25 jul. 1994

6-94. DE LA FORQUETA AL POSETS. PICOS DE LA FORQUETA Y VUELTA. 25-7-1994.


Ibón de Llardaneta y Forquetas. 

Ibón de Llardaneta, Collado de Eriste, Forqueta Noroeste, Forqueta Sudeste, Ibón de Llardaneta, Refugio del Forcau y Aparcamiento de la Espiantosa.
25-07-1994.
Salida 07:40 h. Llegada 13:30 h.
Mixto.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Forquetas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Se nubla algo a la hora de meternos en la tienda pasadas las diez, buena hora para ir al encuentro de la última jornada que comenzaremos pronto pues, además de la actividad hemos de hacer el regreso. De cualquier forma, la noche resultará suficientemente larga para los maltrechos huesos de nuestras caderas y a las siete, antes de que nos despierte mi casio nos levantamos  al 25 de Julio de 1994.
            Un desayuno rápido, una mochila incluso más breve de lo acostumbrado y a las ocho menos veinte salimos siguiendo los hitos y en dirección sudoeste, ganando altura sobre el praderío salpicado de rocas metamórficas alternadas con calizas.


Ibón de Llardaneta y Aguja del Forcau. 9-8-00.

            Subimos a ritmo y enseguida atravesamos  la pedrera que baja de los dientes difíciles de la Cresta de Sierra Roya y en medio de dos fuertes afloramientos calizos, alcanzamos el corredor, también calizo, que baja del Collado de la Forqueta de Eriste, paso utilizado entre los Valles de Eriste y Gistaín.
            Alcanzamos el corredor muy arriba cuando nos quedan aproximadamente 75 metros que hacemos apoyándonos sobre las rocas firmes de la parte izquierda del corredor. En media hora hemos alcanzado el collado situado a 2970 metros de altitud, pero a mí me parece que algo falla: de aquí a la punta quedan más de 40 metros.


Desde el Collado de Eriste el Pavots y los Tucones Royos. 9-8-00.

            Continuamos en dirección sur por una cresta caliza fácil en la que hay trazas de camino. Por un flanco o por otro y a veces por la misma cresta ganamos altura, abandonamos las calizas y nos metemos en el granito. También de cuando en cuando perdemos el caminillo lo que nos obliga a trepar sobre grandes bloques de granito que se suelen subir luego por cualquier parte en contra de las apariencias desde abajo.
            Se nos va en esta parte un poco más de lo previsto pero a las nueve menos cuarto hacemos Cima de la Forqueta o Forqueta Noroeste de 3008 metros de altitud y con el personal un tanto mosqueado.


Tuca del Forau de la Neu, Posets y Diente de Llardana desde la Forqueta. 9-8-00.

            -¡Pues no es tan fácil!
            -¡Pues es más largo!
            -Seguro que habrá otra vía.


En la Cima de la Forqueta. Atrás los Eristes.

            Lo que le preocupa a mi chica es que imagina el descenso haciendo la cresta del circo.
            En un momento hacemos la travesía de la cresta granítica que conduce a la Cima de la Forqueta Sureste con 3004 metros de altitud, segundo tresmil del día y séptimo y último de esta tacada. Hacemos una fotografía en medio de una soleada mañana y contemplamos un paisaje nuevo y desconocido para nosotros: la aérea Tuca de la Llantía, el Valle de Bagüeña con sus múltiples y recónditos ibones que es una buena ruta para los Eristes, el Collado y el Pico de Millaris, los tres Eristes en primer plano y el “reto” que sigue allí esperándonos.


Forqueta Sudeste desde la Forqueta. 9-8-00.

            Me asomo cresta adelante y diez minutos después nos vamos por la aérea cresta granítica en dirección sur, buscando un próximo collado en el que unas manchas de calizas ocres  nos indican la posibilidad de desmontarnos de la cresta sin la necesidad de hacer  la última cota que tiene una pinta no muy buena para nuestras prisas.


Forqueta desde la Forqueta Sudeste. 9-8-00.

            Hemos de abandonar la cresta casi por vía de obligación y destrepamos para alcanzar unas viras en el flanco oeste, lo que como poco resulta incómodo, fundamentalmente porque Biola baja negada.
            El asunto se nos lleva un buen rato pero ganamos el collado y en dirección nordeste, un par de viras fáciles  nos ponen en la pedrera y en los neveros, lo que va a ser ya un coser y cantar, pues entre resbalones, patinazos y saltos, en un visto y no visto, nos ponemos en la tienda una hora después. Van a ser las diez.


