29 dic. 1992

17-92. PEÑA CANCIAS POR LAGUARTA. 29-12-1992.

Cara Sur de Cancias desde el Barranco Galindo. 20-6-10.

Laguarta, Barranco San Salvador, Pista de Cañardo, Arista y Cara Sur.
29-12-1992.
Salida 09 h. Llegada 16:45 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Cancias procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Queremos rematar el 92 despidiéndolo en la montaña. No hemos sido nunca de esos montañeros que se van a pasar la Noche Vieja en el monte, la montaña la empezamos a los 18 años bien pasados, pero hemos adquirido la costumbre de despedirla a nuestra manera en el monte.
            Tantos años viendo desde mi casa a Cancias y no habíamos ido nunca. Lo habíamos pensado muchas veces pero el tema había sido aparcado sucesivamente: que si mucha genista, que si para otro día…
            Habíamos consultado informalmente  el camino desde Fablo y estábamos decididos pero al final, alguien nos dirá que mejor por Laguarta y sin contrastarlo nos vamos el 29 de Diciembre, Rosa está de permiso y por tanto, cualquier día no festivo es perfectamente válido.

Comienzo del Camino a Cancias en Laguarta. 20-6-10.

            El tiempo está bien y subiremos por la cara sur pues la norte está llena de paredes.
            Nos levantamos a las siete y media y a las ocho y cuarto estamos en el coche.
            Por la Guarguera sin circulación, prisas no tenemos, nos llegamos a Laguarta a las nueve. Nos reciben dos perros y enseguida su dueño nos indica amablemente el camino y el punto clave del mismo. Nos dice que hay algo que andar cosa que nosotros imaginamos.
            Dejamos el coche junto al Mapa de los Senderos del Serrablo y tras cruzar la carretera nos vamos a tomar el camino balizado en amarillo y blanco.

Laderas al Sur de Gabardón. 20-6-10.

            Lo abandonamos casi de inmediato para doblar a la derecha y pasar junto a la pilona de la corriente eléctrica, el camino discurre por una tiradera de madera vieja y descuidada que sube a la derecha del barranco en dirección noroeste.
            El sol que ha tomado altura deshace poco a poco el hielo que ha depositado la noche.
            Media hora después cruzamos el barranco y casi de inmediato, cuando la pista se va a nuestra derecha, un hito nos lleva al camino que cruza de nuevo el barranco para  continuar otra vez  por su derecha.

La Sur de Cancias desde la Pista de Cañardo. 5-6-08.

            Subimos suavemente una zona pelada por algún incendio y balizada con señales naranja. Poco después paramos a almorzar un poco.
            Son las diez y cuarto cuando reemprendemos la marcha para transitar por una zona algo indefinida y bastante húmeda e incorporarnos a una pista que sube por nuestra izquierda y que nos va a permitir ganar altura sobre la loma que estamos subiendo, hasta alcanzar un collado desde el que veremos el pico al que vamos y el escandaloso repetidor situado en otro próximo. Hemos salido a 1150 metros y estamos a 1750 metros de altitud con lo que hemos ascendido la mayor parte del desnivel, pero el pico está todavía muy lejos.

Arista Sur de Peña Cancias. 5-6-08.

            Continuamos ahora de llano por la pista que vira al este para meterse en la umbría. La pista está cubierta de nieve dura y a su alrededor aparecen algunas hayas y abetos sobre un retazo de bosque húmedo en medio de una zona generalmente seca, que se alternan con pinos silvestres bojes y enebros.
            La pista pierde altura. Atravesamos un par de porteras para el ganado y a continuación describe una amplia curva orientándose al oeste y sigue perdiendo altura hasta el fondo de una depresión en la que hay asentada una cabaña temporal de maderistas que, abandonada a la suerte de la intemperie, se está convirtiendo en basura.

Entrando al Tramo Final de la Sur de Cancias. 5-6-08.

