10 nov. 2018

75-18. RODEANDO SAN LORIENTE. 9-11-2018.


Las Cuadras de Fenés y San Loriente.

Pista a Collado de Fenés, Collado de Fenes, Barranco la Lata, Sasa, Pista de la Valle, Cuellatón, Pardina y Collado de Fenés.
09-11-2018.
Desnivel acumulado 1100 m.
Distancia recorrida 26000 m.
Tiempo efectivo de marcha 06:15 h.
Mixto.
Fácil.
Senderismo.
Ruta que discurre por una maraña de pistas y caminos con poco transito cuando lo tienen, otras sin tránsito. Hay que conocer bien el terreno, llevar un buen mapa o el trac adecuado.
Agua en la Fuente del Barranco la Lata pero según época mejor llevarla.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de San Loriente procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Después de la nieve temprana de este otoño llegaron las nubes y las lluvias y en eso hemos estado esta semana pero la última borrasca deja lluvias durante la noche y se supone que a la mañana del 9 de Noviembre de 2018 habrá pasado, para instalarse en lo alto del Pirineo y aprovechando que  las temperaturas han tomado el ascensor pues joder la nieve a conciencia como tiene que ser.

Nubes medias sobre nuestro objetivo para hoy: San Loriente. 

            La conclusión de todo esto es que hay que marchar al sur a ventilar el piojo. Podríamos salir a las nueve ya que hay poco coche pero Juanillo que se conoce el tema propone a las diez. Media hora después hemos llegado al desvío de Lardiés y no bajamos hasta la pista que sube de Fiscal al Collado de Fenés y hacia Cancias aparcando junto al barranco donde hay un cartel que restringe el tráfico por la misma. Se puede transitar la pista comprando  el permiso en Fiscal pero entre que si bajamos y subimos mejor nos vamos para arriba sin más. Hemos venido a caminar.

Tomando la pista hacia el Collado de Fenés.

            La pista arranca a 850 metros de altitud, cruza inicialmente el Barranco San Salvador y marcha para arriba en dirección sudoeste. Se trata de una pista común para Cancias y para el Collado de Fenés que se hizo para servicio de las obras de la Yebra-Fiscal y que se separan sobre los 1050 metros de altitud. Nos vamos por la derecha para cruzar tras corto descenso el barranco y remontar hasta las inmediaciones de la Boca Este del Túnel de Petralba a 1150 metros de altitud, tras media hora larga de camino.
            Será la propina del día ya que está prohibido aparcar en la amplia Zona de Control de los Túneles además de que está cerrado el acceso a la misma.

A la izquierda a Cancias, a la derecha a Fenés.

            La pista pasa por encima de la boca del túnel y de estar bien engravada continúa terrosa y hoy muy húmeda además de en mal estado. A pesar de ello ha pasado un coche.
            En dirección nordeste asciende suavemente en busca del Collado de Fenés que se encuentra a 1332 metros de altitud y que conocemos del día que hicimos Berroy y Coasta.

Llegando a la Boca este del Túnel de Petralba. 

            Del herboso collado en el que la pista se abre en dos, nos vamos por la rama que baja al oeste por la izquierda del Barranco Pallarón, pero inmediatamente la abandonamos para tomar el PR que atajará las lazadas de la pista. El camino está lleno de agua hasta el punto de que creo que transita el recién nacido barranco.

En el Collado de Fenés continuaremos hacia la pardina del mismo nombre. 

            Coincidimos con la pista 100 metros más abajo y enseguida alcanzamos los Praderíos de la Pardina de Fenés entre los que destacan un par de edificios con tejados verdes de chapa nuevos y que vimos desde Coasta.
            Allí, está aparcado el coche que ha subido por la pista, tomamos la Orilla Derecha del Barranco la Lata y nos vamos al norte entre prados abandonados e invadidos por la vegetación.

En los Prados de Fenés iniciamos el bucle a San Lortiente.

