14 nov. 2018

76-18. AYOUS EN CIRCULAR DESDE GABAS. 13-11-2018.



La amable Sudoeste de Ayous. 

Gabás, Embalse de Bious Artigues, Circuito del Lac, Barranco y Cabaña de Aas, Col de Aas de Bielle, Cara Sur y Arista Oeste. Desdenso a Antecima Oeste, Col de Ayous, Lacs de Ayous y Embalse de Bious Artigues.
13-11-2018.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ayous procedente del IGN: francés. Vía en amarillo.

            Es martes y 13 de Noviembre de 2018 pero no somos supersticiosos y nos vamos al monte. Ibamos a salir ayer pero lo posponemos para hoy lo que será un acierto pues disfrutaremos de un día espléndido de un otoño con tintes de verano.         
         Cenamos con los vecinos sin prisas pues no queremos madrugar, a  las ocho de la mañana recogemos a Juan y a las nueve estamos aparcando en la Curva de Gabas, la Barrera de la Carretera a Bious Artigues está cerrada, era una posibilidad que se acaba de confirmar.

La barrera en la Vuelta de Gabas está cerrada.

            Estamos a 1070 metros de altitud  cuando iniciamos nuestro camino avanzando por la carretera en dirección sudoeste. Son alrededor de 3 kilómetros de carretera que ascienden enseguida de manera consistente superando un tramo húmedo en cuyas orillas se amontonan las hojas de caducifolios.

Rodeando Bious Artigues.

            Tras el quiebro que hace la carretera siempre por la orilla derecha del Barranco de Bious Artigues alcanzamos enseguida el Rellano de Bious Oumette donde está el aparcamiento inferior y desde el que arranca la pared que culmina en la presa del embalse.
            La carretera llanea y seguidamente zetea en la pared lo que permite que la atajemos de frente hacia el embalse, siempre que vamos andando lo hacemos.

Cruzando el Barranco de Bious Artigues por un puente que no conocíamos. 

            Alcanzamos la pista que transita la orilla norte a 1440 metros de altitud e iniciamos el tránsito horizontal de la misma hacia el oeste para atravesar  la pared de la presa y enseguida introducirnos en el Barranco Aas de Bielle. Son las diez de la mañana y entre unas cosas y otras se nos ha ido una hora con la dichosa barrera cerrada.
            Están realizando trabajos de mantenimiento en la presa y cuando vamos a llegar al pasillo de hormigón, uno de los trabajadores nos hace entender que no podemos pasar. Es el segundo contratiempo de la jornada.

Entrando en el Valle de Aas en Bielle. 

            Nos damos la vuelta sobre nuestros pasos con la intención de rodear el Embalse de Bious Artigues hasta el Puente de Ayous y volver por la pista que recorre la margen izquierda del barranco y la oeste del embalse, una encomienda que se nos puede llevar alrededor de otra hora de propina. De cruzar el barranco antes, nada de nada ya que baja agua por todas partes y el barranco irá a tope.

Llegando a la Cabaña de Aas en Bielle.

            Para colmo, el embalse está muy bajo y el aspecto es poco agradable pero siguiendo la pista disfrutamos del contraluz del Midi de Ossau, del ligero fresqui que propicia la sombra húmeda del hayedo a estas horas de la mañana y cuando abandonamos la orilla del embalse enseguida aparece, en un rellano herboso en el que se podía acampar, una tablilla que guía “Le Tour du Lac” y se nos abren los cielos.
            Enseguida el camino se marcha directo hacia la cola del embalse y atraviesa el barranco por un puente de obra que recorta sustancialmente el recorrido que imaginábamos.

Hacia el Col de Aas en Biellecon Ayous al fondo. 

            Luego por la pista en dirección norte, llaneamos y enseguida alcanzamos el Barranco de Aas de Bielle. Nos hemos pasado intencionadamente el poco marcado camino que transita por la orilla derecha del barranco y enseguida de cruzarlo tomamos el muy marcado y transitado camino que se desarrollará por la orilla izquierda del barranco. Ambos caminos coinciden poco más arriba  sobre los 1500 metros de altitud.
            Avanzamos en moderado y persistente ascenso en dirección casi oeste hasta que alcanzamos la Cabaña de Aas situada sobre los 1700 metros de altitud. Está cerrada.

