3 jul. 2015

48-15. RECORDANDO LA FAJA DEL MALLO. 2-7-2015.


La Faja del Mallo desde el Tozal del Mallo.
 
Pradera de Ordesa, Camino de Salarons, Corredor Sureste del Tozal del Mallo, Collado Norte del Tozal del Mallo, Faja del Mallo, Arista de la Gatera, Barranco de Gabieto y San Nicolás de Bujaruelo.

02-07-2015.

Salida 06:15 h. Llegada 12:45 h.

Sol.

Bastante fácil.

Ascensión.

Ignacio Ciprés, Ignacio Coronas, Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa del Tozal del Mallo procedente de Prames. Vía en amarillo.

            -¿A las cuatro y media…? ¡Que os den! Yo ya he estado.

            ¡Ah, y que no se os ocurra volver a casa a comer, que yo no la preparo!

            Fiti se enteró que nosotros habíamos hecho la Faja del Mallo en el 2006 y él con Angelines se habían dado la vuelta desde la parte oeste sin encontrar el paso clave para terminarla.

            ¡Cuando querais os llevo!

            Hoy 2 de Julio de 2015, al fin nos ponemos de acuerdo, cambiaré un par de Nachos por una Rosa y se viene también Juanillo que tampoco la conoce.

            Nos juntamos a las cuatro y media de la mañana, hora más bien de Alpes, nos subimos hasta San Nicolás de Bujaruelo teniendo que adelantar a una importante vacada que sube a puerto desde Sarvisé, dejamos mi coche y nos volvemos a Torla para coger el Autobús de los Montañeros que sale a las seis.

La Sudeste del Tozal del Mallo.
 
            A las seis y cuarto nos ponemos en camino partiendo del Aparcamiento de la Pradera situado a 1330 metros de altitud, volvemos por la carretera hasta las Casas de Oliván y allí tomamos el Camino de Salarons en dirección norte.

            La mañana está caliente como un recién nacido y a media luz avanzamos bosque adelante para hacer las consabidas fotos del Tozal del Mallo, pasar el Abrigo de Troncos y coger agua en el Barranco de Salarons a 1820 metros de altitud.

            Nos acercamos a la Base del Tozal del Mallo y faldeando en horizontal nos llegamos a la Entrada del Corredor Sudeste, no lo conocen y quieren subir por allí en lugar de las archiconocidos Caminos de las Clavijas o Fajeta.

El Corredor Sudeste del Tozal del Mallo por el que vamos a subir.
 
            El corredor arranca sobre los  1900 metros de altitud con un zócalo escalonado de calizas ocres con suficientes presas para treparlo con comodidad.

La entrada al Corredor Sudeste del Tozal del Mallo.
 
            Tras una veintena de metros que se suavizan en la parte final proseguimos corredor arriba cada cual por donde mejor le viene ya que se trata de una zona herbosa, erguida y llena de escalones con un eje central en el que se acumulan materiales inestables que procuramos no tocar para que no marchen para abajo.

Progresando por el corredor con la aguja característica que no es tal.
 
            Es un corredor de 300 metros que tiene una pendiente uniforme que rondará los 45º, alguien me dice    que más. Pasada la Aguja, que no es tal sino una de las infinitas proas que configuran la estructura natural del cañón, la pendiente se acentúa en unas zonas de verdura en las que buscamos las afloraciones de calizas ocres para asegurar el paso. Puntualmente la pendiente pasará de los 60º pero en el tramo final se suaviza de nuevo y nos conduce a las paredes que cierran el corredor.

Salida del Corredor Sudeste del Tozal del Mallo.

            Tomamos una de las varias brechas que rompen la pared y trepando unas calizas ocres y escalonadas superamos las paredes y tras remontar una corta rampa de verdura alcanzamos el Collado Norte del Tozal del Mallo, subiendo unos pocos metros para llegarnos a la Cima del Tozal del Mallo situada  a 2254 metros de altitud para echar un bocado. Son las ocho y cuarto y hemos empleado un par de horas en subir hasta aquí.

Rampa hacia el Collado Norte del Tozal del Mallo.
 
            Un cuarto de hora después volvemos al Collado Norte que es donde empieza la Faja del Mallo que hemos contemplado y fotografiado mientras almorzábamos.

La Entrada  a la faja y el Tozal del Mallo desde dentro de la faja.
 
            La entrada es una inclinada rampa de verdura poco escalonada que hay que hacer con mucho cuidado, quizás sea de los pasajes más peligrosos de toda la faja y se puede evitar si se asciende un poco más hacia las paredes superiores de la faja . No hay hitos ni camino en toda la faja aparte de algunas breves y discontinuas trochas de rebecos.

La enorme amplitud de la Faja del Mallo.