            Un kilómetro más adelante hemos de cruzar el barranco que baja bastante crecido, mi chica se descalza y enseguida alcanzamos la pista que sube de Bergua y con ella nos vamos en suave ascenso hacia Sasa.

Tras cruzar el Barranco la Lata alcanzaremos la pista de Bergua a Sasa.

            Es la una menos cuarto cuando llegamos al derruido caserío situado a 1240 metros de altitud. Damos una vuelta entre las casas que quedan medio en pie y nos sentamos a comer junto al pozo, al solecillo de la mañana ya que las nieblas se han alejado de nosotros aunque el día no ha secado prácticamente nada.

Zoom sobre las Tres Sorores.

            Desde el pueblo contemplamos las Tres Sorores y las Tres Mrías vestidas de blanco vaticano: Ordesa si tiene nieve.

En el Caserío abandonado de Sasa.

            Tres cuartos de hora después continuamos camino por la Pista de la Valle que conduce a Santa Orosia, con la intención de encontrar el camino que nos permita subir a San Loriente.
            Tenemos referencias de ese camino que no aparecerá pero de cualquier forma en las condiciones en las que se encuentra hoy el monte, “farto de agua”, ya nos habíamos hecho a la idea de desistir del asunto pues la vegetación que cubre el mismo es muy espesa.

Abandonamos la Pista de la Valle y tomamos otra prehistórica e inimaginable. 

            De esta forma, en lugar de ascender a San Loriente lo rodearemos y en ello estamos en la Pista de la Valle cuando alcanzamos un punto en el que cruza el barranco y dando un giro de 180º pasa de marchar al sur por la Orilla Derecha del Barranco Sarriates a continuar al norte por la izquierda.
            En este punto tendría que aparecer la bifurcación de pistas para tomar la que continuara al sur rodeando San Loriente pero no hay pista sino barranco. Probamos un poco aguas arriba y enseguida aparece, en la orilla derecha del barranco,  lo que puede ser una vieja pista en completo desuso, quizás de los tiempos en los que los Petroleros cosieron el monte a pistas, que marcha en la dirección de nuestros intereses y con ella nos vamos.

La pista está comida por la vegetación y el agua corre por ella. 

            Con firme herboso luego cauce de un barranquillo y llena de pinos jóvenes que se han establecido en ella, también de genistas y rosales silvestres, marcha para arriba y tras una amplia lazada se acerca en moderado ascenso al Cuellatón, un cambio de vertiente en la Arista Sur de San Loriente. Nos salva un poco de trocha hecha por las vacas.

Llegando al Cuellatón.

            En las inmediaciones del mismo coincidimos con una pista que viene del oeste y que tiene que ser la de Fanlillo y tras cruzarla alanzamos inmediatamente el Cuellatón situado a 1421 metros de altitud.
            Desde aquí parece arrancar un caminillo sin tránsito que marcha al norte y que ni nos pasa por la cabeza seguirlo; nosotros continuamos descendiendo la teórica pista cada vez más cerrada pero bajamos con ella que es lo que nos interesa.

Preciosa alfombra vegetal de camino a la Pardina de Fenés.

            Un poco más abajo aparece una salida a izquierdas que nos conduce inmediatamente a la Pardina de Fenés completamente arruinada. Estamos a 1300 metros de altitud, nuestras referencias que son ahora Coasta y el Collado de Fenés están presentes.

La Pardina de fenés.

            Tras hacer una fotografía continuamos pista adelante a través de los viejos campos de la pardina hasta que poco después, ya con balizas de un PR. alcanzamos los prados en los que todavía sigue aparcado el coche. Son las cuatro de la tarde.

El Otoño en Cancias. 

            Cruzamos enseguida el barranquillo y nos llegamos al prado de los dos edificios con tejado verde de chapa. Uno es un enorme caserón de dos plantas para cuadra y yerbero y el otro una borda abierta a modo de refugio.
            Vueltos a la pista la seguimos al este y en lugar de subir por el camino que hemos bajado a la mañana, la recorremos íntegramente hasta el Collado de Fenés.

