11 sept. 2017

60-17. PEÑA DUASCARO EN UNA CIRCULAR POR ORDESA. 10-9-2017.


Acercándonos a Peña Duáscaro. 

Camping de Torla, Ermita de Santa Ana, Mirador del Molar, Arista Oeste y Cima de Peña Duáscaro. Descenso  por Arista Este, Senda de los Cazadores y Camino de Turieto Bajo.
10-09-2017.
Salida 07:15 h. Llegada 13 h.
Mixto.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Peña Duáscaro procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Han anunciado un día meteorológicamente incierto para este 10 de Septiembre de 2017 y subiendo por Cotefablo gotea pero no creemos que la cosa se complique demasiado.
            Son las siete y veinte de la mañana cuando tomamos un tramo de pista corto y acartelado al que le sucede, perfectamente indicado, el Camino de Santa Ana y Acuta, tras cruzar el Ara por el Puente de la Glera.

Enseguida nos tenemos que poner el chubasquero.

            Se trata de una circular recurso que hemos hecho en alguna ocasión en función de nuestro conocimiento de la zona a partir de Torla por una parte y por otra del cañón de Ordesa. Hoy nos vendrá bien por la meteorología.

Vista atrás hacia Manchoya.

            El viejo Camino a la Ermita de Santa Ana  arranca junto al camping de la Orilla Izquierda del Ara a 980 metros de altitud y en dirección este se va para arriba sin pérdida de tiempo.

Llegando a la Ermita de Santa Ana.

            Atravesando viejos prados que en su día fueron tierras de labor cruzará la pista en las inmediaciones de la Barrera de la Pista de la Sierra de las Cutas y luego sucesivamente un par de veces más hasta alcanzar el Rellano de Santa Ana a 1470 metros de altitud, una hora después de haber comenzado a caminar.

Praderíos y Bordas en el Rellano de Santa Ana.

            La mañana nos ha metido los chubasqueros pero luego los hemos quitado aunque las mano se no enfrían y terminaremos por ponernos guantes lo que indica que tenemos una mañana de Otoño cuando es todavía Verano.
            Unos metros por la pista mientras contemplamos los Praderíos, las Bordas y la Ermita de Santa Ana para proseguir por el camino perfectamente indicado y balizado ahora en dirección norte por un espolón arrasado por el fuego en su día y en el que perezosamente se recupera la vegetación.

Viejo pinar en el Barranco Duáscaro.

            Coincidiremos de nuevo con la pista, transitaremos el pinar por la vertiente oeste del crestón y alcanzaremos finalmente el Collado del Molar situado a1986 metros de altitud marchando unos metros al oeste para alcanzar el mirador.

Lo que las nubes dejan ver del Barranco de la Canal visto desde el Molar.

            Poco tiempo perderemos allí puesto que corre un desagradable viento del nordeste y a duras penas se distingue el perfil del Tozal del Mallo. Nos servirá para certificar que la nieve baja a los 2400 metros en las Sures de Mondarruego y Gallinero, más arriba no se ve nada aunque se trata de una capa que no pasará de los 10 centímetros.

Duáscaro y Diazas desde el oeste.

            Volvemos para tomar la arista oeste que por praderío suave primero e inclinándose suavemente entre viejos pinos acentellados después nos deposita en la Cima de Peña Duáscaro acotada a 2169 metros de altitud, ocupada por un jabalí que marcha al trote arista abajo por delante de mis narices. Son las diez menos diez.

Mal día en Peña Duáscaro.

            Hacemos una foto al  contraluz de la mañana que surge de las nieblas de oriente en medio de un viento frescachón  que nos remoja intermitentemente y nos vamos para abajo siguiendo el caminillo trazado por su arista este.

Acuta y Diazas.

            Mientras bajamos al amplio y próximo collado, poco más de una cincuentena de metro más abajo, contemplamos la vertical pared  de Punta Acuta, una cima innominada en los mapas actuales y la pirámide inconfundible de Punta Diazas llamada actualmente Acuta. Ninguna de las  dos cimas es especialmente  aguda,  pero si alguna es “acuta” es la que actualmente no tiene nombre de Camino al Tito. De cualquier forma, no hay problema: yo me aclaro y espero que los demás también lo hagan.

