5 nov. 1995

4-95. IBON DE ISERIAS. 5-11-1995.


Ibón de Iserías y la Moleta. 5-7-03.

Aparcamiento de Izas, Rellano de Izas, Vuelta de Iserías e Ibón de Iserías o Samán.
05-11-1995.
Desnivel acumulado 800 m.
Distancia recorrida13000 m.
Tiempo efectivo04:00 h.
Sol.
Muy fácil.
3 p.
1 d.
Senderismo.

Es una ruta agradable a realizar en cualquier época del año salvo en invierno y con hielo pues transcurre por camino transitado.
Agua en los Barrancos de Izas e Iserías y en el ibón según costumbre.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa del Ibón de Iserías procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Comenzamos el Otoño del 95 con la extirpación de un pólipo en las cuerdas vocales de Rosa y su correspondiente baja laboral que se prolongará hasta primeros de Noviembre. Estaba claro que los esfuerzos fuertes que secan la garganta quedaban totalmente descartados y tampoco hacemos otras cosas porque al estar de baja le parecía mal. Así que descanso total en un Otoño seco y soleado con la excepción de un par de días frescuchos en Septiembre.
            Yo me di para el Pilar una vuelta con Miguel Bandrés por Ordesa. Subimos por Cotatuero, pasamos por Casteret, la Brecha y desde el Taillón nos bajamos por Salarons en medio de una tormenta que terminó por calarnos hasta los huesos con la satisfacción de mi chica que se había  
quedado en casa.


Entrada al Valle de Izas. 19-6-07.

            Finalizada la baja decidimos subir a Iserías el domingo 5 de Noviembre.
             Sin madrugar y aprovechando que Biola no desayuna, a las ocho y media estamos en el coche para dar alguna vuelta un poco más arriba de Canfranc y pasando por encima de la zona de escalada  aparcamos al final de la pista junto a la minúscula presa del barranco.
            Tras calzarnos nos echamos a caminar sobre las nueve y veinte, al encuentro de la senda que transita la ladera izquierda del valle, al principio entre reducidos pastizales para empinarse posteriormente y transitar sobre pedrera caliza aproximándose al angosto del valle.


Primera apertura del Valle de Izas. 19-6-07.

            Vamos a la sombra y la mañana está fresca por lo que se camina bien. Pasado el cerrojo, el valle se amplía y la senda se allana transitando sobre pradera alpina reseca y abrasada.
            En el barranco que baja del circo lateral en el que se asienta el Ibón de Iserías paramos a almorzar ya que Biola no había tomado nada. Son las diez pasadas.


Contraluz en el Campanil de Izas. 19-6-07.

            No pasamos mucho tiempo pues se hace fresquillo en la espalda y diez minutos después reemprendemos el camino  dejando la senda principal y tomando la que parte al sur.
            Ascendemos de frente una fuerte pendiente herbosa de alrededor de 150 metros de desnivel en cuya parte superior encontramos la senda que se viene por el este dando lazadas.
            Un corto tránsito sobre pradera mixta nos aproxima a los paredones calizos de bellos colores del circo intermedio.
La Tronquera y el Barranco de Iserías. 19-6-07.

            La pared se rompe hacia el oeste por una faja inclinada hacia la que se orienta la senda y ya al sol y a media ladera, en dirección oeste nos lleva a la Cabaña de la Vuelta de Iserías a 1860 metros de altitud.
            El camino es un tanto artificioso pero a pesar de ello lo recordamos de la ocasión anterior en que estuvimos aquí.
            Desde allí, volviendo casi 180º ganamos altura en dirección sureste en busca de la parte superior de los paredones del circo intermedio: transitamos bajo las paredes del Contrafuerte Sur de la Moleta.


La Moleta y las Iserías desde el fondo del Valle de Izas. 19-6-07.

            La senda apunta a las paredes que están situadas  sobre el circo ascendiendo la fuerte pendiente en travesía y buscando directamente la parte inferior del  cerrojo lacustre.
            Alcanzado este punto, un vallecillo herboso y casi llano nos conduce a la parte superior de la amplia y redondeada cubeta lacustre en cuyo fondo se asienta el Ibón de Iserías o de Samán situado a 2129 metros de altitud. Son las doce menos diez.


