14 nov. 2004

33-04. PUNTA TRALLATA. O PUEYO BALLARIN. 14-11-2004.

La Norte de Punta Trallata.

Barrera Pista de Buesa, Collado Sierras, Collado Fonda y Arista Norte. Descenso por Estralieto y Serrulla.

14-11-2004.

Salida 10 h. Llegada 16 h.

Sol.

Muy fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Punta Trallata procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Parece ser que el tiempo atmosférico y el calendario de trabajo de mi chica no marchan con el mismo compás y cuando tiene fiesta como en esta ocasión y además nuestra hija no marcha a Pamplona, ni el tiempo ni las condiciones de la nieve aconsejan determinadas actividades que han de esperar para mejor ocasión. Por ello, hoy 14 de Noviembre de 2004 nos vamos a Punta Trallata, algo que teníamos previsto para época más invernal.

            Como tenemos tiempo, nos levantamos a las ocho y cuarto, tranquilamente y sin prisas pero sin pausa, a las nueve menos cuarto estamos en carretera siendo brutalmente sacudidos por unas fuertes rachas de viento que invitan a mi señora a decir eso de “Nos tendríamos que volver a casa” y luego, “Pues por las puntas...”

Ventana con Las Peñas y Forato de camino a Buesa.

            Despacio y con cuidado llegamos a Biescas, subimos Cotefablo y nos llegamos a Broto. Pasada Nuevo Broto, tomamos la estrecha carretera que en un par de kilómetros ha de llevarnos a Buesa.

            Vamos con la intención de coger el camino tras la primera vuelta de la carretera pero optamos por subir hasta el pueblo y salir desde allí en horizontal valle adentro ya que los caminos confluyen en el valle.

            A la entrada del pueblo hay un pequeño aparcamiento y mientras preparamos las mochilas pregunto a uno del pueblo que baja por una pista que confluye en el aparcamiento. Me dirá que ese es el camino, que hay un par de kilómetros hasta la barrera y que es muy largo el camino. Yo le doy las gracias, le advierto de nuestra experiencia y de que no se preocupe que cerraremos las porteras; nos montamos en el coche y nos vamos pista adelante en dirección norte y valle adentro.

            Son las diez y cuarto de la mañana cuando comenzamos a caminar, tras dejar aparcado el coche junto a la barrera, a 1225 metros de altitud. Una pista bastante llana y en buenas condiciones transita la ladera izquierda del valle por el discurre el Barranco de Arán, siempre bajo nosotros y a nuestra izquierda.

            Orientados al nordeste progresamos siempre a la sombra en una mañana fresquilla y algo ventosa en medio de un pinar que se va alternando con bosque mixto.

            Cruzamos barranquillos medio secos en los que quiere asomarse el hielo  y poco más arriba el Barranco Furco sobre el que la pista realiza una profunda lazada acercándose al sol ya que estamos en la cabecera del valle.

            Pasamos bajo una cabaña pastoril que, por cierto, el mapa sitúa al otro lado de la pista y, ya al sol  y sobre los 1600 metros de altitud continuamos con la pista hacia el norte cambiando el hayedo abetal que ha sustituido al pinar por la pradera alpina.

La pista llana se incorpora a la ladera derecha del barranco en su cabecera y nosotros la abandonamos yéndonos al nor-noroeste en fuerte ascenso por medio de pradera alpina vestida con los últimos pinos negros y enebros rastreros.

            Enseguida paramos a almorzar un poco, al sol, pues prevemos que tan pronto como salgamos a la parte alta no nos faltará viento.

Tendeñera y Otal.

            A la vez contemplamos como podríamos haber ido directamente al pico pero hemos preferido irnos hacia el oeste para echar una ojeada a la zona de Santa Ana Y Torla.

            Un cuarto de hora más tarde continuamos pradera para arriba y alcanzamos la loma junto al Collado de la Solana sobre los 1800 metros de altitud.

            Nos abrigamos un poco del viento y contemplamos un espléndido paisaje de la Sierra de Tendeñera, del este de Panticosa y de la entrada del Cañón de Ordesa, además de la cara sur de la Sierra de Las Cutas.

            Luego tomamos la pista que se ha ido a dar una vuelta alrededor de la Punta Juan Borra y con ella, en suave ascenso y en dirección nordeste  nos acercamos al Tozal de la Caña. Al norte queda la loma que conduce a Punta Estatón y a Acuta pero nosotros nos vamos hacia el sudeste alcanzando enseguida Collada Fonda vestida de Pino negro.

