atraganta un pelín ya que no en vano hay que remontar por encima de los 300 metros.

Acercándonos al Corredor Sur de Escuellas.

            Alcanzamos el collado en su parte este pues se trata de un collado muy amplio y desde allí visualizamos la vertiente este de nuestro objetivo que nos ofrece dos opciones: o perder alrededor de un centenar de metros para tomar la arista nordeste del pico o su circo este o tomar la arista este para remontar un corredor orientado al sur que nos permita ganar la arista que habrá que crestear después.
            Tenemos suficiente tiempo para tomar la decisión  mientras avanzamos al oeste y se impone la brevedad ante la pérdida de altitud ya que el zócalo rocoso se alarga sin aparentes puntos de rotura próximo.

En el Zócalo Calizo del Corredor Sur de Escuellas.

            Por la arista este hemos de subir alrededor de 100 metros suavemente inclinados que nos depositan, a través de un terreno alomado, cómodamente en la base del corredor; un zócalo rocoso de una veintena de metros de regular aspecto con un solo paso un poco largo.

Remontando el Corredor Sur de Escuellas.

            La realidad es que el zócalo muy bien escalonado se sube de cine y nos deposita en un corredor herboso amplio, bastante erguido y extraordinariamente escalonado que no va a suponer problema alguno. Son otros 100 metros de desnivel que nos depositan en un pequeño collado de la arista sur del pico. Allí viramos al norte y tras subir una decena de metros alcanzamos  la Antecima Sur de Escuellas acotada a 2427 metros de altitud. Son las diez y media.

En la Arista Sudeste de Escuellas.

             Desde allí contemplamos una tan larga como fácil arista que nos tiene que acercar al Casquete Somital de Escuellas.

Acercándonos al Casquete Somital Sudeste de Escuellas. 

            Se trata de una arista de andar, bastante horizontal, en la que hay algún depósito de nieve de viento apareciendo limpia en su mayor parte. Tras varios y breves sube y bajas y de retornar en busca del bastón que se me ha caído y que nos hará perder diez minutos largos, remontamos un pequeño resalte herboso que nos deposita en la pared somital del pico.

Empleando las manos en la Arista Somital Sudeste de Escuellas.

            Recogemos los bastones y entramos a la pared de muy buena roca con una adherencia extraordinaria. Por la misma cresta o ligeramente al norte ganamos altura utilizando las manos continuamente. Es un remonte de IIº disfrutón que nos deposita en la arista cimera por la que avanzamos una cincuentena de metros al oeste para alcanzar la Cima del Pico Escuellas, que en algún mapa llaman Telera situada a 2499 metros de altitud.

Cima de Escuellas con Mandilar y Partacua. 

            Son las once pasadas  y tras hacer algunas fotografías nos sentamos junto al hito cimero para almorzar: hace una mañana extraordinaria al sol. No es buen asunto disponer de tan altas temperaturas en altitud y la consecuencia es evidente, las sures se han olvidado ya de la nieve y en las nortes no va a quedar nada.

Mallaruego, Chornaleras, Otal y la arista que acabamos de subir. 

            Contemplamos toda la Norte de Tendeñera y  de Telera, las Zonas del Portalet  y Panticosa, Brazato y Catieras, Vignemal, Ferreras, Mallaruego y Chornaleras, hago unas panorámicas y alrededor de las once y media nos vamos para abajo.

Inicio del descenso de la Vertiente Norte de Escuellas.

Destrepando la Norte de Escuellas.

            El Inicio de la norte es inclinado sombrío y guarda algo de nieve por lo que decidimos tomar la arista norte que está fundamentalmente limpia de nieve. Con cuidado y algunos apoyos de manos la destrepamos mientras decidimos si tomamos el también sombrío corredor norte que tiene algo de nieve y no sabemos si también hielo o utilizamos alguna variante que hemos creído ver cuando subíamos.

Escuellas desde las Laderas de Yenefrito.

            Alcanzamos la entrada del corredor que no está mal pero Juan que baja delante decide tomar el corredor nordeste que es más amplio y está al sol. Haremos el descenso de la Ladera de Yenefrito que no hemos bajado nunca.

Bajando hacia el Barranco de Yenefrito

            Entramos al corredor sobre nieve muy inclinada  pero enseguida aparecen tramos limpios algo descompuestos y también muy inclinados en los que patinar no es fácil pero lo hacemos con cuidado.

La poca nieve que queda está en en las depresiones  de las Laderas de Yenefrito.

            El corredor se alarga y amplia convirtiéndose en ladera a la que poco después le aparecerá el praderío cubierto parcialmente de nieve que descendemos al nordeste con bastante cuidado puesto que la ladera está algo inclinada.

La Norte de Escuellas medio pintada de blanco. 

La Cabaña de la Majada de Yenefrito.

            Luego tras un imaginario más que real cambio de pendiente tomamos un dorso bastante limpio de nieve por el que proseguiremos descenso hasta que  la pendiente se modera de nuevo y nosotros iniciamos una diagonal descendente en busca del Barranco de la Ulot.

Desde el Collado de Yenefrito el Barranco de la Ulot.

Vista atrás hacia el Dedo de Yenefrito.

            Muy cerca ya del barranco sobre los 1950 metros de altitud, tomamos una trocha de ganado y luego otra hasta que nos enfrentamos con del Cruce del Barranco de Catieras para llanear por la orilla izquierda del barranco principal y llegarnos a buen ritmo a la Cabaña de la Majada de Yenefrito cuyo praderío está completamente labrado por los jabalíes.

Otoño en el Bolatica. 

No ha sido un día fácil para las flores pero cerca del Puente de la Ulot había algunas margaritas menores.