Refugio de la Vuelta de Iserías desde cerca del ibón. 5-11-95.

            Bajamos una veintena de metros hasta la orilla del agua que, por cierto, tiene un par de centímetros de hielo. Nos entretenemos echando trozos de hielo sobre la superficie helada del ibón que se rompen y se esparcen como si fueran fuegos artificiales, chispeando y reluciendo sobre la superficie helada.
            Hacemos ranas con piedrecillas planas que llegan hasta la otra orilla en la que se encuentra la  chimenea de equilibrio del ibón, ya que está comunicado con el de Ip.
Paseamos la vista sobre el circo superior que va desde la Pala de Ip hasta el Contrafuerte Sur de la Moleta; especulamos sobre vías de ascenso a la Moleta, que defendida por paredes en su parte norte ofrece como mejor alternativa la del collado oeste.


Valle de Izas y Moleta desde Arroyeras. 22-10-11.

            Decidimos dar la vuelta para comer en la Cabaña de la Vuelta de Iserías. Nos encontramos con una pareja que sube y en la cabaña a la que llegaremos veinte minutos después, con otra. Es la una de la tarde.
            Al abrigo del airecillo que campa y fuera de la sombra que viene, comemos. Madia hora después continuamos con el descenso.


Ibón de Iserías o Samán desde la Moleta. 4-7-04.

            En el rellano en el que los animales han roto la pradera recogemos bulbos de narcisos que en este valle son abundantísimos. Luego nos sumergimos en la sombra y una hora después, desandando idéntico camino, llegamos al coche. Ha sido un paseo de 800 metros de desnivel.
            Fuera del valle espera el sol y la carretera que nos permite volver a casa a las cuatro de la tarde. Ha sido un día estupendo en el que nos queda tarde todavía para hacer algunas cosas.


20 ago. 1995

3-95. MIDI DE OSSAU. 20-8-1995.

Midi de Ossau desde el Col de Pombie. 4-7-09.

Aparcamiento de Aneu, Col y Refugio de Pombie, Col de Suzón y Cara Norte.
20-08-95.
Salida 17:45 h. Llegada 16:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
2 d.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa del Midi de Ossau procedente de ING. francés. Vía en amarillo.

            Habíamos vuelto de la playa como era nuestra costumbre de todos los veranos. También de los Alpes y no era precisamente necesidad de montaña lo que teníamos, pero… Alguna vez habíamos comentado acerca de hacer el Midi con la cría y lo que eso conllevaría y por fin habíamos decidido hacerlo.
            El sábado 19 de Agosto del 95, después de comer, y sobre las cinco menos cuarto marchamos después de solventar el incidente de dejar las llaves dentro de casa tras haber cerrado la puerta.
            La tarde es buena, la carretera no tiene excesiva circulación y a las cinco y media llegamos al aparcamiento del Valle de Aneu situado a 1750 metros de altitud  un poco más abajo del Portalet, que está lleno a rebosar.


Desde la Carretera del Portalet de Aneu. 14-7-04.

            Un cuarto de hora después cargamos las mochilas  a las espaldas e iniciamos el camino  en dirección norte a través de un praderío lleno de gentes que caminan y de ganado que pasta una hierba que el verano tiene muy agostada.
            Pronto el camino se empina y serpentea en busca de una fácil ruta que conduce al Col de Pombie al que llegamos tras una hora corta de andar tranquilamente.
            Un suave descenso de cuarto de hora nos conduce al Lac y Refugio de la Pombie situado a 2032 metros de altitud cuando van a ser las seis.


La clásica del Midi de Ossau llegando a la Pombie.

