24 ago. 2016

61-16. VUELTA A OROEL POR LAS FAJAS ALTAS. 23-8-2016.



Pilar Oeste de Oroel y unión de las fajas Altas.


Parador de Oroel, Collado de las Neveras, Arista Sur, Faja Oeste, Corredor Oeste subida y descenso, Pilar Oeste, Faja Norte y Cara Norte a Cruz. Descenso por collado Neveras, Punta Sora y Senda de los Lobos.
23-08-2016.
Salida 07:30 h. Llegada 12:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.
Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa de Oroel procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace un año que hicimos una incursión a los corredores de la Sudoeste de Oroel con la intención de darle una vuelta al pico por las Fajas Altas, de las cuales conocíamos la situada en su cara norte.
            Aquel 8 de Agosto Juan se asoma a un corredor pero sin perspectiva suficiente lo dejamos aparcado para mejor ocasión sabiendo ya de una posible vía para acceder a la Faja Oeste que habíamos visualizado desde la Carretera al Puerto de Oroel y que habría que buscar algo más abajo.
            Por lo que sabemos de aquel otro día de 2013 y en el que subiéramos a Oroel por el Diedro de la Cara Norte,  había que pillar un día seco y con esas se nos pasa un año más, pero hoy 23 de Agosto de 2016, se dan las condiciones y nos vamos con Juan, Rosa pasa de jabalinear.
            Son las siete y media cuando llegamos al Parador de Oroel situado a 1180 metros de altitud. Hay un numeroso grupo de franceses que se quedan allí pues salimos como motos para arriba. Los veremos  en la Cima de Oroel cuando lleguemos por su cara norte.

Aparece el conglomerado desnudo y el abetar bajo las Neveras de Oroel

            Tomamos el conocido y transitadísimo camino que en dirección sur se adentra en el bosque mixto para, vuelta a vuelta, alcanzar las hayas, luego los abetos que dejan abajo los pinos y tras aparecer el conglomerado sobre el que discurre el camino en la parte alta, alcanzar el Collado de las Neveras de Oroel situado a 1670 metros de altitud.
            Hemos subido en tres cuartos de hora y tras dejar escondidos los bastones en unos bojes proseguimos camino al oeste para ganar suavemente altura en la Sur de Oroel hasta alcanzar un pequeño hombre en la arista este, muy cerca de la Cruz.

La oeste de Oroel. 6-8-15.

            Hacemos una foto de la Cara Norte que será por donde pretendemos llegar a la cima e iniciamos nuestra Vuelta a Oroel.
            Se puede partir desde la misma cruz orientándose un poco  a la concavidad situada al sudoeste de la cima que nosotros alcanzamos en una diagonal suavemente descendente por terreno mixto de genistas y cantos rodados del conglomerado.
            Perdidos unos metros avistamos  la serie de proas que conforman la Arista Oeste de Oroel dirigiéndonos a la situada más al norte, que es la más próxima. Es el lugar que alcanzó Juan hace un año y la llave para la continuación.
            Debajo tenemos una brecha a la que llega un barranco proveniente de otro más amplio y situado al este, estrecho y muy vestido de vegetación que hay que atravesar para alcanzar su borde sur.
            El descenso al fondo del barranco está medianamente limpio pero el barranco está imposible pues hay que cruzarlo rompiendo vegetación seca.

Hay que atravesar el barranco vestido que conduce ala brecha.


            En el fondo del barranco encontramos una ¡caña de pescar! y un cintajo azul que me hace recordar algunas balizas que encontráramos en la Faja Norte. Remontar para salir del barranco ya es más fácil pues vemos un hito de piedras del que suponemos nos indica la salida del fondo.
            Deberíamos de haber avanzado por el fondo del barranco bajo la espesa vegetación hacia el oeste para alcanzar la brecha: allí se iniciaba el corredor,  que en dirección oeste bajaría al encuentro de la Faja Alta situada en la Oeste de Oroel que era lo que buscábamos, pero no lo hacemos.

Fotografío la entrada al Corredor Equipado pero...

            Salimos del corredor y por el borde sur alcanzo una nueva proa situada sobre los 1660 metros de altitud, desde la que contemplo parcialmente el corredor correcto pero ni veo huellas de tránsito ni el corredor al completo y ya he probado uno arriba sin éxito. Si había alguna vieja huella pero…
            Desde aquí proseguimos en descenso al sur  tratando de no introducirnos en un par de corredores que tienen mal aspecto. La ladera está muy descompuesta pero poco vestida, lo que es una suerte.
            Nos permite alcanzar un suave lomo  que se remata en una de las últimas proas de la arista. Al sur de ella se inicia una rampa suave que es la que buscamos y que  descendiendo en dirección oeste nos permitirá conectar con la Faja Alta que buscamos.

