16 ene. 2019

6-19. TRALLATA EN CIRCULAR DESDE BUESA. 15--1-19.


Lope delante de Trallata. 

Barrera Pista de Buesa, Refugio Femallas, Juan Borra, Tozal de la Caña, Punta Lope, Punta Trallata, Estralieto y Punta Siarras. Descenso desde el collado con Guliano a Pista de Buesa.
15-01-2019.
Salida 09 h. Llegada 15:15 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Trallata procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Buesa es un diminuto pueblo al nordeste de Broto y al que se llega por una carreterilla de montaña desde las inmediaciones del mismo, nada especial en medio de la enorme pléyade de pequeños caseríos  perdidos en el Pirineo de Huesca y que en la actualidad cuentan con la cara lavada; es decir, las casas se han rehabilitado, las bordas y pajares se han reconvertido en casas y excepcionalmente son residencias habituales.
            La actividad económica excepcionalmente es la agrícola o ganadera ahora sustituida por una ingente afloración de casas rurales alquiladas para el turismo actual que llega atraído por la naturaleza y la tranquilidad y que acostumbra a entretenerse con la práctica del senderismo o el ciclismo de montaña entre otras actividades deportivas, de tal forma que se han rehabilitado los viejos caminos prácticamente abandonados y hoy recorridos gracias a una más que apreciable información y en muchas casos precisa indicación.

Desvío de la Pista Principal de Buesa por donde volveremos.

            Pero Buesa es una excepción en cuanto a la señalización de caminos: únicamente la Pista del Barranco de Arán, restringida al tráfico, posible bajo el pago de una modesta cantidad, cuenta con señales para los ciclistas de montaña y con ello hay que contar.
            Nosotros conocemos de hace algunos años el valle y hoy 15 de Enero de 2019 vamos a recorrerlo de nuevo. Son las 9 de la mañana cuando aparcamos junto a la barrera abierta  a 1225 metros de altitud tras haber tomado la pista a la entrada  del pueblo y haber recorrido un par de kilómetros de ella.

No hay nieve pero si bastante hielo a pesar de no haber demasiada precipitación.

            En bastante buen estado pero con abundante hielo avanza valle adentro, en dirección nordeste, siempre por la Orilla Izquierda del Barranco de Arán y ascendiendo suavemente. Estamos en la umbría del barranco y la mañana está fresquilla aunque muy decente para caminar.

Vista hacia Manchoya-Pelopín.

            Tres cuartos de hora después alcanzamos un punto en que la pista se abre en dos y si no me equivoco será por la rama que se incorpora desde el sur por donde volveremos de nuestra circular al valle.

Temprana floración del eléboro fétido en Buesa.

            Hemos cruzado tres barrancos subsidiarios con más o menos hielo y estamos en el cuarto, el barranco principal queda bastante hondo pero poco a poco pista y barranco se aproximarán  hasta que es una fuerte revuelta la pista cruza el Barranco Chate y vuelve en busca del de Arán para proseguir  al norte al encuentro de la Cabaña de las Femallas, abierta y en estado solamente decente. Estamos sobre los 1600 metros de altitud.

Acercándonos a Juan Borra al agradable sol de la mañana.

            La pista ya terrosa nos enseña el Cordal de Manchoya  y la sierra divisoria con Santa Ana de Torla al solecillo de la mañana y vuelta a vuelta  se alarga en busca del Collado Siarras.

Tendeñera desde el Collado Siarras. 

            Al este se divisa ya cerca la Punta Juan Borra con su faja de praderío entre el pinar  y a la que se llega en un corto faldeo horizontal en poco más de diez minutos y desde la que se divisa el Rellano de Santa Ana con meridiana claridad. Luego, desde el collado situado sobre los 1800 metros de altitud, la pista gira al este y avanza por la cabecera de la sierra aprovechando ahora que  el pinar se ha quedado por debajo.

Contraluz a la Noroeste de Trallata.

            Poco más adelante abandonamos la pista para ascender una ladera de praderío suavemente ascendente a la que tanto pinos como enebros le han puesto fecha de caducidad y con la que remontamos una centena larga de metros.

