21 abr. 2007

2-07. BACUN NORTE. 21-4-2007.

Bacún desde Romanón Pelau.

Collado de San Antón, Colluguané y arista nor-noroeste.

21-04-2007.

Salida 09 h. Llegada 16 h.

Mixto.

Muy fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bacún procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Bacún Norte se ve desde Sabiñánigo, o casi, pues se trata de uno de los contrafuertes de la compleja red que soporta a la Partacua en su vertiente sur. Es el punto alto de una modesta sierra   divisoria de los valles de la Garcipollera y Aurín.

Lo contemplamos de manera especialmente agradable cuando luce sus galas fastuosamente blancas en esos momentos en los que las nieves recubren profusamente sus amables faldas

            Hay un interesante lío de nomenclaturas en relación a las cimas de esta zona: la más baja y acotada a 2114 metros es la situada al sudoeste y conocida como Bacún Sur o Punta Espata e icluso también como Bacún; la intermedia con 2191 metros es llamada Bacún Norte, Bacún o incluso Punta tabletas; queda finalmente la situada Más al norte y fuera ya del Circo de la Garcipollera, acotada con 2205 metros a la que los mapas llaman Punta Ralla o Punta Espata. ¡Qué le vamos a hacer! Nosotros queremos ir a la montaña.

            Solemos ir con cierta frecuencia incluso a veces por Villanúa aunque nuestra vía preferida es la de Isín. Unas veces hacemos el circo completo y otras la ascensión directa por la cresta a la cima; unas veces con nieve otras incluso con nieblas, pero siempre resulta agradable y recompensadora.

            En esta ocasión, es 21 de Abril de 2007, y un momento especial dentro del periodo de recuperación i reincorporación a la montaña tras el accidente de mi chica.

No es un gran día pero deseamos que resulte sensacional para nosotros.

            Hay que penetrar Valle de Acumuer hacia arriba hasta la Presa de Isín, lugar en el que tomamos una pista de tierra que se orienta al noroeste y asciende hacia las Pardinas de Asqués y Bolás para alcanzar la divisoria con el Aurín que hemos abandonado al inicio de la pista.

            Llegamos con ciertas dificultades al Collado de San Antón pues la pista se encuentra en lamentable estado, llena de charcos  y aparcamos junto a la misma sobre los 1310 metros de altitud. Son las nueve de la mañana.

            Hay que tomar la rama noroeste de la pista, la sudeste se alarga hasta la Ermita de San Antón, y de llano o en suave ascenso avanzar por la cabecera de la sierra hasta alcanzar el Collado de Colluguané que es el acceso este del Valle de la Garcipollera a 1408 metros de altitud..

Arista de Bacún desde Colluguané.
 
            Son las nueve y media de una mañana que cuenta con un discreto sol  y cierta nubosidad de evolución que, de momento, pinta de verde agradable la masa de pino silvestre que viste las laderas de la sierra.

Collaradas, Nevera y Samola Alta desde el sur.
 
            Aquí en dirección nor-noroeste, primero llaneamos y seguidamente ascendemos suavemente  los primeros resaltes todavía transitados por la pista hasta Punta Aspra. Caminamos que es lo que hemos de hacer. Más arriba está la nieve y ya veremos.

Casquetes somitales alrededor del Circo de Bucuesa.
 
            Salimos de la masa arbolada y ascendemos suavemente unas lomas que se pintan de neveros residuales mientras contemplamos como el paisaje se ahonda a ambos lados de nuestro camino aunque la mayor atracción esté al nordeste donde contemplamos abajo el Valle del Aurín, el Plan de Igués, el Circo de Canales y por encima toda la cara sur de la Partacua y Collarada.

La Sur de Retona.
 
Canales  desde Punta Aspra.
 
            Pasamos el Monde y poco más adelante Romanon Pelau o Punta Lorbito y en las inmediaciones de La Leta pisamos ineludiblemente las primeras manchas de nieve que no esta dura ni es profunda con lo que alcanzamos la cima de la Leta ya cubierta completamente de nieve.

Ratona de Zarrambucho, Telera y Parda detrás de Gabacha.

Collarada y Collaradeta.
 
            Estamos a 2121 metros de altitud, son las doce de la mañana y frente a nosotros aparece cubierta en casi su totalidad la arista que nos ha de conducir a nuestro objetivo. ¡Qué disfrute la primera vez que la hicimos con nieve dura y con los crampones! Nos supo a conquista desde nuestra bisoñez en la montaña.

Pala de los Rayos a la izquierda de Retona.

Gabacha en medio.
 
            Hemos de bajar con mucho cuidado los primeros metros para luego, paso a paso, progresar en suave descenso hacia el punto bajo de la arista. Hago huellas con facilidad que mi chica aprovecha.

La Leta desde Bacún Norte.
 
            Luego con la misma suavidad que hemos bajado ascendemos a la vez que la arista se aloma y amplía conduciéndonos, a través de unos claros de pratenses invernales, a la cima de Bacún Norte, también llamada Punta Espata e incluso Punta Tabletas, situada a 2191 metros de altitud cuando es la  una menos cuarto del mediodía.

Collarada desde Bacún Norte.
 
Borreguil de Villanúa desde Bacún Norte.
 
            Junto al pilote de mortero comemos lo de casi siempre, echamos un café con leche caliente que acompañaremos con unos dulces y contemplamos un conocido paisaje pastoreado por la Majestuosidad de Collarada, convenientemente abrigados pues sopla una tenue brisa y la nubosidad se ha desarrollado privándonos de la alegría del sol y de la luz. Pero todo lo damos por bueno. Estamos contentos y satisfechos en un momento como éste.

Vertiente Sur de Nevera y Samola Alta.

Peña Retona y Punta Blanca.
 
            Un cuarto de hora después o poco más, no somos muy amigos de las largas estancias en las cimas, nos vamos de vuelta contemplando como las nubes de desarrollo se van oscureciendo y secuestrando al paso una buena parte de la belleza y luminosidad del paisaje. El sur y el oeste de oscuros y el este y el norte de blanco deslucido por la nubosidad.

Detalle de Collarada.

            Bajamos tranquilamente contemplando detalles que nos tren recuerdos imperecederos en Retona, Bucuesa, Gabacha… deshacemos camino y alcanzamos el Collado de san Antón cuando son las cuatro de la tarde algo pasadas.

Desde el cerro Bandolera.
 
            Hemos hecho una pequeña burrada moviendo 900 metros de desnivel. Mi chica ha gruñido lo suyo con “el mira que…” pero está más hueca que un ocho.

            El cielo vespertino se ha llenado de nubes negras que a nosotros nos parecen ciertamente luminosas.
 
 

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