24 ago. 1997

10-97. DEL COLLADO DE LA RIMALLA AL DE CORONAS, PICOS DE CORONAS. 24-8-1997.


Cornoas y Medio de camino al Coronas Sudeste.
 
Pico del Medio, Collado del Medio, Pico de Coronas, Coronas Sudeste, Collado de Coronas, Portillón Superior, Ibones de Paderna, Refugio de la Renclusa y la Besurta.

24-08-1997.

Salida 14 h. Llegada 19:15 h.

Mixto.

Fácil.

4 p.

Ascensión.

Antonio y Sara Gros, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa del Macizo de la Maladeta procedente de Alpina. Vía en amarillo.


            En la Cima del Pico del Medio a 3345 metros de altitud echamos un bocado  rápido y quince minutos más tarde, iniciamos el descenso. El 24 de Agosto del 97 no ha termado todavía.

            Descendemos el lomo rocoso en dirección este y ya por canchal bastante fácil incluso en la cresta, nos acercamos al Collado del Medio tras un descenso de alrededor de 100 metros

Macizo de la maladeta desde Forcanada ur. 8-10-14.
 
            El Collado del Medio es un escape estupendo hacia las dos vertientes: al norte por un glaciar bastante suave y al sur por un canchal también fácil.

            La subida a los Picos de Coronas no tiene historia, se trata de dos lomos pedregosos.

Picos de Coronas, Cresta del Medio y Maladeta desde Oliveras-Arenas. 8-8-12.
 
La misma foto 10 años antes.13-8-03.
 
            Desde el Collado del Medio en quince minutos alcanzamos el Pico Noroeste de Coronas de 3310 metros de altitud. Hacemos una foto y en suave pendiente nos vamos hasta el collado de separación.
 
La Este del Coronas desde el Coronas Sudeste.

            Será otro cuarto de hora lo que nos costará alcanzar la cima más oriental, el Pico Sudeste de Coronas con 3286 metros de altitud. Es ya el último y séptimo del día, pues me parece muy feo haber picado a Sara y ahora largarnos hasta la Punta Oliveras que está aquí mismo.

Coronas Sudeste e Ibón Coronado.
 
            Descendemos al Lago Coronado en el Collado de Coronas. El ibón no tiene agua, solamente reconocemos su diminuta y coqueta depresión. Recordamos la llegada desde los Ibones de Coronas que hicimos en su día con Biola, y ya puestos sobre el glaciar nos vamos para abajo. Son las tres y cuarto.

Con Sara y Antonio Gros bajo la Cresta del medio.
 
            Siguiendo la vía normal al Aneto atravesamos en suave descenso el Glaciar de Aneto pasando al norte de los paredones de la Cresta del Medio por encima de los que acabamos de transitar. Hacemos una foto, y en la primera escorrentía al final del glaciar paramos a beber y a comer algún dulce.

            Para llegar al Portillón Superior hemos de atravesar un largo y tedioso, para las señoras, pedregal desprovisto de nieve que recordábamos como casi inexistente. A las cuatro llegamos al Portillón.

            Descendemos los neveros al oeste de la Arista de los Portillones con cuidado pues sale ya hielo en la huella.

            Acabados los neveros nos despedimos de Antonio, que por cierto, su hijo mayor es amigo de Yago el hijo de Jaime, y de Sara que a sus 14 años ha hecho ya muchos bolos. Ellos se van hacia al Renclusa y nosotros nos vamos a nuestra izquierda al encuentro del Torrente de la Maladeta y del espolón por el que hemos subido a la mañana.

Cubeta Lacustre de Paderna. 11-8-15.
 
            Llego a la tienda que ya veía rara desde arriba y la encuentro desplantada y con una nota que indica la prohibición de acampar allí, que es territorio del Parque Natural Posets-Maladeta, y dejan información acerca del parque, han sido considerados y delicados.

             Son las cinco y media de la tarde, desmontamos la tienda, arreglamos las mochilas y a las seis nos vamos cargados para abajo.

