17 jul 2012

40c-12. PIC DE LA SEDA. 17-7-2012.

Labas y Seda.

Col de Labas, Cara Sur, Contrafuerte Sur de la Seda y Arista Sudoeste de la Seda. Descenso por Arista Suroeste de la Seda, Hourquette de Ossoue, Lacs de Arraille y Col de Arraille a la Cabaña del Lac de Estom.
17-7-12.
Salida 12 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Seda procedente del IGN francés. Vía en amarillo.

            En el Col de Labas nos despedimos de nuestro momentáneo compañero de descenso, el se baja a Bayssellance y nosotros nos vamos a por el Pic de la Seda, una auténtica incógnita del que solamente contamos con alguna referencia de su arista sudoeste.


            Las aristas del Pic de la Seda no parecen complicadas en exceso  y a simple vista, pero nos inquieta el hecho de que la vía más utilizada para su ascenso desde el refugio de Bayssellance se alargue hasta la Hourquette de Ossoue dando una vuelta considerable.

            Subiendo el Corredor a la Brecha Norte de Labas no nos hemos fijado demasiado en la arista este y si, en cambio, en una amplia terraza que bastante asequible se encumbraba muchísimo en el pico por su vertiente norte aunque tenía un acceso desde el Vallon un tanto incierto.

            Desde la Cima de Labas nuestras miradas han recorrido la arista este sin conclusión, los corredores cimeros de la cara sur bastante erguidos y la amplia ladera sur que de manera fácil nos permitiría aproximarnos a la cima.

Labas.

            Con toda esta información decidimos explorar la cara sur y sobre la marcha decidir.

            A las doce menos cuarto abandonamos el Col de Labas situado a 2719 metros de altitud y tomamos la Arista Este de la Seda por un tramo ascendente y salpicado de verdura. Abajo se ha quedado una diminuta depresión ocupada por un casi extinto nevero y el camino hacia Bayssellance.

            Unos metros más arriba se abre ante nosotros la ladera sur del pico y abandonamos la arista para trazar una diagonal imaginaria que atraviese toda la pared en suave ascenso y nos aproxime a los corredores cimeros situados más al oeste. Desde aquí no se distingue la Cima de la Seda.


            Se trata de una ladera medianamente inclinada y mixta de granitos y pratenses que se puede transitar por cualquier parte siempre por encima de las paredes inferiores que la separan del Rellano de Bayssellance y que de momento nos permiten un camino cómodo que nos aproximará poco a poco a nuestro objetivo.

            No nos acercamos demasiado a la base de los corredores que jalonan la arista este del pico por contar con perspectiva pero al paso todos nos parecen inconcretos y erguidos por lo que nuestras miras se cifran en el situado más al oeste que parece algo tumbado y todavía más en un contrafuerte que parte de la arista cimera hacia el sur y que tiene un buen perfil. Si fallan estos todavía tendríamos la opción de alcanzar la arista sudoeste y ascender por ella a la cima.

            Conforme vamos atravesando la ladera se acuesta un poco y prácticamente desaparece la instalación de pratenses convirtiéndose de hecho en un enorme pedregal de granitos bastante asentados. Nos aproxima al corredor más al oeste pero para entonces ya hemos decidido ganar el contrafuerte sur y progresar luego por la cresta en busca del pico que creo habremos rebasado por lo que habrá que volver un poco.


            El contrafuerte tiene variados y fáciles accesos que son cortos y fáciles corredores ya que la pedrera se encumbra bastante y de ellos tomamos uno estrecho de rocas menudas pero muy estable que nos conduce tras una pequeña trepada a una brecha en la que hay una hito y una maravillosa vista de la Norte de Vignemale. Estamos sobre los 2850 metros de altitud pero el desnivel no es importante. Son las doce y diez.


            Se trata de una brecha, luego muy visible desde la Hourquette de Ossoue, desde la que confirmamos nuestra sospecha de que no se trataba de la Arista Sudoeste sino del Contrafuerte Sur de la Seda.

            La ladera sigue transitable al otro lado del contrafuerte pero nosotros giramos al norte y nos vamos arista para arriba a toda cresta ya que se puede ir por cualquier parte, es una arista de las que nos gusta: cada uno por su sitio y disfrutando además de aprovechando el tiempo.

            Enseguida confluimos como la Arista Sudoeste de la Seda, que por cierto también se abre Más abajo hacia el oeste.


