24 ago. 1997

10-97. DEL COLLADO DE LA RIMALLA AL DE CORONAS, PICOS DE CORONAS. 24-8-1997.


Cornoas y Medio de camino al Coronas Sudeste.
 
Pico del Medio, Collado del Medio, Pico de Coronas, Coronas Sudeste, Collado de Coronas, Portillón Superior, Ibones de Paderna, Refugio de la Renclusa y la Besurta.

24-08-1997.

Salida 14 h. Llegada 19:15 h.

Mixto.

Fácil.

4 p.

Ascensión.

Antonio y Sara Gros, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa del Macizo de la Maladeta procedente de Alpina. Vía en amarillo.


            En la Cima del Pico del Medio a 3345 metros de altitud echamos un bocado  rápido y quince minutos más tarde, iniciamos el descenso. El 24 de Agosto del 97 no ha termado todavía.

            Descendemos el lomo rocoso en dirección este y ya por canchal bastante fácil incluso en la cresta, nos acercamos al Collado del Medio tras un descenso de alrededor de 100 metros

Macizo de la maladeta desde Forcanada ur. 8-10-14.
 
            El Collado del Medio es un escape estupendo hacia las dos vertientes: al norte por un glaciar bastante suave y al sur por un canchal también fácil.

            La subida a los Picos de Coronas no tiene historia, se trata de dos lomos pedregosos.

Picos de Coronas, Cresta del Medio y Maladeta desde Oliveras-Arenas. 8-8-12.
 
La misma foto 10 años antes.13-8-03.
 
            Desde el Collado del Medio en quince minutos alcanzamos el Pico Noroeste de Coronas de 3310 metros de altitud. Hacemos una foto y en suave pendiente nos vamos hasta el collado de separación.
 
La Este del Coronas desde el Coronas Sudeste.

            Será otro cuarto de hora lo que nos costará alcanzar la cima más oriental, el Pico Sudeste de Coronas con 3286 metros de altitud. Es ya el último y séptimo del día, pues me parece muy feo haber picado a Sara y ahora largarnos hasta la Punta Oliveras que está aquí mismo.

Coronas Sudeste e Ibón Coronado.
 
            Descendemos al Lago Coronado en el Collado de Coronas. El ibón no tiene agua, solamente reconocemos su diminuta y coqueta depresión. Recordamos la llegada desde los Ibones de Coronas que hicimos en su día con Biola, y ya puestos sobre el glaciar nos vamos para abajo. Son las tres y cuarto.

Con Sara y Antonio Gros bajo la Cresta del medio.
 
            Siguiendo la vía normal al Aneto atravesamos en suave descenso el Glaciar de Aneto pasando al norte de los paredones de la Cresta del Medio por encima de los que acabamos de transitar. Hacemos una foto, y en la primera escorrentía al final del glaciar paramos a beber y a comer algún dulce.

            Para llegar al Portillón Superior hemos de atravesar un largo y tedioso, para las señoras, pedregal desprovisto de nieve que recordábamos como casi inexistente. A las cuatro llegamos al Portillón.

            Descendemos los neveros al oeste de la Arista de los Portillones con cuidado pues sale ya hielo en la huella.

            Acabados los neveros nos despedimos de Antonio, que por cierto, su hijo mayor es amigo de Yago el hijo de Jaime, y de Sara que a sus 14 años ha hecho ya muchos bolos. Ellos se van hacia al Renclusa y nosotros nos vamos a nuestra izquierda al encuentro del Torrente de la Maladeta y del espolón por el que hemos subido a la mañana.

Cubeta Lacustre de Paderna. 11-8-15.
 
            Llego a la tienda que ya veía rara desde arriba y la encuentro desplantada y con una nota que indica la prohibición de acampar allí, que es territorio del Parque Natural Posets-Maladeta, y dejan información acerca del parque, han sido considerados y delicados.

             Son las cinco y media de la tarde, desmontamos la tienda, arreglamos las mochilas y a las seis nos vamos cargados para abajo.

            En veinte minutos nos llegamos al refugio cuando se echa a llover. Paramos diez minutos para ver si se pasa, pero en vistas de que no lo hace, nos ponemos las capas  y continuamos, lloviendo, para abajo hasta el Plan d’Están.

            Llegamos a las siete y cuarto y enseguida llega el autobús que nos dejará junto a nuestro coche media hora después cuando ya casi no llueve.

            A las ocho estamos en la entrada de Senarta esperando que los guardas de la caseta se vayan para cenar a cubierto en el porche del edificio de la entrada.

            Como no se van, a las ocho y veinte, sin más nos ponemos a cenar allí a cubierto, brindando con café por los 7 tresmiles del día y por los 2000 metros que hemos movido. Nos quedan un par de días de tiempo nuboso en los que no haremos nada, y nos quedan más Pirineos, ¡cómo no!

Puedes ver el Comienzo.

 

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