Remontando hacia el Tozal de la Caña.

            Nos deposita, tras cruzar otra rama de pista, en la alargada y amable Cima del Tozal de la Caña situada a 2006 metros de altitud, son las once y cuarto pasadas y nos sentamos en unas piedras para echar un bocado mientras contemplamos como la pista se alarga al norte por la loma en busca de Estatón  y más allá de Diazas: es la puerta de Ordesa desde Mondarruego hasta la María Central con las Cutas por delante.

Estatón y Diazas delante de Ordesa desde el Tozal de la Caña. 

            Poco después proseguimos camino casi al sur en busca del Collado Fonda. No es conveniente bajar los alrededor de 150 metros de desnivel por la arista ya que estos montes sin explotación tanto ganadera como forestal se están poniendo imposibles para el tránsito además de que el paretazo es poco amable.

La Norte de Lope guarda algo de nieve.

            Consecuentemente alcanzamos de nuevo la rama de la pista que marcha hacia Trallata y alcanzamos el Collado Fonda para ascender muy suavemente hasta Punta Lope situada a 1905 metros de altitud. La cima no tiene ninguna perspectiva abrumada por el pinar.

Iniciando el remonte de la Norte de T rallata.

            Un suave descenso nos deposita en la pista y en el Collado Xarlosa situado a 1860 metros de altitud. La pista se marcha a faldear por la Norte de Trallata y nosotros nos vamos en busca de la nieve que ocupa la norte del pico.

Remmontando los Neveros de Trallata.

            Tras el nevero inicial vestido de nieve dura por rehelada, al igual que la de la Norte de Punta Lope, entramos a la sombra, la ladera se empina un poco pero la nieve mejora al estar poco transformada. Nos permitirá un cómodo ascenso por un camino que aparece y desaparece bajo la nieve y que tras remontarnos alrededor de 150 metros nos deposita en la amable, amplia y herbosa cima de Punta Trallata o Pueyo Ballarín situada a 2027 metros de altitud, es la una menos cuarto.

En la Cima de Punta Trallata o Pueyo Ballarín.

            Junto al vértice geodésico hacemos algunas fotos, contemplamos el sudeste vestido de azul y presidido por Montañesa, nos deleitamos con la espectacular plástica de la Norte de Suerio y sin más iniciamos el descenso al sudoeste en busca del Collado del Furco donde nace la principal rama del Barranco de Arán.

La espléndida Vertiente Norte de Suerio.

            Se trata de una soleada ladera de praderío a la que le nacen pinos en su parte baja, la que nos permitirá alcanzar la pista que se ha ido a faldear la Norte de Trallata y con ella, de llano alcanzar el Collado del Furco situado a 1850 metros de altitud.

Bajando hacia el Collado del Furco. 

            En el collado tomamos la arista este que muy vestida y recorrida por un camino más transitado por animales que por caminantes nos permite alcanzar con algunas molestias la Cima de Punta Estralieto a 1929 metros de altitud.

Trallata desde Estralieto.

            Más al oeste aparecen Sarrulla y Guliano y tenemos que llegar hasta el collado que separa estas cimas. Por ello recorremos la amplia loma suavemente descendente primero y tratando de progresar fuera de los pinos que rellenan toda la ladera del valle orientada al norte, para ascender brevemente hasta la Cima de Sarrulla situada 1935 metros de altitud.

Con Guliano y Sarrulla detrás.

            En la cima no tenemos más objetivo que localizar un descenso cómodo. En su día bajamos por la loma noroeste   bastante limpia pero hoy buscaremos un camino que supongo arrancara del collado con Guliano y por ello nos echamos un poco al oeste hasta visualizarlo: allí está nuestro camino y nos sentamos en el praderío a comer pues es la una y media.

Trallata y Estralieto desde Sarrulla.

            Media hora después bajamos hasta las inmediaciones del collado y tomamos el camino que marcha en descenso al sudoeste entre la loma que discurre a nuestra derecha con el cuarto barranco subsidiario que hemos cruzado a la mañana a nuestra izquierda.