Casquete Somital de Punta Trallata.

            Enseguida pasamos por un puntón situado a 1905 metros de altitud y alcanzamos el Collado Xarlosa a 1866 metros de altitud.

            Nos queda ascender la arista norte del pico que se encuentra nevada así como la cara noroeste en la que se aloja un elevado pinar de pino negro sobre el que tendremos que progresar en claro ascenso.

Viento en la Cima de Punta Trallata.

            Alcanzamos la nieve que no es profunda y con ella nos vamos para arriba sin ninguna dificultad. Veinte minutos después, es la una y cuarto, alcanzamos el vértice geodésico de Punta Trallata o Pueyo Ballarín a 2027 metros de altitud.

Tres Sorores desde Trallata.

Montañesa desde Trallata.

Cotiella en el Este de Trallata.

            Contemplamos la mayoría de la cadena fronteriza del norte de Ordesa ya que la zona del Circo de Gabarnie esta tapado por la ventisca, hacemos algunas fotos y disfrutamos de un paisaje espléndido.

Mondarruego desde Punta Trallata.

            Poco después iniciamos el descenso por la soleada ladera en dirección sudoeste hacia el Collado Furco, a 1850 metros de altitud, al que llega la pista que ha subido desde el fondo del valle.

            En el collado continuamos ascendiendo suavemente hacia la amplia y plana cima de Estralieto atravesando la parte superior de un profundo y joven pinar de pino negro que puebla toda la ladera noroeste del pico.

Viento en la Vía de las escaleras al Perdido.

            Estamos a 1929 metros de altitud y la cima se alarga horizontalmente en dirección oeste hacia Sarrulla. Se trata de un perfecto ejemplo de instalación vegetal altitudinal debida a la orientación de las laderas de una montaña: al norte un profundo y joven pinar de pino negro y al sur una soleada y abrasada pradera alpina que baja largamente al encuentro del pino negro 200 metros más abajo.

            Casi en la cima de Sarrulla paramos a comer un poco al abrigo del viento, pero como hemos de penetrar un poco hacia el norte, comemos junto a la nieve y el sol no es suficiente cálido, por lo que junto a un poco de viento que entra de cuando en cuando, se nos hace frío.

            No empleamos ni siquiera media hora en la comida por lo que antes de las dos y media nos ponemos en marcha. Vamos a tomar la arista noroeste con la intención de alcanzar la pista de manera rápida y directa.

            La arista que es una loma está de momento limpia y nos permite bajar alrededor de 200 metros de desnivel Luego se introduce en el pinar de pino negro y vamos atravesando claros fácilmente.

            Viramos un poco hacia un espolón claro un poco más al oeste y nos conduce a un abrevadero en el que tomamos un camino por el que bajaremos, de nuevo un poco más hacia el oeste a través de bosque más mixto.

            Hemos bajado bastante, sobre 500 metros de desnivel más o menos, y en un claro perdemos el camino. La continuación se hace larga además de incómoda por inclinada y a través de un bosque bastante vestido. Vamos buscando las zonas más limpias de vegetación pero finalmente terminamos en el cauce del Barranco Cambo Fau y enseguida alcanzamos la pista sobre los 1320 metros de altitud.

En Ordesa el Tozal del Mallo.

            Luego pista abajo y al sol de la tarde en un momento nos llegamos a nuestro coche junto a la barrera cuando son las cuatro y cuarto. Hemos bajado en poco tiempo como pretendíamos y hemos movido hoy 1000 metros con relativa facilidad ya que la nieve no ha estado presente en la zona como esperábamos.

Y el Mirador de Calcillaruego.

            Seguidamente nos bajamos a Buesa y damos una vuelta por el pueblo que está en pleno renacimiento. A continuación nos bajamos hasta la urbanización Nuevo Broto y damos unas vueltas por algunas de sus calles contemplando como hay algunas edificaciones fuera de lugar en la actualidad, fruto de una desafortunada época anterior.

Despedida con el Mondarruego con las luces de la tarde y los cables de alta tensión.

