19 ene. 2018

PRIMAVERA ANTICIPADA.


           Estamos en Enero, a mediados de mes y todavía en la llamada cuesta del Invierno; pero no todo es blancura inmaculada de nieves gélidas o noches heladas, estrelladas, u oscuramente cubiertas en las que el frío regala poco a la vida.



          Pero ese medio natural, fundamentalmente hostil, sin solución  de continuidad nos depara alguna agradable sorpresa: la floración temprana del almendro como un inestimable anticipo de la Primavera.



           La flor del almendro con su infinita delicadeza nos rescata del Invierno, de ese que no se comen los ratones y nos devuelve a la vida que esperamos espléndida y luminosa.


          Un guiño del Invierno a la Vida.


15 ene. 2018

6-18. CUYALARET ALREDEDOR DE GRALLERAS. 15-1-2018.

El merengue de Cuyalaret.

Portalet de Aneu, Barranco de Aneu y Cara Nordeste. Descenso casquete somital , Corredor Norte de Gralleras, Barranco de bacarrizal y Portalet de Aneu.
15-01-2018.
Salida 10:30 h. Llegada 14 h.
Mixto.
Fácil.
Esquís de montaña.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cuyalaret procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La mañana del 15 de Enero de 2018 tiene mal aspecto desde el Prepirineo pero quizás por arriba esté mejor, pero solo quizás; de cualquier forma, aunque un poco tarde nos vamos para ver nieblas sobre Erata y algo neblinosos sobre los Valles de Panticosa que nos desaniman del Verde pensando en tener que abrirnos huella.

Nos va a tocar abrir huella y sin Juanillo.

            A las diez y cuarto en el Portalet de Aneu nos encontramos con sol y sombra, una temperatura muy decente y sin viento, vamos, mejor de lo esperado y no se hable más: a las diez y media estamos abriendo huella en el resalte de salida del Aparcamiento Oeste del Portalet a 1795 metros de altitud.

Peyreget y Midi vigilando a los abridores de huella. 

            Hay una capa de 15 centímetros de nieve reciente que nos quiere hacer la puñeta para subir el minúsculo resalte. De allí en adelante también pero esa debe ser la gracia de pillar la nieve polvo recién caída.

Bello pero duro.

            No tenemos huella y habrá que hacerla en dirección oeste ligeramente en la ladera fronteriza norte, tratando de caer lo menos posible al Valle de Aneu.

No es fácil Cuyalaret sin huellas.

Cielo aborregado en 24 horas mojado.

            La mañana está espléndida y el cielo aborregado. No nos preocupa el cumplimiento del refrán ya que mañana no toca.

A la sombra del Caperan de Aneu.

Mi chica no sube mal con huella hecha. 

            Es sensacional moverse por un medio nevado sin una sola huella y también se hace pesado, razón por la que nos olvidamos de subir el Barranco Bacarrizal ya que con esta capa de nieve polvo sin huella se puede hacer algo pesado.

Remontando la Nordeste de Cuyalaret.

            Pasamos la Zona de Grandes Bloques junto a la rama más alta del barranco y foqueamos cansinamente, resalte a resalte, con el consuelo de que el asunto mejore de alguna manera. Alternamos algunos momentos de sol con otros de sombra en los que la visibilidad decrece alarmantemente  pero una huella caritativa viene a nuestro encuentro, es de una pareja que ha salido de la Cabaña Arraille y se ha acercado al barranco en lugar de tomar el Corredor al Collado de Aneu que es por donde acostumbran a subir los que salen de ese aparcamiento.

Algunos han tocado chufa en Cuyalaret y se han ido para abajo.

            Enseguida alcanzamos la Entrada  del Corredor Norte de Gralleras que luce inmaculado esperándonos.

Aneu desde Cuyalaret. 

            Entrados en la cara Nordeste del pico y siguiendo la huella ya es otra cosa mientras contemplamos a los que ascienden por la Arista Nordeste: es imposible estar solos en Gralleras.

En la Cima de Cuyalaret.

            La pala, con esta nieve se puede subir por cualquier parte y zeta a zeta nos acercamos para coincidir con la huella más mayoritaria que transita arista arriba.

Bajando de Cuyalaret.

            La pareja que ha hecho una parte de nuestra huella se va para abajo rayando la pala somital, al igual lo hará otro grupo mientras nosotros alcanzamos la Cima de Cuyalaret situada a 2288 metros de altitud. Son las doce pasadas.