            Se trata de una arista que es igualmente fácil conformada fundamentalmente por bloques graníticos medianos que se transita cómodamente.

            Pasamos una pequeña brecha y alcanzamos otra siguiente que tiene el descenso por una placa de media docena de metros verticales pero muy cuarteados que se deja bajar  bien. Será de segundo. 

            Más allá un corto tramo de cresta nos conduce enseguida a la pequeña Cima del Pico de la Seda situado a 2976 metros de altitud y son las doce y media.


            La cima es un reducido y dislocado caos de bloques graníticos en la que no es fácil hacer una foto pero nosotros conseguimos una en compañía de Vígnemele en la que guardar tanta felicidad como nos proporciona la montaña puesto que nos coge toda en nuestras pequeñas almas de montañeros.

Baissellance.

            Contemplamos una vez más el Arriden con sus monaguillos, difícilmente identificamos el Estibe Aute pues no es una cima excesivamente prominente, nuestro oeste discreto e inconfundible, Bayssellance plácidamente plano y la arista que bastante plana e irregular se alarga hacia el este dándonos la impresión de que no debe ofrecer excesivas dificultades al igual que el corredor tumbado que hemos desechado para subir pero en la montaña hay que decidir; luego, han quedado ya atrás otras opciones que podrían haber sido.


            Un cuarto de hora después ponemos nuestra vista en el oeste e iniciamos el descenso de la arista sudoeste con nuestro acostumbrado paso de maniobra, disfrutando por libre de la forma personal de evolucionar en la montaña.



            En la brecha cimera hacemos algunas fotos de la placa y coronada nos vamos para abajo especulando si abandonamos la arista en la entalladura característica y anterior a la Hourquette de Ossoue para irnos a comer a los Lacs de Arraille, y desechada la arista noroeste que nos conduciría directamente al Col de Arraille. Al final optamos por hacer la arista completa hasta la Hourquette de Ossoue y desde allí alcanzar los Lacs de Arraille.


Una mirada más a Labas.

            Comprobamos que con la excepción de un primer corredor estrecho luego las paredes defienden muy bien la vertiente norte hasta la amplia depresión próxima a la Hourquette, también nos parece asequible la arista que conduce al Col de Arraille  y sin más nos llegamos a la Hourquette de Ossoue disfrutando de las armerías alpinas profusamente floridas.

La Soroeste de la seda.

Col de las Neous.
            Son las dos menos cuarto cuando abandonamos la Hourquette por el transitadísimo camino que desciende hacia el norte en busca del Rellano de Oulettes de Gaube y al paso a disfrutar de uno de los espectáculos más grandiosos del Pirineo tantas y tantas veces contemplado pero que con el paso del tiempo no hace más que ganar emocionante espectacularidad.

            Guardaba la idea en mi memoria de que el Camino hacia el Col de Arraille partía desde bastante arriba pero la realidad es que hay que bajar bastante, incluso por debajo del nivel del col.

            Nosotros, atracados ya de paisaje, decidimos abandonar el camino e introducirnos directamente en la Cubeta Lacustre de Arraille en dirección nor-nordeste y enseguida alcanzamos el Lac Superior de Arraille a 2475 metros de altitud.


            Son las dos y cuarto cuando nos sentamos junto al lac para darnos un remojón de pies que mitigue la severidad de tanta piedra. El agua está que corta, a la temperatura del nevero de la otra orilla, está de testigo la Pique Longue.


            Comemos tranquilamente y alrededor de las tres de la tarde nos vamos en suave descenso recorriendo la cubeta lacustre en dirección norte para rodear por el este el Lac Medio de Arraille y contemplar el Lac Inferior de Arraille enmarcado con las Agujas de Chanbarrou. Desde allí iniciamos un suave remonte a través de un amplio pedregal para alcanzar el Camino al Col de Arraille.


            Alcanzado el camino enseguida se sumerge en un tramo de pedrera que rellena completamente la subida al sol salvo un reducido nevero residual que atravesamos con encendida devoción.

            Son 150 metros de desnivel que realizamos tranquilamente con el sol cargado a nuestras espaldas los que nos depositan en el Col de Arraille situado a 2583 metros de altitud.

            En el col hay un trío bajo un sombrajo al que se has hecho algo larga la subida y nos anuncian desconsoladamente piedras. No hay que confundir el monte con la playa.