            Cogeremos unas hortigas en Linás y todavía nos alargaremos hasta la pradera de Ordesa. Hace un frío que pela con la tarde ya caída pero mi señora tenía ganas. Comprobamos que la nieve está más alta de lo que esperábamos y sin más nos volvemos a casa cuando ya cae la noche y no pasamos por Pernambuco porque no se le ha ocurrido.


6 nov. 2004

32-04. EL MALLO DE ACHERITO. 6-11-2004.

Mallo de Acherito desde el Collado de Linza.
 
Aparcamiento de Linza, Barranco del Barcal de Linza, Foya de Ingeniero y Cara Oeste.

06-11-04.

Salida 08 h. Llegada 13 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Mallo de Acherito procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Es 6 de Noviembre y las cinco y media de la mañana es una hora muy temprana, de las de antes, para ir al monte; pero hemos de ir hasta Linza y eso queda lejos tanto física como mentalmente.

            El Otoño 2004, entre otras cosas, ha traído nieves tempranas, lo que de alguna manera aporta ciertas dificultades para la actividad montañera, sobre todo si pretendes ir alto. Por ello, hemos descartado algunos de proyectos y nos quedamos con el Mallo de Acherito del que esperamos una adecuada ración de nieve.

            El cielo está estrellado a las seis de la mañana. Han anunciado buen tiempo con cierto viento en altitud. Esperamos llegar a Linza en un par de horas y por ello vamos con intención de abreviar.

            Las nieblas nos reciben ya en Pardinilla pero se disipan rápidamente. Sin circulación nos llegamos hasta Puente la Reina y enseguida estamos en Hecho.

            El paso a Ansó está como siempre y las obras anunciadas ni siquiera han comenzado. De allí para arriba con carretera más estrecha y sin sueño subimos bien hasta que alcanzamos un coche y juntos nos llegamos a Zuriza y finalmente a Linza a través de  una pista firmemente bacheada.

Poca luz sobre el Mallo de Acherito.
 
            Son las ocho menos veinticinco pasadas y a menos veinte iniciamos nuestro camino, veinte minutos antes de lo esperado.

            Estamos sobre los 1350 metros de altitud y en dirección este nos vamos de llano junto al cauce del seco barranco que baja del Barcal de Linza.  Nuestro camino transcurre por el fondo del barranco que nace en el Collado de Petrechema y con el mismo vamos a atravesar el hayedo del fondo vestido ya de subidos ocres.

            El camino asciende muy suavemente confluyendo con una pista que abandonamos casi en su final a la altura de la Cabaña de Linza que se encuentra ligeramente al norte algo elevada sobre nuestro camino.

            Vamos dejando atrás el hayedo paulatinamente sustituido por el pino negro y alcanzamos un rellano tras el que se cierra un pequeño circo al que el camino abandona incorporándose a su lado izquierdo en el que gana altura rápidamente aproximándose a los paredones calizos superiores.

            A través de la inclinada pedrera el camino alcanza la cabecera del circo en el que se abre otro circo superior que conduce hasta el Collado de Petrechema, es la Foya de Ingeniero.

Estamos alrededor de los 1800 metros de altitud y bajo los paredones de la cara oeste del pico, giramos  al sur y abandonamos el camino principal del valle.

No hemos tomado un par de caminos para abandonar el principal hacia el sur pero ahora lo hacemos a través de una pedrera caliza medianamente inclinada en la que se encuentra el nivel inferior de la nieve y en la que seguimos algunos hitos de piedras.

            Ganamos altura contorneando los paredones de la cara oeste a la vez que la nieve se uniforma.

Poca nieve en la Pala Somital de Acherito.
 
            Nos vamos orientando hacia el este al mismo tiempo que va asomando la nevada pared somital sudoeste.

            La atacamos directamente sin llegar a la arista sur, la nieve que no tiene espesor de consideración se deja hollar de manera relativamente fácil y nos permite ganar altura en la pared apoyándonos en minúsculos claros en los que aflora el pedregal calizo de tonos grisáceos.

            La pared se hace larga ya que, no en vano, salva 250 metros de desnivel, pero nosotros sabemos algo sobre el tema y nos aproximamos impenitentemente a las barras calizas verticales que defienden la cima en la parte central de la pared.

            Podemos subir al oeste de las barras pero atravesando por su base nos vamos al corredor situado el este de las mismas.