Este camino de animales nos va a bajar hasta la pista.

            Poco transitado y sin hitos se va para abajo y nosotros también. No hay huellas de botas pero si hay viejas raíces de boj cortadas con motosierra para limpiar el camino para el ganado.
            El camino pasa junto a un abrevadero, se hace perdedor a tramos, desemboca en un claro del pinar y allí se pierde. Recorremos el rellano por su parte exterior al objeto de localizar la continuación hasta que un par de cintajos de plástico nos revelan la continuación que no el camino ya que están haciendo una limpia de bosque y por ella nos vamos para abajo. Los trabajadores de la limpia han tenido que subir necesariamente por alguna pista.

En la pista que nos bajará a la Principal de Buesa. 

            Enseguida alcanzamos una pista  donde finaliza la limpia y con ella nos vamos al oeste y para abajo para pasar una revuelta conflictiva puesto que la plancha de hielo es insalvable y tenemos que colocar tres piedras para poder terminar de atravesar la plancha. Luego, un par de revueltas con un desnivel salvaje nos depositan en la pista principal justamente por donde había previsto.
            Tres cuartos de hora después nos llegamos al coche. Son las cuatro y cuarto. Nuestra circular se nos ha llevado seis horas y cuarto y 1150 metros de desnivel en una jornada espléndida de este invierno poco usual que estamos disfrutando. Luego pararemos en Buesa para dar una vueltecilla por el pueblo y disfrutar del sol de la tarde en un lugar tan bien orientado.

Para ver más fotos.

13 ene. 2019

5-19. NAVARIECHO, PASTORON Y TORONZUE POR EL SORROSAL. 12-1-2019.


Cruce de las Fuebas y acceso directo a Navariecho. 

Linás, Camino del Sorrosal, Pasata, Refugios de las Planas de Abozo y la Faja de Linás, Cara Este, Cimas Navariecho, Pastorón y Toronzué, Arista y Cara Este, Pasata, Pista, Puente Sariecho y Linás de Broto.
12-01-2019.
Salida 09 h. Llegada 16:15 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Navariecho procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Navariecho es una cima bastante desconocida; de hecho, ni siquiera aparece en algunos mapas. Pertenece a uno de los varios contrafuertes que sustentan por el sur la Sierra de Tendeñera, concretamente al que desde Cotefablo  se encumbra en el Pico que da nombre a la Sierra.
            La mayoría del personal corona su “amigo” Toronzué, nosotros también, pero a Navariecho lo conocemos de viejo cuando con nuestras “niñas”, Tata y Biola nos adentrábamos por la Pista del Barranco del Puerto que cuenta con un par de refugios escalonados que vienen bien para una emergencia con gente menuda.

Se trata de un camino empedrado que asciende por la Orilla Derecha del Sorrosal.

            La Normal a Navariecho, o bien pues es por el oeste o por su larga loma sur a partir del Túnel de Cotefablo, que cuenta con otra pista y que acostumbra a ser utilizada por los traveseros, este año, de momento, no.
            Nosotros subiremos hoy por la vertiente este.

En el Puente de la Pasata.

            Son las nueve de la mañana cuando aparcamos junto al puente sobre el Barranco Sorrosal a 1220 metros de altitud. En esta ocasión no subiremos por la pista que transita  la orilla izquierda del barranco sino que subiremos por el camino que avanza por la derecha orográfica del valle.
            Se trata de un viejo camino, todavía empedrado a tramos, que se inicia como pista de servicio a los prados y que tras cruzar el Barranco Toronzué  se alarga valle arriba en suave ascenso mientras nos enseña las bordas de los prados de la orilla opuesta.

Las Cascadasa del Sorrosal están en todo su apogeo.

            Bien cuidado e indicado se aproxima al cauce del barranco que está medio helado y termina por cruzarlo utilizando el Puente la Pasata, valga la redundancia del nombre, pues sabemos de la convivencia de dos lenguas: palanca, pasata y puén son términos aragoneses que conviven todavía en la vida real.