            Se trata de una faja muy amplia que se  compone de dos tramos claramente diferenciados y visibles desde Torla: el superior de calizas claras muy meteorizadas en la base de las Paredes de Mondarruego y Punta Blanca o Nariz de Mondarruego,  plagadas de torreones severamente vaticanos a modo de espectacular Capilla Sixtina y la inferior rellena de verdura en la que aparecen calizas ocres siempre por encima de los paredones que se sumergen en los pinares de la Vertiente Norte del Ara.
 
Nigritella nigra una preciosa orquídea que nos acompaña en la Faja del Mallo.

            Las dos partes marchan paralelas y al oeste  en busca de los Murallones de la Gatera recorriendo sucesivamente los Sacos de Betetuás, Barranco y San Bastán.

Las Torres del Saco del Barranco y a la derecha el barranco de acceso a Foya Narronal.

            El Cañón de Ordesa es una sinfonía de paredes verticales compuestas por proas y sus sucesivos corredores o pequeños circos llamados sacos. Los de la zona oriental de la faja son generalmente amplios haciéndose más pequeños y a la vez numerosos conforme nos acercamos a la Gatera que es la zona occidental.

Torres de Narronal.
 
            El tránsito más allá de la entrada es medianamente cómodo aunque como dice Nacho Coronas, “pa ratos metemos con éstos el pie plano.” Se trata de caminar buscando apoyos cómodos que los hay, y dejar que discurra la faja entre continuas miradas hacia atrás en las que el Tozal del Mallo nos regala sus imágenes menos usuales, la verticalidad de las paredes inferiores contempladas desde las proas, los torreones superiores de calizas claras que nos suspenden el aliento y los imaginarios caminillos por los que discurrirán nuestros pasos. Por delante siempre una nueva proa que no será la última, la de la Arista de la Gatera.

Inicio de la Zona Clave en la Faja del Mallo.

            El tránsito de la faja se puede hacer por arriba o por abajo, al gusto, sabiendo que alcanzado el Saco de San Bastán, la parte superior de la faja se sumerge en las paredes como descubriera en su día Fiti, el otro Nacho y Angelines su seño.

 Clásico Espolón Herboso perpendicular a Torla, la contrafoto más famosa de Ordesa.
 
            Nosotros vamos por la zona inferior sabedores del tema, contemplamos el corredor del Saco del Barranco que es el único paso que rompe las paredes permitiendo el acceso a la Foya Narronal  y alcanzamos la zona en la serie de pequeños y estrechos corredores  nos anuncian el final de la faja.

La Faja del Mallo rota por pequeños corredores que hay que atravesar.
 
            Sabemos que en las partes superiores de las proas anidan ejemplares de aguerridos y solitarios pinos negros  y que una de las proas es el paso clave para alcanzar el remate de la faja. Buscamos la primera de ellas, pues hay varias, caminando sobre la parte inferior de la faja junto a las paredes pero aparece una proa siguiente y hemos de faldear hacia ella.

En un rellano de la Proa que íbamos buscando.
 
            Vemos el corredor y la rampa de salida a la Cabecera de la Arista de la Gatera pero todavía aparecen proas y corredores que hemos de faldear ahora con cierto cuidado. Tomamos uno de ellos y nos asomamos al siguiente sin acceso directo. Hemos de bajar utilizando uno de los pinos que recuerdo y que nos deposita en un hombro desde el que contemplamos el corredor de calizas claras que baja de las paredes superiores y que es nuestro objetivo. Unos metros más abajo aparece una vira fácil que horizontalmente nos deposita en el corredor por el que bajamos unos metros.

Vira de Entrada al último corredor que hay que descender parcialmente.
 
            Creía recordar que este corredor que desciende se enlazaba directamente con el corredor de salida pero no es así pues enseguida se sima, por lo que todavía hay que  franquear dos diminutas proas  que nos dejan en la rampa de salida. Ascendemos una treintena de metros fundamentalmente por fuera del corredor ya que tiene menos basura y alcanzamos la Arista de la Gatera. Son las diez y cuarto de la mañana y hemos empleado cuatro horas hasta aquí.

Rampa con corredor de salida a la Arista de la Gatera.
 
En la Arista de la Gatera fin de la faja del Mallo.
 
            Al personal le ha encantado la faja por sus indiscutibles cualidades pero convendrán conmigo en que se trata de una actividad para montañeros experimentados. Por aquí no puede venir cualquiera.

La compleja zona final de la Faja del Mallo.
 
            Fotos de rigor y continuamos pues como les diré hasta el rabo todo es toro. Estamos sobre los 2350 metros de altitud.

Clasicas calizas astilladas a continuación de la Faja del Mallo.
 