Vertiente Norte del Col de Arraille.

            Son las tres y media pasadas cuando iniciamos el descenso de un camino que en dirección norte se alarga en busca del fondo del valle a través de cumplidas pedreras graníticas; pero no hay problema, la vista larga, la mochila y la gorra que nos quita el sol de la espalda y el piloto automático que haga su tarea, nos depositarán en el cruce de caminos de la mañana cerrando el bucle que habíamos soñado.

            Estamos a 1600 metros de altitud y proseguimos para abajo con la vista puesta en el Desagüe de los Lacs de Labas y de Aspe. Esta mañana he creído ver alguna baliza clara en la orilla derecha del mismo y una clara posibilidad de camino que permita superar las paredes del circo.


            Luego dejamos que la espléndida plancha de agua del Lac de Estom  se haga próxima y Alcanzamos la cabaña del Lac de Estom cuando son las cinco menos cuarto de la tarde con lo que finiquitamos nuestra jornada de 1650 metros de desnivel.

            Tenemos una inmensa tarde, algo más cálida que la de ayer para darnos un lavazo en el lac y descansar mientras rumiamos una bolsa de aceitunas que regamos con abundante agua.

Geranios robertianos.

            Tenemos tiempo de localizar de nuevo la culebra de agua que es la patrona de la pensión, de hacer la cena y liquidarla tranquilamente y de dar una vuelta por los alrededores en busca de cobertura telefónica que no la habrá, todo para hacer tiempo de empiltrarnos cosa que sucederá sobre las nueve y media cuando todavía no ha llegado la noche al relevo del día.

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40b-12. PIC LABAS POR EL VALLON DE LABAS. 17-7-2012.

Labas desde la Hourquette de Ossoue.

Lac de Estom, Camino al Col de Arraille, Camino al Col de las Gencianas, Vallón de Labas, Corredor a la Brecha Norte de Labas y Arista Norte. Descenso a la Brecha Norte de Labas, Corredor a la Brecha Norte de Labas y Collado de Labas.
17-07-2012.
Salida 08 h. Llegada 12 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Labás y Seda.

            A una tarde fresca más debida a los esfuerzos de la jornada que a la temperatura real en el Lac de Estom le sucede una noche cómoda larga y confortable además de reconfortante salvo el sonsonete a media noche de una ratilla que pretendía aligerar nuestras pertenencias. Así que el 17 de Julio nos sorprende horizontales tal y como se despidió el día anterior pues son las siete y cuarto cundo nos ponemos en pie: no hay prisas.

            Desayunamos, recogemos la Cabaña de Estom que es nuestra y a las ocho de la mañana nos ponemos en camino. Estamos a 1804 metros de altitud y nos espera una jornada llena de incógnitas pues no conocemos casi nada del recorrido que pretendemos.

            El camino que parte del refugio de Estom marcha en dirección sur por la orilla izquierda del lac y enseguida empieza a ganar altura con una serie de lazadas que se siguen con un tramo horizontal con destino al Col de Arraille.

            Atrás y al fondo se queda el sombrío lac mientras que nosotros nos adentramos en el sol de la mañana que se cuela por encima del Circo de Labas.

Vallón de Labas.

            Superada la cola del lac, hemos contemplado la Cascada de Labas, el camino gira al oeste bordeando la ladera este del Pic de Estibe de Estom hasta alcanzar un punto próximo al barranco que baja del Col de Arraille y donde el camino se divide: al noroeste y mediante cortas lazadas se va al Col de Arraille y nosotros cruzamos el barranco seco en este punto y tras coger agua que baja del Vallon de Labas nos vamos para arriba en dirección norte. Estamos sobre los 2000 metros de altitud.



            Un transitado camino serpentea sobre una inclinada ladera de verdura y tras unas cuantas zetas se alarga horizontal hacia el este en busca del Col de las Gencianas previo paso por la Cubeta Lacustre de los Lacs de Labas; Rosa, que lo de las vueltas le va poco se va para arriba atajando directamente y tomando el camino que prosigue al norte, muy erguido, para introducirse por el estrangulamiento en el Vallon de Labas.

Entrada al Vallon de Labas.


            Poco más arriba la verdura es sustituida por la pedriza granítica  con lo que alcanzamos el umbral del vallon comprendido entre la Cresta Norte del Labas al este y un contrafuerte del Pic de la Seda al oeste.


