14 ago. 1988

10-88. PICOS DE ASTAZU. 14-8-1988.


Cara Oeste del Gran Astazu. 19-8-02.

Gavarnie, Refugio de Espugettes, Cabaña de Pailla, Rochers Blanques, Collado de Astazu, Astazus Petit y Gran, Collado de Astazu, Hotellería du Cirque y Gavarnie.
14-08-1988.
Salida 19:30 h. Llegada 18:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
4 p.
2 d.
Ascensión.
Rosa Casas, Gabriel Miranda, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Astazu procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            En el Puerto de Bujaruelo montamos en el coche y nos vamos sin pérdida de tiempo para abajo. Qué bien se está sentado pero nos queda todavía un buen repecho por delante.
            Paramos en Gavarnie, recogemos una bolsa con comida y tras atravesar el pueblo nos dirigimos hacia el circo por la derecha del barranco hasta el aparcamiento de un restaurante muy próximo al comienzo del camino que hemos de hacer.
            Las mochilas pesan bastante a estas horas y si pesan por la jornada que llevamos encima, pesan todavía más porque nos encontramos por debajo de los 1400 metros de altitud en un día francamente cálido en el que hemos de subir por encima de los 2000 metros.

Hay que abandonar el Fondo del Ciro de Gavarnie para remontar al Refugio de Espuguettes. 10-4-17.

            El camino se empina pronto en dirección este y se introduce en el Bosque de Arribama, lo que haya que hacer mejor hacerlo pronto. Un par de jinetes que suben a caballo por el transitado camino nos llenan de envidia.
            Poco después alcanzamos el Plateau de Pailla y enseguida avistamos el refugio perdido allá arriba. Hemos salido del bosque y la pradera alpina se inclina salvajemente obligando al camino a dar un considerable rodeo serpenteando hacia el norte, el atajo queda de frente.
            Me decido por el atajo: sudo como un búfalo y estoy loco por terminar el día pero estoy dispuesto a liquidar los 250 metros de desnivel que nos quedan lo antes posible.

Astazus y Picos de la Cascada de Gavarnie. 30-6-05.

            Son veinte minutos de brevísimas paradas para tomar aire y continuar con un ritmo que me parece infernal. He cometido el error de subir con camisa y camiseta que llegarán empapadas, me las quito y las pongo a secar en unas piedras, luego llegarán los demás desperdigados.
            Mi filosofía montañera me indica que las nueve menos cuarto de la tarde es tarde para rematar una jornada que hemos comenzado a las siete de la mañana, que algo ha fallado y que habrá que arreglarlo de alguna manera. De momento está cayendo la noche, sabemos las costumbres de los refugios y lo único con lo que contamos es que tenemos literas para dormir.
            Todos estamos cansados después de esta jornada y con pocas ganas de preparar la cena. La suerte es que el Refugio de Espuguettes es poco convencional y el comedor está con luz hasta las diez. Así que preparamos la cena y cenamos tranquilamente para luego preparar las mochilas del día siguiente a la vez que charlamos con un grupo de españoles que vienen a ser los hijos de los que hemos encontrado en Marboré. Ellos quieres subir por la Cresta de la Hount Blanque y nosotros por el Collado de Astazu, camino que desconocemos y del que nos indican lo que recuerdan que no es demasiado.

La Norte de los Astazus y el Corredor Swan desde Pailla. 14-8-88.

            Nos vamos a las literas a las diez bastante pasadas, los siete en la misma habitación con lo que se prolonga la conversación y el jolgorio toma considerables proporciones por lo que hemos de cortarlo pues al día siguiente todos tenemos tajo.
            ¡Con qué facilidad cerramos los ojos y dejamos que nuestros pensamientos se evaporen al calor de las mullidas colchonetas!
            Algún reloj ha sustituido al tradicional gallo. Nos enteramos entre mantas que está lloviendo este 14 de Agosto de 1988. Es temprano todavía, así no hay prisa pero una vez despiertos y con el sueño hecho polvo nos levantamos.

