21 may. 1998

5-98. TENDEÑERA Y RIPERA POR YESERO. 21-5-1998.

 Ripera y Tendeñera desde Toronzue. 24-10-2009.

Refugio de Gavín, Refugio Alto, Collado de Yésero, Cara Sur y Arista Oeste de Tendeñera, Collado de Tendeñera y Arista Este de Ripera.

21-05-1998.

Salida 06 h. Llegada 14 h.

Sol.

Fácil.
 
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ripera y Tendeñera procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Era Diciembre de l985 cuando ascendíamos a Tendeñera por Panticosa. Aquella fue una empresa de mucha categoría dadas las circunstancias del momento y nuestra inexperiencia. A pesar de ello fuimos de los pocos que hicimos cima para colocar el belén con los Mallencos de Jaca.

            Siempre que hemos pensado en volver a Tendeñera lo hemos planeado por su cara sur, nueva vía que se ve desde casa y a la que nos aproximamos con Biola y Raquel pequeñas, un día  en que llegamos hasta el segundo refugio. Mientras Rosa se quedaba con las niñas haciendo figuritas con la nieve y unos moldes de playa junto al refugio, yo me subí al llano superior al refugio, todo nevado ya y desde allí contemplé la majestuosa  cara oeste, quedando con la impresión de que aquellas paredes tenían que ser bastante accesibles y destacando poderosísimamente la arista sudoeste.

            Los libros de Miguel Angulo me aportarán suficiente información que confirmará mis suposiciones. Describe vías  por Yésero y por Linás de Broto, así que, como ya no hay duda, se programa el asunto para la primavera del 98.

            Las nieves tardías de la primavera  retrasan la fecha pero al final decidimos madrugar al objeto de no hacer noche en el refugio pues  son sobre l300 metros de desnivel contando con que  la pista del Barranco del Puerto es de las pocas abiertas en la actualidad en este Pirineo.

Desde Plana Tromcal. 6-7-13.
 
            El domingo 21 de Junio nos levantamos a las cinco de la mañana. Nos habíamos acostado sobre las doce después de estar tomando café en casa de Miguel.

            El madrugón es de los de antaño y en veinte minutos estamos en la carretera. Biola se queda en casa pues ha llegado a las dos de la mañana de una de sus múltiples cenas. Rosa no ha dormido prácticamente nada.

            Es de noche todavía, no hay circulación y pronto nos metemos en el inicio de la pista justo al comienzo del Puerto de Cotefablo, 2 kilómetros más arriba de Yésero.

Ripera y Tendeñera. 6-7-13.
 
            La pista está bastante bien y los 2´5 kilómetros nos llevan hasta la cascada pero todavía proseguimos para arriba en una pista en pésimo estado que remata en el primer refugio. Estamos a 1600 metros de altitud, y poco más de un kilómetro más allá de lo previsto.

            Son las seis y diez cuando nos ponemos las botas. Ya se ha hecho de día  y junto al refugio hay un coche aparcado: algunos ya van delante, pero ya caerán.

            Creo recordar que el camino se inicia junto al Barranco del Puerto, una senda así lo indica, pero no es cierto; pronto nos daremos cuenta y retomaremos el mismo  que transcurre un poco más alto en la orilla derecha del barranco.

            Luego atravesamos el pequeño hayedo que también recordamos y los dos corredores que cortan el camino, vamos ganando altura al encuentro de la empinada y crecida pradera alpina vestida al blanco asfódelo.

            En media hora nos ponemos en el segundo refugio, siempre contemplando nuestro futuro. Tendeñera es un pico que nos muestra el camino continuamente, un libro abierto, de los que me gustan, aunque a lo mejor tendrá letra pequeña.

            Pasamos le característica portera natural tras el refugio y  prosiguiendo en dirección norte, dejamos a nuestra izquierda la cascada  y nos adentramos en  el Llano de Yésero. ocupado por un nutrido rebaño de vacas con sus, también abundantes terneros mamones.

 Vertiente Oeste del Collado de Yésero. 6-7-14.
 
