17 sept. 2011

51-11. CANARELLOS-PELAY. 17-9-2011.

 
La Fraucata.

Pradera de Ordesa, Barranco Cotatuero, Faja Canarellos, Hayedo, Gradas de Soaso, Circo de Soaso, Faja de Pelay, Mirador de Calcillarauego y Senda de los Cazadores.

17-09-2011.

Desnivel acumulado 1000 m.

Distancia recorrida 20000 m.

Tiempo efectivo 06 h.

Mixto.

Muy fácil.

 Agua en las fuentes de la Pradera, el el Barranco de Cotatuero, En la Surgencia de Tabacol y en el Arazas.

Se trata de un recorrido por las alturas del Cañón de Ordesa que  se puede hacer en cualquier época del año con excepción del invierno, época en la que se desaconseja  por las dificultades que el hielo y la nieve añaden al camino en las fajas. Los guardas retiran los carteles indicadores.


Mapa de Ordesa procedente de Prames. Vía en amarillo.

A Ordesa hay que ir de cuando en cuando, a ser posible frecuentemente y fuera de las aglomeraciones que obviamente se producen en determinados momentos. Hoy 17 de Septiembre de 2011 no será el caso pero…

            Raúl y Clara suben de Huesca y a las nueve de la mañana estamos aparcando en la Pradera de Ordesa, les vamos a enseñar un poco el Parque, bueno, la zona de los turistas.

 
            Han anunciado una incierta ventana de tiempo aceptable durante la mañana, pero como tampoco se espera mucha lluvia nos vamos tranquilamente de camino hacia la Capilla de la Virgen del Pilar siguiendo el camino hacia Soaso. Estamos a 1330 metros de altitud.

            Hay mucha gente ya en el camino  pero enseguida nos quedamos solos al iniciar la senda que nos introduce en el Barranco de Cotatuero.

            Un camino bastante menos transitado que el anterior avanza en imperceptible ascenso, en dirección norte y a través del  hayedo-abetal clásico del fondo del Cañón del Arazas. Rectos como velas, hay más abetos que hayas, compiten verticalmente en busca de la luz en una mañana medio gris que aquí en el bosque está rayando con la semioscuridad.

            Enseguida el camino comienza a ascender a lazadas  entre musgos y sotobosque de boj y prosigue para arriba siempre por la orilla derecha del barranco silencioso por carecer de agua ya que a estas alturas de la temporada el caudal baja filtrado en su mayor parte.

            Subimos tranquilamente comentando diversos aspectos del lugar hasta que al rato alcanzamos el abrigo de troncos de las inmediaciones del barranco. Está ocupado.
 
            Unos metros más arriba el camino se abre en dos: el de la izquierda se alarga hacia las Clavijas de Cotatuero y la Faja Racón y el de la derecha, que tomamos nosotros, se marcha a cruzar el Barranco de Cotatuero sobre los 1650 metros de altitud.

            Un puente metálico permite atravesar el barranco en una zona de grandes bloques, lugar en el que cogemos agua y continuar en mediano ascenso para ganar la altura suficiente a la que se va a desarrollar la Faja Canarellos que será alrededor de los 2700 metros de altitud.
 
Cotatuero.

            Contemplamos las paredes de las Clavijas de Cotatuero por las que pasa una cordada que nos sirve de puntero indicador de las mismas, contemplamos la menguada Cascada de Cotatuero, los espléndidos murallones del Gallinero por encima de la Faja Racón y alcanzamos la amplia faja que vamos a transitar.

            La faja es mucho más amplia de lo que se puede pensar vista desde la Pradera. Transita el asentamiento alto de Pinos silvestres y negro por el que no se imagina uno la presencia de camino, que en buena parte se traza entre asentamientos de pratenses.

            Es fundamentalmente llano pero salpicado de continuos repechos a los que le suceden repetidas bajadas, mediante las que iremos avanzando ahora en dirección sur atravesando sucesivas proas con los correspondientes corredores que componen estructura horizontal del cañón.

Diazas.
 
            En cada saliente una parada para contemplar la magia de una perspectiva continuamente cambiante, de paredes verticales sembradas de inimaginables oquedades anidadas en un escenario de tan enormes proporciones. Atrás se va quedando las verticalidades policromas del Gallinero y al frente toda la ladera izquierda del Cañón del Arazas en la que se desarrolla la Faja Pelay y en la que destaca el Mirador de Calcillaruego, Punta Diazas y Peña Duáscaro.

Gallinero.
 
 
            Habrá que ir bajando un poco y a través de una zona de bosque con muchas caducifolias para alcanzar el Hayedo pero antes nos detenemos en el lecho de un espectacular barranco y almorzar. Van a ser las once de la mañana.

            Media hora después continuamos adelante y girando al este para iniciar el transito del hayedo en el que enseguida encontraremos el camino principal del Cañón y al personal que va para arriba. Atrás han quedado las Cascadas de Arripas que hemos visto desde arriba y las de la Cueva y del Estrecho. Estamos a 1650 metros de altitud.

            Un amplio y muy transitado camino se alarga en suave ascenso atravesando la zona superior del hayedo y saliendo del mismo se aproxima al Arazas debajo de las gradas.
 
Gradas de Soaso. Poza.
 
            Las Gradas de Soaso son un conjunto de estratos de calizas horizontales escalonados en el fondo del barranco por los que saltan tumultuosas las espumosas aguas del Arazas. Hoy con poco agua y con muchos paseantes, resulta complicado sacar una foto limpia, aunque no sea un día afortunado para la fotografía.