            El Midi se viste con su habitual túnica de nieblas aunque no son demasiado consistentes todavía. Montamos nuestra tienda al norte del lago bajo los paredones de la sur del pico. Hay tiendas por todas partes.
            Visitamos el refugio, hacemos tiempo para la hora de la cena que será sobre las siete y  cuarto y a las ocho y media nos empiltramos en nuestra Makinley con un par de esterillas y otro par de sacos convertibles.
            La noche resulta larga y  calurosa de tal forma que tenemos que ir quitando ropa y vamos durmiendo a tramos.
            A las seis y media el despertador nos llama. Nos levantamos, desayunamos, preparamos las mochilas y a las siete y cuarto tomamos el camino  que transita la pedrera de la cara sudeste del pico.


Desde el Col de Suzon. 

            Vamos en busca del Col de Suzón  a 2130 metros de altitud al que llegamos con el sol. A nuestra derecha o nordeste nos queda el Pic de Saoubiste pero nosotros giramos al oeste y nos vamos para arriba por la cresta que en breve ascenso nos deposita en la base de la pared a la que llegamos a las ocho y cuarto.
            Hemos hecho una foto general de la cara que vamos a subir y en ella, situados entre el primer y segundo corredor hay un mogollón de gente de horror. Esperamos que ente encordarnos y tal se despeje el asunto.


Corredor Inferior en la Norte del Midi de Ossau.

            Estamos a 2300 metros de altitud y a las ocho y media entramos al primer corredor de unos 20 metros de longitud que tiene tres marcadas partes.
            Hemos dudado un poco en la entrada pero luego progresamos bien, sobre todo en la parte central en la que hay tres grandes clavijas de hierro.


Corredor Central del Midi de Osssau. 16-7-11.

            Subimos junto a una cordada de tres que parece llevar un ritmo similar al nuestro. Biola va delante de mí y así le ayudo a superar unas lajas que no son muy difíciles  pero que cuentan con pasos largos para ella. Rosa va detrás un poco en libre.
            Por camino transitado hacemos una travesía un tanto horizontal y a nuestra derecha hasta que nos enfrentamos al segundo corredor, algo más largo que el anterior y que cuanta con una doble alternativa: una progresar por el fondo del corredor y otra por la pared de su izquierda.


En el Corredor Intermedio de la Norte del Midi de Ossau.

            Nosotros tomamos el fondo del corredor que es un diedro con buenas presas y remontamos fácilmente  las dos terceras partes del mismo alcanzando una pequeña cornisa desde la que iniciamos una travesía a nuestra derecha en busca del lugar en el que confluyen las dos alternativas y final del segundo corredor.

Bajo el Corredor Superior del Midi de Ossau. 16-7-11.

            La vía en cortas lazadas, de vira en vira salpicadas de pratenses sobre andesitas, va derivando hacia el norte, que es nuestra derecha,  y ganando altura. Nosotros subimos a buen ritmo ahora por una zona un tanto indefinida en la que se puede subir un `poco por cualquier parte.


Salida a la Cruz desde el Corredor Superior del Midi de Ossau. 

Alcanzamos la característica cruz de hierro situada a 2600 metros de altitud un poco al norte de la misma, hemos de hacer una travesía a nuestra izquierda para incorporarnos a la vía tradicional, por lo que nos hemos saltado la tercera chimenea.


Parte Intermedia de la Pedriza Somital del Midi de Ossau. 16-7-11.

A partir de aquí una multitud de hitos y de caminillos, en una pared ya suave nos van acercando a la cima. Biola se desmotiva y tontea un poquillo haciéndonos perder el buen ritmo que hemos llevado. De cualquier forma atravesamos la parte superior del potente diedro que en la cara sur  se abre paso hasta la cima y a las diez alcanzamos la Cima del Midi de Ossau situada a 2878 metros de altitud. Un cuarto de hora después llegamos a la Cima Oeste del Midi de Ossau a 2884 metros tras un corto cresteo.


Clásica en la Cima del Midi de Ossau.

Comemos y bebemos un poco, charlamos con Xabier que ha subido con un cliente un poco detrás de nosotros y contemplamos un dilatado paisaje al sol radiante de una mañana majestuosa: la vista desde Arriel a Frondiellas es impecable; no falta ni el Vignemale, ni el macizo de Panticosa, ni por supuesto Telera o Tendeñera. A  nuestros pies Bious Artigues y detrás la cadena que va desde Canfranc hasta el Anie.