El Corredor Norte de Gralleras sigue inmaculado.

            En la cima hay un grupo de franceses de nuestra quinta que se lo toman con calma. Intercambiamos fotos con ellos, echamos un cafetito caliente mientras organizamos bártulos y un cuarto de hora después nos vamos para abajo. Será nuestra  bajada más relajada  que jamás hayamos hecho en Cuyalaret. Con esta capa de nieve polvo hasta parece que sabemos esquiar.

Nunca hay aglomeraciones y menos hoy en el Corredor Norte de Gralleras.

            Alcanzado el origen del Corredor Norte de Gralleras ponemos las pieles y comenzamos a abrir huella para arriba. Lo haremos por donde manda la amable pendiente sin siquiera una sola vuelta maría.

Los cuatro fransuas han dejado la tarea para nosotros.

            Son poco más de 100 metros de desnivel que ni siquiera se llegan a hacer pesados los que nos depositan un poco más alto del Collado por encima de los 2200 metros. El collado te manda directamente hacia la Canal Roya y no al Barranco de Bacarrizal.

Cuyalaret desde la Salida del Corredor Norte de Gralleras. 

            Es la una pasadas, quitamos pieles y tras contemplar que los cuatro de la cima vienen tras nosotros nos vamos al Barranco Bacarrizal. Esquiadores de Formigal lo han recorrido ya.

Entrando al Barranco de Bacarrizal. 

            El descenso del barranco con nieve polvo profunda es un  auténtico deleite que degustamos por el fondo del mismo en su parte superior. Bajados un par de resaltes dejando atrás al Caperan de Aneu, las huellas abandonan el fondo y continúan por su ladera izquierda faldeando Pene Mieytadere.

Nieve suelta bajo Pene Mieytadere. 

            Descenderemos el paretazo en dos tramadas de giros sobre  buena nieve que nos aproximan al lecho del barranco en un lugar en el que aparecen ojos amenazadores.

Uno a cada lado del Bacarrizal.

            Solamente hay que librase de caer al fondo y faldear por la Glera de Binzana rodeando la Este de Mieytadere para entrar de llano, remando un poco, sobre nieve que tapa pobremente algunas piedras, en el Valle de Aneu cerrando el bucle que hemos descrito sobre Gralleras.

Llegando al Portalet de Aneu.

Con los esquís puestos hasta el coche. 

            Tras remontar unos pocos metros soltando taloneras  deslizamos hasta el mismo coche: un placer. Son las dos de la tarde. Las nubes altas han perdido altura y las nieblas parecen subir del sur pero ya es igual, nosotros hemos hecho nuestra modesta matinal en la que hemos movido un también modesto desnivel de 600 metros. ¡Cuántas cosas de las que nos gustan pudiéramos haber hecho con esta nieve!

13 ene. 2018

5-18. TARMAÑONES COMO RECURSO. 12-1-2018.

Preciosa estampa de las Planas del Cierzo en Tarmañones.

Parideras de Escarrilla, Pista Tarmañones, Planas del Cierzo y Cara Nordeste.
12-01-2018.
Salida 11:15 h. Llegada 14:30 h.
Sol.
Muy fácil.
Esquí de Montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Tarmañones procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            En la Gasolinera de Sancho en Formigal las banderas vuelan descaradas al viento y nosotros hemos visto casi todo lo que teníamos que ver. Nadie elige y al llegar a la Circular de Formigal le doy la vuelta completa y enfilo el coche para abajo. Nos vamos a Tarmañones.

Hay rodadas de todoterrenos en la Pista de Tarmañones.

            Habían anunciado para este 12 de Enero de 2018 nubosidad de retención  y bastante viento pero había que verlo y cuando llegamos a Formigal contemplamos cómo la espesa nubosidad cubre no solamente la arista fronteriza con lo que se malogra Cuyalaret, Gralleras y Estremere sino que también cubre el Arrigal y hasta la Punta del Forato con lo que hay que decirle adiós a Arafita.

La mañana es espléndida a pesar de las predicciones. 

            A la entrada a Escarrilla tomamos la carretera que marcha a Sandiniés que está limpia de nieve y tras alrededor de medio kilómetro aparece la pista que va a las parideras. Tiene nieve con un par de rodadas y nos vamos para arriba con ella, puestas las tracciones.

Avanzando por los claros entre bojes y rosales. 

