7 ago. 2006

13e-06. DE ANDORRA A CAMPRODON. ETAPA 5. DE PUIGCERDA A PLANOLES. 7-8-2006.

Col de la Creu de Maians.

Puigcerdá, Aje, Villalovent, Serrat de Eurti, Coll Merce, Coll de la Creu de Maians, Doria y Planotes.

07-08-2006.

Desnivel Ascendido 1055 m.

Desnivel descendido 1025 m.

Distancia recorrida 24500 m.

Tiempo efectivo 07:00 h.

Sol.

Muy fácil.

Travesía.

No encontramos mucha agua durante la jornada, pero suponemos que la hay en Villalovent, y con seguridad  en la Fuente de Doria, en el Barranco subsiguiente y en Planoles.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Puigcerdá a Planoles procedente de Pramex. Vía en amarillo.
 

La noche es buena y cálida aunque a la mañana se refresca un poco. Solamente, también de madrugada, unas motos se acercan por la calle pero se van enseguida. Viene el lunes a todo trapo.

Para nosotros llega el lunes 7 a las seis y veinte de la mañana. Vamos con la segunda parte de nuestra travesía.

Las tareas de cada día resultan fáciles en este lugar y a las siete nos ponemos en camino tras arrojar la abundante basura en un contenedor.

De Puigcerdá salimos en dirección sudeste y en Aje tomamos la sur-sudeste. Ahora giramos un pelín más hasta casi tomar la sur que nos va a introducir en el Serrat de Montagut.

            Villalovent está muy bajo a 1170 metros de altitud y se trata de un monte algo seco recorrido por pistas madereras en el que se realiza importante actividad ganadera. La pista en suave ascenso va ganando altitud un poco a media ladera.

En la cresta que llevamos a nuestra izquierda está la línea fronteriza.

De camino al Col Merce escarcha en la sombra.
 
Pasamos el Serrat de Eurtí y dejamos la pista por un camino que se eleva definitivamente por el barranco al encuentro del Rellano de la Forcas, herboso,  salpicado de pino negro y en el que hay rosada a 1750 metros de altitud. Al llegar el día ya hemos advertido que la temperatura había bajado bastante.

El rellano es agradable para transitar y para contemplar pues el pino negro tiene encanto especial y enseguida se eleva un poco y nos conduce a un pequeño collado que confundimos. Poco más adelante, cuando son las nueve y cuarto de la mañana alcanzamos el Coll Mercé situado a 1980 metros de altitud.

En el Col Merce.
 
El llano de Las Forcas lo hemos atravesado en dirección sudeste y ahora vamos a recorrer la loma fronteriza siguiendo fundamentalmente la misma dirección y junto a una larga estacada fronteriza. Es la Montaña de Puigcerdá.

Hacia el Col de la Creu de Maians.
 
El camino discurre prácticamente sin desniveles y un rato después en un pequeño faldeo paramos a almorzar cuando son las diez de la mañana.

Veinte minutos después seguimos idéntico camino para enseguida alcanzar un amplio y herboso rellano alto. Es el Coll de la Creu de Maians situado a 2000 metros de altitud. Hemos de franquear una cerca, localizamos una cruz, perdemos un poco el camino pero lo recuperamos por encima de todo y luego proseguimos nuestro descenso.

Praderas en el Col de la Creu de Maians.
 
Al sur tenemos el pueblo de Tosses y a nuestra derecha, también por debajo la carretera del puerto. Nosotros vamos perdiendo altitud e introduciéndonos en laderas cada vez más secas orientadas al sur que nos han de conducir hacia Dorria tras encontrarnos con una pista que seguimos hacia la izquierda contorneando la montaña.

Descenso hacia Dorriá.
 
El pueblo situado a 1550 metros de altitud se encuentra situado en un contrafuerte entre dos barrancos. La pista lo rodea por arriba hasta encontrarse con la carretera asfaltada pero nosotros nos introducimos en el pueblo en busca de la anunciada fuente. Nos ha sobrado agua pero no hemos bebido toda la que, a lo mejor, hubiéramos bebido.