En el rehabilitado Refugio de las Planas de Abozo. 

            El camino se eleva suavemente en busca de la Gran Revuelta de la Pista del Sorrosal pero antes nos enseña La Cascada de las Planas vestida impecablemente con el hielo vaticano de este invierno.
            Unas pocas revueltas de la pista que atajamos nos depositan en el renovado Refugio de las Planas de Abozo situado a 1640 metros de altitud. Se encuentra en perfecto estado y con literas incluidas, remodelación que fue anunciada por los medios.

Contemplamos la Este de Toronzué por donde bajaremos. 

            Hemos subido fundamentalmente al norte y ahora en el puerto, la pista se orienta casi al oeste, tras unas revueltas, en busca del Refugio de la Faja de Linás que también ha sido remozado.
             La pista se convierte en camino, traviesa muy de llano el Barranco de las Planas también helado y nos pone en el dilema de elegir camino, ya hemos visto el de bajada después de sopesar pros y contras.

Toronzué, Pastorón y Navariecho. 

            Podemos ascender suavemente hacia el oeste hasta alcanzar las Planas de Tromacal y desde ellas alcanzar la arista al norte del pico o ascender directamente la cara este y por ésta nos decantamos.

El Refugio de la Faja de Linás nos marca el Camino a Navariecho.

            Para ello hay que buscar un paso por el que atravesar el Barranco de las Fuebas tarea que nos facilita el ganado que ha hecho sus trochas para ir a beber. Hay mucho hielo pero no tenemos que tocarlo.
            El Refugio de la Faja de Linás está a 1715 metros y cruzamos el barranco a 1750, nos queda por tanto una rampa de 500 metros por delante.

Cruzando el Barranco de las Fuebas.

            Es una ladera muy herbosa y uniforme que vamos a ascender por las inmediaciones de un vago crestón que arranca de la cima. Nos orientan unos diminutos neverillos residuales cimeros.

Subiremos por cualquier parte pues la pendiente es uniforme.

            La ladera escalonada a tramos, en otros más lisa, está vestida de hierba seca y fundamentalmente corta que nos permite progresar con cierta comodidad utilizando algunas trochas casi imperceptibles, pero que en esa pendiente nos vienen muy bien.

En la Este de Navariecho. 

            En algunos tramos de la larga ascensión progresamos entre las calizas emergentes del crestón que escalonan la rampa y nos sirven de soporte cómodo. Podríamos zetear en la ladera pero eso no es lo nuestro.

Toronzué y Pastorón desde la Este de Navariecho. 

            La subida se le hace larga a mi chica pero con una hora tendremos suficiente. Alcanzamos los neverillos que parecían  escapársele para arriba y a las doce estamos en la Cima de Punta Navariecho situada a 2248 metros de altitud. Una amable y herbosa cima en la que encontramos un diente de león en flor.

En Navariecho la primera mirada es para Tendeñera. 

            Corre algo de viento anunciado, no mucho y disfrutamos de un paisaje de principios del Otoño.  Todo el contrafuerte es un mirador excepcional de la Vertiente Sur de Tendeñera con sus calizas claras llenas de luz que no de nieve, la nieve la aporta Ordesa que blanquea al nordeste.

Ultimos metros para Navariecho.

            Al oeste tenemos  el Barranco del Puerto con su pista y sus dos refugios y Bachesango en el límite con el Barranco de Gavín, también paralelo y más al oeste.

Foto de Cima en Navariecho.

            Al este tenemos las Planas de Tromacal, Otal espléndida toda la mañana, Fenez rocoso como siempre y las ambles Comas y Mondiniero; ya más al sur y vestidos del azul profundo de la distancia aparece Montañesa, Guara, Cancias, Otutia, Manchoya, Erata, Güé y Oroel ya al oeste.

Iniciando la arista hacia Pastorón y Toronzué. 

            Temamos la loma al sur y descendemos ligeramente junto al nevero residual de viento que tiene la nieve dura, para avanzar al abrigo del viento que sopla del este en busca del collado de separación con Pastorón.

Amable arista hacia Pastorón.

