21 feb. 2018

15-18. 105-109, UNA DE PRS. DE RASAL A PUSILIBRO. 20-2-2018.


Iniciando el ascenso de la Oeste de Pusilibro.

Rasal, PR 105, Barranco Gallino, Collado Rubión, Repetidor Telefónica, Arista Oeste. Pusilibro, Punta Zolles, Tozal del Puzo, Collado Malacastro y PR 109 a Rasal.
20-02-2018.
Salida 10 h. Llegada 16:15 h.
Mixto.
Fácil.
Ascensión.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Pusilibro procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Abierta la caja de los vientos para el 20 de Febrero de 2018 decidimos volar al sur, las grullas se darán la vuelta en su viaje al norte y nosotros nos ventilaremos pero menos que esas aves migratorias cuyos gritos denuncian su paso en formación antes de que lo veamos con nuestros ojos.
            A las nueve nos bajamos hasta Arguis para tomar la carretera que hacia el oeste nos llevará a Bentué de Rasal y finalmente a Rasal en el Valle de la Garona entre las Sierras de Bonés y Javierre al norte y la Caballera al sur.

Entrada al Barranco Gallino tomada a la vuelta.

            Son las diez de la mañana cuando tomamos la pista que sale del pueblo hacia el Barranco Gallino. Hemos de ganar la cabecera de la sierra al sur del pueblo para desde allí llegar a Pusilibro, cima que no reconocemos desde aquí a 690 metros de altitud.

El camino coincide con una pista en los últimos campos bajo el Barranco Gallino.

            Pasamos la Garona por un puente de obra e inmediatamente abandonamos la pista por un camino que transita al sudeste de la misma y con la que coincidirá poco más adelante donde un hito pone nombre al PR. que llevamos balizado de blanco y amarillo: es el 105 de los Senderos de la Hoya de Huesca.

El camino prosigue con amplias vueltas hacia el Collado Rubión.

            Giramos al sur, abandonamos los últimos campos, y entramos al pinar en el que se dibuja un barranco. Se trata del Barranco Gallino y no del espectacular que situado más al oeste nos había orientado en la primera parte del camino.
            Nos viene bien pues al abrigo del pinar cesa el viento que aunque no es frío, nos ha acompañado desde que hemos salido del coche.

Barranco Gallino desde el Collado Rubión. 

            Los pinos se van mezclando con algunos robles, luego con encinas y hasta aparece algún haya siempre acompañados por un sotobosque de boj mientras ganamos altura primero linealmente y luego en base a lazadas amplias y cómodas, al encuentro del Collado Rubión situado sobre los 1200 metros de altitud.
            Desde el collado a duras penas contemplamos el Barranco de la Fuenfría  pero lo que divisaremos enseguida será un lejano cordal en el que se encuentran dos torres de telecomunicaciones y hasta allí hemos de ir.

Los Repetidores quedan todavía muy lejos. 

            Para ello habrá que continuar con el camino que desarrolla una larga travesía en dirección sudoeste para faldear la ladera de Pusilibro. Alcanzamos algún crestón desde los que tenemos algo de visibilidad sobre el entorno y en uno de ellos, al abrigo del viento, nos paramos a echar un bocado, van a ser las once y media.

En el faldeo de la Oeste de Pusilibro aparecen restos de nieve.

            La travesía en medio de un pinar con profundo sotobosque de boj desciende a tramos y no poco, altura que habrá que recuperar en un camino con restos de nieve. Se nos lleva casi tres cuartos de hora, no localizamos el Refugio de Fuenfría, pero nos conduce a una pista que aparece a nuestra derecha y nos deposita inmediatamente en el Repetidor de la Telefónica en el que el viento aúlla salvajemente.

En el Repetidor de Telefónica tomaremos la Arista Oeste de Pusilibro.

            Las referencias que tengo indican proseguir unos cientos de metros por la pista  para tomar un camino que ascenderá el casquete somital del pico, pero la pista desciende inmediatamente y como que no nos apetece un pelo prefiero prospeccionar la Arista Oeste de Pusilibro que ofrece un camino evidente.
            Rodeando la valla de las instalaciones por el sur aparece un poco transitado caminillo que marcha hacia la arista con aspecto de perderse enseguida pero no va a ser así: avanza entre bojes y genistas poco transitado, alcanza un puntón rocoso que faldea por el sur y en el que hay que apoyar las manos y prosigue cresta adelante donde nos acompaña un viento racheado que no siendo frío empuja de cuando en cuando sin consuelo.

Alcanzando el camino que sube desde el Castillo de Loarre.

            El camino, más de cazadores que otra cosa, se pone al abrigo del viento y nos regala un tránsito agradable a cobijo del vendaval. Terminada la cresta aparece en la misma el camino que sube de abajo proveniente del Castillo de Loarre.
            El camino, ahora transitado y en dirección nordeste atraviesa una vaguada protegida del viento y tras alcanzar un poste direccional en el que por primera y última vez vemos la indicación de Pusilibro, nos coloca en el altiplano cimero que recorreremos siempre próximos a la arista sudoeste en la que el viento nos ofrecerá un ciclópeo concierto sonoro.

