21 feb. 2017

13-17. CIRCULAR POR LOS PASOS DE AOUDAS Y ARNOUSSE. 20-2-2017.


Perfiles amables en la Vertiente Norte del Pas de Aoudas. 

Aparcamiento de Astún, Llanos del Sol, Ibón de Escalar, Pas de Aoudas, Rama del Barranco y Pista de Arnousse, Cabañas de Arnousse, Altiplano Mayou, Collado y Corredor Arnousse  y Pista de Astún.
20-02-2017.
Salida 09:30 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Esquí de Montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Astún y Arnousse procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace ya algún tiempo que hicimos una circular entrando por el Collado Benou y saliendo por el de Arnousse. Tenía algunas referencias pero creía que los traveseros utilizaban el Pas de Aoudas entre Belonseiche y Escalar; por ello, nos colocamos en la Arista Norte de Belonseiche y contemplamos el barranco paralelo que arrancaba del Pas de Aoudas y que se ahondaba en el bosque: tenía mejor aspecto que el que arranca del Col Benou y que fue el que bajamos nosotros en aquella veraniega ocasión.

Nieve dura en los Llanos del Sol. 

            Teníamos que hacerla y es el lunes 20 de Febrero de 2017 cuando nos metemos en harina, aparcando sobre las nueve y cuarto en la parte trasera de los Edificios de Astún a 1730 metros de altitud. Antes de llegar nos detenemos para contemplar el descenso desde el Col de Arnousse hasta el para avalanchas al que llega la pista.
            La mañana es absolutamente espléndida, la temperatura deliciosa, el sol radiante pero hay un rehielo del quince que nos aconseja poner cuchillas para foquear la pista negra en busca de los Llanos del Sol. Llevamos gente por delante.

Juan subiendo por el fondo del Barranco Escalar.

            El camino de verano al Ibón de Escalar está muy pelado por lo que decidimos subir por la orilla derecha del barranco pues tiene continuidad y ya, de paso, le sacamos rendimiento a las cuchillas que en el llano se clavan muy bien y no suponen gran molestia.
            Ya en el estrangulamiento Juan se baja al fondo del barranco y remontará por el mismo mientras que nosotros nos vamos colgando en la ladera para alcanzar el rellano en el que se asienta el ibón a 2080 metros de altitud cuando son las diez y media algo pasadas.

Belonseiche y la rampa que vamos a utilizar para subir al Pas de Aoudas.

            El ascenso al Col de Aoudas prosigue al norte como si se tratara de la continuación del barranco pero el poco desnivel existente se concentra en un paretazo bastante erguido que se puede soslayar trazando una diagonal ascendente al nordeste y proseguir al noroeste por una gran vira, oculta desde abajo, que se encumbra un poco al este del amplísimo Pas de Aoudas que no hemos utilizado nunca como paso de un valle a otro.

Remontando hacia el Pas de Aoudas, Col de los Monjes detrás.

            La gente marcha o al Collado de los Monjes o al de Benou con “carreteras” establecidas, solamente una imperceptible huella se orienta a nuestro objetivo.

Juan en la parte superior de la rampa al Pas de Aoudas. 

            Hacemos la primera diagonal y tras una vuelta maría comprometida nos introducimos en la vira oculta excesivamente amable ya que desemboca en un paretazo de una veintena de metros con nieve muy dura que aconseja subir con crampones pero que nosotros lo hacemos en escalera sin descalzar los esquís.

En el Pas de Aoudas con Benou y Belonseiche.

            Son las once y cuarto cuando en el Pas de Aoudas situado a 2200 metros de altitud contemplamos la arista que hemos recorrido en alguna ocasión y la delicada imagen de los Picos Belonseiche y detrás Benou.

El Barranco por el que vamos a descender.

            En el collado quitamos pieles e iniciamos un descenso con nieve mixta de polvo y dura en los pelados que se negocia muy bien tras nuestras ya clásicas dudas iniciales.
            El barranco es amplísimo y está articulado por una serie de resaltes escalonados que permiten un descenso cómodo y agradable con algún que otro enganchón en nieve costra muy puntual.

Solamente han bajado un par de esquiadores.

            La huella de los esquiadores que se han tirado a saco por la pared sin buscar el collado desaparece misteriosamente bajo el tercer resalte y nos deja huérfanos de referencias cuando imaginamos que pueden haber complicaciones.

Nieve polvo por debajo del Pas de Aoudas.

            El barranco, que es una de las ramas subsidiarias del de Arnousse, se ahonda poco a poco relleno de nieve pero pronto le brota el agua y hay que abandonarlo. Por su izquierda se establece el bosque y nos decantamos por la derecha más limpia y soleada aunque la nieve tenga cortes.

Por la Ladera Derecha del Barranco Subsidiario de Arnousse.