Bious Artigues desde la Cima del Midi de Ossau. 

Media hora después, tras hacer alguna fotografía para el recuerdo, iniciamos el descenso por el mismo camino.


Cima del Midi de Ossau desde la Cima Norte. 16-7-11.

Pronto alcanzamos la cruz de hierro con uno de los brazos en forma de flecha y nos ponemos a bajar el corredor que no hemos subido. Es tan largo como fácil: una fisura llena de buenas presas nos permite bajar bien la parte más vertical del mismo. Biola delante baja bien, asegurada. Bajamos en ensamble.
En el segundo corredor la cosa se complica. Yo tengo que asegurar a las dos, Biola en el tramo intermedio se ve sola en medio del vertical, se pone nerviosa, tiene miedo y se bloquea. Rosa debajo le va indicando apoyos pero el número que montamos es elegante. Se nos va un tiempo escandaloso y yo termino un tanto enfadado.


El Saoubiste desde los Corredores de la Norte del Midi de Ossau. 16-7-11.

Y como no podía ser menos en la tercera y última chimenea nos vuelve a suceder tres cuartos de lo mismo. Yo tendría que haber hecho el seguro fijo y haber bajado con ella para luego subir, soltarlo y bajar,  pero otra vez será.
Es la una cuando recojo la cuerda y continuamos para abajo.
A las dos estamos en la tienda, nos ha salido peor la bajada que la subida.


Terazas bajo el Corredor Superior del Midi de Ossau. 

Comemos tranquilamente, desmontamos la tienda, recogemos todo y a las tres nos ponemos de nuevo en camino. En un cuarto de hora alcanzamos el Col de Pombie y nos quedamos un rato esperando a que las nieblas descubran la parte superior del pico.
Es suficiente con un cuarto de hora para ver como entran continuamente  por el Col de Suzon y nos vamos para abajo sin la foto deseada.
A las cuatro y media llegamos al coche, el aparcamiento está igualmente lleno  y lo mismo sucede en el Portalet.
Una hora después estamos en casa. Biola dirá que no quiere ir más a la montaña, el “pequeño Cervino del Pirineo” se le ha atragantado un poco, pero no hay problema, esta vez hemos movido 1100 metros y otro día más.

29 jul. 1995

10.95. PIRAMIDE VINCENT Y VUELTA POR BALMENHORN. 29-7-1995.



Pirámide Vincent desde Balmenhorn.

Collado y Pirámide Vincent, Arista Sur, Balmenhorn, Col de Lys, Glaciares de Grenz y Gorner y Rotboden.

29-07-1995.
Salida 11 h. Llegada 12.15 h.
Sol.
Bastante fácil.
2 d.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Croquis de Pirámide Vincent procedente de Tobacco. Vía en amarillo.

Desde las Rocas de Balmenhorn situadas a 4167 metros de altitud nos vamos sin mochilas, con los anoraks puestos y las cantimploras además de los piolets y los crampones puestos.
            Descendemos una nieve blanda hasta el Collado Vincent situado a 4088 metros de altitud, algo menos de 100 metros y desde allí, por la cara norte, ascendemos tranquilamente y sin buscar las huellas hasta la Cima de Piramide Vincent situada a 4215 metros, lugar en el que también habíamos estado la vez anterior.
Desde la Cima de Pirámide Vincent.

            Hay gente por todas partes, es sábado 29 de Julio y son las once y media de la mañana.
            Continuamos por la nevada cima en dirección suroeste hasta que esta se convierte en arista. Allí dice Rosa que se queda, que ella no baja hasta allá abajo para ver lo mismo que desde aquí.
            Y posiblemente tenga razón pues las nieblas están sobre los fondos de los valles italianos. A pesar de ello Juan y yo decidimos marchar. ¿Qué vamos a hacer si no?
            La arista es mixta y tiene dos resaltes rocosos. Iniciamos el destrepe del primero que enseguida se mete en unos artificiosos pasos que hay que salvar con bastante atención. Luego vienen unos pasos aéreos a toda cresta ya que el este está cortado a pico y el oeste es una zona muy descompuesta, vestida de pequeñas manchas de nieve blanda y también bastante vertical.
            Desembocamos en lo alto de una torre bajo la cual está el primer tramo de arista nevada. Bajamos un poco, miramos por aquí y por allá… Hay que emplear la cuerda pues otra cosa sería poco agradable y tenemos tan pocas ganas…
            Nos sentamos al sol en la pinganeta y nos entretenemos contemplando como viene una pareja. Que ha contorneado por el este el resalte inferior.
            Rodean la torre por el oeste y charlamos un poco con el primero mientras asegura. Hemos decidido ya no bajar. Yo creo que estamos de más en el monte.

