5 dic. 1993

15-93. PUNTA ACUTA Y LA SIERRA DE LAS CUTAS. 5-12-1993.



Detalle de los Murallones de Punta Acuta. 23-4-07.

Fanlo, Pista de Buisán, Punta Diazas, Peña Duáscaro, Mirador del Rey, Pista Torla-Nerín, Punta Acuta y Fanlo.
05-12-1993.
Salida 08:15 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Cutas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Parece que de nuevo nos incorporamos a nuestra costumbre de hacer montaña. Estamos ante un enorme acueducto, el del 88 que empalma la Constitución en lunes con la Inmaculada en miércoles y algo haremos aunque el tiempo no invite mucho.
            Decidimos ir a Sierra Custodia por Fanlo y echar una ojeada a Ordesa que tiene que estar precioso. La marcha es interesante y en este tiempo, por camino no conocido y con posibilidad de encontrar nieve alta, decidimos dejar a Biola en casa.
            El domingo día 5 nos levantamos temprano y a las siete estamos en el coche camino de Cotefablo. Es de noche, no hay excesivas estrellas y han anunciado empeoramiento del tiempo.
            Vamos despacio con la intención de llegar a Sarvisé cuando amanezca pues a partir de allí no conocemos la carretera. Sabemos que está asfaltada y nada más.

Perdido, Soum, Olas y Tres Marías 

            El desvío nos indica que hay 12 kilómetros a Fanlo. Pronto encontramos un tramo con mucha escarcha que pasamos con cuidado, luego un par de tramos en obras y cuando queremos darnos cuenta estamos en la Caseta de Turismo. Son las ocho.
            Aparcamos en un prado, nos calzamos, consultamos carteles indicadores y a las ocho y cuarto nos ponemos en camino hacia el Cuello de Arenas y el Collado Inferior de Góriz. El camino atravesando viejas eras se baja al encuentro del Barranco de la Glera de Borruel y se encuentra con una pista orientada al noroeste que viene de Buisán.
            En la intersección, a 1300 metros de altitud tomamos la pista que suponemos nos llevará a nuestro destino a pesar de que en principio ni la orientación es la adecuada ni vemos balizas que esperamos aparezcan.
            Pero no aparecen ni nos preocupa. Posiblemente lleva al Cuello Diazas y nos da igual: haremos la Sierra de las Cutas y otro Custodia.

Desde el Pico Blanco al Col de la Cascada.

            La pista a media ladera entre el barranco y la cresta gana altura atravesando un par de barrancos y superar algún que otro repecho para adentrarnos finalmente en el puerto entre bordas y perderse en el abrevadero sobre los 1700 metros. Son las nueve y cuarto.
            Proseguimos directos hacia el collado y nos introducimos en la maraña de las genistas que se mezcla con abundante enebro rastrero y algo de pino negro que resulta algo incómodo, pero arriba tenemos riscos y el fondo del barranco que está más limpio, queda bastante hondo.
            Paramos a almorzar pues Rosa tiene sed y lo hacemos en un carasol en el que hace una mañana espléndida.

El Gallinero desde Acuta. 

            Continuamos  hasta que sobre los 1900 metros desaparecen los enebros y nos quedamos con las genistas que se pierden inmediatamente en la pradera alpina cuando nos cruzamos con una manada de rebecos.
            Aquella pista que salía de Cuello Diazas está próxima. La cruzamos y nos asomamos y nos asomamos al collado que  separa Acuta de Diazas pisando nieve en el sombrío que remata en la parte alta de la barra más alta del Cañón de Ordesa.
            ¡Qué precioso que está el Mondarruego, Gallinero y Tabacol empenachados de nieve en primer plano! Más atrás el coro celestial de la cadena fronteriza desde los Gabietos hasta la Punta de las Olas y más al este y también en blanco las Tres Marías y Cotiella. Al sudeste Montañesa de azul cálido.  

Arista Oeste de Peña Duáscaro. 23-4-07.