            En veinte minutos nos llegamos al refugio cuando se echa a llover. Paramos diez minutos para ver si se pasa, pero en vistas de que no lo hace, nos ponemos las capas  y continuamos, lloviendo, para abajo hasta el Plan d’Están.

            Llegamos a las siete y cuarto y enseguida llega el autobús que nos dejará junto a nuestro coche media hora después cuando ya casi no llueve.

            A las ocho estamos en la entrada de Senarta esperando que los guardas de la caseta se vayan para cenar a cubierto en el porche del edificio de la entrada.

            Como no se van, a las ocho y veinte, sin más nos ponemos a cenar allí a cubierto, brindando con café por los 7 tresmiles del día y por los 2000 metros que hemos movido. Nos quedan un par de días de tiempo nuboso en los que no haremos nada, y nos quedan más Pirineos, ¡cómo no!

Puedes ver el Comienzo.

 

9-97. DEL COLLADO DE LA RIMALLA AL DE CORONAS, LA CRESTA DEL MEDIO. 24-8-1997.

La Cresta del Medio desde la Pared Este de Maladeta.

Pico Abadias, Collado Maldito, Corredor Norte del Pico Maldito, Cima Maldito, Punta Astorg  y Pico del Medio.

24-08-1997.

Salida 10:15 h. Llegada 14 h.

Mixto.

Algo difícil.

4 p.

1 d.

Ascensión.

Antonio y Sara Gros, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Maladeta procedente de Alpina. Vía en amarillo.
 
            Son las diez y cuarto de la mañana del 24 de Agosto de 1997 cuando de la Cima del Abadías a 3279 metros de altitud iniciamos el descenso en busca del glaciar, flanqueando la cara este del pico y  aprovechando viras, repisas y pequeños corredores sobre materiales inestables.

Bajando la Este de Abadías el Collado Maldito, el Gerndarme Schmidt-Endell, el Maldito y Astorg.
 
            Llega entonces al Collado Maldito una pareja que no sabemos lo que harán. Nosotros, entre tanto, alcanzamos el glaciar con nieve soleada y buena para caminarla, y espantados por el feo aspecto del acceso al Pico Maldito desde el collado, decidimos contornear la cresta por el glaciar y desde el Collado de Coronas, proseguir hacia aquí la actividad cuanto sea posible, ya que parece de esta forma más asequible; además de que los dos dientes de la Punta Astorg tienen un malísimo aspecto y  posiblemente no nos permitirán fácilmente el paso, cuando no nos lo impidan definitivamente.

            La pareja se está encordando. Yo tengo la tentación de hablar con ellos cuando pasamos unos 20 metros por debajo de ellos.

            -Oye, ¿y si fuéramos a hacer el pico por aquí?

            -Bueno, vamos a ver.

            -Me parece que no está mal el acceso.

            -No perdemos nada, y si está mal nos damos la vuelta y en paz.

            Se dirigen, y nos dirigimos para coincidir en el puente que permite salvar la rimaya. Son padre e hija. Charlamos mientras nos encordamos nosotros. El ya ha hecho la vía antes, nos dice que solamente tiene un rápel de tres metros.

            La entrada está complicada, se les resiste uno de los accesos ya que la nieve está muy baja; el año ha sido muy malo de nieve tanto abajo como en altitud.

La Cresta del Medio desde el Glaciar de Aneto. 12-5-15.
 
            Coincidimos en intentarlo un poco más a la derecha y hacer inmediatamente una travesía a nuestra izquierda por una vira que se adivina más que ve.

            Las primeras lajas lisas de granito requieren de unos pasos atléticos. Ya metidos en harina, Antonio  Gros lleva a su hija Sara de 14 años, que así se llaman; y yo llevo a Rosa  formando dos cordadas. Ellos suben asegurándose ortodoxamente, y nosotros, heterodoxos y autodidactas, prácticamente en ensamble: trepar no se nos da mal, decimos; escalar no es lo nuestro.

            A Sara le cuesta ponerse en marcha, luego comprobaremos que tiene un estilo elegante, de escaladora fina, pero va lenta lo que es muy normal.

Corredor de acceso directo a la Cresta del Medio en las inmediaciones del Maldito.
 