            Pasamos un par de barranquillos buscando paso, alcanzamos las primeras hayas, descendemos unos claros en diagonal con una nieve excelente cuando el resto es completamente inviable y terminamos entrando en el hayedo que bajaremos en plan supervivencia hasta que otro barranquillo nos obliga a quitar los esquís cuando alcanzamos un rellano sobre los 1500 metros de altitud y nos paramos a echar un bocado. Van a ser las doce.

Dejamos atrás el tramo superior del hayedo.

            Tengo la idea de que habrá que cruzar la rama principal del barranco para en su orilla izquierda alcanzar la pista que se alargará hasta las Cabañas de Arnousse, pero las pocas huellas que hay permanecen en la orilla derecha del barranco y nosotros lo hacemos igualmente.
            Descendemos otro tramo de hayedo un poco más claro y alcanzamos una estrecha pista que confluye enseguida con otra acartelada que tomaremos ya en suave ascenso: es la pista principal del valle que conduce a las Cabañas de Arnousse y en la que hay una señal que prohíbe el tránsito de vehículos.

Hacia las Cabañas de Arnousse.

            Estaremos sobre los 1400 metros de altitud. Ponemos pieles de foca e iniciamos el suave ascenso de la pista. A Rosa se le sueltan las pieles muy húmedas y tiene que colocar cuchillas mientras llevamos las pieles al aire para ver si se secan un poco.
            Ascendemos hacia el sur con el sol en la cara y enseguida aparecerá a nuestra vista la parte alta del barranco que se denomina de Mayou. Esperaba  la aparición de la pista alta que nos llevara a las cabañas pero no, esta está va a un nivel superior. Me daré cuenta al ver un cartel que reconozco del día que fuimos a Larry.

En las Cabañas de Arnousse iniciando el largo remonte del Barranco Mayou.

            Enseguida entramos en la amplitud arrellanada de las cabañas y buscamos el puentecillo para pasar a la orilla izquierda del barranco.
            Allí están las dos Cabañas de Arnousse situadas sobre los 1500 metros de altitud. Las dejamos a nuestra izquierda y nos vamos valle arriba en busca de un circo refulgente como la plata a la luz del mediodía.

Mi chica sin pieles y con las cuchillas.

            La nieve está dura a pesar de que son las dos menos cuarto. Ha pasado en estos días un ejército completo pero las huellas son débiles y nada profundas. Consecuentemente y antes de que mi chica comience a penar le obligamos a que se ponga los crampones y me cargo yo sus esquís iniciando un ascenso con marcha de resistencia en un valle escalonado que se ira poniendo de pie poco a poco, para compensar el enorme rellano inicial. Ella subirá segura a la marcheta y así nos olvidamos de la alternativa que sería bajarse hasta la carretera y esperar a que la fuéramos a recoger.

A mitad del Barranco Mayou.

            Primero de frente pues se puede ya que he puesto las cuchillas y después tomando las zetas más atrayentes por amables, ganamos altura hasta alcanzar el tramo final en el que me hartaré de hacer vueltas marías, alguna de ellas comprometida en el tramo más erguido de la pared.

Del Altiplano Mayou al Collado de Arnousse.

            He ascendido delante concentrado en la tarea pero al final nos juntamos cuando la pared se arrellana al llegar al Altiplano Mayou: al sur del mismo y siguiendo nuestra trayectoria está el Col Mayou al que no iremos pues es el paso hacia Somport y al este la pared que tenemos que superar en busca del Collado Arnousse.
            Estamos a 1950 metros de altitud y son las tres y media, así que no queda otra que continuar de tirón en busca del paretazo que tiene unas zetas amplias en su parte inicial pero que de mitad para arriba se yergue bastante con zetas menudas que marchan a la parte alta del hombro de la arista que baja del Arnousse.

Ultimo remonte de la jornada. Attrás el Col Mayou y Aspe.

            La pared perfectamente soleada es amable aunque la nieve quiere empezar a marchar absolutamente transformada, pero un par de vueltas marías comprometidas nos sacan al hombro al que llego con ganas. Solamente hay que realizar una diagonal suavemente descendente para alcanzar el también amplio y amable Collado Arnousse situado a 2080 metros de altitud. Son las cuatro de la tarde.

Benou tras el Collado Arnousse. 

            En el collado echamos un trago, comemos unos dulces, me relajo un poco y me abrigo pues la sudada ha sido interesante. Nos queda el descenso final que por conocido sabemos que no estará exento de complicaciones.
            La idea de la mañana era atravesar el rellano en la Cara Este del Pico Arnousse y tomar un amplio corredor que en diagonal arrancaba de la parte derecha del rellano y terminaba en el Para aludes pero para allí no hay huellas; todas marchan directamente al barranco que ya conocemos.
            Bueno, tampoco será mayor problema pues descontada la parte tiesa podremos salir a las campas del norte.