            Al fondo, más debajo de las Gradas y en el fondo del cañón aparece el aparcamiento rebosante de coches que se alargan  por la carretera hasta más abajo del Museo en las Casas de Oliván, todo a la fría sombra de la escarcha diaria.
            El circo de Cotatuero frente a nosotros y más al  oeste del gallinero, el Circo de Carriata y el recuerdo para nuestro primo Toño Lardiés que por estas fechas se quedó allí hace ya algunos años.

Casquete Somital de Punta Diazas desde el sudoeste. 3-4-07.

            Son las once de la mañana y nos vamos loma arriba 100 metros para alcanzar enseguida la Cima de Punta Diazas a 2232 metros de altitud. La mañana está espléndidamente soleada, un auténtico regalo de este otoño casi invierno.
            Continuamos hacia el oeste hasta el collado con Punta Duáscaro sorprendiendo a un rebeco que se adentra en las Fajas Superiores de Ordesa.

Duáscaro y Diazas desde el Mirador del Rey.

            Desde el collado, un minúsculo desnivel nos saca de la pradera alpina y nos deposita en la Cima de Punta Duáscaro entre viejísimos y aguerridos pinos negros sobre los 2100 metros de altitud. Un caminillo transita la cresta, de mirador en mirador, en los que hay los correspondientes  carteles anunciando el peligro de tirar piedras para abajo.
            Proseguimos la cresta en descenso, también entre pinos, hasta alcanzar la pista que sube de Torla cuando un todoterreno aparca y sus ocupantes  se acercan, cómodamente, hasta el Mirador del Rey. Nosotros nos vamos hasta la caseta del repetidor de televisión continuando desde allí nuestro paseo visual.
            Va a ser la una. Hacemos una foto a Puntas Duáscaro y Diazas y nos volvemos hasta la pista para remontarla en busca del Collado de Diazas que está algo arriba.

Miradores del Rey y del Molar y Duásaro desde Diazas. 23-4-07.

            Pasamos junto a cuatro coches que están detenidos por la nieve junto a Punta Diazas y doblando en el collado nos llegamos al lugar en el que hemos accedido a la cresta a la subida cuando es la una y media.
            Pasamos junto a un montón de gente que ha subido en los coches y que está comiendo y nos incorporamos a la Cresta de Punta Acuta.
            Agachados contemplamos el paso de, probablemente, la misma manada de rebecos pero en sentido contrario utilizando paso inimaginables entre las fajas superiores.
            En dirección este subimos los 100 metros de desnivel y alcanzamos la primera de las puntas, vertical por el norte y prácticamente plana por el sur y nos alargamos hasta la punta este a 2248 metros de altitud. Hacemos una foto del Gallinero y nos ponemos a comer con los pies colgados en el cañón y la vista en las alturas. Se nos hace fresco pues el sol se esconde tras incipientes neblinas que anuncian el cambio de tiempo y a las dos continuamos hacia el este hasta el Tito.

 Perfiles de Sestrales y Montañesa. 23-4-07.

            Dejamos la cresta y tomamos la pista que sube desde Buisán y Fanlo. Mientras que para unos cada vez hay más dificultades para otros no hay problemas, o lo que es lo mismo: los delincuentes van en helicóptero cuando la policía  los persigue a pie.
            Cuando termina hacia el este el pinar nos vamos por la pradera al encuentro del abrevadero. Por no ir 100 metros más al este terminamos enriscándonos: los últimos 50 metros los bajamos por caliza basta muy inclinada y de ellos los 10 últimos destrepándolos de espaldas al valle.
            Luego un trago en el abrevadero y pista para abajo al encuentro del camino.
            Antes de iniciar el ascenso por las eras nos molestamos en buscar la continuación del camino que habíamos perdido por la mañana. Está justamente al frente y muy marcado pero eclipsado por la amplitud de la pista. Ya lo sabemos para otro día.

Caserío de Fanlo y Peña Montañesa.