            Tras la travesía prevista, retornamos a la vía que queríamos abordar en principio y que se continúa con una canal estrecha, en la que Rosa se arrepiente por segunda vez pues la primera ya ha sido en el nevero. La canal es más larga de lo que nos parece en principio; se trata del tramo más característico y erguido de la vía, Tiene buenas presas, algún tramo fuerte y un bloque empotrado. El largo de cuerda no es difícil pero es vertical. Antonio insiste en dejarnos una vaga para que nos aseguremos. Vamos despacio, algo muy propio de la escalada.

            Luego vienen un par de corredores más suaves pero complicados debido fundamentalmente a la gran cantidad de materiales sueltos que hay en ellos. Alguna pedrada va para abajo pero no caen todas.

            Una travesía a nuestra derecha nos lleva a la arista. De allí para adelante algún tramo aéreo con atención y una pequeña canal nos depositan en la parte superior de una pequeña torre que pone fin a las hostilidades, de momento.

            Una pendiente suave nos lleva a la cima del Pico Maldito a 3350 metros de altitud. Hemos invertido una hora en subir 100 metros. Son las doce menos cuarto.

Bloque Cimero de Astorg desde la Cima del Maldito.
 
            Hacemos fotos, estamos contentos aunque la procesión nos va por dentro pues habrá algo así como un kilómetro de collado a collado y el tema puede resultar entretenido, aunque Antonio diga que luego es más fácil.

            Estamos arriba pero frente a nosotros están las complicaciones que veíamos desde abajo: la Punta Astorg.

            Hay que descender entre grandes bloques, contornear de forma fácil un par de torres, atravesar un vertical corredor en el flanco sur de la arista, contornear una torre más y alcanzar seguidamente el collado de separación entre el Maldito y la Punta Astorg.

Vertiente Sodoeste del Collado Maldito con Abadías y Maldito. 20-10-07.
 
            Antonio monta el rápel anunciado que hace Sara en primer lugar y luego Rosa en simple con péndulo incorporado que casi la planta en la Maladeta. Descendemos hasta un corredor en la cara norte con lo que el rápel es de casi 30 metros. Nosotros lo hacemos en doble terminando a mano.

            Hay una alternativa muchísimo más corta de 5 ó 6 metros, que va a parar a la cara sur y que parece ser que se trata de la que nos había anunciado, pero no se hace a pesar de nuestras insinuaciones. El asunto se nos lleva un buen rato.

El rápel de la Este de Punta Astorg.
 
            Un lío en nuestra cuerda nos obliga a perder un ratillo que emplearán nuestros compañeros en pasar a la cara sur. Subimos un corredor lleno de materiales sueltos, alcanzamos la cresta y pasamos a la cara sur tras ellos. Los encontramos contorneando un potente gendarme en sentido ascendente.

            Un paraje de bloques  a toda cresta y pequeños corredores un poco sobre la cara sur, nos conducen sin dificultad a la Punta Astorg, el punto culminante de la travesía a la Cresta del Medio con 3354 metros de altitud, lo que supone la tercera altura del Pirineo.

Punta Astorg desde el Pico del Medio.
 
            Hacemos una foto pero no disfrutamos la cima, ya que no siendo difícil la travesía hay que progresar continuamente con mucha atención y por tanto, lentamente. El terreno cambia a cada instante y en cualquier momento puede surgir cualquier dificultad por lo que constantemente te asaltan dudas acerca de la continuación.

            Hay nubes de evolución. Parece ser que se confirma el cambio de tiempo. Antonio habla por radio con alguno de sus amigos. Es la una del mediodía, echamos un trago.

De Aneto a Maladeta desde  Salvaguardia. 26-8-08.
 
            La continuación se hace pasando un par de dientes importantes para lo que seguimos trazas difusas de camino y algunas citas que dispersamente vamos encontrando, y que nos llevan a subir y bajar por corredores que en su parte superior están bastante limpios de basura.

Coronas, Cresta del Medio y Maladeta desde Aneto. 8-8-12.
 
