21 abr. 2013

20-13. GUARA EN CIRCULAR DESDE NOCITO. 21-4-2013.

La Norte de Guara desde Nocito.

Nocito, Barranco la Pillera, Collados de Chemelosas y Petreñales y Cara Sudoeste. Descenso por la Arista este, Laderas de la Ronera, Refugio de los Fenales y Camino de las Cañadas.

21-04-2013.

Salida 08 h. Llegada 16 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Guara procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            A Guara, incluido el Tozal, vamos casi siempre huyendo del mal tiempo en las alturas y así nos va, pues alguna vez el mal tiempo nos ha impedido las pretensiones que teníamos en la sierra.

            Hoy no va a ser así y trataremos de disfrutar del Tozal de Guara haciendo una circular.

            Al Tozal hemos subido por casi todas sus vertientes, nos queda la Arista Este, y todas tienen su interés ya que la Sierra de Guara tiene encantos indudables y de ello dan fe los franceses que terminaron por convencernos.

            Madrugamos un poco el domingo 21 de Abril de 2013 y a las siete nos metemos en el coche para llegarnos tranquilamente a Nocito por la Guarguera. La pista está asfaltada hasta Bara.

            Aparcamos a la entrada del pueblo a 920 metros de altitud y nos ponemos en camino cuando van a ser las nueve de la Mañana.

            La circular se puede hacer en cualquiera de los dos sentidos y nosotros elegimos iniciarla por la pista que baja hacia el sur en la Orilla derecha del Guatizalema. Son casi 2 kilómetros de pista muy llana los que nos depositan en el Mesón de Nocito tras perder alrededor de 50 metros.

            Abandonamos la pista y cruzamos el Guatizalema por unas pasaderas ya que baja con bastante agua para introducirnos en el Barranco la Pillera en dirección este con la idea de tener que descalzarnos pues suponemos que bajará crecido.

            En el primer paso de orilla derecha a izquierda hay un paso hormigonado con unas piedras colocadas a modo de paso de fortuna que nos permiten cambiar de orilla sin descalzarnos.

 
            Serán otros cinco pasos más los que tendremos que realizar  buscando puntos en una y otra orilla para no tener que descalzarnos y remangarnos los pantalones. La mañana está soleada y fría y el agua frecucha por lo menos.

 
            Tenemos algunas dudas sobre el lugar en el que hemos de abandonar el barranco pues hace ya muchos años que recorrimos este camino y las citas se les han debido de llevar las barrancadas de este invierno, pero finalmente encontramos el lugar en la orilla izquierda del barranco tras un último vadeo de fortuna. Luego vemos el cartel.

            El camino prosigue un poco por la orilla izquierda del barranco ganando altura sobre el mismo hasta que girando al sur prosigue el ascenso ahora junto al Barranco Espátula.

 
            El camino asciende por medio de un bosque mixto en el que predomina el pino silvestre con sotobosque de boj  en busca del Collado de Chemelosas señalado perfectamente por el crestón calizo inequívoco de la Mallata Ferrer perfectamente iluminado por el sol de la mañana.

 
            Hace todavía fresco cuando alcanzamos el Collado Chemelosas situado al sol a 1370 metros de altitud. Contemplamos las rocas del crestón, atravesamos el breve praderío inclinado y proseguimos en dirección sudoeste orientados ahora por el Collado de Petreñales y la Punta Cucuruezo.

La Mallata Ferrer.
 
             El Barranco que desciende al oeste de Chemelosas se ahonda salvajemente pues tiene paredes abruptas y el camino que recorre la ladera izquierda del mismo desciende alrededor de 50 metros  para pasar bajo unas paredes y llanear luego sobre pedrizas calizas colonizadas por pinos y tejos.

Grandioso tejo.
 
            Contemplamos el espectacular tejo del Camino a Petreñales, yo no he visto otro de porte parecido y proseguimos en ascenso por un camino muy amplio que se eleva paulatinamente, nos permite fotografiar las Paredes de la Mallata Ferrer y nos deposita en el Collado de Petreñales a 1560 metros de altitud cuando son las diez de la mañana.

Fragineto.
 
            Sentados sobre las mochilas en el húmedo praderío del collado, almorzamos al sol contemplando Fragineto, la Oeste de Guara está al contraluz de la mañana. Agradecemos el sol pues yo, que no me he puesto guantes, tengo las manos frías.
 
El Raso de los Hongos.

            Media hora después llaneamos primero entre pinos y bojes, en dirección este-sudeste para descender otro tramo de alrededor de 40 metros de desnivel en busca del Raso de los Hongos cuyo praderío destaca en medio del pinar que cubre la Cara sudoeste de Guara.
 