            Se trata de una prominencia amable y oscura al contraluz del mediodía, algo erguida y descompuesta al este pero amable, herbosa y escalonada al oeste que es por donde progresamos.

Diente de león en la Cima de Pastorón.

            Son las doce y cuarto cuando pisamos la Cima de Punta Pastorón situada a 2223 metros de altitud y nos sentamos un poco al oeste para echar un bocado al solecillo del mediodía, antes de proseguir al sur en busca de Toronzué.
            Hay que perder unos pocos  metros en un tránsito similar a lo anterior, alcanzar un punto bajo y remontar la amable loma norte también vestida con un  alargado nevero residual. Ascendemos por la arista aprovechando un descansillo del viento.

Las Comas y Ordesa desde Pastorón.

            Es casi la una menos cuarto cuando estamos en Toronzué a 2263 metros de altitud. En la cima herbosa no hay ni rastro del acostumbrado declive que la nieve forma en su arista este y que acostumbramos a utilizar como comedor abrigado del viento. Nos recreamos con los recuerdos de la nevada arista  que hoy hemos traído limpia de nieve y con la arista sur que es la que acostumbramos a utilizar con los esquís y tomamos en descenso la arista este.

La Norte de Toronzué. 

            Se trata de una arista alomada y amplia que desciende un centenar de metros muy amables para girar poco más abajo al sur y ponerse paralela al Sorrosal.
             A la vez que gira se arrellana un poco en un hombro amplio en el que hay unos neverillos, otros 100 metros más abajo, que  nos indican el inicio del crestón por el que queremos descender.

Comas y Mondiniero antes de abandonar la Este de Toronzué. 

            Desde la zona del Refugio de las Planas hemos contemplado el crestón, amable y limpio de nieve de arriba abajo que en su mirad inferior presenta un par de dificultades que pueden ser fácilmente soslayables: un tramo de muro y el pinar de fondo.
            Ya en el crestón descendemos, cómodamente pues está muy escalonado, alrededor de 200 metros con la ansiedad de encontrar el muro del mismo mientras especulamos con derivar al norte o al sur, descartando el norte pues en el barranquillo al que tendríamos que ir hay algo de hielo en su sombrío.

La revuelta de la pista nos orienta en nuestro descenso de Toronzué.

            Cuando aparecen los primeros pinos estamos de lleno en el muro triangular que corta el crestón: algo inclinado y descompuesto  nos invita a faldear un poco al sur con el objetivo de tomar un dorso herboso que baja muy abajo por debajo ya de muro.
            El faldeo no es demasiado cómodo y como alcanzar el dorso herboso se nos hace largo terminamos bajando con los pinos el tramo bajo del muro que se sumerge en una zona de sotobosque espinoso poco agradable. Solventada la primera dificultad nos espera el pinar. Hemos bajado orientados por la Cascada y la la Gran Revuelta de la Pista del Sorrosal pues sabemos que allí está el camino y la Pasata a 1500 metros de altitud.

Nordeste abajo antes de entrar en el pinar.

            Consecuentemente nos queda un centenar de metros de claros herbosos entre pinos y al menos otro centenar de metros de pinar inclinado y bastante vestido del que hemos visto un par de alternativas: un dorso herboso que baja muy abajo un pelín al sur y un barranquillo  limpio de nieve y bastante limpio de vegetación que tiene que llevarnos al barranco un poco más al norte de la Pasata.
            La cascada nos sigue orientando pero el puente no lo vemos y entre claros descendemos el inclinado pinar por donde mejor nos parece. Alcanzamos el barranco unos metros al oeste de la cascada pero viendo que no hay camino y sí mucho hielo en el barranco, hemos de jabalinear un rato para hacer una travesía al sur por el pinar fuera de las paredes finales hasta alcanzar el claro herboso que nos deja cuatro metros encima de la Pasata pero hay que buscar un pasillo al sur para alcanzar el camino pues estamos en la cabecera de un muro vertical que no podemos destrepar.

Se está complicando la Nordeste de Toronzué. 

