6 abr 2003

4-03. TOZAL DE LAS COMAS Y MONDINIERO O LA HISTORIA DE UN VENDAVAL. 6-4-2003.

Arista Sur del Tozal de las Comas.

Pista  del Cebollar desde la Ermita de San Miguel, Barranco Mondiniero, Cara sudoeste y arista sur. Vuelta desde la Antecima Mondiniero.
06-04-2003.
Salida 08 h. Llegada 14 h
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Comas y Mondiniero procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La predicción meteorológica para el 6 de Abril de 2003 no podía ser mejor. No había ninguna duda. Había nieve en abundancia como pocos años, pero nosotros ya llevábamos varios fines de semana con los esquís y teníamos ganas de caminar.

            Nos acostamos tarde pues estamos invitados a cenar y nos levantamos a las siete y cuarto.

            Con todo preparado a las ocho menos cuarto estamos en la carretera y sin circulación, a las ocho y media, hemos dejado aparcado el coche en la Ermita de San Miguel, emprendemos la Pista del Cebollar.

            La mañana está espléndidamente despejada, la temperatura ha bajado lo suficiente para helar un poco y esperamos un día estupendo para caminar.

            Hemos comenzado a 1120 metros de altitud y en dirección nordeste pasamos la cadena que cierra la pista en suave ascenso para, enseguida, irnos orientando paulatinamente al norte.

            La pista transita un cerrado pinar, el paraje está un  tanto tieso por lo que no intentamos atajos previstos. Perseveramos con la pista y a ritmo normal alcanzamos un repetidor de telefónica sobre los 1300 metros de altitud.

            Tras sorprender a una astuta ardilla proseguimos para arriba.

            Poco después alcanzamos el Barranco Cueto y nos vamos aproximando a las Bordas de Lusarre a 1700 metros de altitud. Cruzamos los barrancos de Fobons y Lusarre y decidimos continuar por la pista en lugar de atajar la Loma de las Siarras. Para entonces, el día ya ha entrado en vientos que soplan bastante fuerte y que de calientes no tienen nada puesto que el sol no termina de aparecer medio oculto por unas tenues nubes de viento en altitud. Algunas rachas hacen francamente difícil la progresión por la pista, sobre todo al orientarnos al noroeste.

Entrando al Barranco Mondiniero.

Alcanzamos el Barranco de Mondiciero o Mondiniero y allí abandonamos la pista. Estamos a 1850 metros de altitud y tras sacar los piolets pues entramos en la nieve, progresamos para arriba por su orilla izquierda aprovechando algunos tramos limpios.

            Nos hemos abrigado y alcanzados los campos de nieve continua nos detenemos para ponernos los crampones ya que el viento y la temperatura la han endurecido bastante.

            A media ladera pero con comodidad vamos ganando altura sobre la Cara Sur de Plana Cuasta. De la cresta, al igual que de todo el horizonte que hemos contemplado desde la pista, se desprenden penachos de nieve granizada que ahora nos comienzan a azotar.

            En dirección nor-noroeste vamos directos hacia la cima aprovechando el abrigo de la Cara Sudeste del Tozal de Comas.

Ordesa desde la subida al Tozal de las Comas.

            Sobre los 2200 metros de altitud paramos para comer un poco y juntarnos, ya que el viento trae rachas bastante fuertes. Van a ser las once.

            Luego, seguimos pared arriba por el lugar más abrigado y cómodo hasta que alcanzamos las proximidades de la arista sur. Pero como la pared del casquete somital está muy erguida no nos queda más remedio que salir a la parte superior de la arista y quedar expuestos a los embates del viento.

            La progresión de los últimos 50 metros resulta francamente penosa. Las rachas de viento son tan fuertes que nos impiden la progresión y no queda otro remedio que echarse al suelo para resistir los embates. Yo subo sujetándome el gorro con la mano izquierda pues pienso que se me lo puede llevar el ventarrón.

            A las once y media alcanzo la cima del Tozal de las Comas a 2354 metros de altitud, con intención de darme la vuelta y tirar con Rosa para abajo. Pero la cima es amplia, clavo el mango del piolet hasta la cuchilla y espero que llegue Rosa.

            A gatas se reúne conmigo, me saca la cámara de la mochila y se va al lugar donde le he preparado seguro para el piolet. Otal y Fenez están de cine pero Rosa saldrá larga sobre la nieve y la foto no será más que una mancha oscura para la que no será capaz ni siquiera de arrodillarse para la foto.

            Luego de recogida la cámara, de la mano nos vamos para abajo por la amplia arista sur hasta el resalte. El viento nos zarandea cumplidamente.

La Cabecera del Sorrosal desde el Collado Sur de las Comas.

            Pasamos el resalte fácilmente por terreno cómodo y enseguida alcanzamos fácilmente en el Collado de Mondiniero a 2195 metros.