Desde la Forqueta Sudeste las Crests del Royo y Espadas y el Posets.

            En media hora recogemos y hacemos las mochilas de forma que a las diez y media iniciamos la vuelta, media hora antes del mejor horario estimado.
                        Contorneamos el Ibón de Llardaneta por el norte, cruzamos el barranco por el acostumbrado lugar y nos vamos hacia el fondo del Forau de la Neu para ver el camino.


Las Forquetas desde el Ibón de Llardaneta, nuestro campamento. 9-8-00.

            Sin dificultades pues apenas queda un minúsculo nevero sobre el cauce del barranco, alcanzamos el praderío por el que discurre el camino que baja hacia el Refugio del Forcau.
            Hora y veinte minutos después alcanzamos el Refugio del Forcau o Angel Orús en medio de una mañana en la que las nubes y algunos chaparrones dispersos han ido haciendo acto de presencia aunque haya sido más de forma testimonial que firme.
            Allí me curo los dedos de los pies con esparadrapos pues me estaban empezando a molestar más de la cuenta, informamos a unos jóvenes indecisos sobre los alrededores y media hora después continuamos con el descenso que de nuevo se nos hará largo. Y más con pérdida incorporada que resolveremos pronto.


Con la Cascada de la Espiantosa. 

            El descenso desde el ibón ha sido todo por camino y a la una y media  estamos en el Puente de la Espiantosa. Mis señoras se quedan mientras yo me voy al coche que está 200 metros más abajo.
            Nos refrescamos, comemos junto al barranco y a las tres, tras hacer una fotografía a la Cascada de la Espiantosa , emprendemos el regreso en coche: 3,2 kilómetros de pista, 2,2 kilómetros de pista asfaltada y 138 kilómetros de carretera que Biola empleará en echar una buena siesta lejos de sus acostumbrados mareos. Queda tiempo para evaluaciones que son definitivamente positivas: el tiempo nos ha amenazado, nos ha llovido pero ni nos ha mojado ni impedido casi nada realmente; Biola no ha tenido ni el más mínimo asomo de su asma lo que ha confirmado un poco mis presentimientos; hemos movido 2825 metros de altitud y a unos ritmos aceptables; y hemos continuado con nuestra tradición tresmilista haciendo siete de los que, la mayor parte, han sido nuevos para todos. No se puede pedir mucha más y aunque se puede no se debe.
            A las seis menos cuarto los abuelos nos esperan en casa y Biola, que tenía tantas ganas de llegar, dispone todavía de día y medio de Fiestas de Santiago. A nosotros nos quedan los Eristes, las Espadas, los Gemelos Ravier, los Veteranos y… ¡Qué grande es el Pirineo!

Para ver el Comienzo.            

24 jul. 1994

5-94. DE LA FORQUETA AL POSETS. POSETS, POSETS NORTE Y DIENTE DE LLARDANA. 24-7-1994.

Las Forquetas desde el Ibón de Llardaneta. 9-8-00.

Ibón de Llardaneta, Canal Fonda, Espalda, Cima Posets, Posets, Norte, Posets, Espalda de Posets, Diente de Lardana y Canal Fonda.
24-07-1994.
Salida 08:00 h. Llegada 14:20 h.
Mixto.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Posets procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La noche es de luna llena, larga y dura que hacemos a vueltas y a plazos hasta  las ocho menos cuarto de la mañana del 24 de Julio de 1994, al que amanecemos en medio de la humedad de la sombra, pues todavía no llega el sol,  a la zona Sur del Ibón de Llardaneta donde estamos acampados.
            En cincuenta minutos hacemos las cotidianas tareas de todas las mañanas y pasadas las ocho y media iniciamos, ya al sol, el rodeo del ibón por la orilla norte, para atravesar el torrente bajo la cascada, e iniciar sin perder altura  el contorno del Diente de Llardana para incorporarnos al camino que sube por la Canal Fonda de la Ruta Real al Posets, para lo que empleamos veinte minutos.

La Canal Fonda y el Diente de Llardana desde la entrada. 8-8-00.

            Tenemos a nuestra izquierda el Diente de Llardana y a nuestra derecha la Tuca Alta. Poco después encontramos el primer nevero: son 150 metros al principio algo inclinados pero por buena nieve en la que seguimos huellas frescas para arrellanarse en la segunda mitad.
            El rellano termina cuando la canal vuelve a empinarse decididamente en busca del collado. Ascendemos 100 metros por la pedrera metamórfica dejando a nuestra derecha el final del segundo nevero, y cuando la nieve cubre todo el fondo del corredor lo atravesamos para subirlo por su izquierda, utilizando las huellas de una pareja que las ha reafirmado delante de nosotros por necesidad manifiesta del segundo de ellos.