Bajando el Barranco Corredor del Collado de Arnousse.

            Entramos al barranco desde el rellano y nos acercamos al estrangulamiento. Está a la sombra ya y la entrada está muy dura por lo que nos ponemos los crampones y cargando los esquís en la mochila nos vamos para abajo.
            Tras la entrada dura que no está demasiado complicada el corredor está muy trillado e irregular y se alarga muy tieso directo y estrecho hasta abajo. La salida a su izquierda no es muy fácil pero ese no es nuestro problema pues con los crampones nos lo bajamos en un santiamén sin problemas y para eso se lleva el material en las costillas.

En la gran revuelta de la Pista de Astún.

            En la parte baja del corredor calzamos esquís y nos vamos sobre las huellas de la mayoría hacia la pala del para aludes que no nos gusta pues está bastante cortada con muchos pasos obligados.
            Volvemos sobre nuestros giros recuperando un poco de altura y cruzando por encima del para aludes más alto alcanzamos la pista que nos bajará a Astún.
            La pista no existe prácticamente pues está completamente rellena y cortada por un par de pequeños aludes. Así que no es ningún chollo pero al menos ofrece continuidad en la nieve.
            Juan ha marchado de frente y tendrá algún  problemilla con la nieve y nosotros faldearemos a ritmo pues se está haciendo tarde. Llegamos a la carretera a las cinco de la tarde y mientras Rosa se queda a limpiar esquís yo me subo carretera adelante a buscar el coche donde espera Juanillo.
            Hemos terminado finalmente  la ansiada travesía que con 1200 metros de desnivel ha resultado variada y completita sin ningún resquicio para el aburrimiento, ligeramente zurrados y medianamente satisfechos pero es lo que hay y tal como viene la meteorología el asunto de la nieve solamente puede ir a peor.
           

4 comentarios:

  1. Es una vuelta muy chula!! Me da la sensación de que igual bajasteis un poco más de la cuenta, en el hayedo se sigue recto por el bosque y se sale a la pista.

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  2. ¡Hola David!
    A mí también me extrañó un poco sobre todo al alcanzar la pista principal del valle y no la que conocíamos y que llegaba a la principal del valle en las inmediaciones de la Cabaña de Arnousse.
    Conocíamos la circular pasando por el Col Benou que era a dónde iban las huellas de todo el mundo pero teníamos noticias que se hacía por el Pas de Aoudas y allí fuimos. El valle de descenso es muy amable pero la vertiente española tiene un tramo muy empinado. Había pocas huellas y viejas así que nosotros fuimos por donde mejor nos pareció. Lo que conocemos del bosque de la izquyierda del barranco está muy vestido y no es demasiado esquiable para nosotros.
    ¡Otro día trataremos de mejorarlo!

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  3. He visto que al bajar del Pas de Aoudas, os echasteis demasiado a la derecha, mira tanto en mi reseña como en la de David, y compara los tracks.

    Mi vuelta:
    https://davidmalabarista.blogspot.com.es/2016/04/vuelta-al-beloseinche-arnousse.html


    David Naval:
    http://buscandobucardos.blogspot.com.es/2016/04/circular-los-picos-belonseiche-y-benou.html

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  4. ¡Hola de nuevo David!
    No somos de tracks, vamos por los mapas y curvas de nivel pero eso no es problema.
    He leído vuestras actividades y encuentro algunas diferencias, Tú subes directo al Pas de Aoudas, nos parecío el corredor muy duro aunque amable, nosotros subimos por la rampa amable pero llegamos un poco más cerca del Pico Escalar con una salida muy erguida que escaleteamos, luego tuvimos que ir al sur hasta el collado.
    En una ocasión anterior entramos por el collado entre Benou y Belonseiche y nos fuimos enseguida al contrafuerte noroeste del Belonseiche para ver la bajada desde el Paso de Aoudas. Una vez vista y en el supuesto de que habría que pasar a la derecha del barranco ya que la izquierda enseguida se metía en el pinar, como en realidad haceis vosotros para hacer la vuelta más corta, nosotros proseguimos por el barranco entre Benou y Belonseiche, entramos en el bosque por unos claros y tratando de localizar vuestra pista, que lo hicimos después, vimos unos tramos de pinar muy complicados por lo que supusimos que habría que ir por el otro lado del barranco.
    Ahora tengo claro que lo que hay que hacer es cambiar de barranco a medio descenso y terminar bajando a los claros por los que entramos al pinar nosotros y enseguida a la pista aunque hay un tramo algo difuso que por lógica te lleva a la pista casi en su nacimiento.
    ¡Vamos muy por libre y siempre nos pasan cosas como supongo le pasará a todo el mundo, más o menos. El asunto está en ventilar el piojo y tratar de disfrutar.
    ¡Que vaya bueno!

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