19 jul. 2018

52-18. FRONDIELLAS EN CIRCULAR PARA VIVAQUEAR EN LA CIMA. 17 y 18-7-2018.


Puesta de sol desde Frondiellas. 

Embalse de la Sarra, Lleno Cheto, Ibón y Barranco de Respomuso, Majada de la Frondiella, Corredor Sur, Frondiella Central, Frondiella y Frondiella Nordeste. Descenso por la Cara Oeste de Frondiellas, Ibones de Arriel y Llano Cheto.
17-07-2018.
Salida 13:45 h. Llegada 13:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
2 d.
Ascensión.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Frondiellas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Los Picos de la Frondiella no son demasiado visitados de entre los del entorno del Circo de Piedrafita: Balaitus y Faxa les hacen demasiada sombra y ya sabemos lo de la fama.
            Son unas cimas de 3000 metros muy próximas entre sí, descontada la Cima Sudoccidental que fuera descalificada en su día del elitista grupo de los Tresmiles del Pirineo y que personalmente la considero como una cima prestigiosa a la que muy poca gente la tiene en su haber. Tienen dos accesos muy claros y caros: el del Circo de Piedrafita y el del Circo de Arriel y a nosotros se nos ocurre hacerlos de rebaja en circular para vivaquear en la cima. Bueno, hay algún que otro acceso más complicado como el de la Arista Robach terreno de escaladores o el Corredor Este próximo al Anónimo.
            Las predicciones meteorológicas prometen una noche benigna y la vamos a aprovechar: subiremos el 17 de Julio de 2018 y bajaremos el 18.

Mediodía y saliendo de la Sarra.

            Son las dos menos cuarto de la tarde cuando estamos aparcando frente al Puente de las Faixas en la Sarra a 1450 metros de altitud para con cumplidas mochilas que echamos a las espaldas, ponernos en camino Aguaslimpias arriba.
            El mediodía está bastante cálido pero ligeramente ventilado lo que unido a la sombra que nos propicia el Hayedo de Aguaslimpias, nos permite una progresión  cómoda  hasta alcanzar el Rellano Cheto y enfrentarnos a las Cascadas Inferior de Arriel y del Paso del Pino tras una hora de camino.

Cruzando el Barranco de Arriel con la Cascada Inferior.

            Hemos subido al norte y el camino gira al este para perder la sombra y transitando las laderas de la Frondiella alcanzar la Ermita de la Virgen de las Nieves en la Presa del Ibón de Respomuso tras una segunda hora de camino.

Ermita de la Virgen de las Nieves y GarmoPipós. 

            Estamos sobre los 2130 metros y el camino prosigue al este  en suave ascenso Hacia el Refugio de Respomuso. Hay un cuarto de hora largo pero a mitad de camino nos encontramos con Rafel Vidaller y echamos una charradeta de más de diez minutos por lo que renunciamos a pasar por el refugio y tomamos el camino que se introduce en el Barranco de Respomuso ya por encima del refugio.

De la Gran Faxa a Tebarray desde Respomuso.

            El barranco baja del norte  y el camino transita su orilla derecha en sostenido ascenso hasta alcanzar, tras un primer resalte, un hombro herboso donde se arrellana un poco.
            Contemplamos de este a oeste, Cristales, Solano, Crestas del Diablo e imaginamos más que vemos Balaitus, Anónimo y Frondiellas escondidas en la pared hasta que poco más arriba, un cartel medio pintado tría al personal: los de Balaitus de frente y los de Frondiellas al noroeste.

llegando al Refugio de Respomuso.

            Nuestro camino prosigue su ascenso por unas rampas de verdura introduciéndose en la Majada de la Frondiella tras otro cumplido resalte que se empieza a hacer pesado con el solazo machacándonos.

Ibón y Refugio de Respomuso remontando el barranco del mismo nombre. 

            Los hitos del camino nos depositan en un pequeño ibón de los varios diseminados en la majada. Echamos un trago de agua y proseguimos, ahora de nuevo al norte. Nos guía el inicio de la Arista la Bondidier con un pilar de respeto que nace de una inclinada pedriza caída de la arista.

Nos orientamos por la Arista la Bondidier.

            Estaremos alrededor de los 2500 metros de altitud, la arista arranca 100 metros más arriba y nos enfrentamos a un circo bastante sostenido en el que está asentada la nieve desde bastante abajo. Vamos subiendo mientras controlamos escorrentías pues pretendemos coger agua lo más arriba posible.
Es visible el Corredor de Salida de la Sur de las Frondiellas. 

            Superamos un par de neveros suavemente inclinados que se alternan con tramos de pedrizas graníticas hasta que alcanzamos un tercero más consistente. Por encima del mismo no vemos escorrentías y tendremos que bajar una cincuentena de metros al oeste para coger los 6 litros de agua que han de ser suficientes para el vivac; sospechamos que en la cima habrá nieve como comprobaremos después pero no es plan de hartarse a deshacer nieve.

