11 jun. 2005

16-05. PUNTA NARRONAL. 11-6-2005.

Ibón de Narronal desde Punta Narronal. 11-9-14.

Corredor sudeste del Tozal del Mallo, Circo de Betetuás e Ibón de Narronal.
 
11-6-2005.

Salida 8 h. Llegada 18 h.

Nublado.

Dificultad media.

Ascensión.

Rosa M. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Narronal procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Punta Narronal es una montaña solitaria a pesar de estar en Ordesa. Es uno de esos sitios en los que tienes asegurada una deliciosa y delicada soledad.

            La vía más normal discurre por el Circo de Carriata o Salarons para tomar la Fajeta del Tardiador y acceder al pico por la arista sur. Nosotros pretendemos una vía un poco más original, comprometida y menos transitada todavía.

            La vía se desarrolla fuera de sendero tras abandonar el camino de Carriata y requiere experiencia en montaña y superar el IIIº.

            Son las ocho de la mañana cuando tomamos el camino que parte de las casas de Oliván, 500 metros al oeste del aparcamiento de la pradera de Ordesa, en dirección norte

            Se trata de recorrer el conocido camino que remonta el Circo de Carriata con las opciones de las Clavijas o la Fajeta, al principio a través de un bosque mixto muy seco este año, para abandonarlo y proseguir el ascenso, con la mirada puesta en nuestro corredor, hasta atravesar el Barranco de Salarons donde cogemos agua con cierta dificultad.

Corredor Sudeste del Tozal del Mallo.

            El camino se orienta hacia la base del Tozal del Mallo entre asentamientos de genistas, enebros y asfódelos. Cuando la senda gira hacia el barranco de nuevo, la abandonamos para dirigirnos a la entrada del Corredor Sudeste del Tozal del Mallo poniendo en fuga a una manada de sarrios.

Entrando al Corredor Sudeste del Tozal del Mallo.

            No tiene pérdida, un pequeño dorso de pratenses nos sitúa ante un primer muro que nos presenta sus credenciales sobre los 1800 metros de altitud. No tenemos referencias del corredor que parece una auténtica flecha rematada en otro resalte vertical de salida.

            Inicialmente se trata de un zócalo de alrededor de 20 metros de altura, que de lejos no tenía buen aspecto pero que ahora, en el tajo, se aborda con relativa facilidad por la parte izquierda del mismo, para hacer una travesía en horizontal utilizando una estrecha vira y rematar ascendiendo un diedro fácil en el centro del corredor. Es un pasaje de calizas ocres, bastante desgastadas y exento de basura. Luego sabríamos la razón.

            El zócalo vertical se acuesta ligeramente y nos deposita en una rampa muy inclinada en la que se van a alternar asentamientos de pratenses alpinas con afloraciones calizas que nos depositan en un barranco descompuesto que se asciende por cualquiera de los lados del mismo con más comodidad que por el fondo

Aguja en el corredor.

            Subimos con el barranco alrededor de 100 metros hasta que alcanzamos un resalte rocoso, algo vertical en el que aparecen de nuevo las calizas ocres bastante lisas y que nos facilitan la progresión a la vez que ensanchan el corredor y nos muestran una dificultad añadida: la presencia de una nutridísima manada de sarrios que nos vigila expectante. No deben de tener costumbre de compartir la indiscutible propiedad del pasto.

            Me doy cuenta del asunto ante la maniobra de descenso lateral y acentellado de una pareja. No deben de tener salida por arriba y eso puede suponer un problema para nosotros. Tratamos de subir orillados por una rampa muy inclinada con el objeto de dejarles libre una buen parte de la pared para que escapen.

Tercio Superior del Corredor Sudeste del Tozal.

            Las paredes del Tozal no les apetece y la manada inicia una travesía en horizontal por encima de nosotros hasta alcanzar la base de una espléndida aguja. Era lo que nos faltaba, pero a partir de allí se soluciona el tema con un descenso en tropel por la orilla izquierda del corredor. La manada que cuenta con un nutrido número de cabritos está a salvo y nosotros también y sin un solo peñazo.

            Dejamos por debajo de nosotros la aguja convertida en una clásica proa, cuando estamos en el último tercio del corredor que ahora es un circo amplísimo, muy inclinado y lleno de verdura. La pendiente estará por encima de los 60 grados y hay que utilizar la hierba como presa de manos.

Salida del Corredor Sudeste del Tozal.
 
            La rampa termina en un resalte vertical, también de calizas ocres, pero roto por varios lugares. Nosotros elegimos una fisura en la parte central para salirnos de la misma a un pequeño espolón un poco más atlético pero más seguro. Una inclinada ladera de derrubios nos conduce hasta el collado norte del Tozal del Mallo a 2210 metros de altitud. Son las diez menos cuarto y nos alargamos hasta la próxima cima del Tozal.

