5 ago. 1998

14-98. CIRCO DE TROUMOUSE. PIC HEID. 5-8-98.

Pic Heid descendiendo del Pico Blanco.

Cabaña de la Vierge, Lacs de Aires, rodeo de la Seda innecesario, Cabaña de Aires, Col de la Seda, Tubos de Gerbats, Pic Anónimo, Petit Pic Blanc y Pic Heid.

5-8-98.

Salida 06 h. Llegada 12 h.

Mixto.

Bastante fácil.

Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Circo de Treomouse del Pic Blanc a la Pequeña Munia. 4-8-98.

            En el 98 no nos tocaba escapada  a los Alpes pues la habíamos hecho el año anterior. Este año nos correspondía la pertinente salida a los Pirineos en busca de esos picos que nos llaman la atención pero que nunca los has hecho. ¡Es tan grande el Pirineo!

            En Julio habíamos ido con Miguel y Juan  a por las Tres Aristas del Balaitús, una semana después marchábamos Rosa y yo ocho días a Budapest, Viena y Praga; y tras aterrizar 29 horas en casa, teníamos previsto salir con Juan de nuevo al monte. Este año se iba a salir de cazuela Juan con dos salidas en verano.

Lac de Aires.
 
            El Circo de Troumouse estaba en cartera desde años atrás. Decididamente desde que hicimos La Munia en nuestra travesía de Benasque a Ordesa. Desde entonces ya había llovido sin tener en cuenta lo del Cámping Las Nieves. En el verano del 96 dando una vuelta con Pili y Florián nos acercamos hasta el circo para que lo vieran y, de paso, para echarle nosotros una ojeada comprobatoria de la información que poseíamos. Allí quedo dispuesto para la primera ocasión que se presentara.

            Hacerlo en un día era una pequeña salvajada nada apetecible. Meter tres días para la actividad era una pérdida de tiempo imperdonable… al Circo de Troumouse  le añadimos el de la Pica d’Estats que estaba en la quinta puñeta y que también exigía tres días con viaje incluido y amén. Acordamos marchar el 4 o el 5 de Agosto, según el tiempo. Rosa tiene que trabajar el día 10.

            Yo me encargo de preparar  lo que ya es habitual antes de marchar a Centroeuropa y dejo solamente para la vuelta las cosas perecederas que son muy pocas.

            Salimos el día de Santiago al mediodía y volvemos a casa el día 3 de Agosto a las nueve de la mañana. Pocas cosas hay que hacer en casa pero no vamos a tener demasiado tiempo.

             Será finalmente el 4 a las tres de la tarde cuando nos metemos en el coche.

Faldeo por la Sur del Gerbats. 11-9-10.
 
            En el Portalet nos llevamos la agradable sorpresa de que no están agazapadas las nieblas. Habíamos pensado incluso telefonear a la frontera preguntando por ellas. Las encontraremos subiendo el Aubisque, no podía ser de otra manera.

            Encontramos bastante circulación hasta la frontera y más a partir de allí en Francia. Suerte que vamos con tiempo y no hay problema. Hemos calculado 182 kilómetros en total y disponemos para ellos de, al menos, cinco horas, con lo que a pesar de tratarse de carreteras pirenaicas tendremos tiempo de sobra.

            Arrens, Argeles y Luz están atestados de gente. En Gedre esperaba encontrar el desvío en mitad del pueblo pero no es así, está al final. Serán 10 kilómetros hasta el peaje que por cierto a las seis y media está libre, cuatro más hasta la casa refugio y tres finalmente hasta el aparcamiento.

            Llegados al peaje y teniendo en cuenta que las nieblas campan por arriba, nos damos la vuelta hasta el desvío al Embalse des Gloriettes situado sobre los 1500 metros de altitud y que nos parece será la zona más soleada del valle para cenar cómodamente.

            Así lo hacemos, además de cambiarnos de ropa. Cae la tarde, el personal ha debido de bajar ya porque la zona está medio desierta y nosotros a las ocho nos vamos para arriba tras recogerlo todo.

            Llegados de nuevo al peaje lo pasamos sin más y nos vamos para arriba con una carretera que me parece mejor que la vez anterior con el autocaraván de Florián. Pasamos el  Albergue de Groutte y emprendemos el tramo final que empinadísimo nos conducirá al párking situado a 2103 metros de altitud, sumido casi totalmente por las nieblas. Son las ocho y media.