Proseguimos en descenso buscando la entrada a la Faja Oeste que viéramos desde la carretera.

            Estamos alrededor de los 1590 metros de altitud cuando iniciamos el descenso de un amplio corredor  vestido de algo de vegetación muy seca en la que persisten restos de un viejo incendio. Bajados unos metros la vegetación se espesa  y decidimos iniciar el faldeo del torreón que hemos dejado al norte.

Tres proas más abajo encontramos la rampa que buscamos.

            En estas circunstancias nos resistimos a perder más metros por la rampa e iniciamos un faldeo al noroeste justamente en el límite de las paredes de la arista que hemos ido recorriendo por arriba. Es un rato de auténtico jabalineo que de alguna forma esperábamos.
            Empujados por las circunstancias del medio terminamos por alcanzar la zona inferior de la faja, sobre los 1530 metros de altitud, que es muy amplia y aparece ahora menos vestida de vegetación por lo que iniciamos el ascenso en dirección norte con cierta comodidad y a la sombra de las paredes.

Torreones entre los corredores que hemos visto desde arriba.

            Ascendemos contemplando desde abajo y al oeste los corredores y las proas que articulan la arista que hemos recorrido por arriba y tratando de identificarlas una a una, pero nuestra vista sigue al norte  localizando la Faja Ciega por encima de la que estamos subiendo y la prolongación hacia arriba de la nuestra a la que no le tiene que quedar ya gran cosa.

Ascendiendo por la Faja Alta de la Oeste de Oroel.

Genistas en la faja Alta de la Oeste de Oroel.

            Hacemos algún quiebro que otro en una zona de bloques de conglomerado desgajados de la arista cuando localizo una cuerda que marcha corredor arriba y nos acercamos a cerciorarnos del hallazgo.

Corredor equipado de acceso directo a la Faja Oeste de Oroel.

            Se trata de una cuerda pasamanos de 10 bien asegurada a la pared con viejas clavijas y no demasiado vieja ya que  solamente la mitad expuesta ha perdido un poco el color. Soltamos las mochilas y nos vamos a ver.

Cuerda que evidentemente vamos a seguir.

            Un primer tramo describe una media zeta que se incorpora al lateral derecho del corredor. Le sigue a continuación un segundo tramo más corto que progresa junto a la pared derecha  y poco más arriba aparece un tercer y corto tramo que permite  ascender un bloque para rodear otro  bloque que ciega el corredor y que en realidad es el único realmente necesario para un paso algo largo y con patio que nos deposita en un tercero en el que se inicia la rampa cimera. Por encima, una rampa descompuesta en la que a la vuelta veremos trazas de camino permite ganar una treintena de metros para depositarnos en la brecha. Hay algún hito y otro cintajo azul.

Rodeando los bloques empotrados.

Descendiendo la parte inferior del Corredor Equipado

            Estamos en la brecha del barranco relleno de vegetación que hemos cruzado con alguna dificultad y en el que hemos localizado el primer cintajo. Parece ser que entrando por el Barranco Villahermosa alojado en la Zona de Fontazones debe haber alguna ruta establecida por el ejército que empalma con el barranco en el que hemos visto los cintajos y que se prolonga por el corredor equipado que acabamos de subir.

Remontando la Faja Alta de la Oeste de Oroel entre bloques de conglomerado.

            El tema está visto y sin más nos volvemos para abajo, reafirmamos y hacemos algunos hitos puesto que los tramos equipados no son visibles desde arriba y tras recuperar las mochilas volvemos a la faja y proseguimos para arriba, ahora acompañados de cintajos azules.
            Enseguida se perfila el hombro del Espolón Oeste de Oroel al que llegamos con la presencia de algún cintajo rojo.

En el hombro del Pilar Oeste de oroel donde se unen las fajas Altas.

            Estamos  ligeramente por encima de los 1600 metros de altitud y acabamos de empalmar la Faja Oeste con la Norte que ya conocemos. Son las diez y cuarto de la mañana.
            Hacemos un buen hito de piedras y nos introducimos en la Faja Norte de Oroel tras hacer algunas fotos.

la Norte de Oroel. 3-6-12.

            Se puede remontar ligeramente a partir del hombro por inclinado praderío ya que la faja es estrecha y muy pendiente, de allí la conveniencia de que el terreno deba estar seco, o pasar por encima del hombro para tomar la faja en la base de las paredes somitales; luego no queda más que seguir al este.

Inicio de la faja Norte desde el Pilar Oeste de Oroel.

El bosquecillo de la Faja Norte de Oroel.

            La faja es fundamentalmente horizontal  y salvo puntuales excepciones su tránsito más cómodo se realiza por la base de las paredes. Hay algún cintajo, transita un par de combas estrechas y se amplía ligeramente en una pequeña oquedad y en un bosquete de abetos jóvenes que han ganado las paredes.

