6 jul. 2009

26b.09. PEÑA DEL IBON DE ACHERITO. 6-7-2009.

Peña del Ibón de Acherito.

Cabañas de Ansabere, Collado noroeste del ibón de Acherito, arista oeste y cara norte. Descenso por Pont Lamary hasta Anapia.

6-7-09.
 
Salida 07 h. Llegada 15 h.

Nieblas.

Poco difícil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la peña del ibón de Acherito procedente de Alpina. Vía en amarillo.

 

            El 6 de Julio de 2009  nos pilla a las siete de la mañana en la Cabaña de Ansabere. Solamente han sido 11 horas horizontales sobre el hormigón que no ha debido de estar tan duro como imaginábamos. Nos levantamos sin llorar, como los hombres.

            Abreviamos y media hora después estamos listos, desayunados y con el campamento enmochilado.

            Abandonamos la  zona de las Cabañas de Ansabere en dirección sur por el trillado camino que conduce al Lac de Ansabere. Nos anuncian una hora pero sabemos que los tiempos en esta zona al menos los echan largos.

            Pasamos junto a la surgencia de la que traen el agua a las cabañas y nos adentramos praderío arriba al encuentro de las nieblas instaladas sobre los 1800 metros de altitud.

            El camino recorre  un par de resaltes con sus respectivos rellanos a la vez que se orienta al sudeste. Nosotros no llevamos un gran ritmo pero pronto agarramos la primera sudada del día. La temperatura resulta ciertamente alta.
 
Lac de Ansabere.

            En media hora alcanzamos el lecho lacustre hasta el que se llegan las nieblas. El Lac de Ansabere se encuentra situado a 1850 metros de altitud y, de reducidas dimensiones, está rodeado de praderío y bastante colmatado. En sus inmediaciones todavía resisten unas pequeñas manchas de nieve residual.

            Lo bordeamos por el norte y seguimos para arriba con el camino en dirección sudoeste a pesar de que hay débiles trazas de camino que suben directamente al sur.

Mesa, Peña Blanca y Coutende sobre las nieblas.
 
            Son poco más de 150 metros de desnivel a través de la pradera alpina y al encuentro de la claridad de la loma divisoria. Los que nos permiten alcanzar el Collado Noroeste de Acherito prácticamente a 2000 metros de altitud cuando son las ocho y cuarto de la mañana.

Castillo de Acher y Puntal de Secús.

Sobarcal.
 
            En el collado dejamos atrás las nieblas ya que sopla un ligero viento del sur que las retiene y contemplamos  la razón por la que son tan asiduos visitantes los montañeros galos: tenemos frente a nosotros la cabecera del Valle de Oza y la claridad a pesar de que el cielo esta medianamente cubierto.

Ibón de Acherito.

Mallo de Acherito.
 
            Un camino bastante transitado recorre la parte alta de la loma divisoria y nosotros lo seguimos en dirección este. Seguidamente abandona la parte alta, faldea un par de promontorios muy suaves y nos coloca a la vista del Ibón de Acherito cuando son las ocho y media.

            Puestos aquí, dejamos las mochilas que descansen un poco y tomamos una senda que enseguida nos retorna a la parte alta de la loma convertida en arista. Y con ella proseguimos prácticamente en dirección este.

            Pasamos un par de puntones y nos acercamos a la base de la peña del Ibón de Acherito.

            No sabemos nada del pico pero en la distancia parecía accesible por un corredor en la cara sudoeste que se iba directo a la cima. Luego, más cerca observamos que el tercio intermedio tiene una placa bastante fea con lo que nuestra vista trata de escudriñar otra opción.

            Nos pasa por la cabeza el faldeo hasta la Brecha de Hannas, para luego hacer un tramo de arista bastante largo pero eso puede esperar, antes tenemos que inspeccionar la cara norte que, a bote pronto, tiene incierto aspecto.

La Noroeste de la Peña del Ibón de Acherito.
 
            Nos acercamos a la base del casquete somital previo descarte de la arista oeste y a pesar de que la zona más norte presenta unas placas lisas algo convexas que profundizan muy para debajo de la base, yo veo enseguida alguna posibilidad que se convierte en casi certeza con un poco de “mala intención”. Vamos a probar.

            Hay pequeño diente adosado al pico que se faldea en horizontal por el norte para remontar hacia su parte superior a la que llega una fuerte brecha en la cara sudoeste. Alcanzado este punto, una travesía en horizontal  también por el norte y a través de un pseudo caminillo nos conduce a una rampa con aspecto de estar transitada pero… nos extraña que no haya hasta aquí ninguna cita.

            La rampa se encajona y se convierte en un diedro característico: la parte interior es una placa bastante lisa, algo vertical y continuada, y la exterior es un crestón muy erizado pero sus piezas estás muy firmes de manera que propicia unas presas extraordinarias. Su ascensión es fácil, rápida y segura.

            El corredor remata en un pequeño rellano en el que se inicia el segundo tercio, también muy erguido y compuesto de una amplia rampa de verdura muy escalonada que se sube bien con algunos quiebros pero los apoyos son únicamente los escalones de hierba entre los que hay alguno muy reducido. La mayoría son amplios y consistentes. Nos conducen casi a la arista oeste pero muy arriba.

