2 oct. 2010

37.a-10. PUNTA ESPELUNZ. 2-10-2010.

Vignemale desde Espelunz.

Pista de la Ripera, Barranco la Ulot,  Collado de Yenefrito, Caseta Mallata Yenefrito, Ibón de Catieras, Puerto de las Ovejas y Arista Noroeste.

02-10-2010.

Salida 17 h. Llegada 10 h.

Mixto.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª: Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Espelunz procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Hoy nos vamos con la excusa de hacer Punta Bila entre otras de la zona. Van a hacer cuatro años desde aquel día en el que no llegamos.

            Es viernes 1 de Octubre de 2010, todo está preparado, el trayecto a Panticosa es corto y enseguida estamos en el aparcamiento de la entrada a la Pista de la Ripera a 1210 metros de altitud.

            Van a ser las cinco de la tarde cuando nos ponemos en marcha pista arriba.

Otoño en el Bolatica.
 
           Generalmente en dirección este la pista asciende considerablemente para superar el primer resalte situado sobre los 1400 metros de altitud, lugar desde el que se nos muestras con todo su esplendor la parte baja del Valle de la Ripera y el Barranco de la Ulot señalado por el potente Dedo de Yenefrito y La Peña de las Escuellas. El ambiente no está demasiado diáfano pero el valle, a pesar de ello está sencillamente encantador.

            Seguidamente la pista se alarga en suave descenso  que se camina muy bien al sol de la tarde y nos deposita en la portera del Puente del Barranco de la Ulot a  1500 metros de altitud.

            Son las seis, la pista siempre se nos lleva una hora y aquí la abandonamos para introducirnos en el camino que va ascender por la orilla izquierda del barranco.

Dedo de Yenefrito.
 
            Entre recuerdos, muchas veces revividos, ascendemos un transitado camino que poco a poco va al encuentro del Collado de Yenefrito situándose primero bajo el Dedo que va cambiando continuamente de perfil.

En el Collado de Yenefrito.
 
            Subimos de frente el resalte que defiende el collado y sobre las seis y media nos asomamos desde allí a la Majada de Yenefrito. Estamos ligeramente por debajo de los 1800 metros y un camino prácticamente horizontal atraviesa la ladera norte de las Escuellas, se aproxima al Barranco de la Ulot y nos deposita, siempre en dirección este, en la Cabaña de la Majada de Yenefrito a 1980 metros de altitud cuando todavía no son las siete de la tarde.

Mallata y Caseta de Yenefrito.

            La Cabaña de Yenefrito está recién arreglada aunque alguien ha cerrado mal la puerta y nos cuesta abrir el cerrojo. Por dentro encalada y limpia es una delicia.

            Estamos solos, preparamos la cena y cenamos al sol de la tarde que penetra por el valle y se nos hace un pelín de fresco puesto que todavía vamos un poco sudados. Las mochilas no pesaban demasiado aunque llevábamos materiales para dos días.

            Damos una vuelta mientras cae la noche, hablamos con nuestra hija puesto que hay cobertura y sobre las nueve nos empiltramos.

            Con las esterillas sobre la bancada de madera se está bastante bien y la noche además de ser larga resultará muy cálida, cosa rara en estas cabañas de pastores que suelen ser desconsoladoramente frías.

            Hemos dejado cerrados los contravientos de la ventana y así alargamos la noche hasta las ocho de la mañana para comenzar, a muy buena hora, el 2 de Octubre de 2010.

El Cierre de Catieras.
 
            A las ocho y media pasadas abandonamos la cabaña en dirección este al encuentro del barranco de la Ulot, lo atravesamos por el lugar acostumbrado al que conduce el camino y remontando suavemente la pradera alpina de la orilla derecha del barranco alcanzamos el camino en el lugar donde se cayera mi chica hace ya casi cuatro años.

Dispuestos para cruzar el barranco de la Ulot.
 