            Atajamos directos al fondo bajando al trote sobre nieve blanda, perdemos en total más de 100 metros e iniciamos de nuevo el ascenso por una pista con trazas de perderse en la pradera en cualquier momento. Transitamos ya sobre la ladera somital del pico y nos dirigimos un poco al norte para alcanzar la cresta y por ella, casi de llano y de manera casi obligatoria a esta altura, pues a nuestra izquierda tenemos un intrincado y profundo barranco.
            Sobre la pradera más alta encontramos multitud de tocones de boj, raíces completas, arrancadas con retroexcavadora pues no puede ser de otra forma, quizás como cortafuegos para atajar algún incendio.

El barranco de la Sur de Cancias. 5-6-08.

            Hemos abandonado la zona arbórea y pronto la pradera alpina será sustituida por un pedregal de conglomerado sobre el que se van asentando las genistas. Biola protesta aburrida pero estamos ya casi arriba.

La Cara Norte de Cancias desde la Antecima Este. 5-6-08.

            Nos recibe en la cresta el viento clásico originado por las diferencias térmicas existentes entre las caras norte y sur y caminamos sobre el penacho de nieve de la cresta amplia y llana que nos conduce al vértice geodésico. Es la una menos cuarto y estamos en la Cima de Cancias a 1923 metros de altitud.
            Nos abrigamos, bebemos un trago, contemplamos el abrupto paredón de la cara norte y echamos tres fotos a una panorámica que abarca de Bisaurín a Cotiella.

En Peña Cancias.

            Hubiéramos querido quedarnos más en la cumbre pues el paisaje exterior es estupendo pero nos empuja para abajo el frío viento, un cuarto de hora después.

La majada en la Zona Noroeste de Cancias. 20-6-10.

            Bajamos hasta ganar la pradera alpina y al abrigo de un gran boj nos sentamos a comer. Además de los bocadillos tenemos un poco de embutido, chocolate, mandarinas, turrón y sidra que hemos puesto a refrescar en una minúscula mancha de nieve.

Tendeñera desde Cancias. 20-6-10.

            Despedimos, brindando, un año como poco interesante. Yo pienso que más que interesante importante y teñido con la nostalgia de no haber podido conseguir todos los objetivos propuestos. Un año en el que habremos ascendido alrededor de los 35000 metros y empiezan a ser metros para nosotros. Mientras comemos disfrutamos de un precioso paisaje y no tan sabido como el que disfrutamos desde casa.

Bajando la Ladera Somital Sur de Cancias. 20-6-10.

            A las tres menos cuarto continuamos tranquilamente para abajo disfrutando del camino de descenso en medio de una deliciosa tarde.
            Al cruzar el barranco echamos un trago y a las cinco menos cuarto estamos en Laguarta. Comentamos con el mismo hombre de la mañana que el camino es largo y que sin conocer el pico no es muy fácil llegar, cosa generalizada para todas las cimas que no se ven desde el lugar en el que se comienza a caminar, como sucede en este caso.

Cae la tarde sobre la Norte de Guara y Fragineto. 20-6-10.

            Coincidimos luego mientras recogemos unos puntones de pino para quemar en el hogar, con unos cazadores que hemos visto esta mañana en la gasolinera, recuperan a uno de los perros que han perdido, y llevan media docena de jabalíes que han matado en el resaque de la mañana.
            A las seis estamos en casa, nos espera el Festival de Jota en el que baila Biola y que se convertirá en un auténtico, jocoso y delicioso desastre.

22 nov. 1992

16-92. IBONES DE ANAYET POR CULIBILLAS. 22-11-1992.


En Anayet.

Corral de las Mulas y Barranco Culibillas.
22-11-92.
Salida 10 h. Llegada16 h.
Sol.
Muy fácil.
Senderismo.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.
           
Mapa de Anayet procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            En este Pirineo Aragonés lleno de lugares maravillosamente encantadores, algunos, quien sabe a ciencia cierta por qué, se nos quedan grabados en la memoria como los más bellos sobre todos los demás y su recuerdo siempre se tiñen de maravillosos colores.

Primera visita a los Ibones de Anayet, Travesía Canfranc-Ordesa. Julio 85.

            Desde que desembarcamos en ellos el primer día de nuestra travesía Canfranc-Ordesa allá por el 85, han sido repetidas las veces que hemos retornado por allí a pesar de nuestra, casi invariable, costumbre de no repetir pues “hay tantas cosas que ver…”; y no hemos perdido ocasión de indicarlo a nuestros amigos como algo auténticamente exquisito hasta para las almas menos sensibles.
            El domingo 22 de Noviembre del 92, quizás para compensar a base de belleza armoniosa, la belleza salvaje de los Alpes disfrutada y padecida este verano, decidimos subirnos.