            Con el camino remontamos hasta la pista y bajando unos metros por la misma nos sentamos a comer en la Fuente del Furco disfrutando un rato del agradable sol de la tarde, son las tres.
            Media hora después  continuamos tranquilamente pista abajo para abandonarla por otra en peor estado que cruza de nuevo el Barranco Sorrosal  por el Puente  Sariecho y que convertida en amino nos conduce al camino por el que hemos subido a la mañana.

El Puente Sariecho que comunica el Camino con la Pista del Sorrosal.

Media hora después nos llegamos al coche cuando son las cuatro y cuarto.
            Nuestra circular de hoy, con una buena ración de fuera de caminos nos ha obligado a un remonte acumulado de 1200 metros pero no hay problema pues para nosotros casi todo es camino, ¿no Juanillo…? Otro día más aunque la socia jure y perjure que no quiere más de éstas que son las nuestras.

7 ene. 2019

4-19. TRES HUEGAS CON LOS REYES. 6-1-2019.


En la Arista Cimera de Tres Huegas. 

Aparcamiento y Pista de Anayet, Ibonciecho de Lapazuso, Valle y Collado de Izas, Arista Norte, Tres Huegas, Collado de Izas, Aparcamiento de Sarrios, Silla y Aparcamiento de Anayet.
06-01-2019.
Salida 10:30 h. Llegada 15:30 h.
Sol.
Fácil.
Esquí de montaña.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Tres Huegas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Astún está bastante mal de nieve, no ha nevado y la inversión térmica no facilita las cosas para hacer nieve a cañonazos; así que, nos vamos a Formigal para tratar de disfrutar de la poca nieve que hay. Sabemos que está mejor.

Campo de Troya desde la Nevera de Anayet. 

                Son las diez y media de la mañana cuando comenzamos a foquear en la Nevera de Anayet. Queremos alcanzar el Collado Lapazuso para cambiar de valle.

La Pista de Anayet casi para nosotros solos. 

            A 1720 metros de altitud la mañana está muy templada pero a la sombra de lo que yo llamo la Nevera de Anayet,  casi pierde su bondad manifiesta. En cambio la nieve de pistas está dura pero promete. Fuera no hay prácticamente nieve ni futuro para nosotros.

En el Collado Lapazuso. 

            Foqueamos prudentemente al sur por la orilla oeste de la pista que acostumbra a tener unos fuera de pistas aceptable aunque hoy están muy reducidos y ganamos altura persistentemente sin molestar a los escasos esquiadores que descienden por la pista.

La Pîsta de Enlace o Pico Royo está muy bien a pesar de su orientación.

            Culibillas está limpio de nieve, el Rincón de Lapazuso por el estilo y en las cimas de los alrededores pues poca cosa o nada como en Campo Troya. Hora y cuarto después cruzamos el Ibonciecho de Lapazuso y en su extremo sur hacemos la transición al solecillo de la mañana y al abrigo del viento y nos vamos a Izas.

Hacia el Collado de Izas. 

            El descenso por la pista es agradable y nos sorprende especialmente el buen estado de la nieve en la Pista de Enlace o Pico Royo a pesar de ser una de las pistas solaneras de la estación.

La Parte Alta de Izas está de pena. 

            Los pocos esquiadores que entran al Valle de Izas se van para abajo hacia el Aparcamiento de Sarrios y es que todos los arrastres del valle están parados y las pistas correspondientes cerradas.

La poca nieve que hay está muy dura.

            Ponemos pieles y nos asomamos a la parte alta del valle: la Pista de Lanuza tiene muy mal aspecto, la nieve está muy dura y está muy trajinada pero lo peor es que hay muy poca y está bastante cortada.

Más arriba aparece costra cuando menos lo esperas. 

            Continuamos un poco al sudoeste foqueando estrechas lenguas de nieve hasta que, poco más arriba, a media distancia del Collado de Izas, un enorme corte de la nieve que se aproximará a los 200 metros  nos hace dudar.

En el Collado de Izas.