            Veinte minutos después estamos en Fanlo tras dos horas de vuelta.
            Nos subimos al pueblo y le damos una vuelta contemplando detalles interesantes junto a otros de mal gusto pero… media docena de casas que humean y otras tantas en vía de recuperación, en un pueblo de un valle abandonado, claro que se trata del acueducto de la “Inmaculada Constitución”: se levantan casas pero el Pirineo está vacío. Menos es nada.
            Trago en Sarvisé como fin de un paseo con 1300 metros de desnivel.

21 nov. 1993

14-93. PEÑA OROEL POR EL NORTE. 21-11-1993.

Oroel desde Güé. 4-1-08.

Parador de Oroel, Neveras de Oroel y Arista Este. Descenso a la Ermita de la Virgen de la Cueva y vuelta por el Collado de las Neveras.
21-11-1993.
Salida 10 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

María Ainsa, Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Oroel procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            El día se anuncia frío a pesar de que las Neveras de Oroel no se ven cargadas todavía; es 21 de Noviembre de 1993 y queda mucho hielo para ello en este invierno que se avecina.
            Decidimos subir a Oroel con Biola pues la vez anterior que estuvo fue sobre mis costillas y bueno será que suba por sí misma. Es una caminata asequible y nos llevamos a su amiga María.
            No es preciso madrugar, por ello son las nueve y media cuando estamos los cuatro en el coche y nos vamos hacia Jaca.

Parador de Oroel. 2-3-05.

            -Esa es Peña Oroel.
            -Veis la cruz, ¿no?
            -Allí vamos, subiremos un poco más a la izquierda de la cruz.
            Tomamos en Jaca la Carretera al Puerto de Oroel y nos desviamos a la entrada de la carretera que transita la cara norte y que pasa junto al Parador de Oroel.

Comienzo del camino a Oroel. 23-8-16.

            Hay un poco de escarcha y paramos con la intención de localizar la calzada romana que existe por allí, que yo he visto alguna vez pero que no localizaremos en esta ocasión.
            A las diez estamos en el parador aparcando cuesta abajo como tengo por costumbre. Nos abrigamos un poquillo pues hace fresco aquí a la sombra y a 1186 metros de altitud, e iniciamos un camino que se adentra selva arriba, en dirección sur a base de lazos transitadísimos.

Aparece el conglomerado bajo las Neveras. 23-8-16.

            Sobre conglomerados de pudingas primos hermanos de los de Santa Orosia o Riglos se asienta el pino silvestre, el boj, el roble, la gayuba y el rosal silvestre para convertirse con la altura en un abetal distinguido en el que  se salpican delicadamente algunas hayas.
            Alcanzamos al grupo que ha salido delante de nosotros y con ellos más o menos cerca continuamos ascendiendo.
            Hace frío, un frío que ya era anunciado por las nieblas que intentaban asentarse  sobre la cresta.

Desde el Collado de las Neveras la Loma Terminal de Oroel. 2-2-03.

            En una hora alcanzamos las neveras y el camino se arrellana entre bojes para salir inmediatamente al sol y a la cresta.
            Me quito el segundo par de calcetines y se los pongo a María ya que las botas le van un poco grandes y además se le caen los calcetines que lleva. Nos queda todavía un largo repecho hacia el oeste que hacemos por la cresta a pesar del vientecillo que campa por estos parajes. Charlamos al sol y al aire con las gentes con las que hemos subido y sobre las once y media llegamos a la cruz situada en la cima más alta de Oroel a 1796 metros de altitud.

Arista Este de Oroel. 18-2-05.

            Las nieblas empujadas por el viento han desaparecido. El paisaje al norte es espléndido abarcando desde Zuriza hasta las Tres Marías que reconocemos y algo más al este que no se distingue bien como la Peña Montañesa, Cotiella e incluso el Turbón. Al sur, entre la neblina, Gratal, Guara y los Mallos de Murillo.

Llegando a la Cruz de Oroel. 2-2-03.