En la canal Fonda. 8-8-00.

            La nieve sigue estando buena, lo que nos permite superar fácilmente la pendiente que rondará los 45 grados para arrellanarse finalmente en el nevado collado situado a 3000 metros de latitud.
            Incorporados ya a la pared somital del pico y al sol, paramos a echar un trago de agua. Mientras tanto contemplo la vía de acceso al Diente de Llardana que arranca del collado.

La espalda de Posets. 8-8-00.

            Poco después continuamos el largo ascenso de la metamórfica y descompuesta Arista Sur del Posets o Espalda de Posets que se transforma de cuando en cuando en una inestable pedrera transitada por una infinidad de caminillos. Nosotros buscamos los pasajes más firmes de la cresta, adelantamos a algunos, nos cruzamos con otros que bajan y a buen ritmo nos plantamos en la Cima del Posets o Punta de Llardana a 3375 metros de altitud cuando son las once menos veinte de la mañana. Hemos empleado dos horas y cinco minutos en subir los 725 metros de desnivel, lo que está bastante bien.

En la Cima del Posets y al fondo el Posets Norte y la Arista de Bardamina.

            Charlamos con el personal, indicamos algunas cimas próximas que nos permiten las nieblas que rellenan todo el horizonte oeste: allí está el Circo de Machimala, los Veteranos, los Gemelos, la Cresta de Bardamina, la Cresta de Guías hasta Perdiguero de gratos recuerdos y que se continúa con la Arista Norte de Remuñé y al fondo el Macizo de las Maladetas rematado con los Vallivierna. Bajo nosotros y al este el sin fin de ibones   de la zona de Batisielles-Perramó y el Valle de los Ibones. Al sur el Escorbets, la Creta del Forcau, el Diente de Llardana en primer plano y al fondo la enigmática Tuca de la Llantía, los Tres Eristes, la cresta que va desde la Forqueta al Tucón Royo, la Cresta de las Espadas… casi nada. Hacemos algunas fotos.

La Norte del Posets desde Posets Norte. 8-8-00.

            Contrastamos información con uno de Sangüesa que nos confirma la facilidad del Diente de Llardana y de la Forqueta y nos vamos por la cresta.
            Enseguida hacemos la Cima del Posets Norte, un poco más bajo que el anterior con 3325 metros de altitud. La cresta es afilada pero fácil y nos vamos adelante y para abajo al encuentro del nudo en el que convergen las Crestas de Bardamina y de Gistaín.

Desde el Posets Norte, las Espadas el Pavots, Diente Royo y Eristes. 

            La Brecha de la Paúl es fácil pues es ruta transitada por mucha gente, pero yo quiero ver la Brecha Carrivé que me han dicho que es otra historia, cosa que no lograré pues las nieblas se están moviendo de nuevo y me privan del tiempo y de la tranquilidad para ello. Lo que si veré es que el camino que sube del Valle del Clot carece de dificultades.

Iniciando el descenso de la Sur de Posets.

            Volvemos sobre nuestros pasos al encuentro de la multitud que ha acampado en la Cima Principal de Posets. Charlamos con algunos de los de antes que todavía se encuentran allí, echamos un trago y nos vamos para abajo cuando son las doce menos diez, en dirección contraria a la procesión que sube.
            A media cresta hacemos un breve descanso pues la atmósfera está algo cargadilla para la hora que es mientras nos alcanza el de Sangüesa que baja al trote.

Diente de Llardana desde el collado.

            De charla con él alcanzaremos a su compañero que va delante para llegarnos al collado en el que nos separaremos: ellos se van para abajo y nosotros a pegarle un bocado al Diente de Llardana cuando son las doce y media.

Cima del Diente de Llardana.

            Siguiendo hitos que se inician en el collado iniciamos la creta norte por su flanco este buscando manchas de hierba en una franja o canal que sube muy próxima a la arista. La vía tendrá sobre los 65 grados, pero es casi una escalera que se sube por cualquier sitio a lo largo de 30 ó 40 metros sumamente erguidos.

Posets desde la Cima Norte del Diente de Llardana. 

