24 jul. 2018

53-18. ER, AULE Y AULERE EN EL CIRCO DE AYGUEBERE. 23-7-2018.


Aule iniciando el descenso hacia el Collado entre Er y Aule. 

Norte de Gabas, Hayedo de Ayguebere o de Gelan, Lac Er, Corredor Norte, Arista Nordeste, Er, Cara Sudete, Aule, Arista Noroeste, Aulere, Cara Norte Aulere, Praderíos Cabaña de Er, Lac Er y Hayedo de Gelan.
23/07/2018.
Salida 07:30 h. Llegada 14:30 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Aule procedente de ING. francés. Vía en amarillo.

            Habíamos estado en dos ocasiones en Gazies, habíamos recorrido aristas próximas, Sesques, Ayous… habíamos visitado en varias ocasiones los Lacs de Aule pero… hay tantos valles y circos con sus correspondientes aristas y picos que nos llaman la atención que empezamos a dudar de eso de que “todo llegará” pero estamos en camino.
            Hoy 23 de Julio de 2018 le ha tocado al Circo de Ayguebere. Sabemos que hay un camino que conduce al Lac de Er y que en torno al lago se organiza un circo con tres cimas que podríamos visitar.

En el primer rellano del camino nos atrae la Aguja de Ayguebere. 

            A las siete y media, hemos aparcado un kilómetro más al norte de Gabas, a 972 metros de altitud y en un pequeño ensanchamiento de la carretera en su orilla este frente a un camino acartelado que indica el Circuito del Lac de Er y que anuncia una eternidad de tiempo.
            El camino arranca introduciéndose en el Hayedo de Ayguebere o Gelan y asciende vuelta a vuelta en dirección oeste como si no hubiera mañana. El repecho es duro para comenzar la jornada aunque vayamos a la sombra y se prolonga considerablemente entre hayas y abetos hasta que alcanza un rellano despejado,  ocupado por el praderío y sobre el que luce espléndida e ingrávida la Aguja de Ayguebere.

Gencianas lúteas en el segundo rellano por debajo del Lac de Er.

            La aguja no nos marca el camino ya que la dejamos a nuestra izquierda para introducirnos de nuevo en el hayedo y afrontar un segundo resalte menos consistente que el inicial o es que hemos entrado ya en calor.

Pic Aulere dominando el Lac de Er.

            Tras superar el resalte alcanzamos un nuevo rellano en el que luce esplendorosa la genciana en flor y desde el que contemplamos la Oeste de Cezy y los Arcizettes al contraluz de la mañana. Poco después el camino se arrellana y atraviesa la loma de Ayguebere nacida de los Praderíos de la Cabaña de Er en las inmediaciones de Aulere. Con ello entramos en el barranco que baja directamente del Lac de Er y por el ámbito de dicho valle proseguimos el ascenso para superar un resalte final que nos deposita en el cierre del Lac de Er alrededor de los 1700 metros de altitud.

Camino en el cono de deyección nacido en la Sur del Pic Er.

            El camino ya en el praderío se abre en dos: el de nuestra izquierda marcha al lago y el que tomamos a nuestra derecha asciende un poco y nos deposita en un mirador desde el que contemplamos una imagen espectacular del recoleto lago una treintena de metros por encima del mismo. Son las nueve de la mañana.

El Lac de Er va quedándose abajo.

            Me había hecho una idea diferente pero la realidad es que se trata de una perfecta cubeta conformada por paredes de verdura. El medio me recuerda al próximo Lac de Isabe igualmente metamórfico.

Abandonamos el Camino a la Cabaña de Er y nos vamos directos al Er.

            Desde el mirador, el camino prosigue en ascenso al oeste y sobre un cono de deyección de pedrizas bajado de lo que suponemos como Pic de Er. Vuelta a vuelta subiremos un buen tramo  hasta que el camino lo abandona para  marchar un poco al sur  orientado hacia el circo superior en el que se aloja la Cabaña de Er.

Aule y Er desde la Antecima Este de Er.