            En dirección sur y aprovechando una pequeña tregua del viento abordamos el fuerte resalte nevado que conduce al rellano antecima del Mondiniero. La subida es fuerte pero, de alrededor 50 metros se pasa pronto.

            Alcanzamos el rellano y el viento tomas nuevos ímpetus. La loma es amplia y plana pero las rachas son tan fuertes que me doy la vuelta al encuentro de Rosa que sube unos metros detrás.

            Progresamos juntos a duras penas en busca de encontrar un poco de abrigo pero nos tenemos que agachar. La racha de viento es tan salvaje que me arranca el gorro y las gafas de ventisca. Caen delante de mí, pero ante la sorpresa no reacciono a tiempo para sujetarlas y el viento las arrastra hasta que alcanzan la pendiente oeste y se pierden para abajo. El gorro ha salido por los aires.

            Permaneceremos dos o tres minutos largos en el suelo hasta que nos podemos mover un poco para abajo, aminora la intensidad del viento y nos vamos con cuidado hacia la ladera oeste a ver si localizamos las gafas en unos retazos limpios de nieve.

            No será así tras tan corta como infructuosa búsqueda. La situación es complicada pues con las gafas normales y con este viento no se puede proseguir arista adelante. Por tanto, en dirección este, buscando los pasajes menos inclinados de la pared nos vamos para abajo, Mondiciero o Mondiniero puede esperar para mejor ocasión.

Pelopín y Erata desde Mondiniero

            A cubierto del viento me pongo de nuevo las gafas y sin una visión demasiado precisa pues tengo un poco de conjuntivitis continuamos para abajo.

Las Tres Sorores desde la Este de Mondiniero.

El mejor camino en esta pala, que sé que está bastante erguida se complica: bajamos el primer tercio tranquilamente con los crampones de cara al valle pero la pala se yergue seriamente y nos obliga a bajar de espaldas al valle un largo tramo de alrededor de 150 metros de desnivel que hacemos fácilmente. Luego ya muy abajo nos podemos dar la vuelta, contorneamos un pequeño resalte y alcanzamos las proximidades del Barranco de Mondiciero que nos deposita en la pista, exactamente en el lugar que la hemos abandonado a la subida. Es la una del mediodía.

            Nos quitamos los crampones y a trote gorrinero emprendemos el descenso de la pista peleando todavía con algunas rachas de viento en contra, sobre todo en la parte alta de la pista.

            En las casetas de Lusarre recogemos los crampones y los piolets y continuamos ligeros para abajo, no demasiado cansados pero con una considerable soba de riñones, regalo inequívoco de nuestra lucha contra el viento.

            A las dos y media llegamos al coche. Hoy ha sido una pequeña paliza de algo más de los 1300 metros de desnivel que hemos movido.

Cansado me pegará el sueño a la vuelta en el coche pero a pesar de todo a las tres y veinte estamos en casa para comer con Biola que ayer cumplió sus veinte años.

Valle del Sorrosal y Otal al fondo. 27-2-00.

Pocos días después, el 17; sobre las diez de la mañana decidimos volver a Mondiciero con el reto personal de localizar las gafas como prueba de que soy un buen “rumbero”.

Hay circulación pues es Jueves Santo y a las once y media estamos aparcando en la barrera de la Pista del Sorrosal.

Desechamos la primera opción que consistía en subir toda la arista sur hasta Mondiciero aprovechando un camino marcado en el mapa; puesto que, en contra de la predicción meteorológica, hasta ha caído algún chaparrón y el monte bajo está mojado. Hemos encontrado el camino pero nos vamos pista adelante a partir de los 1200 metros de altitud en dirección norte por la orilla izquierda del Barranco de Sorrosal.

Mondiniero desde el Refugio Alto del Sorrosal. 6-5-07.

Poco después encontramos a una pareja abonando unos prados y me confirma la otra arista que en dirección este conduce a la antecima de Mondiniero que es axactamente donde queremos llegar.

Hacemos tres kilómetros y medio de pista y nada más pasar el Barranco Serrato Calso, a 1410 metros de altitud, abandonamos ésta y nos incorporamos a la arista que en dirección este se inicia con una fuerte pendiente a través de estrechas fajas de pastizal.

La pendiente es consistente pero se sube bien, ya que transitamos pradera alpina prácticamente  limpia de otra vegetación.

Sobre los 1700 metros de altitud y en función de la situación y la nieve que vemos, decidimos pasar a la orilla izquierda del barranco y proseguir entre éste y el Barranco Sarecho.