La Oeste de Diazas mientras iniciamos el descenso hacia el Cañón de Ordesa.

            Desde el collado a 2145 metros de altitud, un  caminillo marcado en el praderío, describe una zeta y haciéndose pedregoso se va en descenso hacia las paredes para contornea una pequeña proa por el oeste. Un cartel lo señala como “Senda muy peligrosa” pero…

El camino rodea alguna de las clásicas proas de Ordesa. 

            Tras el rodeo de la proa, el camino se orienta al este para rodear en descenso otra y alcanzar  una zona de placas verticales en el que ha instalado un trozo de cadena a modo de pasamanos que en buenas condiciones no es necesario. Poco más adelante hay otro pasillo similar sin equipar.

Remontando otra proa de camino a Calcillaruego.

            Tras las placas hay que remontar una veintena de metros en busca de una brecha desde la que contemplamos el Espolón del Mirador de Calcillaruego, ahora llamado Calcilarruego.

Pared Norte de Duáscaro por detrás de las placas.

            Hay que ir bajando poco a poco utilizando las eses del camino que atraviesa un potente corredor y tras un pequeño remonte, ya entre pinos, alcanzar la Senda de los Cazadores, 50 metros por debajo del mirador.

Aparece el Espolón de Calcillaruego.

            Gotea intermitentemente, no hay paisaje que contemplar y consecuentemente renunciamos a asomarnos en tan espectacular balconada, pasamos del remonte y continuamos para abajo por la Senda de los Cazadores, arreglada como siempre y en la que nos encontramos un par de autobuses, no es ninguna exageración, en Peregrinación a la Cola de Caballo.

Arco Iris en el Cañón de Ordesa. 

            A medio descenso nos sentamos en una revuelta amplia de la senda para echar un bocado mientras va pasando personal de todos los pelajes, incluidos descarados bisoños paseantes. Bueno, el monte es de todos y nos preguntan de casi todo. Son las once menos cuarto.

Rampa de ascenso al Mirador de Calcillaruego. 

            Luego proseguimos descenso, vuelta a vuelta, sin prisa pero sin pausa, para alcanzar veinte minutos después el Rellano de Ordesa a 1330 metros de altitud frente al Puente de los Cazadores.

Detalle de la astrancia mayor en Ordesa. 

            Inmediatamente tomamos el Camino de Turieto Bajo que transita por la Orilla Izquierda del Arazas primero atravesando de manera rectilínea praderíos rodeados de abetos, hayas, arces y fresnos fundamentalmente para alcanzar el puente donde se encuentra el Monumento Conmemorativo de Lucien Briet, para convertirse en sombreado y agradable camino que nos mostrará sucesivamente y hacia el oeste las Cascadas de los Abetos, Tamborretera y finalmente la del Molinieto a las que no les iría nada mal que limpiaran un poco la vegetación natural que cada día las oculta más de la vista de los visitantes.

La Norte de Peña Duáscaro desde Turieto Bajo.

La deliciosa Senda de Turieto Bajo.

Tozal del Mallo desde Turieto Bajo.

            Previamente hemos contemplado las Paredes Somitales de la Norte de Peña Duáscaro y frente a las mismas, El Barranco de la Canal de gratos recuerdos en la primavera pasada.

Cascada de los Abetos.

Barranco de la Canal y Tozal del Mallo.

Detalle de la Zona Inferior del Barranco la Canal.

            Ya cerca del Puente de los Navarros, la senda gira paralela al barranco para orientarse al sur,  pasar bajo las Paredes del Mirador del Rey y convertirse en pista que deja a nuestra izquierda el Inicio de la de las Cutas y se alarga de llano por la Orilla Izquierda del Ara hasta el lugar en el que hemos dejado el coche junto al Cámping Río Ara, cerrando nuestra circular con 1200 metros de desnivel acumulado en un día bueno para caminar pero deplorable para la contemplación de un espléndido paisaje que no por conocido deja de ser uno de los atractivos principales de la actividad.
           

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