9 may. 2015

36-15. LENQUO DE CAPO UNA DELICIA INIMAGINABLE. 7-5-2015.

Desde el Barranco Badet el Lenquo de Capo a la derecha del Soum des Salettes.

Estacionamiento de Piau Engali, Barranco Badet, Cabaña Pile, Corredor Este y Arista Norte.

07-05-2015.

Salida 09 h. Llegada 13:30 h.

Sol.

Fácil.

Esquís de montaña.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Lenquo de Capo procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.
 
            Alguno de los blogs de los traveseros a los que suelo asomarme de cuando en cuando me descubren  uno de los muchísimos picos completamente anónimos que pueblan el Pirineo y más en la vertiente norte; pero el tema no pasó de allí hasta que  ascendiéramos al Soum des Salettes tras una pasada anterior por el Gerbats y la Gela en travesía. Aquel día contemplamos el Lenquo de Capo  situado inmediatamente al norte del Collado Norte del Soum des Salettes o Port de Cambieil.

            No era un pico significativo en la naciente Arista de la Lentilla que conduce al norte hasta el Campbieil Sudoeste pero lo bendecían para el esquí de travesía. La subida directa desde el collado era algo rocosa y se imponía un flanqueo por el Valle de Gedre para alcanzar su collado norte… Había tomado nota del camino que nos podía traer hasta aquí.

            Son las nueve de la mañana del 7 de Mayo de 2015, las nieblas de ayer noche se han disipado y luce un delicioso sol que nos acompaña en al desayuno en la parte alta de la Estación de Esquí de Piau Engali. Estamos a siete grados y eso que nos encontramos a 1880 metros de altitud.

Valle de Badet desde Piau Engali.
 
            Acercamos los esquís hasta la nieve que se encuentra a una veintena de metros del lugar donde hemos aparcado, podríamos haber aparcado en la misma nieve y nos dejamos caer suavemente por la pista que va a recorrer la orilla derecha del Barranco Badet. Se trata de la pista más occidental de la estación y que tras un potente  ascenso se incorporará posteriormente al mogollón de pistas que conforman la estación.

            Delante de nosotros va un esquiador solo y una pareja;  más arriba localizaremos a algunos más. No llevan demasiado ritmo pero nos quedamos detrás. Solemos utilizar la táctica de que los que suponemos conocedores del lugar marquen un poco la pauta cuando desconocemos y más ahora en Primavera que las huellas de un día para otro desaparecen prácticamente.

            Hoy lo hacemos con más motivos puesto que el camino de verano pasa por la Cabaña Mouné en la orilla izquierda del barranco y nadie ha ido hacia ella ya que la continuación tiene cortes en la continuidad de la nieve al igual que el camino que en el primer resalte ya presenta un amplio tramo en el que habrá que portear los esquís.

            A la chica, que será un poco de nuestra edad, le molesta una bota y no queda otro remedio que alcanzarla, saludarla y proseguir lentamente puesto que nos han mostrado el paso del barranco por el Puente de la Cabaña Pile.

Tras cruzar el Barranco Badet la larga pala hacia el Corredor Este de Lenquo de Capo.
 
            La gente no va por donde nosotros suponíamos sobre el camino de verano que se marcha casi al sur en dirección a la Brecha de Heas para situarse en el rellano,  girar luego al oeste y alcanzar el Puerto de Campbieil; la gente toma un corredor orientado al sudoeste que transita entre paredes: a nuestra izquierda la Arista Este de Lenquo de Capo u a nuestra derecha un contrafuerte que baja de la Arista de la Lentilla. Además hay un trío colgado por arriba que supongo marcha hacia Campbieil. Bueno, ya veremos.

            Alcanzamos al compañero de la chica que ha comenzado a trazar zetas cómodas  en una ladera que no las necesita y charlamos: me confirma el camino a Lenquo de Capo que por otra parte llevan un trío que ya se ha introducido al corredor.

            No nos queda otro remedio que dejarlos y proseguir un poco a nuestra marcha en una ladera amplia bien nevada y con una nieve excelente que nos ofrece un foqueo disfrutón.

            La ladera que estamos terminando se continúa con un par de corredores que son originados por el Contrafuerte Este de la Lentilla. Hay que alcanzar la base de las paredes y practicar una cómoda travesía por debajo de las mismas e introducirse en el corredor de nuestra izquierda. Hay varias huellas poco marcadas que se pueden seguir. Estamos sobre los 2150 metros de altitud.

Flanqueo fácil de entrada al corredor bajo el Contrafuerte de la Arista de la Lentilla.
 
            La entrada al corredor ha resultado más sencilla de lo supuesto y la continuación se articula en una serie de resaltes de los que el primero es muy suave y corto.

Resaltes suaves y sucesivos en el corredor.
 
            La continuación es un pequeño rellano que se yergue en un segundo resalte en el que hay un par de zetas amplias y bien trazadas.

Hacia el final del Resalte Intermedio hacia Lenquo de Capo.
 
