11 jul. 2009

27a-09. AGUJA SUDOESTE DE LA CERBILLONA. 11-7-2009.

La Aguja Sudoeste de la Cerbillona.

San Nicolás de Bujaruelo,  Cabaña Labaza, Barranco Musárez, Corredor de la Monkowa, Arista sudoeste de la Cerbillona. Vuelta al Pico de la Cerbillona.

10 y 11-07-2009.

Salida 16 h. Llegada10 h.

Sol.

Algo difícil.

Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa de Vignemale procedente de Prames. Vía en amarillo.

 

            Dice algún refrán algo así como que “El que la sigue, la mata”. Hay otro que dice que “A la tercera va la vencida”. Los dos se van a cumplir. Hay refranes para todos los gustos y situaciones.

            Es el 10 de Julio de 2009. Estamos en San Nicolás de Bujaruelo a 1300 metros de altitud y son las cuatro de la tarde cuando atravesamos el puente y tomamos el camino que recorre el Valle por su orilla izquierda, primero en dirección noroeste para ir girando paulatinamente hacia el norte. El Valle del Ara es muy largo.

            La tarde está soleada y calurosa y enseguida alcanzamos la pista y con ella nos vamos hacia arriba en suave y sombreado ascenso.

Desde la Cabaña de Ordiso el orredor de La Moskowa.
 
            Pasamos el Estrangulamiento del Burguil y poco después alcanzamos la Cabaña de Ordiso  a 1600 metros de altitud cuando son las cinco de la tarde, con lo que cambiamos la pista por el camino que prosigue valle arriba.


            El camino, suavemente ondulado, nos enseña el Corredor de la Moskowa,  atraviesa sucesivos barrancos laterales que bajan de la arista sudeste del Macizo de Vignemale y tras pasar otro estrangulamiento con camino defendido para los animales se adentra en la amplia majada de Labaza.

            Subimos a ritmo y a las seis alcanzamos la Cabaña de Labaza situada a 1800 metros de altitud.
Barranco Musárez desde la Cabaña de Labaza.

            Pasada la cabaña y en el desagüe del Barranco Musárez, abandonamos el camino del fondo del valle y nos incorporamos al paredón que nace en las Placas de Labaza que arrancan de entre los Picos Central y Monferrat.

            El paretazo tiene 1400 metros  y sube como un tiro. En 2005 lo hicimos de tacada pero en esta ocasión, en lugar de pasar la noche en la Cabaña de Labaza, que no está mal ofreciendo cubierto, nos vamos a subir a vivaquear a la altura del primer rellano.

            Echamos un buen trago de agua y, por esta vez, tomamos el camino  que se inicia un pelín alejado del barranco, transitando siempre por su orilla derecha

Se trata de una subida consistente que el camino va escalonando para hacerla llevadera y transita praderío poco comido por animales entre afloraciones metamórficas oscuras y pedrerillas de materiales descompuestos.

 
 
            Poco después se aproxima al barranco cuando ya vamos buscando lugar para vivaquear, pero no es fácil. Nos encontramos bajo el paretazo en el que se encuentra la principal surgencia del Barranco Musárez, al noroeste no hay nada medio llano, al sudeste el barranco está muy accidentado y sabemos que por arriba la pradera va dejando paso al mármol desnudo y las posibilidades favorables disminuyen.

            Decidimos subir la pared en dirección este, sin alejarnos demasiado del agua.

            En la cabecera del resalte, un inclinado rellano se remansa brevísimamente y nos ofrece el único lugar decente de vivac que veremos en toda la pared.
 
 
            Estamos a 2300 metros de altitud, donde proyectábamos y son las siete y cuarto.

            No tenemos que bajar a por agua a la surgencia sino que tenemos un torrentillo del nevero próximo al barranco de la parte este y también la hay de la escorrentía del amplio nevero de la zona oeste próximas al emplazamiento del vivac.
 
Nuestro vivac.

