25 jul. 2001

14-01. AL LURIEN POR BAYSSELLANCE. 25-7-2001.

Lurien desde el Lac de Lurien.

Aparcamiento del Lac de Fabregues, Cabaña de Lurien, Lacs de Lurien, Collado de Lurien y Cara Norte.

25-07-2001.

Salida 07 h. Llegada 14 h.

Mixto.

Bastnte fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Lurien procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.
 
            En el Verano 2001 queremos volver a Vignemale, para hacer todo el circo seguido pernoctando en el Refugio de Bayssellance  y saliendo directamente al Embalse de Ossoue tras haber hecho el Pico de Milieu.

             Rosa sale del trabajo el día 24 de Julio a las seis de la mañana y tan pronto como se levanta de la cama, cosa que sucede antes de lo previsto, ya que no puede dormir, tras deshojar la margarita de sí vamos o no vamos pues no se encuentra nada bien, decidimos marchar.

            Con algún despiste y obras en la carretera pasamos el Portalet, el Aubisque y el Sulor, y a la salida de Luz  paramos a comer, ya que Rosa ha preferido viajar con el estómago vacío.

Poco después continuamos carretera, llegamos a Gavarnie con poca circulación y tomamos inmediatamente la pista que está asfaltada en sus primeros 5 kilómetros, a los que se les añadirán 3 kilómetros más que están solamente regular y que nos depositan en el aparcamiento del Embalse de Ossoue a 1834 metros de altitud.

Nos calzamos, cargamos las mochilas y emprendemos camino en dirección noroeste cuando son las cuatro y media de la tarde. Inmediatamente aparece un cartel en el que indica que el Refugio de Bayssellance permanecerá cerrado por obras desde el 20 de Junio de 2001 hasta el 30 de Septiembre de 2002.

Nosotros, que no hemos echado ni tienda, ni sacos, ni esterillas, ya que primero pretendíamos pasar la noche en el refugio, segundo no volveríamos por el mismo camino y tercero para andar por crestas hay que ir con poco peso; quedamos hundidos en la miseria y con nuestro proyecto a pique, ya que no se puede vivaquear sin nada a 2651 metros de altitud.

Decidimos subir hasta el refugio para reconocer el camino, ya que no tenemos nada mejor que hacer y luego bajarnos hasta el coche. Mientras tanto ya iremos planeando algo para el día siguiente.

Continuamos valle adentro con las mochilas ya que yo albergo cierta esperanza de encontrar algo abierto que nos cobije, pero pronto desistiré en mi empeño y aparcando las mochilas seguiremos para arriba con un poco de ropa atada a la cintura, la cantimplora, la cámara de fotos y el altímetro y con mi chica de “mosca cojonera” recordándome la posibilidad de que pudiéramos pasar la noche allá arriba de alguna manera decente.

El primer tercio de camino es casi llano y discurre por la izquierda del Barranco d’Ossoue para pasar a la otra orilla y comenzar a empinarse moderada e indecisamente en su tercio intermedio a la vez que gira al norte, atravesando escorrentías varias y el Barranco de Montferrat, lugar en el que encontramos un nutrido grupo de jóvenes españoles que van de travesía organizada. El último tercio se adentra en la morrena del Glaciar d’Ossoue, pasa junto a las Grutas de Vellevue y tras salvar el inicio de la Arista Este del Pequeño Vignemale alcanza el Refugio de Baysellance a 2651 metros de altitud cuando son las seis y media de la tarde.

Hay obras en el refugio que está vallado pero no parecen gran cosa, en fin, esperemos que no siga siendo una cochinería.

Cinco minutos más tarde emprendemos el descenso. Las nieblas que han ido apareciendo cuando nos encontrábamos a media subida se han hecho más consistentes rondando asiduamente los 2800 metros y hurtándonos la posibilidad de reconocer detalles de nuestro interés. A pesar de todo, en algunos momentos hemos podido comprobar que hay muchísima nieve no sólo en el glaciar sino también en los neveros de Montferrat y Tapou y hasta llegan a la cima del Pequeño Vignemale.

Recuperamos las mochilas y a las ocho y cuarto, sin haber localizado el camino hacia los Ibones de Montferrat, dejamos acampando al grupo de españoles y montados en el coche nos vamos para abajo.

No iremos a ver los burros de Gavarnie como quiere Rosa, lo que vamos a hacer mañana va a ser el Lurien y para ello hay que pasar el Puerto del Aubisque y dormir en el coche en una zona de poca altitud para no pasar frío por la noche dentro del mismo.