La Norte de Oroel desde la Faja Alta en la Norte.

            Enseguida aparece al frente una pequeña rampa vestida de vegetación de la que arranca un ligero dorso de la Cara Norte de Oroel por donde vamos  a ascender hasta la Cruz. Nos sabemos el lugar de memoria del día que hicimos el Diedro de la Norte.

            Se asoma la parte superior de la cruz  alrededor de 150 metros más arriba cuando iniciamos la trepada de la pared un poco por cualquier sitio ya que el conglomerado ofrece abundantes presas tanto para pies como para manos en una pared  que pasará de los 40º.

En la Norte de Oroel.
            Algunas viras inclinadas nos permiten negociar el ascenso directo que hacemos al sol de la mañana que ya ha entrado en calores y enseguida atacamos la pared somital, ahora que ya divisamos media cruz.  

En la Cruz de Oroel.

            Una veintena de metros algo más tiesos pero igualmente fáciles nos depositan junto a la Cruz de Oroel situada a 1770 metros de altitud. Son las once menos cuarto de la mañana y nos recibe el grupo de franceses que hemos dejado en el parador.

Matameriendas que señalan el final del verano en Oroel.

            Nos preguntan por el camino y les decimos que no hay camino para senderistas paseantes. Hacemos algunas fotos y nos sentamos a beber y a almorzar a la sombra de la cruz.
            Son las once un poco pasadas cuando iniciamos la vuelta. Primero nos asomamos un poco para ver aunque sea con poca perspectiva la depresión del corredor  equipado que se ve enseguida, para tomar a continuación el camino de la arista y bajarnos tranquilamente hasta el Collado de las Neveras al que llegamos un cuarto de hora después.

Bajando hacia las Neveras y Bazials.

            Recuperamos los bastones y nos vamos arista adelante  para recorrerla hacia el este con la intención de conocer la Senda de los Lobos.
            Se trata de un camino que recorre la arista hacia el este pasando por las inmediaciones de un par de Pozos de Hielo perfectamente restaurados.
            Luego prosigue para adelante superando un par de suaves promontorios, el segundo de los cuales se conoce como Punta de Sora y acotada a 1707 metros de altitud.

Bazials desde Punta Sora.

            Todavía y ya dentro de una línea suavemente descendente, remontaremos otro suave promontorio tras el que nos situaremos frente a la parte baja de los Praderíos de Bazials, progresando todavía un poco más al este hasta alcanzar la zona intermedia de los praderíos, lugar en el que nuestro camino se va para abajo en lugar de introducirse al Praderío Somital de Bazials. Hemos echado media hora desde el Collado de las Neveras.

El praderío de la Oeste de Bazials.

            La Senda de los Lobos  va a cruzar más de media Pared Norte de Oroel en un descenso muy lineal y uniforme al noroeste, que cuenta con una primer zona erguida aunque breve que se sigue con una serie de resaltes suaves y escalonados  que se van a  prolongar  hasta el final del segundo tercio, en el que un resalte erguido y continuado sobre un camino terroso nos deposita  en la parte baja de la pared donde el camino se arrellana para enseguida alcanzar la pista al oeste del Parador de Oroel.

Hayedo en la Senda de los Lobos.

            El camino algo transitado y poco erosionado es una auténtica preciosidad y no solamente cuando atraviesa un delicioso hayedo en su parte alta. Nos permite un descenso a la sombra del mediodía cosa que agradecemos en esta jornada que ha entrado en impíos calores.
            Luego caminaremos alrededor de un kilómetro por la carretera que, prácticamente en horizontal, nos devuelven al parador.  Son las doce y media, hemos bajado ligeros por la senda y más ligeros todavía por la carretera.
            Hoy hemos tenido una jornada corta pero de indudable interés al menos para mí. ¡Le tenía ganas! Hemos movido un desnivel de alrededor de 850 metros que  nos han permitido conoces dos alternativas diferentes para  rodear la Cima de Oroel aunque en realidad la vuelta directa no necesite más allá de 700.  Si además añadimos la agradable novedad de la Senda de los Lobos pues la jornada ha resultado completa.
            La vuelta de cima a cima se puede hacer en alrededor de una hora pero hay que conocerla y buscar un día seco para transitar la Faja Norte.
            Para todos aquellos que estemos dispuestos a cohabitar con el medio natural, el monte siempre nos ofrecerá nuevas alternativas para  conocerlo y disfrutarlo.
           
Para ver más fotos.

16 ago. 2016

60-16. LA TORRE, EL ANONIMO Y VUELTA POR CASTERET Y SALARONS. 13-8-2016.

