8 dic. 1998

23-98. EL MARMIDA. 8-12-1998.



Cara Sur del Marmida.

La Mina en Oza, Barranco de las Foyas, Cara Sudoeste y Arista Oeste.

08-12-1998.
 
Salida 09:30 h. Llegada 14:30 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Marmida procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            El “acueducto de la Inmaculada Constitución  98” toca a su fin el día 8 de Diciembre. El tiempo sigue siendo excelente y decidimos marchar al monte. Iremos a los Valles Occidentales esos que están, tan lejos, y haremos algo por allá.

            En principio decidimos ir al Valle de Hecho. Aprovecharemos para salir de La Mina y hacer algo de arista entre el Pico Larraille y el Oristé teniendo en cuenta que el desnivel no es mucho, la arista es facilona, para caminar, y a esa altitud no hay casi nieve.

            Nos levantamos a las siete y media, a las ocho estamos en el coche. Jaca, Puente La Reina y poco a poco nos llegamos a Hecho. De allí para adelante la carretera se estrecha y en el congosto de la Boca del Infierno hay hielo en las paredes y en la carretera aunque poco.

            Pasado el campamento y en las proximidades de La Mina hay bastante nieve helada en la carretera por lo que pongo la reductora y nos llegamos sin ningún problema hasta el puente del Barranco de Acherito situado a 1240 metros de altitud para aparcar allí el coche.

Pourtet, Lariste y Marmida desde la Entrada al Barranco de las Foyas. 23-10-10.
 
            Son las nueve y media cuando nos ponemos en camino en dirección norte por la orilla izquierda del Barranco de Acherito. Pisamos hielo y nieve manchados con un reguero de sangre de alguna pieza de caza mayor que han arrastrado hasta la pista.

            Enseguida abandonamos el camino que junto al barranco conduce al Ibón de Acherito en dirección oeste y nos introducimos  en un circo lateral orientado al nordeste por el que discurre el Barranco de las Foyas.

            El camino va ascendiendo lentamente para atravesar el barranco y ya por su orilla derecha  continuar ganando altura  sobre la Cara Este del Mallo Cristian. Adelantamos a un montañero que va solo.

La Este de Marmida. 23-10-10.
 
            Seguimos una huella que se ahonda sobre la nieve blanda en los lugares que se ha acumulado venteada y que a tramos rellena y esconde la huella.

            La mañana está estupendamente soleada y el camino se arrellana en  la Arralla de las Foyas por la que campan a su gusto los rebecos. Nosotros nos vamos con la huella hacia el centro del valle y siguiendo la huella nos acercamos al corredor que supera el fuerte resalte de la pared sur del Marmida.

            Bajo la nieve ventada se encuentra nieve bastante dura y ya está mi esposa con el ferrete. Nos ponemos los crampones cuando yo estoy convencido que el corredor tiene que estar vestido de nieve profunda pero mejor no menearlo.        Cuando estamos terminando la faena llega el socio que hemos adelantado antes. Charlamos un momento mientras saca sus crampones. Es un navarro que conoce a Felipe Narvión al que daremos sus recuerdos.

Paredones en la Norte de Marmida. 23-10-10.
 
            Continuamos con el pendiente corredor que tendrá alrededor de 80 metros de desnivel pero que se sube de maravilla por la huella decididamente trazada sobre  la nieve profunda.

            En su parte superior se arrellana tras  un ligero estrangulamiento en su parte más erguida para cruzarse con la otra huella de subida que se ha ido a contornear el corredor más al este.

            Juntas  ya afrontan el resalte somital, más corto que el anterior, que nos conduce al plano Collado Oeste del Marmida.

            Viramos al este y por la amplia loma vestida de nieve costra completamente helada y venteada del sur nos alargamos casi horizontalmente hasta la cima del Pico Marmida situado a 2076 metros de altitud cuando van a ser las doce del mediodía.

Mesa de los Tres Reyes desde Marmida. 12-12-04.
 
            La arista se perfila amablemente desde el Pico Orristé hasta el Pico Lariste. La continuación norte de éste parece ya otra cosa, lo mismo que la arista que conduce hasta el Laraille.

            Comemos un poco junto al montoncito de piedras que señala la cima comentando la diferencia de innivación  de Ordesa con este  valle y la sorpresa que me he llevado esta mañana  cuando yo esperaba una cara sur prácticamente pelada. Había pensado en dejar  los piolets y los crampones, y al final nos hemos dejado las polainas con lo que han quedado cercenadas todas las posibilidades que no pasen por huella abierta con esta nieve.