            Nos sentamos en el lado este de la base de la cruz para comer un poco pero el viento nos desaloja hasta el lado sur pero aquí tenemos un poco más de lo mismo y fresco.
            La gente que ha llegado con nosotros se ha bajado un poco hacia el sur, algunos que estaban por allí han iniciado el regreso, es una pena de día.

Ladera Sur de Oroel. 6-8-15.

            Hacemos una fotografía que no saldrá pues no llevo carrete como comprobaré después y nos vamos de vuelta para bajar hacia la Virgen de la Cueva después de preguntar pues sabemos que el camino arranca de las inmediaciones del lugar en el que hemos accedido a la cresta subiendo desde el parador.
            El inicio del camino no está señalizado y no es fácil de localizar si no se poseen referencias. Atraviesa el “arizonar”, masa de genistas hórridas en dirección sur descendiendo la ladera hasta alcanzar el pinar que se asienta sobre un pliegue de la ladera.

Entorno de la Virgen de la Cueva. 30-12-07.

             En media hora perdemos los 280 metros que hay desde la cruz y llegamos a la Ermita de la Virgen de la Cueva situada al amparo de una espaciosa cavidad característica de todas las formaciones de pudingas. El techo rezuma humedad y gotea el agua por doquier.
            Fuera, estamos a 1450 metros de altitud, en un paraje abrigadísimo y hace otro día. 

Ermita de la Virgen de la Cueva. 30-12-07.
       
            Nos sentamos un rato al sol y a la una menos cuarto iniciamos el ascenso que  nos llevará media hora entre protestas de Biola que dice tener una sentadura.
            Antes de iniciar el descenso final y al abrigo de unos enebros rastreros paramos a comer. El abrigo no es malo pero la hierba está fría y no invita a regalarse con un dilatado descanso a pesar de que la hora lo permita.

 La Zona Este de Oroel. 24-12-03.

            A las dos nos despedimos del sol e iniciamos el descenso de la cara norte. Una hora después llegaremos tranquilamente al Parador de Oroel que lleva ya ratos sumido en la sombra.
            Desde la balaustrada contemplamos como las nieblas se van asentando poco a poco sobre el Pirineo Axil.

Jaca desde Oroel. 2-2-03.

            Nos vamos hacia Navasa para recuperar el sol en los Capitiellos. Luego Jarlata, la Pista hasta Sasal y pasando junto a la caseta, por Sabiñánigo Pueblo nos llegamos a casa cuando todavía son las cuatro menos cuarto. Queda tarde para todo. Este año 93 hacemos cosas de principiantes y bueno… Pero a pesar de ello nos hemos puesto en los 900 metros de desnivel.

            

4 nov. 1993

13-93. PICO ROYO. 4-11-1993.

Royo desde el Barranco Lapazuso. 17-12-16.

Valle de Anayet, Barranco e Ibón de Lapazuso y Cara Norte del Royo descenso por el corredor Sudoeste, Collado de Izas y Barranco Lapazuso.
04-11-1993.
Salida 08:20 h. Llegada 13:15 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Pico Royo procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Desde nuestra vuelta de Benasque, no habíamos vuelto a salir al monte salvo una tarde que marchamos a Güé con Merche y en la que, por cierto, nos mojamos. Ha hecho un final de verano y principio de otoño de lo más lluvioso que se recuerda. Tan solo un esporádico domingo salió medio lucido pues en las últimas semanas se estropeaba el tiempo exclusivamente de cara al fin de semana.
            Hoy 4 de Noviembre de 1993 hemos decidido marchar al Pio Royo y hacer, si se puede, la Cresta de las Arroyeras. Este pico es el baluarte más oriental de la cresta que culmina por el oeste en Anayet a la vez que separa los Valles de Izas y Anayet.
            Nos levantamos a las siete y en media hora estamos en el coche. Biola se ha quedado en casa de la abuela Carmen.


El Barranco Lapazuso. 17-12-16.

