4 dic. 2004

34-04.- MANCHOYA DESDE COTEFABLO. 4-12-04

Manchoya desde la Arista Oeste.

Boca Norte del Túnel de Cotefablo, Collado de Cotefablo, Arista Este, Punta Pelopín, Punta Pilón, Tozal de Metils y Manchoya.

04-12-2004.
 
Salida 09 h. Llegada 17 h.

Sol.

Muy fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Manchoya procedente de Prames. Vía en amarillo.


El año 2004, si por algo negativo para nosotros puede ser recordado, será por los problemas que trajeron las vacaciones de Rosa y las consecuencias correspondientes la reparación de algunos errores de bulto. No le corresponderá ningún puente, trabajará para Navidad y de los 5 días del puente, el sábado día 4 de Diciembre será el único festivo para ella.

Hemos decidido aprovecharlo y así será con permiso del tiempo que se arregla de cara al puente. Manchoya es una montaña dulce muy digna de ser visitada por el enclave que ocupa y que te proporciona un agradable paseo en esos días en los que las alturas no son demasiado aconsejables.

Cae una nevada a mitad de semana y se evaporan nuestros proyectos de subir altos. El 21 de Noviembre nos dimos la vuelta de media pared de Aratille, en la semana siguiente se marcha algo de nieve y se nos hacen los dientes largos, pero...

Nos levantamos tranquilamente a las ocho de la mañana, abreviamos y aparcamos en la boca norte del Túnel de Cotefablo a 1420 metros de altitud. El aparcamiento ha sido limpiado por los quitanieves.

A las nueve y cuarto nos echamos al monte en dirección sudoeste atravesando el prado junto al barranco para encontrar el camino que asciende utilizando los restos de la vieja pista abandonada.

Un montañero ha salido delante de nosotros y nos alegramos puesto que podremos utilizar sus huellas sobre los 20 centímetros largos de nieve blanda que hay al inicio del camino.

Siguiendo sus huellas y algunas más recorremos la pista que en continuas lazadas gana los 250 metros de desnivel hasta colocarse en la parte superior del cordal que atraviesa el túnel. La mañana está muy buena y a pesar de que hemos traído material por si hay viento, esperamos no utilizarlo.

La pista se abre en dos y nosotros nos vamos hacia el sudeste en suave ascenso para enseguida ganar altura hacia Punta Ronata pero, aprovechando que la huella la faldea siguiendo la pista, nosotros nos vamos con las huellas para  suavemente para arriba.

Caminar aprovechando una huella sobre nieve medianamente profunda es cansado pero mucho más lo sería abrirla en estas circunstancias. Ya veremos hasta dónde nos lleva y que haremos luego nosotros puesto que llevamos las raquetas de nieve en previsión de encontrar nieve profunda.

¡Qué hará este coche aquí!
 
Cerca ya del collado noroeste de Pelopín encontramos un todoterreno. Está con una rueda pinchada y abandonado allí, no se sabe muy bien por qué. Está abierto, corresponde a una empresa matriculado en Madrid y resulta bastante extraño que haya llegado hasta allí.

Alcanzamos el collado a 1890 metros de altitud y continuamos con la pista algo rellena de nieve para faldear Pelopín por su ladera oeste.

La huella prosigue y nosotros con ella puesta que vamos de largo. Alcanzamos la arista sur de Pelopín y descendemos suavemente hasta la collada siguiente situada a 1930 metros de altitud. El camino es agradable puesto que el sol escapa ligeramente de los estratos nubosos del horizonte este.

Pasamos a media ladera oeste de Punta Pilón y a medio faldeo limpiamos unas losas y nos sentamos a almorzar un poco al tenue sol y al abrigo de la suave brisa que mueve en los collados.
 
Manchoya desde el Tozal de Metils.

Veinte minutos después continuamos camino en dirección sur hasta alcanzar el collado norte de Punta Metils a 1890 metros de altitud. Hacemos alguna foto y contemplamos algo lejos todavía a Manchoya. ¡Ya veremos!

La huella faldea algo elevada la cara oeste de Punta Metils y en la arista sudoeste  empezamos a encontrar muchas huellas: de personas y de mulos, parece ser que el ejército ha estado por aquí de movida y han triturado toda la ladera sur de Metils, la sudoeste de Manchoya y vueltas y más vueltas que han dado por todas partes.

Muy cerca de Manchoya.
 
Siguiendo ahora una de las múltiples huellas que se orientan hacia Manchoya en dirección sudeste, las hay a varios niveles, vamos ganando altura suavemente y aproximándonos al pico.


Cotiella desde Manchoya.
 
Algo sorprendidos alcanzamos la plana antecima oeste y ya por terreno en suave ascenso  y siguiendo la arista en dirección este alcanzamos Manchoya a 2033 metros de altitud cuando son las dos de la tarde. Junto al vértice geodésico hacemos algunas fotos, contemplamos Ordesa desde tan privilegiado lugar, la arista sur de Pineta, Cotiella, y más próximas la Montañesa, Guara y Oroel. A lo largo de toda la mañana hemos contemplado Telera y Tendeñera.

El Nordeste de Ordesa.

Noroeste de Ordesa desde Manchoya.

Detalle de la Brecha de Rolando.
 
Cinco minutos después emprendemos la vuelta que ha de resultar casi tan larga como la ida, ya que, hemos de volver por arriba sin faldear los picos.

Montañesa.

En la antecima sur del Tozal de Metils, sobre los 1900 metros de altitud paramos a comer en las piedras de un pilón pequeño, a las que damos la vuelta para poder sentarnos.

Cancias y Pasivo desde el Tozal de Metils.
 
Seguidamente alcanzamos la cima del Tozal de Metils  a 1909 metros de altitud y proseguimos por la arista siguiendo algunas huellas hasta alcanzar la Punta Pilón a 1950 metros de altitud. Hacemos una foto y continuamos hasta el collado par ascender seguidamente a Punta Pelopín situada a 2007 metros de altitud.

En Punta Pilón.

La Oeste de Pelopín.
 
La tarde va de camino y el descenso hacia el collado lo hacemos directamente salvando un tramo de pared muy nevado que resulta cómodo de bajar. En el collado alcanzamos de nuevo la pista y con ella nos vamos ya directamente para abajo.

Erata y Partcua de Telonera.

Sierra de la Partacua.
 
Detalle de Collarada a Telera.
 
Al final del faldeo de Punta Ronata localizamos a un grupo que ha debido subir a Erata, unos con Raquetas, otros con esquís y alguno a pateta limpia. Nosotros bajamos a buen ritmo, abandonamos las lazadas que da la pista y nos bajamos de frente hacia el cordal del túnel. Dejaremos atrás a casi todos ya que cada cual baja a la suya y a las cuatro y media llegamos al coche, la hora exacta de mis cálculos. Han sido 900 metros que con nieve empiezan a ser bastantes metros de desnivel, al menos para nosotros, o quizá no sea demasiado el desnivel y sí la distancia, nosotros seguimos fieles a nuestra costumbre de abreviar de frente para arriba dejándonos de lazadas y zarandajas.

 

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