Astazus desdeel Balcón de Pineta. 9-7-06.

            La mañana nublada, casi tenebrosa, está movida por un viento del sur que esperamos empuje  a los nubarrones que tenemos al norte pero nuestros compañeros se empiltran de nuevo pues con la roca mojada no quieren saber nada.
            Desayunamos y damos tiempo a que la mañana se decida pero seremos nosotros los que tomemos la iniciativa.
            El sur está bastante claro y confiamos en nuestra fortuna y en que nuestro camino no discurre demasiado lejos del fondo del Circo de Gavarnie. Si la cosa se pone fea tenemos la Cabaña Pailla o la Hotelleríe del Circo para poder cambiar de ruta y conocer el Fondo del Circo de Gavarnie con la Gran Cascada y sus alrededores.

Ordesa desde el Prequeño Astazu. 

            Desandamos camino bajando hasta la Cabaña de Pailla perdiendo unos buenos 250 metros con lo que nuestro altímetro se sitúa sobre los 1780 metros gravando negativamente nuestra actividad. Van a ser las ocho cuando salimos del Plateau de Pailla para entrar en el pinar que rodea la Hount Blanque. Vamos hacia el sur y el cielo se aclara.
            El final del pinar está cubierto de flores de nieve de extraordinarias dimensiones. No podemos evitar la tentación de coger unas cuantas y guardarlas entre las hojas del mapa. Dejamos el pinar cuando la ladera se había puesto absolutamente abrupta y nos incorporamos a las Rocas Blancas  ganando un sendero perfectamente señalizado con abundantísimas señales de pintura amarilla y roja que destacan sobre el blanco lechoso de la caliza.
            El camino se convierte en un laberinto de solución inimaginable que alterna repetidas trepadas por canales descompuestas y verticales con travesías aéreas y horizontales  para salvar un par de espolones verticales por medio de un camino que es un tratado completo de imaginación. Ahora entendemos el cuidado que nos habían recomendado en este tramo, en  el que señales de pintura, incluso con cortos intervalos de 5 metros, lo hacen imperdible.

Gran Astazu desde el Pequeño. 19-8-02.

            Son las nueve y media cuando dejamos atrás el laberinto y comenzamos a subir el pedregal calizo que ha de desembocar en el amplísimo corredor que separa a Marboré de los Astazu.
            Hemos ido ganando altura  pues desde el inicio de las paredes rocosas no hemos dejado de subir y cuando cruzamos el barranco estamos sobre los 2400 metros de altitud. Ahora el camino se allana momentáneamente y nos coloca en el centro del corredor, queda mucho tajo y el ritmo que llevamos es algo lento por lo que yo no voy cómodo ni mental ni físicamente.
            Paramos a almorzar pues vamos a llevar tres horas de camino. La mañana se termina de aclarar aunque todavía es fresca en los lugares donde aún no ha llegado el sol.

Pimenes desde el Collado entre los Astazu. 9-7-06.

            Lo que viene después del almuerzo es peor pues cogemos una pedrera de gravas absolutamente inestables de alrededor de 200 metros de desnivel y con una pendiente que nos sabe a 60º, de esas que hay que superar a base de generosísimo esfuerzo, pues si no das el paso siguiente de inmediato corres el riesgo de perder el anterior y que subimos dando media docena de pasos casi a la carrera para detenerte a respirar en el lugar seguro que has elegido previamente. Gabriel sube muy flojo, Rosa a su lado y nosotros vamos descargándonos mutuamente nuestros nervios.
            Por medio del infierno del canchal alcanzamos el nivel del nevero terminal que defiende el collado. No hay huellas en el nevero y por el centro que es la zona que hemos supuesto como más accesible hay una decidida pared con una fisura no apta para nosotros.
            Sabemos que hay paso y con paciencia franciscana recorremos metro a metro con la vista la pared del circo y el nevero y adivinamos más que vemos la solución en la parte izquierda del mismo justamente donde el nevero es más largo y está más empinado. De haberlo sabido hubiéramos girado más al este con lo que hubiéramos pillado la pedrera más transversalmente y podríamos haber salvado la parte final del nevero al que nos dirigimos.