Atravesamos el barranco en la parte inferior del nevero que lo cubre y continuamos en fuerte ascenso echando ya la visual al barranco pues una de las posibilidades es que las gafas tomaran el barranco y bajaran hasta el final ya que la pendiente es muy fuerte y la nieve estaba dura y transformada. No hay rastro de la nieve que debió caer en mitad de la pasada semana; es más, creo que se ha ido algo de nieve vieja, lo que va a dificultar la localización de las gafas.

Tozal de las Comas desde el Refugio Alto del Sorrosal. 6-5-07.

El Tramo que subimos se va estrechando y alrededor de los 2100 metros me cruzo hacia mi derecha, al final de un estrecho nevero que va mirando Rosa, para echar una ojeada al Barranco Serrato y hacerme una idea de las posibilidades de que lo que busquemos haya sido arrastrado por el viento hasta allí.

Antes de llegar a asomarme y en un pequeño rellano de la pendiente localizo mi gorro. No lo esperaba, pues salió desde arriba por los aires y suponía que el viento lo habría arrastrado muy lejos hacia el sur.

El hallazgo confirma mi excelente situación el monte y de paso indica que las gafás no han podido pasar hasta el Barranco Serrato. Así que el área de búsqueda se reduce. También, por otra parte, pienso que mi ración de buena suerte se ha cumplido ya con esto, pero seguiremos la búsqueda.

Continuamos hacia la nieve superior en fuerte ascenso entre retazos de nieve, siempre mirando y tras salvar los últimos 40 metros de nieve empinada pero buena para caminar alcanzamos la arista de Mondiciero unos 100 metros al sur del lugar donde me saltaron las gafas: ¡Bien hecho, chaval!

La arista está ya limpia en algunos tramos y como la nieve está buena le propongo a Rosa subir hasta Mondiciero.

Tomando la dirección sur, en once minutos, diez he calculado yo y media hora Rosa, alcanzamos la nevada cima de Mondiciero a 2295 metros de altitud. Son las dos de la tarde.

Comas y Mondiniero. 6-5-07.

Hay una cierta nubosidad en el horizonte pero el mediodía está espléndido. Contemplamos la subida por la Arista del Tozal de Rosera, echamos una visual a la Sierra de Tendeñera que está sencillamente espléndida, echamos un trago de agua y nos vamos para abajo tras ponernos los guantes junto al vértice geodésico.

En un cuarto de hora hemos alcanzado la antecima y localizada la mancha sin nieve del día anterior, y nos paramos a comer. Son las dos y cuarto.

A las tres menos cuarto continuamos la búsqueda ahora en descenso. La cosa no va a resultar nada fácil, ya que se ha ido mucha nieve y lo que era un nevero continuo de la mancha limpia para abajo se ha convertido en dos barrancos nevados y algún neverillo suelto.

Como el nevero del sur lo hemos ido mirando a la subida decidimos mirar el nevero del norte que ocupa su estrecho barranco y la ladera que separa ambos barrancos.

Registramos la base de los pinos más altos, los enebros rastreros pero no las localizamos. Luego recogeré unas cuantas especies vegetales para el herbario de Biola, y a las seis y media llegamos al coche. Hemos metido siete horas en una tarea poco menos que imposible con un inesperado fruto al módico precio de 1300 metros movidos y una enormidad de idas y vueltas bajando la ladera.

Borda en el Puerto de Linás de Broto. 6-5-07.

Cuatro días después, el Lunes de Pascua por la tarde me subiré solo hasta la parte superior de la rama sur del Barranco Serrato Calso. Cuando ya me iba a cruzar hasta el lugar donde encontré el gorro, localizo medio cristal de las gafas y nada más a pesar de buscar ya más por curiosidad que por interés.

Hasta aquí han llegado pues las compre para ir a los Alpes en el 89.

18 ene 2003

3-03. ESPELUNZIECHA Y LA GARGANTA O GARMET. 18-1-2003.

Elegantísima Punta de la Garganta desde el Barranco Culibillas. 11-1-09.

Aparcamiento de Anayet, Barranco de Culibillas, Rellano de Anayet, Cima de Espelunciecha, Rellano de Anayet, Collado Sudeste de Espelunciecha y Arista Oeste de la Garganta. Descenso por la Glera de Anayet.
18-01-2003.
Salida 09 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de La Garganta y Espelunciecha procedente de Prames. Vía en amarillo.

            A Los Ibones de Anayet hemos subido, casi podría decirse, en todo tiempo y por cualquier lugar. Desde aquella ya lejana ocasión de nuestra Travesía 85 han sido muchas las ocasiones en las que hemos visitado los ibones, y también recuerdo una ocasión en la que no llegamos por culpa del mal tiempo.

            Hoy 18 de Enero de 2003 volvemos una vez más. Nos hemos levantado a las ocho menos cuarto y a las nueve y diez estamos en el Aparcamiento de Anayet, sin que la antigua y conocida acumulación de nieve del Corral de Las Mulas nos impida llegar hasta aquí, como en ocasiones anteriores a la apertura de las Pistas de Esquí de Anayet.