            La nieve no va a ser ningún chollo y mejor dar la vuelta pero… ¿por qué no continuamos sin los esquís?… ponemos los crampones y abreviamos pues arriba en el collado habría que ponerlos igualmente…

La nieve de Tres Huegas está buena para los crampones. 

            Ya no habrá ningún corte más pero es más que suficiente y con los crampones puestos nos alargamos sobre algo de nieve costra hasta el Collado de Izas con una sensación algo extraña: estamos completamente solos en la parte alta del valle.

La Arista Cimera de Tres Huegas está medio limpia de nieve.

            Hay que remontar un tramo de pared bastante erguida con una sección de nieve dura y aprovechamos un cordón herboso para remontar con más comodidad. Luego la pendiente se acuesta un poco  hasta que alcanzamos la arista que se allana y nos muestra el pequeño casquete somital del pico al sur.

En la Cima de Tres Huegas.

            La arista tiene buena nieve y enseguida alcanzamos la Cima del Pico de las Tres Huegas situada a  2303 metros de altitud. Son las doce y media.

Escarra, celestial regalo de Reyes para nuestros ojos.

            En la cima contemplamos un dilatado paisaje que arrancamos al norte con Arroyeras, Culibillas y Royo; en la distancia y pintados de blando de Balaitus a Argualas dando paso a Tendeñera, la Depresión del Gállego y La Partacua que nos conduce a la esbelta Pirámide Escarra  y a cerrar el círculo con las distantes cimas de los Valles Occidentales.

Bajando buscamos la nieve de Tres Huegas. 

            Hacemos algunas fotos e iniciamos el descenso por el mismo camino pero en lugar de terminar por la hierba completamos el descenso por la nieve que aunque muy erguida aguanta perfectamente al descenso con crampones.

De Balaitus a Argualas bajando de Tres Huegas. 

            En el Collado de Izas ni siquiera nos detenemos para continuar nuestro descenso a buen ritmo en busca de nuestros esquís.

Los cortes de la nieve en Izas son enormes. 

            Es la una del mediodía cuando junto a los esquís nos sentamos a comer al solecillo del rato. Media hora después iniciamos nuestra pelea particular  con una nieve infame pero es lo que hay.

Allá se ha quedado Tres Huegas y el Collado de Izas.

            Alcanzamos enseguida la zona pisada de la Pista de Sarrios y en lugar de remontar para volver a Anayet nos bajamos esquiando hasta el Aparcamientos de Sarrios. La nieve está excelente y además hay cuatro gatos esquiando.

Cantales desde Sarrios.

            Son las dos  de la tarde cuando volvemos a colocar las pieles de foca a 1800 metros de altitud.
            Se trata de un escenario que conocemos bien pues, no en vano, comenzamos a esquiar por aquí hace ya algunos años. Es una amplia pista suavemente ascendente que foqueamos me manera suave y persistentemente mientras disfrutamos de una espléndida tarde en el Valle de Izas que media hora después mejorará todavía al tomar la Pista del Pico Royo, aquí con el solazo de la tarde.

Foqueando Izas arriba la nieve no está mal. 

            La nieve está estupenda y por el canto de la pista remontamos cómodamente hasta llegarnos a la mesa de direcciones  junto al Final de la Silla de Anayet.
            Volvemos a quitar piles y alrededor de las tres iniciamos el tercer y último descenso de la jornada. La Pista de Anayet tiene ahora una nieve excelente pues ha sido removida por las colas de los esquís y ya está a la sombra. Los fuera de pistas practicables también nos premian con una nieve divina que poco o nada tiene que envidiar a la pìsada. Será nuestro regalo de Reyes.

Hay más nieve en la Pista de Enlace que en Tres Hombres.

            Descendemos casi en soledad y nos llegamos al coche cuando son las tres y media. Hemos abandonado el aparcamiento a la sombra y ahora ya está igual, la única diferencia consiste en los 1150 metros de desnivel que hemos acumulado en una jornada deliciosa, una más de esta pléyade de días a la espera de que  alguna borrasca importante se pierda y nos pinte el monte de blanco de buena manera.
            A pesar del sombrío la temperatura es impensable.