Bajando de Marmida.
 
            Hay que perder 50 metros hasta el collado al que ha llegado el navarro y afrontar posteriormente la soleada pala de unos 150 metros que conduce a la cima del Pico Lariste. Yo, en principio, mientras comíamos había pensado en acercarnos hasta allí, pero  tomamos la huella y nos vamos para abajo.

            Se hace calor al sol bajando el valle que nos ofrece una nieve algo más blanda que a la subida.

            Localizamos no muy lejos una pareja que está parada y también la huella de unos esquís. No es mal paraje para esquiar, y con tan buena nieve...

            Nos quitamos los crampones, echamos un trago y descendemos la  parte baja del valle llegándonos al coche cuando van a ser las dos y media de la tarde. Han sido solamente 850 metros, pero han resultado algo más costosos de lo previsto.

Lariste, Marmida y Cotcoguy desde Arralá de las Foyas. 23-10-10.
 
            Junto al aprisco de obra comemos al sol del mediodía mientras bajan tres de la zona de Acherito.

            A las tres nos metemos en el coche y vuelta para abajo con algo de sueño, lo que nos invita a tomar un café con leche en Puente La Reina, algo más barato que en Ordesa, pero también es natural.

            Continuamos hacia Jaca frente a la creciente riada de coches que se van de temprano hacia Pamplona, la tarde puede ser infernal por estos pagos.

            A las cuatro  y media estamos en casa y no hay nada que hacer además de tomar la reconfortante ducha en la que nos precipitamos.

 

6 dic. 1998

22-98. EL TOZAL DEL MALLO Y LA FAJA RACON. 6-12-1998.

El Tozal del Mallo desde el Bosque de Salarons. 31-5-15.

Casas de Oliván, Camino de salarons, Clavijas de Salarons, Umbral de Salarons y Collado Norte. Descenso por las Clavijas de Salarons, Faja Racón y Camino de Cotatuero.

06-12-98.

Salida 09 h. Llegada 16:15 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa del Tozal del Mallo procedente de Iberpix. Vía en amarillo.


            Este otoño 98 se está caracterizando por ofrecernos una climatología típicamente anticiclónica, es decir, frío y seco continuados. Tanto frío, que hasta las nevadas otoñales que han afectado a la mayoría del país, aquí, ni se han visto siquiera. Así que nos llegamos al “acueducto de la Inmaculada Constitución” sin perspectivas de ir a esquiar pues con la excepción de Astún que tiene nieve, Formigal está abierta de manera testimonial y Panticosa está cerrada.

            Por lo tanto, con buen tiempo asegurado y cuatro días de fiesta  decidimos ir al monte.

            El domingo 6 nos levantamos a una hora prudencial, las siete y media  y cuando los vecinos llegan a la obra, nosotros salimos de casa.

Se nos hace corto, que ya es decir, el camino hasta Ordesa. No hay circulación y sin prisas nos plantamos en una hora escasa en las Casas de Oliván.

Tozal del Mallo.
 
Aparcamos en la carretera y sobre la nieve que viste ya este medio kilómetro último, nos cogemos las mochilas y nos vamos en dirección norte por el camino del Circo de Carriata o de Salarons, camino que conocemos sobradamente pero que ya hace algún tiempo que no recorremos.

Al abrigo del bosque mixto vamos ganando altura con cierta facilidad sobre un camino tachonado intermitentemente de nieve.

Pasamos la caseta  y abandonamos inmediatamente el dominio arbóreo.

Pasamos el Barranco de Salarons al oeste de la Faja Racón. 31-5-15.
 
Una hora después cuando son las diez ya hemos atravesado el  Barranco de Salarons para aproximarnos a la base del Tozal, pasar junto al abrigo y tras dar un fuerte lazo sobre la inclinada pradera alpina medio cubierta de nieve, irnos acercando a los murallones del circo.

El Gallinero desde Carriata.30-10-06.
 
A Rosa le ronda por la cabeza el accidente de nuestro primo Toño Lardiés que acaeció hace ya unos años, tal día como hoy y en estos parajes.

Segundo tramo de las Clavijas de Carriata. 31-515.
 
Atacamos las clavijas en previsión de que pueda haber hielo en las gradas junto al barranco, hielo que mi señora ha soñado cumplidamente. Bueno, las clavijas que ya las bajamos con Biola hace un paquete de años, casi se le hacen imposible subirlas y ya, como cierre del festival, tiene que bajarlas, ¡Qué aventura al filo de lo imposible!