            El día tiene extraordinario aspecto para el esquí pues dicen que ha caído un par de centímetros de nieve, aunque han anunciado la entrada de nubosidad para hoy. Nosotros lo vamos a aprovechar de otra manera a pesar de que luego nos produzca pena.

            Dejamos aparcada junto a nuestro coche a una pareja que está preparando sus esquís de travesía y a las nueve y veinticinco iniciamos la marcha a 1720 metros de altitud.

Glera de Anayet, Garganta y Espelunciecha desde el Aparcamiento de Anayet.11-1-09.

            En dirección sudoeste y junto al Barranco de Culibillas, iniciamos la marcha por terreno pisado por las máquinas. Pero dura poco, nos ponemos las raquetas e iniciamos la tediosa media ladera que nos ha de llevar al cruce del barranco.

Barranco de Culibillas desde las Pistas de Anayet. 6-3-05.

            Una cordada de cuatro está entrando en uno de los corredores del Pico Culibillas mientras nosotros atravesamos un par de barrancos, con cierta dificultad el segundo, y nos incorporamos en dirección oeste valle arriba.

            Hay una vieja huella de esquís y otra de caminantes, pero ambas han sido hechas por poca gente. La nieve está blanda, suelta y profunda, las huellas de los esquís son estrechas para nuestras raquetas y además ceden con nuestro peso y las otras resultan también pequeñas. Por tanto, se presenta una jornada de trabajo bastante interesante.

Barranco y Gendarme de Culibillas. 10-4-10.

            Vienen dos parejas detrás de nosotros pero no nos alcanzarán en toda la subida y delante llevamos a otras dos cordadas. Nosotros pasamos el primer estrangulamiento por la derecha del barranco y en el segundo localizamos a los que pasan por el Collado Oeste de la Punta de la Garganta. Se trata de la vía clásica a Anayet desde las inmediaciones de la Frontera del Portalet a través de la Glera de Anayet y que para nosotros es el Paso de los Franceses.

Entrando a Culibillas desde la Gler de Anayet. 11-1-09.

            El primer grupo se introduce en el corredor de las Arroyeras mientras alcanzamos al segundo que también se irá por allí. Les adelantamos e iniciamos el ascenso del resalte terminal que se sube bastante bien pues la nieve está un poco más transformada.

Pared terminal bajo los Ibones de Anayet. 10-4-10.

            A las once llegamos a los Ibones de Anayet situados a 2230 metros de altitud. La mañana está sencillamente espléndida y de pie nos comemos algunos quesitos  y dulces ya que el pan nos lo hemos dejado abajo.

 Diente de Anayet desde el rellano de los ibones. 10-4-10.

            Cuando vamos a iniciar el descenso, diez minutos después, se le ocurre a mi esposa subir hasta Espelunziecha. No es lo más conveniente, pues queremos volver pronto para comer en casa con nuestra hija Biola, pero...

La Sudoeste de Espelunciecha. 11-1-09.

            Atravesamos parte del rellano de los ibones  en dirección nordeste con nieve profunda a pesar de las raquetas y siguiendo una vieja huella de esquís vamos ganado altura sobre la cara sudoeste.

Subiremos por la Arista Sur de Espelunciecha. 10-4-10.

            Como las raquetas no son demasiado convenientes para la pendiente decidimos ganar la arista y proseguir luego hacia la cima en dirección norte, lo que nos permite alcanzar la Punta Espelunziecha de manera fácil. Son las doce menos cuarto.

En la Cima de Espelunciecha.

            Estamos a 2399 metros de altitud, la mañana no puede ser mejor y además del siempre atractivo Midí d’Ossau contemplamos un inmejorable paisaje próximo y conocido: la Campana de Aneu, el Diente y el Pico Anayet con su larga arista hasta el Pico Royo; también echamos una envidiable visual sobre la zona de Espelunziecha y sus enormes posibilidades para el paseo con esquís; y la Punta de la Garganta o Garmet que es nuestro inmediato objetivo.

Punta de la Garganta o Garmet desde la Sur de Espelunciecha. 13-10-07.

            Siguiendo nuestras propias huellas desandamos camino por la arista a la vez que un esquiador alcanza la cima del pico.

Culibillas desde la Sur de Espelunciecha. 10-4-10.

            Nada más iniciar el descenso de la pared tengo que hacer de portero y recoger el termo que se le ha caído a mi chica del bolsillo de la mochila que llevaba abierto, puesto que bajaba a toda pastilla. Pagará con un par de bollos considerables.

            Alcanzado el rellano de los ibones al que está llegando el personal, nos vamos directamente para abajo al encuentro de las huellas de los que vienen de la Glera de Anayet.