Corredor Sudeste del Tozal del Mallo desde la salida del Corredor,

            En un visto y no visto volvemos al collado y faldeando en suave ascenso un pasaje un tanto delicado sobre los verticales paredones inferiores a la faja, iniciamos el recorrido del Circo Betetuás bajo la arista sur de Mondarruego. Estamos en la Faja del Mallo que es amplia en inclinada como casi todas y bastante llena de verdura. Lo hacemos por la parte inferior en la que hay caminillos de animales.

Contrafuerte Sur de Monsarruego y Segundo Corredor.
 
            En la divisoria del Circo del Barranco y en una altiva proa nos paramos a echar un bocado y un trago. Son las diez y veinte y es una pena de cielo neblinoso pues el pináculo es indescriptible: Comas, Mondiniero, Fenez, Otal, el Tozal del Cebollar…

            Antes de que la faja se abra en dos, ascendemos en busca de las paredes en el fondo del barranco. Rompiendo los verticales paredones del contrafuerte sur de Mondarruego está el corredor que buscamos.

Corredor Superior del Circo de Betetuás.

            Recorremos unos metros por la base de los paredones y accedemos a la entrada del corredor en la parte más profunda del Circo de Betetuás. Se trata de un estrecho corredor, muy rectilíneo y bastante tendido aunque desde abajo no se ve la salida, bueno, lo que se ve no nos gusta. Son las diez y media pasadas.
            Lleno de materiales sueltos ofrece continuas alternativas en las que es suficiente con apoyar las manos y resulta más largo de lo que apreciamos óptimamente desde abajo, nos subirá alrededor de 150 metros de desnivel.
            Se corta en un muro de alrededor de 10 metros verticales pero nos ofrece la opción de tomar unas viras que nos permitan encaramarnos en el espolón izquierdo del corredor. Son similares y utilizamos la que tiene el paso de salida más corto. Será un IIIº a lo sumo; por encima hay un graderío inclinado que se arrellana en la pedrera somital de la sur del Mondarruego. Estamos en la Fajeta del Tardiador.

Ibón de Narronal desde el Sudeste.

            Avanzamos casi de llano en dirección noroeste hasta que alcanzamos el borde de la cubeta lacustre en la que se asienta el recóndito e ignoto Ibón de Narronal. Estamos a 2550 metros de altitud y 50 metros por encima del ibón alimentado por su correspondiente nevero.

            Se trata de una tartera de materiales calizos ocres, con cierre de filtración hacia el sur y limitada al nordeste por la Punta Escusana de Mondarruego, para mí el Mondarruego y al noroeste por la Punta Narronal, que hasta allí queremos ir.

            Estamos en un privilegiado lugar que muy poca gente conoce. Es un espléndido regalo más del día.

            Son las doce del mediodía y hemos de descender en dirección noroeste por la pedrera al objeto de bordear el ibón por su orilla norte e iniciar el ascenso por pedrera descompuesta en dirección oeste.

La Sur de Narronal se puede subir casi por cualquier parte. 11-9-14.

            Alcanzar la arista resulta algo pestoso pero no supone más que el esfuerzo de ascender los alrededor de 250 metros últimos de desnivel. Por la arista o por las inmediaciones siempre hay paso que, con algún apoyo de manos, conduce a la cima de Punta Narronal. Es la una del mediodía, estamos a 2755 metros de altitud y disfrutamos del momento y del lugar después de cinco horas de tajo con el encanto especial de hacer un camino que hemos diseñado nosotros mismos.

Mondarruego desde Punta Narronal. 11-9-14.

            El Mondarruego le hace sombra pero queda compensada con la espléndida arista sur de los Gabietos y el dilatado puerto que hacia el oeste desemboca en san Nicolás de Bujaruelo.

            Las nubes siguen desarrollándose pero no tienen excesivas prisas, serán clementes con nosotros.

Narronal desde la Cima de Mondarruego.

            Comemos nuestra acostumbrada y socorrida lata de sardinas aderezada con satisfacción. Luego, ya de regreso, nos bajamos al ibón, cogemos agua y nos subimos hasta Mondarruego para echar un vistazo a los Rellanos de Salarons de gratos recuerdos y revivir aquel momento en que localizamos el Ibón de Narronal por primera vez, cuando ni siquiera estaba en los mapas. Ordesa es genialmente maravillosa.

            Tomamos la arista sur del pico y bajamos con ella abandonándola hacia el sudeste para situarnos en el cierre del rellano inferior.

            La arista fronteriza se cierra y nosotros nos vamos para abajo por las clavijas no sin darnos una vuelta por la Fajeta para contemplar el extraordinario ajedrezado de la pared del barranco.
            A las cinco y media, quiere gotear, rematamos el camino del bosque tras echar la vista repetidamente la Corredor Sudeste del Tozal del Mallo.

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