            Subimos  algunas pequeñas rampas de verdura, el camino prosigue al sudeste para orientarse hacia el collado entre Er y Aule pero nosotros marchamos al norte siguiendo unos hitos que balizan un amplio corredor de verdura.
            Nos da la impresión de que el pico se encuentra justo al oeste del corredor como así será  pero  nosotros proseguimos el ascenso por la rama situada más al este de las tres  en las que se ha abierto. Se trata de corredores medianamente erguidos y cubiertos de verdura transitados por animales en los que se progresa con comodidad.

La Arista Nordeste de Er y Cezy.

            El corredor nos deposita  en la Arista Nordeste del Pico de Er justamente en las inmediaciones de la Antecima Nordeste y allí tomamos el caminillo de animales que recorre la arista en dirección sudoeste, pasa por las cabeceras de las otras dos ramas del corredor y nos deja en la Cima del Pic de Er situado a 2205 metros de altitud cuando son las diez de la mañana.

Iniciando el faldeo de la Este de Aule. 

            Contemplamos una imagen del lineal Valle de Gazies con su diminuta cabaña en el fondo y a Les Serous que tapan a Sesques pero nuestro interés inmediato se centra en la mole del Pic de Aule que domina el circo en el oeste.
            Hacemos unas fotos y tras contemplar los Praderíos de la Cabaña de Er iniciamos el descenso hacia el collado de separación con Aule. Es un descenso de andar  de alrededor de 100 metros que hacemos con la vista puesta en la parcialmente rocosa arista nordeste del pico.

Airosa estampa del Pic Er subiendo a Aule.

            En las inmediaciones del collado encontramos unas pizarras con inscripciones de principios del Siglo XX y nos sentamos a echar un bocado. Son las diez y cuarto.

Preciosas flores de aster alpino.

            Estamos sobre los 2100 metros de altitud y nos espera un repechón de 300 metros por lo que no perdemos en el tema demasiado tiempo y desde allí iniciamos el faldeo de la arista por su vertiente sudeste.

Aulere y Midi remontando la Surete de Aule. 

            Hay varias opciones que pasan por soslayar  total o parcialmente la zona rocosa que en algún punto se adentra en la cara sudeste y transitando fundamentalmente por praderío escalonado por trochas del ganado nos permite un faldeo bastante cómodo, hasta alcanzar el casquete somital vestido de praderío y adornado con un par de neveros moribundos en la solanera de la ladera.

Gazies desde la Cima de Aule.

            Nos cruzamos en la distancia con un montañero que baja de la cima y en media hora nos llegamos a la Cima del Pic Aule situada a 2392 metros de altitud. Son las once de la mañana.

En la Cima del Pic Aule. 

            En la cima contemplamos Gazies aquí mismo, el Rellano de los dos Lacs de Aule y la arista que Asciende de Turón Garie al Soum de Ass y Ailiou de gratos recuerdos. En el fondo del valle la Cabaña de Aule nos lleva a Bious Artigues y al Midi de Ossau pastor de este Pirineo.

Iniciando el descenso hacia Aulere. 

            Inicialmente habíamos pensado hacer la circular cambiando al Valle de Aule y bajando por Bious Oumette pero nos lo pensamos mejor y nos olvidamos del asunto ya que luego nos quedaría una vuelta de alrededor de 5 kilómetros por carretera fundamentalmente, que tendría poco de agradable. Consecuentemente terminaremos el circo y volveremos por Er.

Zoom a los Lacs de Aule.

            El descenso de la arista sudeste es caminar en agradable descenso por una loma amable y amplia con vistas. Alcanzado un punto bajo hay que remontar brevemente una loma amplia y cubierta de verdura  que nos deposita en la Arista Cimera de Aulere a 2287 metros de altitud.

Aule Subiendo a Aulere.

            Aquí el asunto cambia un poco pues aparece una arista afilada que resulta mucho más sencilla de lo que aparenta pues se puede hacer caminando a toda cresta. Se trata de una arista metamórfica con un par de brechas fáciles por la que avanzamos prácticamente en horizontal disfrutando del paisaje. También se pueden faldear algunos cortos tramos si no gusta funambulear por la misma cresta.

Casquete Somital Noroeste de Aulere.