Punta de la Garganta desde el Cerrojo de los Ibones de Anayet. 11-1-09.

Algún intento fallido nos cuesta pero al final tomamos las huellas que practican un largo faldeo por la cara sur del Espelunziecha a través de los restos de los aludes que siempre se producen en esta cara.

            La huella de los esquís es tan mala como en el ascenso pero como ahora llaneamos o bajamos ligeramente se lleva mejor. Bueno, Rosa pierde, según dice, la huella y tarda una eternidad en llegar al collado.

Llegando a la Glera de Anayet nos recibe la Punta de la Garganta. 10-4-10.

            En el amplio Collado Sudeste de Espelunziecha u Oeste de la Garganta, situado a 2072 metros de altitud, nos vamos directamente al este, atravesando un par de suavísimos promontorios. En el segundo espero un poco a Rosa.

            Luego dejamos las raquetas para ascender el casquete somital del pico, ya que tenemos que superar un resalte de unos 40 metros de altura que resulta bastante erguido por la arista pero que se suaviza un tanto hacia el sur.

            Hago huellas a punterazos en los tramos de nieve más dura y tallo un par de escalones con el piolet. No es necesario sacar los crampones.

            Superado el tramo aparece, tras un corto rellano, el resalte terminal; mucho más corto pero con nieve durísima sobre la que he de tallar media docena de escalones que nos permiten arrimarnos a la roca y ya por ella, fácilmente ascender los últimos metros mixtos, que nos depositan en la cima de la Punta de la Garganta a 2147 metros de altitud.

            Es la una del mediodía y ni siquiera vamos hasta la  punta sur 50 metros más allá. La arista no tiene complicaciones pero mixta como está se nos llevaría veinte minutos entre ida y vuelta. Tenemos prisa.

            Bajamos a continuación hasta el collado y allí giramos al norte para, inmediatamente, virar al este y tomar el corredor que perfectamente nevado nos deposita en los campos nevados de la Glera de Anayet.

En la Parte baja de la Glera de Anayet con Garmet detrás.

            La zona que está inmaculadamente nevada, suavemente nos va bajando por cualquier parte pero siempre con nieve muy profunda incluso para las raquetas, pues  hasta se hacen zuecos.

            Nos vamos separando del pico y a la vez del barranco ya que creo recordar que un poco más al norte el descenso es mucho más suave y siguiendo las huellas de unos esquís nos apartamos de las paredes del barranco y alcanzamos zona transitada en las inmediaciones del Aparcamiento de Anayet.

            A las dos y cuarto llegamos al coche, ahora en un aparcamiento lleno hasta la bandera, pues hay coches aparcados en la carretera.

            A las tres estaremos en casa tras cerrar la circular, un pelín cansados ya que han sido 750 metros de desnivel movidos con las raquetas, lo que no es demasiado, pero la nieve estaba en malas condiciones para caminar y además hemos hecho muchas medias laderas que son el peor tajo para caminar con las raquetas. Al fin la nieve nos ha obligado a trabajar la jornada de lo lindo.

5 ene 2003

2-03. BACUN NORTE EN UNA ARISTA MUY FAMILIAR E INICIATICA. 5-1-2003.

Bacún Norte o Espata  desde Romanón Pelau o Leta. 21-4-07.

Pista de la Pardina de Bolás, Collada de San Antón, Colluguané, Punta Aspra, Punta Lorbito y  Punta la Leta.
05-01-2003.
Salida 10 h. Llegada 16 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bacún procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
Han dado mal tiempo como durante todas estas Vacaciones de Navidad. No es nada nuevo, pero en el fondo, tanto mal tiempo y tan continuado, te va minando la moral y ya ni preparas nada para el día siguiente, dando por sentado el mal tiempo.

El domingo 5 de Enero de 2003 a las nueve menos cuarto está el sol de jornada por Cancías y nosotros “triparriba” en la cama, Rosa hecha unas ascuas y yo capaz de aguantar en esa posición lo que me echen.

Al final, a las nueve me extradita del lecho conyugal y me precipita, a la carrera, para marchar a cualquier lugar. Bueno, a cualquier lugar no, que nunca se puede ir a ese sitio, ni tampoco se debe; el lugar está pensado: es uno de esa pequeña colección de proyectos que esperan momento y lugar para convertirse en placentera realidad, o así lo esperamos.

De Collarada a Bucuesa desde la Corona de Larrés.  4-11-08.
 
Media hora después, las mochilas se han llevado poco tiempo como puede verse, hemos desayunado, recogido un poco y comprado pan; estamos camino de Larrés.