Juanillo de frente en la Entrada al Corredor Sur de las Frondiellas. 

            Estamos sobre los 2750 metros de altitud cuando tras el último corte del aprovisionamiento de agua avanzamos por nieve continua reblandecida por el sol. Arriba nos espera un corredor bastante erguido y como procedimiento de evitar resbalones poco agradables y caros de esfuerzo nos ponemos los crampones y a otra cosa.
            Se trata de un acenso largo y monótono que hacemos al tran-tran; bueno, al tran… tran…  mientras que la ladera se va empinando progresivamente: Juanillo delante de frente y a lo suyo pues para qué andarse con rodeos y nosotros detrás.

La pendiente estará por los 45º en el Corredor Sur de las Frondiellas. 

            Los últimos 100 metros de desnivel de la pala tendrán los 45º así como el corredor en que se continúa y que tomamos  para abandonarlo por una rama al oeste que más corta nos deposita en un crestón que muere fácil en la cima.
            La salida del corredor está un pelín más erguida pero la nieve a la sombra ya tiene un poco más de consistencia y no nos ofrece ningún extra de dificultad. Luego un paso en roca con buenas presas tras el que aparece una rampa de pedriza nos permite alcanzar la Cima de la Frondiella Central situada a 3055 metros de altitud. Son las siete menos cuarto.

Frondiellas y Balaitus. 

            La cima está ocupada por un nevero de viento alargado por el que llega la huella de Arriel. Hacia el este hay un par de vivacs medianuchos y hacia las otras Frondiellas, más rocosas no hay nada aprovechable salvo el terroso collado que separa a estas cimas pero que desechamos porque habría que hacerlo todo y además podemos tener demasiada ventilación.
            Nos quedamos con el mejor de los dos que dejaremos laqueado a base de piolet y de rellanar previamente con piedras pues había tierra de sobra.

Frondiella Nordeste y Frondiella desde la Central. 

            Hemos llegado zurrados  pues cada vez tenemos menos costumbre de llevar mochilas cargadas,  bebemos aprovechando que tenemos agua de sobra y tratamos de recuperarnos del cansancio en un “magano” al solecillo de la tarde donde cenaremos.

Frondiella y Frondiella Central desde la Nordeste. 

            Tras la cena nos iremos de paseo hacia la Frondiella remontando unos pocos metros a través de una pedriza de grandes dimensiones y alcanzaremos la cima en la que hay un piolet y un buzón. Está situada a 3071 metros de altitud pero no es la cima última, hay otra punta más al nordeste.
            Si llegar hasta aquí no ha sido más que un paseo, la continuación es otra cosa ya que una arista afilada y dentellada nos obliga a utilizar las manos continuamente. Son un centenar de metros  entretenidos aunque no difíciles los que nos depositan en la Cima Nordeste de Frandiella situada a 3062 metros de altitud.

Saxifraga androsácea en Frondiellas. 

            En la cima hay un hito de piedras y desde aquí sí se ve el Anónimo o Aguja Cadier. También la huella establecida en el nevero que conduce a la Cima del Balaitus. Hacemos alguna foto y nos damos la vuelta.


Nuestro vivac en Frondiellas Central.

            Nos volvemos hasta el vivac y proseguimos hasta el extremo oeste desde el que vemos la mayor parte de la Cara Oeste de las Frondiellas que será por donde bajaremos mañana.

Salida de sol entre la Frondiella y la Nordeste.

            De vuelta al vivac, hacemos algunas fotos de un ocaso que no va a ser en el horizonte sino en una capa de estratos  que nos propicia unas rojeces extraordinarias sobre un horizonte en el que destaca Midi, Lurien y Pallas preeminentemente. Luego nos empiltramos tras comer unos dulces.
            La noche se hará larga entre Marte y la luna menguante aparecerá el triángulo de verano y una difuminada Vía Láctea de luces del Gállego entre ellas las de Sabi que me hacen recordar que Frondiellas se ven delante de Balaitus desde el pueblo. Dormiremos a tramos, como está mandado y sobre las cinco la brisilla crecerá en intensidad hasta que se haga de día antes de que aparezca el sol sobre nuestro horizonte que es la Frondiella Nordeste. La mañanada está algo húmeda y nuestros sacos necesitan los rayos del sol para que el rocío se evapore.

Vertiente, Ibones y Picos de Arriel iniciando el descenso. 

            Cuando finalmente salimos de los sacos nos abrigamos pues aunque la temperatura no es fría si molesta el viento. Recogemos, desayunamos y a las ocho y media nos ponemos en marcha con ganas de coger la cara oeste de los picos y ponernos a salvo del viento.

Juanillo directo a Arrieles.

