12 jun. 2011

33-11. LA ARISTA DE ALANO. 12-6-2011.

 
Sierra de Alano desde el oeste.
 
Llano de Tatxeras, Paso de Tatxeras, Collado del Rincón y Arista Norte de la Punta del Rincón de Alano. Descenso por la Arista de Alano. Punta Mazandú, Agujas de Alano y Paso de Tatxeras.

12-06-2011.

Salida 08 h. Llegada 14 h.

Mixto.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Alano procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Creo que se puede afirmar sin lugar a dudas que la Sierra de Alano vista desde la vertiente de Tatxeras es el lugar más espectacular, además de emblemático del Valle de Ansó. La recorres con la vista,  la fotografías como lo hace cualquiera que la ve, la atraviesas… hay que recorrerla aunque esa simple idea te llena de fatiga.

            El domingo 12 de Junio de 2011 estamos en Tatxeras, en Ansó sin tener que hacer la acostumbrada kilometrada. Son las ocho de la mañana cuando  nos metemos en camino a 1275 metros de altitud. La mañana está sencillamente espléndida.

            Atravesamos el Barranco Petraficha por el puente e inmediatamente tomamos el camino que en dirección sudeste se introduce en el hayedo. Asciende sostenida aunque suavemente y de forma lineal atajando a la pista que se eleva hasta las parideras superiores.

            El hayedo se va inundando de luz hasta conducirnos a la pradera alpina instalada a continuación y por encima del mismo, lugar en el que nos reorientamos al sur para alcanzar los rellanos en los que se asientan las parideras.
 
La Arista de Alano.

            Desde aquí contemplamos, deliciosamente iluminada, la sucesión de espléndidos paredones calizos que conforma la Cara Norte de la Sierra de Alano que es nuestro objetivo de hoy, y aunque solamente pretendamos hacer la parte oriental, no por ello dejamos de tener nuestras dudas acerca de conseguirlo.

Hacia el Paso de Tatcheras.
 
            Hemos subido hasta aquí a ritmo y tras una amplia lazada hacia la vertical del Achar de Alano nos elevamos directamente hacia el corredor que conduce al Paso de Tatxeras o de Chardalán.

Amapolas pirenaicas.
 
            Recordando la última ocasión en la que subiéramos este corredor todo cubierto de nieve dura y a golpe de crampón nos introducimos en el mismo y siguiendo una estupenda senda perfectamente establecida lo atravesamos y progresando junto a paredes de su derecha alcanzamos la salida rocosa del mismo.

Paso de Tatxeras.
 
            Una brecha caliza en la que hay establecido el paso nos permite alcanzar la parte superior del Paso de Tatcheras a 1905 metros de altitud. Son las nueve y cuarto de la mañana.

Detalle del Paso de Tatxeras.
 
            En el sur nos recibe el inicio del barranquillo que seguidamente se perderá corredor abajo sumergido en la gravera y que avanza por entre jugosa pradera alpina. Nada que ver entre las dos vertientes.


            Un caminillo sobre la hierba se abre enseguida en tres. Nosotros nos vamos por el de nuestra izquierda que tras girar poco a poco se orienta prácticamente al este con intención de recorrer el amplísimo valle colgado instalado entre las Puntas de Trasveral y Espelunga al oeste y el Rincón de Alano al este.

            Orientados por el contraluz de la luminosidad de la mañana  que se recorta oscura sobre el Collado del Rincón nos vamos valle adelante en suave ascenso.

            Poco más adelante rebasamos el lugar por el que nos encaramáramos a la Cresta Oeste de Peña Forca en otra recordada ocasión a la vez que perseverando en nuestro camino alcanzamos el lapiaz calizo del fondo del circo.

            Estamos recorriendo la llamada ruta de invierno a Peña Forca. La de verano va por la arista oeste del pico y ésta nos va a regalar con la incomodidad manifiesta que procede de atravesar el lapiaz limpio de nieve ahora y perfectamente alisado por la nieve en invierno.

            Damos algunas vueltas siempre en busca del camino más regular posible pero finalmente terminamos por abandonarlo hacia la ladera  sur de la Arista de Alano, lugar en que algunos caminillos se desarrollan de manera menos tediosa.

            En el momento que tenemos que decidir entre proseguir hacia el Collado del Rincón para reorientarnos luego al norte o ascender más directamente  hacia la Punta del Rincón de Alano nos vamos un poco por medio eligiendo nuestro propio camino en una ladera muy amplia y salpicada de asentamientos de verdura que buscamos sin duda.
 
Barranco Estribiella.

            Nuestra ruta nos conduce a las inmediaciones de una Cota achaparrada inmediatamente al norte del Collado del Rincón y que se adorna con un delicado resalte calizo. En la brecha al norte de la misma nos asomamos a Oza por el Barranco de Estribiella. Estamos sobre los 2250 metros de altitud.

La Sur del Rincón de Alano.
 
            Evaluadas las diversas posibilidades de acceso tanto al Achar de Alano como a Peña Forca, giramos al norte y nos vamos por la arista hacia el resalte inmediato que defiende al pico cuando se asciende por esta arista.

            Se trata de un resalte calizo sencillo que se puede ascender al gusto. Son unos pocos metros en los que unos simples apoyos de manos nos permiten alcanzar la suave ladera herbosa que nos conduce relajadamente e la cima de la Punta del Rincón de Alano a 2357 metros de altitud.

Sayestico y Chipeta Alto.
 