Llegados al desvío de Isín nos vamos pista arriba, bueno, si podemos, pues nada más entrar la encontramos destrozada tras tres meses de cazadores y agua. Se arregla un poco tan pronto como se empina y a pesar de que está peor que nunca llegamos sin problemas hasta la Pardina de Bolás, como ya suponíamos. De allí para arriba como está casi sin engravar, ya veremos lo que pasa.

Y lo que sucede es que en los lugares donde el agua se ha adueñada de la pista hay unas rodadas salvajes que hay que pasar con sumo cuidado, con máxima picardía y con la tracción echada.

Ya muy arriba en una vuelta a derechas en la que sale otro tramo de pista a la izquierda aparcamos, el tramo final suele ser “buralenco” hasta con tiempo seco.

Son las diez y diez cuando iniciamos el camino a 1275 metros de altitud y en dirección nornoroeste, será la única dirección para toda nuestra ida.

En menos de diez minutos alcanzamos la Collada de San Antón, a 1295 metros de altitud, en la que hay aparcados tres coches de cazadores, a uno de los cuales ya hemos encontrado en la pista.

Proseguimos pista adelante salvando charcos y rodadas de todoterrenos que la han labrado. Vamos decentemente ya que está helada la tierra y los charcos, ya veremos a la vuelta.

Arista de Bacún desde Colluguané. 21-4-07.
 
Ascendiendo ligeramente encontramos las balizas de la GR 15 y enseguida llaneamos al encuentro del Collado Colluguane, a 1408 metros, que alcanzamos cuando son las once menos cuarto.

Dejando a nuestra izquierda la pista que se va ahondando hacia Larrosa, tomamos el cordal divisorio de valles y continuamos pista adelante para arriba. La pista, según le han dicho a Rosa se alarga un montón cordal adelante.

Collarada y Collaradeta. 21-4-07.
 
Así será pues con ella vamos ascendiendo hasta alcanzar Punta Aspra a 1490 metros de altitud y su derruido casetón, y todavía más arriba transitando tanto tramos que parecen enlosados como partes en las que parece auténticamente imposible que se haya pasado por allí con otra cosa que no haya sido alguna oruga.

Desaparecerá al llegar a una majada con cabaña derruida, en la misma loma.

Hemos ido contemplando el paisaje a ambas vertientes y viendo venir la borrasca muy profunda por el oeste mientras el norte y el este nos regalan con un espléndido paisaje que encabeza majestuosamente Collarada.

Ya llevamos un rato pisando nieve que poco a poco se ha ido instalando pero que no ha supuesto inconveniente alguno. Ahora, frente a un pequeño resalte medianamente empinado se hace continua y endurecida, nos aconseja ponernos las raquetas. De allí en adelante será ya continua.

Collaradas desde Bacún Norte. 19-5-05.
 
Superado el resalte fácilmente, se le conoce como Punta Lorbito y está acotada a 1900 metros de altitud, aparece ante nosotros la larga loma, suavemente inclinada e  inmaculadamente nevada que culmina en un minúscula afloración rocosa que alcanzaremos poco después sin necesidad de quitarnos las raquetas.

Se trata del Pico de La Leta de 2121 metros de altitud. Junto al hito de la cima nos abrigamos pues el viento es francamente frío y decidimos continuar cresta adelante, tras echar un trago de café con leche caliente que hemos traído en el termo, a pesar de que el tiempo se ha estropeado considerablemente.

-Hasta allá habrá tres cuartos de hora, ¿eh?

- ¡Tanto!

-Sí, sí, ya lo verás.

La Leta desde el norte.21-4-07.
 
             Hay que atravesar tres pequeñas ondulaciones nevadas con pequeñas afloraciones calizas que tienen un punto bajo a modo de collado a 2090 metros de altitud para prolongarse suavemente hasta la cima de Punta Espata aunque nuevas nomenclaturas llaman Bacún Norte de 2191 metros de altitud.

En la Cima de Bacún Norte. 13-10-03.
 
            Es la una y media, nos ha costado llegar lo previsto y junto al bloque de hormigón comemos un quesito y un dulce, el “orache” no aconseja perder demasiado tiempo.

Borreguil de Vilanúa desde Bacún Norte. 21-4-07.
 
Collaradeta desde Bacún Norte. 21-4-07.

            A pesar de ello, Rosa se dará la vuelta enseguida pero yo tendré tiempo suficiente para contemplar la arista que desciende suavemente nevada hacia el sur hasta Punta Bacún, contemplar el Borreguil de Villanúa al oeste, la trayectoria de la Puyada a la nieve de la blanca pala o blanco corredor, el  Collado de la Espata y la Punta Marañán también llamada Punta Ralla y Punta Espata al norte, y perfectamente mezcladas Telera, Tendeñera y  algunos tramos del Pirineo Axial, antes de que las nieblas lo engullan. Estamos sobre la única zona prácticamente libre de la perturbación que ha entrado por el oeste y que en las alturas deja nieblas mientras que cubre profusamente las partes más bajas.