            La pista está delicadilla pero llegamos hasta las parideras situadas a 1325 metros de altitud, le damos la vuelta al coche y lo orillamos para que si llega alguien, montañero o ganadero no tenga problemas.

Luego salimos a monte más abierto.

            Son las once y cuarto cuando comenzamos a foquear pista arriba. Hay rodadas, posiblemente de cazadores, lo que no es muy habitual. Enseguida nos adelanta un todoterreno que no sabemos a qué leches marcha pista arriba.

Poco a poco iremos acercándonos a Tarmañones.

            La pista que asciende en dirección oeste, da un par de revueltas y enseguida se llena de nieve blanca con lo que acaban los problemas de las rodadas medio limpias. Pasamos una portera abierta y entramos en un pequeño hayedo que tiene una nieve perfecta.

Avanzando por la Plana del Cierzo con Tendeñera de fondo.

            Enseguida alcanzamos al final de la pista y la portera donde está el todoterreno ligeramente por debajo de los 1450 metros de altitud. El amino marcha al noroeste hacia el Collado de Tarmañones y el Saldo pero nosotros lo abandonamos iniciando un ascenso al oeste entre bojes y rosales silvestres o gabarderas.

El impecable Casquete Somital de Tarmañones. 

            Hay suficiente capa de nieve polvo algo irregular para cubrir la mayoría de las piedras que “adornan” la parte baja del puerto y siguiendo un más o menos conocido camino nos vamos por los claros den vegetación hacia arriba.
            La mañana está mejor de lo esperado, brilla el sol en todo lo alto y de cuando en cuando soplan algunas rachas de viento bastante cálido lo que es de agradecer.

Solamente nos falta la alfombra roja.

            Ganamos altura a sotavento de un pequeño crestón y alcanzamos así la zona de resaltes. Son varios y sucesivos, todos cortos y medianamente erguidos en los que puedes trazar tu huella por donde prefieras ya que no la hay establecida. Juan marcha de frente, quizás por donde ascendemos en otras ocasiones y nosotros movidos por las acumulaciones de nieve profunda muy suelta derivamos en diagonal hacia el sur  para alcanzar cómodamente y con nieve variada la entrada de la Plana del Cierzo.

En el inicio de la Nordeste de Tarmañones la nieve está mejor.

            El rellano, batido por el viento titular de la zona, tiene la nieve muy irregular y completamente venteada, una maravilla para la vista pero aquí terminan sus bondades. Suavemente ascendente la recorremos orientados por el Casquete Somital de Tarmañones que luce un espléndido manto blanco.

Labores del viento en el Casquete Somital de Tarmañones. 

            El viento de cuando en cuando nos azota gentilmente pero sin llegar a ser molesto mientras nos reunimos y especulamos si acceder al collado  con los Calcines o entrar a la Cara Nordeste.
            La arista este del pico se caracteriza por lucir una elegante cornisa que arranca de la cima y casi siempre muere por encima de las afloraciones rocosas. La incógnita reside en la rotura de esa cornisa que se suele localizar en la parte inferior de la misma o hay que romperla por el punto más favorable. Hoy esta perfecta, solamente nos falta la alfombra roja y yo no tengo ninguna duda.

Desde la Cima de Tarmañones los socios con las Argualas. 

            Alcanzado el abrigo del casquete somital la nieve es algo más profunda pero no nos importa gran cosa. Una diagonal suavemente ascendente nos conduce a la rampa por la que accedemos a la Cara Nordeste del pico.

Foto de cima en Tarmañones.

            Se trata de una pala suavemente ascendente que foqueamos por su parte este que es la más abrigada del viento. Hoy tiene la nieve polvo dura que se sube de cine. Alguna vez hemos tenido que poner cuchillas y en caso de tener nieve muy blanda, con salir del abrigo hacia el oeste está el asunto solucionado.

Pano Sudoeste de Tarmañones.

            El viento que en general va a menos según denuncian las crestas circundantes, sopla un poco más aquí y nos acompaña hasta la cima a la que llegamos cómodamente alrededor de la una.

Abandonando la Nordeste de Tarmañones.

          Estamos a 1966 metros de altitud y la amplia y alomada Cima de Tarmañones o Pimendalluelo, que está medio pelada por el viento, nos ofrece un paisaje absolutamente espectacular del que tomamos nota con nuestras cámaras mientras hacemos la transición sin demasiada prisa. Allí están la Partacua, Escarra, Midi, La Sur del Formigal, Tebarray, Argualas, Vignemale, Tendeñera y la oscura Depresión del Gállego.