            El segundo resulta más complicado que el primero obligándonos a trepar y destrepar bastante. Pasamos por su cima sin detenernos, el tiempo y la hora, sin preocupar demasiado, nos van empujando.

La Cresta del Medio desde la Cima de Maladeta.
 
            Desde la brecha de este diente, las dificultades se suavizan, la cresta se hace más amable y la continuación por la misma es menos irregular, con lo que avivamos el ritmo y alcanzamos el lomo rocoso que es el Pico del Medio con 3345 metros de altitud.

            Son las dos de la tarde y paramos a comer. Parece que las dificultades han terminado y charlamos distendidamente. Sara al final se decidirá a hacer los Picos de Coronas.

Puedes ver la Continuación.

8-97. DEL COLLADO DE LA RIMAYA AL DE CORONAS. MALADETA Y ABADIAS. 24-8-1997.

Cima de la Maladeta con la Cresta del Medio.

La Besurta, Refugio de la Renclusa Ibones de Paderna, Collado de la Rimaya, Arista Oeste, Maladeta, Arista Sur y Pico Abadias.

24-08-1997.

Salida 15:30 h. Llegada 10:15 h.

Sol.

Fácil.

2 d.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del macizo de la Maladeta procedente de Alpina. Vía en amarillo.
 
Después de nuestra vuelta de los Alpes, acampamos con los vecinos para hacer el Pico de los Monjes; luego con Florián y Familia hacemos la Vuelta a los Lagos del Midí; se trataba de compromisos adquiridos con anterioridad. Quedaba algo pero menos.

            -¿Nos vamos a Benasque a pasear y descansar?

            Al fin parecía posible la ruptura de la niñadependencia.

            Preparamos los bártulos sin demasiado cuidado y alguna cosa se nos quedará pero es igual. El viernes día 22 de agosto a las cuatro de la tarde nos despedimos de las casas y nos vamos.

            La predicción del tiempo indica empeoramiento para el lunes y por tanto decidimos cambiar un poco de planes: en lugar de ir para arriba el lunes lo haremos el domingo.

            En Benasque comemos unos churros que nos apetecen al olfato del aceite caliente y luego, ya en coche, damos unas vueltas por los planes de acampada del valle, decidiéndonos al fin por Senarta donde acampamos y cenamos.

            A las diez y media nos vamos a la tienda sin despertador y sin inquietudes especiales. Dormiremos hasta las nueve del sábado.

            Recogemos la tienda todavía húmeda pues no ha llegado el sol, y sobre las diez y media, desayunados; nos vamos hasta Cerler. Paseamos el pueblo viejo, que no conocíamos y que nos sorprende; y también el nuevo. Luego nos subimos hasta L’Ampriu.

            Funciona una de las sillas de la estación que sube hacia el Gallinero. El paisaje no nos dice gran cosa desde un ambiente desolador, propio de una estación de esquí en verano y nos damos pronto la vuelta en busca de un lugar donde comer y secar la tienda.

            Es algo más de media mañana y encontramos el lugar adecuado en la chopera que hay poco más arriba de Benasque.

            Tomamos vermut y comemos en una deliciosa sombra.

            A las dos, con todo preparado,  telefoneamos a casa y a continuación nos vamos  al aparcamiento del Plan d’Están, pero antes de llegar, en el Plan de La Sarra, nos detienen. Nos dicen que no se puede pasar hasta las ocho de la tarde, que hay un autobús, que etc., etc.

Camino de la renclusa. 23-8-97.
 
            Son las tres y veinte y estamos a 1760 metros de altitud. Tomamos, pues, de inmediato el autobús que por 500 pesetas nos llevará y nos traerá a los dos. Es una situación razonable que esperamos no evolucione en contra de los montañeros como casi todas.

            A las cuatro menos veinte estamos en el Plan d’Están. Cargamos las mochilas y arrancando a los 1870 metros a los que se encuentra el plan nos llegamos hasta el Refugio de la Renclusa situado a 2140 metros en poco más de media hora y tranquilamente.