            UN hito señala el final de este empinado tramo que se continúa con una serie de viras y de repisas fáciles que conducen a la cresta. Ya en ella, unos metros también fáciles nos depositan en la Cima del Diente de Llardana a 3085 metros de altitud, el tercer y último tresmil del día para el que hemos empleado veinte minutos. Luego, un corto paseo nos conduce a la cima sur y ya está, estamos en el pico del que un día dije que nunca lo haría.

Tuca del Forau de la Neu desde el Diente de Llardana. 10-8-00.

            Hacemos unas fotos y diez minutos después, por idéntico camino, iniciamos el descenso que nos llevará de nuevo al collado en otros veinte minutos con los incontrolados nervios de Biola.
  
En la Punta Sur del Diente de Lardana y detrás desde Gourgs Blancs  al Alba.


            Recogemos las mochilas que habíamos dejado allí mientras inicia el descenso con el grupo de catalanes con el que tendré algunas frases:  “El que quiera patinar que lo haga fuera de la huella, que no estáis solos en el mundo” o “Te juro que si te clavas el piolet no te bajo.” A pesar de ello todavía  ayudaré a un par de ellos, más juiciosos, en una travesía para que cojan nuestra huella.

Forquetas, Eristas y la Sudoeste de Posets desde el Diente de Llardana. 10-8-00.

            Hacemos una foto al final de la canal y a las dos y veinte, una hora después, estamos en nuestra tienda.
            Disponemos de toda la tarde pero antes de enfriarnos nos pegamos un remojón en el ibón; luego comemos relajadamente en medio de una tarde relativamente incierta y fresquilla a ratos que obliga a vestirnos un poquillo.
            Llegan un par de inglesas a acampar junto a nosotros, les indicamos  el camino del día siguiente, nos echamos una siesta y dejamos que vaya transcurriendo la dilatada tarde.

En la Canal Fonda de la Ruta Real al Posets.

            Para terminar y a la espera de la hora de cenar, nos damos una vuelta por los alrededores: un hermoso, relajante y delicado paseo montañero contemplando de cerca las Crestas del Forcau y el riñón enorme que ha dejado un desprendimiento de la misma.
            Echamos una ojeada al trabajo del día siguiente y tras dar de comer a la truchas del ibón pequeño que está junto al sumidero por el que se filtran las aguas de los Ibones de Llardaneta, cenamos que es lo único que nos queda por hacer hoy.

23 jul. 1994

4-94. DE LA FORQUETA AL POSETS. PAVOTS Y PICO ROYO. 23-7-1994.

Tucón Royo y Cresta de las espadas. 

 Aparcamiento de la Espiantosa, Refugio Angel Orús, Ibón de Llardaneta, Cara Este, Arista Sur, Pico Pavots, Pico Royo, Cara Este e Ibón de Llardaneta.
23-07-1994.
Salida 19:15 h. Llegada 15:40 h.
Mixto.
Fácil.
2 d.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Posets procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            El Año que viene haremos el Posets, comentaba Rosa después del satisfactorio comportamiento que había tenido Biola en los días del Aneto 93. El comentario se repetiría recordando nuestra primera ascensión al Posets allá por el año 86, tan satisfactoria;  y a pesar de la Espada de Damocles del asma de Biola que seguía pendiente sobre nosotros. Había que probar a ver  en la montaña y con mucho más motivo después de la inesperada experiencia en Creixel.
            Habíamos comentado el tema con Juan que pretendía venir con sus hijos Juan y Carlos pero al final la visita de su hermano de Monzón y las Fiestas de Santiago echan al traste sus propósitos. De cualquier forma todo estaba preparado, la nueva no supone variantes sobre los planes previstos y el viernes 22 de Julio, después de que Biola termine su entrenamiento de natación sobre las tres, nos vamos, rompiendo la tradición de sacar a Rosa del trabajo.
            Nuestro camino es la Guarguera con sus innumerables curvas, la siesta de Biola y el medio mareo de Rosa. El tiempo ni fu ni fa, llevamos un verano 94 sequísimo y caluroso como no se recuerda y dicen que puede haber tormentas y para el sábado algún chubasco ocasional. De momento en los valles altos se ve nubosidad.
            De Boltaña a Ainsa hay obras, la continuación hasta el Esera se nos hace corta y tras el Congosto del Bentamillo el cielo se oscurece algo para hacer juego con Induráin en el Tour que en la cronoescalada pierde tres minutos. Menos mal que va sobrado de tiempo para ganar en París.
            En el desvío de Castejón gotas y la confirmación de que Escartín sigue el 12, el mejor español tras Induráin, también recordando que el año pasado por estas fechas  estábamos en Paris.