La este del Tozal del Mallo desde el Umbral de Salarons. 31-5-15.
 
Una pareja que va delante de nosotros se deja alcanzar en el antepecho de los Llanos de Salarons cuando ellos atacan por el corredor próximo al Gallinero y nosotros nos vamos horizontalmente en dirección oeste bajo los paredones de la cara sur del Mondarruego para atravesar por la parte superior dos vertiginosos corredores que se precipitan casi  hasta el bosque y alcanzar el puente estrecho que une al Tozal con el Mondarruego. 

La Norte del Tozal del Mallo. 30-10-06.
 
En suave ascenso alcanzamos la cima  del Tozal del Mallo situada a 2220 metros de altitud. Son las once y media.

Mientras llega Rosa que se ha quedado enriscada atravesando un minúsculo nevero yo me acerco hasta  el extremo en el que se inicia el paredón. La verdad es que el salto y el vacío son respetabilísimos, y la roca que yo veo es una auténtica caca que no sé si será peor para primeros o para segundos de cordada.

Pico Gallinero o Salarons desde el Tozal del Mallo.
 
Hace una mañana espléndida con un sol de auténtico ensueño. Tan solo se mueve una imperceptible brisa  en este tan desamparado lugar. Almorzamos un poco y veinte minutos después, no teniendo nada más que hacer pues ya hemos contemplado el conocido paisaje que va desde el Mirador del Rey hasta Punta Custodia,  hemos contemplado Otal fantástica, hemos  observado los próximos paredones del Barranco de La Canal, hemos visto aparecer las nieblas galas que se asoman tras el Taillón y el Pico Blanco y hemos fotografiado el Gallinero por su cara oeste, nos vamos de regreso.

Otal desde el Tozal del Mallo. 30-10-06.
 
¡Qué poca nieve que hay este año!, de momento.

Fondo del Arazas desde el Tozal del Mallo.30-10-06.
 
Seguimos el rastro sanguinolento de algún sarrio herido y decidimos, por fin, bajar las clavijas de nuevo.

Ningún problema. No hay problemas dónde no hay problemas.

Sobre la marcha nos cruzamos con media docena de montañeros que suben para arriba y decidimos hacer la Faja de Racón, según indican los carteles. Es muy pronto para bajar ya.

Ascendemos ligeramente para alcanzar la base de los paredones inferiores del Gallinero y ya en dirección este, por senda que conocemos, nos vamos hacia el Barranco de Cotatuero.

Cara Oeste del Tozal del Mallo desde la Faja del Mallo. 30-10-06.
 
Para ello hemos de contornear  con el camino una serie de proas y barrancos en el límite verde superior del parque. Unicamente se aventuran hasta aquí algunos aguerridos y aventureros pinos negros que nos regalan con las delicias del aroma de resina. Solamente por esto ya merece la pena el paseo. El calorcillo en estas fechas de las paredes sur del Gallinero, el cielo impecablemente azul a nuestra altura, el sol escandalosamente refulgente dominando el frente oeste y este delicioso aroma: así debe ser la gloria.

Adelantamos a los cuatro que había localizado desde arriba y que identifique como el grupo con el que nos cruzamos y ya próximos al Barranco de Cotatuero, junto a la pared, paramos a comer.

Pilar Primavera desde la Faja Racón.
 
Media hora después, antes de sumergirnos en la sombra fresca del fondo del valle continuamos nuestro camino. Todavía hemos de caminar alrededor de diez minutos antes de encontrar el desvío a las clavijas. De allí en adelante es un descenso directo por la orilla derecha del Barranco de Cotatuero al encuentro del hayedo claro, del negro abetar y del fondo del cañón dominado por la sombra.

A las cuatro estamos en la Capilla de la Virgen del Pilar entre el personal que deambula por el parque. Quince minutos más tarde estamos en el restaurante tomando un café con leche. El aparcamiento de la pradera está bastante más de medio de coches y  parece ser que en este Pirineo nos hemos enterado de que si queremos subsistir hemos de ofrecer servicios al turista como fórmula para aflojarle el bolsillo.

Nos vamos andando en busca de nuestro coche, tras un paseo de 950 metros de desnivel. Luego nos marchamos tranquilamente carretera abajo.

Fuera del cañón todavía hay sol. Y una hora después, cuando son las cinco y media, nosotros estamos en casa. Esta noche tenemos cena con los vecinos y nos queda puente, mucho puente todavía.