Acercándonos al Col de Aas en Bielle. 

            Hemos dejado atrás el bosque y el camino que ahora discurre por el praderío pierde suavemente unos metros para acercarse al barranco. Al sur que está a nuestra izquierda aparece Les Tours, un poco más al oeste Arougos y Ayous cuyos casquetes somitales aparecen  algo nevados y claramente al oeste el Col de Aas de Bielle. Defendido por un erguido corredor. Es nuestro objetivo siguiente.

Llegando al Col de Aas de Bielle.

            La parte derecha del amplísimo corredor, la más sombría está cubierta de nieve pero la izquierda solo presenta manchas dispersas y por ella ascenderemos los alrededor de 300 metros de desnivel que nos separan del collado.
            Subimos de frente al sudoeste, hay algunos hitos  que seguimos sin preocuparnos. La ladera que asciende suavemente se va poniendo de pie poco a poco hasta que finalmente abordamos un tramo francamente tieso  en el que tratamos de sortear las manchas de nieve que no está dura.

La Norte de Ayous.

            En el tramo final, tras pasar una zona de bloques metamórficos en el que arrellana, avanzamos ya sobre nieve continua que se yergue de nuevo para depositarnos en el Col de Aas de Bielle situado a 2100 metros de altitud. Son las doce.
            Desde el collado contemplamos la norte del pico muy erguida, excesivamente húmeda y con algo de nieve por la que la dejaremos pasar y tomamos un caminillo que, manchado de nieve, inicia un faldeo de la cara oeste en suave descenso.

No hay que perder prácticamente altura faldeando la Oeste de Ayous. 

            Aparentemente no tiene muy buen aspecto pues se desarrolla sobre una inclinada ladera pero enseguida nos enseña una continuación lógica y aceptable además de que no nos obliga a perder altura prácticamente.
            Por encima de nosotros están las paredes del pico mientras que faldeamos un par de barrancos  que se ponen tiesos por debajo de nosotros pero seguimos el camino con facilidad, acercándonos en dirección sur hacia la Arista oeste y entrando en una zona de nieve prácticamente continua.

En la Oeste de Ayous con Sesques y el Caperan.

            Ganamos altura suavemente y en el rellano que hace el tercero de los barrancos que cruzamos nos sentamos a echar un bocado sobre unas piedras limpias al sol de la mañana. Son las doce y cuarto pasadas.
            Luego continuamos hacia la Arista Oeste de Ayous  que alcanzaremos tras remontar un tramo de fuerte pendiente utilizando un cordón limpio de nieve. Nos deposita al este de la antecima oeste del pico, sobre unas campas horizontales de nieve.

En la Cima de Ayous. 

            Allí giramos al este y remontamos la amplia y suave ladera ya que las paredes están en el límite sur alcanzando la Cima del Pic de Ayous situada a 2288 metros de altitud cuando es la una menos diez.

Foto de Cima en Ayous. 

            Se trata de una cima alargada de norte a sur en la que afloran bloques de pizarras granates. Hacemos algunas fotos y disfrutamos de un paisaje  circular  absolutamente espectacular: están todos: Bisaurín, Acherito,  Petrechema, Anie,  Camplong, Sesques, Aulión, Arcizette, Lurien, Pallas, Midi de Ossau, Arazures, Anayet, Ip, Escarra… ¡vaya balconada que tiene el pico!

Lacs de Ayous y Gentau desde Ayous. 

            Un cuarto de hora después, tenemos tiempo pero vamos mediatizados por las faenillas del inicio de la jornada, nos vamos para abajo para recorrer la arista oeste mientras recordamos la pared de hielo que se acostumbra a formar en el resalte de la Antecima Oeste de Ayous y que conocemos bien. Hoy tiene poca nieve que no es necesario pisar.

La Sudoeste de Ayous hacia Larry.

             De allí para abajo bajamos un par de escalones con apoyos de manos y alcanzamos el Col de Ayous situado a 2188 metros de altitud para sin siquiera alcanzar el collado echarnos para abajo en busca del camino que con sus diversas ramas transita en descenso orientado prácticamente al este.

Ayous desde la Anticima Sudoeste. 