            Se trata de un barranco completamente longitudinal y que en mediano ascenso prosigue al sur con un horizonte límite en el Col de Labas que lo tapona. Ascendemos con el barranco sumergido en la pedriza aunque nos acompaña el arrullo del agua nacida de los neveros residuales que tachonan concretas y reducidas zonas del barranco especialmente en el fondo del mismo.



            En la Cresta Norte de Labas se ha recortado nítido un corredor muy estrecho y todavía vestido de nieve que nos anuncia la inmediata presencia del subsiguiente corredor que vamos buscando y del que enseguida aparece el potente cono de deyección del mismo arrancando del mismo fondo del barranco. Conforme nos aproximamos al mismo se descubre paulatinamente hasta enseñarnos la brecha en la que concluye.

            Estamos alrededor de los 2550 metros de altitud y es la hora de la decisión: atravesamos el nevero de fondo en muy suave ascenso y nos introducimos en la zona norte del cono de deyección del corredor: nos esperan 400 metros metamórficos que imaginamos poco cómodos. Van a ser las nueve y cuarto


            Los primeros metros están absolutamente inestables y hay que andarse con mucho cuidado a pesar de que las piedras tienen un buen tamaño. Luego se estabilizan un poco los materiales y nos permite una fácil progresión en busca de la entrada del corredor hasta que una zona de gravas nos lo pone un poco duro ya que la pendiente ya es rigurosa.

            Porfío con Juan en la idea de alcanzar aunque sea en travesía incómoda la pared derecha del corredor recién nacido pero todavía penaremos unos minutos peleando cruentamente con un corredor absolutamente descompuesto. Finalmente me voy hacia la pared y enseguida lo hacen mis socios. Los materiales están más firmes, hay huellas dispersas practicadas sobre terreno húmedo y los apoyos de manos en la roca aunque descompuesta ayudan lo suyo, además alguno de los de mano pasa a ser seguidamente de pie y ya es el completo.

            El corredor sigue igualmente erguido si no más y se estrecha mostrándonos el neverillo residual que lo corona, pero quedan los últimos 100 metros y la pared que llevamos deja de sernos útil por lo que hay que atravesar penosamente el corredor y proseguir por la pared izquierda  ahora muy escalonada y fácil de transitar. Los últimos metros son una perfecta antesala del casquete somital que hemos de ascender a continuación.

Una mirada a la zona lacustre de mañana.

            Son las diez cuando alcanzamos la Brecha Norte de Labas situada sobre los 2900 metros de altitud. La Punta Norte de Labas tiene una pinta infernal pero en cambio la ladera que nos queda siendo erguida y descompuesta va a resultar amable y fácil de subir pudiéndolo hacer un poco por cualquier parte.


            Son las diez y cuarto de la mañana cuando alcanzamos la amplia Cima del Pic Labas situada a 2976 metros de altitud. Ha sido más fácil de lo que suponíamos a priori.

            En la cima hay un montañero que ha subido desde Baysellance y no le ha gustado demasiado su camino así que se queda para bajar con nosotros.

Atrás Estom Soubiran y más atrás Ordesa.

Preciosos lacs que nos esperan: Labas y más.

            Nosotros tenemos el corazón partido. Por una parte nos interesa la cara sudeste del Pico de la Seda que vemos perfectamente desde aquí, la dentellada Arista Este que arranca del Col Labas y los corredores somitales que surcan la parte superior de la pared y sobre ello habrá que decidir más bien pronto que tarde. Por otra al nordeste se encuentra la compleja Cuenca Lacustre de los Lacs de Labas y de Aspe y el Soum de Aspe que nos espera mañana, el Malh Arrouy en el Pic de Pebignau, El Estom Soubiran, el Sud de Aspe y el Pouey Mourou están por allí en dislocada armonía salpicados de lacs.

            El Circo de Gavarnie, Marcadau, Bujaruelo y Otal siguen presentes al igual que el imponente y próximo Vignemale.

            Buscamos un lugar al solecillo de la mañana pues subiendo a la sombra no se hacía nada de calor contando con el vientecillo de altura que nos ha acompañado y pasamos un largo rato en esta cima tanto tiempo ansiada.

            Son las once de la mañana cuando iniciamos el descenso. Juan y yo bajamos delante mientras que Rosa y nuestro nuevo compañero lo hacen detrás. Si tiran algo nos podemos librar con relativa facilidad.