            Una de las huellas nos engaña, ponemos las cuchillas y tras alcanzar la arista este del pico nos mete en una travesía horizontal en lo más duro de la pared que solventamos sin problema ya que la nieve está buena y la vuelta maría en plena pared no resalta dura a pesar de la pendiente.

Por encima del resalte Intermedio aparece de nuevo   Lenquo de Capo.
 
            Tras el resalte un nuevo rellano alargado nos ofrece otro corto resalte que faldeamos por el este en previsión que no sea necesario ascenderlo ya que alguna huella lo faldea.

            En el faldeo visualizamos el corredor que conocemos y que asciende al Puerto de Campbieil por el que baja un esquiador. También nos muestra la parte final del corredor que culmina en el Resalte Cimero bajo el Collado Norte de Lenquo de Capo. Estamos  sobre los 2500 metros de altitud.

Lenquo de Capo y su collado norte acornisado.
 
            Se trata de una amplia cuenca con considerable rellano que se yergue paulatinamente en busca del collado adornado por una importante cornisa.

            De la pared del Contrafuerte de la Lentilla han caído abundantes aludes que atravesamos por su parte terminal tratando de ganar altura en la parte norte del circo describiendo una amplia lazada que nos permite ver la franja rocosa que cota la cara norte del pico que es pon donde hay que acceder.

            Consecuentemente y dado que a la cima no se puede llegar con los esquís puestos,  atravesamos el circo y debajo de la cornisa que no amenaza dejamos los esquís y nos vamos a por la cornisa.

              Se trata de un tramo de pared de poco más de diez metros  que subimos de frente en busca de una entrada fácil a la arista por encima del collado.

Superando la cornisa del Collado Norte de Lenquo de Capo.
 
            Unos pasos verticales nos permiten encaramarnos en la arista, remontar por el filo de las cornisas otra decena de metros y alcanzar un pequeño hombro donde alguno que subirá detrás se quita los esquís.

Franja rocosa en la Norte de Lenquo de Capo.
 
            El paso del zócalo rocoso se hace por un cono nevado  que casi lo rompe y nos deposita en la arista cimera que sube desde el oeste y que tras atravesar una cornisa delicada pero que se localiza bien nos deposita en la Cima de Lenquo de Capo situada a 2716 metros de altitud. 

En la Cima de Lenquo de Capo con Campbieil Sudoeste detrás.
 
La Norte del Soum des Salettes desde Lequo de Capo.
 
            Son las doce menos cuarto. Hacemos una foto con Campbieil Sudoeste, contemplamos y fotografiamos el Soum des Salettes aquí mismo al sur, nuestro camino que se ve prácticamente completo, los Pics de Piau y Gela al este, el valle que se ahonda hacia Gedre al oeste y el cresterío que se alarga al nordeste hasta culminar en el Pic Long.

Iniciando el descenso con el Long delante.
 
De vuelta a por los esquís.
 
            Un cuarto de hora después, cuando el personal se acerca al collado norte nos vamos para abajo para alcanzar los esquís y sentarnos a comer al abrigo y al agradable solecillo de la mañana pues arriba corría algo de brisa.

Una nieve así puede hacer llorar de gozo hasta un rinoceronte.
 
            Es la una menos cuarto pues con media hora hemos tenido sobrado cuando nos montamos en los esquís y comenzamos el disfrute desde el primer giro. Es nieve primavera de la que nos gusta.

Con esta nieve los giros son un lujo.
 
            En la parte alta cede un par de centímetros que resultan deliciosos. Más abajo blandea un poco más pero no es ese blandeo en el que se clavan los esquís y que resulta molesto, la nieve acanalada amortigua el paso transversal, hasta la nieve de alud se esquía bien. Bajamos como si supiéramos esquiar.
 
En el Resalte de Salida del Corredor Este de Lenquo de Capo.
 
En la Pala Inferior de Lenquo de Capo.
 
            Nos detenemos aquí y allá pues no nos gusta bajar de tirón como hace el personal pero a pesar de ello la comodidad del descenso no  nos cansa las piernas y descendemos a mayor ritmo del acostumbrado. Incluso la parte baja de la pala de entrada ya junto al barranco la nieve  se deja deslizar sin que se claven demasiado los esquís.

Vista atrás a una esquiada memorable en Lenquo de Capo.
 
            Es la una y cuarto cuando hemos de quitar los esquís, como a la subida, para cruzar el puente y deslizar pista abajo, dándonos la vuelta repetidamente, para mirar y remirar la esquiada con caras de bobo. El Lenquo de Capo nos ha propiciado una experiencia inigualable. Por algo lo bendecían.

La beldad del narciso en Piau Engali.
 
            Todavía remontaremos el tramo de pista que hemos deslizado a la mañana sin necesidad de poner pieles ni portear esquís alcanzando la furgo cuando en la una y media un poco pasadas.

            El desnivel que habrá estado sobre los 900 metros no ha sido gran cosa pero el disfrute ha sido inmenso.

            Luego de recoger los bártulos y echar unas cervezas frescas nos vamos para abajo. Todavía pararemos a comer un poco en Barrosa pues no nos ha apetecido hacerlo en Piau y a las cinco y media en casa descansados como nunca.
 
Para ver más fotos.

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