            El camino transita la orilla derecha del barranco, gana altura lazada a lazada y de poza en poza y corona las gradas introduciéndose en el Rellano del Circo de Soaso por encima de los 1700 metros de altitud.

Circo de Soaso.
 
            La vista se amplia, el camino se allana empedrado y las nieblas cierran el amplio circo dejándonos contemplar a duras penas el Cilindro y el Perdido, la Torre de Góriz cierra el panorama.

            El camino se alarga por medio del circo en dirección este para girar ligeramente al nordeste en busca de la Cola de Caballo que permanece oculta en el fondo del circo.

            Pasamos junto a un abrigo de troncos que sustituye al de piedra que un vendaval arrollara no hace muchos años y decididos a no llegar a la Cascada de la Cola de Caballo pus no es su mejor momento y todos la conocemos, atravesamos el Arazas, en este punto filtrado en las graveras del lecho y nos vamos al encuentro de la Senda de la Faja de Pelay. Estamos ligeramente por debajo de los 1800 metros de altitud y es la una menos cuarto.

 
            Tomamos el corredor al este del circo que se sube bien casi por cualquier parte, nos levanta 50 metros del fondo del circo y nos deposita en la senda  que viene muy llana del fondo del mismo, lugar desde el que fotografiamos la Cola de Caballo visible desde aquí.

            Los caminos que recorren las fajas en Ordesa se pueden hacer en cualquiera de los dos sentidos, la elección es personal y suele obedecer a criterios de luz y de la forma de afrontar el desnivel. La Faja Pelay la he recorrido en los dos sentidos, me gusta cualquiera de ellos pero suelo aconsejar hacerla en sentido de vuelta a la Pradera fundamentalmente debido al desnivel continuado de la Senda de los Cazadores. Hoy así lo vamos a hacer.

Fondo Cola de Caballo.
 
            La senda arranca de las inmediaciones de la Cola de Caballo y mientras que el Camino de Soaso llanea o desciende hacia las Gradas, el de la Faja de Pelay inicia un suave ascenso por la ladera izquierda del Cañón.

            La Faja es muy ancha, los primeros metros es muy pedregosa pero a continuación atraviesa una zona con bastante verdura a la vez que llanea bastante. Cuando se aproxima a la zona de las Gradas de Sosa ya está muy alta y ofrece unas espectaculares  imágenes sobre el Arazas, los caminantes son hormigas.


            La senda gira oeste del mismo modo que lo hace el Cañón y se enzarza posteriormente en una serie de repechos cortos y alguna que otra bajadilla pero manteniendo una suave línea de ascenso.
 
Canarellos desde Pelay

            Nos cruzamos con gente que la hace en sentido contrario, nos entretenemos mirando setas que las hay, contemplando flor de nieve que está algo pasada y sobre todo contemplando las torres y los paredones que cuelgan sobre nuestras cabezas. En las paredes del otro lado del Cañón contemplamos los Paredones de Punta Tabacol, El Gallinero y Mondarruego mientras nos vamos enfrentando al Circo de Cotatuero.

            En una de las proas con más perspectiva de la faja nos paramos a comer a la sombra de un pino negro, uno de los que están limitando la espectacular vista que tenía desde allí hacia el este. En este mundo a veces lo mejor es enemigo de lo bueno.

Brecha y Casco.
 
            Son las tres de la tarde, la nubosidad va y viene pero no supone nada que se parezca a la previsión de lluvias con la que contábamos. Media hora más tarde  seguimos faja adelante que termina por alargarse más de lo esperado en una zona con ascensos y en la que el camino atraviesa los corredores a unos pocos metros el corte de la pared.
 

            La Pradera está allá abajo pero al norte aparece el espectáculo: estamos frente al Circo de Cotatuero y en el horizonte se recorta la cadena fronteriza con el Casco, La Brecha de Rolando el Pico Bacillac, el Dedo de Bacillac, la Falsa Brecha el Taillón y el Pico Blanco. Delante el Gallinero o Salarons nos muestra la sucesión de paredes y fajas que articulan su cara sur, entre ellas la Faja de las Flores.


            A las cuatro y cuarto llegamos al Mirador de Calcillaruego, un espectacular espolón que se asoma en medio del Cañón. Situado a 2000 metros de altitud es un balcón absolutamente extraordinario. Fotografiamos el Tozal del Mallo, nos hacen fotos una pareja de franceses que pasará la noche en el abrigo de troncos y un cuarto de hora después iniciamos el descenso de la Senda de los Cazadores. Se trata de un descenso vertiginoso de 700 metros que vuelta a vuelta se pierde altura con rapidez.

Tozal del Mallo y Mondarruego.

Primero hacia el oeste hasta alcanzar la incorporación del camino que viene del Collado de Diazas para luego, superado el resalte del mirador volver a la vertical del mismo y proseguir para abajo en la misma vertical o ligeramente al este.

            El camino lleno de escaleras absolutamente irregulares castiga las rodillas pero posee la belleza salvaje de transitar por un paredón inimaginable.

            Ya bastante abajo deriva un poco al este para terminar muriendo en el cono de detección de la pared en la que nace el rellano de la Pradera.

            Un camino artificial hecho para tratar de contener el deterioro que produce tanto visitante nos lleva al Puente sobre el Arazas a la entrada del aparcamiento.

Mirador de Calcillarruego.
 
            Son las cinco pasadas cuando llegamos al coche. Han sido casi 1000 metros de desnivel que al final se terminan acumulando en las piernas. La cerveza en La terraza del Bar de la Pradera está fresca y sabe a tranquilidad después del disfrute de la jornada una vez cumplido el pago correspondiente pues Ordesa siempre cobra.

Para ver más fotos.

           

             

 

 

 

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