            El corredor está lleno de nieve no demasiado dura pues está ya al sol de la mañana y, como es bastante vertical, subimos por la roca de las barras en una trepada  con buenas presas no siendo nunca difícil la escalada.
 
Petrechema desde el Mallo de Acherito.

Collarada y Bisaurín desde el mallo de Acherito.
 
            Alcanzamos la arista sudoeste cuando se arrellana y conduce tras unos metros casi planos a la cima del Mallo de Acherito a 2378 metros de altitud. Son las diez y diez de la mañana.
 
Cima del Mallo de Acherito.
 
Hacia Midi de Ossau.

El ventarrón que soplaba  a media ascensión parece que ha cesado en su intensidad pero a pesar de ello no permaneceremos demasiado en la cima.
 
Mar de nubes desde la Cima del Mallo de Acherrito.
 
Deliciosas luces en Chipeta y Peña Forca desde Acherito.
 
Hacemos unas cuantas fotos con las Agujas de Ansabere en primer plano, un enorme mar de nubes algodonosas sobre los valles franceses, un dilatadísimo horizonte de picos al contraluz de entre los que destacan los de siempre y culminan por el sur con el Bisaurín y el Puntal de Agüerri. Más aquí el Chinebral de Gamueta.
 
Chinebral de Gamueta desde Acherito.

            Pretendíamos bajar hacia el norte para alcanzar el Pico Sobarcal y desde allí el Collado de Petrechema pero el corredor que está orientado al norte, lóbrego, frío, muy vertical y lleno de nieve poco asentada invita a pocas fiestas. Además, si el principio es vertical, al final se estrecha y no se ve claro que no se corte en su parte final. Ya es sabido que con suma facilidad te puedes encontrar ante cualquier pequeño resalte de unos metros de nada y media vuelta.
 
Agujas de Ansabere.
 
            Por tanto, nos volveremos por el mismo camino sin siquiera buscar otro paso hacia el noroeste en el que imaginamos instalados los paredones que hemos visto desde abajo.

            Bajamos unos metros, buscamos el abrigo del viento al este de las barras rocosas y al sol de la mañana nos ponemos a almorzar. Son las diez y media pasadas.

            Quince minutos después, se está en el límite con el fresquillo, continuamos con el descenso. La nieve está de esas formas. Hay la justa si la vas buscando y cede suficiente para amortiguar los pasos: vamos a bajar como motos mientras podamos.

            Descendemos toda la pala pero aproximándonos un poco más hacia los paredones que hemos rodeado a la subida y enseguida alcanzamos nuestras propias huellas. Con ellas proseguimos unos metros para abajo hasta que se orientan perpendiculares al camino principal del valle. Entonces las abandonamos para proseguir el descenso por un valle colgado situado ligeramente al sur del valle principal y sobre el que hay camino transitado también. A este camino conducían los dos desvíos que he localizado a la subida.
 
Bajo la Sur del Mallo de Acherito.
 
            Charlamos brevísimamente con un montañero que sigue nuestros pasos y no tendremos oportunidad de hablar con nadie más. Será un día con poco personal en un valle atestado casi siempre de vascos y navarros.
 
Bosquecillo de pino negro en la Foya de Ingeniero.

            Nos incorporamos al camino principal al final de la pedrera inferior e inmediatamente dejamos el pino negro y nos introducimos en la pradera alpina mezclada con hayedo.
Tatmanchoya  vestido de Otoño.

En el Hayedo de Linza.

            La mañana es agradable camino abajo y sin otra cosa que seguir el camino nos llegamos al coche cuando es la una del mediodía y con un cierto sabor a poco, los 1025 metros movidos nos han dejado ese sabor después del madrugón, la kilometrada y la hora.
 
En el Rellano de Linza.

            Cabreados como monos al contemplar como los impresentables que están haciendo las obras en las inmediaciones del refugio han destrozado la pradera alpina dejándola llena de rodadas, nos vamos pista para abajo

            En Ansó nos vamos hacia Fago y Majones. No hemos estado nunca en estos pueblos y no conocemos la carretera que, por cierto, tiene una zona con un congosto calizo majete; el resto es  pinar seco, monte bajo y todo en general más seco de lo que suponía.

La carretera pasa por Villareal de la Canal y confluye con la de Pamplona en la vuelta de la casa, unos kilómetros al noroeste de Berdún.

            A las cuatro y cuarto estamos de vuelta en casa.