            Recordando nuestras ascensiones varias con los esquís, siempre largas y tediosas tanto si partes de Astún como de Gabas, nos acercamos al Lac Gentau que dejaremos a nuestra derecha y sin llegarnos al Refugio de Ayous, seguimos camino mientras nos cruzamos con los primeros del día que suben a los lagos. Hoy ha sido un día de agradable soledad.

El Midi siempre reclama atención.

            Dejamos también a nuestra derecha los dos Lacs de Ayous y sin prisa pero sin pausa nos introducimos en el Hayedo de Bious Artigues ya en dirección nordeste pues estamos girando para hacer nuestra circular.

Lac Pequeño de Ayous. 

            Tras pasar por el claro del hayedo en el que arrellana para formar un pequeño laquette, hoy con agua, continuamos para abajo disfrutando del Otoño en el que el hayedo ya ha recubierto todo el suelo con esa delicada alfombra de hojarasca ocre.

Flor de ranúnculo de montaña en Ayous. 

            Son las dos y media cuando alcanzamos el Rellano de Bious Artigues y nos sentamos en unas piedras para comer junto al barranco en las inmediaciones del Puente de Bious.

Claro en medio del Hayedo de Bious. 

            Media hora después tomamos la pista encementada  y sombría para bajarnos hasta el Puente de Ayous por donde cruzamos el barranco, para proseguir rodeando el Lac de Bious en descenso.

El Barranco de Bious Artigues. 

            Alcanzado el rellano de vivac en el que nos hemos desviado a la mañana, cerramos el bucle y enseguida estamos en la presa del embalse.

En Bious Artigues con Les Tours

            Atajamos las lazadas de la carretera y con aire marcial cuesta abajo nos llegamos a la barrera de la carretera, cuando son las cuatro de la tarde y tras haber liquidado la circular con 1250 metros de desnivel acumulado.

Una estampa deliciosa de Bious Artigues. 

            Luego, de vuelta al Portalet con poca circulación, encontramos media docena de coches aparcados en la Cabaña Arraille, esta mañana no había nadie y creemos que nuca lo habíamos visto así. Hoy ni siquiera el gremio de los jubilados ha salido al monte.
           

10 nov. 2018

75-18. RODEANDO SAN LORIENTE. 9-11-2018.


Las Cuadras de Fenés y San Loriente.

Pista a Collado de Fenés, Collado de Fenes, Barranco la Lata, Sasa, Pista de la Valle, Cuellatón, Pardina y Collado de Fenés.
09-11-2018.
Desnivel acumulado 1100 m.
Distancia recorrida 26000 m.
Tiempo efectivo de marcha 06:15 h.
Mixto.
Fácil.
Senderismo.
Ruta que discurre por una maraña de pistas y caminos con poco transito cuando lo tienen, otras sin tránsito. Hay que conocer bien el terreno, llevar un buen mapa o el trac adecuado.
Agua en la Fuente del Barranco la Lata pero según época mejor llevarla.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de San Loriente procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Después de la nieve temprana de este otoño llegaron las nubes y las lluvias y en eso hemos estado esta semana pero la última borrasca deja lluvias durante la noche y se supone que a la mañana del 9 de Noviembre de 2018 habrá pasado, para instalarse en lo alto del Pirineo y aprovechando que  las temperaturas han tomado el ascensor pues joder la nieve a conciencia como tiene que ser.

Nubes medias sobre nuestro objetivo para hoy: San Loriente. 

            La conclusión de todo esto es que hay que marchar al sur a ventilar el piojo. Podríamos salir a las nueve ya que hay poco coche pero Juanillo que se conoce el tema propone a las diez. Media hora después hemos llegado al desvío de Lardiés y no bajamos hasta la pista que sube de Fiscal al Collado de Fenés y hacia Cancias aparcando junto al barranco donde hay un cartel que restringe el tráfico por la misma. Se puede transitar la pista comprando  el permiso en Fiscal pero entre que si bajamos y subimos mejor nos vamos para arriba sin más. Hemos venido a caminar.

Tomando la pista hacia el Collado de Fenés.