Desde la Cima del Gran Astazu. 

            Con cuidado abro huella en el nevero en dirección a una chimenea que surge del mismo y que cada vez con más seguridad parece practicable. Alcanzada la misma localizamos viejísimas y casi imperceptibles huellas en una ruta que confirma su escaso tránsito.
            La trepada es entretenida e interesante. Nos lleva en un momento hacia la fisura central del circo como si quisiera que contempláramos las dificultades vencidas por algún rápel que atestigua un lazo de cordino en la parte superior de la misma. Luego vuelve a la izquierda de nuevo para acostarse después y facilitarnos un buen camino al este para alcanzar por la loma de esquistos calizos el plano y nevado Collado de Astazu.
            Son las doce y estamos a 2950 metros de altitud. Al este se abre, encajonado por Astazus, Cilindro y Perdido el grisáceo anfiteatro morrénico que remata en el brutal tajo del Balcón de Pineta. En el nevero están fresquísimas las huellas de un par de rebecos que huyen de nuestros ruidos hacia la base del Cilindro de Marboré  poniendo nieve de por medio.

El enorme Rellano del Balcón de Pineta desde el Gran Astazu. 9-7-06.

            Por cresta fácil salvamos el breve desnivel que nos separa del Pequeño Astazu y sus 3012 metros de altitud. El tajo al norte es impresionante pero la cresta se alarga hacia el este y el pliegue ligeramente inclinado hacia el sur por el que transitamos se pone  vertical por lo que hemos de recorrer un delicado pasillo al norte de la arista hasta alcanzar un nuevo tramo suavemente descendente que nos lleva a la salida del Corredor Swan, poco practicable a estas alturas de la temporada ya que la nieve solamente cubre algunos tramos del mismo.
            Sin perder mucho tiempo  continuamos por entre media ladera y la cresta para acabar finalmente a toda cresta en la Cima del Gran Astazu a 3080 metros de altitud. Una pequeña cruz de hierro arrancada de su lugar original se encuentra sobre un gran hito de piedras dominando la cima. Poco más adelante hacia la Brecha Tucarroya hay un pequeño enterramiento de basura, es una mala solución pero antes de que quede esparcida… yo prefiero bajarla para abajo.
            Es la una y cuarto, el día está seguro aunque por el sur aparecen discretas pero consistentes masas nubosas. El Marboré, el Cilindro, el Cuello del Cilindro, El Perdido, El Glaciar Norte del Perdido y el Ibón de Marboré son solamente para nosotros: la postal no tiene precio.

Pequeño Astazu desde el collado entre los Astazu. 19-8-02.

            Iniciamos la vuelta con algún pesimismo por mi parte pues no me salen las cuentas horarias. No puedo remediarlo, estoy cansado, nervioso y aburrido y lo que debería ser un sudado placer se está convirtiendo en un desastre a un ritmo excesivamente lento y no se trata de una apreciación personal sino que lo denuncia la hora.  Se trata de desandar el mismo camino sin embarques  ni improvisaciones.
            Alcanzado el inicio del destrepe Gabriel cambia de marcha de tal forma que en lugar de descender luego el pedregal lo hacemos por la nieve y al trote de tal manera que  alrededor de las tres menos cuarto estamos comiendo en el barranco algo más abajo de donde hemos almorzado y con eso está todo dicho.
            Estamos contentos, nos remojamos los pies y liquidamos todas nuestras provisiones haciendo la del pobre: “antes reventar que sobre” y  nos bebemos casi medio barranco. Ha cambiado completamente el panorama.