Acebo hembra en Fenés. 

            Pensábamos bajar por el camino de Fiscal pero lo haremos por la pista no vaya a ser que aparezcan sorpresas pues de alguna ya tenemos conocimiento en la zona.
            Bajamos a buen ritmo que a pesar de todo nos permite disfrutar de la delicadeza de los colores del otoño en el que solamente faltan los rojos de los cerezos y terminamos la jornada a las cinco y media.

La delicia de los colores del arce.

            Nos metemos en el coche con los alrededor de 26 kilómetros recorridos y, a la tonta, con los 1100 metros de desnivel acumulado. Un regalo del Sobrepuerto que agradecemos. Hacer esta circular sin GPS. o sin un buen mapa tiene su qué a pesar de San Loriente.           
           

5 nov. 2018

74-18. TEMPRANO COMIENZO DE LA TEMPORADA DE ESQUIMO 18-19. CORONA DE LOS FABALLONES. 4-11-2018.


Hacia la Corona de los Faballones. 

Aparcamiento de Espelunciecha, Ibón de Espelunciecha, Collado Garmé, Corona de los Faballones y Laderas de Batallero.
04-11-2018.
Salida 13 h. Llegada 15:30 h.
Sol.
Muy fácil.
Esquí de montaña.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Corona de los Faballones procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Noviembre llega con nieves del sur peto nosotros tenemos otras ocupaciones. El sábado 3 de Noviembre de 2018 sale con una meteorología otoñal de cine y al día siguiente decidimos, pues podemos, marchar en busca de esa nieve que hemos visto en las Webcams de Formigal. Jamás habíamos comenzado la temporada de esquí a primeros de noviembre.

Nunca un 4 de Noviembre habíamos comenzado a esquiar. 

            Es casi la una del mediodía cuando aparcamos en Espelunciecha. Hay un montón de coches, un ligero viento del sur y un sol espléndido en todo lo alto.

Ponemos los esquís tras cinco minutos de porteo pues ayer se fue mucha nieve. 

            Ayer se marchó un montón de nieve que ha dejado completamente peladas a las caras sur de Partacua y Tendeñera y aquí en Espelunciecha ha hecho de las suyas por lo que nos calzamos los esquís tras cinco minutos de caminar con ellos en las manos.

En el resalte bajo la Majada de Espelunciecha. 

            Parece que hay más nieve en la zona de Batallero que en la de Espelunciecha por lo que  decidimos subir hasta el Ibón de Espelunciecha y pasar luego a Faballones para volver buscando las mayores acumulaciones de nieve.

Iremos hacia el Ibón de Espelunciecha. 

            En la bifurcación de pistas nos vamos al sudoeste por la pista que está labrada y con muchas piedras sueltas pero que no ofrece ningún problema para foquearla hasta que alcanzamos la majada para  abandonar la pista.

Cruzando la Majada de Espelunciecha. 

            Pasamos junto a la yurta, atravesamos el rellano de la majada, cruzamos el desagüe del ibón con poca nieve pero con menos agua y ascendemos plácidamente en busca de la cubeta lacustre.

Contraluz de nieve virgen en el Rincón de Espelunciecha. 

            Plácidamente por el ambiente pero rompiendo una nieve costra absolutamente inesperada, aunque anunciada por un esquiador con el que hablamos, nos llegamos a la Cubeta Lacustre de Espelunciecha tras remontar 200 metros escasos.

Llegando al Ibón de Espelunciecha. 

Espelunciecha desde la orilla sur. 

Agua, nieve, hielo y roca en Espelunciecha. 

            El ibón a 1950 metros de altitud tiene la plancha de agua cubierta de una capa de hielo, le hacemos algunas fotos  rodeándolo casi en su totalidad  y ponemos rumbo al Collado de los Faballones.

Faldeando la Norte de los Faballones hacia la Corona. 

            Haremos una travesía de la Cara Norte de los Faballones, algo por encima de la pista de las motos de nieve y en busca de nieve polvo que incluso en esta orientación ya está algo acostrada.