Salida de sol en Gran Astazu.

Casco, Corral Ciego, Corredor Oeste, Cima de la Torre, Cuello de los Sarrios, Pico Anónimo, Gruta de Casteret, Planas de Millaris y Catuarta, Umbral de Salarons y Fajeta.
13-08-21016.
Salida 08 h. Llegada 14:15.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Torre procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Alrededor de la una de la madrugada me despierto y no precisamente para contemplar la lluvia de estrellas de las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo, la luna se ha ocultado ya y en un cielo absolutamente estrellado gotean muy de cuando en cuando las estrellas fugaces; consecuentemente ni siquiera despierto a los socios pues no merece la pena.
            Alrededor de las dos nos despertamos todos y hacemos un rato de contemplación celeste para proseguir durmiendo vuelta a vuelta en una noche espléndida y larga.
            Creo que será el vivac en el que menos duerma pues a las cuatro ya me iría de marcha pero aguanto en el saco contemplando el paso del negro  a los ocres rojizos perfilados con el Soum des Salettes y los Astazu.

En el vivac del Casco

            Son las seis y media de la mañana cuando se asoman los primeros rayos de sol al este del  Astazu Grande y enseguida notamos su agradable calorcito a estas horas de mañana. Hacemos algunas fotos.
            Pasadas las siete nos levantamos al 13 de Agosto de 2016.
            Desayunamos, recogemos, enmochilamos y tras hacer unas últimas fotos iniciamos la marcha de la jornada, nos despedimos del vivac, hacemos una foto a nuestro inmediato destino que es la Torre e iniciamos el descenso de la arista este del pico.

En el Corral Ciego hacia la Torre

            Un caminillo lleno de hitos  marcha para abajo por la arista para luego introducirse en la descompuesta cara sudeste mientras nos enseña la vía que vamos a utilizar para subir a la Torre.
            Ni siquiera bajaremos hasta la zona baja del Corral Ciego sino que faldeamos por encima del nevero inferior siguiendo un caminillo que continúa hacia el este y se incorpora al nevero poco más adelante. Dejamos las mochilas y continuamos con los crampones en la mano.
            La nieve está dura a la sombra pero una huella profunda  permite terminar de atravesar el nevero con comodidad y  alcanzar otro posterior un poco más erguido que se puede faldear por debajo.
            Mis chicos deciden ponerse los crampones pero yo continúo para arriba rompo un paso estrecho de nieve sin problema y me introduzco en el Corredor Oeste de la Torre.

Cojín de Cantaritos en la Torre.

            Se puede progresar por fuera de la nieve sin problemas primero por un crestón rocoso y luego por un terroso corredor que presenta un intermitente caminillo algo húmedo por la fusión del nevero.
            También se puede faldear por debajo el nevero superior cuando el corredor se amplía y se convierte en una inclinada rampa que hay que atravesar en diagonal en busca del corredor que ha de romper la pared somital del pico. Les digo a los socios que dejen los crampones  y prosigo.
            Hago tres huellas en el borde del nevero para incorporarse con faciliidad a la pared recorrida por un amplio corredor escalonado que se sube con algún apoyo de manos pero con absoluta comodidad.


Cima de la Torre de Marboré.

            Hay diversas opciones de progresar para liquidar la pared y cualquiera conduce al rellano cimero, amplio y escalonado que permite alcanzar la plana y alargada cima de la Torre de Marboré situada a  3012 metros de altitud.
            Recorro de punta a punta la amplia cima mientras llegan los socios y  hago algunas fotos especialmente a la Rampa Norte del Collado de la Cascada en la que hay una cueva que no conocemos. Son las nueve menos cuarto.

Bajando de la Cima de la Torre.

            Llegan los socios y enseguida nos volvemos para abajo por idéntico camino, hay que volver a casa a buena hora.
            En mitad del corredor recuperan los crampones que han dejado y poco más abajo recuperaremos las mochilas prosiguiendo por la nieve hacia la Entrada del Corral Ciego.

Neveros del Corral Ciego de vuelta de la Torre.

            El camino desciende suavemente entre bloques calizos en busca del Collado de los Sarrios.
            Al llegar al collado coincidimos con Pisacampas, un forero de Pirineos3000 que reconoce a Juan, yo había abandonado el collado poco antes. Charlaremos un ratillo alegrándonos de conocernos personalmente y luego cada uno a lo suyo que lo nuestro es acercarnos hasta el Anónimo.

Cuello de los Sarrios y Anónimo desde el Corral Ciego

            Se trata de recorrer un corto tramo de lapiaz con una depresión intermedia no demasiado profunda que no supone ninguna dificultad.
            Son las diez menos cuarto cuando alcanzamos la Cima del Pico Anónimo, en esta ocasión el de Ordesa situado a 2769 metros de altitud.