Collado de Marboré y Pequeño Astazu. 19-8-02.

            Continuamos a ritmo decente el descenso de las Roches Blanques. Ganado el camino en la inclinada pradera lo abandonamos por el que baja directamente al Hotel del Circo de Gavarnie, Gabriel y Rosa lo conocen.
            Lo que parecía una senda poco transitada desaparece enseguida y a su encuentro nos vamos pared abajo. No la encontramos  en unos tramos que de cuando en cuando se ponen casi verticales lo que nos obliga a cambiar de dirección con frecuencia.
            Derivamos hacia un barranco que se resuelve con un escalón impracticable y vuelta para atrás. Dando vueltas, tumbos y resbalones por un pinar seco inhóspito e inclinado alcanzamos finalmente el fondo del circo 200 metros más abajo de la hospedería. Son las seis menos cuarto.

19-8-02.

            El último tramo ha resultado desconsolador y nos ha castigado las rodillas cosa que notaremos pista abajo. Mi cansancio también es mental pues me esperan tres  horas de coche y me acostumbra a tentar el sueño desesperadamente.
            Empujamos nuestras anatomías por entre una multitud de viandantes y unas interminables reatas de burros, mascando el polvo y presas de la pesadez de una tarde tórrida  que se ha nublado alcanzamos el coche, son las seis y media.
            Montamos en los coches nos echamos carretera abajo. Gabriel va delante  mientras yo tengo miedo de que me visite el sueño al amor de la comodidad.

El Circo de Gavarnie.23-8-14.

            Nos han aconsejado volver por Lurdes y vamos a cambiar de ruta y así no cruzaremos ni el Soulor ni el Aubisque. Llegamos a Lurdes que circunvalamos casi interminablemente y eso que no bajamos de 100 kilómetros a la hora. Pasamos Betharram, echamos las luces y nos enfrentamos al torrente de coches que vienen de la frontera pero no me pega el sueño.
            Estamos a las nueve en el Portalet, echamos un trago en Escarrilla y ya de noche, llegamos  borrachos de ganas, a Sabi con nuestro regalo a petición de nuestra hija: una cantimplora de “agua de nieve.”

Para ver el Comienzo.

13 ago. 1988

9-88. PEQUEÑA COLECCIÓN DE TRESMILES EN EL VERANO 88. MARBORE. 13-8-1988.


Desde Sarradets, todos los picos del día. 27-6-12.

Torre de Marboré, Collado de la Cascada, Faldeo y Pico de la Espalda, Picos de la Cascada Sudoeste, Central y Nordeste, Pico Marboré. Faldeos de la Espalda, Torre y Casco, Brecha de Rolando, Sarradets y Puerto de Bujaruelo.
13-08-1988.
Salida 10:30 h. Llegada 18:45 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.
Rosa Casas, Gabriel Miranda, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Marboré procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Saltamos del nevero que ocupa la Cima de la Torre de Marboré a 3012 metros de altitud para asomarnos a la pared en busca de una perspectiva cenital y comprobamos que, a pesar de que la cima es un lugar venteado, el espesor de la nieve supera los dos metros lo que puede dar una idea de lo que será en plena temporada.
            Son las diez y media cuando continuamos por el pasillo existente entre el nevero y el abismo hasta salvar el nevero comprobando que la cresta juega con los 3000 metros. Es un exquisito placer pasear a esta altitud con una cresta tan amplia, tan llana y tan soleada y con unas vistas que merecen cualquier esfuerzo.

La Espalda y los Picos de la Cascada desde el acceso al circo. 26-6-12.

            Borrachos de abismo  continuamos por la misma hasta que alcanzamos la vertical Pared de la Espalda de Marboré que arranca de la misma cresta confirmando que se trata de una arista que se caracteriza  por sus tajos decididamente verticales.
            En este punto, perderé unos metros para  coincidir con mis socios que la han abandonado un poco antes y continuar la marcha por un nevero recorrido por un indeciso camino, por suerte, muy pisado, lo que nos salva de las malas tentaciones de trepar la pared hacia la Espalda de Marboré. De nuevo estamos rodeando la cara sur.