Volvemos hasta Luz y de nuevo paramos a cenar en el mismo lugar de la comida, ya que se va a hacer de noche antes de lo previsto y más con un cielo bastante cargado.

Hasta el inicio de los puertos vamos de maravilla sin circulación pero nada más comenzar a subir aparecen las nieblas que nos han de acompañar densa y persistentemente hasta el inicio del descenso del Aubisque. Luego ya, sin ganas nos llegamos hasta el desvío de Laruns y allí nos quedamos en el pequeño párking al abrigo de los árboles. Nos preparamos un café con leche, echamos los asientos y a las once pasadas nos ponemos a dormir.

La noche es cálida, se nos hace calor, abrimos un poco una ventanilla y ni siquiera necesitamos ponernos ni los forros ni los anoraks.

Dormimos bastante bien, sobre todo si lo comparamos con aquella triste noche de Pineta allá por el año 76. Rosa ya se lo merecía y a las seis y media nos sorprende durmiendo una despejada mañana, más propia del hispano sur que del galo norte.

Desayunamos un poco y nos vamos de inmediato puerto para arriba hasta el Embalse de Fabreges, donde tomamos el desvío para coger el teleférico y aparcamos el coche junto a la primera visera contra aludes. Estamos a 1237 metros de altitud

El barranco camino de Lurien.
 
Sabemos que el camino nace al sur de la misma y a las siete y cuarto con menguadas mochilas a la espalda tomamos un caminillo junto al encauzado barranco que desaparece de inmediato. Antes de penetrar en el bosque y a través de un húmedo helechar  buscamos y encontramos un transitado camino  que no me ofrece ninguna duda y que en dirección este-sudeste se empina de inmediato salvajemente.

Sube detrás de nosotros la pareja que ha aparcado en el inicio del mismo y que se está preparando mientras nosotros abandonábamos el coche. Irá unos 300 metros tras nosotros durante casi todo el camino ya que llevamos ritmos similares.

 La primera hora transcurre por la orilla izquierda del barranco por el que desaguan los Lacs de Lurien hasta que alcanzamos el rellano a la salida del bosque. Con ella nos subimos 600 metros y con eso está dicho todo acerca del perfil del camino.
 
El camino se arrellana en una majada cubierta de pradera alpina y en la que se asienta una cabaña pastoril. Aparecen citas que confirman un camino siempre junto al barranco.

Superamos un pequeño resalte  y poco más arriba otro que nos deposita en un refugio de madera, aluminizado exteriormente, de notables dimensiones, dividido en compartimentos y con abundantes colchonetas. Menuda rabia nos hubiera dado si subimos a acampar por aquí como teníamos previsto.

Unos metros más arriba se asienta el primer y diminuto Lago de Lurien. Cogemos agua por si acaso ya que, en cualquier momento puede desaparecer el barranco.

La Norte de Lurien desde el Lac de Lurien gentileza de Cristiano Gil.
 
No será así y 50 metros más arriba alcanzamos El Lago Superior de Lurien situado a 2211 metros de altitud, cuando yo ya no lo esperaba.

El camino lo bordea por su orilla norte y sale de la cubeta lacustre junto al barranco que nacen en los neveros superiores y que se va a perder de inmediato en la pedrera metamórfica del circo colgante de la cara oeste del pico. Son las nueve y cuarto de la mañana.

Un cuarto de hora después llegamos al Collado de Lurien situado a 2342 metros de altitud. Allí encontramos a Cristiano Gil, un montañero de abuelos españoles que habla bastante bien Español y con el que haremos ya el resto de la actividad. Ha salido veinte minutos antes que nosotros.

La pedrera en forma de gran embudo que cierra el circo superior se empina y nos presenta un camino en la gravera junto al primer nevero que hemos de atravesar. La nieve está bastante blanda, se pasa bastante bien y nos deposita en la pedrera de nuevo junto a un resalte rocoso obligado un poco húmedo y que será de segundo grado pero que nosotros subimos por cualquier parte apoyando las manos.

Subimos directos a la cima del pico progresando por afloraciones rocosas bastante descompuestas y rodeadas de neveros persistentes.