Habrá alrededor de 20 cntímetros de nieve en la Norte de los Faballones. 

            El rododendro nos facilita el tránsito pero hay que andarse con cuidado con las rocas que emergen  con frecuencia. Pasamos junto a una pareja de ibonciechos a los que la nieve todavía no ha cubierto y alcanzamos el Collado Garmé prácticamente en horizontal.

Ibonciecho en la Norte de los Faballones. 

            Nunca hemos subido a la Corona de los Faballones con los esquís y desde las inmediaciones del collado, utilizando la cara noroeste que cuenta con algo de nieve bastante buen estado nos echamos para arriba pues no hay que remontar más allá de una treintena de metros.

Llegando a la Corona de los Faballones. 

            Hay una zona intermedia con poca nieve que no se esquiará bien pero alcanzamos la Corona de los Faballones, vestida de nieve y situada a 2052 metros de altitud. Son las dos y media.

Campo Troya desde la Corona de los Faballones. 

            Hacemos unas fotos en la pequeña cima y nos volvemos para abajo sin quitar pieles  puesto que luego hay que remontar unos metros hasta el Collado Garmé. Después veremos que podríamos haber hecho la transición en la cima.

Foto de cima en la Corona de los Faballones. 

            Alcanzado el Collado Garmé nos sentamos a comer unas mandarinas y unos dulces mientras quitamos pieles sentaditos al sol. El termómetro marca 6 grados.

Abandonando la Corona de los Faballones. 

            Montados en los esquís hacemos los primeros giros de la temporada con nieve un poco dura pero será de lo mejor que encontremos en el descenso. Fuera del ámbito del collado la nieve costra y muy irregular al haber sido pisada en blando nos obliga a buscar los minúsculos tramos pisados por caminantes y esquiadores para poder girar con alguna comodidad.

Hacia el Collado Garmé.

            El descenso es para olvidar pero… un esquiador con el que coincidimos nos dice que le daba la impresión de que se le había olvidado esquiar. Bueno, hay que tirar de cuña y bajar sorteando los barranquillos medio cubiertos y las piedras que afloran de mitad para abajo. Juan de frente con sus raquetas.

Primeros giros de la temporada bajo el Collado Garmé. 

            Llegamos al puente con muchos cuidados y foqueando unos metros tomamos una lengua de nieve que nos baja hasta el llano. Luego, otros cinco minutos de porteo al hombro nos depositan en el Aparcamiento de Espelunciecha cuando son las tres y media. Con lo que concluimos nuestro paseo inicial en el que habremos remontado alrededor de 300 metros de desnivel.

La nieve no está fácil en Espelunciecha.

            La temporada está empezada en plan extraordinario pero está nieve no va a durar a no ser que el Otoño venga peleón y algo frío pues parece que en la Cola del Atlántico se acumulan un buen grupo de borrascas que yo personalmente no creo que sea para tanto. El sensacionalismo lo alimenta todo y la meteorología no es una excepción.
  
Para ver más fotos.

2 nov. 2018

SORIA.

          Vimos nacer al Duero en Urbión y encontramos para recordar el comienzo del poema de Gerardo Diego al Duero


Nacimiento del Duero. 24-10-18.

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.


Gerardo Diego, escultura. Turismo Soria.



          El video de Antonio García Megía pone un toque de delicadeza, si es que le falta



           Días después vamos Soria a dar una vuelta por San Saturio, San Juan de Duero, la Dehesa y un Duero otoñal y delicadísimo que se ha hecho mozo ya y nos encontramos acartelado, junto al Instituto, también para recordar  a Antonio Machado y su poema Recuerdo Infantil que aunque no sea de los más reconocidos tiene connotaciones especiales.