Barranco de Culibillas. 4-3-05.

            No hay prisas, sobra con un día corto de Otoño pues está cerca. Nos levantamos a las ocho y cuarto, hora casi aplaudida por mi señora, a las nueve estamos en el coche espoleados por las protestas de Biola y a las diez nos echamos a andar tras aparcar en el Corral de las Mulas. Es una hora casi de pecado.
            La pista está cortada por nieve venteada y hemos tenido que dejar el coche a 1625 metros para bajar a cruzar el recién nacido Río Gállego a 1600 metros. La cadena está quitada pero ahora es lo mismo.

Cierre de los Ibones de Anayet en el Barranco Culibillas.

            Nos vamos para arriba por una pista blanqueada parcialmente por nieve venteada y arremolinada. Delante dos de Zaragoza se están poniendo los esquís. Vamos en dirección sudoeste en busca del Barranco Culivillas, al que hemos de acercarnos para hacer con él, camino hasta los ibones.
            En el rellano frente al Paso de Culibillas la nieve se hace continua y abandonamos la pista para no dar vueltas innecesarias. Los zaragozanos que van junto al barranco nos adelantan.

Inernal de los Ibones de Anayet. 4-3-05.

            Enseguida cruzamos el barranco y alcanzamos la huella que transita bajo la Cara Norte de Arroyeras. La huella es buena y firme, la nieve está dura pues el sol no entra en estas fechas hasta el fondo del valle por donde discurre la huella.

Con el Diente de Anayet.

            Vamos al oeste suavemente en principio hasta volver a cruzar el barranco. Nos quedamos allí persiguiendo al sol para almorzar un poco, pero como no se deja coger y en su ausencia se hace fresco, continuamos enseguida subiendo un pequeño resalte a la derecha del barranco y proseguimos por una zona suave  frente a la Punta de la Garganta.

Arroyeras desde la ladera de Espelunciecha. 4-3-05.

            Subimos a un ritmo decente, Biola quiere adelantar a los zaragozanos que parecen algo atragantados. Al final del rellano lo conseguimos pues uno va algo fundido.
            Volvemos a cruzar el barranco y afrontamos, ya al sol, la subida del resalte final con nieve blanda en la zona más favorable y ya por la huella alcanzamos el borde de la cubeta lacustre.

La Primavera del Midi desde los Ibones de Anayet. 19-5-02.

            Son las doce y veinte, hemos subido  630 metros y estamos a 2230 metros de altitud en medio de un día absolutamente delicioso. La cubeta está finamente nevada, el ibón deliciosamente helado, el cielo está limpio y azul con un sol refulgente y el Diente de Anayet erguido, vigilante y oscuro: la décima maravilla del mundo. Buscamos un lugar adecuado para fotografiarnos en medio de la gloria, Biola nos inmortalizará profesionalmente.

Rinconada de Anayet. 3-2-09.

            Nos vamos hasta la pared de la Rinconada de Anayet para contemplar al Midi de Ossau y la Canal Roya de gratos recuerdos. Nos asomamos al Ibón Pequeño y nos volvemos en busca de nuestras mochilas para comer al sol sobre unas rocas.        
             Descalzamos a Biola para que se le calienten los pies pues lleva humedecidos los calcetines.

En Anayet. 11-9-94.

          A las dos iniciamos el descenso cuando llegan los zaragozanos. Parece ser que se lo han tomado con calma. Bajado el primer escalón nos cruzamos con un par de montañeros bastante mayores que, con todas las que pueden, van a acercarse hasta los ibones. Nosotros nos bajamos al trote aprovechando que la nieve a la sombra está dura pero buena.
            Nos alargamos directamente hasta el casetón de la pista para coger zonas limpias de nieve y cambiar a la cría de calcetines y proseguir  hacia la cabaña pastoril situada en la derecha del barranco.

En el Diente de Anayet. 11-9-94.