            Son las once y media de la mañana cuando alcanzamos la otra Cima del Pic de Aulere situado a 2279 metros de altitud. Desde la cima en la que hacemos algunas panorámicas  de norte a oeste, contemplamos espléndidos Cezy, Arcizettes, Ger, Amoulat, Pene Blanque,  Arre Sourins, Geouges de Arre, la Lie, Pallas, Balaitus, Frondiellas y ya más distantes, Tendeñera, Partacua, Collarada y Aspe. Luego iniciamos la vuelta.

Llegando a la Cima de Aulere con Gazies y Aule. 

            Hay que desandar el último tramo de arista y en un pequeño collado en el que hemos dejado las mochilas para que se sequen las espalderas  un poco, iniciamos el descenso de la ladera norte. Es una pared bastante abrupta y vestida de verdura que hay que bajar con cuidado buscando los declives más favorables.

Laquette de baño y nuestro descenso en la Norte de Aulere.

            El descenso se prolongará hasta cerca de los 2100 metros para poder iniciar cómodamente un faldeo al norte y remontar casi medio centenar de metros que nos permitirán alcanzar el rellano lacustre superior en el que se asientan unos pequeños laquettes. En el primero que encontramos y también de mayor tamaño mi chica se refrescará un poco como tiene por costumbre hoy a 2160 metros de altitud. Con un cuarto de hora tendrá suficiente y a las doce y cuarto continuamos camino.

Recorriendo los Praderíos de la Cabaña de Er.

            Faldeamos en dirección norte y en suave descenso, por la cabecera del circo, recorriendo un puerto amplio, amable y poco comido por las ovejas que disponen de pastos más frescos. Pasamos por encima de la Cabaña de Er situada sobre los 2050 metros de altitud  y sin ganas de prospeccionar el descenso directo de la cabaña al Lac de Er, que lo tiene que haber, nos vamos al encuentro del camino de subida contemplando frontalmente y con buena perspectiva el corredor que hemos subido a la mañana.

El corredor que hemos subido a la mañana cerrando el bucle en el Circo de Ayguebere. 

            Cerrado el lazo que hemos abierto sobre los 2000 metros de altitud, desandamos camino primero por praderío escalonado y luego pedriza abajo hasta llegarnos directamente a la Orilla Oeste del Lac de Er. Buscamos una sombra de las paredes próximas al mismo y nos sentamos a comer en medio del personal que visita el lago. Es la una del mediodía.

Bajando hacia el Lac de Er. 

            Media hora después nos despedimos del circo y nos vamos para abajo introduciéndonos enseguida en el hayedo. Una hora después llegamos al coche tras coger agua en el barranco con el que solamente nos hemos cruzado en las inmediaciones del aparcamiento. Hay que tenerlo en cuenta puesto que no hemos visto correr el agua en todo el circo pues se trata de un sumidero metamórfico y en los laquettes y lagos bebe demasiado ganado.

Los Arcizettes que nos esperan.

            Son las dos y media del mediodía cuando nos metemos en el coche para irnos Portalet para arriba. Hoy han sido de nuevo otros 1600 metros de desnivel acumulado pues tenemos vicios caros en la montaña.
           

19 jul. 2018

52-18. FRONDIELLAS EN CIRCULAR PARA VIVAQUEAR EN LA CIMA. 17 y 18-7-2018.


Puesta de sol desde Frondiellas. 

Embalse de la Sarra, Lleno Cheto, Ibón y Barranco de Respomuso, Majada de la Frondiella, Corredor Sur, Frondiella Central, Frondiella y Frondiella Nordeste. Descenso por la Cara Oeste de Frondiellas, Ibones de Arriel y Llano Cheto.
17-07-2018.
Salida 13:45 h. Llegada 13:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
2 d.
Ascensión.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Frondiellas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Los Picos de la Frondiella no son demasiado visitados de entre los del entorno del Circo de Piedrafita: Balaitus y Faxa les hacen demasiada sombra y ya sabemos lo de la fama.
            Son unas cimas de 3000 metros muy próximas entre sí, descontada la Cima Sudoccidental que fuera descalificada en su día del elitista grupo de los Tresmiles del Pirineo y que personalmente la considero como una cima prestigiosa a la que muy poca gente la tiene en su haber. Tienen dos accesos muy claros y caros: el del Circo de Piedrafita y el del Circo de Arriel y a nosotros se nos ocurre hacerlos de rebaja en circular para vivaquear en la cima. Bueno, hay algún que otro acceso más complicado como el de la Arista Robach terreno de escaladores o el Corredor Este próximo al Anónimo.
            Las predicciones meteorológicas prometen una noche benigna y la vamos a aprovechar: subiremos el 17 de Julio de 2018 y bajaremos el 18.