El Fondo del Circo de Gavarnie desde el Collado de la Cascada en las inmediaciones de la Espalda. 26-6-12.

            El camino se alarga pues hay un collado bajo que abre el camino natural a esta parte del circo pero lo hace tan al este que realmente nos aleja de nuestro objetivo.
            Hemos rebasado totalmente la Espalda cuando abandonamos la huella y nos decidimos a remontar por una fisura practicable que fuerza el escalón calizo que nos acompaña al norte desde hace un buen rato. Superamos un largo paso en la fisura y tomamos un espolón, ahora en dirección noroeste que ganando la altura necesaria nos conduce directamente a la Cima de la Espalda de Marboré  que cuenta con 3099 metros de altitud.

Desde la espalda de Marboré el Cilindro. 26-6-12.

            Son las once y media, el sol se va elevando y la luz cambia mientras nosotros vamos girando sobre el circo e inventariando diversas perspectivas sobre un mismo motivo pero siempre extraordinarias.
            Volvemos un poco sobre nuestros pasos para continuar en dirección este. El nevero se ha convertido en un campo de nieve de considerables dimensiones que abarca toda la cubeta hasta el Collado Sur del Cilindro de Marboré. La nieve está cómodamente blanda en su capa superior y nos va elevando hacia el Collado de la Cascada que alcanzaremos al final del nevero.

Marboré y los tres Picos de la Cascada desde la Espalda. 10-8-96.

            Dejamos las mochilas y tras trepar por una chimenea para ganar el escalón rocoso del collado nos vamos directos al Pico Central de la Cascada que alcanzamos al final del nevero  situado a 3135 metros de altitud. Allí mismo está el Pico Occidental de la Cascada, unos metros más abajo con sus 3088 metros.
            Son las doce y media y estamos ya seguros de poder rematar nuestro objetivo que tan inciertamente habíamos preparado. Volvemos al collado destrepando el corredor y continuamos pues todavía es pronto para comer.

 Picos de la Cascada Central y Este delante de Marboré desde la Cascada Occidental. 10-8-96.

            Nos encaramamos a una pared de calizas grises y pardas bastante descompuesta pero que ofrece variados caminos con aceptables presas. Vertical pero accesible nos eleva lo suficiente para alcanzar el Pico oriental de la Cascada, el más elevado de los tres. El altímetro se ha tomado hoy la tarea con seriedad y coincide su altitud con la del mapa: 3165 metros.
            El cielo se ha arañado un poco pero parece ser que de forma poco consistente lo que en algunos momentos se agradece. Descendemos hasta el Collado Sudoccidental de Marboré, lugar al que llega el gran campo de nieve y contando con que todavía es buena hora, dejamos de nuevo las mochilas y por la amable Cresta Sudoccidental de Marboré nos elevamos en plan de paseo para colocarnos a la una y media en el techo del día, el Pico Marboré con sus 3253 metros de altitud, el séptimo y último tresmil de la jornada.

Acceso al Pico de la Cascada Central. 10-8-96.

            Nos asomamos, desde su amplísima y plana cima, por enésima vez al Circo de Gavarnie ahora que estamos en el último reducto que desde hace unas horas acariciábamos en la distancia y contemplamos frontalmente el valle de Pouey Aspe.
            Charlamos con una pareja de montañeros de la tierra, son de Huesca; luego nos acercamos  un poco más al norte para contemplar los Astazu que están allí mismo y olisquear al mismo tiempo la ruta a seguir al día siguiente para alcanzar el Collado de  Astazu. Nos fotografiamos mutuamente con un grupo de jóvenes de Zaragoza y nos damos la vuelta pues el día, a lo tonto, se está poniendo triste.