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 

estudian. Monotonía 
de lluvia tras los cristales. 
Es la clase. En un cartel 
se representa a Caín 
fugitivo, y muerto Abel, 
junto a una mancha carmín. 
Con timbre sonoro y hueco 
truena el maestro, un anciano 
mal vestido, enjuto y seco, 
que lleva un libro en la mano. 
Y todo un coro infantil 
va cantando la lección: 
«mil veces ciento, cien mil; 
mil veces mil, un millón». 
Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de la lluvia en los cristales.

Antonio Machado. Turismo Soria.

          Y puestos en Soria y poesía, otro poema a Soria y el Duero.

Andando los caminos
entre ruedas y asfaltos,
 viajando los destinos
entre palabras peremnemente infinitas,
entre signos mil veces soñados,
 paso por Soria; 
y te hago mía
cuando tu señor se llama
plácidamente invierno,
cuando castellanos galgos
pululan las solanas,
cuando tu clamorosa tierra
tirita y languidece,
 cuando delicadísima
la primavera duerme,
 cuando puestos mis ojos sobre ti
se me llenan de entrañas
vilmente destrozadas en silencio.
Pero cierro los ojos, los aparto
y te recreo en mí: impecable
¡Padre Duero!
constantemente humilde y entrañable.
Contigo aguas abajo
voy, mi oído a tu boca, al tajo
dormido de cada día.
Y me dices y yo aserto,
de no permitir que mañana
confundan tus rancios blasones, 
y expolien tu esencia temprana.
Y te digo, quedamente, en tus canas,
que nunca fueron inútiles
los tiernos retoños de tus álamos, 
y que jamás las ilusiones
fueron empresas vanas.
                    Asimiroasiveo.

El Duero vestido de Otoño en Soria. 26-10-18.



30 oct. 2018

73-18. CAMPIÑA Y LAS LAGUNAS DE NEILA. 25-10-2018.


Laguna Negra de Neila desde el oeste.

Albergue de Neila, Ladera del Contadero, Cima de Campiña, Morro del Zolorro, Laguna Negra, Camino de los Tejos, Laguna de la Cascada, Aparcamiento Alto, Peña Aguda, Laguna Larga y lagunas de los Patos, Brava y Pardilla.
25-10-18.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Sol.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Campiña y las Lagunas de Neila procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Vinuesa, Covaleda, Quintanar de la Sierra y arreando hacia Neila. Antes de llegar, en el Puerto del Collado, hay un mapa, indicadores a las Lagunas de Neila y una carretera asfaltada. Juan recuerda que la subida es de órdago pues la ha visto en alguna trasmisión de alguna carrera ciclista. Pensaba que igual estaba cerrada al tráfico pero…
            La carretera sube, sube inmisericordemente y pasamos en un pis pas de los 1400 metros  hasta los 1700 pasados, donde hay un aparcamiento y una barrera levantada pues la carretera sigue para arriba.

El Albergue donde iniciamos la marcha. 

            Con Juan nos vamos a dar una vuelta, nos llegaremos al Mirador de San Francisco y al Aparcamiento Final. Vueltos a la furgo nos subimos un par de tramadas de carretera para aparcar junto al Albergue a 1750 metros de altitud. Es un sitio llano, tranquilo y protegido. Allí nos quedamos a pasar la noche para comenzar el 25 de Octubre de 2018.

La vertiente sur del cordal amable y la norte con algunos escarpes. 

            La mañana, recién nacida a las ocho, está frescucha pero nada especial para la altitud a la que nos encontramos. Hacemos café, desayunamos tranquilamente y a las nueve nos ponemos en marcha. Queremos hacer un recorrido si es posible circular pero contamos de antemano con un territorio algo escalonado que se desarrolla entre los 1700 y los 2100 metros y ya veremos cómo lo negociamos.

Lagunas de los Patos y Brava. 

            Optamos por alcanzar la loma sur del circo para recorrerla íntegramente y hacer la vuelta por el asentamiento de las lagunas. Para ello salimos al sur para ganar la loma tras un pequeño llaneo y un corto ascenso y alcanzar la zona del Contadero.
            Allí encontramos una rampa amplia y vestida de pinos con algo de sotobosque clásico por la que avanzamos al sudoeste ya con el sol en la espalda. Pero como queremos ver desde arriba, nos vamos un poco al norte de la rampa para encontrar los hitos de piedras y vista hacia la zona de lagunas.

