6 sept. 2017

58-17. TROUMOUSE POR LA ESTE. 5-9-2017.


Acercándonos a la Este de Troumouse. 

Aparcamiento, Pista, Cabaña y Puerto de Barrosa, Brecha de Barrosa y Cara Este.
05-09-2017.
Salida 06:15 h. Llegada 10:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Troumouse procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace ya algún tiempo que quería subir directamente al Pico Troumouse desde el Puerto de Barrosa pues en las dos ocasiones en las que habíamos estado allí había sido haciendo la arista del Circo de Troumouse.
            Invariablemente lo habíamos pospuesto hasta que finalmente decidimos abordar el asunto sin dilación. Incluso llegue a proyectar el ascenso para vivaquear en su cima pero el tema del agua me había hecho desistir.

Primeros rayos de sol en Troumouse.

            Descartamos hacerlo durmiendo en los alrededores del Refugio de Barrosa y así limar un poco el esfuerzo y finalmente lo vamos a hacer de tacada.
            Son las seis y cuarto de la mañana del 5 de Septiembre de 2017 cuando encendemos las frontales y nos echamos a la Pista del Valle de Barrosa a 1390 metros de altitud. Ayer viajamos con la furgo, cenamos en el aparcamiento y hoy a las seis menos veinte nos hemos levantado con la intención de aprovechar el día, noche incluida.

Iniciando el remonte hacia el Puerto de Barrosa.

            Tomamos erróneamente la pista que marcha a las instalaciones de las minas y tenemos que remontar por un caminillo hasta alcanzar enseguida la Pista del Valle de Barrosa, unos metros más delante de la zona llana de los Carteles explicativos de las Actividades Mineras.
            La pista se introduce en el valle y en dirección oeste ascenderá suavemente al encuentro del fondo del circo y del día.
            La noche que ha estado estrellada se ha cubierto de madrugada y no va a facilitar la llegada del día con luz suficiente para caminar, cosa que será posible alrededor de las siete de la mañana. Para entonces, la pista ha atravesado tres barranquillos y se ha convertido en camino amplio entre bloques de granito y retazos de praderío.

Precioso Troumouse a las luces de la mañana.

            Ya en el fondo del circo el camino se acerca al barranco que baja seco y lo atraviesa encaramándose suavemente en el praderío alpino que rodea al Refugio de Barrosa a 1750 metros de altitud.

El Puerto de Barrosa queda lejos todavía.

            El refugio está arreglado tiene techo, ventanas, puerta y entarimado para dormir nuevos y está limpio, nada que ver con la pocilga de hace unos años en la que ni las vacas se atrevían a entrar.

A media ladera bajo el Collado de Barrosa.

            El camino que ha girado al norte asciende la ladera en base a amplias lazadas muy cómodas que nosotros atajamos para ganar altura y alcanzar la Zona del Sobrestivo con su ibonciecho prácticamente seco a pesar de las últimas tormentas que han pasado por el valle.

Euphrasia alpina en la Cabaña de Barrosa.

            Hay que hacer camino de manera persistente puesto que hay que remontar 800 metros y en ello estamos a la sombra de la mañana que nos propicia el Pico de Barrosa.

Cerca del Puerto de Barrosa.

            Desde muy abajo nos orienta  el Pico Troumouse dominando el Puerto de Barrosa y cambiando de tonos en función de la luz. Hacia atrás dejamos la Arista de Liena y Esplucas que culmina en Robiñera mientras que nos acercamos al puerto cruzándonos ya arriba con cuatro que van de travesía.

Varios corredores conducen a la Brecha de Troumouse. 

            En la confluencia de nuestro camino con la Senda de las Pardas, cuyo poste indicador está en el suelo no sabemos si por desidia o intencionadamente ya que las sirgas de la senda no tenían mantenimiento, abandonamos el camino y nos vamos directamente en busca del Gendarme Blanco que señala el inicio de la Pared Este de Troumouse. Alcanzarlo se llevará un ratillo pues el Puerto de Barrosa que es amplísimo comienza ya a ascender para acercarse a la pared del pico convertido en arista.

Lacs de Barroude desde la Brecha de Troumouse. 

            De mármoles claros, tiene una fisura en su cara sur por la que parece que se puede atravesar sin coronarlo pero ni siquiera es necesario alcanzar la fisura sino que bajo el mismo y también en la vertiente sur hay un corredor que directamente conduce a la Brecha Troumouse.
            Juan sube por el fondo del corredor que no ofrece ninguna dificultad más que los materiales sueltos y nosotros lo haremos por unos corredorcillos más próximos al gendarme, que tiene buena roca y en los que encontramos algún hito.

El Gendarme de Troumouse por encima de la brecha del mismo nombre.