En la Cima del Pico Anónimo. 

            No habíamos estado nunca aquí y es de las pocas cimas de Ordesa que no habíamos pisado. Se trata de un pináculo que domina  el Barranco de la Brecha. En algún lugar creo que se le llama Punta de los Carabineros y el origen del nombre es evidente.
            Hacemos algunas fotos y nos volvemos sobre nuestros pasos para recuperar las mochilas en el Cuello de los Sarrios.

La clásica desde la Cueva de Casteret.

            En el collado tomamos una línea de hitos que se va para abajo en dirección sudoeste y que creemos que nos acercará a la Gruta de Casteret.
            El camino discurre en descenso por un lomo de bloques  sobre caliza madre que acuna reducidos neveros y nos acerca a una descompuesta rampa que desciende  por debajo de la entrada de la gruta.
            El camino negocia la ladera de manera intermitente y nos deposita bajo la entrada  situada entre grandes bloques de calizas y seguidamente inicia un ascenso por terreno descompuesto que resulta algo penoso y que tras remontar alrededor de 40 metros nos deposita en el caos de bloques de la Entrada a la Gruta de Casteret en la que estuviéramos hace un porrón de años.

¿Dónde he visto yo esta foto?

            La Gruta se encuentra sobre los 2630 metros de altitud tiene una verja de hierro que no impide el paso al interior pero advierte. Hacemos las clásicas fotos al contraluz  certificamos que el lago de la entrada está seco y que no queda prácticamente hielo y un cuarto de hora después continuamos con el descenso.

Desde la Plana de Millaris hacia atrás.

            Bajaremos íntegramente el barranco que en dirección sudoeste desemboca en la Plana Superior de Millaris, el descenso es cómodo y con camino por ambos lados.

Hacia el Collado de Catuarta.

            Alcanzada la Plana de Millaris la atravesamos en dirección sudoeste en busca del Collado de Catuarta o Salarons. Se trata de un amplísimo y dilatado rellano que se hace largo pues las dimensiones engañan y lo que se hará más largo todavía será el suave remonte hacia el oeste en busca del collado. Serán poco más de 100 metros pero se hacen pesados.

Mondarruego dresde el Collado de la Catuarta.

            En el Collado de Catuarta a 2516 metros de altitud  que es más una planicie que un collado, la recorremos en dirección oeste apuntando a Mondaruego para iniciar inmediatamente el descenso hacia la Plana de Catuarta situada casi 100 metros más abajo: lo que acabamos de subir lo bajamos de inmediato.

Taillón y Blanco desde Torre Lasus en la Catuarta.

            Alcanzamos el terroso rellano en su orilla sudeste y remontamos brevísimamente hasta alcanzar la Torre Lasus, un monolito de piedras de 3 metros de altura. Desde allí contemplamos al norte el circo que se encumbra hasta Gabietos, Taillón y Blanco.
            Son las once y media cuando buscamos una sombra en el inicio del Rellano de Aguas Tuertas y nos sentamos a almorzar. A la sombra hasta se nos hará fresquillo.

Aguas Tuertas desde Catuarta.

            Media hora después nos incorporamos al camino que enseguida desciende un resalte calizo vertical y atraviesa el rellano por su orilla este en busca del Umbral de Salarons que es un cierre natural del rellano sobre elevado una veintena de metros sobre el mismo.

Llegando al Umbral de Salarons.

            En la parte alta del umbral buscamos el camino que baja un potente resalte coincidiendo con el camino que viene de la Faja de las Flores y se aproxima al Barranco de Salarons. Hay gente que sube pues tenemos dos días de fiesta por delante.
            En la parte más baja del umbral elegimos continuar el descenso por la Senda de la Fajeta. Dejamos el desvío que se va de frente a las clavijas y evolucionamos hacia la proa situada al este y vestida de verduras desde la que se accede a las paredes del Barranco de Salarons ya en el Circo de Carriata.

En el Barranco de Salarons.

            El camino desciende la vertical pared escalonada de calizas ocres, nos enseña las características paredes calizas cuarteadas de la ladera derecha del barranco  y junto al resalte vertical del mismo lo abandona hacia el oeste para tomar una estrecha faja entre paredes equipada con una sirga a modo de pasamanos.
            Al final de la faja que tendrá alrededor de un centenar de metros de largo y un metro de ancho, alcanzamos otro corredor por el que descendemos una docena de metros escalón a escalón para cruzarlo y marchar de llano en busca de un segundo tramo horizontal, de características similares al anterior  pero sin equipar y que nos deposita por debajo del Camino de las Clavijas.

Segundo tramo del Camino de la Fajeta.