            Enseguida abandonamos la arista que desciende hacia el sudoeste  para transitar la cara oeste en las proximidades de la Arista Wallon que no es más que un enorme pedregal granítico bastante inclinado en el que tenemos que poner en marcha nuestras maquinarias musculares, algo frías, con ciertos cuidados.
            El tramo de pared alcanza un zócalo vertical y en el mismo una larga vira norte-sur nos deposita en la nieve. Nos ponemos los crampones y nos vamos para abajo dispuestos a aprovechar la nieve cuanto podamos.

Tratando de visualizar los dos sectores del Ibón Alto de Arriel. 

            Descendemos con cuidado algún tramo un poco más erguido  y lo hacemos con la intención de alargar el descenso en las proximidades de la Arista Robach donde nos parece que la nieve baja más.
            Luego cuando alcanzamos los últimos neveros vistos desde arriba evolucionamos hacia el norte siguiendo neveros que se habían ocultado a nuestros ojos. Descenderemos hasta los 2300 metros, lugar en el que quitamos crampones y terminamos de quitar ropas. La mañana aquí no tiene nada que ver con la de la cima.

Ibón Medio de Arriel y nuestro descenso de las Frondiellas. 

            Poco después coincidimos con los hitos de un caminillo que nos deposita entre los dos Ibones Intermedios de Arriel en el que el camino pasa de la orilla izquierda a la derecha del barranquillo que los une.
            Dejamos las mochilas, cruzamos el barranco y nos alargamos por el camino hasta el Ibón Arriel Alto entre el personal vario que pulula por la zona lacustre.

Hace tres horas estaba jodida de frío pero ahora se baña en uno de los Ibonciechos de Arriel.

            Son las once de la mañana cuando alcanzamos la Zona Norte del Ibón Alto de Arriel situado a 2230 metros de altitud. Tras disfrutar brevemente de los encantos del final del circo pastoreados elegantemente por el Pallas nos damos la vuelta en busca de las mochilas. Todavía le daremos tiempo a nuestra chica que hace tan solo tres horas estaba jodida de frío a que se dé uno de sus clásicos remojones en uno de los ibonciechos del circo al que todavía le acompaña su nevero residual.

Rodeando en Ibón Medio de Arriel.

            Pasadas las once y media y tras echar un bocado  al agradable fresquillo de la mañana en este lugar de solisombra, continuamos atravesando la irregular cubeta lacustre y disfrutando de sus encantos conocidos para abandonarla por la Orilla Derecha del Barranco de Arriel y echarnos con el camino por la ladera del mismo que es la Cara Este del Pico Arriel.
            Una serie de revueltas sobre una ladera muy pedregosa nos devuelven al barranco para cruzarlo baja la Cascada Superior de Arriel y por su orilla izquierda alcanzar a un grupillo del pueblo que viene desde Arremoulit  y con el que nos habíamos cruzado antes.

Cascada Superior del Barranco de Arriel.

            Llegados al Paso del Pino cerramos la circular y enseguida cruzamos el barranco bajo la Cascada Inferior de Arriel y entrando a la sombra del Llano Cheto tras una hora de camino desde la zona intermedia de los Ibones de Arriel.
            A partir de allí nos espera, tras pasar el Paso del Onso el agradablemente sombrío Hayedo de Aguaslimpias que  recorreremos por conocido camino al sur siempre en las proximidades del barranco.

A la sombra del Hayedo de Aguaslimpias.

            Es la una y cuarto cuando llegamos a la Sarra y liquidamos la actividad en la que nuestro vivac veraniego, nos ha cobrado un desnivel acumulado de alrededor de 1750 metros. Pagamos y así podremos recordar. Las Frondiellas son picos exigentes que pueden colmar las expectativas de cualquier buen montañero más en este año en el que el nivel de innivación  va con un mes de atraso aproximadamente y en el que los cazadores ocasionales de tresmiles veraniegos lo están teniendo crudo pues no solamente hay que llevar piolets y crampones sino que además hay que emplearlos y corrobora esta tesis el número de rescates que se están realizando en este Pirineo  por caídas en la nieve. Así que ya saben señores: sean prudentes para disfrutar este año de la montaña sin desagradables sustos en el mejor de los casos.
           

15 jul. 2018

51-18. GABARDA PARA UN ALMUERZO EN LAS ALGAS Y UN DELEITE EN LOS FORNERS. 14-7-2018.


Gabarda desde el Barranco de Ordicuso. 