            Son las nueve y cuarto de la mañana cuando llegamos a la brecha situada a 2664 metros de altitud. Contemplamos la vertiente norte muy sombría y ocupada por un potente nevero, no se ven los lacs de Barroude desde aquí y nos echamos a la pared.
            Una flecha azul nos indica que hay que trepar una placa clara y lisa sin presas decentes para los pies, las manos si las tienen primero a nuestra derecha y a continuación un poco a la izquierda, son inversas pero muy buenas. Es un paso de segundo que resulta más fácil de lo que se ve en principio.

Rampa en la este de Troumouse.

            Superados esos tres metros, una vira inclinada y amplia nos conduce a la pared que se puede ascender un poco por cualquier parte utilizando de cuando en cuando las manos. Se trata de una rampa mixta con algún asentamiento reducido de pratenses en la que encontramos algún hito disperso.

Tras la rampa empleamos las manos en un tramo de esquistos .

            Poco más arriba aparecen placas algo más erguidas y coronándolas la esperada Franja de Rocas Negras. Podemos decir que no hay una línea de hitos porque se puede ascender un poco al gusto tanto por el fondo de pequeñas canales o por crestones que aparecen en la amplia pared. Hemos dejado atrás el Gendarme Blanco que desde aquí tiene una vista terrorífica.

Algún tramo de placas más lisas e inclinadas bajo la Franja de Rocas Negras.

            Es una pared que nos gusta pues tenemos costumbre en medios como éste y hasta Rosa se permite el lujo de ir de cuando en cuando por delante. Los valles españoles fundamentalmente comienzan a parir nieblas.

La Franja Negra tiene muy buena roca.

            De aquí para allá nos aproximamos cómodamente a la base de la Franja de Rocas Negras. Sabemos que tiene un acceso directo por su parte central, equipado con alguna cuerda y también por su parte sur, nuestra izquierda,  aprovechando que pierde algo de potencia.

Remontamos el corredor sin utilizar la cuerda.

            Desde abajo hemos visto colgar una cuerda que desaparece luego de nuestra vista al estar incrustada en algún corredor mientras que nosotros nos llegamos hasta la parte sur de la franja desde la que visualizamos  otra parte de la pared con muchas placas por lo que hemos de volver en busca de unos hitos que hemos dejado a nuestra derecha. No debemos de ser los únicos que hacemos  la jugada.

Saliendo de la Franja de Roca Negra en la Este de Troumouse. 

            Una vira horizontal nos devuelve a la franja y enseguida encontramos un corredor bastante vertical pero con muy buena roca y en el que, media docena de metros más arriba de su entrada aparece una cuerda.

El crestón  nos ofrece una trepada fácil y entretenida.

            Subimos el corredor sin necesidad de utilizar la cuerda que yo he probado por si fuera necesario pues está algo vieja, tiene lazadas para utilizarlas como presas y está anudada como veremos después; pero el corredor está suficientemente escalonado y se sube bien, será de segundo superior en virtud de la verticalidad de la pared más que otra cosa.

Algún faldeo por la Este de Troumouse.

            El corredor se acuesta y se amplía en una inclinada terraza en la que aparecen materiales firmes a modo de placas estriadas que se suben bien. Por encima de nosotros se perfila una arista ascendente y hacia ella nos vamos un poco por cualquier parte pues los hitos están algo desperdigados o es que nosotros no  los seguimos fielmente.

Al final visualizamos el Trípode de Troumouse. 

            Alcanzamos un crestón que no nos da la impresión de ser una arista definida al uso y por ella nos vamos empleando las manos con cierta frecuencia pero siempre con absoluta comodidad.
            Avanzamos por el filo alternando de cuando en cuando ligeros faldeos hacia la vertiente de Barroude pero siempre retornamos  a la arista que se va confirmando poco a poco.

Faldeando por la Este del Pico de Troumouse

            En uno de los faldeos visualizamos el Trípode de Troumouse indicándonos que tenemos que seguir faldeando  a nuestra derecha. La Cima no es visible desde el Valle de Barrosa ya que la arista que estamos ascendiendo la tapa.

La Munia y Sierra Morena llegando a Troumouse. 

Suben las nieblas desde el este por detrás de la Arista Cimera Este.

            La arista se ha arrellanado y el faldeo de la misma se hace por terreno suave pero lleno de materiales inestables. Alcanzada una pequeña depresión solamente queda ascender unos metros cómodos que nos deposita en la Cima de Troumouse situada a 3083 metros de altitud. Son las once y media de la mañana y estamos sólo con la compañía del trípode.

En la Cima de Troumouse. 

            Las nieblas van creciendo de los valles españoles mientras que, curiosamente, la mayor parte de la vertiente francesa está limpia. Hacemos unas fotos del Cresterío del Circo de Troumouse y de los alrededores notorios con Ordesa, Vignemale, y Neouvielle y nos sentamos a almorzar al solecillo de la mañana que está deliciosa. No tenemos prisa pero nos queda por delante una buena jornada todavía pues hoy no hemos hecho más que subir 1700 metros.

Arista Norte de Troumouse.

Los Lacs de Barroude desde Troumouse. 

            Este verano estamos sacando algunos muertos que dormían en el armario de nuestros deseos. 
             

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