            Le echamos una ojeada encontrándola regular solamente. Luego cruzamos el barranco enseguida y alcanzamos la pista en el lugar en el que los zaragozanos se están quitando los aparejos. Charlando un poco con ellos nos vamos para abajo en medio de los paseantes  que caminan por el fondo cálido del barranco a estas horas de la tarde.
            Hemos bajado persiguiendo al sol y por fin lo alcanzamos abajo. Son las cuatro de la tarde cuando nos llegamos al coche.

Punta de la Garganta y Barranco Culibillas. 4-3-05.

            Decidimos luego bajarnos por la Carretera Vieja de Formigal y en el Desvío de La Sarra nos encontramos con Elena la esposa de Pedro Alamañac, nuestros anteriores vecinos y con ella nos bajamos a Sallent, entrando a visitar el albergue que han levantado sobre la vieja casona de los padres de Pedro. Ahora lo llevan ellos.

            Alrededor de las seis llegamos a casa cuando la noche empieza a desplazar a la tarde.

8 nov. 1992

15-92. MALLOS DE LECHERINES. 8-11-1992.

Lacherines, Mallos de Lecherines y Rigüelo. 19-7-15.

Final Pista de Aisa, Refugio de Saleras, Collado de la madalena y Corredor Sur.
08-11-1992.
Salida 09:30 h. Llegada 16:30 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de los Mallos de Lecherines procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace ya bastante tiempo que tenemos ganas de conocer la Zona de los Lecherines, ya que no en vano es de los pocos lugares próximos que no hemos visitado. La Gruta y los Mallos nos llaman la atención y como llevamos unos años con poca innivación y menos frío pues nos vamos a ver los Mallos.
            Especulamos acerca de utilizar la pista que sube por las Blancas de Borau, pero alguien nos dice que le han puesto cadena a la pista. Lo que nos faltaba, ¡no es larga ni nada esa pista como para hacerla andando! Lo tenemos claro “de paganos” en este Pirineo.

El Aspe desde el Valle de Aisa. 3-11-01.

            Hay una opción, la de la suerte, que consiste en acercarnos a la cadena y pasar con alguno pero el tema se puede liar en caso a que se niegue a dejarnos pasar y luego para la vuelta... Otra opción pasa por alcanzar el Collado de Madalena por el Valle de Aisa. En este caso haríamos el gasto principal en alcanzar el lugar al que se puede llegar en coche. Lo cierto es que menudo asunto el de la cadenita.
            Será la segunda alternativa la que tomamos  el domingo 8 de Noviembre de 1992, no madrugamos y a las nueve y media estamos aparcando el coche en el final de la Pista de Aisa a 1480 metros de altitud.

Refugio de Saleras y Macizo de Aspe. 

            La mañana está excelente y por el camino acostumbrado nos vamos al encuentro del Estarrún. Cerca del barranco encontramos una tienda acampada y tras cruzar el mismo y prácticamente sin subirnos al espolón herboso nos vamos hacia el cauce del recién nacido Barranco de Rigüelo  que lo hace en las fuentes del mismo nombre.

Desdde el Refugio de Saleras. 19-7-15.

            También lo atravesamos para encaramarnos un poco en el paco o la ladera norte para subir directamente a la sombra. En el fondo del barranco se pinta la senda que describe una trayectoria paralela a la que nosotros llevamos. Nos gusta disfrutar del placer de elegir nuestros propios caminos.
            La subida es fuerte por terreno mixto de graveras calizas y retazos de pradera y en principio predominan estas. Ganamos altura en dirección este siempre en busca del Collado de la Madalena.

Collado de la Madalena desde Rigüelo. 1-7-02.

            Más arriba el terreno se torna escabroso, desaparecen las pratenses y nos metemos  en un inclinado canchal en el que la erosión ha practicado una serie de corredores amplios y abarrancados, paralelos entre sí y que hay que ir atravesando casi en horizontal para irnos acercando al camino natural por el que hemos de alcanzar el collado.

Llena de la Garganta, Aspe y Mallos de Lecherines desde el Collado de la Madalena. 1-12-12.