            Hacemos el vivac con piedras de los alrededores puesto que puede correr algo de viento es este lugar, cenamos y pasadas las nueve nos metemos en los sacos. Vamos a contemplar como el sol acaricia la parte superior de las Placas de Labaza para abandonarlas sobre las diez menos cuarto.

            La noche resultará muy cómoda sobre la mullida y crecida hierva del rellanito. Sopla una tenue brisa del norte que a media noche ha de girar al sur, la temperatura baja a causa de la altitud y de las neveras que tenemos en los alrededores pero no la estropearán. Será clemente con los vivaqueadotes.

            A las seis y cuarto de la mañana amanecemos al 11 de Julio día de las Agujas. A mi chica le ha tocado la China y ella se las va a perder.

            Recogemos, desayunamos, dejamos protegido el material de vivac y a las siete menos cuarto iniciamos la marcha continuando el ascenso de la tarde anterior.

            Derivamos un tanto hacia la zona noroeste de la pared ya que todo es parecido. Ascendemos un par de pequeños escalones que intercalan pequeñas zonas erguidas con rellanitos muy inclinados y vestidos de praderío que cada vez se hace más escaso a la vez que las pedreras y las afloraciones metamórficas se hacen más continuas y enseguida nos introducimos en el resalte que conduce al rellano bajo las Placas de Labaza.

Placas de Labaza desde el Rellano bajo el Corredor de la Moskowa.
 
            Subimos a todo trapo, ritmo de 600 metros por hora y enseguida estamos poniéndonos los crampones, no merece la pena pelear con las pedreras ya limpias de nieve. Estamos sobre los 2750 metros de altitud.

Vía en el Corredor de la Moskowa.

            En el rellano, de importantes proporciones, giramos al noroeste y nevero arriba nos vamos en dirección al estrangulamiento del Corredor de la Moskowa. La nieve está dura, divina para los crampones.
 
Hacia el Estrangulamiento del Corredor de la Moskowa.

            Comenzamos con una pala muy suave que paulatinamente se va levantando hasta alcanzar los 40º de inclinación en las proximidades del estrangulamiento bajo el que aparecen grietas. A medio estrangulamiento la pendiente se acentúa ligeramente  pero no son más que unos pocos metros, puesto que, enseguida giramos un tanto al oeste en busca de la brecha a la que está llegando el sol.

El sol en la Brecha de la Arista Sur de la Cerbillona.

            Bajo el corredor que conduce a la brecha, encontramos mucha menos nieve que en 2005, nos quitamos los crampones y los enmochilamos con los piolets por si acá.

            De los dos corredores paralelos, ascendemos fácilmente el corredor situado al norte, que vestido de buena roca nos deposita en la Arista Sur de la Cerbillona.

Aguja Sudoeste de la Cerbillona desde la Arista Sur.
 
            Estamos sobre los 3000 metros de altitud, reconocemos el lugar y divisamos la Aguja Sudoeste de la Cerbillona que es a donde vamos pero el tránsito hacia la misma en horizontal parece complicadísimo en un terreno descompuesto y muy erguido en el que hay que atravesar al menos tres barrancos.

            Tomamos la arista en dirección norte, es bastante plana, medianamente aérea y está bastante limpia de basura y enseguida nos incorporamos a la pared sur en el que unos, medianamente transitados caminillos, se van orientando hacia el Collado de Lady Lyster.


            La pared metamórfica algo inclinada muy descompuesta permite subir casi por cualquier parte pero tratamos de conservar el camino por comodidad a pesar de que no derivamos hacia el collado.

Crestón de mármol blanco.
 
            Lo que hacemos es aproximarnos a la arista sudoeste en un camino directo a la cima de la Cerbillona y ya, puestos aquí alcanzamos la arista en un crestón de mármol blanco fácilmente apreciable en medio de la cresta ocre oscuro.

            No es preciso ir más arriba. Dejamos las mochilas sobre los 3200 metros y divisada la aguja nos vamos para abajo.
 