Contemplando las Lagunas Larga y Negra de Neila. 

            Enseguida vemos la Peña Aguda, el tejado del Albergue, el Aparcamiento Alto y la primera laguna que es la Brava asentada en el pinar y un poco más al oeste aparece la Laguna de los Patos que nos enseña una zona importante sin agua. Se encuentran en un pequeño circo, el primero de los que vamos a recorrer.

Laguna Negra de Neila desde el sur. 

            Un crestón al norte lo separa del siguiente circo más amplio que enseguida nos muestra a la Laguna Larga y unos metros más al oeste la Negra de Neila, Pero antes de recorrer toda la cabecera del circo nos alargamos en suave ascenso al sudoeste para llanear seguidamente por el abrasado praderío de Campiña alcanzando su cima a 2049 metros de altitud Son las diez de la mañana.

Laguna Larga de Neila. 

            El lugar carece de perspectiva al estar en medio de un altiplano por lo que nos vamos  al noroeste al  objeto de alcanzar el borde del circo que estamos recorriendo y así disfrutar de las dos lagunas.
            El circo es un semicírculo perfecto que termina con un nuevo crestón en el que un caminillo baja al encuentro de la Laguna Negra. Nosotros sobre los 2000 metros proseguimos por la cabecera del tercer circo en el que se aloja la Laguna Tejera y que terminará en el Morro del Zolorro.

El Circo de la Laguna Tejera visto hacia el este.

            La laguna no aparece a nuestra vista de momento  y entre tanto alcanzamos un punto bajo en la cabecera del circo e iniciamos un suave ascenso en busca de las rocas con las que se finiquita este circo.

Suave descenso para alcanzar el Morro del Zolorro.

            El camino que hemos recuperado prosigue por la cabecera desde la que vemos en un extremo de una zona plana de praderío a la Laguna de la Tejera prácticamente desecada. Luego un tramo entre pinos de poco desarrollo nos colocan sobre los enormes bloques de conglomerado que componen la Cima del Morro del Zolorro a 1944 metros de altitud. Son las once y media.

Llegando al Morro del Zolorro.

            Desde la cima no visualizamos la Laguna de la Lengua, en todo caso localizamos la depresión en la que se aloja enterrada por el pinar y nos sentamos a echar un bocado al solecillo de la mañana.
            Veinte minutos después nos disponemos a desandar nuestro camino en la cabecera de este circo para retornar a la Laguna Negra de la forma más económica posible. No hubiera sido buena idea transitar a nivel de las lagunas.

En el Morro del Zolorro. 

            Relajadamente recorremos la cabecera del circo lo más horizontal posible y  alcanzamos el crestón desde el que volvemos a contemplar las Lagunas Negra y Larga. Son las doce y media.

La Laguna Tejera.

            Allí un poste indicador nos ofrece dos opciones para ir a la Laguna de la Cascada. Nosotros, tras algunas dudas, tomamos el Camino de los Tejos, algo más largo que el otro pero nos puede servir para conocer un poco más ya que el corto se tira directamente al circo donde suponemos se encuentra la laguna.

Remontando hacia la Laguna de la Cascada. 

            El camino baja por el crestón orientado al nordeste hasta alcanzar un tramo rocoso en el que pensamos se introducirá en el circo, pero no es así. Poco más abajo alcanza un cortafuego muy amplio y se ahonda  “hasta el Ebro”, muy por debajo del emplazamiento de la laguna que hemos visto entre pinos.

El Refugio de la Laguna de la Cascada está hecho una pena. 

            Al final abandona el cortafuego y nos mete un repecho sobre  un bosque mixto en el que aparecen algunos tejos guapos. Tras remontar más de 50 metros alcanzamos finalmente el Refugio y la Laguna de la Cascada. Es la una y cuarto.
            El camino ha resultado un auténtico encule. Si se quieren enseñar los tejos, se puede sacar del cortafuego a medio descenso y llegar a la zona de los mismos de llano ya que la ladera no tiene ninguna dificultad.

