8 may. 2011

28-11. PEQUEÑO ARRIEL POR ARRIOUS. 8-5-2011..

Lac de Arrious y atrás los Arrieles.

Cabaña de Soques, Collado de Arrious, Lac de Arrious, Collado de Soba, Arista Oeste y Arista Este. Descenso directo al Valle de Arrious.

08-05-2011.

Salida 08 h. Llegada 16 h.

Sol.

Bastante fácil.
 
Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez.

Mariano Javierre.

Mapa de Arriel procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Cuando se llega al Col de Arrious siempre se busca la imagen del Arriel aunque lo que se ve a primera vista  no lo que buscas sino el poderoso picacho que domina el Paso de Orteig y el Lac de Arrious y el Pequeño Arriel. Para ver el Arriel hay que subir hasta el Collado de Soba.

            Hemos estado varias veces en Arriel, siempre desde la Sarra, pero solamente en una ocasión nos acercamos hasta el pequeño Arriel. Hoy volveremos a recordar en parte y a recorrer un camino nuevo para nosotros.

            Son las ocho de la mañana del 8 de Mayo de 2011, estamos aparcando en la Cabaña de Soqués a 1400 metros de altitud y el día se promete espléndido, aunque por nuestra mente no se escapa el hecho de que cuando para marchar al monte hay que bajar un puerto, en este caso parte del Portalet, el camino se va a poner muy cuesta arriba. Psicológicamente es muy bueno partir de un punto alto.

            El camino se introduce inmediatamente en el hayedo y transita la orilla derecha del Valle de Arrious siempre en dirección este-nordeste y está muy transitado a pesar de que hoy no hay prácticamente coches en los aparcamientos de la zona.

            Media hora después salimos del hayedo a la vez que cruzamos el torrente que baja directamente del Collado de Arrious. Por su orilla derecha hemos de continuar hasta arriba.


            La parte intermedia del valle está verde primavera y con agua por todas partes, asciende suavemente contenida por soleados paredones en su orilla derecha y sombrías y recién nevadas paredes de la cresta fronteriza.

            Pasamos junto a las ruinas de la vieja cabaña y alcanzamos  la Nueva Cabaña de  Arrious adosada y al abrigo de una enorme piedra y situada sobre los 1850 metros de altitud. Son las nueve y cuarto.

Deberíamos haber subido directamente al Collado de Soba.
 
            A partir de aquí encontramos los primeros neveros, todavía desperdigados y nos acercamos al resalte intermedio del valle para coincidir con el barranco en la cabecera del mismo, lugar en el que se arrellana un poco y en el que unas citas nos indican el inicio del camino directo hacia el Collado de Soba.
 
Pic de Arrious.

            Nosotros queremos llegar al Col de Arrious y consecuentemente, sabemos que eso supone un rodeo pero proseguimos hacia arriba por la orilla derecha del barranco transitando por neveros que se hacen continuos.
 


            La nieve está buena y cómodamente alcanzamos las inmediaciones del Col de Arrious, lugar en el que giramos al este y por una suave depresión nevada y ascendente alcanzamos inmediatamente el Lac de Arrious situado a 2280 metros de altitud.

            En unas piedras al oeste del lac nos sentamos a almorzar y a disfrutar del solecillo de la mañana.

            El lugar es entrañablemente delicado: el lac está todavía completamente helado y me las he visto para coger agua en un recién nacido ojo. Allí está la brecha en la que se inicia el Paso de Orteig de camino a los Lacs de Arremoulit  en la ladera noroeste del poderoso picacho que domina el lac y al fondo de la lámina de hielo, una inmaculada cuenca nevada se eleva hasta la Cima del pequeño Arriel. Su hermano mayor juega al escondite discretamente.
 

La Sur del Pequeño Arriel.

            Veinte minutos más tarde nos ponemos de nuevo en marcha y avanzamos en ascenso por la orilla sur dispuestos a recorrer la vía que hacen los franceses hasta el Collado de Soba. Pasamos junto a un laquette completamente helado e iniciamos el largo flanqueo de la Loma-arista  Norte del Pequeño Arriel, una zona de abundantes barreras rocosas con rellanos intermedios transitables y llenos de nieve.

            Siempre resistiéndonos a poner los crampones cuando el monte está mixto y la nieve decente, hoy nos va a resultar caro pues ya hemos descartado la subida directa por estar muy cubierta de una espesa capa de nieve recién caída.

            El fondo del Corredor Oeste del Collado de Soba queda muy debajo de las terrazas en las que nos encontramos y el descenso está rocosamente escalonado por lo que proseguimos por la terraza con la esperanza de que  suavemente se incorpore al fondo del corredor, cosa que no va a suceder por lo que nos tendremos que bajar un par de paretazos de nieve algo dura de espaldas al corredor, los que finalmente nos permiten abandonar las terrazas que transitamos y alcanzar el ya soleado fondo del corredor.
 
Pico del Collado de Soba.

            La nieve está estupenda y suavemente terminamos de subir el amplísimo corredor que nos deposita en el amable Collado de Soba a 2450 metros de altitud. Son las once y media y se nos ha ido un tiempo tremendo en esta parte del camino.

            La arista oeste del Pequeño Arriel está allí, desafiante, oscura y limpia de nieve y por allí nos vamos recorriendo su lomo pedregoso hasta que alcanzamos la base de la pared. Metidos en la pared ascendemos un corto tramo fácil  que nos coloca en la base de unas verticales placas graníticas.

            Hay una vira amplia que se eleva suave y ligeramente en la cara sur para morir enseguida en medio de las paredes

Arrious y Lurien.