            El descenso trascurre en una ladera inclinada que nace en la cima y que se va convirtiendo en corredor. Por el fondo del mismo se van alternando tramos cortos de pedrera   que se puede resbalar con otros más pestosos rellenos de pedreguilla sobre placas consistentes que afloran.

            A la izquierda del corredor está la arista que a pesar de estar muy descompuesta ofrece mejores materiales que los laterales del corredor. Nosotros estamos aquí y arista abajo nos vamos. El destrepe es entretenido, hay que tener cuidado, los apoyos de manos son continuos pero descendemos con cierta seguridad.

La Aguja Sudoeste de la Cerbillona visible desde arriba.

            El primer tramo bajo el crestón claro está medianamente descompuesto pero se transita bien  Es una mezcla  de materiales ocres que cuartean medianamente con mármoles claros que se astillan bastante.

           Luego aparece una brecha cuyo descenso se faldea fácilmente y  se prosigue con una arista bastante inclinada y conformada de materiales ocres.

            Seguidamente la cresta se quiebra un poco y  nos bajamos de la misma para descender unos metros por el corredor que se ha estrechado bastante y enseguida se llena de nieve por lo que lo abandonamos volviendo de nuevo a la arista.

            La aguja, cada vez más próxima  es una protuberancia significativa de la arista que estamos destrepando, se defiende con un par de dientes que hay que se solventan con cuidado para alcanzar el collado al que también se incorpora el corredor.

Trepada tras el descenso de la arista.
 
            La aguja que a la luz del sol  clarea debido a su composición fundamental de mármol, tiene una no demasiado marcada arista  orientada al norte pero en su parte oeste ofrece una erguida rampa que se puede trepar un poco por cualquier parte pues no es difícil. Nosotros empezamos junto a la arista y derivamos un tanto al centro de la rampa alcanzando fácilmente la cima de la Aguja Sudoeste de la Cerbillona a 3051 metros de altitud. Son las nueve y media.

En la Cima de la Aguja Sudoeste de la Cerbillona con el sol.
 
            Llegamos a la cima con el sol. Desde la parte este, pues es una cima ligeramente alargada vemos la Arista sur de la Cerbillona con la brecha de salida del Corredor de la Moskowa y detrás oscuros Tapou y Millieu. Además comprobamos similares dificultades para la travesía horizontal. Desde el oeste se ve bastante perfilada la Arista oeste del Clot de la Hount. Incluso se ve una aguja que podría ser la Inferior pero posiblemente no sea más que imaginaciones. La Rivera de Panticosa está espléndida.

Tapou y Milieu tras la Sur de la Cerbillona.

La vía en la Arista Sudoeste de la Cerbillona.
 
            Hacemos fotos y tomamos la decisión de volver trepando la arista sin problemas puesto que no ofrece ninguna dificultad especial: solamente requiere cuidado, tener siempre al menos tres apoyos y no cargar demasiado en ninguno.

Detalle desde el collado de la Aguja Sudoeste de la Cerbillona.
 
            El descenso al collado no tiene ninguna historia más que un pequeño corte en una yema de un dedo, estas piedras cortan como navajas.

            Luego, el resto del ascenso lo hacemos prácticamente a toda cresta, a ritmo y con la suave caricia de una fresca brisa que casi enfría las manos.

Collado de Lady Lister, Central y Monferrat desde la Sudoeste de la Cerbillona.
 
            Son las diez cuando alcanzamos las mochilas que hemos dejado en el crestón claro y buscamos un lugar abrigado y al sol para almorzar un poco.

La Aguja de la Cerbillona desde la Cima del Pico de la Cerbillona.
 
            Con un cuarto de hora tenemos suficiente. Diez minutos después siguiendo un caminillo trazado en la arista alcanzamos la Cima de la Cerbillona a 3247 metros de altitud. Son las diez y media y desde la cima hacemos una complicada foto de la pared hasta la Aguja Sudoeste de la Cerbillona de la que venimos.

Para ver más fotos.

También puedes ver la Continuación.
 
 

 

 

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