Col de Lys saliendeo de Balmenhorn.

            Se ha desocupado el tramo vertical de la cresta bajo el que nos encontramos ya que una cordada grande se ha dado la vuelta y con el camino libre volvemos a todo trapo al lugar donde nos aguarda Rosa que se alegra de que no hayamos bajado puesto que, en el fondo, le fastidiaba quedarse.
            Nos volvemos a la Cima de Piramide Vincent y continuamos para abajo con la intención de patinar el nevero que no se dejará. Hemos hecho ya nuestro último pico por este año aquí y por mi cabeza pasa la idea de que pueda ser el último en los Alpes.
            Es la una del mediodía y de nuevo estamos en el refugio. Vamos a disponer de una enorme tarde para deshacer nieve, beber y aprendernos de memoria el paisaje. Nosotros aprovechamos un rato nuestra gloria particular horizontales en las literas de arriba en las que se está bastante bien puesto que han practicado una ventana hacia la entrada, imaginamos que a consecuencia de algún fallecimiento anterior por ahogo.

Liskamm desde el col de Lys.

            Se seca todo lo húmedo, la gente va desapareciendo de los alrededores y va pasando la tarde lentamente, casi agónicamente. Es nuestra larga y  distendida despedida de los Alpes.
            Nos metemos dentro al caer la tarde y hacérsenos fresqui ya que el tiempo se ha asegurado y no han subido las nieblas. Compartiremos refugio con cinco italianos con los que charlamos de casi todo incluido futbol y política, con ellos es inevitable.
            Cenan y cenamos, el refugio se ha caldeado con el calor humano y el de los infernillos, los italianos se acuestan arriba y nosotros en un ángulo del comedor con colchonetas y mantas.
            Nada más ponernos horizontales llega una pareja que discretamente hace sus cosas en la entrada y luego se acuesta junto a nosotros. Esta noche no pasaremos ni calor ni apreturas como hace tres años.

Zunsteinspitze y Gnifetti desde el Collado de Lys.

            ¡Qué diferentes suelen ser las vivencias a menudo similares! Hace tres años emergíamos de nuestra primera complicación importante y nos quedaba casi todo por delante; hoy casi todo lo previsto ha concluido y nos vamos. Estamos en el mismo refugio pero… casi nada es igual.
            Hay ha sido un día en el que casi sin estrenarnos hemos subido 586 metros y bajado 975 y nos hemos dejado lo más sabroso sin hacer. Dormiremos este sábado aunque haya sido prácticamente un  domingo como manda Dios, es decir, de descanso.
            Amanecemos al domingo 30 de Julio de 1995 a las seis menos diez: bien.
            Después de desayunar recogemos con facilidad ya que las mochilas andan más flojas y a las siete salimos de Balmenhorn como unos señores. Hace un ligero y fresco vientecillo a esta hora en la que está llegando el sol y que justifica gorro y guantes.

De Dufour a Parrot desde el Col de Lys.

            Iniciamos nuestro camino en dirección norte buscando la huella que transita la salida superior del Glaciar de Grenz que será nuestra vía de descenso.
            Queremos alcanzarla  horizontalmente pero hemos de virar un tanto al nordeste para no entrar en los paredones. De esta manera alcanzamos la zona central y más elevada de esta meseta glaciar, cabecera de los Glaciares de Lis y Grenz. Y tras descender una pared de alrededor de 100 metros ya soleada a estas horas; alcanzamos, tras salvar unas grietas importantes, la huella que buscábamos.  Nos ha costado un poco más de lo que esperábamos pero ahora ya todo para abajo.
            El inicio del descenso está bastante agrietado, pero a estas horas no nos preocupa. Sabemos que será largo y agrietado y nos hemos encordado.
            Bajamos a buen ritmo y nos cruzamos con cordadas que suben. Charlamos con unos que se paran y nos dicen que hay que bajar por la derecha, cosa que ya sabemos, y nos parece un poco de pedantería por su parte, sin más.