En el Vértice Geodésico de Pusilibro.

            Es la una del mediodía cuando alcanzamos el Vértice Geodésico de Pusilibro situado a 1595 metros de altitud. Se trata de una cima amplia y plana en la que campa el viento y desde la que contemplamos las Peñas de San Juan, Oroel, Guara y poco más ya que la jornada está algo brumosa en la distancia; al sur, la Sotonera reluce al solecillo del mediodía.

Pinar bajando hacia el Cerro Cebollera o Zolles. 

            El boj, la genista y algunos restos de nieve son dueños del ámbito pero un pequeño hito señala un débil caminillo que vamos a intentar seguir al este para tratar de hacer la circular preconcebida, sin que tengamos ni medio clara la consecución de la misma.

Cerca de Zolles.

            Inmediatamente perdemos el camino, no somos los únicos por las huellas en la nieve y lo recuperamos al advertir que hay algunas balizas de plástico colgadas en los pinos y con ellas estamos salvados. Bajaremos vuelta a vuelta y con atención alrededor de un centenar de metros y alcanzaremos un collado, serán varios sucesivos, al que llega una pista  que seguiremos unos metros  para remontar sin camino un corto tramo y alcanzar una pequeña loma sobre los 1550 metros de altitud que tiene que ser Punta Zolles.

Pusilibro desde el Tozal del Puzo.

            Siguiendo la difusa loma perdemos unos metros y alcanzamos de nuevo la pista que hemos abandonado en un claro herboso en el que volvemos a localizar balizas.
            Nos quieren dar una vuelta y terminamos abandonándolas para jabalinear un rato hasta que decidimos tirar por medio y para arriba hasta alcanzar la loma que, muy plana, no nos aporta nada pero al menos está cubierta de genistas que se pueden transitar mejor que el sotobosque inferior.

El Cortafuegos nos llevará a Postillero.

            A posteriori deduciremos que se trata del Cerro Puzos acotado sobre los 1550 metros de altitud y que recorreremos al este por donde las genistas mejor lo permitan, conduciéndonos de un nuevo collado al que invariablemente le llega una pista de la que parte un estrecho cortafuegos  que seguimos en ascenso para ver un poco nuestro futuro.

Postillero desde el Cortafuegos.

            Desde la cima del promontorio siguiente aparece una doble opción: o bien continuar por el cortafuegos que desciende inmediatamente unos metros o tomar el cortafuegos de verdad que faldea un poco por el norte  la loma que estamos recorriendo.
            Desde la parta baja del cortafuegos estrecho contemplamos como se ahonda el valle hacia el sur, lo que no nos interesa; por lo que siguiendo una zona limpia nos vamos al encuentro del cortafuegos amplio que recorreremos  en su totalidad.

Cerro Peiró bajando a rasal.

            Alcanzamos un punto bajo del mismo, se trata el Collado Malacastro y proseguimos faldeando la Loma Cimera de Postillero, a estas alturas no tenemos ganas más de que encontrar camino que marche vertiente norte abajo.

La Sierra de Javierre, no hemos estado nunca.

            El cortafuegos desciende en busca de un nuevo collado al que llega su correspondiente pista, nos encontramos con la única pareja que veremos en todo el día y con las balizas del PR 109 y ¡Bingo! Allí mismo aparece nuestro camino que abandona la pista a la que hemos llegado e inicia el descenso, suponemos que a Rasal. Son las tres menos cuarto.

Vertiente Nordeste de Pusilibro. 

            Un camino poco transitado y con balizas muy dispersas se ahonda al norte primero por una zona más mineral que vegetal en busca del Cerro de Peiró que es la única prominencia de la zona. La vegetación crece aproximándonos al collado que nos separa del cerro y en las inmediaciones del mismo, al abrigo del viento y no contando con el sol en un mediodía de tránsito de espesas nubes, nos sentamos a comer.

Precioso pinar en el Barranco Zolles.

            Nos desocupamos pronto con el asunto y antes de las cuatro menos cuarto continuamos con el descenso ahora por la Orilla Derecha del Barranco Zolles y con garbo, entrando a un precioso pinar con el que descenderemos un buen trecho hasta alcanzar la Pista de la Paúl. Tampoco localizaremos la Ermita de Nuestra Señora de los Ríos.

Hepáticas en Pusilibro.

            Luego pista adelante nos acercamos a Rasal, cruzamos la Garona por otro puente de obra y nos llegamos al Pueblo rematando nuestra circular cuando el reloj señala las cuatro y cuarto.

La Garona en Rasal tiene dos puentes de obra.

            Hemos finiquitado una circular que además de ser algo exigente pues requiere mover un desnivel acumulado de 1200 metros, hay que saber por dónde se transita pues las indicaciones para recorrer la loma son algo confusas y fuera de caminos o pistas el avance es complicado.

El Barranco Zolles desde el Lavadero de Rasal.

            Nos volveremos a casa también haciendo una circular carretera por Anzánigo y Javierrelatre.
           

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