La Leta desde Punta Ralla o Espata. 12-2-04.
 
            De vuelta, por el mismo camino, tras acordar conmigo mismo que hemos de volver en Primavera por Villanúa, me cuesta lo mío alcanzar a Rosa pues vuelve despendolada. Solamente afloja en los ligeros repechos que conducen a la Leta.

Bacún desde el Refugio de la Espata. 3-2-07.
 
            En media hora volvemos hasta aquí y sin más continuamos la vuelta para dejar atrás la nieve y buscar un lugar más agradable para comer.

            Media hora después, en la majada, nos quitamos las raquetas que han encantado, esta vez, a mi esposa  y continuamos para abajo hasta abandonar definitivamente la nieve.

Samola Baja y Punta Ralla. 4-3-04.
 
            Poco después y aprovechando el abrigo de un pequeño resalte paramos a comer, pues ya se ha hecho apetito. Bebemos a pesar de que el agua de la cantimplora está helada y todavía mejor cae el café del termo.

            ¡Qué arista más maravillosa! ¡Cómo nos gusta cabalgar por estas lomas nevadas donde la vista no tiene obstáculos!

            Media hora más tarde, a las tres y cuarto continuamos camino de vuelta. Empleamos otra media hora en alcanzar el Collado Colluguané y otro tanto en llegar al coche. Nos ha costado las tres horas largas, un poco más de lo que calculé para la ida y la vuelta la hemos liquidado en poco más de dos horas y media, lo que no ha estado nada mal pues hemos movido 1050 metros de desnivel y la distancia ha sido de 18 kilómetros en total.

            Luego en el coche con cuidado nos vamos para abajo. Pasamos junto a los cazadores que tienen un jabalí muerto y colocado sobre un remolque y tenemos que quitar alguna piedra en el tramo final de pista que pasaremos rozando con los bajos del coche.

            A las cinco y media y con el coche lleno de barro llegamos a casa. 

4 ene 2003

1-03. LA CUEVA DE CABICHIRIZAS A CAMBIO DEL ARCO NATURAL DE PIEDRAFITA. 4-1-2003.

Cueva de Cachiribizas en la Corona del Mallo.
 
Aparcamiento de Lacuniacha, Refugio de Piedrafita, Ibón de Piedrafita y Cara Norte de la Corona del Mallo.
04-01-2003.
Desnivel acumulado 550m.
Distancia recorrida 10000 m.
 Tiempo efectivo 03:15 h.
Mixto.
Fácil.
Agua en La Surgencia del Ibón de Piedrafita según temporada.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Cueva de Cachiribizas procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Desde que pasó el Pilar 2002 no hemos visto otra cosa que no fueran nubes o lluvia. Llegaron las vacaciones de Navidad tras el, hecho polvo, puente de la Constitución y más de lo mismo hasta el punto de que nos fuimos al Puerto de Biescas el día 29 de Diciembre, a caminar por pista, para despedir el año. Un año que, por cierto, se ha saldado con  treinta y dos salidas y con 37375 metros de desnivel movidos.

            Estrenamos el 2003 el día 3 marchando desde Escuer hasta Escuer Viejo. No habíamos estado nunca y recorrimos la pista medio nevando al principio para terminar medio lloviendo. Estaba tan mal el día que estuvimos a punto de no salir del coche.

            Al día siguiente, la predicción meteorológica es similar y decidimos salir a dar una vuelta con las raquetas para visitar el arco natural de las inmediaciones del Ibón de Piedrafita.

            Mi chica ha salido de trabajar a las seis de la mañana y son las doce pasadas del mediodía cuando marchamos para arriba.

            En Piedrafita, la pista está bastante chocolateada y comienza a nevar.

            A la una menos cuarto, con las capas puestas iniciamos la marcha pista arriba tras dejar aparcado el coche junto a la barrera. Estamos a 1360 metros de altitud.

            La verdad es que no tiene el tema demasiada gracia, pista arriba, con la vista puesta en la pista, las nieblas que nos envuelven y la nieve que arrecia.

Refugio de Telera o de Piedrafita. 31-12-08.
 
            Nos cruzamos con gentes que vuelven, se nos asocia un perro y nos vamos hasta el Refugio de Telera pues no creemos que otra cosa se pueda hacer más que comer dentro del mismo y volvernos a casa.

            El refugio está a 1550 metros de altitud y atravesar el Barranco del Ibón nos obliga a dar alguna vuelta, todo por no andar unos metros más arriba.

            A las dos menos cuarto, colgamos las capas en la pared del refugio y entramos para comer dentro.

            El suelo está harto de agua pues hay filtraciones: es una auténtica cochinería. Dentro hay un grupo de zaragozanos que han subido a dar una vuelta y cuatro portugueses, con un equipo de mil demonios, que han pasado la noche allí.