            Recordamos ese inolvidable momento sin ningún tipo de problemas, Carlos, eso es inolvidable sin más puesto que a partir de ese mal momento todo nos ha salido estupendamente: estamos aquí como en cualquier otro lugar, en la montaña que es lo que queremos.

Ascendiendo el Contrafuerte de Ferreras.
 
Espelunz y el Puerto de las Ovejas.

Catieras.
 
            Poco después continuamos por el camino que en ascenso se incorpora al Contrafuerte Oeste de Ferreras y desde allí nos enseña el camino que transita en travesía la cara sudoeste de la Punta Oeste de Ferreras llevándonos en suave ascenso hacia la salida del Ibón de Catieras.

Víbora.

Subiendo hacia el Puerto de las Ovejas.
 
            Situado a 2220 metros de altitud, el ibón está sencillamente celestial como siempre. Lo rodeamos por su orilla norte y proseguimos por un marcado caminillo en dirección nordeste que conduce al Puerto de las Ovejas, por la orilla derecha del barranquillo que tributa sus aguas al ibón.

Puerto de las Ovejas.

            Tras un pequeño rodeo que practicamos a una loma, el camino alcanza el rellano del puerto tras el que aparece, al este, el amable pastizal del puerto.

Bila y Vignemale desde el Puerto de las Ovejas.
 
            Cogemos agua y diez minutos después alcanzamos el Puerto de las Ovejas situado a 2443 metros de altitud. Son las nueve y media pasadas.


            En el amplio collado tomamos dirección norte, bordeamos un suave promontorio y nos enfrentamos al primer resalte antes de que se convierta en arista.

            La pared se puede subir un poco por cualquier parte, nosotros lo hacemos un poco por su cara oeste, pero como se alarga, terminamos yéndonos en busca de la arista.
 
Segundo resalte.

            Alcanzamos la arista cuando el resalte ya ha quedado atrás y nos enseña una serie de dientes sucesivos en ascenso que no tienen mal aspecto: se trata de materiales metamórficos oscuros que aunque están bastante meteorizados nos van a permitir un ascenso ciertamente cómodo y seguro; incluso en algún lugar disperso aparecen trazas de camino.

Resaltes somitales.

            Un resalte más erguido aunque no demasiado consistente nos conduce al primero de los dientes que componen la Cima de la Punta Espelunz. Estamos a 2583 metros de altitud y son un poco más de las diez.

            Con algún apoyo de manos bajamos a una pequeña brecha y remontamos al diente siguiente.

Dientes cimeros.
 
            Alcanzar el último diente requiere de un destrepe bastante vertical de una docena de metros y un remonte equivalente para alcanzar el tercero de los dientes que componen la cima.

Escuellas y Catieras desde Espelunz.
 
            Hacia el noroeste ya es otra historia. La arista desciende se adentella y nos enseña un potente diente de muy mal aspecto, tiene tan mala cara como visto desde la vertiente de Baldairán. Atrás Baldairán con su antecima, la Punta Catieras, la Punta Oeste de Ferreras dominando el Ibón de Catieras, Peña Ferrera y Punta Ferrera: componen un circo encantador.

            Al sudoeste y detrás medio escamoteados quedan las Escuellas y Tendeñera.

Arista recorrida y Puerto de las Ovejas.
 
Al norte Tablado, Brazato, Bacias, Batanes, Neveras, Aratille y Agujas de Chabarrou en la Cabecera del Valle del Ara. Son la antesala del macizo de Vignemale tocado de nieblas y la Arista hacia Bernatuara y delante de toda ella Punta Bila

El día que cuenta con cierta nubosidad no es nada decente para la fotografía pero el paisaje no deja por ello de tener su encanto propiciado por la falta de luz.

Bajando de Espelunz.
 
Hacemos algunas fotografías y ponemos rumbo a Punta Bila.

Puedes ver más fotos.

Puedes ver la Continuación.

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