            De esta forma alcanzamos la Brecha Norte de Labas fácil, tranquilamente y sin contratiempo alguno. Juan se va como una moto para abajo patinando y trotando el corredor mientras que yo me quedo con los otros socios y tranquilamente, eligiendo los tramos más inestables nos bajamos en un santiamén.

            El corredor de baja mucho mejor de lo que nos parecía mientras lo subíamos y lo que es más, buscando un poco prolongamos el patinaje, bastante cómodo, hasta muy abajo prácticamente hasta una altura equivalente al Col de Labas.

            De allí para abajo quedan algo más de 50 metros de descenso obligado por la existencia de un inclinado nevero poco apto para nuestras botas blandas por lo que bajamos un poco más de lo que hubiéramos deseado.

Hacia el Col de Labas.

Armeria alpina.

            Sobre los 2625 metros de altitud atravesamos el nevero y nos incorporamos al caminillo que en diagonal ascendente hacia el oeste se encumbra hasta el Col de Labas.

Labas desde el col des mismo nombre.

La Este de Labas desde los Lacs de Labas.

            Son casi 100 metros de desnivel que no se hacen pesados tras aligerarnos de ropa puesto que el corredor lo hemos bajado con el forro polar y los guantes puestos en prevención de alguna caída. Son las doce menos veinte cuando alcanzamos el Col de  Labas situado a 2719 metros de altitud y la jornada no ha hecho más que comenzar.

           Tiene Continuación.

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16 jul 2012

40a-12. PIC DE ESTIBE AUTE. 16-7-2012.




Estibe Aute desde sus lagos.

La Fruitiere, Cabaña de Pouey Cout, Lacs de Estibe Aute, Col de Estibe Aute y Arista Nor-noroeste. Descenso hasta el Barranco de Lutour y Cabaña del Lac de Estom.
16-07-2012.
Salida 09 h. Llegada 18 h.
Sol.
Fácil.
Juán Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Estibe Aute procedente del IGN francés. Vía en amarillo
 
            Cuando con ciertas dificultades fuimos capaces de sustraer nuestra vista del Macizo de Vignemale, enseguida se posó en una cadena de cimas situadas al nordeste del mismo y en los tremendos valles que se articulaban entre ellas. Primero desde Baysellance la Seda parecía asequible, posteriormente desde el Valle de Lutour el Labas resultaba inquietantemente enigmático, pero aunque no muy frecuentados, debíamos de rendirles nuestra visita de cortesía.
            Este verano 2012 no haremos nuestra acostumbrada salida larga pero a cambio haremos escapadas que pueden resultar sumamente útiles y la primera llega el 16 de Julio.
            Son las seis de la mañana cuando nos metemos en el coche y las ocho y media cuando estamos aparcando en la Fruitiere recién entrados en el Valle de Lutour y a 1371 metros de altitud. Previamente nos hemos chupado el Portalet el Aubisque y el Soulor, llegar a Pierrefite Nestalas y subirnos hasta Cauterets que nos recibe con rancios recuerdos de nuestra primera visita al Vignemale allá por el 88.

Labas.

            Reorganizamos las cumplidas mochilas y a las nueve menos cuarto nos ponemos en camino valle adelante y en dirección sur: preside el Labas.
            El transitadísimo camino atraviesa el barranco por un puente y marcha suavemente en ascenso por la orilla orográfica derecha. Caminamos a la sombra mientras que el sol inunda la cabecera del valle en una mañana absolutamente espléndida.
            Sube bastante gente, a pesar de ser lunes, que vamos dejando atrás  mientras que el camino se introduce en el pinar que baja hasta mojar sus pies en el barranco.
            Poco más arriba dejamos ligeramente al este la característica Cabaña de Pouey Caut y un poco más arriba el acartelado desvío que parte hacia el este en busca del Refugio Russell. Estaremos alrededor de los 1550 metros de altitud.
            Enseguida el camino cambia de orilla y cuando queremos darnos cuenta estamos ante el inicio de otro camino que en dirección oeste se elevará en busca de los Lacs de Estibe Aute. Atención porque no hay más que un hito de piedras en un vulgar caminillo que parte del principal del fondo del valle. Estamos a 1600 metros de altitud y este será nuestro camino.