Balneario de Panticosa, Ibones de Ordicuso, Hoya de Gabarda, Arista Oeste y Cima de Gabarda. Descenso al Ibón de las Algas, ascenso a los Ibones de los Forners, Hoya y Barranco de Gabarda a la Majada Baja.
14-07-2018.
Salida 07:15 h. Llegada 13:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gabarda procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Cuando en 2007 conocimos el Ibón de las Algas, que probablemente no conocéis, lo hicimos por el Barranco Losera y la vía, poco recomendable, la califiqué como “sólo para sarrios.”
            Hoy 14 de Julio, Fiesta Nacional Francesa que nos trae gratos recuerdos, vamos a hacer su vía normal que arranca del Balneario de Panticosa y para ello a las siete menos cuarto, hemos aparcado allí a 1637 metros de altitud y tomamos seguidamente el Camino hacia la Majada Baja de las Argualas en medio de los adoradores del Garmo Negro.

Desde la Majada Baja de Argualas ya vemos Gabarda. 

            El camino serpentea transitadísimo por la Orilla Izquierda del Barranco de las Argualas, hasta que media hora después nos deposita en la Majada Baja; el personal marcha hacia la Majada Alta y nos quedamos solos hasta que volvamos a la civilización de los Ibones de Ordicuso.

Rododendro en Ordicuso.

            Atravesamos la Majada Baja en dirección oeste para cruzar el Barranco de Ordicuso y proseguir en ascenso por la derecha del barranco, algo lejos del mismo y atravesando praderíos en los que luce el florido rododendro.

Ibón Sur de Ordicuso decorado con vistosos calderones.

            Tras una hora de camino alcanzamos el emplazamiento de los Ibones de Ordicuso situados a 2120 metros de altitud. Visitamos y fotografiamos al contraluz de la mañana los dos mayores, el situado más al sur decorado con preciosos y floridos  calderones, los otros dos son mucho más pequeños y uno de ellos está prácticamente colmatado y seguimos.

Subiremos al este del Barranco de los Fornérs que renace debajo de la Hoya de Gabarda.

            No es necesario visitar los ibones si se quiere ascender a Peña Gabarda pero tampoco es una idea desdeñable ya que la salida de los mismos es bastante cómoda permitiéndonos trazar una diagonal ascendente en la cara norte del pico para alcanzar un rellano intermedio, la Hoya de Gabarda situada ligeramente por encima de los 2300 metros de altitud.

Corredor hacia la Arista Oeste de Gabarda. 

            Encontramos trazas de camino en una rampa empinada de verdura  y algún hito en el final del primer resalte. Seguidamente el ascenso de otro resalte mucho más corto y suave nos deposita en la Hoya de Gabarda ocupada por un potente nevero residual.
            De la hoya se puede salir, siempre en consistente ascenso y por terreno fundamentalmente metamórfico y descompuesto en los que dominan las pedrizas o bien hacia los Ibones de los Forners, siempre al sur del desagüe correspondiente o bien más al oeste en busca de la Arista Oeste de Gabarda. Nosotros tomaremos la segunda opción.

Llegando a la Arista Oeste de Gabarda.

            Atravesamos la mayor parte de la hoya remontando suavemente por la nieve hasta que entramos en una amplia pala en la que se alternan pedrizas descompuestas con tramos de verdura clara pero más estable que nos conducen con algún esfuerzo a las rocas bajo las paredes.

Majada en la Ladera Sur de Gabarda.

            Cambiamos el esfuerzo de los tramos de pedrizas inestables por las afloraciones rocosas muy descompuestas y rotas en las que hay que ir con sumo cuidado para no tirar nada. Ambas medios se llevan su tiempo pero terminan depositándonos en la arista donde aparece mejor roca y las ovejas que la transitan pues toda la cara sur del pico es una majada.


Casquete Somital Oeste de Gabarda.

            Ya ligeramente al sur o a toda cresta nos vamos para arriba en dirección este. Se trata de un tramo de arista suavemente ascendente  que termina por depositarnos, tras previo paso por una suave antecima, en la Cima de Peña Gabarda situada a 2606 metros de altitud. Son las nueve y media de la mañana.


En la Cima de Punta Gabarda con Argualas. 

            En la alargada y amable cima hay un pequeño hito de piedras, hacemos algunas fotos sobre un paisaje poco nítido del que destaca poderosamente las Argualas  a la que se le suma tanto el Garmo Negro con la Aguja de Pondiellos y la Arista que arranca del Ibón de las Algas por poner un inicio y culmina en el Pico Arna. Más distante la Arista de Marcadau, Serrato, Xuans, Batanes, Vignemale, Bacias, Toda Tendeñera y una buena parte de Partacua.


La "otra" Peña Gabarda  y Panticosa desde la cima. 

            Tengo que decir que para mí estamos en Peña de Ordicuso y que Gabarda está en la arista sur de esta cima y acotada  no sé si a 2221 metros o a 2023 lo que en este mapa se denomina como Peña Cuchiblanga que fotografío en el descenso.


Descenso al Ibón de las Algas desde Gabarda. 

