6 may. 2014

34-14. CIRCULAR AL REFUGIO DE AYOUS DESDE ASTUN. 5-5-2014.

En el Col de los Monjes.

Aparcamiento de Astún, Barranco e Ibón de Escalar, Colado de los Monjes, Col Casterau y Refugio de Ayous. Vuelta por Lac Bersau, Col Casterau, Lac de Pla de las Baques, Peña Blanca y Collado de Astún.

05-05-2014.

Desnivel acumulado 950 m.

Distancia recorrida 15000 m.

Tiempo efectivo 06:00 h.

Esquís de montaña.

Se trata de un recorrido circular largo en el que se debe contar con el estado de la nieve y en el que el porteo ha sido cómodo y equivalente a hacerlo con los esquís. Es conveniente orientarse correctamente.

Agua según temporada en el Barranco e Ibón de escalar, en el Desagüe del Lac Bersau y en el Refugio de Ayous.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ayous procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Llevábamos algún tiempo diciéndonos de ir con los esquís al Refugio de Ayous y desde allí hacer algún pico fácil de la zona como el Ayous o el Larry, pero el tiempo se nos pasa y la temporada de nieve está prácticamente finalizada al menos sin porteos consistentes.

            Queríamos hacerlo  por Bious Artigues con la enorme pista y rodeo del lago de por medio pero finalmente decidimos ir por Astún a ver que sale.

            Son las nueve y media de la mañana cuando salimos de la parte trasera del Aparcamiento de Astún. Estamos a 5 de mayo de 2014 y hemos colocado los esquís en la mochila en casa ya que partiremos a 1715 metros de altitud y no habrá nieve.

Barranco Escalar.
 
            Por la orilla izquierda del Barranco Escalar iniciamos el porteo hasta los Llanos del Sol. Se podrían calzar los esquís utilizando un pasillo de nieve  de su parte este pero aprovechando que la nieve está dura y antes de subir por la derecha del barranco como acostumbramos, tiene dos cortes finalmente como veremos y se podría subir, decidimos permanecer en la orilla izquierda y avanzar en busca del camino por encima del estrangulamiento del barranco.

            El valle tiene más nieve de la que esperábamos  pero ya puestos, con cuarenta minutos de porteo cómodo nos calzamos los esquís para alcanzar enseguida la Cubeta Lacustre de Escalar sobre los 2090 metros de altitud.

Antecima Oeste del Pico de Astún.
 
            Hemos subido en dirección norte  y tras atravesar el lateral oeste del Ibón de Escalar nos introducimos en dirección nordeste en busca del Puerto de Jaca o Collado de los Monjes, perfectamente nevado y con una nieve estupenda.

Subiendo al Collado de los Monjes con Benou y Belonseiche.
 
            El corredor, suavemente inclinado y en dirección este nos deposita en el Collado de los Monjes situado a 2168 metros de altitud. Van a ser las once menos cuarto. Tanto la subida a los Monjes con un pequeño corte muy arriba como la Antecima  Oeste del Pico de Astún están deliciosas.

            En el collado quitamos pieles y disfrutamos seguidamente de los mejores giros del día descendiendo por un corredor amplio y amable hasta el rellano en el que se asienta el Lac de Pla de las Baques que se encuentra alrededor de 100 metros más abajo.
 

            Alcanzado el rellano nos orientamos casi al norte y en suave descenso avanzamos en busca del Col de Casterau,  la pirámide rocosa del pico nos orienta.

            Faldeamos un contrafuerte del Pico de los Monjes, nos ahondamos en el rellano y alcanzadas las inmediaciones de los Lacs Paradis faldeamos de nuevo en busca del collado tras volver a colocar las pieles de foca.
 
Hacia el Col Casterau.

            Hay que remontar alrededor de 100 metros en una ladera muy soleada en la que la nieve cede algo y en la que trazamos una diagonal de sur a norte para tras atravesar una parte intermedia medianamente erguida arrellanarse y depositarnos en el collado situado sobre los 2100 metros de altitud y al oeste del Pic Casterau.

            Desde el collado echamos la vista atrás para contemplar  el horizonte sudeste y visualizar nuestra vuelta hacia el Collado de Astún.

            Una pequeña depresión nos invita a ahondarnos un poco en lugar de remontar un pelín, lo que será nuestro error del día: la depresión se ahonda al este del crestón que la separa del Lac Bersau más de lo que imaginábamos y perderemos un trecho considerable que habrá que remontar a continuación  muy fuertemente en la zona de salida. La nieve muy blanda cede demasiado por lo que decidimos subir los últimos metros con los esquís en la mano clavándonos hasta media pierna.

 
            Nos hemos saltado el Lac de Bersau y alcanzamos su desagüe para proseguir descenso en dirección norte en busca del rellano en el que se asienta el Refugio de Ayous.

            Pasamos en descenso junto a las Paredes del Pic Larry y enseguida divisamos el refugio otros 100 metros más abajo.

            Seguimos una huella que suponemos de ayer y que nos conduce en descenso por un circo prácticamente inmaculado.

            Atravesamos un potente alud bajado de Larry e iniciamos el faldeo del circo por encima del refugio con la intención de alcanzar el corredor que en suave ascenso nos puede llevar al Col de Ayous y que conocemos.