Vertiente Sur de Marboré, del Central de la Cascada al Marboré. 10-8-96.

            Los de Hueca nos dicen que sus hijos están en los Astazu, se han hecho mayores los unos y los otros y cada generación hace por su cuenta lo que antes hicieron juntos. Es ley de vida y a eso tendremos que acostumbrarnos: enseñas a apreciar lo que amas y luego se te escapan de las manos para hacer su propio camino mientras que tú te quedarás satisfecho y preocupado. La montaña es así.
            Hemos iniciado la vuelta descolgándonos de la amable cima hasta el Collado Sudoeste de Marboré. Junto a la nieve nos ponemos a comer pues son las dos de la tarde. Mientras tanto Rosa tomará un baño de pies en la nieve pues para gustos están los colores.

En el Marboré. 

            Hubiéramos deseado parar un rato más pero el Refugio de Espugettes aunque próximo en distancia teórica está muy lejano en la práctica. Son las dos y media cuando nos ponemos en marcha. Salvamos el Pico Oriental de la Cascada y nos introducimos en el campo de nieve que atravesamos sin contemplaciones en dirección a la Fisura al Sudeste de la Espalda de Marboré que localizamos con facilidad.
            La tarde se ha aclarado y el sol vuelve por sus fueros. Seguimos atravesando nevero pues nuestro objetivo es la Brecha y para ello seguimos la ruta más directa que sigue una trayectoria situada al sur de la cresta que hemos recorrido esta mañana. La gente también vuelve.
            En la Sirga del Paso de los Sarrios encontramos un pastor que acaba de pasar con su perro y es precisamente el que tenía que encontrarse con los que iban a Nerín.

Vertiente Sur de la Brecha de Rolando. 27-6-12.

            Después llega el repecho que nos deposita en la Brecha de Rolando y sucesivamente el descenso hacia Sarradets. Marcho delante para ir preparando las mochilas pues vamos “radidos” de tiempo. Son las cinco de la tarde.
            Patino al principio próximo a la huella, no sé esquiar y no quiero llegar a Gavarnie antes de lo previsto aunque la nieve está buena, rompiendo el ritmo con giros de talones cuando estimo que la velocidad es superior a la habilidad. Poco a poco levanto el cuerpo y empleo el piolet con las dos manos para frenar.

Refugio de Sarradets bajando el nevero al norte de la Brecha. 10-8-96.

            El nevero inferior lo hago de frente, por medio y de una tacada. Los últimos metros los hago al trote maldiciendo a un “artista” que baja patinando la huella, seguro que habrá subido cómoda y descansadamente utilizando la huella que ahora está destrozando.
            He bajado en cinco minutos, saco las mochilas y comienzo a separar cosas. Estoy terminando de arreglar nuestras mochilas cuando llegan los socios que han bajado bastante deprisa.

Gabieto Oriental dominando el Collado de Bujaruelo. 25-6-12.

            A las cinco y cuarto salimos para abajo, el camino está concurridísimo en ambos sentidos. Pasada la Brecha de Sarradets cogemos ritmo y sin dejarlo nos llegamos al Collado de Bujaruelo casi sin darnos cuenta pero son las siete menos cuarto y vamos a terminar  a las tantas.
             

8-88. PEQUEÑA COLECCIÓN DE TRESMILES EN EL VERANO 88. TORRE DE MARBORE. 13-8-2018.


Torre de Marboré desde nuestro campamento. 27-6-12.