22 nov. 1998

21-98. TELERA POR EL PUERTO DE BIESCAS. 22-11-1998.

Telera desde Pabellón. 30-9-12.

Refugio del Puerto de Biescas, Gruta del Forato, Peñas de Cochaldo, Cara Sur, Peña Parda, Collado Telera, Cara Sur, Telera, Arista Oeste de Telera y Plan de Usabas.

22-11-1998.

Salida 08 h. Llegada 15 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Telera procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Alguna que otra vez habíamos estado en el Refugio del Puerto de Biescas y también, alguna vez, habíamos proyectado llegar hasta allí y subir por la cara sur a la Brecha de Telera.

            También habíamos proyectado llegarnos para acampar al Refugio de Usabas, tan pronto como supimos de su existencia, pues estaba en  un lugar ideal para recorrer nuestra desconocida zona de la Sierra de Partacua.

            La burrada de Biescas aparcó momentáneamente este último asunto pues suponíamos que el tramo de pista entre refugios se habría destrozado. Además había que ir a pedir la llave de la barrera, lo que suponía un lío añadido; total que allí estaba el tema.

            Este Otoño del 98 que climatológicamente ha siso de cine, a nosotros nos salió de pena: el día 11 de Octubre tuvimos que venirnos a toda prisa de Barcelona, Carmen estaba hospitalizada. Solamente hemos hecho desde entonces un par de escapadas instantáneas a por setas.

            Pero de ahora no va a pasar. Carmen está estupendamente, por suerte pera todos y nosotros, el domingo 22 de Noviembre nos vamos al monte, ¡digo!

Ventana Superior del Forato Furcunfiecho. 28-5-11.
 
            Para ello no quedará otro remedio que coger el coche el sábado por la mañana y subirme hasta Biescas para pedir en el ayuntamiento la llave de la pista. El tiempo que está muy frío, también está muy seguro y con la llave no quedará ya más remedio que marchar.

            Ponemos el despertador a las siete menos cuarto y así aprovechamos que es todavía de noche para ir en coche y así poder echarnos a andar al punto del día.

            Cerrar la cadena me cuesta lo mío y me deja las manos heladas. De allí para arriba hay 9’5 kilómetros de pista que son una auténtica incógnita aunque esperamos que estos pelaires la mantengan en condiciones.

            La pista, que recordamos bastante, está bien. Solamente tiene un par de trozos helados porque el agua va por medio.

            Se hace de día conforme nos vamos acercando al refugio. Subimos el último escalón morrénico y antes de las ocho aparcamos junto al refugio, que por cierto está ocupado, situado a 1600 metros de altitud.

Ladera de pinos, genistas y calizas por encima del Forato Furcunfiecho.  28-5-11.
 
            Hace frío, pero el sol ya está ancho por allí. Nos calamos los gorros, nos ponemos los guantes y con las mochilas al hombro nos vamos en dirección este por la pradera hacia la Gruta del Forato que imaginamos junto al barranco próximo al refugio al que se refieren las precisas indicaciones de Miguel Angulo. Son las ocho y cinco.

            Enseguida encontramos entre los bojes el caminillo que conduce a la gruta. En ella encontramos una estrecha y vertical galería con gastadísima caliza en el apoyo de entrada, que nos conduce reptando tras quitarnos las mochilas, a través de 5 metros a la base de la chimenea abierta de unos 3 metros de diámetro y unos 5 metros de altura que hay que superar con buenísimas presas para salir al sol tras atravesar el potente y rocoso paredón  próximo al refugio, y de nuevo al camino que girando 90º frente al barranco  encara la inclinada y blanquecina pedrera caliza  medio vestida de arizón, que nos quitará el frío y nos depositará sin caminos concretos en la parte superior del paredón del refugio.

            En dirección noroeste subiremos alrededor de 300 metros de desnivel siempre en busca del final rocoso también especialmente descrito.

El Crestón de Cochaldo. 28-5-11.
 
            Una peña aislada sale a nuestra izquierda y hacia ella nos vamos: se trata de las tres peñas que forman la Brecha de Cochaldo, no hay duda.

            Aquí, recuperado el camino, atravesamos en horizontal una gran comba herbosa que muy inclinada desciende hasta las proximidades del refugio. Vamos en busca de la zona en la que la grada superior rocosa pierda potencia y se pueda superar fácilmente para acceder al tramo posterior de nuestra vía.

Vertiente Sur de Peña Parda y Brecha de Cachiribizas. 28-5-11.
 