            Pasado el Raso de los Hongos, pasamos junto a la Fuente del Chinebro que no sé por qué no le arreglamos un poco la poza ya que está bastante deshecha,  y proseguimos en suave ascenso a través del pinar por un camino muy limpio que en dirección este nos lleva a la base de las paredes próximas a la arista oeste del pico.
 
Calizas, genistas y bojes.

            Escasea el pinar y la caliza acoge a la genista que ha sustituido al boj y dibuja múltiples caminillos que recorren la ladera siempre en ascenso.

 
            Descartamos los caminillos que conduce a las pedrizas de la Canal del Abadejo, esas mejor para la bajada y ascendiendo un poco al nordeste alcanzamos la arista por encima del hombro característico de la misma desde la que se suelen tomar las pedrizas de la cara norte.
 

            De allí para arriba subimos tranquilamente bien por la propia arista o bien ligeramente en la cara sur para pasar por el inicio de la Canal del Abadejo y alcanzar el casquete somital de Guara orlado con algún neverillo residual acostado en la cara norte.
 

            Son las doce de la mañana cuando alcanzamos la Cima de Peña Guara situada a 2077 metros de altitud. Es una mañana estupenda y hasta el momento no hemos visto más que a algún buitre en busca de térmicas. Nos extraña y así lo manifestamos en el cuaderno de cima que hay en la cajetilla de la cruz. Luego veremos a un par y por abajo en los Fenales encontraremos más gente que es lo normal.
 
            Permanecemos un buen rato en la cima contemplando el amplísimo paisaje limitado por el blanco Pirineo Axial desde el oeste del Puntal de Agüerri hasta el Turbón, hacemos algunas fotos, no demasiado nítidas a pesar del asombroso cielo azul que proporciona el viento del oeste y cuando tomamos la arista este para iniciar el descenso llega un montañero.

 
               Bajamos por la arista amplia y alomada y luego por el camino alcanzamos el primer collado cuando la arista se arrellana y allí tomamos el camino que marcado por enormes citas se introduce en la cara norte describiendo una suave diagonal claramente visible desde antes de alcanzar el collado a 1925 metros de altitud. Las citas son de enorme utilidad sobre todo en días de nieblas en un paraje tan poco definido como éste.
 

            Hemos de descender en dirección nordeste toda la ladera de la Ronera  hasta alcanzar un rellano herboso y colonizado de pinos donde nos paramos a comer. Es la una y media.
 

            Comemos al sol sin necesidad de buscar la sombra. Ha sido una jornada fresca en altura como se anunciaba. A partir de aquí entraremos definitivamente en calor.

 
            Luego seguimos camino abajo por el barranco que nos ofrece su encanto de despejado pinar sobre praderío suavemente inclinado, siempre en dirección nordeste  y con algún tramo de descenso consistente y lineal.

Narcisos blancos.
 
            Poco después alcanzamos la pista que sube desde el Aparcamiento de can de Used e inmediatamente el refugio de los Fenales de Guara a 1400 metros de altitud.

Refugio de los Fenales.
 
            El refugio, con capacidad para una docena larga de personas, está muy limpio y con leña, tiene una bomba para sacar agua y lo mantiene la Sección de Montaña de Peña Guara.  Echamos una ojeada y tras cerrarlo proseguimos la vuelta tomando la pista que gira 90º y se orienta al oeste con un breve repecho en el que nos cruzamos con gente.

            Sabemos que la pista nos llevara en poco tiempo al aparcamiento pero no queremos volver por la carretera y esperamos que de la misma aparezca algún camino que nos lleve directamente a Nocito.
 

            En la primera gran vuelta, un cartel nos muestra camino a Can de Used, Ventué de Nocito y Nocito. Esta amplio y limpio y desciende en dirección norte con tendencia al oeste en busca del llano cuando se nos empieza a hacer larga la vuelta.

 
            Alcanzado el llano, el camino perfectamente indicado se abre en tres y proseguimos al noroeste ya fundamentalmente de llano.

            Alcanzamos los campos abandonados y por medio de los mismos la Fuente de las Cañadas en la que echamos un buen trago.
 
San Urbez.

            Luego, con la marcha de resistencia recorremos un largo tramo de camino muy lineal y llano, orientados por la Ermita de San Urbez acostada en la ladera sur del valle nos orientamos directamente al pueblo al que llegaremos tras dejar a nuestra derecha el inicio del Camino a la Ermita de San Urbez, el santo patrón de Guara y la Guarguera.

            Son las cuatro y cuarto cuando entramos en Nocito y no sentamos en una terraza al sol para echar una cerveza y descansarnos de los 1300 metros de desnivel y de los 22 kilómetros de nuestra circular de la jornada de hoy.

            Hay cierto movimiento de personal que está de puente de San Jorge. Nosotros recorremos el pueblo, cruzamos el Guatizalema y nos metemos en el coche para volver a casa tras disfrutar de una espléndida jornada en Guara.

             

           

 

 

           

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