            La entrada el Circo Occidental de los Gabietos no es cómoda y carece de caminos a pesar de que haya un hito en la Arista de la Gatera. Se trata de una ladera de calizas claras muy meteorizada de progresión incómoda y que hay que hacer un poco buscándote la vida. Hay que atravesar tres pequeños tramos  en las que nacen sus correspondientes barrancos más abajo y alcanzar un amplio circo situado al norte de los anteriores.

            Si vas muy alto como nos ocurrirá  terminamos en las paredes de la Oeste de Narronal destrepando un corredor y faldeando un paretazo algo incómodo. Es mejor atravesar las laderas en suavísimo descenso o en horizontal buscando el terreno de transición entre las calizas claras y las ocres, nos salvará de las paredes superiores y no nos meterá en los precipicios que se ahondan hacia el Ara.

Pasamos bajo la oeste de Punta Narronal.
 
            Nosotros no muy lejos de la base de las Paredes de Narronal  faldeamos pedrizas claras con el objetivo de alcanzar las zonas de verdura en el rellano en el que aparecen las dos ramas principales del Barranco de los Gabietos. Atravesamos un desierto de grandes bloques calizos típico de Ordesa y finalmente pisamos verde.

            Debemos alcanzar la rama más occidental del Barranco de los Gabietos que baja de la Forqueta de Gabietos. Es una zona que conocemos ya que allí arranca la Faja Escuzana y que recorriéramos el pasado año.

A por la verdura del Barranco de los Gabietos con Escusaneta y Gabieto Oeste.
 
            Entre faldear el rellano horizontalmente hasta el barranco y descender escalones de verdura elegimos la segunda opción manteniéndonos siempre fuera del límite del pinar. Descendemos un par de rampas sucesivas, nos aproximamos al barranco que baja entre paredes y remontamos ligeramente para acceder al mismo en la zona en la hay un par de cascadas: la inferior de las dos con dos pozas en la base de la misma es la que buscábamos y que recordamos pues es una preciosidad después de tanta traca. La llegada no ha sido cómoda puesto que la hierba está muy crecida y no hay señales de tránsito ni hitos que se puedan seguir.

Barranco de Gabietos con las cascadas superiores y Escusaneta detrás.
 
            Echamos un trago de agua, estamos sobre los 2150 metros de altitud aproximadamente y allí tomamos con ciertas dudas un poco transitado camino que enseguida se introduce en el bosque y se reafirma con viejas balizas rojas y abundantes hitos de piedras.

Tortuoso camino en la Oeste del Barranco de los Gabietos.
 
            Como sabremos, el camino fue limpiado y marcado hace cuatro o cinco años y es utilizado por barranquistas y curiosos del Circo del Barranco de Gabietos que aunque no son muchos han crecido gracias a los auspicios del personal del Mesón de Bujaruelo entre otras circunstancias y en nada se parece al que conociéramos en 2006.

            Tras unas zetas entre fajas de verdura limitadas por pequeñas paredes el camino se derrumba por un bosque muy mixto con pinos, abetos y hayas siempre en la orilla derecha del Barranco de Gabietos, en dirección sur prácticamente y nos bajará sin descanso alrededor de 800 metros.

Llegando a San Nicolas de Bujaruelo.
 
            Hay que prestar cuidado a las piñas que alojadas en el lecho del camino terroso te propician un resbalón cuando menos lo esperas con lo que lo mejor es bajar al trote. Un trote que tomará Juanillo y que no lo dejará hasta que el camino se arrellana en las inmediaciones del Ara. Lo mejor del descenso además de ser rápido es que lo hacemos a la sombra del bosque en un día que ha resultado maravilloso para caminar y en el que el sol no nos ha agobiado en ningún momento.

            Alcanzamos el Camino viejo de Bujaruelo que tomamos a derechas para en cinco minutos llegar el Puente de San Nicolás de Bujaruelo a 1330 metros de altitud, donde nos aguarda el coche que hemos dejado a la mañana y la cerveza que tomamos en el Mesón brindando por la Faja del Mallo.

La Faja del Mallo desde las inmediaciones de Torla, la foto más famosa de Ordesa.
 
             Solamente queda, y tengo dudas, el balizarla para general conocimiento pero… tengo dudas… entre otras cosas porque está en territorio del Parque Nacional además de que yo siempre he sido muy cauteloso con el tema de colocar hitos pues considero necesario un profundo conocimiento del terreno que, estoy seguro, que no posee la mayoría de la gente que los coloca y no me refiero a reconstruir hitos.

            Si algún montañero que guste de caminar fuera de sendero la recorre, mejor que elija un día seco y que sepa que las cuantiosas bellezas  de las que va a disfrutar no son gratis pues tendrá que superar por encima de los 1200 metros de desnivel acumulado: el placer es discrecional.

            Dedicada a los montañeros de verdad, conozco algunos, que aman la montaña sin pretender “glorias” efímeras y artificiales. ¡Disfrutadla sin reventar de gozo!
 

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