            Nos orillamos en una mesa y comemos mientras va parando de nevar.

Nieve en el Barranco de Piedrafita.
 
              A las dos y cuarto, aprovechando la mejoría del tiempo, recogemos las capas y marchamos hacia el ibón en dirección sur-suroeste.

          Subimos por la orilla izquierda del desagüe y junto al mismo, nos ponemos las raquetas pues vamos a abandonar el camino y la nieve ya es continua y profunda.

Telera desde Lacuniacha. 13-2-06.
 
            Cruzamos el barranco y nos vamos en dirección sudeste atravesando el Plano del Ibón. Habíamos visto con anterioridad, desde la mesa de direcciones de Lacuniacha, la situación del arco y hacia allí nos vamos, saliendo del fondo del plano e incorporándonos progresivamente a las primeras estribaciones de la Corona del Mallo. Sabemos que se encuentra aproximadamente a un kilómetro de distancia del ibón y suponemos que lo encontraremos enseguida.

            Ascendemos una pequeña loma contrafuerte de los paredones en medio de un encantador paisaje de nieve inmaculada y pinos negros y llegados a la parte de arriba de la misma nos aproximamos a la pared y buscamos sin éxito.

            Estamos a 1750 metros de altitud, el contrafuerte esta bastante inclinado en su ladera este y hacia el sur se ahonda bastante. Puede estar más allá pero decidimos dar la vuelta en busca de una especie de nicho que hemos localizado antes pero está un tanto elevado por una parte, y por otra está muy próximo al ibón.

Brecha de Cachiribizas. 31-12-08.
 
            Retrocedemos sobre nuestros pasos, bajamos la mitad de lo ascendido y luego, a media ladera y en dirección oeste vamos ganado altura en busca de un pequeño corredor que conduce a los primeros paredones.

            La pared superior ha escupido un considerable alud que rellena el corredor al que nos dirigimos y que nos va a venir que ni pintado.

            La vía se empina un poco más y alcanzada la parte baja del alud, nos quitamos las raquetas y comenzamos a subir el corredor cómodamente sobre los escalonamientos y rugosidades del mismo. Nos van a permitir alcanzar la pared, en corto y fuerte ascenso para salirnos del mismo a nuestra derecha, hacer una travesía de media docena de metros en horizontal  sobre la incipiente rimaya  y afrontar el ascenso de los últimos 10 metros de pared que son francamente empinados.

 
Corredor de Cachiribizas´unos días después. Febrero 03.
 
            La nieve está bastante trasformada y permite tallar huellas, para media bota, muy consistentes, lo que nos permite alcanzar con seguridad la entrada de una cueva. Estamos a 1850 metros de altitud.

            Se trata de una sala con un pórtico de 3 metros de ancho por 8 metros de alto. Cuenta con un pequeño entrante en la parte este junto a la boca y se prolonga en dirección sudoeste a la vez que el suelo se ahonda en dicha dirección. Se aprecia una superficie de alrededor de 20 metros cuadrados y digo se aprecia porque realmente la oscuridad de la zona profunda no permite ver ni las paredes ni el fondo. Lo que sí es cierto es que la cueva se prolonga hacia niveles inferiores, comprobación que haré arrojando una pequeña piedra que cae golpeando en diversos puntos.

            Muy húmeda y con filtraciones, debe haber sido visitada por algún pastor, ya que, encontramos una cuerda negra de plástico de las empleadas por las empacadoras.

            Como es perfectamente visible desde abajo nos proponemos volver a visitarla con linternas y alguna cuerda para explorarla un poco.

            Son las tres y media cuando siguiendo idéntico camino nos volvemos al encuentro de las raquetas mientras contemplamos a los cuatro portugueses que se han ido acercando al ibón y ahora se dan la vuelta sin más.

 
Arco Natural de Piedrafita que localizaríamos en otra ocasión. 15-2-06.
 
            Recuperamos las raquetas y con ellas nos vamos para abajo atravesando por encima del pequeño muro de cierre del Ibón de Piedrafita para acercarnos  al abrigo de las inmediaciones del mismo, que por cierto, está derruido.

            Ya en la pista y en el lugar que coincide con el barranco nos quitamos las raquetas limpiándolas en el barranco y tras enmochilarlas, nos vamos pista abajo. La tarde va de camino, se ha estabilizado un poco y también se ha enfriado. No podía ser de otra forma.

A las cinco saludamos a los portugueses que están metiendo los bártulos en su coche aparcado junto a Lacuniacha y nosotros nos vamos con el nuestro para abajo. Han sido hoy 550 metros de desnivel movidos al encuentro del Arco Natural de Piedrafita que no hemos encontrado, pero que prometemos volver a buscarlo.