            Cerca ya del corredor evaluamos la situación: las pieles de foca están hartas de agua y se despegan mucho, la nieve está muy blanda y nos queda una vuelta enorme. Creo que hay que elegir entre hacer la circular proyectada olvidándonos del Larry o hacer el pico y volver por el mismo sitio olvidándonos de la circular.
 
            Juan que está bastante  arriba prosigue mientras que nosotros  nos damos la vuelta para bajarnos al refugio, poner a secar un poco las pieles, comer y esperar. Juan está fuerte.

Refugio de Ayous y Midi y Pico y Peña Peyreget.
 
            El Refugio de Ayous está a 1980 metros de altitud. Está cerrado pero tiene un compartimiento de invierno abierto con colchonetas y mantas para doce personas.

            La nieve se incorpora hasta medio tejado, hacemos algunas fotos y nos sentamos a comer un poco y a esperar. El Lac de Ayous está helado y solamente tiene algún pequeño ojo con pescador incorporado.

Hacia el Pic Larry.

Sesques.

Pic de Ayous.
            Hemos llegado casi a las doce y media y pasada la una iniciamos la vuelta tranquilamente mientras seguimos haciendo tiempo a que baje Juan.

            Remontamos el primer resalte y desde allí lo localizamos ya en la parte baja del corredor bajo el Col de Ayous. Suponemos que al igual nos habrá visto él ya que el circo está desierto y casi sin huellas.

 
            Faldeamos entre el crestón y el Lac Bersau que fotografiamos inútilmente pues está completamente cubierto de nieve y bajamos hacia el collado por el lugar donde debimos haber subido.

La Oeste del Casterau.
 
            En las inmediaciones del Col Casterau quitamos las pieles y hacemos tiempo. Juan que ha pasado por el refugio a hacer unas fotos y comer un poquillo enseguida llega. Son las dos.

El tajo que nos espera de vuelta todavía.
 
El descenso desde el collado tiene unos buenos giros iniciales pero enseguida la nieve blandea demasiado por lo que en lugar de bajar al fondo iniciamos una larga diagonal  para no perder toda la altura que resultará incómoda y pestosa.
 
 
            Luego, ponemos de nuevo las pieles por enésima vez e iniciamos el suave  remonte que nos tiene que conducir al rellano de Pla de las Baques. Contemplamos nuestros giros de descenso en el corredor bajo el Collado de los Monjes y prosiguiendo en muy suave ascenso y en dirección este alcanzamos una peladura de nieve en un crestón y nos sentamos a comer. Son las dos y media.

 
            Media hora después, hemos estudiado con detenimiento la ladera norte de la Cresta de Astún, nos ponemos en marcha  con el propósito de contornear todo el circo en suave ascenso en busca del Collado de Peña Blanca en la arista Nordeste del Pico de Astu.

            El inicio se salda con un par de descensos cortos para flanquear un par de barranquillos que se llevan su tiempo pero a partir de allí el camino es franco y se desarrolla según nuestro propósito.

 
            Vamos ascendiendo suavemente y llaneando a tramos siempre por una nieve fundamentalmente blanda  que no aporta ningún problema más que algún pequeño resbalón sin importancia.

Monjes, Hourquette y Larry.
 
            Próximos a Peña Blanca decidimos entrar ligeramente al norte lo que será el segundo error del día. El acceso al Barranco de Bious tiene una zona muy expuesta que nos obligará a volver un poco sobre nuestros pasos para bajar el paredón acornisado con los esquís en la mano, Juan lo baja arrastro  ya que le cede el apoyo de una de las raquetas.

            A pesar de la pequeña pérdida de altura, atravesamos en suave ascenso un potente alud  y enseguida alcanzamos el Collado de Astún sin tocar prácticamente el Valle de Bious ya que alcanzamos el collado unos metros por encima del mismo.

            Quitamos finalmente las pieles, hacemos unas fotos, echamos un trago de agua e iniciamos el descenso final de la jornada.

Hacia el Corredor Oeste de Mala Cara.

            El Collado está acornisado como casi siempre por lo que la salida el valiente pero sin problemas nos introducimos en la pala que desembocará más abajo en el el Corredor Oeste de Mala Cara. Descendemos girando entre dos aludes que han caído de la arista.

 
            La nieve está blanda pero se deja girar bien en los tramos erguidos; luego, en el corredor deslizamos más que giramos con lo que entramos en las Pistas de Astún como teníamos previsto, esperando que la nieve nos acompañe hasta abajo como así será. Hay más nieve que otros años incluso en temporada de esquí.

            La nieve de las pistas a pesar de que se distingue ópticamente está igual de blanda que la virgen por lo que bajamos indistintamente por una y otra. El mayor placer reside en deslizar suave y relajadamente para abajo después del tute del día sabiendo que las tribulaciones han quedado atrás. Habremos subido alrededor de 950 metros de desnivel pero el recorrido habrá estado sobre los 15000 metros.
 
Narcisos por debajo de los Llanos del Sol.
 
            El día ha estado sencillamente espléndido y soleado, solamente al final han aparecido, ahorcadas en el infinito, unos casi imperceptibles estratos. A mi chica no le molestaban los guantes mojados, casi los agradecía ¿Se puede pedir más para un día de primavera?

Para ver más fotos.

           

 
 

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