20 may. 2001

5-01. EL GALLINERO O SALARONS. 20-5-2001.

Circo de Carriata y Salarons o Gallinero desde Diazas. 23-4-07.

Pradera de Ordesa, Camino de Cotatuero, Clavijas de Cotatuero, Cara Este y Arista Sur. Descenso al Collado de Catuarta, Llanos y Clavjas de Salarons y Camino de Salarons.

20-05-2001

Salida 08 h. Llegada 16 h.

Mixto.

Bastante fácil.

Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Salarons procedente de Prames. Vía en amarillo.


            Desde aquel día en el que estando en el Tozal del Mallo contemplábamos los paredones de su cara sur y los pendientes neveros de su cara oeste teníamos el propósito de subirlo. Es más, desistimos de hacerlo en aquel momento, tiempo todavía teníamos, porque había  algo de nieve, era un 6 de Diciembre del 98 en un otoño de nieves.

            Hoy 20 de mayo de 2001 vamos a subir al Gallinero sabiendo que alrededor de los 2000 metros de altitud nos espera la nieve. Este año ha nevado como pocos y queda nieve en cantidades inimaginables incluso en zonas orientadas al sur.

            Madrugamos como ya casi ni recordábamos, son las seis y media y ligeros como el viento, antes de que el reloj de las siete, estamos comprando pan.

La Entrada al Cañón de Ordesa desde Torla. 18-3-07.
 
            La circulación no nos va a molestar: no veremos ni siquiera un solo coche en todo el viaje hasta que alcanzamos a uno que está entrando en el aparcamiento de Ordesa: algo inaudito.

            Son las ocho de la mañana cuando abandonamos nuestro coche aparcado junto a nueve más, no es que haya una gran concurrencia, e iniciamos camino en dirección este.

La mañana tiene una suave temperatura para estar a 1300 metros de altitud y el cielo, fundamentalmente azul se quiere difuminar con una suave e incipiente neblina.

Capilla de la Virgen del Pilar de Ordesa. 18-3-07.
 
            En la capilla de la Virgen del Pilar dejamos el camino principal y tomando la dirección nor-nordeste nos introducimos en el Camino de Cotatuero transitando el hayedo-abetar. Al cobijo del arbolado y de camino se nos templa la mañana ya que, en mangas de camisa se andaba justico.

            Poco más adelante el camino serpentea ya cuesta arriba próximo al barranco y a ritmo suave nos llegamos hasta el abrigo de troncos, cuando Rosa creía que estábamos algo más arriba.

            Sorprendemos, bueno, nos sorprende un sarrio en medio de las pedreras bajo los paredones inferiores del Gallinero y nos aproximamos a la doble Cascada de Cotatuero, ya que desde el circo colgante sur del pico se desprende una encantadora cortina de agua pulverizada, que de paso, me preocupa; ya que no sé si no tendremos que pasar por debajo, con lo que nos puede proporcionar una desagradable ducha. No será así pero por poco.

            Subimos las escalinatas calizas y los dos primeros corredores verticales y alcanzamos las Clavijas de Cotatuero.

Tramo horizontal de las Clavijas de Cotatuero.

            El primer tramo está húmedo pero se sube, a pesar de ello, bastante bien. Luego nos incorporamos con cuidado al primer tramo horizontal con clavijas para pies y manos y ganamos fácilmente la repisa intermedia. De allí continuamos con el tramo intermedio vertical con Rosa delante para rematar con el segundo tramo horizontal equipado con sirgas. Rosa las ha pasado con cierta cagalera, o sea, cada día peor.

El Barranco de Cotatuero. 23-4-07.
 
            Estamos a 2000 metros de altitud y son las nueve y media de la mañana. Contemplamos las gradas superiores del Barranco de Cotatuero llenas de agua salvajemente salvaje y tomamos el ramal norte del mismo, cogiendo agua antes de que se oculte bajo la nieve.

            Continuamos dirección norte sobre un nevero que en dos secciones va ganando altura de forma consistente al encuentro del rellano  superior de la cara nordeste del Gallinero. El tramo superior se yergue un tanto pero la nieve se deja hollar bastante bien.

            Ya en el rellano contemplamos como nieblas francesas que pasan de norte a sur y se asientan sobre los 3000 metros de altitud de paso que decidimos detenernos poco más arriba. Lo hacemos sobre una afloración caliza  situada sobre los 2400 metros de altitud y al sol cuando son las diez y media de la mañana.

            Contemplamos todo el horizonte fronterizo y especulamos con la arista sur del pico al que vamos y su pared este que posiblemente tengamos que subir.

            En principio teníamos previsto alcanzar el Collado de la Catuarta o de Salarons situado a 2540 metros de altitud para ascender la arista norte a continuación, pero una vez aquí, aunque me engañe esta vez un poco la nieve, entre algunas dudas, decidimos ascender directamente a la arista sudeste, y por ella alcanzar la cima del pico que no puede ser otro que el que vemos desde aquí.

Paredes Meridionals de Salarons o Gallinero. 18-3-07.
 
            Casi en dirección sur emprendemos la pala de nieve aprovechando que es más sostenida que erguida, salvo en el último tramo ya prácticamente en la arista, pero la nieve sigue estando buena y eso nos va a facilitar la tarea, tanto ahora como en el tránsito de la larga arista que nos queda por delante. Estamos a 2550 metros de altitud.

            La arista en principio es alomada pero enseguida se yergue y se afila al encuentro de una aparente cota por encima de los 2650 metros de altitud.