Bajando el Glaciar de Grenz antes de la sorpresa que nos han anunciado.

            Bajamos el resalte sobre el que nos hemos parado y en el rellano fotografiamos las torres de hielo de la Cascada Superior. La nieve y la huella están buenas para cramponear.
            Poco después llegamos a la segunda cascada de seracs siguiendo la huella a través de grietas muy abiertas para la pendiente en la que nos encontramos y comprendemos las razones del aviso de la pareja: la huella se introduce en medio de la cascada de seracs rodeada de torres de hielo importantes. Hay huellas en el fondo de la primera grieta pues alguien ha debido practicar escalada en hielo y nosotros tendremos que volver sobre nuestros pasos y marcharnos completamente a la derecha del glaciar para tomar una nueva huella.
            Para eso hemos de atravesar un sistema de grietas con puentes regulares y contornear horizontalmente la cabecera de un muro de hielo que bajaremos a continuación.
            El muro, muy vertical, se sumerge en una enorme grieta. La huella zigzaguea en una pendiente  fortísima con un patio espeluznante. Cabalgando sobre el vacío de una gran grieta viramos hacia el centro del muro luego atravesamos con cuidado otras y salimos del muro.
            -¡Será posible cómo ha evolucionado el glaciar en estos tres años! Había algunas grietas pero únicamente en las cascadas de los resaltes.

Glaciar de Grenz y Liskamm.

            -Bueno, alguna vuelta ya dimos.
            -Si, pero ahora si nos descuidamos, lo que tenemos que hacer es darnos la vuelta. Creo que en que pasen unos días será complicadísimo o medio imposible pasar por aquí.
            -¡Ya harán otra huella!
            Lo que iba a ser un descenso seguro y relajado se ha llevado su tiempo y toda nuestra atención. Continuamos para abajo pasando grietas y saliéndonos a las rocas de la morrena lateral derecha nos sentamos a almorzar.

Cabaña Monte Rosa con el Gorner a la izquierda.

            Allí se queda brillante el Liskhamm que nos enseña su espléndida cara norte iluminada por el sol mientras que nosotros por terreno mixto inestable y lleno de neveros  dejamos atrás la parte baja del Glaciar de Monte Rosa y a través de pulidas lajas de granito en las que sorprendemos una nutrida bandada de perdices nivales, nos llegamos al refugio Monte Rosa. Son las diez de la mañana.
            Tan solo damos una vuelta alrededor del refugio recordando y seguidamente continuamos para abajo.
            El descenso al glaciar  desde las lajas pulidas de granito llenas de arenillas unido a la rimaya continua que presenta el Glaciar de Grenz en esta zona está complicado. Nosotros lo hacemos utilizando las sirgas instaladas.

Adiós Liskamm. Despídenos de Monte Rosa.

            Fotografiamos el Breithorn y algunas mesetas de glaciar y nos disponemos a atravesar el Gorner.
            Vestido de abundantes y profundas grietas nos obliga a dar abundantes vueltas en medio de desafiados turistas que pululan por allí y que miran.
            Nos cuesta un buen rato atravesar el glaciar y la salida a la morrena lateral derecha está también muy abierta, liosa y complicada. Utilizamos alguna cuerda que encontramos por allí y terminamos por alcanzar el camino.
            Ahora, con las piernas cansadas, nos queda un conocido repecho, largo y trillado que nos permite ascender 225 metros de desnivel que nos conduce a la estación Rotboden.  La mañana calurosa hace largo rato se convierte en sofocante entre turistas y pratenses. Juan se despide haciendo fotos a lo que dejamos atrás y yo harto ya meto la directa y aterrizo en la plataforma de la Estación tras pasar junto al Riffelsee. Son las doce y cuarto.