            A partir de allí los dos caminos coinciden en medio de una ladera muy inclinada y vestida de arbustos entre los que destaca la genista hórrida, describe una potente lazada hacia la Base del Tozal del Mallo y se vuelve al encuentro del barranco. Es la una y media.
            Junto al inicio del camino que recorre la Faja Racón nos reunimos para echar un trago de agua y poco después nos sumergimos en la sombra del Bosque de Salarons para proseguir el descenso un poco más fresquitos pues el calor aprieta.

El Tozal del Mallo y su corredor sureste.

            Juan marchará delante pues dejó un depósito de verdura que no quiso bajar al coche en Torla  y así adelanta para ir a recuperarlo mientras que nosotros bajamos tranquilamente.
            El camino no tiene más historia que dejarnos en las Antiguas Casas de Oliván en la que tomaremos la carretera que tras alrededor de un kilómetro de asfalto nos depositará en la Explanada de Ordesa cuando son las dos y cuarto.
            Hemos rematado la actividad con 2050 metros largos de desnivel acumulado que reposamos mientras esperaremos a que vuelva Juan, tendremos que comprar un billete de regreso pues nos ha desaparecido uno de los tres y a las dos y media cogemos el autobús.
            A las tres llegamos a Torla y a las cuatro menos veinte a casa por Fiscal. A la ida lo hicimos por Cotefablo.
           

15 ago. 2016

59-16. VIVAC EN EL CASCO POR LA CHIMENEA SUBTERRANEA. 12-8-2016.

Casco y Anónimo desde la Plana Superior de Millaris. 

Aparcamiento de Ordesa, Clavijas de Cotatuero, Plana de Millaris, Barranco de la Brecha, Cara Sudoeste, Chimenea Subterránea y Arista Sur.
12-08-2016.
Salida 12:15 h. Llegada 16:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Casco procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            En el Casco habíamos estado todos algunas veces, siempre por su vía normal del  Corral Ciego y su cara sudeste, pero queríamos conocer el ascenso por la Vía de la Cueva o Paso Subterráneo en su cara sudoeste.
            Llevábamos el asunto entre manos desde hacía ya algunos años, pero repetir un pico que habíamos hecho varias veces, con lo que hay por conocer, pues nos invitaba a posponerlo desde la, poco atrayente perspectiva, de los 1700 metros de desnivel, más o menos de tacada.

Camino de Cotatuero.

            Por otra parte queríamos vivaquear en alguna cima para cumplir con nuestra tradición,  no se me ocurre mejor idea que unir ambos proyectos  y allí estamos a las doce y cuarto de la mañana del 12 de Agosto de 2016, iniciando nuestro camino en el Aparcamiento de la Pradera de Ordesa a 1330 metros de altitud. Hemos tenido que tomar el autobús en Torla tras un pequeño overbooking en el aparcamiento debido a la fecha.
            Después de dar alguna que otra vuelta a la ruta a seguir que podía ser muy variada, nos decantamos finalmente por lo cómodo, directo y conocido sabido que todos los caminos conducen a Roma, digo al Casco y algunas vueltas ya hemos dado por Ordesa de tal forma que ni nos acordamos del tiempo que hace que vamos sin mapa.

Gigantesca mata de belladona.

            Tomamos el Camino de Cotatuero en la Capilla de la Virgen del Pilar y nos vamos en dirección este para ir girando poco a poco al norte, en medio de un profundo hayedo que nos proporciona una deliciosa sombra. Hemos decidido subir por Cotatuero en virtud de que el bosque se encumbra un poco más que por Salarons.  
            La sombra nos dura aproximadamente una hora hasta que el hayedo es sustituido por un pinar claro mientras que el transitado camino se empina acercándose a las paredes del Gallinero.

Llegando a las Clavijas de Cotatuero.

            La hora soñada se alarga unos minutos y tranquilamente nos introducimos en la pared a través de los escalones inferiores de calizas ocres y enseguida un corredor fácil nos permite aproximarnos al fondo del barranco y a la base de las paredes en las que se encuentran las Clavijas de Cotatuero.
            Nos las sabemos de memoria de la época en la que no había línea de vida y lo único que ha cambiado  en ellas es la presencia de alguna nueva de tetracero y que no se mueve ninguna.

En las Clavijas de Cotatuero.

            Se inician con un corredor vertical y encajado con media docena de ellas que conduce en una amplia repisa de la que parte la línea de vida y el primer tramo horizontal de clavijas  tanto para pies como para manos ya en medio de la vertical pared en la que están establecidas.
            Tras el tramo horizontal de una quincena de metros continuamos con otro tramo vertical de media docena de metros que nos permite cambiar de pasillo para continuar con un segundo tramo horizontal y equivalente al anterior en el que se resuelve el paso.