            Sin perder demasiado tiempo iniciamos el descenso por la cara sur del pico con destino al Ibón de las Algas, por esa cara tan vistosa y visible desde la Zona de Bubal y de la que suelen soltarse algunos aludes de placa de los de libro que cortan toda la amplísima ladera. Inicialmente se trata de una ladera de verdura escalonada por multitud de trochas de ganado pero debajo nos esperan las placas metamórficas que se adueñan de la pared y que no siendo muy lisas si están bastante inclinadas.
            Bajamos hacia el oeste, pasamos entre las placas y tomamos un corredor de verdura que nos deposita en la parte más amable de la majada en la que se asienta el Ibón de las Algas. Son las diez y cuarto.


Ibón de las Algas 11 años después. 

            El Ibón de las Algas o Algás que también lo he visto escrito así, es una plancha triangular este, oeste, sur; rodeada de verdura en casi su totalidad que filtra sus aguas al sur, hacia el Barranco Losera  a 2280 metros de altitud.


Unas brazadas en el Ibón de las Algas. 

            Este recóndito lugar tiene una preciosa ventana hacia Tendeñera y con ella repetimos una fotografía once años después. Luego mi chica se da un bañito en el ibón, brazadas incluidas y seguidamente echamos un bocado al solecillo de una mañana espléndida.


Iniciando el remonte hacia los Forners con la Sur de Gabarda.

            Alrededor de las once recogemos los bártulos e iniciamos el ascenso en busca de los Ibones de los Forners. Lo haremos inicialmente por un corredor paralelo al que hemos utilizado para bajar y de manera persistente ascendemos hacia la Arista Oeste de Gabarda.


Avistando el Collado Oeste de Argualas

            Si hemos bajado un poco más de 300 metros, terminaremos remontando 400 pues nos pasamos del collado y nos vamos en busca de los Ibones de los Forners que se alargan hacia el Collado Oeste de Argualas.


En el Ibón de los Fornérs.

Deleite con el encanto mineral del Ibón de los Fornérs.

            El Ibón Alto de Forners está completamente relleno de nieve pues los vientos de este invierno lo han cargado en condiciones y seguidamente nos vamos en busca del de más abajo que nos hemos pasado. Situado sobre los 2600 metros está en ese delicioso momento que lo convierte en encantador y subyugante: unas aguas profundamente azuladas y rodeadas  de paredes de nieve que ceden ante un lento e inexorable deshielo de verano. Nos hartamos de fotografiarlo con inigualable deleite.


Iniciando el descenso hacia la Hoya de Gabarda.

            Luego tomamos unos hitos que aparecen en la orilla derecha del desagüe y nos vamos para abajo.


Bajamos el Barranco Fornérs que reaparece debajo de la Hoya de Gabarda.

            Los hitos y el caminillo en el que se encontraban desaparecen enseguida y descendemos en busca de las pedrizas para patinarlas parcialmente en dirección casi sur hasta alcanzar la Hoya de Gabarda en la que resulta difícil localizar nuestras huellas de subida y es que las huellas de verano en la nieve duran menos que la vida de la mariposa.


La vertical entre la Arista Oeste de Gabarda y el Balneario de Panticosa desde la Majada Baja.

            El Desagüe de los Ibones de los Forners se filtra en el sustrato metamórfico de la hoya pero su barranco nos tienta y nos vamos a descenderlo confiados en que las pedrizas nos lo pongan cómodo.
            No será así pues primero erguido seco  y poco deslizable y luego que aparece el agua largo y lleno de piedras de todos los tamaños, es una flecha que viaja rauda hacia el Balneario y que tras un corto, aunque largo, descenso nos deposita en la  Orilla Izquierda del Barranco de Ordicuso donde aparecen los hitos que recorrerán en el  descenso de la Majada Baja, donde nos encontramos con el personal que pulula en torno a estos ibones.


Llegando al Balneario de Panticosa.

            Alrededor de la una menos cuarto rematamos la Majada Baja y media hora después nos llegamos al Balneario de Panticosa  donde nos espera nuestro coche a la fresca sombra de arces y fresnos. Echamos al maletero nuestras pertenencias a las que hemos adjuntado los 1400 metros de desnivel acumulado de la jornada y nos vamos Escalar abajo. Otro día que no haya las cómodas y clásicas predicciones meteorológicas de verano, que no se ha cumplido, más.
           
Para ver más fotos.

10 jul. 2018

50-18. COUNTENDE Y ANIE EN CIRCULAR DESDE L’ABEROUAT. 9-7-2018.


De camino al Anie dejamos atrás la Countende.