            Vemos claramente el Collado que comunica con el Barranco de la Artica ya ganando un poco de altura nos vamos hacia el fondo del circo buscando el acceso al collado que comunica con el Sorrosal. Cogemos agua de una surgencia por si acaso y  alcanzado el barranco que baja del Collado de Yésero, viramos  al este y comenzamos a ganar altura por praderío al encuentro del anunciado corredor pedregoso.

            El collado se encuentra  a menos de los 2200 metros de altitud y por lo tanto  nos acercamos rápidamente. A nuestra izquiera aparece  una pedrera que se incorpora en dirección norte a un corto corredor herboso, y por allí nos vamos. Buscamos citas en la pedrera y las encontramos en la parte superior de la misma. No hay duda, estamos en el camino.

Collado de Yésero visto desde l Cima de Tendeñera. 6-7-13.
 
            El corredor se resuelve en una cubeta recogealudes y  hacia el nordeste una vira herbosa  con alguna cita nos conduce en ascenso a salvar la segunda barrera caliza que se opone a nuestro camino clara y decididamente al norte.

            Poco más arriba  perdemos las citas que se han debido ir a su camino pues nosotros nos vamos  en busca del promontorio rocoso característico un poco al este. Llegamos hasta una minúscula silla herbosa que tiene una característica brecha, y contemplando los paredones que cierran esta zona próxima del Circo del Sorrosal, reconducimos nuestro camino hacia  el oeste para contrarestar   nuestro cambio de rumbo.

            Como se puede subir por cualquier parte y a nosotros nos va el lapiaz calizo un tanto vertical, nos vamos para arriba sin más. Algún apoyo de manos nos permite ganar altura con cierta rapidez y por el camino de en medio nos situamos bajo  el paredón rocoso característico.

De Ripera a Sabocos desde la Cima de Tendeñera. 6-7-13.
 
            Por el este no parece muy accesible, luego desde arriba confirmaríamos mi apreciación, así que nos vamos hacia el oeste al encuentro de paso tan pronto como la pared pierda potencia.

            Poco más adelante  aparece un paso un tanto aéreo que pruebo, y como lo encuentro bien de gusto, nos lo zampamos tras volver a mitad de camino a por Rosa que está un poco bloqueada. Tras el paso alcanzamos la vira herbosa que viene del sudoeste y a la antrada del nevero nos saluda una pequeña cita: el camino del collado está expedito. Sacamos los piolets.

            Atravesamos lateralmente un nevero que se deja hollar bastante bien y  alcanzamos el llano bajo el collado ocupado por un nevero residual que se eleva hasta el mismo collado y ocupa parte de la cara oeste de Tendeñera y que constituye el nevero residual más persistente y característico de toda la cadena y el santo y seña de Tendeñera desde Sabiñánigo..

Casquete Somital Sureste de Ripera o la Blanca. 20-7-07.
 
            Nos vamos de frente  por el nevero que termina por hacerse largo ya que la nieve está un pelín dura para las punteras de mis botas.

            A las nueve menos diez alcanzamos  el collado. Echamos un vistazo a los anunciados paredones en el norte y se nos aparece una vira casi herbosa que prácticamente junto a la arista  se prolonga hasta casi el azul del cielo. La tomamos sin más. Transitamos ya calizas ocres, pues las claras han quedado ya más abajo. La arista, que va  en dirección este, está como se indicaba hecha una caca, pero no hay que tocarla para nada.  Con las manos en los bolsillos casi, tras un fuerte y continuado repecho alcanzamos la cima de Tendeñera a las nueve  y diez y también el sol. Hemos hecho una ascensión casi perfecta, como mandan los cánones más ortodoxos de la montaña.

            Estamos a 2853 metros de altitud y hemos empleado tres de las cinco horas anunciadas y sin despeinarnos, ahora que yo creo que ese horario debía ser desde yésero.

            Junto al nevero recostado en la cara norte y contemplando la “ambiesta cheneral”, almorzamos al sol de una mañana espléndida.  Contemplamos la subida por la Ripera, la Montañesa, Ordesa, Viñemal, Panticosa con Las Escuelas el Verde y Mandilar en primer plano, toda la zona de Piedrafita, los Infiernos,  y Argualas y Garmo Negro con la Aguja de Pondiellos claramente definida. Esa es la nuestra me digo.