            Hemos subido en dirección sur y veinte minutos en dirección oeste, por suave pendiente a la izquierda del Torrente de Alba nos depositan en  la cubeta lacustre en la que se asientan los Ibones de Paderna a 2240 metros de altitud, junto al cartel que prohibe acampar. Nosotros lo vamos a hacer junto al mayor, en un lugar privilegiado y desde el que no se ve el cartel prohibitorio. Son las cinco menos veinte.

Ibón y Tyca de Paderna de Albertico Cazcarro. 31-7-04.
 
            Montamos  la tienda y lo disponemos todo delicada y tranquilamente, a eso hemos venido, y   luego nos vamos hasta la cota 2300 de la arista este que baja del Pico de Paderna, desde el que divisamos lo que creemos será el Collado de la Rimaya y el Pico Maladeta.

            Cenamos sobre las siete y a las ocho yo me empiltro, Rosa lo hará un rato después.

            Nos despertamos bastantes veces durante la noche, como era de esperar, en una noche estupenda, y a las seis nos saluda, ya despiertos, mi casio. Es todavía de noche.

            Nos vestimos y desayunamos dentro de la tienda. Lo hacemos en frío pues otra vez nos hemos quedado sin butano, y van dos.

            A las seis y media ya clarea e iniciamos la marcha en dirección sur y a trompicones por el pedregal. Luego atravesamos ya en ascenso el Torrente de la Maladeta para subir por el espolón herboso que discurre próximo al cauce por su lado izquierdo.

Parte Inferior del Glaciar de la Maladeta. 11-8-15.
 
            Ligeros de equipaje nos subimos 500 metros en la primera hora y sin apuros. Cogemos agua del torrente, por si acaso, y proseguimos para arriba.

Maladetas subiendo al Portillón Superior. 11-8-15.
 
            A nuestra izquierda suben los del Aneto que ya linterneaban en la pedrera cuando nos hemos levantado.

Maladeta. 31-7-04.
 
            Al final de la morrena, sobre los 2750 metros, nos ponemos los crampones, la nieve que está dura y el glaciar nos llevarán suavemente hacia arriba.

Detalle del moribundo Glaciar de la Maladeta.
 
            Subimos un tramo con compañía, ayudamos a atar los crampones a un novato, y sobre los 2850 metros frente al Portillón Superior dejamos el camino del Aneto y nos vamos directamente al Collado de la Rimaya por suave y continuada pendiente de nieve.

Anuncia de dificultades para el próximo Collado de la Rimaya.
 
            La pared que viste al collado está defendida por una potente rimaya. A la izquierda hay un puente de nieve  que sirve de entrada, en el que hay huellas, y para allí nos vamos. Son las ocho y media.

Bajo el Collado de la Rimaya.
 
            La pared tendrá unos 50 metros que subimos con atención alcanzando la brecha más baja del amplio collado. Nos descolgamos unos metros al lado de Cregüeña, pero mi olfato me dice que por allí no es, a pesar de las huellas.

            Con cuidado volvemos a la brecha y destrepamos el tramo complicado, hacemos en descenso una larga travesía hacia el este por roca inestable; y a toda trepada alcanzamos el collado de nuevo ahora en su parte más elevada, sobre unos 25 metros más arriba que la vez anterior, y encontramos una elegante cita.

            Aquí sí. Estamos a 3225 metros y ya solamente queda una subida de unos 100 metros por una loma-cresta pedregosa de granito de grandes proporciones y carente de dificultades.

Glaciar de la Maladeta desde Salvaguadia. 26-8-08.
 
            Son las nueve y media cuando alcanzamos la cima de la Maladeta con sus 3308 metros de altitud. Hemos hecho la vía de los primeros ascensionistas.

            En la caja de mensajes no hay ninguno. Admiramos el panorama tan alabado por Juan Buysé del que se nos destaca por una parte, al sur surdeste, la Arista de los Portillones; al sudoeste la complicada arista con los picos Cordier, Sayó y Mir, y al sur la arista hacia el Abadías, el Collado Maldito y los picos Maldito, Astorg, Medio y Coronas, que son nuestro delicado futuro inmediato. Detrás Oliveras y Aneto.