            La mañana está bastante arañada pero siempre queda la esperanza de que sea localmente. A la altura de Sallent encontramos escarcha en la carretera y el firme fallado a tope. En el Corral de las Mulas dejamos la carretera y nos metemos pista adelante, la cadena está quitada, subimos alrededor de tres kilómetros  y aparcamos en el rellano de los casetones de la mina de carbón, a pesar de que la pista continúa para arriba.
            Son las ocho y diez, estamos a 1850 metros de altitud y tras calzarnos, diez minutos después y  tras especular sobre el mejor camino, nos vamos continuando por la pista en dirección sur-sudeste al encuentro del Barranco Desagüe del Ibón de Lapazuso por el que continuaremos el ascenso y en el que encontraremos las primeras manchas de nieve.
            La cresta está medio cubierta de nieblas que van y vienen, pero la parte francesa está hasta los topes de nieblas y no será de extrañar que se vinieran en manada hacia el sur.
            Poco después de meternos en el barranco tenemos que abandonarlo pues está helado para proseguir por nieve continua que está estupenda.


Pico Royo vertiente norte. 3-4-09.

            Subimos el primer resalte afrontando un corredor amplio y corto que tiene un par de pequeños aludes y alanzamos el rellano del ibón por su parte sur. Estamos a 2187 metros de altitud.
            Aquí hay que decidirse: por la izquierda del pico el tramo es mixto, aéreo y feo; el acceso a la cresta  por el collado frontal es fácil porque está bien vestido de nieve pero en este caso hay que crestear dos dientes para alcanzar el pico y tienen muy mal aspecto; por tanto, nos vamos un poco por medio para intentar alcanzar  un pequeño cuello que separa al pico de los dientes.

Ibón de Lapazuso. 22-10-11.

            Llegamos a la pared y nos encontramos con un primer tramo mixto que desemboca en un feo corredor orientado al norte y del que habrá que apartarse lo antes posible, pues hay que iniciar el ascenso justo por encima del mismo.
            Rosa que si vamos a subir por allí, yo que empiezo. Rosa que si los crampones, yo que si voy a ver… Son unos pocos metros delicados que hacemos con el piolet los que nos permiten salir del corredor y alcanzar una pequeña faja inclinada, vestida de buena nieve.


Detalle de la Norte del Royo desde Campo de Troya. 13-4-06.

            Desde allí continúo hasta una pequeña arista nevada que muere en la base de la roca.
            Luego por una incipiente rimaya y alcanzo la cresta. Rosa viene detrás ya que  es posible la continuación al pico. Hacia el oeste la cresta se ve muy incierta y peregrina.
            Ya en la cresta, una trepada de cinco metros sobre materiales metamórficos firmes nos ponen en la Cima del Pico Royo a 2407 metros de altitud cuando son las diez menos veinte.
            El paisaje está todo visto: algún minúsculo claro en Telera y algo de luz sobre los Infiernos, el resto es todo niebla que ya baja incluso por las laderas del Puerto Viejo de Sallent. La temperatura es agradable a cubierto de esta bóveda celeste aunque los dedos están fríos del contacto con la roca y la nieve.


Arista Norte del Pico Royo. 22-10-11.

            Me acerco a la arista que viene desde el Collado de Izas para echarle una ojeada y lo que veo es la posibilidad de regreso bajando hacia el collado que es lo que intentaremos de inmediato para  contornear luego el pico por el sur.
            Desde abajo, volver a la Cresta de las Arroyeras más al oeste de los dientes es posible pero las nieblas lo llenan todo y en estas condiciones no merece la pena hacerlo.


La Norte del Royo desde la Antecima Culibillas. 22-10-11.

            Nos bajamos directamente al sur un poco a la izquierda del collado descendiendo primero por roca y luego por una pequeña faja de hierba que se pone bastante vertical en el tramo inferior cuando tiene que terminar  en la pradera próxima al collado.


Arroyeras, Culibillas y Royo desde Tres Huegas. 16-12-15.

            El primer corredor que intentamos se pone vertical y tenemos que dejarlo. El segundo paso que intentamos también tenemos que abandonarlo cuando estábamos a cinco metros del final. Tenemos que trepar toda la destrepada que hemos hecho con un paso de hombros incluido, continuamos un poco al este  hasta alcanzar una vira  muy estrecha y próxima al final pero tampoco tiene solución.