Mediodía y saliendo de la Sarra.

            Son las dos menos cuarto de la tarde cuando estamos aparcando frente al Puente de las Faixas en la Sarra a 1450 metros de altitud para con cumplidas mochilas que echamos a las espaldas, ponernos en camino Aguaslimpias arriba.
            El mediodía está bastante cálido pero ligeramente ventilado lo que unido a la sombra que nos propicia el Hayedo de Aguaslimpias, nos permite una progresión  cómoda  hasta alcanzar el Rellano Cheto y enfrentarnos a las Cascadas Inferior de Arriel y del Paso del Pino tras una hora de camino.

Cruzando el Barranco de Arriel con la Cascada Inferior.

            Hemos subido al norte y el camino gira al este para perder la sombra y transitando las laderas de la Frondiella alcanzar la Ermita de la Virgen de las Nieves en la Presa del Ibón de Respomuso tras una segunda hora de camino.

Ermita de la Virgen de las Nieves y GarmoPipós. 

            Estamos sobre los 2130 metros y el camino prosigue al este  en suave ascenso Hacia el Refugio de Respomuso. Hay un cuarto de hora largo pero a mitad de camino nos encontramos con Rafel Vidaller y echamos una charradeta de más de diez minutos por lo que renunciamos a pasar por el refugio y tomamos el camino que se introduce en el Barranco de Respomuso ya por encima del refugio.

De la Gran Faxa a Tebarray desde Respomuso.

            El barranco baja del norte  y el camino transita su orilla derecha en sostenido ascenso hasta alcanzar, tras un primer resalte, un hombro herboso donde se arrellana un poco.
            Contemplamos de este a oeste, Cristales, Solano, Crestas del Diablo e imaginamos más que vemos Balaitus, Anónimo y Frondiellas escondidas en la pared hasta que poco más arriba, un cartel medio pintado tría al personal: los de Balaitus de frente y los de Frondiellas al noroeste.

llegando al Refugio de Respomuso.

            Nuestro camino prosigue su ascenso por unas rampas de verdura introduciéndose en la Majada de la Frondiella tras otro cumplido resalte que se empieza a hacer pesado con el solazo machacándonos.

Ibón y Refugio de Respomuso remontando el barranco del mismo nombre. 

            Los hitos del camino nos depositan en un pequeño ibón de los varios diseminados en la majada. Echamos un trago de agua y proseguimos, ahora de nuevo al norte. Nos guía el inicio de la Arista la Bondidier con un pilar de respeto que nace de una inclinada pedriza caída de la arista.

Nos orientamos por la Arista la Bondidier.

            Estaremos alrededor de los 2500 metros de altitud, la arista arranca 100 metros más arriba y nos enfrentamos a un circo bastante sostenido en el que está asentada la nieve desde bastante abajo. Vamos subiendo mientras controlamos escorrentías pues pretendemos coger agua lo más arriba posible.
Es visible el Corredor de Salida de la Sur de las Frondiellas. 

            Superamos un par de neveros suavemente inclinados que se alternan con tramos de pedrizas graníticas hasta que alcanzamos un tercero más consistente. Por encima del mismo no vemos escorrentías y tendremos que bajar una cincuentena de metros al oeste para coger los 6 litros de agua que han de ser suficientes para el vivac; sospechamos que en la cima habrá nieve como comprobaremos después pero no es plan de hartarse a deshacer nieve.

Juanillo de frente en la Entrada al Corredor Sur de las Frondiellas. 

            Estamos sobre los 2750 metros de altitud cuando tras el último corte del aprovisionamiento de agua avanzamos por nieve continua reblandecida por el sol. Arriba nos espera un corredor bastante erguido y como procedimiento de evitar resbalones poco agradables y caros de esfuerzo nos ponemos los crampones y a otra cosa.
            Se trata de un acenso largo y monótono que hacemos al tran-tran; bueno, al tran… tran…  mientras que la ladera se va empinando progresivamente: Juanillo delante de frente y a lo suyo pues para qué andarse con rodeos y nosotros detrás.