Aprovechando la poca nieve buena del día.

            Diez minutos después nos montamos en los esquís y nos vamos para abajo por donde hemos venido disfrutando primero y padeciendo después la nieve que nos ha tocado hoy.

Iniciando el tránsito de la Plana del Cierzo.

            La Nordeste está decente con su pendiente y el asalto a la Plana del Cierzo también con algún sustillo que no llega a revolcón. Al abrigo del viento paramos brevemente a echar un bocado y un trago caliente.

Allá se queda Tarmañones.

            Luego vendrá la travesía de la plana con nieve de distintos pelajes en la que haremos un esquí lo más cómodo posible hasta alcanzar los resaltes que negociaremos decentemente. El tramo final bastante costroso primero y finalmente irregular y profundo nos lleva a la pista que deslizaremos mucho mejor de lo que habíamos supuesto a la subida.

Bajando un resalte tras otro. 

            El coche era de cazadores que han arrastrado a un cochino hasta el coche. Juan ha oído algún tiro y la sangre del vicho ha dejado rastro en la nieve.

El Hayedo de Escarrilla está divino para esquiarlo.

            Llegamos deslizando hasta el coche sin necesidad de hacer ningún descalce. Son las dos y media y en el barranco quitamos la nieve de raquetas y esquís  y con ella los 650 metros de desnivel que hemos acumulado. Luego, lentamente y con cuidado bajamos la pista  y llegamos a Escarrilla sin ningún percance. A las tres y cuarto liquidamos nuestra matinal en casa y aquí paz y allá guerra, aunque algo menos pues parece que la nubosidad de retención se ha retirado algo a sus cuarteles del norte.  
           

10 ene. 2018

4-18. ESPELUNCIECHA CON NIEVE VARIADA. 9-1-2018.

Hacia la Sudoeste de Espelunciecha.

Aparcamiento de Anayet, Barranco Culibillas, Ibones de Anayet, Cara Sudoeste, Arista Sur. Espelunciecha. Descenso por Arista Oeste, Cara Sudoeste, Barranco Culibillas, Collado de la Glera, Llegada retrac, Tubo Pipos y Glera de Anayet.
09-01-2018.
Salida 09:45 h. Llegada 15:15 h.
Sol.
Fácil.
Esquís de montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Espelunciecha procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Buscando una ventana de sol antes de la llegada por el sur de la anunciada borrasca que se quiere cargar media semana, nos vamos a Espelunciecha. Las temperaturas han bajado unos grados y la mañana del 9 de Enero de 2018 nos regala con -9º C. a las diez menos cuarto de la mañana cuando a la sombra del Aparcamiento de Anayet comenzamos el foqueo. Estamos a 1720 metros de altitud.

Entrando a la nevera del Baranco Culibillas.

            Yo quería subir hacia la Glera de Anayet al encuentro del sol pero Juanillo propone el Barranco Culibillas y sea; será un pequeño error que pagaremos al contado pues comenzamos a foquear sobre una profunda capa de nieve polvo absolutamente inestable a pesar de que llevamos un par de esquiadores delante que terminarán apartándose de nuestro camino en los Tubos de Arroyeras.

En Culibillas no entra el sol en Enero.

            El Barranco de Culibillas en Enero es una auténtica nevera pues el sol no entra en todo el día. Nos ofrecerá compensación térmica con los esfuerzos necesarios para el foqueo en semejante nieve, especialmente con unas vueltas maría en el resalte intermedio del barranco vestido de nieve polvo profunda.

Acercándonos al Gendarme de Culibillas.

            Dejamos a nuestra izquierda el Gendarme de Culibillas y alcanzamos el rellano superior del barranco al que acude una huella desde el Collado de la Glera. La huella a partir de aquí gana calidad pero foquearla no ha sido algo gratuito.

Seguimos en la nevera con Campo Troya detrás.

            La pala de cierre de los Ibones de Anayet tiene una huella bien trazada aunque poco marcada que nos deposita con comodidad y por fin al sol, en el Rellano de los Ibones de Anayet a 2230 metros de altitud.

Punta de la Garganta desde el Rellano Superior del Barranco Culibillas.

En el Rellano Superior del Barranco Espelunciecha. 

            En el rellano sopla el viento de todas las direcciones moviendo nieve a los agujeros y depresiones, contemplamos, como no, el siempre espectacular Diente de Anayet pero nuestra vista y nuestros esquís marchan al norte en busca de la Sudoeste de Espelunciecha.

