14 mar. 2010

7-10. DE PASEO A LA PEÑA DEL COL DE L’IOU. 14-3-2010.

Sudeste de la Peña del Col de L'Iou. desde la falsa.

Aparcamiento  del Portalet d’Aneu y cara sur de Peygeret.

14-03-2010.

Salida 11 h. Llegada14 h.

Sol.

Muy fácil.

Esquís de travesía.

 Biola Mª. Javierre, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Peña del Col de L'Iou procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Desde que nuestra hija se despidiera de la montaña allá por el 95 en el Midí d’Ossau, tenía 12 años, cada vez que volvemos suele ser a retepelo. ¡Quién lo diría! De tresmilera infantil se ha convertido en una “científica urbanita” de espaldas al Pirineo donde babeo casi recién nacida. Hoy 14 de Marzo de 2010, un día de sol radiante, se decide a acompañarnos pues daremos un paseo y si de dar un paseo se trata no conozco mejor “teatro de los sueños” que el Valle d’Aneu.

            A las diez de la mañana partimos de casa con el presupuesto de que los atascos domingueros provocados por los esquiadores del Valle de Tena se hayan disipado y así sucederá, en la carretera no hay más que sal a toneladas.

            Pasamos el Portalet especulando con el lugar para aparcar pues es una hora en la que tiene que estar lleno a reventar y tras dar una vuelta hasta el final del mismo volvemos para hacerlo en la parte alta.

            A las once nos estamos montando en los esquís y nos introducimos en un acogedor valle con aspecto de merengue donde un rabioso cielo azul se clarea hacia el sol.

 
            Hoy tenemos dos puentes para pasar el Gave d’Aneu, es año de nieves. De la segunda rama del barranco ni nos enteramos hasta que emprendemos un corto resalte que nos saca del cauce nevado del mismo y en dirección este y nos introduce en unos enormes campos de nieve bastante trillados ayer sábado.

Al fondo Peyreget.

            La nieve se encuentra con una dureza envidiable y en ella dibujadas una serie de sendas que, poco más arriba de la Cabaña Senescau se abrirán en dos: las que van al norte afrontarán la ladera que conduce al Soum de Pombie y más adelante al Refugio de Pombie y las que siguen invariablemente al noroeste en busca del Col de L’Iou como paso  al Valle de Ayous y Bious Artigues.

Peyreget con detalle.
 
            Suave y relajadamente vamos progresando por unas pendientes que difícilmente pasarán del 15 por ciento y en las que puedes elegir zonas con senda ampliamente pisada o lomas vírgenes que puedes alternar con minúsculos barrancos en los que encuentras nieve polvo acumulada.

Canal Roya.

            Hay gente diseminada en cualquier parte pues es un día para disfrutar de la nieve con esquís, con raquetas o simplemente pateando una nieve que no cederá al paso más de un par de centímetros, es uno de esos días de los que no entran más de tres por docena.

Se asoma Arazures.
 
            Hemos contemplado  hacia el norte la espléndida cara sur del Peyreget y hacia el sudoeste todo el Circo de la Gradillera con los Pics d’Aneu y el Canal Roya además de la Peña de la Glera. Más al sur han quedado la Campana d’Aneu y Cubilaret.

La Falsa Peña del Col de L'Iou.

Peña del Col de L'Iou.
 
            Sobre las doce y cuarto cuando alcanzamos un promontorio nevado y un falso collado y enseguida subimos un suave resalte que nos permite alcanzar el Col de L’Iou e inmediatamente la Punta del Col de L’Iou situada sobre los 2230 metros de altitud.


Otra imagen de la Gradillera.
 
            Hay gente, nos hacen unas fotos a los tres juntos y nos bajamos unos metros para ponernos al sol y al abrigo de una piedra,  que disputamos con un grupo de galos, para comer un poco. En la cima corre una tenue brisa.

Guapísima la Peña Arazures.

Tendeñera desde la falsa peña del Col de L'Iou.
 
            Es la una y al solecillo del delicioso mediodía estaremos una larga media hora comiendo tranquilamente. Luego recogemos las pieles de foca y sin prisa nos vamos para abajo a disfrutar la subida lo más largamente posible.

Delicioso descenso.

            Biola que esquía divinamente, no se parece en nada a nosotros, se pierde para abajo y nos irá esperando continuamente. Nosotros  fieles a nuestra costumbre iniciamos nuestro conocido rito de vueltas y más vueltas de aquí para allá estirando el descenso como si de chicle se tratase y siempre procurando de no empantanarnos en algún engañoso rellano, cosa que nos sucede con cierta frecuencia. La nieve no puede estar mejor.

El Paraíso de Aneou desde la carretera.
 
            Finalmente alcanzamos el Barranco d’Aneu y con los esquís al hombro remontamos suavemente para llegarnos al coche cuando ni siquiera son las tres menos cuarto. Nosotros hemos liquidado un paseo agradable con un suave desnivel de 500 metros. La gente va y viene   disfrutando de este paraíso.

           

 

 

 

 

 

 

 

           

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