La pendiente estará por los 45º en el Corredor Sur de las Frondiellas. 

            Los últimos 100 metros de desnivel de la pala tendrán los 45º así como el corredor en que se continúa y que tomamos  para abandonarlo por una rama al oeste que más corta nos deposita en un crestón que muere fácil en la cima.
            La salida del corredor está un pelín más erguida pero la nieve a la sombra ya tiene un poco más de consistencia y no nos ofrece ningún extra de dificultad. Luego un paso en roca con buenas presas tras el que aparece una rampa de pedriza nos permite alcanzar la Cima de la Frondiella Central situada a 3055 metros de altitud. Son las siete menos cuarto.

Frondiellas y Balaitus. 

            La cima está ocupada por un nevero de viento alargado por el que llega la huella de Arriel. Hacia el este hay un par de vivacs medianuchos y hacia las otras Frondiellas, más rocosas no hay nada aprovechable salvo el terroso collado que separa a estas cimas pero que desechamos porque habría que hacerlo todo y además podemos tener demasiada ventilación.
            Nos quedamos con el mejor de los dos que dejaremos laqueado a base de piolet y de rellanar previamente con piedras pues había tierra de sobra.

Frondiella Nordeste y Frondiella desde la Central. 

            Hemos llegado zurrados  pues cada vez tenemos menos costumbre de llevar mochilas cargadas,  bebemos aprovechando que tenemos agua de sobra y tratamos de recuperarnos del cansancio en un “magano” al solecillo de la tarde donde cenaremos.

Frondiella y Frondiella Central desde la Nordeste. 

            Tras la cena nos iremos de paseo hacia la Frondiella remontando unos pocos metros a través de una pedriza de grandes dimensiones y alcanzaremos la cima en la que hay un piolet y un buzón. Está situada a 3071 metros de altitud pero no es la cima última, hay otra punta más al nordeste.
            Si llegar hasta aquí no ha sido más que un paseo, la continuación es otra cosa ya que una arista afilada y dentellada nos obliga a utilizar las manos continuamente. Son un centenar de metros  entretenidos aunque no difíciles los que nos depositan en la Cima Nordeste de Frandiella situada a 3062 metros de altitud.

Saxifraga androsácea en Frondiellas. 

            En la cima hay un hito de piedras y desde aquí sí se ve el Anónimo o Aguja Cadier. También la huella establecida en el nevero que conduce a la Cima del Balaitus. Hacemos alguna foto y nos damos la vuelta.


Nuestro vivac en Frondiellas Central.

            Nos volvemos hasta el vivac y proseguimos hasta el extremo oeste desde el que vemos la mayor parte de la Cara Oeste de las Frondiellas que será por donde bajaremos mañana.

Salida de sol entre la Frondiella y la Nordeste.

            De vuelta al vivac, hacemos algunas fotos de un ocaso que no va a ser en el horizonte sino en una capa de estratos  que nos propicia unas rojeces extraordinarias sobre un horizonte en el que destaca Midi, Lurien y Pallas preeminentemente. Luego nos empiltramos tras comer unos dulces.
            La noche se hará larga entre Marte y la luna menguante aparecerá el triángulo de verano y una difuminada Vía Láctea de luces del Gállego entre ellas las de Sabi que me hacen recordar que Frondiellas se ven delante de Balaitus desde el pueblo. Dormiremos a tramos, como está mandado y sobre las cinco la brisilla crecerá en intensidad hasta que se haga de día antes de que aparezca el sol sobre nuestro horizonte que es la Frondiella Nordeste. La mañanada está algo húmeda y nuestros sacos necesitan los rayos del sol para que el rocío se evapore.

Vertiente, Ibones y Picos de Arriel iniciando el descenso. 

            Cuando finalmente salimos de los sacos nos abrigamos pues aunque la temperatura no es fría si molesta el viento. Recogemos, desayunamos y a las ocho y media nos ponemos en marcha con ganas de coger la cara oeste de los picos y ponernos a salvo del viento.

Juanillo directo a Arrieles.