Puerto de Bujaruelo, Refugio de Sarradets, Brecha de Rolando, Cuello de los Sarrios, Cara Sur y Cima del Casco. Corral Ciego, Corredor Oeste y Cima de la Torre de Marboré.
14-08-1988.
Salida 18:15 h. Llegada 10:30 h.
Sol.
Fácil.
2 d.
Ascensión.
Rosa Casas, Gabriel Miranda, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Torre de Marboré procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Sentados a la sombra del bazar del cruce a la entrada de Gavarnie esperamos. Son las cinco y media de la tarde cuando aparecen nuestros esperados compañeros.
            -Había un tráfico que para qué.
            -Sí, nosotros también lo hemos tenido.
            Pasamos nuestras mochilas al coche de Gabriel, se sientan las dos Rosas atrás y nos marchamos por una sinuosa carretera  hacia el Puerto de Bujaruelo: una maravilla de carretera que sube hasta los 2270 metros de altitud.

Visual  del Camino hacia Sarradets desde el Col de Tentes. 25-6-12.

            Son las seis y cuarto de la tarde cuando aparcamos en el Puerto de Bujaruelo y tras echarnos las mochilas a la espalda iniciamos el Camino a Sarradets. Vamos bien cargados puesto que llevamos tienda y sacos, es fin de semana y somos sabedores de la concurrencia del refugio además de que tenemos previsto llegar al anochecer lo que es tardísimo para los franceses; dormir en la plataforma de cemento del refugio cubiertos de estrellas, aunque nos abrigue moralmente la Cascada de Gavarnie se nos antoja un poco fuerte.

La Este del Taillón y el Glaciar de la Falsa Brecha. 25-6-12.

            Nuestro camino discurre amablemente entre el volver de la gente. La diferencia apreciable con la vez anterior es que en aquella ocasión subíamos medio mojados  y con un cielo negro sobrecogedor.
            Hemos contemplado la Norte del Taillón, la Falsa Brecha y el Dedo de Bazillac y ahora contemplamos el Paredón espectacular del Pic Sarradets cuando avistamos el refugio, van a ser las ocho de la tarde. También vemos al sudeste nuestros dos próximos días previstos de esfuerzos y sudores.

La clásica desde el Col de Sarradets. 25-6-12.

            El Refugio de Sarradets a 2580 metros de altitud está bastante concurrido. El guarda suponemos que hablará Español y Rosa habla suficiente francés para entenderse, dormiremos en el comedor y así nos evitamos buscar sitio, no habrán demasiados y tampoco tendremos que montar la tienda.
            El comedor está que revienta pero nos acomodamos en un rincón del mismo, preparamos la cena a ocho manos y la liquidamos religiosamente. Luego mientras esperamos que se vaya desalojando el comedor salimos a la terraza del refugio. La noche cae silenciosamente y nos enfrentamos con la grandiosidad del Circo de Gavarnie que nos llena de inquietud. Entre tanto en el cielo van apuntando discretamente tintineantes las primeras estrellas de una noche de estrellas.

La Brecha desde el Refugio de Sarradets. 25-6-12.

            Extendemos nuestros sacos sobre breves colchonetas de gomaespuma, Gabriel lo hace, inadvertidamente, sobre dos, pero su chollo termina tan pronto como al guarda no le salen las cuentas y tiene la feliz idea de descubrir el exceso bajo el cuerpo de un distraído barbudo que provoca el jolgorio del personal y deja en su sitio el principio añejo y revolucionario de la igualdad tan cacareada por los galos y a nosotros nos embarca en el buque que nos llevará en feliz travesía de una orilla a otra de la noche.

Vertiente Norte de la Brecha de Sarradets desde el descansillo intermedio. 25-6-12.

            El despertador lo tenemos asegurado: temprano y eso que los más madrugadores se han debido de apañar fuera del comedor. Serán las siete menos cuarto cuando nos echemos al 13 de Agosto de 1988. Sin prisa pero sin pausa recogemos, desayunamos y seguidamente nos sumergimos en una luminosa mañana que promete un día espléndido.

El Paso de los Sarrios en la Sudoeste del Casco. 25-6-12.

            El nevero de la Brecha de Rolando está bueno de andar, la noche ha sido clemente y vamos ascendiendo sus 200 metros largos mientras nos despedimos provisionalmente del rosario de hitos que nos esperan.
            Superamos el primer resalte y alcanzamos el rellano en el que quedamos anonadados ante la magnitud del tajo de la Brecha de Rolando.