            Una fotografía, un trago y un bocado y cinco minutos son suficientes para continuar adelante.

            En dirección sur nos vamos a toda cresta descendiendo hasta el primer collado por piedra suelta, al que llega una huella de nieve en su base este. No vemos a nadie, lo que nos extraña aunque puede ser que esté metido en el rocoso corredor y nosotros no lo veamos desde aquí.

            Continuamos adelante, Rosa un poco en la ladera oeste, yo por la cresta, y luego juntos contorneamos por el oeste un potente diente tras destrepar un inestable corredor y continuar con una larga travesía que nos devuelve a la arista, por la que alcanzamos el Collado Sur del Pico Abadías.

En la Cima del Abadías con la Maladeta detrás.
 
            Ascendiendo a toda cresta sobre lajas y pequeños corredores alcanzamos la cima del Pico Abadías a 3279 metros de altitud cuando son las diez y cuarto.

            Hacemos una foto y pasamos por allí como unas motos: el Collado Maldito está allí mismo pero la cresta tiene un mal aspecto.

Puedes ver la Continuación.


15 ago. 1997

7-97. UNA VECINAL AL PICO DE LOS MONJES. 15-8-1997.

Monjes, Midi e Ibón de Escalar. 12-6-06.

Astún, Barranco Escalar, Ibón de Escalar, Ibón de las Truchas, Ibón de Escalar, Collado de los Monjes, Pico de los Monjes, Pico escalar y Pico Belonseiche

15-08-97.

Salida 17 h. Llegada 17 h.

Mixto.

Fácil.

9 p.

2 d.

Ascensión.

Pablo, Pilar, Maricarmen y Miguel Bandrés, Raquel y Paco España, Rosa Mª Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de los Monjes procedente de Iberpix. Vía en amaraillo.
 
            El puente de la Virgen de Agosto lo íbamos a destinar a la acampada con el personal de la urbanización. Así se había decidido.

            El jueves día 14 por la tarde, pues Rosa trabaja hasta las dos y media, terminamos de llenar el coche y a las cuatro salimos para Astún. La tarde está estupenda, algo no demasiado usual en este extraño verano del 97.

            Aparcamos tras el hotel y con las mochilas al hombro nos vamos por el terraplén, de frente para arriba, lo que saca los colores a los tres niños. Son casi las cinco de la tarde.

            Superado el terraplén alcanzamos la pradera y en dirección norte nos vamos al encuentro del barranco. Pasamos la alambrada y alcanzamos el rellano de la orilla derecha del Barranco de Escalar.

Barranco Escalar. 17-5-15.
 
            Llevamos la mitad de camino cuando cruzamos el barranco y echamos un trago de agua que sudaremos en la soleada pendiente, que por buen camino nos llevará a la cubeta lacustre donde se asienta el Ibón de Escalar y que es el lugar elegido para nuestro campamento.

            Son las seis menos diez cuando llegamos. No ha llegado a una hora lo que nos ha costado; hemos subido bastante bien.

            Plantamos las tiendas en el plano praderío al sudoeste del ibón, y en la piedra plana de junto al ibón dejamos todo lo que hemos traido para comer.

Ibón de Escalar o de las Ranas.
 
            Voy a por agua a un barranco que baja de Belonseiche y luego tomamos el sol plácidamente mientras esperamos que se haga la hora de cenar.

            Cenamos a las ocho y somos capaces de llenar a Pablo, lo que ya es un logro.

            A las nueve nos vamos paseando por la pista hasta el Ibón de las Truchas. Allí en las hamacas del bar contemplamos la llegada de la noche a la vez que aguardamos a la llegada de las niñas que vienen remoloneando.

            Volvemos de noche a las tiendas y nos empiltramos. Son las diez y media.

            Pasamos una buena noche de caballos con Pablo en medio de nosotros dos. Biola y Pilar duermen en la otra tienda.

            A las ocho de la mañana nos levantamos y desayunamos en medio de una mañana agradabilísima.

Ibón de las Truchas o de Astún.
 