Alcanzamos pronto el empinado nevero alto que defiende el acceso al casquete somital del pico. Consultamos el mapa, nos engañan unas claras huellas que conducen a la fácil arista noroeste del pico y hacia allí nos vamos. Rosa ha ido atravesando neveros que no tienen mala nieve, casi en horizontal, con lo que alcanzamos la fina y empinadísima pedrera que con cierto esfuerzo, pero fácilmente nos permite alcanzar la arista sur.
 
Trepando hacia la Cima de Lurien. C. Gil.

Con una pequeña trepada nos encaramamos en una antecima  separada de la cima por una brecha de muchísimo respeto que ya se ha visto desde abajo pero vamos con la esperanza de que se pueda flanquear por la parte este.

No será así y tenemos que desandar 100 metros de desnivel para atravesar por nuestras propias huellas el último nevero que hemos pasado y subir el empinado nevero terminal en diagonal hacia el centro de la cara Norte del pico mientras contemplamos como la pareja que ha ido subiendo tras nosotros utiliza la rimalla superior para progresar también hacia el centro de la pared del casquete somital.

Cima de Lurién. C. Gil.
 
Alcanzada la pared y ya trepando por cualquier parte, pues todo está hecho una auténtica caca, alcanzamos una pequeña afloración granítica y con ella la cima del Pico Lurien situado a 2826 metros de altitud cuando son las once de la mañana.

Con Cristiano Gil en la Cima del Lurien y Arriel detrás.
 
Llegan enseguida Rosa, Cristiano y la pareja que por cierto he adelantado casi arriba. También quiere acercarse las nieblas que sin prisa pero sin pausa nos irán cerrando el paisaje.

Pallas. 10-7-01.
 
La vista es quizás muy parecida a la del Arriel. Destaca el Lago de Artuste en la vertical al este del pico, la zona de Arremoulit, el Pallas, el Balaitus, el Arriel y la impresionante cresta del Pico Arrious y a duras penas y por unos momentos podemos ver el Midí d’Ossau y la Foratata y los Infiernos.

Cristiano revela sus fotos que nos enviará posteriormente.
 
En la punta se está bien al sol y aprovechamos para comer y para hacer fotos, nuestro socio es fotógrafo aficionado, nos pide la dirección y nos dice que nos las enviará. Es de origen gallego y vive en Ortez.
 
También se venda un tobillo que se ha roto no hace mucho. Nosotros le esperamos pues no tenemos prisa, su compañía es agradable, es de nuestra edad y nosotros somos montañeros de los de siempre.

Lacs de Lurien y de Fabreges desde Lurien.
 
A las doce menos cuarto iniciamos el descenso pues las nieblas van en aumento y han anunciado tormentas. Lo hacemos por el mismo camino que hemos utilizado a la subida a pesar de que el camino descrito y después localizado transcurre por la arista este y asciende a la misma por ese lado. Una francesa nos lo indica pero se ve con suficiente claridad. Nos juntaremos en los neveros, se adelantará ella ya que Cristiano tiene un tobillo muy fallón pero luego, a la entrada del bosque la alcanzaremos cuando se disponga a comer.

Rious y Lurien desde el pequeño Arriel. 8-5-11.
 
En el Lago de Lurien hacemos fotos, descansamos un poco y  continuamos para abajo visitando el refugio. Luego ya, tranquilamente, pues las nieblas se han disipado bastante, entramos en el bosque y poco después alcanzamos el aparcamiento del Lago de Fabreges cuando son las dos de la tarde

Lurien desde Peyrelue. 19-7-05.
 
Lurien y Arrious desde Canal Roya. 23-2-08.
 
Nos despedimos de Cristiano que ha de ir a visitar a un médico amigo suyo y subimos con el coche un par de kilómetros para aparcar junto a la carretera en una sombra, bajarnos al próximo Barranco de Brouset.

Lac y Pic de Arrious y Lurien. 19-8-06.
 
Nos quitamos las botas, nos remojamos los pies y comemos un poco de lo que nos queda y de lo que hemos dejado en el coche a la sombra y junto al agua, relajadamente tras liquidar un tema de 1700 metros de desnivel que hemos hecho muy bien incluso Rosa a pesar de que no daba un duro por ella misma. La escapada ha resultado un tanto extraña pero al final se ha saldado con una movida total de 2550 metros en menos de 24 horas. Los Alpes nos esperan.

Lurien desde la Cabaña Sacaze. 5-2-06.
 
Antes de las cuatro de la tarde aterrizamos en plenas fiestas de Santiago, hoy es 25 de Julio.

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