4 jun. 2015

42-15.GARMO PIPOS EN CIRCULAR POR MUSALES. 3-6-2015.

En la Este del Garmo Pipós.
 
Embalse de la Sarra, Llano Cheto, Ibón de Reespumoso, Majada Musales, Cara Sur, Arista Este, Garmo Pipós, Forqueta de Ibonciecho, Arista Este Pico Musales, Ibonciecho y la Sarra.

03-06-2015.

Salida 07:30 h. Llegada 14:30 h.

Mixto.

Fácil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Garmo Pipos procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Es sabido que una primera visita a un lugar solamente supone una aproximación al conocimiento del mismo. El pasado año subimos al Garmo Carnicero con intención de solucionar definitivamente alguna de las cuestiones que se nos plantearan en su día desde Musales, pero fuera de conocer el acceso al pico, esa compleja cima nos dejo la inquietud por el conocimiento de sus secretos. Iríamos al Garmo Pipós para conocer más.

Reflejos de la mañana en la Sarra.
 
            Madrugamos un poco pues son las siete y media de la mañana cuando aparcamos en la Presa de la Sarra a 1450 metros de altitud. Es 3 de Junio de 2015 y han anunciado nubes de evolución y alguna tormenta local para el comienzo de la tarde.

            Haremos circular por la Forqueta de Ibonciecho, mal conocida como Collado de Musales ya que el Collado de Musales se encuentra entre el Pico Musales y el Garmo Pipós que es nuestro objetivo principal de hoy.

            Sabemos que es un pico poco visitado y con menos información al respecto del mismo ya que queda a la sombra de las cimas prestigiosas del Circo de Piedrafita e incluso de su vecino Musales, quizás por eso es uno de los nuestros.

Restos de alud en Balzaroleta.
 
            Preferimos la vuelta larga para el ascenso y por ello hemos de bordear el Embalse de la Sarra  hasta alcanzar el Puente de las Faxas y tomar el camino que transita  por la Orilla Derecha del Aguas Limpias con destino a Reespumoso o Arriel. La mañana está buena para caminar.

            El barranco de Balzaroleta está lleno de madera que depositó este invierno algún alud. No es que haya nevado demasiado pero el tiempo cálido después de las potentes nevadas no permitió que la nieve se adhiriera a las laderas y marcharon de viaje arreando por delante con casi todo.

            Tres cuartos de lo mismo ha sucedido en el Barranco de Soba en el que los montañeros han tenido que habilitar una alternativa al camino abundantemente cubierto de hayas y pinos caídos.

Paso del Oso.
 
            En alrededor de una hora alcanzamos el Paso del “Onso,” Oso y el Llano Cheto  para encontrarnos el Barranco de Arriel que ha rellenado de escombros el cauce y enterrado, una vez más, el puente. La Cascada del Paso del Pino baja suntuosa.

Muguete o convallaria majalis en Llano Cheto.
 
            Contemplando el corte de pelo que la nieve le ha pegado a las viejas hayas del Paso a Arriel nos llegamos al Paso del Pino  y proseguimos la travesía de las Laderas de Frondiellas en dirección este.

Cascada del Paso del Pino y perfil del Garmo Pipós.
 
            Enseguida se comienza a recortar en el horizonte y sobre la orilla izquierda del barranco la aguja somital del pico al que nos dirigimos así como su alomada arista este.

            Subimos con el sol en la cara  y con agua en los pies pues está avanzada la fusión de los últimos neveros de Frondiellas que corren por el camino y sin prisa pero sin pausa nos acercamos a Reespumoso.
 
Garmo Pipós desde el Aguas Limpias.

            Decidimos subir por el camino viejo y acercándonos a la base de la presa nos chuparemos las 188 escaleras que nos depositan en la Ermita de la Virgen de las Nieves.

Ermita de la Viergen de las Nieves y Garmo Pipós.
 
            Son las nueve y media, estamos a 2100 metros de altitud y atravesamos sobre la Presa del Ibón de Reespumoso para proseguir camino por la orilla izquierda del mismo.

Reespumoso.
 
            Atajamos alguna lazada y enseguida, tras atravesar un par de neveros residuales,  abandonamos el camino  para proseguir el ascenso en dirección sur. Unos tramos entre afloraciones de granito y asentamientos de rododendros nos colacan en un corredor herboso que orientado un tanto al oeste nos quiere conducir a la Arista Este del Garmo Pipós.

            Utilizamos el corredor para ganar altura y con el mismo entramos en un amplísimo rellano: es la Majada de Musales  situada sobre los 2350 metros de altitud conformada por una serie dispersa de lomos y depresiones en las que todavía se asienta la nieve residual de la temporada.

Majada de Musales y Garmo Pipós.
 
            En unas afloraciones rocosas nos sentamos a echar un bocado y a contemplar el circo que nos rodea conformado por Sancha Collons, Musales y Pipós.

            La orientación es evidente ya que por una parte la arista este del pico muere en Reespumoso y por otra, el Collado de Musales situado al oeste del pico, que tiene un fácil acceso, pero el arranque de la arista presenta unas potentes lajas que no hay que tomar.

            Media hora después atravesamos el rellano para introducirnos en un espolón orientado al sur y que ofrece un amable acceso en busca de la parte más oriental de la arista, a la vez que nos evita atravesar un alargado e inclinado nevero que se llega prácticamente a la arista y que corta la trayectoria directa al pico.

Casquete Somital Este del Garmo Pipós.
 
            Subimos por escalones herbosos hasta que alcanzamos la pedrera granítica superior que muy asentada nos permite alcanzar la Arista Este del Garmo Pipós.