La Sur del Pico Royo desde debajo del Collado de Izas. 17-12-16.

            No queda otro remedio que volver al pico y bajar por el camino de ascenso, pero antes de tomar la roca hay un corredor nevado que hemos desechado anteriormente y que se inicia aquí. Por su lado izquierdo me bajo hasta el final de una proa con nieve buena, lo que me permitirá comprobar que el corredor no se corta y que termina en la inclinada pradera salvando la barrera rocosa.
            Le digo a Rosa que baje sobre mis huellas y de espaldas al valle descenderemos el corredor que en su tramo inicial supera los 45º pero que pronto pierde inclinación permitiéndonos continuar de cara al valle clavando tacones.

Pico Royo desde el Valle de Izas. 16-12-15.

            Son 100 metros de desnivel que nos ponen a la altura del Collado de Izas al que llegaremos flanqueando hacia el este.
            Pasamos el collado y seguimos contorneando el pico atravesando la cara sudeste con tres corredores de pizarras rojas un poco en ascenso en busca del collado que nos permita alcanzar la cara norte.
            Sorprendemos a un rebeco y al resguardo del viento paramos a comer un poco. Está cayendo aguanieve.


Dientes del Royo y Royo desde Culibillas. 18-10-05.

            Ya en el collado tomamos la cara norte y sin siquiera alcanzar la Hoya del Ibón de Lapazuso nos vamos por buena nieve directos al barranco.
            Son las doce y media pasadas y tranquilamente continuamos para abajo dejando atrás el pico entre nieblas. A la una estamos en la pista y un cuarto de hora más tarde en el coche. Sin pérdida de tiempo a pesar de que Rosa dice si no tenemos nada más que hacer por allí nos metemos en el coche y a las dos en casa en medio de un día espléndido. ¡Quién lo iba a decir!

21 ago. 1993

12-93. ARAGÜELS Y VUELTA POR CREGÜEÑA. 21-8-1993.

Ibón Medio de Coronas. Preside el Aragüels. 8-8-12.

Ibón Alto de Coronas, Collado y Pico Aragüels, Collado de Aragüels, Ibón y Barranco de Cregüeña, Puente de Cregüeña y Senarta.
21-08-1993.
Salida 14:30 h. Llegada 13:15 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Aragüels procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A la una y media del mediodía y comidos, estamos en el Ibón Medio de Coronas a 2750 metros de altitud volviendo a las andadas para recoger y enmochilar nuestro campamento, labor que hacemos conjuntamente además de prepararnos un vaso de leche fría que sienta muy bien. El 21 de Agosto de 1993 tiene que dar bastante de sí todavía.
            Una hora después, con las mochilas al hombro y en dirección noroeste abandonamos la Cubeta Lacustre de Coronas y enfilamos el amplio corredor que rompe  la Cresta de Cregüeña por el collado del mismo nombre.

Vertiente Este de Aragüels y Aguja Juncadella y nuestro camino al Collado de Aragüels. 8-8-12.

            Son 200 metros de desnivel que vamos a subir cargados en un mediodía cálido en el que el cielo se vuelve a arañar.  Localizamos a un par deambulando por el collado, superamos el escalón intermedio y en media hora escasa alanzamos el Collado de Cregüeña a 2930 metros de altitud.
            Dejamos las mochilas y por la cresta en dirección sudoeste iniciamos el ascenso del pico entre trazos de senda que se orientan por la cara sudeste en la que hemos localizado a la pareja de antes.

Ibones de Coronas desde el Noroeste. 8-8-12.

            Por terreno escarpado y descompuesto, aderezado con algún que otro apoyo de manos, ganamos altura fácilmente, próximos a la cresta pero siempre fuera de ella. Al final unos grandes bloques de granito nos anuncian la proximidad de la Cima del Pico Aragüels cuando son las cuatro menos cinco de la tarde y hemos empleado un cuarto de hora en este último tramo.