Aparcamiento de l’Aberouat, Cabaña de Baitch, Rellano de Anies y Cara Noroeste de Countende, Cara Norte, Arista Nordeste y Cima de Anie, Collado oeste de Añelarra, Col de Anaye, Valle de Anaye, Plateau Sanchese y L’Aberouat.
09-07-2018.
Salida 06:30 h. Llegada 15:15 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Ascensión.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Countende y Anie procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            No habíamos estado nunca en Countende y nos va a servir como móvil para darnos una vuelta por Lescun y conocer el Refugio de l’Aberouat y su entorno. Juan se queda ejerciendo de padre y nosotros nos vamos, es domingo 8 de Julio de 2018.
            Lescun no está lejos pero decidimos marchar por la tarde pasa pasar la noche allí y así conocer algunas de las incógnitas que, si lo haces por la mañana te saben a incordio y pérdida de tiempo.


Refugio L'Aberouat.

            La carretera al refugio está muy bien indicada dentro de la maraña de  pistas y carreteras de Lescun. Pasamos por medio del pueblo y remontamos la estrechísima y empinada a tramos, carretera que nos deposita en el Aparcamiento de L’Aberouat a 1420 metros de altitud.

Petit Billare desde L'Aberouat.

            Tenemos tarde sobrada para ver el inicio de nuestro camino, es el GR10 y también localizamos un cartel que nos indica el Camino al Plateau Sanchese que utilizaremos para nuestra circular y sobre el que tenía algunas dudas.
            Nos levantamos a las seis de la mañana, está amaneciendo y a las seis y media nos ponemos en marcha tratando de aprovechar la mañana ya que a la tarde puede haber tormentas dispersas. Hay cierta nubosidad que esperamos se disipe.

La Countende en la distancia sitiada por las nieblas.

            Pasamos por el refugio con la vista puesta en el enorme Paredón del Petit Billare tocado con boina como todas las cimas de nuestro alrededor con la excepción de los Organos de Camplong que vamos a llevar a nuestra derecha y tras un breve tramo la pista se convierte en camino para introducirse inmediatamente en el húmedo hayedo y llanear en dirección noroeste siempre en la ladera del Barranco Braca de Azuns.

Sector Oeste de los Organos de Camplong.

            El camino es un sube y baja y el altímetro se encarga de decirnos que sube más que baja en contra de lo que pensamos pues cuando salimos del hayedo estamos por encima de los 1500 metros de altitud.
            Camino y barranco se aproximan  mientras continuamos ascenso girando hacia el oeste en busca de la Cabaña de Cap de Baitch sobre los 1700 metros de altitud. La Countende, afilada y neblinosa nos contempla desafiante y Las Paredes de Soum Couy metidas en la nubosidad  nos cierran camino para que no nos perdamos.

Quedan neveros en la Norte de Countende. 

            Pasamos por la cabaña y continuamos camino al oeste para remontar junto al barranco que nos enseña los primeros neveros acunados en las depresiones orientadas al norte.

Neveros escamoteables en la Norte de Countende. 

            El GR bien balizado nos eleva en busca de un altiplano contenido entre  Soum Couy y Countende y antes de alcanzar el Col de Anies que suponemos al frente, tomamos una línea de hitos que  prosigue ascenso hacia el sur. Se trata de una serie de caminillos dispersos en una ladera caliza muy meteorizada y que nos depositan en un lomo coronado por una cruz. Ese lomo se prolonga hacia el este orientado a Countende y hacia allí nos vamos.

Evolucionando hacia la Oeste de Countende. 

            Es un rellano kárstico relleno todavía de profusos neveros en el que la línea de hitos pasa por la base de la Cara Oeste de Countende en la que se aprecia perfectamente la brecha que divide a la arista Cimera y el corredor-pedriza que permite alcanzarla directamente.

La Oeste de Countendé con la cima visible a izquierdas.

            Los hitos marchan al Anie como comprobaremos después y nos dejan con la duda de por dónde hemos de ascender a la arista cimera. Lo hacemos a pico pasado ya que el acceso directo a la brecha está muy descompuesto.
            Una rampa suave y mixta de verdura y caliza nos deposita cómodamente al sur de nuestro objetivo donde nos recibe un paredón de respeto y nos enseña los cortados de la este del pico.

Faldeo hacia la Brecha Countende. 

            Antes de descender en busca del corredor que hemos desechado me arrimo a la parte oeste de la pared para ver y aparece un tenue caminillo que vamos a seguir pues tampoco perderemos gran cosa.
            El caminillo sin hitos faldea en suave ascenso la cara oeste Countende y tras faldear un gran gendarme nos deposita en la Brecha Countende a la que llega el corredor que podríamos haber subido.

Countende desde la Brecha

            Hay que destrepar unos metros por caliza decente, mucho mejor que el astillado entorno y remontar a un hombro desde el que contemplamos un par de torreones también muy descompuestos y por detrás de ellos nuestro objetivo que no va a ser fácil.

Arista de Countende desde la cima.