En la Cadena del Paso de los Sarrios. 25-6-12.

            Enseguida, son las ocho menos cuarto, alcanzamos la Brecha situada a 2804 metros de altitud conversando con unos marchosos franceses que marchan, como es su costumbre, a las fiestas de Nerín.
            En la Brecha les dejamos para introducirnos en Ordesa, el reino del gris calizo paleozoico pues este año a pesar de la gran cantidad de nieve que cayó, sobre todo al final de la primavera, aparece muy reducida de neveros.

Casco y Anónimo desde la Plana de Millaris. 12-8-16.

            Nos vamos en dirección este por la sirga para pasar al Collado de los Sarrios y rodeando por el sur alcanzar la zona sudeste del Casco. El camino está limpio y señalado, solamente encontramos un nevero que pertenece al collar  de los 2900 que rodea el casquete somital y la arista fronteriza. Enseguida estamos sobre una canal de calizas astilladas que nos permite el acceso a la cresta este.

El Corral Ciego y el Casco. 26-6-12.

            Allí encontramos a dos montañeros que bajan ya y nos asomamos al primer balcón del día. La vista es impresionante a nuestros pies con Gavarnie 2000 metros más abajo y de por medio una fábula de verticalidad y los paredones y ventisqueros del Circo de Gavarnie.

La Sudoeste del Casco y la Entrada al Corral Ciego. 27-6-12.

            Cinco minutos después y sin ninguna dificultad llegamos a la Cima del Casco con sus 3006 metros de altura. Al oeste la Brecha en primer plano con el Pico Bazillac, la falsa brecha, el Dedo de Bazillac, el Taillón y los Gabietos y Gallinero. Hacia el sur el Pico Blanco que nos lleva a Mondarruego. Al este nos queda todo el día y más pero nuestra primera preocupación es el Nevero Sudoccidental de la Torre de Marboré.

Llegando a la Arista Este del Casco. 27-6-12.

            Hacemos la foto de la constancia en colaboración con un francés y seguidamente nos vamos para abajo por el mismo camino. Son las nueve y media de la mañana cuando paramos a almorzar junto al nevero.

La Torre de Marboré desde el Anónimo. 13-8-16.

            Casi todo el mundo pasa hacia el este bajo el nevero que permite el acceso a la Torre, solamente una pareja se ha metido en el mismo. Han entrado por nuestra izquierda y luego han aparecido en las rocas de la derecha.
            -¿Y los que pasan por debajo?
            Pues o no subirán al pico o es que lo harán rodeándolo por el sur, de cualquier forma ya lo veremos allí.

El Collado de la Cascada desde la Torre de Marboré. 13-8-16.

            Seguidamente entramos al nevero para recorrerlo con una huella bastante horizontal que lo cruza. Alcanzado el lugar de la decisión la huella se abre y nos vamos por nuestra izquierda hacia el corredor. Son indecisas y están cramponeadas.

De la Torre de Marboré hasta el Perdido desde la Arista Este del Casco. 27-6-12.

            La nieve está bastante dura en esta orientación y a estas horas de la mañana y voy haciendo un poco más de huella, lo que permite la nieve. Enseguida el corredor se estrecha y se empina pero su flanco derecho, que está limpio de nieve nos enseña un camino perfectamente practicable en una roca aceptable.

De la Espalda a Gabietos desde Baysellance. 30-6-05.

            Atravesamos seguidamente el corredor  y nos incorporamos tras una pequeña trepada al rellano que salva el embudo nevado de la cabecera del corredor y nos coloca en una indecisa pared escalonada que se allana al llegar a la cima tocada con un delicado casquete blanco. El altímetro señala los 3012 metros de la Torre de Marboré cuando van a ser las diez y media.
             
Para ver la Continuación.