Saliendo de Erista hacia el forcau tomada a la vuelta. 

            A las seis menos cuarto llegamos a Eriste y a través de los barracones que tenía Aragonesas nos vamos para arriba, por carretera asfaltada un par de kilómetros que nos dejan en las instalaciones de la empresa. De allí para arriba, una pista  en buenas condiciones y nada parecida a la que recordábamos, por la izquierda de la Aigüeta de Eriste se alarga 3 kilómetros más y nos deja en el pequeño aparcamiento situado 200 metros más abajo del Puente de la Espiantosa cuando son las seis y llueve. Estamos a 1520 metros de altitud.
            Pasamos hora y cuarto entre chaparrones y preparativos y cuando decidimos a marchar cubiertos con los anoraks ya que las capas se nos han quedado en casa, deja de llover.
            Nos echamos al camino contemplando inmediatamente la Cascada de la Espiantosa que nos confirma de inmediato nuestra situación. Son las siete y cuarto.
            El camino pasa a la orilla derecha del barranco y por fuerte pendiente a través de un bosque mixto de pinos silvestres, abedules y servales nos enseña la Cascada del Paset del Oso en un pequeño rellano que se continúa con otro fuerte repecho entre materiales metamórficos. Luego el camino se arrellana acercándose a la Cascada del Presentet.

Cabaña de Riberes bajo el Forcau. 

            Vemos a lo lejos el refugio y adelantamos a casi todos los valencianos con los que hemos coincidido en el aparcamiento.
            En la Cabaña de les Riberes viramos un tanto al oeste dejando el barranco y afrontando un fuerte repecho que nos tiene que llevar directamente al refugio cuando los materiales metamórficos han sido sustituidos totalmente por el granito.
            Biola sube como un avión, el tiempo se ha asegurado un poco y abandonamos el espacio arbolado de pino negro para introducirnos en la pradera alpina sobre la que se asienta el Refugio Angel Orús o del Forcau situado a 2100 metros de altitud. Hemos empleado una hora y veinticinco minutos en subir 600 metros de desnivel; ¡divino!
            Tomamos agua y tras ser advertidos por el guarda, acampamos en un llano  al oeste del refugio junto a una pareja de Zaragoza.

Cresta del Forcau.

            Cenamos,  la noche se despeja para que recibamos la visita de la luna llena y a las diez y media nos introducimos en la tienda, dispuestos a disfrutar solemnemente  de una noche que haremos vuelta a vuelta por la falta de costumbre o por la costumbre, cualquiera sabe.
            A las ocho, tras algunos intentos fallidos, nos metemos dentro del día 23 de Julio de 1994 que nos recibe con una calurosa mañana, lo que no es buen presagio precisamente.
            En una hora tenemos suficiente para desayunar, recoger y ponernos en camino continuando en dirección oeste-noroeste y de nuevo por fuerte repecho sobre un camino marcado casi con mimo. A nuestra derecha se queda el Pico Escorbets y el acceso al Valle de los Ibones de grato recuerdo y a nuestra  izquierda comienza a erguirse la Cresta del Forcau.

Ibón de llardaneta. 9-8-00.

            Subo regular entre la ciática que me ha empeorado un poco con la humedad y el dolorcillo que me produce el arnés de la mochila en los riñones, pero con la esperanza de que en un par de horas me quitaré el peso de encima se va aguantando.
            Unas gotas nos vienen al encuentro mientras transitamos el rellano que nos acerca al Torrente de Llardana en la bifurcación con la Ruta Real al Posets y el Forau de la Neu que conduce al Ibón de Llardaneta.
            Hacemos un  alto inventariando posibles lugares de acampada para  en el caso de que en ibón no los haya y tras cruzar el desagüe de la Canal Fonda, contorneamos el Diente de Llardana por el sur y tras pasando junto a una cascada del desagüe que baja del oeste del Diente de Llardana,  no del ibón como indican los Mapas de la Alpina, rompemos el cerrojo del mismo y bordeando el ibón por su orilla norte, nos vamos a la parte opuesta en la que se ve un plano praderío y tiendas acampadas.

Espadas y Posets desde Pavots. 10-8-00.