            Por zigzagueante camino marcado en la gravera alcanzamos el Collado de la Madalena o del Turbillón situado a 2043 metros de altitud cuando son las once y media de la mañana. Allí encontramos la pista en la que, en alguna ocasión habíamos visto relucir los cristales de los coches y unos metros más adelante cuando la misma comienza a descender paramos a almorzar.

Desde la Cima de Lecherines los Mallos. 24-6-01.

            Continuamos un poco por la pista  que se marcha hacia el Refugio Lopez Huici pero la abandonamos muy pronto introduciéndonos en la pradera que atravesaremos en ascenso y en dirección nordeste hasta alcanzar  la base del pedregal del corredor por el que queremos meternos en los Mallos y que se encuentra orientado al norte separando los dos mallos más occidentales.
            El pedregal se va encajonando. Nosotros subimos por cualquier parte hasta alcanzar la nieve. Por ella unos tramos, por las rocas de la derecha del corredor otros y a veces por la misma rimaya, subimos el corredor que desemboca en una amplia pared, algo inclinada y con algunas manchas de nieve blanda que vamos sorteando y que nos deposita en el collado.

En los Mallos de Lecherines. 

            Allí decidimos continuar ascendiendo por nuestra derecha a través de una cresta kárstica y agrietada que conduce al Mallo Central de Lecherines situado a 2348 metros de altitud cuando nuestro reloj marca la una.

Con las Llenas del Bozo, Garganta y Aspe. 

            Al oeste disfrutamos del Circo de Aisa enterito para nosotros y que nos muestra dos zonas claramente diferenciadas: la zona baja cálidamente abrigada y la zona superior abierta y nevada con el Aspe, en cuya cima hay gente y el Sombrero pastoreando el blanco rebaño. Al este contemplamos la majada de Lecherín Alto que se despeña en el Valle de Canfranc destacándose en medio el Refugio Militar López Huici.

Bajando el Corredor de los Mallos de Lecherines. 

            Hacemos un par de fotografías, descansamos un poco, echamos un trago de agua y nos damos la vuelta sobre nuestros pasos decididos a bajar primero y comer después.
            Bajamos los neveros altos y alcanzamos el corredor con una nieve blandísima. Inmortalizaré a Biola bajando sola su primer corredor nevado. Luego por la pedrera a la pradera, unos metros de pista y nos llegamos al refugio situado sobre los 2000 metros de altitud. Son las dos menos cuarto y hemos bajado en media hora.

Refugio López Huici. 1-7-02.

            El refugio, propiedad de los militares está abierto y limpio. Es sobrio, hay algunos alimentos para un caso de emergencia y un botiquín de primeros auxilios. Da la impresión de que debe ser vigilado y utilizado con frecuencia pues de otra forma no se explica su estado.
            Comemos al sol de la tarde en las escalinatas de la puerta principal, luego nos hacemos un nescafé y a las tres menos cuarto nos vamos hasta el Collado de la Madalena al que llegaremos un cuarto de hora después y por el camino nos vamos para abajo transitando las proximidades del Barranco de Rigüelo por el que no baja agua. Biola ha cogido la mochila de su madre y no la quiere soltar. ¡A ver cuánto le dura la afición!
            Paramos en la caseta del Cubilar de Rigüelo a la que no hace demasiado que le han cambiado la techumbre y tomamos después el fondo del barranco para atravesarlo en el mismo lugar en el que lo hemos hecho a la mañana.

Lecherines desde Gabardito.1-12-12. 

            Junto al barranco están los montañeros que posiblemente hemos visto en el Aspe, ahora retozando en la hierba; pero el sol se va y tienen poco futuro, son las cuatro y media.
            Recogemos unas raíces secas de boj para quemarlas en el hogar y luego nos llegaremos hasta Sinués, un pueblo en el que no habíamos estado nunca. Lo mejor que tiene, elevado sobre una loma, es su preciosa vista del Pirineo: una auténtica delicia.
            Damos una vuelta por el pueblo contemplando los detalles de la arquitectura popular que conserva, mezclados con “otras cosas” carentes de gusto y estilo que no son más que una vulgar plaga en nuestros viejos pueblos. Luego, sin transición nos marchamos para casa en medio de una tarde delicadamente otoñal.

            

19 sept. 1992

14-92. SOUM DE RAMOND POR NAVARRO Y RABADA. 19-9-1992.