            Poco más adelante, ya entre ligeras dudas, avistamos el abrevadero mientras el camino en suave ascenso se aproxima a la zona izquierda del circo donde el paredón rocoso termina. Nosotros nos vamos de frente antes del final atacando el último corredor. Son una veintena de metros fáciles los que nos depositan en el lomo herboso desde el que avistamos la Brecha de Telera y sus satélites al vientecillo fresco que campa por aquí recién llegados. Echamos un trago a 2150 metros de altitud. Nos quedan 200 metros de pasada hasta la brecha, pero la vemos próxima y eso siempre anima lo suyo.

            Tenemos que continuar en dirección a los murallones sur de Peña Blanca, o “Corona del Mallo” como la llaman ahora; caminamos hacia el este, para pasar bajo los mismos virando hacia el norte bajo la Brecha de Telera y continuar bajo los verticales murallones  de Peña Parda. Queremos ir a almorzar al sol y al abrigo de los mismos en el inicio de la vía que permite subirlos sin necesidad de contornearlos totalmente. Para ello hay que buscar el mejor camino de entre varias posibilidades que conducen a nuestro objetivo con el mínimo gasto de energías. Son las diez y cinco cuando nos sentamos a almorzar a 2375 metros de altitud en una soleada mañana que nada tiene que ver con el frío que está haciendo estos días.

La Entrada a la Pared Sur de Peña Parda o del Medio. 28-5-11.
 
            Quince minutos después continuamos nuestro ascenso abordando la pared. Tres citas perfectamente colocadas hacen inequívoca a la vía. Yo la recuerdo vagamente de la vez anterior que la pillé  “a huevo” desde arriba y con prisa. Ahora desde aquí es otra cosa.

            Se trata de una vira bastante vertical que se abandona al final cuando se asoma a la vertical de la pared y que se continúa, tras girar un poco a nuestra derecha, con otra que termina poco más arriba en una laja aérea pero fácil de superar y un pequeño corredor que nos saca a los primeros retazos de pradera alpina, para continuar para arriba ya por cualquier parte, ascendiendo la cara sur de Peña Parda.

Telera desde la Sudoeste de Parda. 5-8-04.
 
            Se alternan tramos de pedrera caliza con otros de pradera alpina. Se supera una desdentada barrera de calizas ocres y se alcanza finalmente la zona somital del pico vestida de meteorizadas calizas claras, acompañadas de un fuerte viento racheado que se hará extremadamente frío en la Cima de Peña Parda  cuando son las once de la mañana.  Estamos a 2680 metros de altitud y Rosa llega cansada  y enfadada.

            No es demasiado grata la estancia en tan venteado lugar por lo que apenas dedicamos tiempo a una fotografía, a pesar de que Rosa no había hecho este pico y nos vamos en descenso en busca del Collado de Telera 75 metros más abajo.

            La poca nieve polvo se camina perfectamente y en un abrir y cerrar de ojos estamos abajo en el collado, de nuevo al sol y ahora al abrigo del viento, asiduo compañero de las crestas y las puntas.

            Son las once y cuarto. Nos esperan alrededor de 150 metros de desnivel por la soleada cara sudoeste de Peña Telera, al abrigo del viento, al calorcillo del sol y sobre continuada pradera alpina abrasada por el invierno.

Peña Parda desde Telera. 5-8-04.
 
            Veinte minutos después, con los cálculos previstos, tras asomarnos a la llegada de la Gran Diagonal de gratos recuerdos, hacemos cima en Peña Telera a 2764 metros de altitud. Mientras Rosa llega, me asomaré a la vertical  de la cara norte para contemplar los paredones y el Corredor de Cachivirizas o Telera.

            Contemplamos brevemente el limpio paisaje conocido de los alrededores con la excepción del sur que queda tapado por Peña Parda. ¡Qué poca nieve hay!

            Echamos un trago de agua con isostar junto al vértice geodésico y cinco minutos más tarde iniciamos el descenso. Lo vamos a hacer por la arista oeste hasta el Collado  Este de Capullo.

            Se trata de una ladera absolutamente inestable en la que hay que bajar una pequeña grada con algún apoyo de manos y que a la sombra nos somete al rigor más fino del invierno.

La Noroeste de Peña Telera. 13-6-99.
 
            Me asomo a la entrada del Corredor Aller y  ya en el collado continuamos en dirección sur el descenso orientándonos valle abajo dejando a nuestra derecha la alargada Peña Zarrambuchos nacida de entre el Pico Sin Nombre y el Tríptico.