Tramo vertical de las Clavijas de Cotatuero.

            Unas gradas escalonadas de calizas ocres nos depositan en la cabecera de la Cascada de Cotatuero a 2000 metros de altitud cuando son las dos menos cuarto.
            Sabedores de que encontrar una sombra para comer no va a ser tarea ni sencilla ni inmediata a estas horas,  preferimos hacerlo al amoroso rumor de las aguas del barranco aprovechando para beber abundantemente ya que el día está entrado en calores.

Ascendiendo hacia la Senda de las Flores.

            Media hora después  proseguimos al norte ascendiendo en busca de las Planas de Millaris. Lo haremos siguiendo el camino que conduce a la Faja de Las Flores para abandonarlo cerca de ya de la entrada a la misma. Hay que decir que se puede ascender un poco por cualquier parte pero no es demasiado práctico ya que  tanto las barreras calizas como el lapiaz te pueden hacer perder más tiempo del presupuestado. 
            Transitaremos el lapiaz siempre al oeste de Descargador y alejados del fondo de la depresión pues aunque demos un poco de vuelta por la base del Gallinero creo que nos saldrá a cuenta.

Sarrio debajo de las Planas de Millaris.

            Hace ya algún rato que ha aparecido a nuestro ojos la Cúpula del Casco, nuestro todavía lejano objetivo pero ahora con la Plana de Millaris próxima se descubre ante nosotros el Barranco de la Brecha coronado por la Mole del Casco con todo su esplendor y rotundidad.
            Alcanzamos el rellano herboso sobre los 2350 metros de altitud y además del Casco también está el Anónimo con la entrada a la Gruta de Casteret, la Brecha de Rolando, el Pico y Dedo de Bazillac y el Taillón. Al este de la Brecha aparece la faja de calizas claras que buscamos para iniciar la Vía de la Cueva al Casco.

Llegando a la Plana Inferior de Millaris.

            Cogemos un poco de agua en el nevero residual acunado en el cierre y tas superar un pequeño resalte en el que empleamos las manos alcanzamos la Plana Superior de Millaris situada a 2400 metros de altitud.
            Recorremos la Plana de Millaris un poco al oeste  de la misma dejando a nuestra derecha el sinuoso recorrido del agua en la misma hoy menos de la acostumbrada. Y nos introducimos en la ladera derecha del Barranco de la Brecha, hemos decidido dejar para mañana la visita a Casteret.

Cogemos agua en el Barranco de la Brecha.

            Mientras subimos por la orilla derecha del barranco fotografiamos frontalmente la entrada a la gruta y alcanzamos el rellano bajo la Brecha en el que corre agua tanto de fusión como del ibonciecho acunado al sudoeste  de la misma bajo el Pico Bazillac y antes de que desaparezca el curso de la misma poco más arriba cogemos agua para el vivac.

Faja de Entrada al Paso Subterráneo.

            Hemos dejado atrás el Pico Anónimo y nos enfrentamos a la pedrera bajo el Paso de los Sarrios. Se trata de una pedrera caliza de materiales claros y muy menudos que ascenderemos en diagonal buscando los materiales más estables. Nuestro ascenso, relativamente cómodo, nos deposita en el camino entre el Collado de los Sarrios y la Brecha, justamente en el lugar que hay que abandonarlo para tomar la Faja de Acceso al Paso Subterráneo o Cueva que discurre justamente por encima de ese.

Acceso Inferior del Paso Subterráneo del Casco. 

             La faja es amplia, medianamente inclinada y se puede transitar un poco por cualquier parte pero es preferible hacerlo por la parte inferior en la que hay establecido un caminillo que facilita el tránsito. Rodeamos un bloque de considerable tamaño y ascendemos unos metros más en busca de la pared en la que hay practicados un par de corredores.

Chimenea bajo la Entrada Inferior al Paso Subterráneo del Casco.

            Alcanzada la base de la pared, recogemos los bastones e iniciamos su ascenso. Se trata de una pared caliza bastante tiesa pero con presas y apoyos extraordinarios y abundantísimos. Cuenta con un anclaje de rápel a media pared que hoy es innecesario y nos permite disfrutar una trepada estupenda de alrededor de 15 metros  que se culmina con un vertical corredor  tras el que llegamos a la entrada inferior de la cueva.

Desde el Interior del Paso Subterráneo del Casco.

            Es una chimenea subterránea, oscura y estrecha además de húmeda ya que baja bastante agua por el lateral norte de la misma: mira que subir cargados de agua…
            Pero ni hay que trepar por la zona humedecida ni por el fondo de la grieta. Hay que tomar la zona intermedia que con una adecuada anchura para subir en oposición tiene unas presas de pies y manos que no estarían mejor si las hubieran esculpido con cincel Nos permiten superar los primeros cuatro metros y colocarnos por encima del pequeño estrangulamiento de la misma.