            La pista arranca a 850 metros de altitud, cruza inicialmente el Barranco San Salvador y marcha para arriba en dirección sudoeste. Se trata de una pista común para Cancias y para el Collado de Fenés que se hizo para servicio de las obras de la Yebra-Fiscal y que se separan sobre los 1050 metros de altitud. Nos vamos por la derecha para cruzar tras corto descenso el barranco y remontar hasta las inmediaciones de la Boca Este del Túnel de Petralba a 1150 metros de altitud, tras media hora larga de camino.
            Será la propina del día ya que está prohibido aparcar en la amplia Zona de Control de los Túneles además de que está cerrado el acceso a la misma.

A la izquierda a Cancias, a la derecha a Fenés.

            La pista pasa por encima de la boca del túnel y de estar bien engravada continúa terrosa y hoy muy húmeda además de en mal estado. A pesar de ello ha pasado un coche.
            En dirección nordeste asciende suavemente en busca del Collado de Fenés que se encuentra a 1332 metros de altitud y que conocemos del día que hicimos Berroy y Coasta.

Llegando a la Boca este del Túnel de Petralba. 

            Del herboso collado en el que la pista se abre en dos, nos vamos por la rama que baja al oeste por la izquierda del Barranco Pallarón, pero inmediatamente la abandonamos para tomar el PR que atajará las lazadas de la pista. El camino está lleno de agua hasta el punto de que creo que transita el recién nacido barranco.

En el Collado de Fenés continuaremos hacia la pardina del mismo nombre. 

            Coincidimos con la pista 100 metros más abajo y enseguida alcanzamos los Praderíos de la Pardina de Fenés entre los que destacan un par de edificios con tejados verdes de chapa nuevos y que vimos desde Coasta.
            Allí, está aparcado el coche que ha subido por la pista, tomamos la Orilla Derecha del Barranco la Lata y nos vamos al norte entre prados abandonados e invadidos por la vegetación.

En los Prados de Fenés iniciamos el bucle a San Lortiente.

            Un kilómetro más adelante hemos de cruzar el barranco que baja bastante crecido, mi chica se descalza y enseguida alcanzamos la pista que sube de Bergua y con ella nos vamos en suave ascenso hacia Sasa.

Tras cruzar el Barranco la Lata alcanzaremos la pista de Bergua a Sasa.

            Es la una menos cuarto cuando llegamos al derruido caserío situado a 1240 metros de altitud. Damos una vuelta entre las casas que quedan medio en pie y nos sentamos a comer junto al pozo, al solecillo de la mañana ya que las nieblas se han alejado de nosotros aunque el día no ha secado prácticamente nada.

Zoom sobre las Tres Sorores.

            Desde el pueblo contemplamos las Tres Sorores y las Tres Mrías vestidas de blanco vaticano: Ordesa si tiene nieve.

En el Caserío abandonado de Sasa.

            Tres cuartos de hora después continuamos camino por la Pista de la Valle que conduce a Santa Orosia, con la intención de encontrar el camino que nos permita subir a San Loriente.
            Tenemos referencias de ese camino que no aparecerá pero de cualquier forma en las condiciones en las que se encuentra hoy el monte, “farto de agua”, ya nos habíamos hecho a la idea de desistir del asunto pues la vegetación que cubre el mismo es muy espesa.

Abandonamos la Pista de la Valle y tomamos otra prehistórica e inimaginable. 

            De esta forma, en lugar de ascender a San Loriente lo rodearemos y en ello estamos en la Pista de la Valle cuando alcanzamos un punto en el que cruza el barranco y dando un giro de 180º pasa de marchar al sur por la Orilla Derecha del Barranco Sarriates a continuar al norte por la izquierda.
            En este punto tendría que aparecer la bifurcación de pistas para tomar la que continuara al sur rodeando San Loriente pero no hay pista sino barranco. Probamos un poco aguas arriba y enseguida aparece, en la orilla derecha del barranco,  lo que puede ser una vieja pista en completo desuso, quizás de los tiempos en los que los Petroleros cosieron el monte a pistas, que marcha en la dirección de nuestros intereses y con ella nos vamos.

La pista está comida por la vegetación y el agua corre por ella. 

            Con firme herboso luego cauce de un barranquillo y llena de pinos jóvenes que se han establecido en ella, también de genistas y rosales silvestres, marcha para arriba y tras una amplia lazada se acerca en moderado ascenso al Cuellatón, un cambio de vertiente en la Arista Sur de San Loriente. Nos salva un poco de trocha hecha por las vacas.