Vertiente este del Col de la Creu de Maians.
 
Es la una y el pueblo está prácticamente abandonado con la excepción del refugio. Pero tiene una fuente con lavadero que es una auténtica delicia. Nos remojamos los pies, bebemos y a la sombra de un arbolillo nos ponemos a comer las sobras del día anterior.

Dorriá y Planoles.
 
Alas dos y cuarto levantamos el campo con la idea de que el final de la jornada en Planoles está muy cerca.

No será así. Alcanzamos la carretera a la salida del pueblo y la abandonamos inmediatamente introduciéndonos en un viejo camino que se va a atravesar el barranco en una zona sombreada de viejas huertas abandonadas. Se trata del antiguo camino de Dorria a Planoles que se hace pestoso sin decidirse a bajar al pueblo.

Dorriá en el descenso hacia Planes y Planoles.
 
Al fin alcanzamos un desvío, la pista se ahonda hacia Planés y nosotros preferimos cogerla en ascenso hacia Planoles.

La pista se eleva y se eleva por la orilla derecha del Barranco de Planés y parece que nunca vaya a decidirse y atravesarlo. Por fin lo hace muy arriba casi sobre los 1400 metros e inicia un suave descenso por la orilla izquierda del barranco que se prolonga más de lo esperado. Finalmente el camino se hace pista   y se acerca a Planoles por la parte de arriba pasando junto al cámping. Son las cuatro menos cuarto y allí nos detenemos para organizarnos.

En la tienda del cámping que abre a las cuatro nos dicen que el GR 11. sale de allí para arriba, no tienen pan si no es de encargo pero la panadería está abajo en el pueblo.

Preciosa mata de orégano en Planoles.
 
Mientras mis socios se van a por pan, pasado el cáping encuentro el sobradero de los depósitos de agua del pueblo que están en el último rellano que hemos pasado con el camino. Es un rellano herboso y parcialmente sombreado que nos ofrece un lugar discreto y con buena y abundante agua al lado y se encuentra junto a la extraña baliza que cuando hemos visto a la llegada al pueblo no hemos entendido: indica que el GR. baja al pueblo y se va para arriba hacia Nuria. Es un lugar ideal.

Nos pegamos un buen remojo, hacemos la colada y terminada la misma nos colocamos a la sombra del fresno e iniciamos nuestro descanso bebiendo abundantemente y picoteando nuestra acostumbrada bolsa de aceitunas mientras se va secando la ropa lavada.

A las seis menos cuarto bajarán de nuevo al pueblo para comprar. Volverán con pan, con tomates y bonito y con unos ciruelos que han cogido de un árbol abandonado.

Cuando llegan dicen que el sobradero no echa agua, ha debido de incrementarse el consumo. Yo estaba a punto de bajar a cogerla pero estamos sin agua que cogeremos un poco más abajo ya que parece que hay filtraciones del depósito.

Repuestos del incidente preparamos la cena junto a los depósitos  y cenamos tranquilamente mientras contemplamos cómo se va cubriendo el cielo de nubes. ¡Será verdad que en Nuria siempre hace mal tiempo!

Son las siete y media de la tarde. La ropa se seca muy despacio, incluso la ropa más recia no lo hará.

Buscamos un buen sitio con hierba para plantar la tienda, incluso lo arreglamos con helechos y  sobre las nueve nos ponemos horizontales. Únicamente hemos recibido la visita de una pareja de ciclistas del cámping.

La nubosidad nos preocupa relativamente y nos aconseja colocar el plástico. De esta manera las mochilas y la tienda quedan a cubierto de la contingencia de una posible tormenta.

Yo liquido el día sin contemplaciones: 1055 metros subidos, 1025 metros bajados, 24’5 kilómetros caminados  y todo en aproximadamente siete horas. Estamos donde queríamos estar.
 

 
           También puedes ver la Continuación.

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