 
            Aligeramos las mochilas a la sombra de un pino negro y recogemos un par de robellones que están deliciosamente agusanados, será nuestra única frustración de estos días. Son las diez menos cuarto cuando emprendemos el nuevo camino en dirección oeste.
            Suavemente inclinado en principio, enseguida se yergue por la orilla derecha de un torrente seco en el que blanquean los cantos rodados de granito. Creemos que derivará un poco más arriba hacia el norte para salvar un potente resalte de paredes también graníticas que dividen la pared en dos pero no será así sino que lo hará hacia el sur de la enorme ladera que tenemos que subir.
            Sobre los 1800 metros de altitud  el camino se va en ascenso hacia el sur practicando una serie de lazadas sobre una ladera mixta de verdura y granito desprovista de arbolado y al sol de una espléndida mañana de verano.

 
            Dejamos a nuestra izquierda un indeciso caminillo que quiere marchar en busca del Lac de Estom y proseguimos en ascenso girando al norte una vez alcanzada la altura de la parte superior de los paredones.
            El camino es imperdible y medianamente transitado nos lleva en ascenso al encuentro de una depresión seca que no es el presumido desagüe de los lacs que lo hacen por la parte norte de la pared pero desde allí contemplamos la primera estampa de nuestro objetivo que es el Pic de Estibe Aute.
            El ascenso se hace largo así como la enorme diagonal que cruza prácticamente toda la ladera aproximándose a la salida natural de los lacs en la zona alta de la misma que se ha arrellanado un tanto.

            Divisamos un diminuto laquette en la salida de aguas del circo y  alcanzamos el cierre del circo lacustre señalado con un par de hitos a prueba de nieblas. Desde allí y orientándonos al sudoeste recorremos una considerable pedrera granítica con materiales de grandes proporciones que en suave declive nos conduce al Lac Pequeño de Estibe Aute; una irregular y poco profunda mancha de agua por la que desagua el circo. Al sur se encuentra el Lac Grande de estibe Aute. Estamos a 2328 metros de altitud y en el brazo de separación de ambos lacs nos sentamos a almorzar cuando son las once de la mañana  para  reponernos de un repecho interesante.
            Media hora después atravesamos el brazo de separación de los lacs y  nos enfrentamos a la tartera que se convierte en corredor y nos debe de conducir en dirección sudoeste  al Col de Estibe Aute.
Lacs de Estibe Aute.
 
            Al objeto de avanzar lo más cómodamente posible iniciamos el ascenso inmediatamente, para alejados del fondo del barranco progresar en suave ascenso y a media ladera, transitar la ladera izquierda, escalonada de praderío, atravesando los mínimos tramos de pedrera posible.

 
            Pasamos muy altos sobre el estrangulamiento intermedio y afrontamos el tramo final de subida que es el más erguido y descompuesto un poco por medio buscando los tramos más firmes.

 
            Son las Doce y media cuando alcanzamos el Col de Estibe Aute  situado a 2622 metros de altitud. Estamos en la divisoria con el Valle de Gaube y la imagen de la Cara Norte de Vignemale resulta tan espectacular como siempre. A nuestros pies está el rellano del Refugio de Ouletttes.

 
            A nuestra izquierda tenemos la arista nor-noroeste que es nuestro inmediato objetivo.

 
            Se trata de una arista suave y amplia que se transita muy bien hasta que alcanzamos el primer resalte, lugar en el que hay que empezar a apoyar las manos  y superar pequeñas dificultades siempre ligeramente en la vertiente oeste en la que hay establecida una línea de hitos, el lado este está cortado por paredes.

 
            Un segundo resalte en la arista que no ofrece dificultades especiales nos conduce a una brecha  en la que hay que buscar un poco el paso; tras ella aparece el resalte somital que ascendemos un poco por cualquier parte empleando las manos con algún paso que a lo sumo será de segundo ya que se trata de una zona de lajas graníticas.

 
            Es la una y diez cuando alcanzamos la cima del Pic de Estibe Aute, el punto culminante de la arista que separa los Valles de Gaube y Lutour, a partir de aquí la arista gira al este se alarga en descenso hasta el Arraille y prosigue decididamente al este: allí están nuestros objetivos siguientes que son la Seda y Labas.

Labas y Seda.
 