 
            La rampa herbosa se arrellana un poco y nos muestra el último tercio que no se veía con claridad desde abajo. Es la parte más tendida de la pared, mixta de tierra suelta, minúsculas manchas de pratenses, y afloraciones calizas descompuestas, conduce a un corredorcillo terroso e inclinado con materiales también muy descompuestos. Da cierta cosa su ascenso pero ya estamos arriba. Han sido alrededor de 70 metros con cierto carácter y estamos en la cima de la Peña del ibón de Acherito a 2138 metros de altitud. Son las nueve de la mañana.


Leurt y Poure. Atrás Anie,Sum Couy, Countende, Dec y Billare.
 
            Desde la cima se contempla un paisaje casi circular. No faltan en el nublado sur el castillo de Acher, el Bisaurín y sus satélites, Peñaforca y los suyos, Chipeta Alto y toda la alineación oeste hasta la Mesa, luego, la Countende, el Dec y el Billare sacando la cabeza de las nieblas del norte. Aquí mismo la arista sudeste con el Larraille y la Punta de las Foyas acunando al Ibón de Acherito.

Agujas de Ansabere y Petrechema.
Leurt.
 
            Hacemos una foto con las Agujas de Ansabere y las nieblas al fondo y nos vamos para abajo.

Arista hacia Arraille y Mallo las Foyas.

En la parte más fácil del destrepe.
 
            El descenso lo hacemos por idéntico camino con más cuidado si cabe que en el ascenso. Utilizo un par de diminutas citas que colocadas en puntos clave deshago seguidamente. Luego, en la base del tercio inferior coloco un par de citas bien visibles  y nos vamos a desandar la arista al encuentro de las mochilas.

            Son las nueve y media cuando nos sentamos a almorzar contemplando el Ibón de Acherito en compañía de unas gotas contadas que con desgana nos regala una nube.

            Media hora después y a falta de ganas de iniciar nuestro camino de vuelta recorremos en dirección oeste la larga loma divisoria y fronteriza hasta las inmediaciones del Pico de la Chourique en el que encontramos un refugio palomero en precarias condiciones rodeado de esperas para el paso de palomas.

Agujas de Ansabere emergentes de las nieblas.

            Hacemos las últimas fotos a las Agujas de Ansabere con permiso de las nieblas que juguetean con el ascensor y seguidamente iniciamos el descenso de la ladera norte en dirección nordeste para alcanzar el camino de ascenso cosa que conseguiremos ya bastante por debajo del Lac de Ansabere, no sin antes pelear con otra ladera herbosa bastante húmeda pero no tanto como la de Escoueste del mediodía de ayer.

Salamandra cerca de las Cabañas de Ansabere.
 
            Luego ya por el camino alcanzamos las Cabañas de Ansabere cuando son las once y cuarto y tomamos la estrecha pista, solamente utilizada por los tractorcillos de los pastores introduciéndonos en el Hayedo de Landrosque.

Barranco de Ansabere.
            Siempre por la orilla izquierda del barranco de Ansabere la pista baja a revueltas el hayedo, más o menos próxima al lecho del sombrío barranco poblado de cantos rodados calizos desgastados vestidos al verde musgo del profundo hayedo, hasta el rellano en el que confluye el barranco lateral que baja directamente de la zona de las Cabañas de Pedían.


Rellano entre Pedain y Ansabere.
            De allí para abajo la pista en dirección este se ensancha un poco y se arrellana pero conserva varias limitaciones de anchura a base de bloques rocosos situados convenientemente al efecto. Transitamos entre el Dec de Lhurs al norte y los Picos Pouré y Leurt que son el contrafuerte norte de la Peña del ibón de Acherito al sur.

            Es la una menos cuarto cuando alcanzamos el Pont Lamary, su barrera y el aparcamiento para vehículos a 1170 metros de altitud.

            La pista ya más ancha y apta para camiones madereros transita la orilla derecha del barranco de Ansabere y en poco más de dos kilómetros alcanza la carretera asfaltada en las inmediaciones del Puente de Masousa que cuenta con un pequeño merendero junto al barranco.

            Son las dos menos cuarto y nos sentamos en una mesa  con bancos de madera a comer.

Malvas en Pont Lamary.
 
            Nos lo tomamos con tranquilidad y se nos hacen las dos y media cuando reemprendemos el camino ya por carretera asfaltada y en suave ascenso. Serán dos kilómetros largos más los que tendremos que recorrer bajo la presencia de un finísimo goteo nacido de las nieblas que siguen cerrando el cielo

            Subimos a ritmo y a las tres de la tarde nos llegamos al Aparcamiento de Anapia donde nos aguarda el coche tras una jornada suave en la que hemos ascendido 625 metros  y bajado 1225 metros.

            Mi chica dice que hay que volver con mejor tiempo. Bueno, ya se verá.

Para ver más fotos. 

Puedes ver el Comienzo.

               

           

             

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