Baudrimont Sudeste o Navarro. 9-7-15.

Cima de las Olas, Cara Sur, Cima de Navarro. Plateau del Soum, Corredor Este del perdido, Arista Noroeste, Cima de Rabadá, Cara Este y Cima del Soum de Ramond, Punta de las Olas, Collado de Añisclo y Pinitea.
19-09-1992.
Salida 11 h. Llegada 12:15 h.
Mixto.
Fácil. 
2 d.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa del Soum de Ramond procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            De inmediato buscamos un lugar abrigado del vientecillo que campa por la Cima de la Punta de las Olas y a pleno sol almorzamos un poco a 3002 metros de altitud.
            Oímos voces o así nos lo parece pero no localizamos a nadie. Las nieblas con poca pereza juguetean con las puntas de los alrededores, pero mientras solamente sea un juego…

Pico Navarro desde la Base del Soum de Ramond. 9-7-15.

            Bajamos 50 metros y atravesamos el llano plateau kárstico en dirección norte en el que hemos contemplado el deambular de unos rebecos, hasta la base del Pico  Sudeste de Baudrimont o Pico Navarro.
            Iniciamos el ascenso de la cara suroeste un poco por cualquier parte y encontramos un aceptable acceso que nos permite salvar los menos de 100 metros de desnivel y que nos conduce directamente  a la Cima del Pico Navarro situado a 3026 metros de altitud.

Corredor Este al Collado del Perdido desde el Navarro. 7-9-15.

            Son las once y media  y al norte contemplamos la gran depresión de Pineta desde un lugar único: la cima de los paredones más salvajes que conforman el Circo de Pineta. El día sigue con movida de nieblas, así que, hacemos una fotografía y nos bajamos por donde hemos subido. Alcanzamos el rellano glaciar y nos vamos al noroeste
             Buscamos el acceso a la Cresta Oeste del Pico Rabadá o Noroeste de Baudrimont que está separado del plateau que estamos transitando por una estrecha y profunda depresión que nace en el Cuello del Soum de Ramond y ocupada por el Glaciar del Soum.
            Tenemos que subir hasta más arriba del inicio de la cresta oeste del pico, lugar por el que parece se puede iniciar el descenso hasta el fondo del corredor glaciar sin necesidad de ir más al norte hacia su cabecera.

Navarro o Sudeste de Baudrimont desde el Soum de Ramond. 8-7-15.

            Estamos sobre los 3025 metros de altitud, dejamos casi todo menos la cámara fotográfica, cantimplora  y anoraks y nos vamos para abajo por allí mismo.
            Por no dar un pequeño rodeo nos metemos en un destrepe algo más entretenido de lo que parecía desde arriba. Nos animan las protestas de mi señora a la que no le ha gustado ni un pelo el Pico Rabadá. Lo cierto es que el pico tiene cara de muy pocos amigos: aéreo, asilado, cortado, rodeado de un glaciar colgante bajo paredes y con nieblas de ida y vuelta no excesivamente amenazadoras pero en absoluto motivadoras lo hacen poco apetitoso.
            Alcanzamos el fondo del corredor tras un destrepe de 50 metros  y sobre la poca nieve que cubre el hielo glaciar lo atravesamos en dirección a la cresta oeste.

Balcón de Pineta desde el Navarro. 8-7-15.

            En la pequeña pedrera inferior del pico dejo a mis señoras y me subo a explorar una vía que no tengo nada clara y con la solución me vuelvo a por las señoras.
            La vía que vamos a hacer discurre por la pedrera de la cresta oeste y en ella hay que trepar. Se trata de un tramo aéreo y liso que se alterna con pasajes descompuestos e igualmente aéreos. Luego hay que contornear un par de bloques uno por cada lado y alcanzar la cima que es menos aérea y cubierta de materiales sueltos. Con todo ello el ascenso de estos 60 metros se nos lleva poco más de diez minutos.
            Es la una menos cuarto cuando hacemos la Cima del Pico Rabadá  o Noroeste de Baudrimont, también llamado Punta Tormosa situado a 3026 metros de altitud: es el tercer tresmil del día. ¿Cuántos montañeros habrán hecho esta cima? De cualquier forma el Mapa de la Alpina ni siquiera lo nombra y suponemos que los pocos que suban al Soum pasarán por la Punta de las Olas pero estos dos picos pertenecen al Ordesa más ignorado y desconocido.