Antecima Este de Ripera de calizas ocres. 20-7-07.
 
            Al sur prepirineo conocido: Guara, Cancias, Oturia, Gué, Oroel y ya al oeste tras  El Ripera y Sabocos, allá al fondo el Castillo de Achert.

            Hemos visto la fácil vía que sube por el Sorrosal desde Linás, y media hora más tarde tras haber echado un bocado y alguna fotografía iniciamos  el descenso.

            Por el mismo camino, tranquilamente en veinte minutos escasos  nos llegamos al collado pero no con la intención de irnos para abajo sino de hacer el Ripera.

            Estamos de nuevo a 2660 metros de altitud y en dirección sur sudoeste remontamos el primer resalte a media ladera y fuera de la fácil arista. Allí en horizontal tomamos el nevero de la arista y afrontamos el ascenso del casquete somital  por la parte limpia de la pared a la derecha del nevero que lleva a la cumbre. Se trata de una pedrera caliza clara, al Ripera  también le llaman La Blanca, en la que encontramos trazas de camino.

Tendeñera desde el Ripera.
 
            Veinte minutos son suficientes, a las diez y diez hacemos la cima del Pico Ripera situada a 2830 metros de altitud. Hemos hecho una vía sencillísima, nada que tenga que ver  con la abrupta y escarpada pared sur.

            Hacemos una foto y tras comprobar que la continuación por la arista hacia Sabocos se las trae en algunos tramos, nos vamos para abajo, ahora aprovechando a tramos el nevero.

            Junto al collado recojo la mochila que he dejado  y de la mano nos bajamos el tramo empinado de nevero, patinamos otro pequeño tramo y en un momento estamos dejando la zona de neveros.

            Pretendemos encontrar la vía que hemos perdido a la subida para comparar solamente. Siguiendo citas nos vamos por la vira herbosa, más bien un lomo no muy ancho, que en dirección casi norte pues  vamos prácticamente de frente al corredor del inicio de la pared,  nos mete en una especie de corredor  o paso que nos permite franquear unos cortos  metros de pared no muy vertical ni difícil, a menos de una docena de metros del paso que hemos utilizado a la subida. Vivir para ver.

Otra imagen de la Oeste de Tendeñera desde la Cima del Ripera. 6-7-13.
 
            La continuación  la hacemos siguiendo citas regularmente colocadas, supongo que dando alguna vuelta se podrá hallar mejor camino, y que voy reafirmando, sobre todo las del final del primer corredor que son las claves.

            Hemos visto desde arriba un grupo que estaba en el Collado de Yésero. Nos cruzamos con ellos en la parte superior del primer corredor. Son franceses y van al Pico, les indicaré que  no hay que ir demasiado al este que es por donde hemos ido nosotros y hacia donde van ellos.

La Norte del Ripera desde el Ibón de Tendeñera. 20-7-07.
 
            A las once y veinte estamos en el barranco que baja del Collado de Yésero comiendo. La sombra es pequeña pues la produce unas rocas junto al cauce del barranco y Rosa quiere tomar el sol  en la hierba. Así que nos despachamos en quince minutos con remojón de pies por parte de mi esposa y mientras yo me quedo recogiendo, ella se baja un poco más abajo en busca de un llano casi en el fondo del circo.  Rosa toma el sol y yo dormito con la cabeza tapada. No se está mal del todo pues algunas finísimas nubes velan de cuando en cuando el sol.  El asunto se lleva tres cuartos de hora pero nos sobra tiempo por todas partes.

Ripera, Tendeñera y Otal desde el Mirador del  Molar. 6-2-08.
 
            A la una y cuarto continuamos el descenso. Comprobamos que el refugio superior solamente es apto para animales irracionales a pesar de que le han puesto tejado nuevo de aluminio anodizado oscuro. A las dos y cuarto estamos en el coche comiéndonos unas naranjas.

            Son las tres cuando rematamos el tema  que hemos saldado con 1425 metros de desnivel.

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