Glaciar de Grenz Monte Rosa y Liskamm desde Rotbodem.

            Visitamos las instalaciones de la estación para ver las posibilidades que ofrece como refugio accidental mientras comprobamos como son invadidos por una nubosidad creciente los espacios que hemos transitado recientemente aunque ya no nos preocupa.
            Sacamos billetes a 30 francos suizos por barba y nos subimos a un tren que baja lleno a rebosar. Intentaré una foto del Cervino que está demasiado cubierto ya e incluso me saldrá movida lo que no importa demasiado pues tengo bastantes.
            A la una se nos alegra la vista con las floridas balconadas de Zermat.
            ¡Cuántas cosas han cambiado desde aquel 89 en el que expectantes salíamos de los Pirineos por primera vez para marchar a los Alpes! Nuestra experiencia, nuestra capacitación, nuestras ansias por conocer algo nuevo, nuestras más ambiciosas metas y lo que ni siquiera eran metas… ¿Será más importante lo desagradable del esfuerzo que la satisfacción obtenida?¿ Estamos sobrados de asumir riesgos y condenados al sillonbol donde nada imprevisto nos pueda despeinar?¿Dejaremos aparcado en cualquier rincón olvidado nuestro gastado carnet de impenitentes machacas a fuerza de cumplir años mentales?...¿Qué bonito está Zermat con su eterno esposo el Cervino!
            A las dos menos veinte estamos en Tach. Ducha con agua caliente en el cámping. Luego en una tienda de recuerdos compraré una litografía del Cervino y luego, tras pagar 6’5 francos por día y tras meter todo en el coche nos marchamos a nuestro aparcamiento particular y a la sombra de un joven alerce comemos con tranquilidad benedictina y celebramos nuestros Alpes. Esta vez, la celebración no amarguea siendo dilatada, relajada y placentera; vamos, que se nos hacen las tantas en la tornasolada sombra del alerce.
            Recogido todo en el coche iniciamos la vuelta con algunos problemas para depositar la bolsa de basura. Luego nos enteraríamos en Salou de que cada bolsa les sale por alrededor de 300 pesetillas y tienen que andarse con cuidado, llenarlas y cerrar los contenedores con candados.
            Pasamos la frontera por la carretera habitual y en Chamonix paramos para dar una vuelta por el pueblo. La tarde se ha ido complicando por arriba.
            Pasado Flumet cenamos en una zona de esparcimiento y sobre las once nos bajamos un poco más bajo para plantar las tiendas y pasar la noche.
            Hemos tenido una salida suave  con alrededor de 250 metros subidos  y 1600 bajados y a Dios gracias no hemos terminado hechos unos zorros. ¿Será que, al igual que los vinos, mejoramos con el tiempo?
            Allá arriba, en el eterno reino de las nieves se diluyen los pensamientos mientras penetramos en el dulce paraíso de los sueños.
            El 31 de Julio es lunes fin de vacaciones y nos lo pegaremos todo en la carretera desde las siete menos cuarto hasta las diez y media que llegamos a casa.
            Al subir las escaleras le he echado la acostumbrada mirada al poster del Cervino y me he dicho que yo también he estado allí.
            Dos días después nos marcharemos a Salou con nuestra hija a descansar y a dar tiempo para que se cure algún que otro repelón en las espinillas, recuerdos no queridos de tropezones de altura. Allí también se irá arreglando la piel de la cara que es lo único que hemos llevado al descubierto y nos curaremos temporalmente de las purulentas heridas que el vértigo de esas paredes tan verticales y heladas  que hemos querido ver por cualquier parte, han producido en nuestras candorosas almas.

9.95. LUDWIGSHOEHE, CORNO NERO Y BALMENHORN. 29-7-1995.

La Norte del Corno Nero su vía normal visto desde Ludwigshoehe.

Punta Parrot, Collado de la Piode, Ludwigshoehe, Collado Zurbriggen, Corno Nero  y Balmenhorn
29-07-1995.
Salida 09 h. Llegada 10:30 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
           
Croquis de Ludwigshoehe, Corno Nero y Balmenhorn procedente de Tobacco. Vía en amarillo.