Aneto desde Aragüels

            Estamos a 3044 metros de altitud, hacemos un par de fotografías, charlamos por fin con la pareja y tras confirmar que el empeoramiento del tiempo no parece serio o se retrasa, nos vamos para abajo por donde hemos venido.

Ibón de Cregüeña desde Aragüels. 

            A las cuatro y cuarto y de nuevo en el collado hacemos un breve descanso y especulamos acerca de la indicación de los de Lérida para que saliéramos del collado a nuestra derecha, es decir, en dirección nor-nordeste.
            Un cuarto de hora después continuamos para abajo por un pedregal descompuesto que nos invita a perder altura de frente pero nos vamos un poco hacia nuestra derecha próximos a la base de la pared. Seguimos hitos ya que la vía ha dejado la gravera y se ha introducido en una pedrera de medinas proporciones.
            Vamos contorneando el Ibón de Cregüeña y la vuelta se nos hace larga ya que no perdemos altura prácticamente y el fondo queda muy lejos todavía.
            Una pareja viene detrás de nosotros. A estas horas, posiblemente quiera acampar en el ibón. Por tanto nos apresuramos pues a 2657 metros de altitud no serán muchos los lugares para acampar sobre cómodas manchas de pratenses.

Nuestro campamento en Cregüeña con Aragüels.

            Por fin hemos dado el suficiente rodeo que nos ha permitido salvar los paredones que cierran el circo por esta parte y bajamos al encuentro con el Ibón de Cregüeña. Rosa, quizás por la carga o porque hay mucha pedrera, se rezaga un poco.
            Alcanzamos el ibón en su parte sudeste y enseguida, junto al barranco que baja del Ibón Cordier, encontramos una mancha de hierba apropiada y allí nos quedamos en medio de la Tartera de Cregüeña. Son las cinco y media, la tarde es estupenda y no hemos tenido necesidad de buscar el vivac de la roca ; si llueve por la noche ya no importa demasiado puesto que nos aguarda el coche y la actividad está ya prácticamente concluida.
            Montamos la tienda y recogemos los alrededores, la gente tiene la mala costumbre de utilizar piedras y luego dejarlas en medio de la pradera con lo que matan la hierba y luego no hay manera de encontrar un lugar decente para montar la tienda ni por lo que se dijo.

Desde el Ibón de Cregüeña nos vamos para abajo.

            Hacemos una foto del descenso realizado y después de organizarlo todo disfrutamos al sol de un relajante y dilatado descanso montañero. Al rato me iré a dar una vuelta por los alrededores próximos del ibón y comprobaré que estamos en un lagar de lo mejorcito que se puede encontrar por aquí a pesar de que el barranco nos acunará toda la noche con su eterno murmullo. También voy en busca del vivac que recordaba más en mitad del ibón pero tras caminar veinte minutos todavía se quedará lejos ya que oigo voces que supongo vienen de allí.
            A la vuelta Rosa ha preparado la cena que nos ventilamos junto a algunas sobras acumuladas que no han sido muchas ya que la comida ha ido bastante justa.

Collado de Aragüels desde el Vivac de Cregüeña. 8-8-12.

            Se ha ido el sol, refresca rápidamente y nos hacemos la leche con la intención de meternos en la tienda antes de que se nos haga frío. Entonces aparecen tres: Leo el del Bar Cervantes de Huesca, uno de Enseñanzas Integradas con el que coincidimos en la inauguración del Aula de Naturaleza de Boltaña y otro de Monzón. Acampan junto a nosotros y charlamos como si termináramos entonces mismode atravesar el desierto. Se nos hacen las diez y media especulando sobre Aldebarán, las Pléyades y la Osa Mayor sin enterarnos y tenemos que dejar el tema para otra ocasión ya que ellos quieren subir a la Maladeta.

Posets. Machimala, Perdiguero, Crabioules y Maupas desde Cregüeña. 