            El valle que describe una pequeña curva  a nuestra izquierda se compone de una serie de escalones sucesivos vestidos de pradera alpina. Al bajar uno de los resaltes encontramos la primera surgencia desde la  que se conduce el agua entubada hasta el abrevadero de Usabas. Paramos a comer cuando es la una menos cuarto.

            Al sol y en un paraje bastante abrigado se está bien pero sin tirar tiros. No resulta tan bueno como nos parecía en principio y decidimos tomarnos el café más abajo y en mejores condiciones.

Cueva de las Gralleras o Zarrambucho. 28-5-11.
 
            Pasamos junto a la Cueva de la Grallera y a las dos menos cuarto alcanzamos el llano del Refugio de Usabas cuando el sol está a punto de marcharse del lugar.

Plan de Usabas. 28-5-11.
            El refugio está impecable. Se nota que a este valle no llegan los “cerdos.” Lo dejamos perfectamente cerrado tras comentar que sería uno de esos lugares ideales para estar unos días de relax total.

            Son las dos menos cuarto. Alcanzamos los restos de la vieja pista que inmediatamente se pierde en el cauce del recién nacido Barranco del Puerto y en dirección  este ya por la sombra nos vamos para atravesar el barranco y continuar nuestro regreso por la pista que discurre ahora en la orilla derecha del barranco. La recorremos durante un buen trecho y comprobamos que ha sido cortada por varios barrancos que bajan  de Burrambalo. La parte más próxima al Refugio del Puerto está arreglada como comprobaremos poco después.

Fefugio Furcunfiecho en el Puerto de Biescas. 28-5-11.
 
            Abandonamos la pista, atravesamos el barranco y alcanzamos la pista de nuevo, 300 metros antes del refugio. A las tres y cinco estamos junto al coche.

            Entramos al refugio y comprobamos que ha sido utilizado hasta hace muy poco, todavía hay rescoldo, el ambiente está muy cálido y los alrededores huelen a humo.  Se trata de un refugio de dos plantas con un par de habitaciones en la parte superior con literas para varios. Abajo la sala está muy limpia a pesar de que hay leña.

            Lo cerramos, nos metemos en el coche y nos vamos pista abajo sin más. Ha sido un día estupendo pero que ya se ha refrescado algo. Agradecemos el calorcillo de la calefacción del coche, lo mismo que hemos agradecido el calorcillo del hogar del refugio.

            En Biescas entramos para devolver la llave y misión cumplida. Hoy ha sido un día estupendo en el que hemos movido 1250 metros de desnivel. ¡Ya tenía ganas!

            A las cuatro y cuarto estamos en nuestra casa. Hemos recuperado el sol pero el día está frío.

29 ago. 1998

20-98. PUNTA FULSA Y PUNTA SUELZA DESDE URDICETO. 29-8-1998.

Ibón de Urdiceto y Punta Suelza desde Tres Huegas de Urdiceto. 27-7-01.
 
Lago de Urdiceto, Collado del Cao, Arista Este, Punta Fulsa, Corredor Norte, Collado del Cao, Arista Oeste, Punta Suelza, Corredor Norte y Lago de Urdiceto.
 
29-8-98.

Salida 10:15 h. Llegada 16:45 h.

Sol.

Bastante fácil.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Suelza y Fulsa procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Desde que pasamos por el Ibón de Urdiceto en nuestra travesía del 87 me quedó el propósito de subir a acampar algún día al ibón y así hacer las dos puntas que se enseñorean del lugar. En aquella ocasión teníamos previsto alcanzar el Collado de Cao y por allí bajarnos hasta el Ibón y proseguir barranco abajo hasta Bielsa.

            Son las siete y media de la mañana del  sábado 29 de Agosto del 98, la  kilometrada será larga: prevemos 110 kilómetros de carretera hasta el desvío encima de Bielsa y luego 11 kilómetros de pista que esperamos mala ya que cuando  la bajamos estaba malísima. ¡Sería bueno hacerlo en tres horas!

            La mañana está estupenda, la carretera con poca circulación y nosotros vamos cumpliendo horarios previstos.

            Unas pequeñas dudas nos depositan en la entrada de la pista que está sencillamente infernal. Los dos primeros kilómetros con abundante roca madre en la que las aguas hacen estragos al no tener suficiente agarre son sencillamente épicos y constituirán la auténtica aventura del día, porque aventura arriesgada es meter un coche convencional por esa pista: la peor, con ventaja, que hemos pasado y alguna experiencia ya tenemos.