En la Cima de Punta Parrot hace fresqui pues van a ser las nueve de la mañana del 29 de Julio de 1995 y campa el viento a pesar de que el sol domina esplendorosamente el cielo. Estamos a 4436 metros de altitud y no vamos a permanecer gran cosa en la cima.
            Hacemos algunas fotos y contemplamos un paisaje que conocemos bastante bien al menos en la que se refiere a la vertiente suiza, Italia es otra cosa y enseguida nos vamos cresta adelante ya que la cima es una fina arista nevada que desciende suavemente en dirección noroeste. No son todavía las nueve de la mañana.

Hacia Ludwigshoehe y detras Pirámide Vincent y Corno Nero.

            Casi al final de la misma la arista se derrumba sobre la pared suroeste. Son unos pocos metros pero suficientes para que una cordada se dé la vuelta. Bajamos el tramo final cediéndoles la huella con lo que alcanzamos el Collado de la Piode situado a 4285.
            Desde el collado ascender al Ludwigshoehe es un puro entretenimiento, son alrededor de 50 metros de desnivel facilitos de los que prácticamente ni nos enteramos.

Cima de Ludwigshoehe.

A las nueve y veinte estamos en la Cima de Ludwigshoehe a 4341 metros de altitud, cima que ya conocíamos con anterioridad.

Liskamm desde Ludwigshoehe.

            La nieve sigue igual, dura en las zonas venteadas y buena en las zonas abrigadas al sol; así que, el descenso hacia el Collado Zurbriggen lo hacemos por medio de la pared sudoeste contemplando tranquilamente  a una pareja que maniobra en el Corno Nero.

Liskamm desde Ludwigshoehe.

            La Cara Noroeste del Corno Nero está labrada por una infinidad de huellas. Hace tres años había una solamente. La nieve a la sombra de la mañana es puro hielo pero con tanto escalón, no hay otro problema que no sea elegir entre varios todos válidos.
            En mitad de la pared nos cruzamos con la pareja que veíamos en la punta. Son los franceses del refugio con los que conversamos un poco. Nos dicen que en Balmenhorn hay gente.

Corno Nero bajando de Ludwigshoehe.

            Continuamos para arriba y poco antes de las diez de la mañana alcanzamos la aérea Cima del Corno Nero a 4321 metros de altitud. Nos llegamos hasta las lajas superiores y nos sentamos un poco. Es la segunda vez que llegamos a esta cima, una joya de las que componen la corona de la cabecera del Glaciar de Lis.

Ludwigshoehe, Parrot, Gnifetti y Zunstein.

            No tenemos prisa pero el viento nos echa para abajo enseguida. La bajada no tiene otra historia que descender la escalonada pared hasta el collado. Allí reorientamos nuestros pasos para faldear la cara noroeste del pico contorneando una enorme grieta y prosiguiendo un  suave y corto descenso que nos aproxima a las Rocas de Balmenhorn.
            Cuando llegamos a la base de la pared nos llevamos una buena  sorpresa: la ventisca ha debido arrimar nieve a la pared sur y tras salvar una pequeña rimaya ascendemos por nieve hasta la altura de los últimos tramos de las escalas bien enterrada.

La Sur de Dufour desde el Collado de Lis.

            Son las diez y media de la mañana, estamos a 4167 metros de altitud en el Refugio Vivac del Cristo Delle Vette o de Balmenhorn. Esta igual que lo conocimos hace tres años y dentro hay gente como nos han anunciado.

En Balmenhorn.

            Echamos un trago y comemos un poco puesto que hemos concluido con nuestro proyecto para la jornada de hoy, claro, no haciendo todo lo que estaba previsto. Había calculado terminar alrededor de las dos y creo que no andaba demasiado desencaminado. Bueno, ahora ya da igual.

            A las once ya no tenemos nada que hacer y decidimos marchar hacia Punta Giordani, así mañana saldremos directamente para abajo.

Para ver la Continuación.