Llegando al Cuellatón.

            En las inmediaciones del mismo coincidimos con una pista que viene del oeste y que tiene que ser la de Fanlillo y tras cruzarla alanzamos inmediatamente el Cuellatón situado a 1421 metros de altitud.
            Desde aquí parece arrancar un caminillo sin tránsito que marcha al norte y que ni nos pasa por la cabeza seguirlo; nosotros continuamos descendiendo la teórica pista cada vez más cerrada pero bajamos con ella que es lo que nos interesa.

Preciosa alfombra vegetal de camino a la Pardina de Fenés.

            Un poco más abajo aparece una salida a izquierdas que nos conduce inmediatamente a la Pardina de Fenés completamente arruinada. Estamos a 1300 metros de altitud, nuestras referencias que son ahora Coasta y el Collado de Fenés están presentes.

La Pardina de fenés.

            Tras hacer una fotografía continuamos pista adelante a través de los viejos campos de la pardina hasta que poco después, ya con balizas de un PR. alcanzamos los prados en los que todavía sigue aparcado el coche. Son las cuatro de la tarde.

El Otoño en Cancias. 

            Cruzamos enseguida el barranquillo y nos llegamos al prado de los dos edificios con tejado verde de chapa. Uno es un enorme caserón de dos plantas para cuadra y yerbero y el otro una borda abierta a modo de refugio.
            Vueltos a la pista la seguimos al este y en lugar de subir por el camino que hemos bajado a la mañana, la recorremos íntegramente hasta el Collado de Fenés.

Acebo hembra en Fenés. 

            Pensábamos bajar por el camino de Fiscal pero lo haremos por la pista no vaya a ser que aparezcan sorpresas pues de alguna ya tenemos conocimiento en la zona.
            Bajamos a buen ritmo que a pesar de todo nos permite disfrutar de la delicadeza de los colores del otoño en el que solamente faltan los rojos de los cerezos y terminamos la jornada a las cinco y media.

La delicia de los colores del arce.

            Nos metemos en el coche con los alrededor de 26 kilómetros recorridos y, a la tonta, con los 1100 metros de desnivel acumulado. Un regalo del Sobrepuerto que agradecemos. Hacer esta circular sin GPS. o sin un buen mapa tiene su qué a pesar de San Loriente.           
           

5 nov. 2018

74-18. TEMPRANO COMIENZO DE LA TEMPORADA DE ESQUIMO 18-19. CORONA DE LOS FABALLONES. 4-11-2018.


Hacia la Corona de los Faballones. 

Aparcamiento de Espelunciecha, Ibón de Espelunciecha, Collado Garmé, Corona de los Faballones y Laderas de Batallero.
04-11-2018.
Salida 13 h. Llegada 15:30 h.
Sol.
Muy fácil.
Esquí de montaña.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Corona de los Faballones procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Noviembre llega con nieves del sur peto nosotros tenemos otras ocupaciones. El sábado 3 de Noviembre de 2018 sale con una meteorología otoñal de cine y al día siguiente decidimos, pues podemos, marchar en busca de esa nieve que hemos visto en las Webcams de Formigal. Jamás habíamos comenzado la temporada de esquí a primeros de noviembre.

Nunca un 4 de Noviembre habíamos comenzado a esquiar. 

            Es casi la una del mediodía cuando aparcamos en Espelunciecha. Hay un montón de coches, un ligero viento del sur y un sol espléndido en todo lo alto.

Ponemos los esquís tras cinco minutos de porteo pues ayer se fue mucha nieve. 

            Ayer se marchó un montón de nieve que ha dejado completamente peladas a las caras sur de Partacua y Tendeñera y aquí en Espelunciecha ha hecho de las suyas por lo que nos calzamos los esquís tras cinco minutos de caminar con ellos en las manos.

En el resalte bajo la Majada de Espelunciecha. 

            Parece que hay más nieve en la zona de Batallero que en la de Espelunciecha por lo que  decidimos subir hasta el Ibón de Espelunciecha y pasar luego a Faballones para volver buscando las mayores acumulaciones de nieve.

Iremos hacia el Ibón de Espelunciecha. 

            En la bifurcación de pistas nos vamos al sudoeste por la pista que está labrada y con muchas piedras sueltas pero que no ofrece ningún problema para foquearla hasta que alcanzamos la majada para  abandonar la pista.