            Son las diez y media de la mañana y buscando en el inicio de la pared este un poco de abrigo  de la brisilla que corre por aquí, nos sentamos a almorzar. La Arista fronteriza de los valles ansotanos se corta invariablemente con paredones hacia el este y este pico no es una excepción.

            Contemplamos Peña Forca, el Achar de Forca, Lenito y cómo no el Castillo de Acher, más al norte Sayestico y Chipeta Alto para marcharnos hasta Petraficha y los Quimboas  que es donde estuvimos ayer.
 
Con Mendiko.
 
            Luego, llega un montañero con el que charlamos  e intercambiamos fotos y comentarios sobre los alrededores gracias a los cuales nos podemos identificar se trata de Mendiko un navarro usuario de pirineos3000 con el que charlamos un buen rato de la montaña y de conocidos más o menos comunes.

            Deseando volvernos a encontrar en el monte, el se va hacia Peña Forca y nosotros a por la Arista de Alanos, son las once y cuarto.

Inicio de la Arista para la vuelta.

            Un suave descenso a través de una ladera mixta de verdura clara y calizas sueltas nos conduce suavemente hasta un pequeño collado desde el que hay que ascender unos pocos metros para alcanzar la cima del segundo de los Mallos que componen la Arista de Alano.


            Se trata de una arista que se desarrolla en paulatino descenso, vestida de verticales paredes al norte separadas por brechas de las que nacen corredores que se cortan y laderas mixtas al sus en las que se puede elegir camino  solamente interrumpido por  salpicados zócalos rocosos fácilmente sorteables.

Tercer Mallo Oriental de Alano.
 

            En dirección oeste-noroeste pasamos tres mallos sucesivos, alguno de ellos coronados con citas de piedras y desde los que las miradas tanto a las vertientes y corredores contiguos son un auténtico deleite pues la orografía caliza es así.

En Punta Mazandu.
 
            Seguidamente alcanzamos la Punta Mazandú  acotada sobre los 2220 metros de altitud cuando son las doce de la mañana y nos las prometemos muy felices porque la Punta del Achar que emerge por encima de la arista que nos lleva al oeste parece próxima. La vista se va hacia el noroeste a contemplar las canaletas de Ruzquía con las que tenemos una cita pendiente y el valle hacia Zuriza.

            Pero no será así. La continuación nos lleva a coronar un par de mallos vestidos de calizas más ocres que lo general del medio y lugar en el que suponíamos iniciaríamos el descenso hacia el paso de Tatxeras.

            Tras los mallos de calizas ocres aparece una arista  que desciende hasta un collado en el que la arista practica un quiebro hacia el noroeste y nos presenta a la Agujas de Alano.

Mallos de Alano.
 
            Se trata de cuatro agujas seguidas y entrecortadas las tres del oeste.

            A la brecha entre las dos primeras del este se sube fácilmente. Estamos sobre los 2050 metros de altitud.

            La progresión a toda cresta tiene un paso bastante delicado y complicaciones varias por lo que tomamos un corredor orientado al sur y nos desmontamos para faldear las dificultades.

Trepando a la Aguja Central.

            Tras un corto faldeo en descenso y superada la brecha de separación iniciamos el ascenso a la tercera aguja a través de un corredor mixto bastante erguido pero ciertamente cómodo. Nos deposita tras superar alrededor de 40 metros  en la cima de la Tercera Aguja de Alano, quizás la más elevada que rondará los 2100 metros de altitud. Es la una del mediodía.
 
La Oeste de la Aguja Central de Alano.

            Pero todavía no se vendido todo el bacalao: en medio de la Aguja Occidental hay una brecha salvaje y no quedará otro remedio que descender por un corredor paralelo al de ascenso en el que hemos de emplear bastante las manos y descolgarnos luego por la ladera para alcanzar el cambio de pendiente de la brecha para contemplar otro corredor más que se pierde entre los verticales paredones de la cara norte de la sierra.

            Ascendemos por terreno similar a la aguja anterior y alcanzamos la cima de la cuarta aguja con ganas de dejar ya la misa. Todavía queda un pequeño tramo de arista en descenso y carente de dificultad que se coloca sobre la vertical del Paso de Tatxeras. Nosotros eludimos este final  y en suave descenso nos bajamos por pradera alpina en busca del Paso de Tatxeras.

            Por no dar un pequeño rodeo hemos de descender un tramo de pradera muy inclinado y perfectamente alfombrado de verdura corta que nos obliga a extremar las precauciones más que en toda la jornada. Tomamos la brecha y nos vamos corredor para abajo que es por donde hemos subido a la mañana. Es la una y media.

Punta del Achar bajando de las Agujas de Alano.
 
            El descenso del corredor no tiene otra historia que aligerar aunque no nos empuje la nubosidad que evoluciona más despacio de lo esperado.

Miosottis alpina o nomeolvides.
 
            Tras el corredor la pradera alpina y el hayedo que nos deposita en el Llano de Tatxeras cuando son las dos y media de la tarde. El descenso ha sido cómodo y rápido para poner fin a una actividad en la que, a pesar de las dificultades para calcular, no creo que hayamos movido menos de 1300 metros de desnivel.

            Enseguida baja Mendiko, ha aparcado su autocaravana junto a nuestra furgo. El marcha para abajo y nosotros nos quedamos a comer tranquilamente, luego vendrá la vuelta disfrutando relajadamente de una tarde en las que las tormentas no aparecerán como esperábamos.
 

 

 

 


           

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