Desde la Cabecera del Tubo Norte.11-9-10.
 
            Juan y yo nos vamos por el trillado camino hasta la Cabaña  de la Virgen. Está estupendamente y vacío. Así que nos volvemos en busca de Rosa y de los bártulos.

            Poco antes de las nueve llegamos a la cabaña. Tiene una gran litera corrida de madera que permitirá dormir a media docena de personas y algo más se puede hacer en el suelo. Está bastante limpia, hay una colchoneta bajo la litera, un hogar bajo y dos ventanas que cierran bien al igual que la puerta.

            Disponemos los aislantes y los sacos, dejamos preparado el desayuno y a las nueve y media nos empiltramos cuando ya las nieblas se han enseñoreado de todo el circo.

            Esperamos que a la madrugada se disipen y aunque la cama es dura vamos a pasar una noche cálida y cómoda que a Rosa le vendrá de cine para recuperarse un poco de su eterno sueño.

            A las cinco y media suena el despertador. Las nieblas no se han ido.

Paredones de Troumouse desde el Col de la Seda.
 
            Recogemos los trastos, desayunamos tranquila y cómodamente y nos vamos al coche para dejar lo que no vamos a emplear. Hemos decidido salir hacia los lagos de Aires para ver si mientras se van las nieblas y de paso ganamos terreno pues esperamos localizar el camino de acceso a la arista.

            Son las seis y cuarto cuando guiados por una baliza tomamos el camino hacia los Lagos y Cabaña de Aires. La niebla deja ver unos 30 metros alrededor y es suficiente para progresar por un transitadísimo camino sobre la pradera alpina del circo.

            Hemos de describir un fuerte lazo, primero en dirección sudeste, después en dirección este y luego en dirección norte con lo que salvaremos la depresión del barranco desagüe de los ibones y nos enfrentaremos a la pared que nos permita alcanzar el Collado de la Seda. Yo calculo que en poco más de media hora el camino tiene que comenzar a ascender para alcanzar la pared después de haber girado paralelo a los paredones del circo.

La Este del Gerbats y la Gela. 11-9-10.
 
            El camino generalmente horizontal pues compensa subidas con bajadas nos lleva hacia un paraje en el que seguimos teniendo la pendiente a nuestra derecha y el barranco a nuestra izquierda, es decir, vamos contorneando paralelos al circo.

            Llevamos ya hora y media andando cuando yo tengo la impresión de que  el camino no nos lleva al Collado de la Seda, es más, estoy convencido de que hemos girado a nuestra derecha y estamos contorneando  los contrafuertes del Pico de la Seda.

            Media hora después, el camino se ahonda en un valle que no conocemos y decidimos detenernos en espera de que las nieblas nos permitan orientarnos.

Arista a la Munia desde la Cima del Gerbats. 11-9-10.
 
            En un momento en el que se disipan un tanto, podemos ver el paredón norte del Pico de la Seda y algo del profundo valle suspendido que comentamos ayer al subir. Y a pesar de que sospechamos que continuando adelante y virando un poco luego a nuestra derecha podríamos alcanzar el Collado de la Seda pero por su otra vertiente, decidimos volver sobre nuestros pasos pues con esta niebla no hay nada que hacer.

            Encontramos a un grupo de franceses que van de travesía hacia Heas y nos confirman que el Collado de la Seda se ha quedado muy para atrás. Así que, especulando con que disponemos de un día de margen para nuestras actividades y que hemos traído comida sobrada por si acaso, nos volvemos tranquilamente hasta que alcanzamos la Cabaña de Aires que no habíamos visto a la ida.

            En ella hay una pareja de franceses que nos dicen que la predicción meteorológica anunciaba buen tiempo para la tarde. Nosotros esperamos y contemplamos la fogosa llegada de un joven que viene del refugio de abajo. Llevamos sobre un cuarto de hora en la cabaña cuando, de momento, se levantan las nieblas, nos dejan ver el valle y también de inmediato el circo. Ha sido un auténtico milagro de rapidez que ni siquiera me ha dado tiempo a pensar cuando dice Juan:

El Petit Pic Blanc desde su arista este. 11-9-10.
            -¿Vamos?