Suelza y Fulsa desde Machimala. 6-12-00.
 
            Tres cortos tramos hormigonados y algún esporádico tramo más fino no le rebajan la categoría de infernal hasta la central.

            Allí, un cartel que indica camino cortado sin posibilidad de dar la vuelta nos saca del coche y nos echa al camino con las menguadas mochilas al hombro. Pero no llevaremos ni siquiera 100 metros andados cuando caemos a la vez en la cuenta de que el cartel era para el trozo de pista que conducirá a las instalaciones de la central y que nosotros debemos continuar por la pista que no puede estar cerrada de ninguna manera.

            Volvemos al coche y efectivamente, así sucederá. Pasamos un par de barrancos que han depositado abundante material en la pista, pero los 4’5 kilómetros restantes, son lo mejor de la misma. De cualquier forma se nos va una hora pero a las diez y cuarto, a pleno sol, estamos junto a la presa del Lago Urdiceto.

Detalle de los Dientes del Collado del cao y Fulsa 17-9-2000
 
            Cogemos agua en el  lago y a las diez y veinte  atravesamos la pared de la presa noroeste con ganas de mover el body. Estamos a 2377 metros de altitud.

Punta Fulsa está claramente delimitada así como la vía que llevo dibujada en un croquis. No ocurre lo mismo con Punta Suelza, ya que el pico no resulta tan rotundo desde este lugar. De cualquier forma no hay ninguna duda y bordeando el lago por su orilla izquierda nos vamos hasta los derruidos barracones  del sur del mismo, junto a los que encontramos restos de la acometida de aguas en tiempo de las obras, pero ni siquiera la cambiamos.

Fulsa desde Suelza.13-10-11.
 
            En dirección sudoeste iniciamos el ascenso por el canchal granítico que empieza a aflorar sobre basto y seco praderío alpino. Vamos directos en busca del Collado del Cao y para ello caminamos en suave ascenso en busca de la pedrera metamórfica, que situada bajo los paredones de los dos dientes del collado y de la cara norte de Fulsa, nos ha enseñado la senda que conduce al collado. Subimos de frente y por cualquier parte  y a las once menos diez lo alcanzamos situado a 2664 metros.

            Se trata de una profunda brecha a la que se accede por senda prefabricada. Se trata del paso hacia el Ibón del Cao. Allí hemos de tomar a nuestra derecha, la arista  este y progresar por la misma hasta la cima.

            Pasamos un primer diente por la vertiente sur del collado y a continuación hemos de superar otro con una pequeña trepada en la misma arista, que nos hace dudar de sí será este el camino descrito, puesto que empieza a ser una trepada media seria para no haberlo advertido. Luego, ligeramente en el flanco sur, ya no se repetirán las dificultades. Pasamos a continuación un diente escalonadamente herboso y alcanzamos la parte superior de un collado que desemboca, 50 metros más abajo en la pedrera sin aparentes dificultades que no sean las derivadas de estar completamente descompuesto.

Suelza desde la Cima de Fulsa.
 
            Poco después alcanzamos la cima de Punta Fulsa por la pendiente pero fácil pared sur, situada a 2858 metros de altitud cuando son las doce menos veinticinco.

            Se nos ha hecho un poco largo desde el collado hasta aquí, pero es que casi son 200 metros de desnivel que no hemos tenido en cuenta suficientemente.

            Almorzamos tranquilamente pues el día va a dar para todo. Contemplamos un paisaje que abarca 360 grados de interés: Montañesa, Cancías y Oroel difuminados en la neblina del sur; las Tres Marías, Ordesa, Astazu y Pimené en primerísimo plano; el Macizo de Panticosa  lejanísimo; Vignemale luminoso y el Circo de Troumouse cerrando el oeste; Cap Long y el Midí de Bigorre girando al norte; el Circo de Machimala y el Macizo de Posets con los Eristes llevándonos al este a rematar con Cotiella y Punta Suelza muy próxima. Se trata de una cima que cuenta con uno de los mejores y más completos paisajes que recordamos. Le dedicaremos media hora, algo inusual en nosotros.

Antecima de Suelza desde la Noroeste.13-10-11.
 
            A las doce y cinco iniciamos el descenso del primero de los cuatro dientes que conforman la Arista Este de Fulsa. Llegados al collado nos vamos para Abajo por allí tal y como me he propuesto tan pronto como lo he visto.