            Enseguida abandonamos la arista que desciende hacia el sudoeste  para transitar la cara oeste en las proximidades de la Arista Wallon que no es más que un enorme pedregal granítico bastante inclinado en el que tenemos que poner en marcha nuestras maquinarias musculares, algo frías, con ciertos cuidados.
            El tramo de pared alcanza un zócalo vertical y en el mismo una larga vira norte-sur nos deposita en la nieve. Nos ponemos los crampones y nos vamos para abajo dispuestos a aprovechar la nieve cuanto podamos.

Tratando de visualizar los dos sectores del Ibón Alto de Arriel. 

            Descendemos con cuidado algún tramo un poco más erguido  y lo hacemos con la intención de alargar el descenso en las proximidades de la Arista Robach donde nos parece que la nieve baja más.
            Luego cuando alcanzamos los últimos neveros vistos desde arriba evolucionamos hacia el norte siguiendo neveros que se habían ocultado a nuestros ojos. Descenderemos hasta los 2300 metros, lugar en el que quitamos crampones y terminamos de quitar ropas. La mañana aquí no tiene nada que ver con la de la cima.

Ibón Medio de Arriel y nuestro descenso de las Frondiellas. 

            Poco después coincidimos con los hitos de un caminillo que nos deposita entre los dos Ibones Intermedios de Arriel en el que el camino pasa de la orilla izquierda a la derecha del barranquillo que los une.
            Dejamos las mochilas, cruzamos el barranco y nos alargamos por el camino hasta el Ibón Arriel Alto entre el personal vario que pulula por la zona lacustre.

Hace tres horas estaba jodida de frío pero ahora se baña en uno de los Ibonciechos de Arriel.

            Son las once de la mañana cuando alcanzamos la Zona Norte del Ibón Alto de Arriel situado a 2230 metros de altitud. Tras disfrutar brevemente de los encantos del final del circo pastoreados elegantemente por el Pallas nos damos la vuelta en busca de las mochilas. Todavía le daremos tiempo a nuestra chica que hace tan solo tres horas estaba jodida de frío a que se dé uno de sus clásicos remojones en uno de los ibonciechos del circo al que todavía le acompaña su nevero residual.

Rodeando en Ibón Medio de Arriel.

            Pasadas las once y media y tras echar un bocado  al agradable fresquillo de la mañana en este lugar de solisombra, continuamos atravesando la irregular cubeta lacustre y disfrutando de sus encantos conocidos para abandonarla por la Orilla Derecha del Barranco de Arriel y echarnos con el camino por la ladera del mismo que es la Cara Este del Pico Arriel.
            Una serie de revueltas sobre una ladera muy pedregosa nos devuelven al barranco para cruzarlo baja la Cascada Superior de Arriel y por su orilla izquierda alcanzar a un grupillo del pueblo que viene desde Arremoulit  y con el que nos habíamos cruzado antes.

Cascada Superior del Barranco de Arriel.

            Llegados al Paso del Pino cerramos la circular y enseguida cruzamos el barranco bajo la Cascada Inferior de Arriel y entrando a la sombra del Llano Cheto tras una hora de camino desde la zona intermedia de los Ibones de Arriel.
            A partir de allí nos espera, tras pasar el Paso del Onso el agradablemente sombrío Hayedo de Aguaslimpias que  recorreremos por conocido camino al sur siempre en las proximidades del barranco.

A la sombra del Hayedo de Aguaslimpias.

            Es la una y cuarto cuando llegamos a la Sarra y liquidamos la actividad en la que nuestro vivac veraniego, nos ha cobrado un desnivel acumulado de alrededor de 1750 metros. Pagamos y así podremos recordar. Las Frondiellas son picos exigentes que pueden colmar las expectativas de cualquier buen montañero más en este año en el que el nivel de innivación  va con un mes de atraso aproximadamente y en el que los cazadores ocasionales de tresmiles veraniegos lo están teniendo crudo pues no solamente hay que llevar piolets y crampones sino que además hay que emplearlos y corrobora esta tesis el número de rescates que se están realizando en este Pirineo  por caídas en la nieve. Así que ya saben señores: sean prudentes para disfrutar este año de la montaña sin desagradables sustos en el mejor de los casos.