            Al comenzar el faldeo del primer torreón imaginamos más que vemos un caminillo que en suave ascenso faldea los torreones iniciales y ya cercano a la arista prosigue más indeciso todavía, atraviesa un par de depresiones nacidas de brechas de la arista y en medio de un terreno no difícil pero  pestoso nos deposita en la Cima de Countende situada a 2338 metros de altitud son las nueve de la mañana.

La Norte de Anie hacia la Arista Este.

            Las nieblas siguen acantonadas en cimas y valles próximos. Se trata de nieblas volanderas que nos dificultan la visión del paisaje aunque en las distancias cortas no sean significativas. Hacemos algunas fotos desde el lugar en que la arista cimera cambia de dirección y nos damos la vuelta sobre nuestros pasos con muchos cuidados.
            Volvemos hasta la brecha con cierta premura y con la intención de localizar, si es posible, a alguno de los cuatro que hemos adelantado y que ya pasaban bajo nosotros cuando hemos faldeado el primer gendarme.

Remontando la Este de Anie. 

            No los vemos ni lo haremos, tampoco vemos el Casquete Somital del Anie y nos echamos para abajo por el corredor que no hemos subido y que no está tan descompuesto como nos pareció desde abajo. Alcanzado el nivel superior del nevero iniciamos un faldeo hacia la Norte del Anie limitada por la Arista Nordeste.
            Alrededor de los 2200 metros recuperamos el caminillo y los hitos dispersos que lo acompañan y nos vamos hacia el collado contemplando un potente nevero que se refalda en la cara norte del pico.

La vía continúa por el vallecillo ocupado por el nevero y nosotros de frente por la pared.

            Hay dos caminillos: uno que asciende suavemente para alcanzar la zona intermedia del nevero  y el otro que asciende por la orilla este del nevero. Nosotros cruzamos el nevero por abajo y tomamos el que no lo atraviesa  ya que sin material no sabemos desde abajo si tendrá huellas.
            No vemos ni huella en el nevero ni huellas de paso en el camino que llevamos y es que hay un tercer caminillo que parte desde abajo y rodea al Anie por el noroeste. Nosotros continuamos para arriba hasta alcanzar la Arista Nordeste desde la que contemplamos el Valle de Anaye y los Billares entre las nieblas que no se disipan.

En el hombro de la Este de Anie.

            La arista es amplia y ascendemos por la misma siguiendo débiles trazas de camino y apoyando puntualmente las manos hasta que alcanzamos la base de otro nevero en el que un buen hito sugiere que hay que seguir, ahora, nevero arriba.
            El nevero orientado al oeste ascenderá más de lo que imaginamos y se llegará casi hasta la cima contenido por un par de crestones. Nosotros tomamos el crestón derecho del nevero, situado al este del mismo y nos vamos trepando pared arriba con la pretensión de que nos deje volver al camino poco más arriba.
            No será así pues cuando nos asomamos a nuestra derecha comprobamos que el nevero prosigue y tendremos que remontar la pared  utilizando corredores y pasando algunos crestones que nos obligan a emplear las manos a conciencia sin tener gran dificultad pues son en general pasos de IIº.

En la Cima de Anie.

            Tras un tramo un poco más feucho por tieso, la pared se cuesta y nos deja en una prominencia coronada con un hito de piedras pero la arista prosigue al oeste en suave descenso hacia las nieblas. Algo más elevado oscurece entre ellas y el nevero al que no hemos entrado  llega hasta el punto de inflexión de la arista al que también llegan hitos que emergen del nevero.
            Luego guiados por hitos y por voces proseguimos ascenso hasta coincidir con las últimas zetas de la vía normal y con los cuatro que hemos adelantado, nos dicen que son cinco con el GPS, que serán nuestra única compañía en todo el día además de las nieblas.

Iniciando el descenso de Anie.

            Son las diez y cuarto de la mañana cuando alcanzamos la Cima del Anie situada a 2507 metros de altitud. Charlamos con ellos pues hay un argentino y echamos un bocado tras ponernos la camisa. La conversación es intrascendente al menos para mí que estoy interesado en la arista sudoeste y las nieblas que, volanderas, la ocupan intermitentemente procedentes del sudeste.
            Hoy nos vendría bien el GPS pues lo que viene es un plato de poco gusto: se trata de alcanzar el Collado de Anaye y preveo alguna complicación además de las nieblas. Media hora después nos vamos para abajo siguiendo la vía normal.

Añelarra y su collado oeste. 

            Bajaremos alrededor de 200 metros de desnivel cuando aparece a nuestra izquierda un camino que puede ser la opción que buscamos pero poco después marcha para arriba como si fuera hacia el collado con Casterne por donde creo que hay un descenso corto al Valle de Anaye y lo desestimamos pensando que sería una variante más suave para subir al Anie.
            Hemos confundido Añelarra con Casterne  y lo que hacemos es bajar al fondo  para remontar fácilmente por neveros en busca de un collado amplísimo al oeste de Añelarra y no al oeste de Casterne. El altímetro va bien pero estamos hablando de cotas similares.