            No tiene otra historia  que la enorme cantidad de materiales sueltos que lo llenan, pues se trata de un corredor muy poco practicado limpio de nieve, la pedriza este muy compactada y algo húmeda por lo que no se deja hollar bien por las botas y te obliga a bajar incómodamente en busca de apoyos firmes para los pies. Alcanzada la entrada nos vamos a media ladera en ligero descenso  en dirección  este para contornear las barreras rocosas de los tres dientes de la Arista Este de Fulsa y continuar seguidamente la travesía  bajo el murallón norte del Collado de Fulsa hasta alcanzar la parte más oriental del mismo.

Suelza desde el Tozal de Fubillons.11-3-14.
 
            Hemos preferido esta vía  a tener que desandar por la arista hasta el collado. De allí en adelante bien podíamos faldear por el norte o por el sur, eran vías equivalentes que cumplían el mismo objetivo y conducían a idéntico punto de la arista.

            Alcanzamos fácilmente el camino que en la pedrera hemos llevado subiendo y buscamos en ligero descenso la base de los paredones de los dos dientes del collado al objeto de contornearlos perdiendo la mínima altura.

Suelza desde el Collado de la Cruz de Guardia. 27-7-06.
 
            Pasado este punto, comenzamos a ganar altura directamente hacia la parte este del collado. Lo hacemos en línea recta pues se puede ir por cualquier parte. Al final encontramos unas trazas de camino que llegan directamente desde el lago y a la una estamos en el collado de nuevo a 2740 metros de altitud.

            Contorneamos el primer diente por la ladera sur que nos ofrece unas gradas fáciles y alcanzamos la arista que poco más adelante se ensancha y se arrellana ofreciéndonos más adelante el casquete somital sobre el que se asientan un par de senderos practicados al amor de la pedrera desarrollada sobre la cara sur.

Suelza desde el Puerto de la Madera. 9-8-03.
 
            El casquete somital lo abordamos por la arista mediante una fácil trepada en su mitad inferior. Luego continuamos por una pedrera de grandes proporciones que se sube por cualquier parte y nos deposita en la alargada y plana cima de Punta Suelza  situada a 2971 metros de altitud cuando son las dos menos cuarto.

Fulsa desde la Cima de Punta Suelza.
 
            En el vértice geodésico nos sentamos a comer  tras saludar a un par de pastores que han subido a dar vuelta por un rebaño de cabras que tiene por cuartel la cima de Punta Suelza.

            Una hora después ellos arrastran como pueden a las cabras para abajo hacia Gistain y nosotros también comenzamos nuestro descenso.

Suelza desde la Espada de Urdiceto. 5-6-04.
 
            Nos bajamos la pedrera somital por la pala sur hasta alcanzar la plana y amplia arista y alcanzado el primer corredor nos vamos para abajo sin descender por toda la arista que hemos traído al ascender.

            Se trata de hacer en descenso un amplio corredor que baja hasta la cubeta lacustre de los pequeños Ibones de Urdiceto. Es la vía alternativa de acceso a Punta Suelza desde Urdiceto cuando la nieve se encuentra en condiciones y que para este tiempo no recomiendan por lo penoso y descompuesto del terreno.

Suelza y Fulsa desde la Cresta de Riomajou. 5-6-04.
 
            En el pedregoso corredor, bajado el tramo superior con materiales un poco más firmes, encontramos el camino en la pedrera, y en cuarenta y cinco minutos nos llegamos a uno de los ibones pequeños.

            Hace calor y decidimos darnos un remojón. El agua está bastante templada a final de este caluroso verano. Pasamos un delicioso rato sobre la fina hierba y al sol que aprovechamos para secarnos y Rosa para ligar un poco de bronce.

Solamente hasta el paso de los caballos de Urdiceto.27-2-05.
 
            Son las cinco menos cuarto cuando nos vamos sobre la pared de la presa este y nos llegamos al coche.

            Tras echar una ojeada a las dos casetas que están abiertas y que pueden ser utilizadas como refugio ocasional pues se encuentran en bastante buen estado y limpias, nos vamos para abajo.

Suelza y Fulsa desde la Zona de Machimala. 1-11-01.
 
            Bajamos la ya conocida pista con todos los cuidados necesarios y una hora después, cuando son  las seis y diez abandonamos la pista con ganas. La verdadera aventura del día no había sido los 950 metros subidos en la montaña sino los 22 kilómetros de pista que convertirán en buena la carretera hasta Sabi incluida la Guarguera.