Cruzando la Majada de Espelunciecha. 

            Pasamos junto a la yurta, atravesamos el rellano de la majada, cruzamos el desagüe del ibón con poca nieve pero con menos agua y ascendemos plácidamente en busca de la cubeta lacustre.

Contraluz de nieve virgen en el Rincón de Espelunciecha. 

            Plácidamente por el ambiente pero rompiendo una nieve costra absolutamente inesperada, aunque anunciada por un esquiador con el que hablamos, nos llegamos a la Cubeta Lacustre de Espelunciecha tras remontar 200 metros escasos.

Llegando al Ibón de Espelunciecha. 

Espelunciecha desde la orilla sur. 

Agua, nieve, hielo y roca en Espelunciecha. 

            El ibón a 1950 metros de altitud tiene la plancha de agua cubierta de una capa de hielo, le hacemos algunas fotos  rodeándolo casi en su totalidad  y ponemos rumbo al Collado de los Faballones.

Faldeando la Norte de los Faballones hacia la Corona. 

            Haremos una travesía de la Cara Norte de los Faballones, algo por encima de la pista de las motos de nieve y en busca de nieve polvo que incluso en esta orientación ya está algo acostrada.

Habrá alrededor de 20 cntímetros de nieve en la Norte de los Faballones. 

            El rododendro nos facilita el tránsito pero hay que andarse con cuidado con las rocas que emergen  con frecuencia. Pasamos junto a una pareja de ibonciechos a los que la nieve todavía no ha cubierto y alcanzamos el Collado Garmé prácticamente en horizontal.

Ibonciecho en la Norte de los Faballones. 

            Nunca hemos subido a la Corona de los Faballones con los esquís y desde las inmediaciones del collado, utilizando la cara noroeste que cuenta con algo de nieve bastante buen estado nos echamos para arriba pues no hay que remontar más allá de una treintena de metros.

Llegando a la Corona de los Faballones. 

            Hay una zona intermedia con poca nieve que no se esquiará bien pero alcanzamos la Corona de los Faballones, vestida de nieve y situada a 2052 metros de altitud. Son las dos y media.

Campo Troya desde la Corona de los Faballones. 

            Hacemos unas fotos en la pequeña cima y nos volvemos para abajo sin quitar pieles  puesto que luego hay que remontar unos metros hasta el Collado Garmé. Después veremos que podríamos haber hecho la transición en la cima.

Foto de cima en la Corona de los Faballones. 

            Alcanzado el Collado Garmé nos sentamos a comer unas mandarinas y unos dulces mientras quitamos pieles sentaditos al sol. El termómetro marca 6 grados.

Abandonando la Corona de los Faballones. 

            Montados en los esquís hacemos los primeros giros de la temporada con nieve un poco dura pero será de lo mejor que encontremos en el descenso. Fuera del ámbito del collado la nieve costra y muy irregular al haber sido pisada en blando nos obliga a buscar los minúsculos tramos pisados por caminantes y esquiadores para poder girar con alguna comodidad.

Hacia el Collado Garmé.

            El descenso es para olvidar pero… un esquiador con el que coincidimos nos dice que le daba la impresión de que se le había olvidado esquiar. Bueno, hay que tirar de cuña y bajar sorteando los barranquillos medio cubiertos y las piedras que afloran de mitad para abajo. Juan de frente con sus raquetas.

Primeros giros de la temporada bajo el Collado Garmé. 

            Llegamos al puente con muchos cuidados y foqueando unos metros tomamos una lengua de nieve que nos baja hasta el llano. Luego, otros cinco minutos de porteo al hombro nos depositan en el Aparcamiento de Espelunciecha cuando son las tres y media. Con lo que concluimos nuestro paseo inicial en el que habremos remontado alrededor de 300 metros de desnivel.

La nieve no está fácil en Espelunciecha.

            La temporada está empezada en plan extraordinario pero está nieve no va a durar a no ser que el Otoño venga peleón y algo frío pues parece que en la Cola del Atlántico se acumulan un buen grupo de borrascas que yo personalmente no creo que sea para tanto. El sensacionalismo lo alimenta todo y la meteorología no es una excepción.
  
Para ver más fotos.