La Oeste de Añelarra. 

            El collado es una especie de altiplano lleno de dolinas en las que anida la nieve pero allí aparece una línea de hitos que marchan al sudoeste faldeando la sierra por la vertiente sur de la misma y será nuestra salvación pues no descartábamos tener que volver hacia el Collado de Anies.
            No nos interesa su dirección pero hacia el sur la intuición me dice que hay paredes y estos hitos son únicos.

descendiendo el Karst de Añelarra.

            Los hitos se introducen en el Karst de Añelarra y en contra de nuestros intereses, se alargan horizontalmente mientras nos enseñan un caos de grietas de considerables proporciones que intimidan.
            Vamos a tener que dar una vuelta de la leche si en el mejor de los casos se deciden a bajar al valle y si, finalmente comienzan a ahondarse y ya lo tengo claro hay que seguirlos a cualquier precio.

Llegando a la Majada de Añelarra.

            Buscarán una parte amable de la pared y de corredor en corredor por un lugar impensable que incluye algún escalón en el que hay que emplear las manos, rompe la pared y nos deposita en las pedrizas inferiores, justamente frente a un poste indicador que confirma mis suposiciones: giramos al este, ya en el fondo y ponemos rumbo a Lescun. Es la una menos cuarto.

Paredes que nos han obligado a dar una buena vuelta para alcanzar el Collado de Anaye.

            El valle, muy llano ya, nos deposita poco después  en lo que supongo como Col de Anaye, sobre los 2050 metros de altitud,  ya que a partir de allí inicia un primer descenso siempre  en dirección nordeste hasta un pequeño rellano herboso en el que hay un ibonciecho próximo a desecarse. A nuestra izquierda se desarrolla una faja de paredes continuas que rondarán los 200 metros de altura  y en ningún momento apreciaré la posibilidad de descenso entre ellas pero las nieblas todavía juegan a esas alturas.

Iniciando el descenso del Valle de Anaye.

            El Valle de Anaye es largo e inconfundible tanto por las laderas de Anie-Countende como por las de los Billares y poco después se vuelve a arrellanar en un doble rellano relleno de bloques calizos  en los que el caminillo trata de mantenerse en la ladera derecha del valle sobre el praderío y por encima de los caos de bloques.

Geranios robertianos en Cayolars de Anaye.

            Salidos del Rellano de Cayolars de Anaye, un nuevo descenso por senda en el praderío nos conduce a la Surgencia del Barranco Anaye y a las cabañas a las que no iremos  pues mientras contemplamos nuestra subida a Billare nos pasamos de su emplazamiento.

Enormes rellanos rellenos de bloques calizos en el Valle de Anaye.

            Poco después termina el praderío y cruzamos el barranco para entrar en el hayedo por la orilla izquierda del mismo. El camino sombrío y húmedo alcanza un rellano herboso y allí nos sentamos a comer sobre una gran piedra, son las dos menos cuarto.

Llegando a las Cabañas de Anaye.

            No perdemos mucho tiempo pues Rosa está empeñada en ver nubes negras y alrededor de las dos continuamos para abajo hasta alcanzar el camino picado en el resalte y enseguida llegar el Plateau de Sanchese  situado a 2100 metros de altitud.

El Plateau Sanchese.

            Contemplamos la espectacular y especialísima Cascada del Barranco de Anaye que fotografíamos convenientemente y  sin solución de continuidad atravesamos el plateau y tomamos la pista que baja a Lescun por la orilla izquierda del barranco.

La espectacular Cascada del Barranco de Anaye.

            Habremos caminado alrededor de medio kilómetro  por la pista que vuelva a Lescun cuando surge al nordeste un  camino acartelado y balizado en amarillo, nos llevara de resalte en resalte entre reducidos  prados salpicados por el hayedo para remontar alrededor de 300 metros de desnivel. El camino está muy húmedo a tramos pero generalmente es sombrío y profusamente balizado, conduciéndonos con facilidad al Aparcamiento de L’Aberouat donde finalizamos nuestra circular  cuando son las tres y cuarto de la tarde.

Iniciando el ascenso a L'Aberouat.

            Ha sido una pena la persistencia de las nieblas por un doble motivo: por una parte nos ha hurtado el paisaje y por otra, más importante todavía, nos ha dificultado en la orientación  del tramo menos controlado de la circular. Sabemos que no es muy conveniente funcionar con nieblas en terrenos poco conocidos si hay que cambiar de valles y no se aconseja hacerlo. Por otra parte, la cubierta nubosa nos ha regalado una temperatura estupenda para mover los 1750 metros de desnivel que hemos acumulado en la jornada. Todo no se puede conseguir aunque se pida.