            La noche será estupenda y ni siquiera advertiremos las molestias sonoras del barranco que suponíamos nos parecería como si la tienda la tuviéramos plantada en medio del mismo.
            A las siete y media de la mañana nos despertamos al día 22, es hora de fiesta. Los socios se han marchado ya. Se ha levantado un fuerte viento por lo que la mañana está regularcilla solamente.
            Desayunamos y recogemos vigilando al viento que levanta preciosas olas sobre la superficie del ibón. Cuando son casi las nueve iniciamos el camino para contornear el ibón hasta el desagüe.
            En esa tarea se nos va una hora. Hacemos una foto parcial al ibón e iniciamos el descenso por la pedrera granítica de considerables proporciones. La verdad es que la piedra hasta  la altura del Ibonet de Cregüeña resulta francamente incómoda y tediosa para mis señoras.

Ibonet de Cregüeña con Posets al fondo. 8-8-12.

            Nos cruzamos con algunos que suben, hago una foto panorámica sobre el Maupás, Crabioules, Cap de la Baque, Gourgs Blancs, Machimala y Posets y al final del pequeño rellano paramos a almorzar pues ya son las diez y veinte.
            Continuamos después descendiendo por la pradera que ya habíamos alcanzado ganando pronto las primeras manchas de pino negro para afrontar el fortísimo descenso que, por caminillos terrosos, conducen al Llano Intermedio de la Solana. Comemos arándanos que están maduros a pesar de la pesadez que supone cogerlos uno a uno y con la mochila cargada.

Bajando el Valle de Cregüeña. 20-10-07.

            El camino se nos hace largo y eso que ya lo recordábamos largo. En el llano que no es tan llano, va próximo al barranco luego se inclina de nuevo sinuoso en medio de un bosque mixto junto al barranco, ahora lleno de espumosas cascadas.
            Bajamos con los pies hechos polvo y con unas tremendas ganas de llegar al Puente de Cregüeña cuando alcanzamos los toboganes terrosos del camino, que en nuestro recuerdo nos anuncian el final de nuestras fatigas.
            Es la una menos diez. Junto al puente se quedan las señoras mientras que me voy a buscar el coche, tras quitarme el pantalón pues hace calor, a buen paso, pista abajo.
            Son 2 kilómetros que haré en veinte minutos como un robot con su piloto automático perfectamente programado. Entre tanto mi mente libre recapitula sobre los 5000 metros subidos y bajados en cuatro días, sobre el excelente tiempo del que hemos gozado y sobre lo bien que nos ha salido todo: estoy satisfecho y cuando me quiero enterar estoy entrando al Llano de Senarta.
                        El coche que dejé junto al camino, tonto de mí, tiene toneladas de polvo. Limpio un poco el cristal delantero y pista arriba, enseguida estoy de nuevo en el Puente de Cregüeña.
            Mis señoras han aprovechado para lavarse en el barranco, yo voy a hacer lo propio pues apetece: un buen remojón y una buena jabonada a culo pajarero con lavada de cabeza incorporada observado atentamente por una colonia de ranas que acampan aquí en el barranco y que no se molestan por nada.

Una de las cascadas del Barranco de Cregüeña. 8-8-12.

            A la sombra de un viejo pino silvestre damos buena cuenta de una pantagruélica comida que hemos traído de casa con vermut y café incluidos. Frescos, satisfechos y relajados recogemos, limpiamos los cristales del coche y por la pìsta nos  subimos al Plan de Campamento saliendo a la carretera por el Plan de Baños.
            Paramos en Senarta. Hay un nuevo edificio de servicios, bar, venta de hielo… ¡Quién da más! Y paramos en Benasque  para comprar alguna cosilla a la cría.
            Luego bajamos hasta el Congosto del Ventamillo y con paciencia y tranquilidad además de los mareos de Biola en el Congosto y en el Puerto del Serrablo nos llegamos a casa.

            La tarde sigue siendo buena en contra del cambio de tiempo anunciado que llegará al día siguiente con copiosas lluvias pero eso será otra historia.

Para ver el Comienzo.