            Desde la arista confirmamos la impresión que teníamos: se puede acceder directamente desde el Aguas Limpias a esta zona plana de la arista este sin ningún problema pues se trata de una erguida ladera uniforme en una zona  sin resaltes.

Forqueta de Ibonciecho. Hacia allí iremos.
 
            Desde aquí contemplamos al sur nuestra futura travesía de vuelta a la Forqueta de Ibonciecho y la arista que vamos a transitar en dirección oeste a continuación.

            La arista es plana y amable conformada de materiales granítico bastante estables y que ofrece faldeos al sur en los puntos donde se afila de cuando en cuando.

Cima del Garmo Pipós con Frondiellas y Crestas del Diablo.
 
            Pasadas dos pequeñas protuberancias se afronta el ascenso de un  corto casquete somital, por cualquier parte, que nos deposita en la Cima del Garmo Pipós situada a 2579 metros de altitud cuando son las once y media de la mañana y las nubes de evolución están creciendo paulatinamente.

Arriel desde Garmo Pipós.
 
            Hacemos fotos de unos alrededores un tanto asediados por la nubosidad. Comprobamos las dificultades que presenta su cara norte así como la facilidad de toda su cara sur, la orientada al más al este presenta paredes que se alargan hasta el Collado de Musales y recordamos nuestra vía de acceso al Garmo Carnicero con una perspectiva preeminente.

Crestas del Diablo y Cristales desde el Garmo Pipós.
 
            A nuestros pies tenemos el Circo de Piedrafita con piel adalmatada y un horizonte muy azul con Frandiella Occidental, Cambales, Aragón, Faxas, Campo Plano, Llena de cantal, Tebarray, Forqueta, Sancha Collons, Musales y Garmo Carnicero. Más atrás Pallas, Arrieles, Ip y Escarra.

Garmo Carnicero desde el Garmo Pipós.
 
            Un cuarto de hora después iniciamos el descenso en dirección sudoeste a través de la zona amable de la pared con el objetivo de alcanzar la parte media de las laderas del circo. Bajamos entre las lenguas de nieve más altas hasta que un poco por debajo de los 1400 metros nos introducimos en la nieve para realizar una travesía prácticamente horizontal  primero hacia el oeste para pasar bajo el Collado de Musales  y luego al sur de Musales en busca de la Forqueta de Ibonciecho.

Faldeo de la Nordeste de Musales.
 
            La nieve está blanda y nos permite una huella cómoda para la travesía que nos deposita, un rato después en la Forqueta de Ibonciecho tras emplear un poco las manos ya en medio metamórfico para acceder directamente a la parte oeste del collado fuera de la vía normal que, por cierto, guarda nieve hasta muy arriba.

La Mayor parte de la travesía desde la Forqueta de Ibonciecho.
 
            A mis chicos no se les ocurre otra cosa que subir a Musales. Estamos a 2569 metros de altitud y no habrá más que un centenar de metros de desnivel que recorreremos por caminillo transitado por la arista en dirección oeste.

Arista este de Musales.
 
            No llegará a diez minutos lo que nos cuesta alcanzar la Cima de Musales situada a 2653 metros de altitud cuando son las doce y media. Y puestos aquí marchamos hacia el norte, en suave descenso para acercarnos al Collado de Musales.

Garmo Pipós desde Musales, detrás Pallas y Frondiellas.
 
            Nunca había pasado de la cima y merece la pena puesto que me permite  ver el acceso por la vertiente oeste al Collado de Musales que es una rampa transitable  con lo que es posible una circular por este collado. También localizo perfectamente un corredor que arranca a una veintena de metros del Collado de Musales en su vertiente oeste y que faldea por encima de las lajas metamórficas que defienden el collado  permitiendo una fácil vía de acceso a Garmo Pipós.

Sancha Collons desde Musales.
 
            Volvemos a la cima desandando la arista para bajar seguidamente a la Forqueta de Ibonciecho, recoger las mochilas y continuar descenso por la vertiente sur. Va a ser la una del mediodía.

Vertiente Sur de la Forqueta de Ibonciecho.
 
            La nubosidad sigue creciendo y oscureciéndose por lo que no vamos a perder demasiado tiempo con el camino pues nos dedicamos a atajar las sucesivas vueltas de la senda en una ladera inclinada pero transitable que nos deposita enseguida en la cuenca en la que se asienta el Ibonciecho.

Ibonciecho.
 
            El descenso resulta rápido y abandonamos la cubeta del ibón por el camino que enseguida nos deposita en el Refugio de Ibonciecho al que llega la pista.

            Unos metros más abajo y junto al barranco paramos a comer cuando es la una y media pasadas.

Otro detalle de Ibonciecho con la Partacua al fondo.
 
            No estaremos demasiado tiempo pues enseguida reanudamos descenso para hacer un tramo de pista que es obligado y acceder a la Majada Cambillón ya atajando la última gran lazada al este de la misma.

            Luego, ya por camino atravesamos la pista en repetidas ocasiones alcanzando el pinar  por el que seguiremos atajando la pista hasta llegar a la Presa de la Sarra. Quiere caer alguna gota.

            Son las dos y media pasadas cuando liquidamos con ganas los alrededor de 1400 metros de desnivel de la circular del día en la que hemos aclarado algunas dudas y desconocimientos acerca de la divisoria de Sallent con Piedrafita, pero no hay problema pues nos queda casi todo un universo montañero por conocer.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario! Responderé tan pronto como lo localice.