Remontando bajo el Cierre de los Ibones de Anayet.

En la Pala de Cierre de Anayet.

            La débil huella que hemos traído marcha en busca de la arista sur del pico siguiendo la traza convencional y con ella nos vamos tras charlar brevemente con los autores de la misma, un par de militares que quieren venir por aquí con sus alumnos. Uno de ellos ha vivido en Sabi y se conocen con Juan.

Llegando a Anayet, foto para el Diente. 

Nieve variada en la Arista Sur de Espelunciecha. 

            La pala está bastante costra y alcanzada la arista  nos deja el corazón partido: la vertiente este está dura como una peña y la oeste medio polvo. Foqueamos un tramo con cuidado y superado un pequeño resalte  muy duro cometemos el segundo error de la mañana: pasamos a crampones al objeto de evitar problemas posteriores.

Un detalle de la Arista Sur de Espelunciecha. 

Tramo final de la Sur de Espelunciecha. 

            El tramo duro es corto, se podría haber pasado perfectamente con cuchillas y si apuramos un poco sin y a continuación viene un tramo de nieve profunda en el que nos clavamos hasta el culo pero…

En la Cima de Espelunciecha.

Diente de Anayet desde la Cima de Espelunciecha.

            Son casi las doce cuando alcanzamos la Cima de Espelunciecha situada a 2396 metros de altitud. Unas fotos en medio de la brisilla que corre y nos bajamos unos metros a nuestro comedor particular en la arista noroeste del pico.

Descendiendo unos metros por la Noroeste de Espelunciecha.

            Al abrigo del viento echamos un café con leche calentito con un polvorón, hacemos la transición y nos vamos para abajo.

Girando en la Sudoeste de Espelunciecha. 

            La nieve de la arista está muy buena y en el hombro  iniciamos la travesía de la cara noroeste aprovechando la buena nieve tachonada de barras de hielo descubiertas por el viento de las que huimos como de la peste permaneciendo algo altos en la ladera que descendemos al sur. Unos esquiadores que han llegado detrás de nosotros a la cima todavía pasarán más altos.

En la Sudoeste de Espelunciecha con compañía por arriba. 

            Alcanzado el rellano y ante la opción de foquear hasta la cabecera para bajar por el Tubo de Arroyeras les propongo a los socios remontar el Tubo Pipos y pasar a saludar a Toño Carasol.

Bajando la Pala de Cierre de Anayet.

            Descendemos hasta el Rellano Superior del Barranco Culibillas  esquiando la pala de cierre de los ibones con los mejores giros del día y poniendo pieles nos subimos tranquilamente al Collado de la Glera protegidos del viento y al abrigo del solecillo que se cuela entre girones de la nubosidad que va entrando del sur.
            En el collado nos juntamos con el trío de la cima: son Antonio Gros y su hijo Pedro y Teo Palacín. Juan conoce a Teo y nosotros a Antonio desde que coincidimos con su hija Sara en la subida al Maldito en Agosto del 97, en el pasado siglo como dirá Antonio.

Unos para abajo y otros al Tubo Pipós.

            Charlamos agradablemente un rato, los Gros se van enseguida para abajo ya que tienen el coche en Anayet y nosotros con Teo nos subimos  hasta la Norte de Espelunciecha donde da la vuelta la retrac.

A la Salida del Tubo Pipós nos saluda el Midi. 

            Siguiendo una huella con nieve  buena atravesamos la Este de Espelunciecha alcanzando el Tubo Pipós en el rellano intermedio para proseguir por la orilla oeste de la pista y llegarnos para saludar a Toño que llega enseguida con una remesa más de esquiadores.
            Luego Teo marchará a por su coche que está en el Aparcamiento de Espelunciecha y nosotros nos bajaremos hasta la Cabaña de la Glera para sentarnos sobre los esquís a comer.

Campo Troya y Lapazuso nos esperan. 

            Cerca de las tres continuamos descenso en una tarde que se empieza a enfriar si es que en algún momento el día ha estado caliente, liquidando a las tres y cuarto una jornada de nieve variada en la que habremos movido alrededor de 900 metros de desnivel acumulado, en el Aparcamiento de Anayet, de nuevo a la sombra.

            Dicen que esta tarde puede nevar y aunque no lo creo demasiado a las diez de la noche nevusqueaba en Sabi.