Noroeste de Baudrimont o Rabada desde el Soum de Ramond. 8-7-15.

            La cima nos reitera una preciosa y pavorosa vista  hacia la Espalda de los Esparrets con su pequeña región glaciar y una incomparable e interesante vista del Barranco de la Larry y de su cabecera con La Munia y Robiñera.
            Las nieblas nos invitan a bajar. Hacemos una fotografía en la cima y otra atravesando el glaciar, ascendemos un poco junto al mismo como procedimiento de reducir la potencia del escalón  rocoso y aprovechando un par de viras anchas ganamos altura fácilmente hasta las mochilas que hemos aparcado para hacer el pico.
            Comemos un poco pues es la una y media.
            Hay gente que sube al Soum de Ramond y una montañera se ha quedado abajo esperando. Son los que hemos oído esta mañana mientras almorzábamos. Han venido desde Góriz y se han pegado una eternidad en la Punta de las Olas pues iban algo zurrados.

Tras nueve horas de camino para hacer esta foto de los Baudrimont. 15-8-09.

            Nosotros decidimos hacer el pico con la cría picada y nos vamos para arriba casi por medio de la cara nordeste buscándonos la vida como mejor podemos en la pedrera. Subiríamos mejor más a la derecha por roca más firme, pero con roca muy descompuesta y con pasajes algo atléticos, con la cría mejor no intentarlo.
            Son 200 metros de desnivel que hacemos con picardía resultando relativamente cortos pues enseguida tomamos trazas de senda por la pedrera que nos conducen, por terreno cada vez más firme, a la cresta.
            Luego en dirección  sudeste atravesamos una pequeña brecha y alcanzamos enseguida la Cima del Soum de Ramond o Pico Añisclo a 3254 metros de altitud, lo que supone un nuevo techo para Biola. Son las tres menos cuarto.

Perdido y Rabada desde Navarro. 9-7-15.

            Hacemos una foto de la constancia pues el Perdido y demás están ídem a la vez que vemos como los que han subido está llegando abajo, los tres de Mondragón lo llevan regular.
            Echamos una ojeada al paisaje que nos permiten las nieblas, desandamos un poco la arista  hasta la brecha y nos vamos para abajo. Deslizándonos y saltando en la pedrera nos ponemos abajo en unos cortos diez minutos.
            Informamos a los Mondragón de la vuelta a Góriz poniéndoles un poco feo el Cuello del Soum y el Corredor Oeste del Perdido por si acaso ya que no llevan material y no sé si demasiadas fuerzas.

La Este del Soum de Ramond desde Rabada. 9-7-15.

            Emprendemos luego la vuelta cruzándonos con un grupo que por las pintas vivaqueará por allí y Pasada la Punta de las Olas me voy a recorrer la faja que contornea durante un buen trecho la sudoeste del pico. Entre tanto mis señoras han dejado la cresta y se ha metido un poco sobre la pedrera. Poco después, bajamos algo más y nos damos cuenta de que no nos vamos a encontrar con la faja que hemos utilizado a la subida. No nos importa pues la pedrera tiene que ir a parar ineludiblemente a la GR11, como así sucede poco después pero un poco más al oeste del lugar donde la hemos abandonado a la mañana.
            Se nos hace más largo de lo que esperábamos el encuentro del inicio de la variante de la mañana pero enseguida, la sirga que no hemos utilizado nos permite ganar camino ya conocido.
            Pasamos después la faja de la sirga y más abajo,  en la escorrentía de la sirga rota, echamos unos buenos tragos, comemos unas galletas mientras contemplamos los juegos de luces de las nieblas sobre el Collado de Añisclo y la presencia de otra tienda además de la nuestra.

Casquete Somital Oeste del Soum de Ramond. 8-7-15.