            En la amplia y apacible cima en la que hay una estaca en el monolito cimero hacemos fotos y contemplamos un amplio paisaje del que destacamos al norte el Ardiden del que recorremos su vía sur por la Brecha de Agudes y el Refugio Russell, el Chanchou y Cestrede  más próximo, al este Neouvielle y el Circo de Estaube, luego casi al sur el Circo de Gavarnie con su irrepetible skyline. Después siguiendo hacia el oeste territorio comanche desde Fenez al oeste toda Tendeñera, Panticosa, Midí de Ossau discreto, Piedrafita, Gran Faxa, Frondiellas, Balaitus, hasta Guara.
 
Laquettes de Estibe Aute.

            Echamos un bocado y permanecemos casi una hora en la cima. Tenemos tiempo para estudiar el Wallón de Labas el corredor a su arista norte, el Col de Labas, la Norte de la Seda que no tocaremos y que quisiéramos atravesar para ver y  las cimas que conforman el Circo Lacustre de Aspe. Son las dos de la tarde cuando iniciamos el descenso.

 
            Recorremos la arista aproximadamente por el lugar de subida disfrutando del mediodía hasta que alcanzamos el Col de Estibe Aute, allí, sin miedo a las pedreras nos vamos tranquilamente para abajo un poco por medio buscando el tránsito de pedreras de buen tamaño por las que bajamos con comodidad. También aprovechamos los reducidos neveros que todavía anidan en el fondo del corredor.

 
            A las tres de tarde alcanzamos el pasillo de separación de los dos lacs y buscando los hitos del cierre lacustre nos vamos para abajo sin prisa pero sin pausa.

 
            Adelantamos a unos cuantos visitantes de los lacs y bajamos la pared siguiendo exactamente el camino de subida de tal forma que a las cuatro y cuarto alcanzamos el depósito de material que hemos dejado por la mañana.
            Damos una pequeña vuelta por el pinar para comprobar primero que hemos cogido los dos únicos robellones y segundo que se encuentran completamente agusanados y a la sombra recomponemos las mochilas y echamos un buen trago de agua.

 
            Media hora después nos incorporamos al camino del fondo del valle y proseguimos el ascenso en dirección sur y por la orilla izquierda del barranco.
            Enseguida el camino se empina y subimos la zona escalonada con calor con carga y sin demasiadas ganas pero sabemos que queda muy poco.
            Nos distraemos con las cascadas que adornan el barranco y saludando al tropel de caminantes que baja hacia la Fruitiere.

Lac de Estom y nuestros objetivos próximos.
 
            Van a ser las cinco y media cuando pasamos Junto al Refugio del Lac de Estom a 1804 metros de altitud. Echamos una visual al circo cuyo fondo alberga al Lac de Estom y nos vamos ligeramente al este del refugio en busca de la Cabaña de Estom.
            Se encuentra a un centenar de metros del refugio, la encontramos con la puerta y las ventanas cerradas y va a ser toda para nosotros puesto que ya muy tarde llega un grupo muy numeroso que decide vivaquear en los pinos.
 

            La Cabaña de Estom tiene una bancada de hormigón para poderse acostar una decena de personas, hay una colchoneta de gomaespuma muy grande y dos o tres mantas. También cuenta con un fuego bajo recrecido con bloques de granito y una desvencijada mesa metálica. Está bastante limpia aunque con las paredes y los techos renegridos por el humo del hogar. En la parte trasera hay una surgencia que nos facilitará el agua fresca para beber y allí nos vamos a quedar.  
            Deshacemos las mochilas organizamos un poco lo nuestro, nos damos un lavazo y  secamos un poco el sudor de las ropas antes de que se vaya el sol que aquí lo hará pronto.

Clavelinas de Pastor.
 
            Disponemos de una enorme tarde para descansar de los 1700 metros subidos y de los 1470 metros bajados, para reponer líquidos pues hoy ha sido una jornada de sol toledano y para hacernos una cena casi pantagruélica: ni siquiera nos haremos el café con leche. Como había que portear relativamente poco pues nos hemos excedido con la comida.
            Después de cenar nos damos una vuelta por la orilla del lac y los alrededores del refugio y a las nueve y media nos hemos puesto horizontales y dispuestos a despedir la jornada desde el cómodo mullido del colchón de gomaespuma. Hemos porteado la tienda y las esterillas para nada pero eso es algo que nunca se sabe y no es conveniente jugar con la suerte ya que nunca se sabe si estará de tu parte.

            Puedes ver la Continuación.