El Circo de la Laguna de la Cascada está precioso a pesar de que falta agua en la laguna. 

            La Laguna de la Cascada situada a 1700 metros de altitud está bastante colmatada y la mayor parte de su plancha de agua está cubierta de vegetales acuáticos tipo carrizos pero el circo tiene los encantos del otoño y con eso nos vale.
            El refugio que se haría allá por los años 60, abandonado y sin mantenimiento está hecho una auténtica pena pero… los tiempos han cambiado.

Todavía se ve algún trébol aventurero en flor en la Laguna de la Cascada.

            Comemos junto al refugio y media hora después, sobre las dos menos cuarto tomamos una pista que marcha de llano al este y en la que cogemos unas setas nacidas en la umbría de la ladera pues la zona está muy seca.
            Vemos un corredor con un gendarme perfilado en el mismo por el que se puede subir pero proseguimos un poco hasta que las balizas del PR abandonan la pista  para ascender al sudeste hacia el Aparcamiento Alto en las inmediaciones de Peña Aguda.

En Peña Aguda. 

            La ladera herbosa y vestida de pinos nos deposita en el aparcamiento y virando al este encontramos un caminillo que en cinco minutos nos deposita en la Cima de Peña Aguda a 1909 metros de altitud. Son las dos y media.

La Laguna Larga desde su desembocadura. 

            La cima es un conjunto de bloques de conglomerados de pudingas de colores claros y en ella hay una torre que no sabemos muy bien si se trata de un observatorio contra incendios o un repetidor. De cualquier forma nos ofrece una espléndida vista de casi todo el recorrido de la jornada.

Acercándonos a la Laguna de los Patos. 

            Seguidamente bajamos de la cima y en el aparcamiento tomamos la pista que marcha al oeste muy llana y que tras enseñarnos la Laguna de la Cascada y el corredor del gendarme se introduce en la parte baja del Circo de las Lagunas Larga y Negra de Neila.

Preciosidad de pino silvestre en las inmediaciones de la Brava. 

            Nos llegamos hasta la salida de la Laguna Larga y recogemos unos pocos suillus mientras volvemos sobre nuestros pasos hasta el aparcamiento. Allí, otra pista menos transitada que la anterior nos lleva inmediatamente a la Laguna de los Patos que tiene patos y no va de coña. La pista se alarga un poco más hasta la Laguna Brava confirmándonos que algunas de las lagunas han sido recrecidas o así lo parece.

La Laguna Brava desde su orilla sur. 

            A mi chica le duelen los pies y prefiere bajar a la furgo por la carretera mientras que nosotros, guiados por nuestro instinto, bajaremos directamente por el desagüe de estas lagunas, pasaremos por medio de la Laguna Pardilla que carece de agua y nos llegaremos a la furgo cuando son las cuatro.

Claustro de San Juan de Duero. 

            Al final hemos hecho algo híbrido en relación a nuestro proyecto inicial pero creo que nos ha permitido conocer las lagunas  que ese era el objetivo. Sabíamos que el desnivel sería reducido pero al final nos habremos chupado alrededor de 650 metros en una jornada divina meteorológicamente hablando y han sido cuatro de cuatro.

El Duero vestido de Otoño en Soria. 

            Nos pegaremos un remojón, cenaremos pronto con setas incluidas y nos bajaremos hasta Covaleda. Echaremos un café con un trozo de Betis-Milán incorporado y al día siguiente daremos una vuelta por Soria pues como dice mi chica, hay que hacer de todo.

San Saturio es sorprendente. 

            En Soria, es una mañana con nubosidad de evolución que confirma la suertaza que hemos tenido esta semana,  comemos de cine y luego vuelta a nuestro garito. ¡Es una pena que el Sistema Ibérico nos caiga tan lejos!