            -¡Venga! Sin más.

            Me cuesta un poco cambiar de chip cuando ya estaba convencido de pasar un día en blanco en la Cabaña de la Virgen. Son las diez y diez de la mañana y después de cuatro horas de caminar nos encontramos en un punto equivalente a sí hubiéramos caminado poco más de media hora. La niebla es así y lo sabíamos.

            En dirección nordeste y a tren, nos dirigimos de frente hacia el collado atravesando ya en ascenso la pradera alpina al encuentro de la base de la pared. No hay camino pues cualquiera es valido. De mala manera lo podíamos encontrar en la niebla.

Lacs de Barourde desde Heid. 11-9-10.
 
            Cogemos agua de un minúsculo barranco por el que accedemos a la pared en busca de dos manchas de pratenses que nos permitirán ganar altura antes de enfrentarnos definitivamente a una pared que adivinamos fácil inclinada y sostenida como así será.

            El tren es interesante y ganamos metros con facilidad y rapidez. Subimos por cualquier parte pues se trata de una pared completamente escalonada sobre calizas claras, algo así como subir al piso 85 del Empire State, pero supongo que mucho más agradable.

Punta de Aires, Troumouse y Sierra Morena desde el Heid.
 
            En la parte superior encontramos unas citas innecesarias que no nos llevan al collado sino que se orientan ya hacia el Pico Gerbats. Son las once y cinco cuando alcanzamos la arista en un punto situado por encima de los 2651 metros del Collado de la Seda. Hemos subido a 600 metros por hora. ¡Ele el salero y olé¡

            En la arista campa el viento, un viento al que le debemos poder realizar nuestra actividad pues mantendrá a las nieblas a buen recaudo, y que, unas veces más fuerte y otras menos, nos acompañará fielmente mientras permanezcamos en la arista.

Punta de Aires desde el Heid.
 
            Llevamos una pareja delante a la que pronto vamos a alcanzar en el inicio de la arista norte del Gerbats pues se detienen a encordarse. Nosotros paramos también allí para comer un poco.

            Nos extraña que se encuerden a tanta distancia pero como no sabemos de qué va a ir el tema...

Estaragne desde Heid.
 
            Inician contorneando por el flanco norte el Pico Gerbats. Van lentísimos y lo que sí sabemos es que acabarán el día sin voz. Cuando contornean el primer espolón adelantamos a ella e inmediatamente a él que asegura el paso del primer corredor. Nos perdemos inmediatamente sin encordarnos, cada uno por nuestro lado en un paraje que no precisa de más atenciones.

            Contornear el Pico Gerbats por su flanco norte es atravesar en horizontal tres amplios corredores sobre material bastante inestable y siguiendo un bastante bien trazado camino en la empinada pared. Es algo que se puede hacer muy deprisa y sin asumir riesgos innecesarios.

Valle de la Gela desde Heid. 11-9-10.
 
            Salimos a la arista una vez contorneado el pico y proseguimos, entre la arista y el flanco norte del circo, nuestra travesía ahora ya en dirección sur. Pasamos caminando tranquilamente un par de picachos pedregosos y amables que suponemos serán el Pico Anónimo y el Pico Blanco y vamos ganando altitud en busca de los 3000 metros. La Arista de Troumouse es una agradable travesía de altitud sostenida.

            Algunas manchas de pratenses  se yerguen hasta la misma arista todo en medio de un contorno metamórfico con su característico aspecto desértico. Hacemos fotos.

Circo de la Gela y Gerbats desde el Collado de Barrosa.17-8-07.
 
            Pronto se perfila ante nosotros el casquete somital  de nuestro primer objetivo. Un par de senderillos trazadas en su flanco norte nos indican que el personal no hace la arista integral, que por otra parte, no tiene aparentemente historia. Nosotros vamos por la arista y  para superar el tramo superior, el más erguido, tenemos que apoyar las manos  en unos metros con materiales bastante sueltos.

            Son las doce y media cuando alcanzamos la cima del Pico Heid a 3022 metros de altitud. Tenemos algunas dudas de su identidad porque el altímetro  ha estado aparcado por debajo de los tresmil metros y con las nieblas no sabemos si habrá variado la presión. Es nuestro primer tresmil del día y le concedemos poco tiempo, nos queda una larga cabalgada por delante.

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