            Continuamos por camino muy conocido y bastante plano hasta alcanzar el Collado de Yenefrito a 1800 metros de altitud y seguimos para abajo siempre al oeste y a buen ritmo para llegarnos al coche y cerrar la circular cuando es la una del mediodía. En cuatro horas y media nos hemos cepillado la circular con 1050 metros de desnivel y a las dos menos cuarto en casa tras una matinal aprovechada.
           

18 nov. 2017

76-17. MATAS O TURO DE CAMPSENTELLES O GALZERAN. 17-11-2017.


Vertiente sur de Matas o Galzeran. 

Tiana, Carretera de Mollet del Vallés, Riera de Tiana y Cara Sur. Descenso por la Ermita de la Mare de Deu de la Alegría.
17-11-2017.
Salida 10:30 h. Llegada 13 h.
Sol.
Muy fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Matas o Galzeran procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Costa de Badalona y Montgat es baja y arenosa. Solamente algunas afloraciones de acantilados rocosos la rompen de cuando en cuando anunciando los acantilados que aparecerán hacia norte más allá de Blanes, portal de la Costa Brava.


Saliendo de Tiana en busca de la Carretera a Mollet del Vallés.

            Estos pequeños cantiles son concreciones rocosas de la Serralada de la Marina que se extiende paralela a la costa y que arranca del Llobregat con la Sierra de Collserola.


Pinar en la Zona de Montalegre. 

            Los pequeños pueblos de la costa crecieron  hacia el monte elevándose por la presión demográfica de Barcelona ciudad, de tal forma que las laderas de pinares  marítimos que difícilmente se elevan por encima de los 400 metros se poblaron de urbanizaciones y pueblos ampliados que lo llenan todo actualmente. Los caminos se convierten en pistas, se puede pasear con comodidad sobre un bosque mediterráneo bastante natural y en eso estamos.


En el centro el Turó de Galzeran.

            Van a ser las diez y media del 17 de Noviembre de 2017 cuando nos disponemos a darnos un paseo entre el agradable sol de la mañana y el vientecillo racheado que de cuando en cuando sopla del nordeste. Estamos muy cera de la Riera de Tiana a 100 metros de altitud.


Desde la carretera buscamos el GR92.

            Hemos de callejear en suave ascenso, Tiana tiene  pocas calles horizontales, un poco en dirección norte  para enseguida orientarnos al noroeste como si quisiéramos aproximarnos al Turó de Reig. Nuestro primer objetivo, salidos del caserío, es alcanzar la carretera que asciende hacia Mollet del Vallés.


Majestuoso pino marítimo.

Colores de los frutos del madroño en Matas o Galzeran.

            Alcanzamos la carretera enseguida tras atravesar un tramo de pinar limpio y con ella nos vamos hacia el norte, la carretera asciende vuelta a vuelta y nosotros con ella alrededor de kilómetro y medio.


Cruzada la Riera de Tiana ascendemos a Galzeran. 

            En la primera gran revuelta  a izquierdas, sale un camino señalizado como sendero local y lo seguimos pues aunque faltan las balizas rojiblancas  pues se trata del GR92, la línea de alta tensión que está establecida sobre el mismo así nos lo indica.


Aleya desde Matas o Galzeran. 

            La orientación es correcta, la dirección es adecuada y en lo alto de la sierra aparece un mirador elevado del servicio de incendios y el  camino enseguida coincide con una pista que prosigue al norte muy llana o incluso ligeramente descendente.


Barcelona entre la neblina desde Galzeran. 

            Nuestro tránsito nos lleva un poco al sur del trazado del GR como comprobaremos después, para cruzar la riera en descenso y continuar con un ascenso consistente para visualizar enseguida nuestro objetivo mientras nos hartamos de madroños madurísimos.


La Torre de Vigilancia del Servicio contra Incendios de Galzeran. 

            Terminamos coincidiendo con el GR en un rellano al sudeste del casquete somital  y desde allí avanzando un poco al este proseguimos por un camino amplio y lleno de cortas zetas que avanza entre un viñedo recién plantado y que nos  deposita en la Cima de Matas o Turó de Campsentelles o Galzeran situado a 485 metros de altitud cuando son doce menos cuarto.


La loma de Ginestells desde Galzeran. 

            La cima es una pequeña planicie rodeada de vegetación que dificulta las vistas en cualquier dirección y en la que hay instalada una torre metálica observatorio del servicio contra incendios. Está cerrado su acceso pero me servirá para encaramarme un poco sobre el mismo y hacer una foto sobre el Turó de Reig y Barcelona.


Flores y frutos de arbutus unedo en Galzeran.

Pista de Les Comunes hacia Tiana.

            Charlamos con algunos senderistas y bicicleteros y un cuarto de hora después iniciamos el descenso.


En la Ermita de la Mare de Deu de la Alegría.

Los madroños están que revientan de frutos maduros.

            Nos llegaremos por el mismo camino hasta el rellano próximo y desde allí tomaremos una pista muy directa y muy inclinada además de descompuesta en la que hay que tener bastante cuidado para no patinar con la arenilla suelta. En dirección sur y muy rectilínea nos baja por la Loma de Les Comunes hasta Tiana.


La Riera de Tiana ya en el pueblo.

Convolvulus azules en Tiana.

            A la entrada del pueblo encontramos la Ermita de la Mare de Deu de la Alegría que ya conocemos y tras callejear un poco al oeste atravesamos la riera y alcanzamos tras dar alguna vuelta de más el inicio del camino de nuestro paseo circular para llegarnos a casa alrededor de la una  tras un remonte acumulado de casi 400 metros.

Para ver más fotos.