            A las nueve nos vamos con Pablo, pues las niñas se quedan en la tienda, de nuevo por la pista al encuentro del personal que ha de subir en la silla del Ibón de las Truchas. Apartamos  a un nutrido rebaño de ovejas que ha pasado la noche en la pista. Parece ser que este año hay más ganadería en este Pirineo, a juzgar por lo que hemos visto.

            Cuando alcanzamos el ibón comienzan a llegar en la silla los primeros. No suelen abrir hasta las diez. Hoy lo han hecho antes porque hay un grupo que va a hacer la travesía desde el ibón hasta el Lago de Bious Artigues. Con ellos suben Jesús, Araceli y Ernesto Ubieto entre un grupo de veinte personas. Van con el cuñado de Jesús que trabaja en la estación de Astún. Lo tenían previsto desde hace bastante tiempo.

            Raquel, Paco, Mari Carmen y Miguel llegan también con ellos y todos juntos nos vamos por la pista hacia el Ibón de Escalar. El grupo se marcha luego al Collado de los Monjes y nosotros nos vamos a la tienda.

            Organizamos un poco el almuerzo en las mochilas y nos vamos hacia el Pico de los Monjes. Son las diez y cuarto.

Desde el Collado de los Monjes.
 
            Biola tiene presión en el pecho y se queda abajo. Raquel, Paco y Mari Carmen se quedan en  el Collado de Los Monjes y Miguel, Pablo, Pilar y yo nos vamos al pico.

            Dejamos el camino y por medio del praderío, algo pendiente, alcanzamos el camino que sube desde el collado, muy próximos a la cresta.

            Contorneamos por el oeste un promontorio y en dirección nornordeste nos acercamos al casquete somital. Se trata de un paredón de unos 50 metros de desnivel, un tanto empinado, pero que salvada la entrada que no tiene dificultad, se va haciendo luego por un marcado camino en el que hay que apoyar las manos de vez en cuando.

            Pablo que tiene miedo al principio termina disfrutando. Pilar sube estupendamente y Rosa, que ha dejado a Biola en el ibón, sube como una moto.

Monjes y Midi casi gemelos. 15-8-97.
 
            En la cima del Pico de los Monjes a 2349 metros almorzamos un poco y hacemos alguna foto. Rosa se marcha inmediatamente de haber llegado. Después llega un grupo nutrido de franceses cuando iniciamos el descenso.

            Hemos subido en una hora, muy despacio, y ahora vamos a hacer la cresta hasta el Pico Belonseiche.

            Hemos subido en dirección norte y vamos a continuar virando al oeste y posteriormente al sur para ir contorneando el circo. Se trata de una serie de lomas anchas recorridas por un caminillo.

            Pasamos el Pico Escalar y Pablo comienza a protestar, se ha enterado de que el personal ya ha vuelto a las tiendas y prefiere el jolgorio al ejercicio.

            Pilar se adelanta hasta el Belonseiche y cuando baja hacia las tiendas le alcanzo a Pablo. Miguel y yo continuamos para arriba. El día está un poco nublado y estupendo para caminar.

            Son las doce y media cuando alcanzamos la cima del Pico Belonseiche a 2298 metros de altitud. Encontramos a uno en la punta, hacemos una fotografía, y en veinte minutos, tranquilamente nos bajamos a las tiendas.

Volviendo a Astún.
 
            Las señoras preparan la comida y a la una comemos con amenaza de lluvia, amenaza que al final se confirmará. El segundo plato lo comemos de pie y a la carrera, al igual que el postre.

            Refresca y el café caliente de los termos nos sabe bueno.

            Son al final unas gotas las que terminan por meternos en las tiendas. Yo me echo hasta una siestecilla.

            A las tres y media ya se han pasado las gotas. Recogemos las tiendas y hacemos las mochilas. A las cuatro y cuarto nos vamos para abajo con las protestas de Paco que hubiera preferido bajar en la silla.

            Bajamos en cuarenta minutos, las niñas en menos. Paco y Rosa que se ha quedado con él llegan más tarde. No nos hemos hecho mucho mal haciendo 800 metros en dos días.

            A las seis de la tarde estamos en casa. El año que viene iremos a los Lagos de Panticosa.