            En una afloración rocosa próxima a la arista paramos a ponernos las polainas, ya que habrá que ir buscando nieve buena y profunda para proseguir con cierta seguridad por una arista que desconocemos.

            Proseguimos lenta aunque persistentemente y superamos a toda cresta el diente con más facilidad de la prevista y sin prácticamente descenso continuamos para arriba al encuentro de la arista sur-sudeste que, poco más arriba, se une a la que transitamos nosotros.

            Unicamente nos queda el tramo final que se yergue poderosamente altivo ante nosotros pero nos salva la calidad y consistencia de la nieve, con una nieve así se pueden subir paredes auténticas si es preciso.

En la Cima de Salarons o Gallinero.
 
            Son las doce del mediodía cuando alcanzamos la cima del Pico Gallinero situada a 2748 metros de altitud.

            Echamos un trago, hacemos una foto y contemplamos el escaso movimiento próximo a cargo de seis montañeros que llegan en ese momento al Tozal del Mallo, un par que va de Góriz a la Brecha y los impenitentes franceses al Taillón.

El Gallinero desde el Pico Blanco. 25-6-11.
 
            Las nieblas están llenando los valles del sur mientras que van dejando limpia la cadena fronteriza que ahora refulge escandalosamente blanca al radiante sol del mediodía.

La Norte del Gallinero. 26-5-11.
 
            Quince minutos más tarde nos vamos en busca de la arista norte. Atrás se queda el impresionante cono formado por las aristas sudeste y sur-sudeste que tan amenazadoramente se perdía en los cortados paredones del Gallinero. Ahora debemos encontrar una vía transitable que nos permita bajar a salvo de las frecuentes y salpicadas paredes que aparecen por cualquier lugar en estos parajes.

            En la arista norte descendemos un primer tramo bastante inclinado con la consabida buena nieve y atravesamos un pequeño rellano  que nos conduce a otro tramo de arista en la que sale un potente afloramiento rocoso.

Desde el Collado de los Gabietos el Gallinero. 31-7-10.
 
            Bajamos por roca descompuesta unos cuantos metros para continuar por nieve bastante inclinada un último tramo que conduce al Collado de la Catuarta, al que no llegaremos, pues virando un tanto al oeste nos vamos directamente en busca de pasillos nevados que nos permitan descender a salvo de las numerosas paredes rocosas de la zona y alcanzar el rellano de Aguastuertas.

            Caminamos entre marmotas que han salido ya a tomar el primer sol primaveral. La nieve está llena de sus huellas, así como de sarrios y perdices nivales.

            Bajamos en dirección sur al encuentro del Barranco de Salarons y en busca del final de la nieve.

            En el final de la nieve y próximo a unos enormes bloques calizos que no han hecho viaje hasta el fondo del valle, localizamos las huellas de los del Tozal  y allí mismo paramos a comer un poco.
 
Tramo Inferior de las Clavijas de Salarons. 25-6-11.
 
            Es la una y media y las nubes que colmaban los valles han ido ascendiendo hasta ocultar el sol, con lo que mi esposísima se va a quedar, una vez más, sin poder tomarlo a pesar de que vamos sobrados de tiempo.

            Como el ambiente no está demasiado interesante, en media hora nos despachamos con el tema continuando nuestro descenso fuera ya de la nieve.

            Entre ir al barranco donde quizás pueda quedar algún resto de nevero residual, o bajar las clavijas en seco, decidimos esto ultimo y así lo hacemos.

Clavijas de Salarons desde la Fajeta. 25-6-11.
 
            Dos tramos de clavijas verticales sobre una de las innumerables proas del norte de Ordesa nos permiten alcanzar el barranco donde confluyen las dos vías, lugar éste en el que hay un cartel orientador: Clavijas y Paso de la Fajeta, nosotros no conocíamos el nombre de la vía, lo llamábamos el camino de la sirga, que a sugerencia de mi chica nos vamos a recorrer para comprobar que el barranco está ya libre del nevero de la cabecera.

 
            Los del Tozal se adentran en el bosque mientras que nosotros desandamos el camino hasta la confluencia y continuamos tranquilamente para abajo ya entre pradera alpina en la que no han salido todavía los asfódelos.

El Barranco de Salarons. 23-4-07.
 
            En el cruce del Barranco de Salarons echamos un trago y continuamos seguidamente al encuentro del bosque y luego por camino bastante bien conservado, nos llegamos al centro de interpretación para discapacitados y a la carretera asfaltada por la que nos volveremos hasta el aparcamiento sin permitir que la molestia de tener que volver hasta allí salpique un día estupendo en el que hemos movido 1450 metros de los que la mitad han sido con nieve.

Paredes del Gallinero desde las Casas de Oliván. 27-12-10.
 
            Son las cuatro y cuarto. Entramos en el restaurante  para tomar un café con leche que resultará malo y caro. La próxima vez lo haremos en Torla, decidido.

La guinda del Gallinero 18-3-07.
 
            Pasadas las cuatro y media abandonamos el parque. El día ha aguantado muy bien, pero en los llanos de Linás de Broto nos coge un chaparrón con piedra  de auténtica impresión. Suerte que no durará más que hasta el inicio del puerto. A pesar de ello, solamente  ha faltado un poco de sol a la hora de la comida para se un día de envidia, ha sido una jornada de catorce aciertos a falta del complementario.

Tozal del Mallo desde la Pradera de Ordesa. 18-3-07.
 
            A las cinco y media estamos en casa.

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