Saliendo del Paso Subterráneo o Cueva del Casco.

            Nuestro único problema es que somos tres en un espacio muy reducido y además llevamos tres mochilas grandes que nos tenemos que quitar de la espalda.
            Subirá Juan, remontaremos con un par de bagas las mochilas una a una  guiándolas desde abajo u subiremos luego uno tras otro. La salida es bastante estrecha y al igual que en todo el segundo tramo, que tendrá otros cuatro metros, es difícil caerse debido a la estrechez de la cueva. En conjunto será un paso de IIº superior, IIIº si se ha de descender.

Cima del casco desde la Salida Superior del Paso Subterráneo al Casco.

Una vez acostumbrados a la luz del interior no es necesario emplear las frontales y a la salida nos espera la luz de una espléndida tarde y el nevero del que proviene el agua que caía por la cueva.
            Estamos en la pared sudoeste del Casco sobre los 2830 metros de altitud, una auténtica pared que impresiona y en cambio, delante de nosotros, aparece un rellano de una hectárea de superficie aproximadamente, alargado hacia el este, que nos ha de conducir a un corredor coronado por un nevero y colocado entre la pared somital y un gendarme que arranca desde la vertical del Collado de los Sarrios.

En busca de la Arista Sur del Casco.

            Avanzamos por el fondo del rellano pisando algún retazo de nieve tras fotografiar la Brecha desde un punto bastante especial y alcanzamos el corredor terroso, descompuesto y medianamente inclinado en el que hay establecido un intermitente caminillo que permite un ascenso cómodo sin necesidad de pisar el nevero, que por otra parte,  a estas horas y con esta orientación, no supondría ningún problema.
            Nos da la impresión de que  en lugar de ascender el corredor  hay una opción que permite remontar en busca de la arista oeste de manera fácil para flanquear más arriba del collado y alcanzar la arista final de ascenso que es la sur, pero no vamos a comprobarlo.

La Sur del Casco.

            Ascendemos el corredor por el que alcanzaremos la arista sur y por ella subiremos los últimos 100 metros.
            Creo que se trata de una arista amplia, medianamente inclinada y más fácil que la vía normal en la que hay establecido un intermitente caminillo sembrado de hitos. Nos permite subir el tramo inferior y nos deposita en el casquete somital vestido de placas claras.

Casquete Somital Sur del Casco.

            Las fisuras entre las placas y bloques permiten un ascenso fácil de tal manera que con más comodidad de la esperada alcanzamos la Cima del Casco situada a 3011 metros de altitud cuando son las seis y cuarto.
            Se trata de una cima muy amplia, allanada y ligeramente inclinada al este que cuenta con tres vivacs. En más bajo es el más llano y terroso y en el pasaremos la noche tras arreglarlo un poco: siempre mejoramos los lugares de vivac que aprovechamos.

El Descargador desde el Casco.

            Desmontamos las mochilas, sacamos las ropas y sacos para que se sequen, arreglamos el vivac que por una vez nos da poco trabajo y recorremos la amplitud de la cima mientras contemplamos un paisaje extraordinario en una tarde ídem.
            Luego de hacer unas fotos,  charlamos con un trío de jovenzuelos que quieren saber y que vivaquearán en el Collado de los Sarrios y alrededor de las ocho, hemos encontrado el cenador de la cima que es una placa orientada al oeste que nos sirve de respaldo, nos hacemos la cena y la liquidamos con sacrosanta beatitud.

Cenador al sol en la Cima del Casco.

            No creemos recordar ningún vivac de altura con condiciones tan benignas como las de hoy y contemplamos la puesta de sol tras el Taillón lo que nos secuestra media hora de sol.
            Alrededor de las nueve montamos el vivac y nos empiltramos antes de que la brisilla que corre nos enfríe. Siempre y después de un esfuerzo continuado el consumo excesivo de energías facilita el enfriamiento de nuestro cuerpo.

Puesta de Sol en el Taillón.

            Cómodamente y en horizontal contemplamos la cabecera de la Torre, la Espalda, los Picos de la Cascada, el Marboré, el Cilindro y su Aguja Sudoeste, el Perdido y la Punta de las Olas en primerísimo plano. También y al nordeste, los Astazu, el Soum des Salettes y el Macizo de Neouvielle y al sur Castillo Mayor, Sestrales, Solana, Montañesa y Guara.

De Astazus a Olas desde nuestro vivac en el Casco. 

            La noche, estrellada y alunada en creciente, va a ser larga para los que acostumbramos a dormir de lado, pero nos ofrecerá como compensación la contemplación de las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo tan pronto como se ponga la luna que hoy terminará viaje a media noche.