            También hay un paso vertical pero con buenas presas que permite superar los 4 metros que nos separan de la arista. Allí esta la arista que recorriéramos en su día pero hoy no me gusta. La nieve recién caída casi ha desaparecido pero rellena las grietas de la mayoría de las presas y mantiene los líquenes muy húmedos y resbaladizos en las rampas lisas inmediatas a la arista que es por donde la progresión resultaría fácil en otras condiciones.

            Subo la placa con cuidado pensando en que hay que bajarla y avanzo hasta una brecha siguiente donde el tema se pone mejor  pero con la placa de inicio y las botas húmedas es suficiente pues no nos gusta hacer roca con los crampones puestos.

            Mi chica entre tanto ha comprobado que la vira muere en mitad de la pared y dándonos la vuelta, recuperamos los bastones y los piolets y nos vamos para abajo en busca del faldeo de la cara sur.

            Hay un potente nevero que arranca de las paredes y que vamos a atravesar lo más horizontal posible para aproximarnos a la arista este. La nieve algo soleada está muy buena y la travesía aunque es algo expuesta por la fuerte pendiente del nevero se va a hacer bastante bien llevando bastón y piolet. No son necesarios los crampones.

Arriel.
 
            En la travesía se nos va un cuarto de hora largo hasta que alcanzamos un discreto lomo solamente cubierto por la nieve recién caída que se marcha a toda pastilla y  por allí nos vamos para arriba en busca de la arista este.

Remontando la Arista este del pequeño Arriel.
 
 
            En los descansillos del ascenso contemplamos la espléndida estampa del Arriel y los estruendosos desprendimientos de la cara norte hasta que alcanzamos la arista. Luego a toda cresta y con unos apoyos de manos fáciles alcanzamos enseguida en la  cima del Pequeño Arriel situado a 2683 metros de altitud cuando son las doce y media de la mañana.
 
Collado de Soba.

Pallas.

Lacs de Arremoulit.

            Poco después llega la pareja que hemos encontrado cuando íbamos a iniciar el faldeo. Uno llega con los crampones puestos. Charlamos, intercambiamos fotos y se van para abajo. Quieren hacer el Arriel.

            En inicio del nevero que viste el Collado de Arriel se paran a arreglarse un poco y les alcanzamos ya que el la cima corre viento. Enseguida se van, bajarán a la Sarra después y nosotros nos quedamos a comer mientras contemplamos una buena parte de su ascenso que se les llevará una hora, nosotros no estamos por esa labor pues las dos travesías de la jornada ya han supuesto suficiente ración de nieve.

            Alrededor de la una y media continuamos para abajo primero por la zona que ya está prácticamente limpia de nieve y luego desandamos el faldeo pues lo preferimos  antes que hacer nueva huella un poco más bajo.

            Alcanzamos la arista oeste a la vez que ellos llegan al Arriel y descendemos la loma hasta el Collado de Soba, momento en el que ellos inician el descenso y nosotros nos vamos por el Corredor Noroeste del Cuello de Soba en busca directamente del Barranco de Arrious. Una débil e intermitente huella nos confirma la vía.

            Hemos descendido una buena parte del amplio corredor para luego abandonarlo y seguir descendiendo por la ladera noroeste de la cresta fronteriza faldeando la Punta del Collado de Soba y el Pico de Soba. Se trata de una ladera escalonada y cubierta de nieve casi en su totalidad que nosotros vamos buscando como procedimiento de bajar rápido. La nieve está muy buena y solo excepcionalmente en algún punto está blanda.

Atrás queda el Pequeño Arriel.
 
            Sabemos que el corredor directo barranco está cortado en las inmediaciones del mismo y por ello hay que derivar siempre un poco hacia el oeste.

            Muy cerca ya del barranco y cuando aparecen algunas afloraciones rocosas  emergentes de los neveros encontramos las citas que nos conducen a una ladera con vegetación establecida entre neveros residuales y allí está el camino que transita la ladera y nos conduce al Barranco de Arrious a una altitud de 2050 metros.
 
Parte alta del Collado de Arrious.
 
Salida natural del Corredor al Collado de Soba.


            Recogemos los piolets, echamos un buen trago de agua, nos quitamos ropa y nos vamos para abajo son las tres y cuarto.

            Descendemos por el camino en busca del relajo que demandan nuestras rodillas pues la jornada ha resultado pesadita. No es la mejor época para moverse por la nieve.

            Nos cruzamos con un paseante que descansa, luego más debajo de la Cabaña de Arrious con un a familia que ha subido a pasar la tarde pero nada más. Nos parece que el tránsito por la zona es reducidísimo.
 
Narcisos en el Valle de Arrious.


            Nuestras piernas agradecen el mullido de la hojarasca del hayedo que descendemos tranquilamente para llegar al aparcamiento cuando son las cuatro y cuarto de la tarde. El aparcamiento está muy flojo y lo mismo sucede con el del Valle d’Aneu.

            Sentados en la hierva junto al coche  tomamos una cerveza mientras nos descansamos de los 1400 metros movidos a la vez que dejamos que nuestra vista vague del Estremere y Puerto Viejo de Sallent al Valle de Pombie con el sempiterno Midí d’Ossau de fondo.

            De vuelta a casa en el Portalet hay movida de “fransuas” y de bajada comprobamos que las instalaciones de Formigal están inmaculadamente recogidas. La ducha en casa nos deja como nuevos.

Para ver más fotos. 

 

           

           

             

             

             

          

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