            Vestimos un poco a Biola pues quiere hacerse fresquillo y nos vamos al encuentro de los nuevos inquilinos del collado. Se trata de un montañero de Zaragoza que ha subido por Añisclo y espera a un grupo que subirá por Pineta. Mientras charlamos, las nieblas que nos han rodeado nos obligaran a buscar la tienda al tentón. Nos cuesta unos buenos paseos pero a las seis estamos en ella.
            Soltamos las clavijas y la trasladamos a un lugar absolutamente plano y mullido  un poco más al oeste que habíamos localizado por la mañana.
            Montada la tienda nos metemos en ella para jugar un poco a las cartas mientras indolentemente hacemos tiempo para la cena.

Nuestro descenso desde el Soum de Ramond. 9-7-15.

            Cenamos fuera y como las nieblas no invitan a la contemplación nos metemos de nuevo en la tienda que es de lo más agradable de que disponemos. Alrededor de las nueve y media nos ponemos horizontales. Pronto al amparo de la bondad del lugar y el calorcillo de los sacos nos abandonamos en brazos de la noche que, por cierto, va a resultar algo más fría que la anterior, fundamentalmente a la mañana.
            Nos despertamos antes de que lo haga el despertador pero remoloneamos indolentemente hasta que  movemos definitivamente a una estupenda  mañana del 20 de Septiembre de 1992.
            Almorzamos, recogemos y nos echamos a andar a las nueve menos cuarto. Poco después y al sol en el Collado de Añisclo echamos una amplia visual a los alrededores, nos deleitamos con sus deliciosos panoramas y nos echamos para abajo desandando tranquilamente el camino que ascendiéramos al encuentro de la flor de nieve.

Navarro y Punta de las Olas. 9-7-15.

            Alcanzamos el espolón herboso sobre los 2000 metros de altitud y encontramos las flores de nieve más grandes que jamás hubiéramos visto. Algunas están un poco pasadas. Cogemos con cuidado cortando el tallo unas pocas  de las innumerables que hay y seguidamente nos metemos en el corredor sobre el que aparecerán los árboles más altos y encontramos algunos robellones.
            La mañana ha entrado en calores y bajamos con cuidado la parte más escarpada pues los pies van algo resentidos.
            Alcanzamos la cascada y paramos a almorzar a la vez que nos damos un remojón pues la mañana invita a ello.

Pineta bajando del Collado de Añisclo. 16-10-10.

            La continuación es más agradable al amparo de la intermitente sombra pero la fuerte pendiente sigue castigando nuestros pies, suerte que nos encontramos ya en el último corredor y enseguida vamos a pisar la pradera llana del fondo del Circo de Pineta.
            Atravesamos el anchísimo lecho del río y nos llegamos al coche a las doce y cuarto. Hay otro coche que debe ser de los montañeros de ayer y de los que Rosa creyó oír voces.
            Nos cambiamos y nos acercamos a la explanada próxima al Parador de Pineta olisqueándolo todo un poco, lo que es algo raro en nosotros, pero hoy disponemos de tiempo para regalarnos con tranquilidad.

Desde los Prados de Pineta. 16-10-10.

            Visitamos la Capilla de la Virgen de Pineta y contemplamos la discreta degradación de la pradera de la acampada semivacía a estas alturas de la temporada en una jornada, aquí a 1200 metros de altitud, completamente veraniega aunque por arriba esté algo cargado.
            Preparamos la comida, comemos a la sombra lo que habíamos dejado en el coche pues 2350 metros de subida  y otros tantos de bajada son demasiados pera llevar mucha comida en la espalda. Sobre las tres emprendemos el regreso en coche.
            Paramos a contemplar una ardilla,  después en Javierre que no conocemos y luego en Bielsa. Tenemos tiempo y vamos en busca de esas discretas y encantadoras maravillas de la innegable sabiduría de la arquitectura popular pirenaica que conviven con desdichadas barbaridades fruto de la ignorancia, la especulación y la pobreza tanto espiritual como material: a saber qué seremos capaces de dejar para las generaciones venideras. Este país se desmorona porque nos han engañado y también nos hemos querido engañar.
            Tras la compra del helado prometido a Biola continuamos. Esta vez que no hay mareo hay reventón de narices, si cuando el diablo no tiene otro quehacer… Por la Guargera nos llegamos a casa en una neblinosa tarde de domingo en Sabiñánigo.

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