            Son las once, estamos a 2650 metros de altitud, en un lugar previamente escogido  para montar nuestro campamento y ha salido el sol. Charlamos con unos acampados que se van hacia Viadós.
            Montamos la tienda en un buen abrigo de suelo plano y terroso. Preparamos la comida tras comprobar que colocar huevos en un cazo ha sido un tremendo error y comemos tranquilamente pues tenemos un programa que solamente incluye la tarde.
            A la una menos cuarto abandonamos la cubeta lacustre en dirección oeste, orientados hacia lo que suponemos como el Diente Royo y por cualquier parte ya que se trata de una pendiente mixta carente de complicaciones. Superado el resalte queda a nuestra derecha el circo comprendido entre el Diente de Llardana y las Espadas al que no bajaremos ya que nos es necesario. Nosotros sin perder altura nos vamos a media ladera al encuentro de un corredor que baja de un collado nevado en su parte superior  y que suponemos, no sin alguna duda, que se trata del Collado Pavots.

Cima del Tucón Royo. 

            Hacemos una foto de la Cresta Espadas-Posets y buscando materiales metamórficos firmes alcanzamos fácilmente el plano Collado Pavots a cuya parte superior no llega la nieve, en contra de las terribles suposiciones de mi esposa sobre una amplia cresta nevada para la que solamente disponemos de un piolet.
            Desde allí continuamos hacia el norte y por una cresta fácil alcanzamos el Tucón Royo o Pico Pavots situado 3121 metros de altitud. Son las dos y media de la tarde y hemos hecho en primer tresmil del día.
            A mí me apetece hacer un poco de cresta hacia las Espadas para ver cómo es  y me voy para adelante mientras que mis señoras se vuelven hasta el collado y arremeten con el Pico Royo.

Eristes y Cotiella desde Pavots. 10-8-00.

            El paso del Tucón Royo es aéreo pero nada más, la cresta que hay que hacer con espaciados apoyos de manos es fácil y me lleva sin dificultad en un cuarto de hora al arranque de la Cresta del Forau de Neu que se queda algo abajo al sudeste. Algo tendrá esta cresta  que no he encontrado en este tramo y que me gustaría hacer.
            El cielo comienza a amenazar y me doy la vuelta al trote. En diez minutos alcanzo a mis señoras que descansan largamente en el Pico Royo a 3010 metros de altitud, en el segundo pico del día.
            Hacemos una foto y se van para abajo mientras contemplo el paisaje y me asomo al otro lado de la cresta que, evidentemente, se complica antes de alcanzar el Collado de Eriste, cosa que ya había visto desde nuestro campamento. Al oeste queda el Barranco de la Ribereta y el Camino de Millaris que en algunas ocasiones habíamos proyectado hacer hasta los Ibones de Millaris que están aquí mismo y que nos catapultarían  fácilmente hacia los Picos de Eriste.

Hubiera sido muy fácil bajar a la Tuca de Llardaneta desde Pavots. 10-8-00.

            Mis mujeres han comenzado ya el descenso por la pedrera como tiene que ser mientras que yo voy detrás a todo trapo pues el tiempo se está empeorando por momentos. Juntos ya, al trote, y en dirección este nos bajamos hasta casi el fondo del circo que hemos contemplado subiendo. Antes de alcanzar el fondo las nubes  nos encierran y nos sorprenden las primeras gotas.
            Siguiendo la misma dirección descendemos la pendiente herbosa de la cubeta del ibón advirtiendo que las indicaciones dadas para la ascensión al pico  no son muy exactas puesto que sería mejor indicar que se ganara altura desde el ibón.
            Bajamos en cuarenta minutos y a las cuatro menos veinte estamos en la tienda cuando la tormenta comienza a ponerse seria con repetidas vueltas de agua y granizo.
            Yo tengo miedo de que a pesar  de los regueros que hay hechos alrededor del abrigo nos comience a correr el agua por debajo de la tienda pero eso no se producirá puesto que el terreno filtra muchísimo.

Cima del Diente Royo con los Eristes detrás.

            Se hacen las seis y todo sigue igual. Hemos creído oír unas voces que se confirman: una pareja pregunta por un refugio y le indicamos el del Forcau.
            Alrededor de las siete y tras tres horas y media largas, cesa la tormenta y salimos a estirarnos un poco. Nos aseamos mientras se van abriendo claros en el cielo pero no termina de despejarse totalmente.
            Me voy a dar una vuelta hasta el promontorio próximo al sur del ibón  y aprovecho para echar una ojeada  al Collado de Eriste y a los Picos de la Forqueta…

            Ya de vuelta cenamos sin sol pero con buena temperatura pues no ha refrescado prácticamente nada y a las nueve y media nos metemos en la tienda con intención de finiquitar el día que ha estado bien a pesar de todo.

Para ver la Continuación.